Ascenso al estrellato
Capítulo 19 OBITO Y RIN
SAMUROCK Y PENTAGRAMA 2.0: Lo sé, es lo que le sigue de bruto.
MadeNaruHina26: Si Obito hubiera sabido de la acción de Hinata, no la habría secuestrado y ahora tiene que acontentar a su esposa. Pronto meteré a Itachi e Izumi interviniendo para jalarle las orejas a Sasuke.
OTAKUFire: Obito quería llevar a Hinata para su hijo y resulta que ya conocía a Rin y Kagami, por lo que se arruinó la sorpresa.
menma: Yakumo está en estado terminal y no vivirá mucho tiempo, pero dejará marca en todos.
NaruHina The Last: Que bien.
Pegasister Geishiken: Será Karin la que confronté a Naruko y tendrá una crisis mental por oír todas sus verdades.
alexzero: Naruko si está perdiendo la cordura porque su vida se volteó de cabeza.
Guest: Tienes la razón, por eso hice su versión más light de Akatsuki. Hidan solo es un pastor cristiano algo fanático y Kakuzu solo un agresivo tacaño.
KitsuneAntrax: Lo saqué de la Hora Pico en Los Judiciales.
Camii: Obito era un desmadre de joven y como no murió Rin conservó parte de su personalidad cómica. Yakumo se va a morir, pero impactara en Naruko.
hime chan NH: Sasuke va a sufrir mucho.
Naruto llevaba sana y salva a su novia a su apartamento. Nadie debía enterarse de que la cantante había sido secuestrada por el grupo que manejaba Obito porque se armaría un escándalo tremendo.
-Que día, creí que no saldría viva-suspiró Hinata.
-El tío Obito no lastima de gravedad a sus secuestrados. Son una organización delictiva con algo de principios-sonrió Naruto.
-¿Cómo es que ese señor llegó a ser un mafioso?-preguntó Hinata curiosa.
-No es muy diferente a los Yakuza. Los Uchiha fundaron hace siglos una organización delictiva llamada Akatsuki y el tío Obito es el actual jefe-contó el rubio.
-¿Que relación tiene con Sasuke y su familia?-cuestionó la Hyuga.
-Bueno, la familia Uchiha es bastante numerosa. La familia principal era la que integraba al señor Fugaku Uchiha y sus hijos Sasuke e Itachi. Obito no era un miembro relevante y de hecho era la oveja negra de la familia-explicó Naruto.
-¿Por qué?-.
-Obito era algo distinto al resto de los Uchihas. Es divertido, atento y empático. Incluso convirtió a Akatsuki en un grupo que hace justicia por su mano y solo secuestra a personas malas-le comentó Naruto.
-¿Pero por qué me secuestro a mí?-.
-Sus hombres no saben de modales y querían un concierto privado por el cumpleaños de Kagami-explicó Naruto.
-Ya se lo había dado, pero no me hubiera molestado hacerlo de nuevo-declaró Hinata.
-Je, si. Voy a avisarle a Kakashi que no se preocupe por su cantante estrella-avisó Naruto.
Naruto le habló inmediatamente a Kakashi de que no prosiguiera con el rescate porque era todo obra de Obito y el peliblanco se llevó la mano a la cara.
-Ni porque es un adulto, él deja de hacer tonterías -dijo con pesar Kakashi.
-Hablamos del tío Obito-sonrió Naruto.
-Bueno, nadie tiene que saber esto. Akatsuki es importante para la empresa por ciertos motivos-mencionó Kakashi.
-Lo sé, nos vemos-.
Mientras tanto, Rin se acostaba molesta a lado de su marido por la tontería que cometió ahora.
-¡PERDÓNAME, NO SABÍA QUE LA CONOCÍAS!-le pidió Obito con lágrimas anime.
-¡POR TU CULPA NO TENEMOS MUCHOS AMIGOS, LOS AHUYENTAS A TODOS!-le reclamó la castaña.
-¡HARÉ LO QUE DESEES, PERO NO QUIERO QUE TE ENOJES CONMIGO!-le suplicó Obito.
-¿Lo que yo desee?-.
-Sí, lo que tú quieras-aceptó Obito.
-Bueno, si lo pones de esa manera quiero varias cosas. Primero, quiero que te disculpes con Hinata y Naruto por hacerlos pasar por esto, deseo ir de compras en Europa en las vacaciones y quiero que pases un tiempo conmigo y Kagami-le pidió la mujer.
-Muy pronto me tomaré una vacaciones, te lo voy a cumplir-dijo muy dispuesto el hombre.
Todos los que conocían a ese matrimonio sabían que la debilidad más grande del mafioso Obito Uchiha era su esposa amada y sus hijos.
Como lo había dicho Naruto, Obito no era un Uchiha como otros y eso le valió ser la oveja negra de la familia. Eso lo puso en la mira del abuelo Madara que era el dueño de la fortuna Uchiha.
Flashback
El pequeño Obito Uchiha era el miembro menos querido de la enorme familia Uchiha debido a su poca notoriedad como su primo mayor Fugaku, además de que su padre Kagami no estaba a favor del pensamiento de la familia.
Tendía a juntarse con dos chicos de barrio ya que no tenía amigos en la clase alta porque no les caía bien.
-¡3, 2, 1, AHÍ VOY!-.
Obito salió a buscar a sus amigos porque estaban jugando a las escondidas.
-¡KAKASHI, ESTÁS EN EL ÁRBOL!-exclamó Obito.
Kakashi salió descubierto y molesto porque fue rápidamente encontrado.
-Falta Rin, ella es mejor para esconderse-le dijo Kakashi.
-Creo que sé como hallarla rápido-sonrió traviesamente el niño pelinegro.
Rin reía en un pequeño lugar porque creía que Obito no la iba a encontrar.
-¡KAKASHI, DEJEMOS A RIN Y VÁMONOS POR UNOS TACOS!-exclamó Obito.
Rin enfureció y salió frente a Obito dispuesta a golpearlo.
-¡OBITO, ERES UN DESCONSIDERADO!-.
-¡1, 2, 3 POR RIN!-dijo Obito.
Rin se dio cuenta de que cayó en el truco de su mejor amigo y se enojó más.
-¡JUGASTE CON MIS SENTIMIENTOS Y MI HAMBRE!-reclamos aún más furiosa la niña.
Rin se volteó enojada porque Obito jugó con sus sentimientos. El chico no le gustaba que ella se sintiera así y la abrazó por detrás.
-Lo de los tacos no era mentira, ¿vamos?-le propuso el niño.
Rin sonrió con ojos soñadores y los tres fueron a comerlos por invitación de Obito. Curiosamente, los niños estaban en el mismo restaurante mexicano donde en un futuro Hinata iría a comer con Naruto en su primera cita.
-La vida es buena-sonrió Rin.
-¿Alguien sabe donde inauguró su gimnasio el papá de Gai?-preguntó Kakashi.
-Creo que está por la casa de Rin, a dos cuadras-mencionó Obito.
Rin era una chica pobre y huérfana con apoyo del gobierno por el momento. Kakashi era el hijo de un policía llamado Sakumo Hatake que trabajaba mucho y cumplía con su deber, pero no ganaba mucho.
-Rin, ¿tienes comida en casa?-preguntó Obito preocupado.
-Sí, pero ya casi se me acaba el dinero y el gobierno no quiere enviar dinero-suspiró la chica.
-Si quieres puedes trabajar para mí en mi casa. Incluso tengo un cuarto para tí por si no tienes como volver a casa-le ofreció Obito.
-Eres muy gentil, Obito. Creo que me caería bien un pequeño trabajo-aceptó la chica.
Así fue como Rin empezó a trabajar como sirvienta en la casa de Obito. Solo se encargaba de limpiar su habitación porque vivía en un lugar distinto al del resto de la familia.
Kagami Uchiha, padre de Obito y Shisui, tenía un lugar reservado para él y nadie lo tocaba, en especial Fugaku Uchiha que era el más probable heredero del clan Uchiha.
-Ay Obito, eres un cochino. Me das demasiado trabajo-se quejó Rin.
-Es que mi hermanito es algo desastroso-se excusó Obito.
-No he visto a Shisui-mencionó la mujer.
-Anda jugando con Itachi, se encariñó con él bastante-contó el chico.
Varias horas más tarde, Rin estaba en su casa sola. Había recibido una nota del gobierno que decía que ya no le darían apoyo debido que a no poseían fondos y entró en una tremenda depresión.
-Oye Rin, ¿te encuentras bien?-preguntó Obito muy preocupado.
-Me van a quitar la casa, no tengo donde vivir-le contó con tristeza la mujer.
-¿Si quieres puedes vivir conmigo?-le ofreció el pelinegro.
-Pero tu familia no lo va a permitir-.
-No me importa, de todos modos ya me odian-declaró el Uchiha.
Rin abrazó al niño y este quedó sonrojado porque ella le gustaba mucho a pesar de ser una chica de barrio bajo. Ella inició como su mejor amiga, pero desarrolló sentimientos por ella, pero era unilateral.
Tal como se esperaba, Obito tuvo muchos problemas con los Uchihas por haber aceptado a una plebeya en su casa, pero él no les hizo caso.
La convivencia entre ambos los unió un poco más porque Rin veía que la vida de Obito era un poco frustrante ya que tenía muchas responsabilidades.
-Rin, el abuelo Madara quiere verme en el asilo de ancianos-le avisó el chico.
-¿Qué querrá ahora?-se preguntó la castaña.
-No lo sé, siempre sale con algo raro-.
Madara Uchiha era el poseedor de la mayor parte de la fortuna Uchiha, que rivalizaba con la Senju, Uzumaki y Hyuga en el país. Ya era un anciano de 90 años y todos en la familia deseaban ser los herederos de la fortuna y Fugaku era el más probable de los candidatos.
Obito y Rin caminaban junto a Kakashi, que se unió al gremio al asilo de ancianos. El chico bueno siempre admiró al viejo Madara porque era un genio de las finanzas y puso el nombre Uchiha en la cima.
-¿Dónde está el señor Madara Uchiha?-preguntó Obito a una enfermera.
-Está en la sala de shogi con su amigo Hashirama-le explicó la enfermera.
-Gracias-.
Los tres niños fueron a ver a Madara y estaba con el gran Hashirama Senju, quien también fue su rival en su juventud.
-Abuelo Madara, hola-saludó Obito.
-Hola niño, ¿trajiste lo que te pedí?-le dijo el anciano.
-Traigo la última de las figuras de las criaturas mitológicas en porcelana-le respondió Obito buscando entre sus cosas.
Obito tenía una figurita esculpida en porcelana de un zorro de las nueve colas.
-¡AL FIN TERMINÉ MI COLECCIÓN DE ANIMALES MITOLÓGICOS!-declaró victorioso Madara.
-Hmp, al fin dejarás en paz todo eso-suspiró Hashirama.
-¿De qué animales están hablando, Obito?-preguntó Kakashi.
-Bueno, trata de las 9 legendarias criaturas mitológicas que se encuentran en este mundo. El último era el Zorro de las Nueve Colas y me costó mucho conseguirlas para el abuelo Madara-explicó Obito satisfecho.
Madara lo acomodó junto a su colección y se sentó a terminar la partida, la cual perdió.
-¡NO, PERDÍ!-exclamó muy sorprendido el viejo.
Obito no se quejaba de su vida porque era cómoda y no solía objetar mucho, pero solo había una cosa que lo podría hacer el hombre más feliz del mundo: Lograr que Rin Nohara se convirtiera en su novia y lo amara.
Aunque una familia tan apretada como los Uchiha no aceptaría su relación, no le tomaría mucha importancia al respecto. Lo que realmente impedía que su objetivo se llevara a cabo era que Rin tenía sentimientos románticos con Kakashi, su mejor y guapo amigo.
-Obito, ¿crees que un día Kakashi me acepte como su novia?-le preguntó Rin perdida en sus sueños.
Obito no quería realmente responder a esa dura pregunta, pero no tenía salida.
-Solo pregúntale a él-le dijo simplemente Obito.
-Tienes razón, Obito. Voy a confesarme el día de hoy-le agradeció Rin.
El corazón de Obito sintió una enorme puñalada por parte de la declaración de la chica que él amaba. Por su parte, Rin no sabía que su decisión le saldría muy cara y se arrepentiría de ello con creces.
Llegó el día del cumpleaños de Obito y para su desgracia nadie se acordó de ello, ni siquiera sus amigos. Solo su hermano Shisui le dio un pequeño pastel con un regalo.
-Hermano, es para tí-le obsequió el pequeño Shisui.
El regalo era una máscara naranja en espiral que le quedaba muy grande, pero le gustó a su hermano.
-Me encantó, pero lo usaré dentro de varios años-agradeció Obito.
El Uchiha no recibió ninguna llamada de Rin o Kakashi. El abuelo Madara no sabía usar celulares y el teléfono del asilo de ancianos estaba descompuesto desde hace varias semanas, pero eso ya lo sabía Obito y el anciano Uchiha no olvidaba fechas.
En la tarde, Obito salió a ver a Madara para ver si le había dado un regalo o lo felicitaba. Pero llegó a ver una escena que lo perseguiría mucho tiempo.
De repente, Obito recibió un duro golpe en el corazón al ver que su amada Rin estaba besándose con Kakashi y la mujer parecía gozarlo. El pobre chico con el corazón roto se fue corriendo de allí y se dirigió a su casa.
-No, Rin. Yo te amo, ¿por qué no me quieres?-decía el chico entre lágrimas amargas.
Obito sabía perfectamente que a Rin le gustaba Kakashi, pero no creía que su amigo le fuera a corresponder.
-Hermanito, ¿estás bien?-preguntó un Shisui de 11 años al Uchiha mayor.
-No, estoy desecho-le respondió la verdad Obito.
-¿Por qué?-.
-Rin anda ahora con Kakashi. Perdí cualquier oportunidad con ella-susurró muy deprimido el hermano mayor.
-No te rindas, solo son novios. Ni que se fueran a casar todavía-le declaró Shisui.
-No me queda más que resignarme de que perdí todo. No debo ser un mal perdedor y salir adelante-suspiró el Uchiha de 14 años.
Un dia después de eso, Kakashi y Rin estaban preparados para anunciarle la buena nueva a Obito. Habían decidido salir como novios e intentar una relación, pero debían hacerlo saber a su amigo.
-Obito-llamó Rin a su mejor amigo.
El Uchiha volteó sabiendo que le iban a decir sobre su unión y solo quería que pasara ese momento amargo.
-Obito, tenemos algo que decirte-le dijo Rin emocionada.
-¿Qué tienen que decirme?-preguntó serio el muchacho.
-Kakashi y yo decidimos entablar una relación sentimental-le anunció con felicidad la castaña.
-Que bien, los felicito. Me tengo que ir, espero que les vaya bien-se despidió el pelinegro.
Los dos se quedaron con cara de WTF ante la reacción inusual de Obito. Pensaban que iba a felicitarlos con enorme alegría, pero se notaba la amargura en sus palabras.
Obito fue con el abuelo Madara porque la depresión de ayer lo había hecho olvidar ir al asilo en su cumpleaños.
-Feliz cumpleaños atrasado, te olvidaste de venir ayer-saludó Madara.
Obito fue corriendo a abrazarlo y el Uchiha no estaba muy acostumbrado a las muestras de afecto físico, aunque le preocupó el estado de su nieto preferido.
-Niño, ¿qué te hicieron esa bola de patanes de tu familia?-preguntó Madara serio.
-No fueron ellos, Rin se hizo novia de Kakashi-aclaró entre lágrimas el pelinegro.
-¿La niña con poco pecho que te gusta se hizo pareja del niño raro que usa una tonta máscara?-le preguntó Madara.
-Sí, ellos-.
-Hmp, me imaginé que eso llegaría a ocurrir. Los jóvenes de estos días son un dolor de muelas-señaló molesto el viejo.
-Lo peor es que ninguno de ellos recordó que era mi cumpleaños y poco a poco he perdido la atención de Rin hasta que era demasiado tarde y ahora sale con Kakashi-contó con amargura el Uchiha adolescente.
-Las jovencitas pueden ser muy estúpidas con hallar al amor, pequeño Obito-declaró Madara a su nieto.
-Yo siempre la he protegido y amado más que a nada. Incluso fui contra el resto de la familia y le di un hogar, pero ahora solo siento odio y mucha ira contra ella porque se aprovecha de mis sentimientos-confesó el pelinegro con mucha furia.
-Como te dije, las mujeres jóvenes son muy torpes a la hora de elegir a un novio. Se eligió a un muerto de hambre que solo le dará carencias, a lado de un muchacho de sangre noble como la tuya-le declaró Madara.
-Yo la amo demasiado-solo dijo en lágrimas el muchacho.
Al anciano le daba mucha pena que un descendiente llorara por una mujer que lo lastimó.
-¿Te digo como llamar la atención de esa papanatas?-le dijo el abuelo Madara.
-¿Cómo?-.
-Cuando era joven me conocían por ser el más guapo del país. Tú tienes que sacar la casta de tu familia-le comentó el anciano.
-Lo escucho, abuelo Madara-le habló Obito deseoso de escuchar al anciano.
-Lo primero es que dejes de mimarla como lo haces, eso fue lo que te colocó como su mejor amigo para empezar-hablo con seriedad Madara.
Obito siempre trataba como a una princesa a su amada Rin, pero su abuelo tenía mucha razón con eso.
-¿Qué más debo hacer?-.
-¡HAZ QUE SE LARGUE DE TU CASA! ¡ELLA FUE CAPAZ DE OLVIDAR TU CUMPLEAÑOS Y SALIR CON TU RIVAL DE AMORES! ¡ELLA DEBE SABER COMO ES TU LADO MALO PARA NO VER ESA ACTITUD!-explicó con ira el Uchiha.
-¿Qué más?-.
-Deja de comportarte como un niño bueno. He escuchado a esa niña que eso es lo que piensa de tí y nunca te tomará en serio si sigues como la madre Teresa de Calcuta-aconsejó con dureza el viejo Uchiha.
-El niño bueno se acabó-se decidió Obito.
-Si ella tiene favores que pedirte, no lo hagas de corazón. Eso mostrará tu debilidad y echarás todo a perder. Debes hacer que te ruegue y se humille para que pidas algo a cambio-le siguió diciendo el viejo hombre.
-¿Algún consejito más?-.
-Aléjate de ellos dos por un tiempo. Debes enfriar tu cabeza y hacer notar tu cambio-finalizó Madara.
Obito hizo caso y ahora su carácter cambió muy drásticamente. El atento y amable Obito Uchiha desapareció y fue sustituido por un chico frío y algo descarado. Solo con su hermano Shisui y Madara mostraba su antigua personalidad porque no quería verse débil de nuevo.
Rin volvía en la noche después de una cita melosa con Kakashi. Cuando miró la sala, Obito la esperaba con una mirada de gran enojo y unas maletas.
-¿Qué es eso?-preguntó confundida Rin.
-Rin, es tiempo de que te vayas de esta casa-le informó Obito con ojos de odio.
Rin estaba con los ojos abiertos porque nunca había visto a Obito así.
-Obito, ¿no estás hablando en serio?-le cuestionó incrédula la chica.
-Lo que te dije es verdad, quiero que te vayas de esta casa ahora-.
-P-pero no tengo donde vivir-le dijo con nerviosismo la chica.
-Ese no es mi problema-.
Obito le abrió la puerta y Rin se hizo para atrás. Era casi de noche y era muy peligroso salir a la calle.
-No, me hagas esto por favor-le pidió Rin impactada.
-Rin, he sido demasiado amable contigo desde que te conocí. Pero me cansé de ser el chico bueno que te ha dado todo y en cambio me has escupido en la cara-le dio a saber muy furioso el Uchiha.
Obito empezó a forcejear con Rin y la chica no quería irse porque no tenía a donde refugiarse.
-¡NO ME ECHES DE LA CASA, POR FAVOR!-le pidió Rin desesperada.
-Además, me dijeron que no podía tenerte en esta casa y no tengo opción-le dijo sin emociones el pelinegro.
Shisui oyó todo y tocaba a su hermano para que recapacitara sobre su acción.
-Obito, deja que se quede-le pidió Shisui.
-¡NO TE METAS EN ESTO!-le respondió con una mirada dura el hermano mayor.
Shisui quedó espantado y Rin lloraba porque no tenía un lugar a donde ir.
-¡NO, POR FAVOR! ¡SOMOS AMIGOS, NO PUEDES HACERME ESTO!-le imploró la castaña.
-¡¿AMIGOS?! ¡DIME QUE FECHA FUE AYER!-le dijo el pelinegro con mucho coraje.
Rin no se acordaba realmente que pasó el día pasado, excepto que fue correspondida por Kakashi.
-¡AYER FUE MI CUMPLEAÑOS!-reveló muy molesto el agraviado.
Rin se llevó las manos a la boca porque había olvidado una fecha tan importante y Obito no se lo iba a perdonar.
-¡NO LO SABÍA, PODEMOS CELEBRARLO CON MI NOVIO!-intentó solucionar Rin sin saber que enfureció más al agraviado.
-¡KAKASHI, KAKASHI! ¡YA ESTOY HARTO DE QUE SIEMPRE METAS A KAKASHI EN NUESTROS ASUNTOS! ¡SI ME VOLVÍ SU AMIGO FUE ÚNICAMENTE POR TÍ Y ME TRAICIONASTE!-le declaró con una cólera incontenible el Uchiha.
Shisui tenía miedo porque jamás había visto a su hermano tan agresivo y menos contra su mejor amiga. Rin temblaba porque Obito estaba demasiado cambiado y quería llorar al verlo con todo ese rencor contra ella.
-No fue mi intención-susurró con miedo y tristeza la castaña.
-¡YO TE AMABA RIN, DE VERDAD QUE ESTABA DISPUESTO A TODO POR TÍ!-confesó con lágrimas amargas el muchacho.
Rin se tapó la boca por la terrible confesión que le dijo el chico y entendía el motivo de su violencia.
-Yo te amaba, pero eso se acabó. No quiero volverte a ver en mi vida y no te quiero cerca de mí otra vez-le advirtió con rencor el muchacho.
-Obito, no me hagas eso-suplicó con el corazón roto Rin.
-No, no pienso ceder. No quiero volverte a ver y es mi última palabra. Maldigo la hora en que te conocí, Rin-.
Obito se llevaba a la fuerza a la mujer de su casa y le terminó de decir una cosa más.
-Kakashi te recibirá con los brazos abiertos, vete con tu novio ahora-declaró con frialdad el muchacho.
Obito cerró la puerta de golpe y Rin tocaba fuertemente para intentar hacer recapacitar a su amigo.
-¡OBITO, NO ME DEJES! ¡NO TENGO A DÓNDE IR!-le suplicaba fuera de la casa la castaña.
-Lo hubieras pensado antes de decidirte por Kakashi-finalizó la discusión el Uchiha.
Rin abrió los ojos sorprendida entendiendo que Obito estaba enamorado de ella y ahora no la quería cerca de él.
-¡OBITO, HABLEMOS DE ELLO!-.
Rin estuvo varias horas tratando de discutir con Obito sobre ello, pero el chico endureció su corazón y no quería saber nada de ella.
-Hermano, ¿por qué la trataste así de mal?-preguntó con sorpresa Shisui.
-Shisui, si la chica que te gusta con toda el alma y has hecho todo porque ella esté feliz, incluso regalándole un lugar donde vivir gratis, pero decide entablar una relación con tu peor rival; ¿quién no se enojaría por ello?-le dio a pensar Obito.
Shisui entendía muy bien el enojo de Obito, aunque fue demasiado duro con Rin.
Por su parte, Kakashi le dio asilo a Rin mientras lograba buscar un lugar donde vivir. El peliblanco estaba enojado de como su novia fue echada de esa forma, pero se sorprendió de que su amigo también estaba interesado en Rin.
-Obito, no lo sabía-dijo con sorpresa Kakashi.
-No puedo hablar con él, nunca lo había visto actuar así. No es el Obito que conozco-declaró Rin muy triste.
-Espera que se tranquilice, después hablaremos con él-declaró confiado el pequeño enmascarado.
-No, no lo hará. Obito estaba demasiado molesto, podía sentir toda su rabia en contra mía. No me va a volver a hablar, Kakashi-dijo con lágrimas Rin.
Kakashi la abrazó y Rin lloraba de que había perdido a su mejor amigo por haberlo descuidado demasiado.
El primer paso de los consejos de Madara funcionó a la perfección. Estar fuera del afecto de Obito Uchiha impactó a Rin más de lo que creía.
La mujer pasó varias semanas muy deprimida porque el asunto de Obito la dejó muy destruida. La castaña veía una vieja foto con el Uchiha en su pequeño cuarto de huéspedes cuando eran más pequeños.
-Obito, ¿cuándo fue que todo cambió?-se preguntó con mucho dolor la chica.
Además, ella estaba muriéndose de hambre porque el salario del padre de Kakashi no alcanzaba para tres personas. También debía demasiado a la escuela porque no se había dado cuenta de que Obito realmente pagaba bastante por ella.
-Lo siento, no tenemos trabajo de cajera. Debe tener la preparatoria como mínimo-.
La escolaridad de la castaña era de secundaria y no se había graduado todavía por lo que no podía conseguir un trabajo estable.
Rin caminaba por las calles de la ciudad y veía que estaba en el hoyo. La lluvia cubría su cara y solo quería tomar un baño.
Cuando la muchacha llegó, Kakashi tenía sus cosas en la sala y la chica recordó que eso mismo pasó con Obito.
-¡NO PUEDES HACERME ESTO, KAKASHI!-.
-Lo lamento mucho, Rin. Mi padre me ha pedido que te vayas o también me va a correr de la casa-le explicó el peliblanco.
-P-podemos hacer algo entre los dos-le rogó que viniera con ella.
-No es así de simple, no puedo echar a perder mi futuro por una relación. Lo siento Rin, terminamos-finalizó Kakashi habiéndose decidido por su integridad.
Rin tenía el corazón roto y se fue rápido de la casa de Kakashi. Se sentía humillada y destruida porque el chico que le gustaba la abandonó a su suerte y ahora la desesperación la carcomía.
La pobre chica no tenía dinero, comida, ropa caliente y limpia, casa, ademas de que dormía en las calles. Lloraba en plena amargura porque no la querían recibir en ningún trabajo y las limosnas no generaban nada. De la escuela la habían echado por no pagar la colegiatura y eso la dejaba aún peor.
-Una moneda, por favor-.
Rin solo mantenía gacha su cabeza porque no querían que la miraran. Solo se oyó que alguien le dio unas monedas y la muchacha vio que eran bastantes.
-Espero que le sirva, señorita-se escuchó una voz conocida para la chica.
Rin miró al sujeto generoso y contempló que se trataba de su ex mejor amigo Obito Uchiha.
-¿Rin? Así que Kakashi te echó de su casa, ya me lo imaginaba-declaró con mucha ironía el pelinegro.
-Obito-sonrió Rin al ver de nuevo al pelinegro.
El muchacho se fue sin decir algo más y Rin corrió desesperada a interceptarlo.
-¡OBITO, ESPÉRAME!-le rogó la pobre castaña.
-¿Qué rayos quieres?-preguntó con desagrado el muchacho.
-Por favor, Obito. No puedes dejarme aquí-le empezó a suplicar la mujercita.
-Aléjate de mí, no somos nada para que te ayude-le negó el Uchiha la petición de la castaña.
-Yo te gusto, ¿quieres mi cuerpo? Tómalo, solo dame un hogar-le propuso muy desesperada Rin.
-¡QUÍTATE DE MI CAMINO!-le gritó con rudeza el muchacho con rencor.
Rin se agarró de la pierna de Obito con suma desesperación y empezaba a humillarse enfrente de todos.
-¡SOLO DÉJAME ESTAR CONTIGO, NO TENGO NADA! ¡TENGO HAMBRE, FRÍO, NO ME HE BAÑADO EN SEMANAS, MI ROPA SE LA ROBARON Y NO TENGO A DONDE IR! ¡AYÚDAME, ESTOY DISPUESTA A HACER LO QUE SEA, PERO NO ME ABANDONES!-habló con mucha desesperación y angustia la mujer.
Obito entendía a lo que se refería Madara con solo ayudar a la chica solo si se humilla y esté dispuesta a hacer lo que sea por él.
-Sígueme-solo dijo con simpleza Obito.
Rin abrió los ojos y miró a Obito zafarse de sus brazos. La castaña no creyó que fuera a funcionar y no sabía como reaccionar.
-¿Te vas a quedar parada allí?-cuestionó con fastidio el muchacho.
Rin salió de la impresión y fue a seguir al pelinegro a su casa. Estaba muy sorprendida de que a media cuadra estaba un carro de último modelo.
-O-Obito-tartamudeó impresionada la castaña.
-Oh, saqué una licencia especial. Cuando cumplí 15 me la dieron y compré este bebé-le contó el Uchiha.
Rin nunca había subido a un carro de lujo y se sentía en otro mundo. Aunque ya había ido a la casa de Obito muchas veces, él no tomaba ventaja de su fortuna hasta ahora.
Más tarde, llegaron a la casa de Obito y vio que habían remodelado varias cosas en el lugar. Las viejas fotos de Rin habían desparecido y solo habían de Shisui con Obito.
-Sacúdete los zapatos, no quiero que entre tierra-le ordenó Obito a la mujer.
Rin obedeció inmediatamente y sacudió sus zapatos que estaban muy sucios.
-Bueno, te quedarás en el cuarto de huéspedes. Hay comida, agua caliente, una cama, una televisión, ropa de marca para tí-le dio a conocer el pelinegro.
-Gracias por todo lo que haces por mí-le agradeció de rodillas la chica sabiendo que no debía cometer errores.
-Gracias, nada-le respondió con un tono muy sospechoso.
-¿De qué hablas?-preguntó confundida la chica.
-Dije que gracias nada, las nalgas-reveló con mucho descaro el Uchiha.
La castaña estaba en shock por lo que Obito le estaba exigiendo a cambio.
-Hace rato estabas muy dispuesta a pagar con tu cuerpo, ¿o me equivoco?-le refrescó la memoria el pelinegro.
Rin efectivamente recordó que si estaba dispuesta a ello con tal de que la sacara de las calles y tendría que hacerlo.
-Sabes que no tienes dinero para pagar tu hospedaje y no somos amigos, así que si no quieres que te eche a la calle me vas a pagar con tu cuerpo-le dio a conocer el pelinegro.
Rin asintió resignada porque no estaba dispuesta a volver a las calles y se encontraba muy desesperada para hacer algo más.
-Primero toma un baño porque apestas mucho-le ordenó Obito con algo de asco porque Rin olía muy mal.
La chica obedeció inmediatamente y se tomó un baño muy largo para sacarse la mugre y la suciedad acumulada de varias semanas. Después de ello, se vistió con ropa de marca muy fina y comió y bebió como reina después de muchísimo tiempo.
-¿Te gustó Rin?-preguntó con seriedad el Uchiha.
Rin solo asintió tímidamente porque sus necesidades fueron satisfechas. La verdad es que no tenía ninguna forma de pagar todo lo que Obito había hecho por ella y empezó a llorar.
-¿Rin, por qué lloras ahora?-preguntó sin mostrar ningún sentimiento el Uchiha.
-Gracias por no dejarme-solo dijo la chica.
-El día que puedas pagarme, yo lo aceptaré gustoso-finalizó Obito.
Rin solo fue a abrazar a Obito y lloró amargamente en su pecho.
-Lo siento mucho, lo siento-se disculpó Rin con mucha tristeza.
Obito no dijo nada, pero tampoco quiso zafarse de su abrazo. Él aún amaba con todo su corazón a Rin, pero no debía mostrarse débil todavía hasta que fuese necesario.
Flashback fin
Rin aún recordaba con tristeza como fue que su relación tuvo que nacer de una amistad muy dañada y lo que pasó para que Obito la perdonara por completo.
Flashback
Pasó un cierto tiempo y las cosas entre los dos iban sanando poco a poco. A pesar de que Rin había prometido pagar con su cuerpo, no tuvieron sexo hasta que ella estuviera lista.
Un día, Obito llegó a la casa con varios golpes en la cara y Rin se asustó por el estado del chico.
-¡¿OBITO, QUE TE PASÓ?!-cuestionó Rin con mucho miedo.
-Me encontré a Kakashi y nos agarramos a golpes-le explicó Obito sin mostrar arrepentimiento de sus acciones.
-¡ESTÁS LOCO, KAKASHI TIENE ENTRENAMIENTO POLICÍACO DE SU PADRE!-regañó muy preocupada la chica.
-Lo sé, pero debía desquitarme con él. Él no se fue limpio-sonrió orgulloso el chico.
Rin limpiaba las heridas de Obito para curarlo con mucha devoción. Ella no lo demostraba, pero ahora le tenía rencor a Kakashi por haberla traicionado cuando más lo necesitaba y entendió como se sentía Obito con ella.
-¿Shisui no te ha hablado estos días?-preguntó Rin para que Obito olvidara el asunto.
-No, pero el internado lo tiene ocupado-le contó el chico mientras trataba de ignorar el ardor.
Shisui era un genio con la escuela y Fugaku como su tutor decidió mandarlo a un internado prestigioso en el país. Aunque Obito no quería, sabía que era lo mejor para que su hermano tuviera un futuro.
-Lo extraño bastante, pero es lo mejor-sonrió el chico.
Rin no había visto sonreír a Obito en mucho tiempo y extrañaba eso.
-Está listo, no vuelvas a hacer ese tipo de locuras. No sabría que hacer si algo te pasara-le dijo muy preocupada la castaña.
-Soy más resistente que las cucarachas, no creo que algo me pase-bromeó Obito.
-Eso te lo creo-sonrió Rin divertida.
El enojo de Obito iba desapareciendo con el paso de los días y Rin se daba cuenta de que el chico era mucho más importante en su vida de lo que pensaba.
-¿Quieres algo de comer? Preparé un pollito relleno muy rico-le dijo la chica con mucha felicidad.
-Me muero de hambre, espero que esté rico-.
Rin iba recuperando poco a poco la confianza y el afecto de Obito. Había vuelto a la escuela y logró recuperar el año escolar porque presentó un examen especial para el cual estudió mucho, pero no se quejaba de ello.
Kakashi se había graduado porque era muy inteligente y fue promovido a la preparatoria de una vez. Eso aliviaba a Rin porque no lo quería ver y despejaba su mente.
Eso provocó que Obito se volviera muy popular porque Kakashi ya no le hacía sombra y ahora él podía brillar. Las chicas se le acercaban como moscas porque se enteraron de que tenía dinero y eso molestaba a Rin en sobremanera.
La chica caminaba molesta porque Obito no le molestaba la compañía de esas chicas y sentía algo extraño.
-Malditas interesadas, Obito no es suyo zorras-murmuraba con celos la castaña.
En ello, vio a unas chicas conocidas y se dio cuenta de que se trataba de Kurenai, Anko y Yugao.
-¿Viste lo buenote que se puso Obito? Está como quiere el maldito-babeó Anko.
-Ahora es un chico buenote-bromeó Yugao dándole la razón a Anko.
Rin oía con mucha rabia a las mujeres que hablaban con demasiado interés de su amigo.
-A mí me interesa más Asuma, pero no niego que Obito se puso muy guapo y tiene mucho dinero para satisfacer una mujer-admitió Kurenai.
-Su carro está de lujo, me gustaría que me diera un aventón por allí-declaró Anko.
Rin hervía de furia al ver que Obito era el centro de atención de las arpías de la escuela.
-Pero Rin siempre está pegado a él, no sería prudente hacerlo cerca de ella-les dijo Kurenai.
-Nah, Rin solo se aprovecha de la buena voluntad de Obito. Mira que se metió con Kakashi, mientras que Obito se moría por ella-criticó Anko.
Rin solo dio una mirada triste porque lo que dijo Anko era verdad y aún tenía mucho remordimiento de ello.
-No le va a durar mucho el gusto, Obito se ahoga en dinero y apuesto a que cuando Rin no le dé el culo va a dejarla y se conseguirá a otra. Y yo seré la primera en la fila que se aproveche de ello-comentó Anko presumidamente.
Rin quedaba en tremendo shock después de lo declarado por Anko porque ella tenía mucha razón. Otro error en falso mas y ahora no podría recuperar totalmente la amistad de Obito.
Además de sentirse amenazada por las mujeres, la muchacha empezaba a sentir algo muy fuerte por su amigo. No iba a permitir que nadie alejara a Obito de ella, aunque fuera lo último que fuera.
Flashback fin
Rin se reía al recordar como fue que enganchó a Obito y se reconciliaron al mismo tiempo. Ese día se había decidido a darle las nalgas por fin a Obito y poder hacerlo su esclavo de amor, pero pasó algo terrible.
Flashback
Rin estaba más que dispuesta a tener sexo con su mejor amigo para que ninguna zorra se lo llevara y ella no fuera desechada. Vio a Obito llegar y Rin se preocupó porque el Uchiha tenía una cara de shock y tristeza.
-Obito, ¿qué pasó?-preguntó preocupada Rin.
-El abuelo Madara murió-le reveló el Uchiha.
Madara Uchiha murió ese mismo día por su misma vejez y no sufrió. Obito estaba destrozado porque era el único familiar que realmente lo quería, junto a su hermano menor.
-Lo lamento mucho, el abuelo Madara era muy bueno contigo-consoló Rin a su amigo.
Rin lo abrazó y Obito lloraba porque le dolía mucho la pérdida de su abuelo. La chica se dio cuenta de la inestabilidad emocional de su amigo y era el mejor momento para manipular a Obito.
-Ay cariño, él no sufrió. Está en el cielo ahora cuidándote-consoló Rin a su amigo.
Obito estaba en el cálido pecho de su amiga y se estaba sintiendo un poco mejor. Rin se sentía un poco mal porque el anciano Uchiha haya muerto y entendía que se sentía perder a su seres queridos.
-Bebé, yo te quitaré ese dolor-le dijo sorpresivamente Rin.
La castaña le propinó un beso muy caliente al Uchiha y la mente del chico lo traicionó. Rin lo arrojó a la cama para seguir con el beso.
-Yo te haré sentir mejor, Obito-dijo seductoramente Rin.
Rin se quitó la blusa y reveló que no tenía sostén, dejando ver sus pechos desnudos al chico.
-R-Rin, ¿qué haces?-preguntó Obito entre nervioso y excitado.
-Te amo, yo no quiero que sientas más dolor-le reveló Rin.
Rin se dio cuenta que su declaración no sonaba falsa y sonrió porque entendió que si sentía algo especial por su amigo.
-Rin, ¿en verdad me amas?-preguntó Obito.
-Sí, has sido tan bueno conmigo y no sé como agradecerte más que dándote mi corazón. No me gusta verte con otras chicas y solo te quiero para mí. Sé que suena egoísta, pero lo único que puedo decirte es que me gustas demasiado, Tobi-le dijo sin dificultad la castaña.
Los dos se besaron y Obito solo quería olvidar todos los problemas que tenía en la vida. Ambos se desnudaron por completo y tenían su primera vez.
-Sé gentil conmigo, Obito. Soy virgen todavía-le indicó un poco nerviosa la chica.
Obito se puso un condón y penetró lentamente a su amiga. Rin cerró los ojos para soportar el dolor de su himen atravesado.
-¿Te dolió?-.
-Un poco-.
Obito besó a Rin para calmarla un poco y, cuando se fue el dolor, empezaron el movimiento de caderas.
-No pares, por favor-le pidió en voz baja la chica.
Su primera vez no era tan intensa como se cree, pero si habían sentimientos de por medio.
-Me gustas demasiado-le dijo Obito besando su cuello.
La pobre Rin era muy sensible y se revolcaba de placer. Obito no dejaba de penetrarla y besar sus pechos pequeños, pero firmes.
-¡NO SIGAS, ME VOY A MORIR!-dijo excitada la castaña.
Obito no quería parar y aumentó la intensidad de las embestidas hasta que llegaron al clímax.
-¡OBITO, ME MUERO!-.
-¡VOY A TERMINAR, RIN!-.
A los dos les recorrió una corriente eléctrica en todo en cuerpo y su cuerpo experimentaba su primer orgasmo.
La pareja respiraba con mucha dificultad y empezaron a llorar por todas la emociones acumuladas y se abrazaban para tener apoyo mutuo.
Después de tranquilizarse, ambos se miraban sonrojados y Rin abrazaba a Obito con una sonrisa feliz. Lo que acababa de experimentar era lo mejor que había pasado y lo quería repetir.
-Perdóname por haberte herido hace tiempo, estaba ciega y no vi cuanto realmente me importas-declaró Rin con sinceridad.
-No sabes cuánto me alegra que me digas eso-sonrió Obito conmovido.
-Te debía mi cuerpo por haberme ayudado cuando más lo necesitaba y quiero seguirlo haciendo. Lo quiero todo contigo-le dijo con seguridad la castaña.
-Celebraría esta ocasión, pero no tenemos tiempo. Vamos a tener el funeral en la casa de Fugaku y no podemos faltar-le contó Obito.
-Primero hay que bañarnos porque no podemos oler a sudor y fluidos-le recordó sonrojada la chica.
-¿Podemos bañarnos juntos?-.
-Claro que sí-aceptó Rin.
Flashback fin
Ese fue solo el principio de un amor naciente que crecería poco a poco en Rin y no se arrepentiría de su decisión porque se dio a conocer el testamento de Madara Uchiha.
Flashback
El abuelo Madara había muerto y después del funeral los Uchihas esperaban con muchas ansias el afortunado que sería declarado el heredero universal.
Todos ellos estaban reunidos con el notario público que dio a fe legal de los papeles que Madara preparó para su partida.
-Como sabrán, Madara tenía un gran imperio que le fue dado a sus descendientes pero se aseguró de que la mayor parte de su fortuna quedara en manos de alguien que supiera llevar la gloria de esta familia como hasta ahora-inició el protocolo para dar a conocer lo estipulado.
El notario aplicó todo el discurso de protocolo que se tenía que hacer y llegó a la parte donde sería dado a conocer todo.
-El Dr. Madara Uchiha en uso de sus facultades mentales hizo unos arreglos en su testamento para que solo hubiera un heredero universal, al cual todos deberán rendir cuentas-dio a saber el notario.
-¿Por qué solo un heredero?-preguntó Fugaku interesado.
-Porque según Madara dijo que toda la familia era unos buenos para nada malagradecidos que vivían a sus costillas-le informó el notario.
El contador sacó el testamento oficial de Madara y lo empezó a leer en voz alta para que todos lo oyeran.
-Yo, el doctor en administración de empresas turísticas internacionales Madara Uchiha, hago uso de mis facultades mentales para declarar a mis dos únicos herederos universales. Cuando llevé el apellido Uchiha a la gloria yo pensé que mi familia me lo agradecería, pero en vez de ello me internaron en un maldito asilo para ancianos y nunca se los perdonaré. Estuve a punto de donar toda mi fortuna a la caridad, pero solo dos de mis nietos se tomaron la molestia de venirme a visitar seguido y oír las historias de un viejo acabado y que esperaba la muerte. Por eso hago uso de mi poder para declarar como el único heredero de toda mis pertenencias y dinero a los jóvenes Obito y Shisui Uchiha sin ninguna objeción de nadie-informó sorpresivamente el notario.
-¡¿OBITO?!-exclamaron todos los Uchihas.
-¡¿QUÉ YO QUÉ?!-gritó en shock Obito.
-El Dr. Madara Uchiha te lo dejó todo a tí y tienes la disposición de hacer lo que quieras con tu dinero-mencionó el notario.
-Pero tengo 15 años, no cumplo la mayoría de edad-le dio a saber el chico.
-El declaró como albacea temporalmente a Fugaku Uchiha porque no hay otro que cumpla esa responsabilidad, pero cuando cumplas los 18 años serás capaz de reclamar la fortuna-le explicó el notario.
Los Uchihas estaban molestos porque el viejo miserable había dejado su fortuna al más incompetente de la familia y estaban pensando hacerle algo para quedarse con el dinero.
-Por cierto, en caso de que el heredero universal falleciera, la fortuna irá a la caridad o a un descendiente directo de Obito Uchiha, Shisui Uchiha o su cónyuges y no hay cambios-declaró el notario.
Madara Uchiha era un hombre muy astuto. Estaba muy resentido con toda su familia porque lo echaron al asilo y se olvidaron de él, pero su nieto Obito era el único que lo iba a ver y convivían juntos. Por eso, no dudó en dejarle todo su dinero y propiedades, pero para protegerlo de cualquier conspiración de su familia puso en el testamento que si Obito o Shisui morían por cualquier razón la fortuna se perdería y la familia Uchiha caería al suelo.
Obito estaba muy nervioso porque ahora la responsabilidad de toda la familia recaía sobre él dentro de unos años.
En una de las noches donde le había vuelto a hacer el amor a Rin, el Uchiha se hallaba muy pensativo sobre ese tema.
-Obito, todo saldrá bien-le apoyó la castaña.
-Pasé de la oveja negra a ser la cabeza de la familia. Todos quieren verme muerto-le dijo el muchacho.
-Si mueres, todos quedan en la calle. No pueden tocarte un pelo-le recordó Rin sonriendo.
-Ya no eres mi esclava sexual, ¿por qué sigues comportándote así?-.
-¿Quién dice que soy tu esclava sexual? Estoy excitada y quiero ser tuya toda la vida-le dijo muy cachonda Rin.
Rin no era estúpida para saber que definitivamente no iba a quedarse en la calle si seguía al lado de Obito y además el enterarse de que su novio era asquerosamente rico lo hizo aún más interesante.
-¿No te importa que sigamos haciendo esto?-preguntó Obito.
-No, además de que puedes tener bebés conmigo si lo deseas-le comentó astutamente la mujer.
Aunque Obito era adicto al cuerpo de su novia, la castaña no debía permitir que su hombre fuera seducido por una trepadora interesada.
-Hazlo sin condón si lo deseas-le dio a elegir la chica.
Flashback fin
Rin estaba acariciando el cabello de su marido. Lo quería más que a nada en este mundo y se lo debía todo. Veía la foto de la familia y se veía a Obito, Rin, el pequeño Kagami de 5 años y un joven un poco mayor que Naruto.
De repente, el teléfono sonó y Rin contestó la llamada con alegría.
-Bueno-.
-Madre, soy yo-se escuchó una voz.
-Madara, mi vida. Hace meses que no me hablabas-saludó la castaña muy feliz.
-Voy a llegar en una semana a casa. Terminaron los negocios en Hawái y voy a pasar a visitar a mi hermanito para celebrar su cumpleaños atrasado-le avisó el Uchiha.
-Mi bebé, que bueno que vas a venir. Tu papi va a estar contento de recibirte-le dijo con mucha alegría la mujer.
-Mamá, deja de hablarme como un niño. Tengo 30 años y ya soy un hombre-le reclamó avergonzado el hombre.
-Sabes que para mí siempre serás mi bebé precioso-le dijo sin hacerle caso a su niño.
Madara Uchiha era el primogénito de Obito y Rin que nació un año y medio después de que se conoció la herencia de su padre. El muchacho era monstruosamente idéntico al abuelo Madara y tenía una personalidad similar, pero su madre era su mayor debilidad.
-Bueno, soy tu bebé. ¿Contenta?-.
-Mi niño, quiero tenerte de nuevo en mis brazos. Te extraño-.
-Por cierto, voy a presentarles a mi novia. Es una mujer hermosa que conocí por allá y es muy buena conmigo-le dio a conocer Madara.
-¡¿NOVIA?! ¡FELICIDADES, YA QUIERO NIETOS!-chilló de emoción la madre.
-No llevo tanto tiempo como para eso-le aclaró el hombre.
-Ay, espero que sea una buena mujer que te ame mucho y te haga sentir mariposas en el estómago-le deseó Rin.
-Me tengo que ir, es de día por acá y tengo que trabajar-se despidió el muchacho.
-Adiós, Madara. Te amo-.
Rin colgó y sonreía porque su niño mayor iba a venir dentro de poco.
-Quizás nos vayamos de vacaciones con tu padre y tu hermanito aprovechando la ocasión-sonrió la mujer.
Rin olvidó su enojo por la tontería de Obito y ahora se durmió junto a su marido porque le iba a dar la buena noticia a la familia.
En otro sitio, Naruto explicaba la vida de Obito a Hinata como la sabía y la chica estaba asombrada de que Óbito era un hombre con el que debías estar en su lado bueno definitivamente.
-¿No nos podría echar una manita de gato con Sasuke?-.
-Pues te deben un enorme favor y el tío Obito es un hombre de honor, ademas de que su esposa le trae ganas con el resto de los Uchiha-declaró Naruto con seguridad.
