Ascenso al estrellato
Capitulo 6 LA CITA DEL MANAGER Y LA CANTANTE
La carrera de Hinata iba hacia la cima poco a poco. Su concierto caritativo a Mirai tuvo record de visitas en YouTube y aumentó los fans que ella poseía.
Hinata descansaba en su casa y escribía una canción que deseaba terminar desde hace mucho. Naruto entró y la saludó.

-Hola Hinata, adivina quién tuvo visitas en la red por un concierto privado. Esta nena-señaló Naruto a la cantante.

-No pensaba aumentar mi popularidad. Solo quería ver feliz a Mirai, eso es todo-dijo Hinata.

-Lo sé, eres una chica muy buena con todos. Por eso me gustas-dijo Naruto sin querer.

Hinata se sonrojó por la inesperada confesión de su mánager.

-N-Naruto, ¿qué cosas dices?-comentó sonrojada la mujer.

-Perdón por incomodarte, es que pensé en voz alta-se disculpó Naruto.

-No te preocupes, es que tú también me gustas mucho. Nunca he tenido novio y me pongo nerviosa por el asunto-dijo muy sonrojada la mujer.

-Lo sé y quiero proponerte algo. Hinata Hyuga, ¿quieres tener una cita con tu humilde mánager?-se arrodilló el rubio.

-Con mucho gusto saldré contigo, Naruto. Es un hombre muy bueno y me agrada su presencia-sonrió Hinata.

Naruto besó la mano de Hinata y la mujer se sonrojó ligeramente por la acción de rubio.
En la noche, Hinata se vistió con un elegante vestido negro muy hermoso y su cabello estaba muy bien peinado. Su maquillaje era ligero y remarcaba su belleza natural.
Naruto estaba en un pantalón de vestir negro y una camisa azul marino de marca fina. Se veia muy guapo así.

-Vamos señorita Hyuga-tomó su brazo el rubio.

-Bueno, señor Uzumaki-respondió Naruto.

Naruto se llevó a Hinata a un restaurante muy elegante y fueron a la entrada.

-Quiero una mesa para dos-dijo Naruto.

-El restaurante está lleno y no hicieron reservaciones-dijo el recepcionista.

-Pero es mi primera cita con mi novia-reclamó Naruto.

-No me interesa, debió haber hecho reservaciones-dijo el recepcionista.

-Mejor vámonos, Naruto. No quiero problemas-pidió Hinata a su novio.

Los dos se retiraron y Naruto suspiraba porque quería una cita elegante con su cortejada y no salió bien.

-Lo lamento, Hinata. Discúlpame por no haberte dado una buena noche-lamentó Naruto.

-No te preocupes. Vamos a cualquier otro restaurante, me gustaría unos tacos-pidió Hinata.

Naruto recordó un incidente similar con Sakura y ella se enojó durante días con él. A diferencia de ella, Hinata era un amor y le sugirió otro lugar.

-Gracias por ser tan comprensiva-le agradeció Naruto.

Naruto se llevó a un restaurante mexicano en la ciudad y todos los que vieron entrar a la cantante abrieron los ojos sorprendidos.

-¡ES LA PRINCESA BYAKUGAN!-señaló una adolescente fan.

Todos murmuraban emocionados al verla entrar en un restaurante de bajo nivel como ese.
El afortunado camarero la reconoció porque le gustaba sus canciones y la atendió:

-Bienvenida al Sabor de México. ¿Qué desea pedir?-preguntó el camarero.

-Deme dos tacos de carne asadita, dos de chorizo y tres de carne al pastor-pidió Hinata.

El camarero abrió los ojos muy sorprendido y le preguntó:

-Disculpe la pregunta, pero ¿qué no las artistas hacen dieta para conservar su figura?-preguntó el camarero extrañado.

-Y morir de hambre y ser anoréxica. No gracias-respondió Hinata sonriendo.

-Yo quiero una orden tostadas de pollo con harta salsa y empanadas de carne con papa-pidió Naruto.

-Enseguida sale la orden-salió el mesero y fue a sacar una orden.

El cocinero vio que su clienta era la cantante de moda y se esforzó para hacer una comida deliciosa.
Un paparazzi y su camarógrafo casualmente habían terminado de comer y vieron una oportunidad para sacar un reportaje.
Se acercaron a la mesa donde Hinata y Naruto estaban sentados y los comenzaron a entrevistar.

-Oh señorita Hinata Hyuga, es un privilegio estar frente a frente, ¿puede concederme una entrevista corta? Es para sus fans-pidió el paparazzi.

-Seguro, mi comida aún no está servida-aceptó Hinata.

-Gracias, ¿cuánto le gusta la comida mexicana?-preguntó el entrevistador.

-Me encanta. Es de las comidas más variadas del mundo y adoró su sabor. La comía seguido antes de debutar como cantante porque es barata, pero muy sabrosa-confesó Hinata.

-Ahora que es cantante, ¿no le gustaría cenar en lugares caros y elegantes?-.

-De hecho veníamos del restaurante 5 Estrellas El Arte Eterno es una Explosión, pero no hicimos reservación y prácticamente nos negaron el paso, pero ni modos. Mi amigo Naruto y yo estábamos en una cita conociéndonos mejor, pero nos echaron fríamente del lugar y estamos aquí cenando rico y barato-les respondió Hinata.

-Oh, el restaurante El Arte Eterno es una Explosión no los dejó comer. Que mal-.

-No importa, mi acompañante Naruto y yo estamos cenando tranquilamente y no dejaremos que malos incidentes nos amarguen la noche-finalizó Hinata con el tema.

-¿Su acompañante es su mánager?-.

-Sí, soy Naruto Uzumaki. Invité a esta bella señorita a una romántica velada, pero no nos permitieron pasar y andamos aquí. Me gusta mucho este sitio, te atienden con una sonrisa sincera y agradable-opinó Naruto.

-Esperamos que pasen una agradable velada. Gracias por la entrevista, señorita Hyuga-se despidieron los reporteros.

-De nada, gracias por ser tan amables-sonrió Hinata.

Los paparazzis se fueron y quedaron solos en su mesa.

-Me sorprende la paciencia que tienes con la prensa-alabó Naruto.

-Ellos quieren saber cosas de mí y solo respondo. No es tanto pedir, a menos que sea muy privado para mí-explicó Hinata.

En ese instante, una chica de 15 años se acercó y le suplicó:

-Deme su autógrafo Princesa Byakugan-dijo la muchacha.

-¿A nombre de quién?-.

-Hikari-respondió la chica.

-Para Hikari con amor Hinata Hyuga, la Princesa Byakugan-deletreó en su playera.

-Gracias, la amo-se fue la muchacha feliz.

Naruto sonrió al ver la devoción de Hinata por su público y se estaba enamorando de ella.

-Hinata, eres un ángel, ¿lo sabías?-.

-N-Naruto, me están apenando tus halagos-sonrió ruborizada la chica.

-Hablo en serio. Me encanta estar contigo, bendita la hora en que te conocí-.

Naruto y Hinata empezaron a comer al ser servida sus pedidos y disfrutaron su velada.

-Brindo por esta velada-comentó Naruto sosteniendo una botella de Coca Cola de vidrio.

-Salud-brindó Hinata.

Ambos sostuvieron sus botellas y las chocaron. Terminaron de comer y después de que se levantaron el dueño los interceptó.

-Señorita Hyuga, gracias por comer en nuestro restaurante. ¿Le gustó el servicio y la comida?-preguntó el dueño.

-Claro que sí, señor-sonrió la mujer.

-¿Les gustaría tomarse una foto con todos los empleados y conmigo para colgarlo en la pared?-preguntó el señor.

-Encantada-asintió Hinata.

Hinata y Naruto se reunieron con todos los que trabajaban allí y se tomaron una fotografía. Después de eso, Hinata dejó su firma en la pared y una dedicatoria especial al restaurante por ser buenos anfitriones.

-Gracias señorita Hyuga-sonrió el dueño.

-Nos vemos. Voy a volver pronto-prometió Hinata.

Mientras Naruto conducía en el carro, Hinata usaba su teléfono y escribía en su Twitter:

-El Restaurante Sabor de México me atendieron de maravilla. Me encantó la rica comida que me trajeron, definitivamente volveré. Los invito a comer allí-escribió la ojiperla.

Naruto en un foco rojo le preguntó:

-¿Estás promocionando ese restaurante?-.

-Sí-.

-A mi me gustó. De veras que me la pasé muy bien esta noche. Fue una agradable velada-sonrió feliz el ojiazul.

-Gracias por la cita, me divertí mucho. Espero salir de nuevo contigo-deseó la chica.

-Claro que lo haré, de veras-prometió el rubio.

A la tarde siguiente, Hinata descansaba de un ensayo porque se preparaba para su primer concierto en la ciudad. Veía la televisión y curiosamente salió la entrevista casual en el restaurante mexicano.

-¡NARUTO, ESTAMOS EN TELEVISIÓN!-exclamó Hinata.

Naruto fue a la sala y miró el reportaje para ver que critica recibía.

-Ayer en la noche, se captó a la cantante Hinata Hyuga en una cena con un galán en un restaurante mexicano de baja alcurnia en Tokio-dijo un conductor.

-La artista concedió una breve entrevista donde expresó su gusto por la comida mexicana y se queja de un famosísimo restaurante en la ciudad-introdujo una conductora.

La entrevista se corrió y todo el país lo vio.

-Que groseros fueron en ese restaurante. Veo porque fueron a parar allí. Pero la famosa cantante habló mil maravillas del lugar donde estaban. Debió ser una comida deliciosa para que los promocionara encantada-expresó el conductor.

-Incluso una publicación en Twitter dio su buena crítica allí y subió una foto con los empleados y el dueño del lugar-explicó la conductora.

El reportaje terminó y Naruto sonrió por lo ocurrido.

-Parece que la televisión te adora. Las estadísticas dicen que tu popularidad aumentó mucho desde ayer y que la foto que subiste se volvió viral-informó Naruto.

-No he entrado a mi Twitter-.

Hinata entró a su cuenta y gritó espantada:

-¡KYAAAA, TENGO 2 MILLONES DE COMENTARIOS Y MUCHOS RETWITS!-gritó en shock la mujer.

-El poder de las redes sociales-bromeó Naruto.

Mientras tanto, el pequeño restaurante mexicano no se daba abasto porque la inocente promoción de Hinata atrajo un montón del clientes al lugar y el dueño agradecía a Dios por enviarle a un ángel con ojos perlados para mejorar su humilde negocio.