Ascenso al estrellato
Capítulo 20 NARUKO Y YAKUMO
Guest: Totalmente de acuerdo contigo.
Pegasister Geishiken: Todo lo que dices se cumplirá.
Tsuki-NaruHina03: Que bueno que te gustó.
alexzero: La historia de Obito no está completa porque me falta relatar su vida adulta joven cuando se fue a estudiar lejos con Rin.
OTAKUFire: Sasuke sufrirá en serio.
SAMUROCK Y PENTAGRAMA 2.0: Pues todo eso ocurrió y falta más.
Hola: Espero que te siga gustando lo que escribo.
MadeNaruHina26: Madara Uchiha II entrará en acción muy pronto. Ahora le toca el turno a Naruko y el comienzo de su redención.
Karin despertaba después de un largo período de vacaciones que se tomó para olvidarse de Sasuke y encontrarse a ella misma. Viajó por muchos lugares para tener paz y amarse a sí misma.
Ella estuvo un tiempo en sitios relajantes donde veía lo hermoso que era la vida y descubrir que aún era joven y podía abrir su corazón a un gran hombre. Cuando escuchaba música, las canciones de Hinata eran una buena opción.
-Esa Hinata, parece que hizo su buena acción del día-sonrió la pelirroja al ver el vídeo viral de la canción a Kagami.
Ahora observaba en el Facebook las fotos que Nagato y Yakumo habían subido de su anunciada relación. Nunca había mirado tan feliz al muchacho y se preocupó por Naruko. Ella la vigiló desde las sombras sabiendo que podría cometer una estupidez.
Lamentablemente eso pasó un día que Karin decidió consentirse y salir de compras para distraerse. Sin querer se topó a Naruko con un sujeto desconocido mientras se besaban.
-"Mierda, esta chica está loca"-pensó Karin viendo a su prima.
Resulta que Naruko quería olvidar a Nagato con un hombre que apenas conocía.
-¡¿DIJISTE NAGATO?!-escuchó Karin a lo lejos la voz furiosa del chico desconocido.
-¡NO DIJE ESO, PERDONA!-trató de decir Naruko.
-¿Sabes qué? Si tienes algún pendiente con otro hombre, no me involucres en esto-finalizó el hombre yéndose del lugar.
-¡NO, UDON REGRESA!-exclamó la pelirroja ojiazul.
Naruko se quedó sola y con la cara cubierta con sus manos. Karin se acercó a ella y tocó su espalda.
-¿Qué ocurre ahora?-preguntó Karin sabiendo la respuesta de su prima menor.
-Todo me ha salido mal, esa perra me ha hecho la vida imposible y destruido mi amistad-dijo Naruko con odio irracional.
-¿No te referirás a que Yakumo te bajó a Nagato y no te atreves a aceptar que eres una estúpida que lo dejó ir?-le dio a expresar su opinión la chica con anteojos.
-¡NAGATO ME PERTENECE, NADIE TIENE DERECHO DE QUITÁRMELO, NADIE!-gritó Naruko cegada por la ira.
Karin no soportó más y le dio una sonora bofetada que tumbó a Naruko al suelo. La pelirroja menor quedó en tremendo shock porque nadie le había hecho eso.
-Yakumo no te quitó a Nagato, él ya estaba harto de su situación contigo. ¿Crees que él sería tu perro fiel por siempre? Hanabi te lo advirtió hace poco, perdiste a Nagato por romper sus ilusiones y destrozaste con tu indiferencia tu amistad con él-le hizo ver la verdad la mujer.
Naruko no quería escuchar nada de lo que su prima le decía, pero tenía mucha razón.
-No, Nagato es mío, es mío. Soy su niña consentida, su mejor amiga, su compañera de juegos-dijo muy histérica Naruko y a punto de una crisis nerviosa.
Naruko salió corriendo a toda potencia y huyó lo más lejos que podía.
-¡NARUKO, ESPERA!-gritó desesperada Karin yendo tras ella.
Naruko corría mientras lloraba inconsolablemente y con su corazón partido.
-¡NAGATO, NO TE VAYAS! ¡TE NECESITO, TE NECESITO!-gritaba Naruko en el lugar.
La gente tenía miedo de la chica y los guardias la fueron a detener.
-¡SUÉLTENME, NAGATO! ¡ÉL VENDRÁ POR MÍ, ÉL LO HARÁ!-decía con una crisis mental la chica.
Karin la alcanzó y vio que la policía se la llevaba, mientras alguien la anestesiaba.
-Maldita sea, Naruko. Esto se va a poner feo-dijo Karin angustiada.
En otro sitio, Naruto estaba en una plática con unos directivos para un futuro proyecto de Hinata cuando el teléfono sonó y vio que era Karin.
-Bueno-.
-¡NARUTO, A NARUKO SE LA ESTÁ LLEVANDO LA POLICÍA! ¡ELLA ENLOQUECIÓ CON EL TEMA DE NAGATO!-le avisó con mucha angustia la mujer.
-¡AY NO, VOY PARA ALLÁ!-finalizó Naruto muy preocupado.
Naruto llamó a sus padres porque debían saber de ello. Hinata también lo supo y acompañó a su novio a la policía.
Luego de que llegaron, uno de los policías les acompañó a una celda especial de reclusión porque estaba sedada.
-Mi niña, ¿qué ocurrió, oficial?-preguntó Kushina muy asustada por el estado de su hija.
-Fue algo repentino, alteró la paz pública gritando cosas sobre un hombre y se resistió al arresto-informó un policía.
Karin estaba mirando muy triste a su prima menor y le recordó su experiencia con Sasuke.
-Karin, dime que pasó para que se alterara así-le pidió Minato para estar al tanto.
Karin contó sobre el tema de Nagato y su novia para que entendieran el motivo de su crisis.
-Creo que es hora de un psicólogo, Naruko está demasiado mal para pensar con claridad-informó Minato sabiendo que era la única forma de que Naruko se recuperara sería tomando una terapia.
Unos dias después, Naruko fue liberada de la cárcel después de pagar una fianza y obligada a ir a terapia con un buen psicólogo en la ciudad.
-¿Sabes bien el motivo por el que estés aquí?-le pregunto el psicólogo.
-No necesito un loquero, estoy bien-dijo Naruko enojada.
-Tuviste una crisis nerviosa y te arrestaron. Yo creo que si lo necesitas-declaró el profesional.
-Me rindo, haga lo que quiera-suspiró Naruko sabiendo que tenía un problema.
-Bueno, primero me presentaré. Soy Inoichi Yamamaka y vamos a trabajar en distintas sesiones hasta que considere darte de alta-declaró el hombre.
El psicólogo era alto, bronceado, rubio y de ojos azules, aunque de tonos bajos bajos que Naruto.
-Naruko, quiero que me digas todo sobre Nagato De La Lluvia y no me mientas-le ordenó Inoichi.
-Bueno, él es mi mejor amigo desde que tengo memoria. Cuando eramos niños no me separaba de él y me encantaba estar a su lado-empezó a contar la pelirroja.
-¿Qué pasó durante su adolescencia?-preguntó el psicólogo.
-Cuando eramos preparatorianos, no nos juntábamos tanto. Yo era la niña más popular, y él me seguía siempre. De vez en cuando, yo pasaba tiempo a solas pero era muy raro-declaró la chica.
-¿Por qué? ¿No eran inseparables?-preguntó Inoichi dudoso.
Naruko se quedó callada porque no quería confesar la verdad. El psicólogo se dio cuenta de ello y siguió con la entrevista.
-¿Qué es lo que te mantiene callada?-preguntó Inoichi abordando ese tema.
-La secundaria-susurró Naruko.
-¿Qué dijiste, Naruko?-preguntó el rubio.
-Cuando llegamos a la secundaria, todo cambió. Me hice la niña más popular fácilmente porque era muy bella y todos hacían mi voluntad. Muchas veces iba a fiestas y los chicos guapos se me declaraban-empezó a contar la pelirroja.
-¿Y qué pasó con Nagato?-.
-Ya no recuerdo, perdí poco a poco contacto con él. Solo lo llamaba cuando necesitaba algo y luego me desaparecía-declaró Naruko sintiéndose muy mal.
-Y lo dejaste abandonado-terminó de decir el psicólogo-.
Naruko se quedó callada otorgándole la razón a su psicólogo.
-A veces me portaba pésima con él y lo peor es que no pedía disculpas. No sé como me soportó tanto tiempo, soy una terrible persona-dijo Naruko con total sinceridad.
-Ahora dime una pregunta, ¿por qué detestas a Yakumo Kurama? Dime la verdad sobre ello-le pidió el psicólogo.
Esa era una pregunta difícil para la orgullosa pelirroja. Naruko no se había puesto a pensar el porqué le caía realmente mal la chica.
-Es la mejor amiga de Hinata Hyuga, la novia de mi hermano. Cuando la conocí, quería congeniar al máximo con ella, pero esa chica me hace sombra-se excusó Naruko.
-Mientes, tu tono de voz no revela la razón real. Hay algo mucha más profundo detrás de ello-le recalcó el Yamamaka.
Naruko no quería admitir la razón por la que odiaba a la chica que estaba con Nagato.
-Nagato-solo dijo la Uzumaki.
-¿Disculpa?-.
-La odio porque me arruinó todo mi mundo. Volteó todo en mi contra y no estaba lista-empezó a decir Naruko.
-Explícate mejor-le pidió Inoichi.
-Naruto tenía razón sobre algo muy importante: Yo esperaba tener a Nagato cuando nadie me quisiera. No sabía realmente cuanto en verdad estaba alejando de mí a mi mejor amigo. Yo solo quería divertirme y terminé echándolo a perder-dijo con lágrimas la mujer.
-Entonces la razón de tu odio irracional es la culpa que sientes por Nagato y que ella ocupó el lugar que tenías en sus pensamientos-declaró Inoichi.
-Me volví peor que mi madre con Naruto. Me convertí en el tipo de persona que más odiaba y lo detesto-admitió Naruko con demasiada vergüenza al saberse igual de loca y bipolar que Kushina.
-Creo que hicimos un buen progreso a pesar de la primera sesión. Venga la otra semana-terminó Inoichi la sesión.
Naruko salió y afuera la esperaba Naruto. Ella corrió a abrazarlo en llanto.
-¡ME VOLVÍ UN MONSTRUO, NO QUIERO VOLVERME COMO MAMÁ!-lloró Naruko en el pecho de Naruto.
-¡DISCULPA, NO SOY TAN CRUEL COMO PAREZCO!-dijo Kushina que venia al lugar.
-Te recuerdo el incidente con Hinata-le recalcó Naruto.
-Tenías que decirlo-murmuró avergonzada Kushina y con una sombra negra de depresión en un rincón.
Naruko no paraba de llorar y estaba tremendamente deprimida por lo que había descubierto.
-Perdí a Nagato, lo perdí-murmuró Naruko en llanto.
Naruto podía haberle dicho que Yakumo estaba desahuciada, pero su hermana debía aprender la lección sobre no jugar con una amistad.
-No te rindas, eres una Uzumaki y nosotros no nos rendimos, de veras-le instó Naruto a su hermanita.
Por otro lado, Yakumo estaba en el hospital con uno de sus tratamientos acompañada de Hinata.
-El problema empeoró, sus órganos internos están dañados. Lo lamento Yakumo-le dijo el doctor.
-¿Cuánto me queda?-preguntó la castaña.
-Menos de tres meses de vida-declaró el doctor.
-Tres meses, gracias-suspiró la chica
Ambas mujeres salieron con el ánimo por los suelos. La enfermedad de la chica llegó a un punto muy crítico y Yakumo empezó a llorar.
-Yakumo, lo lamento tanto-abrazó Hinata demasiado impactada y triste.
-Nagato, no debí involucrarme con él. Cuando lo sepa va a perder la cabeza-mencionó la mujer preocupada por su novio.
-Quizás, pero no va a abandonarte. Él estará contigo hasta el final-declaró Hinata conciliadoramente.
Unas horas más tarde, Nagato recibió la terrible noticia del diagnóstico de Yakumo.
-¡NO ES CIERTO!-gritó con mucha tristeza el hombre.
-Lo siento, mi amor-.
Nagato abrazó a Yakumo y los dos lloraron por lo que estaba por suceder.
-No le tengo miedo a la muerte-le tranquilizó la castaña.
-No quiero que te vayas-le dijo con mucha tristeza el pobre hombre.
-Siempre estaré contigo, cariño. Me has hecho la mujer más feliz de todas-sonrió la mujer.
-Te amo, Yakumo. Te amo tanto-susurró el hombre.
-Yo tambien te amo-.
Nagato besó a su novia y no se contuvo en llevarla a la cama. Yakumo lo veía con mucho amor y sonreía ante la mirada de su pareja.
-Hazme el amor-le pidió la chica.
-¿No es peligroso?-.
-No quiero morir sin saber que se siente hacerlo con la persona que amas-le pidió la muchacha.
Nagato desvistió lentamente a su novia y la besaba por todas partes. Yakumo suspiraba al ser invadida en varios lados por los labios de su novio.
-Se siente maravilloso-decía con placer la castaña.
-¿Quieres que use protección?-preguntó Nagato.
-No hay necesidad, soy estéril por mi enfermedad y no es contagiosa-le respondió la castaña.
Nagato se preparó y se metió en la intimidad de Yakumo con mucha delicadeza. La chica estaba gimiendo al ser invadida asi y solo espero un minuto para acostumbrarse al miembro de su novio.
Nagato comenzó a penetrar despacio a Yakumo y la chica jadeaba al sentir las embestidas tan placenteras de su pareja. Los dos se besaban tiernamente y respiraban bastante por la tensión sexual que se acumulaba.
-Nagato, te amo-dijo entre gemidos la chica.
-Te amo, Yakumo-.
-Hazlo dentro de mí, yo estoy a punto de terminar-le hizo el aviso la chica.
-Ahí voy-.
Nagato y Yakumo tuvieron su primer orgasmo juntos y quedaron muy exhaustos, en especial Yakumo. La chica respiraba con dificultad y sonreía por eso.
-No puedo aguantar más, el sexo es mucho para mi cuerpo-dijo con mucho cansancio la mujer enferma.
Yakumo solo abrazó a su novio y se quedó dormida en su pecho. Nagato solo la veía descansar y la vigilaba hasta quedarse dormido.
Al día siguiente, ambos despertaron y no salían de su habitación. Se la pasaban besándose y dándose mucho cariño.
-Nagato, cuando no esté quiero que busques la felicidad. No me gustaría que te quedaras solo toda la vida-le pidió Yakumo.
-No sé si pueda-dijo con duda Nagato.
-Lo harás, solo deseo que una buena mujer se cruce en tu camino y que te ame aún más que yo-sonrió resignada la mujer.
-No hables más de eso, solo disfrutemos el tiempo que tengamos juntos-pidió el chico.
Mientras tanto, Naruto se enteraba de la cruda verdad por parte de Hinata. La Hyuga estaba deprimida por la situación de la muchacha y él la consolaba.
-Bebé, lo lamento tanto-.
-Yakumo no se merece eso. Ha sufrido tanto y ahora morirá-dijo la peliazul con mucho dolor.
-Solo queda resignarse-le respondió el rubio.
En otro sitio, Naruko estaba tratando de reordenar su caótica vida. Aún trataba de resignarse de que Nagato ya no era su mejor amigo por su culpa y eso la ponía mal.
Caminaba en el parque y vio sin querer a la mujer que puso su mundo bocarriba: Yakumo Kurama. La chica alimentaba a las palomas como entretenimiento y la pelirroja se acercó a la chica muy enojada.
Yakumo volteó y la reconoció de inmediato teniendo un poco de miedo por lo que Naruko podía decirle o hacerle.
-Al fin te conozco en persona-le susurró la Uzumaki.
-Nagato me ha hablado de tí muchas veces-le dijo la castaña.
-Eso pensé-mencionó seria Naruko.
-¿Deseas algo de mí?-preguntó Yakumo.
-A Nagato, pero eso es imposible-aclaró con resignación la chica.
Naruko se sentó a lado de la chica y vio a las palomas devorar las migajas de pan.
-Debería odiarte con toda el alma por quitarme a Nagato, de veras-le hizo el comentario la Uzumaki.
-¿Me odias realmente?-preguntó la castaña.
-Lo que realmente odio es haberme dado cuenta demasiado tarde de cuanto realmente me importa Nagato y que estuviera conmigo para siempre-confesó la chica.
-A Nagato le gustas aún, no te miento-reveló la castaña.
Naruko volteó a ver muy sorprendida a Yakumo por lo que le dijo en ese instante.
-¿Aún le gusto?-preguntó con esperanza la pelirroja.
-Nadie olvida tan fácil al primer amor, eso es un hecho. Nagato aún piensa de vez en cuando lo que pudo haber sido si no fueras una maldita rompecorazones-le aclaró la desahuciada.
Naruko solo suspiró porque su egoísmo y ceguera provocó ese distanciamiento y la ruptura de una bella amistad y quizás un amor profundo emergente.
-Yakumo, muchas veces deseé que algo te pasara para que te quitaras de mi camino. Ahora solo quiero que Nagato sea feliz contigo, te lo mereces-mencionó la Uzumaki con resignación.
Yakumo estaba impresionada por Naruko y su cambio ante su postura. Eso recordó una conversación que tuvo con Naruto sobre ello.
Flashback
-Naruto, ¿qué pasa si me topo con Naruko? Podría tener un altercado con ella-dio a conocer esa inseguridad la castaña.
-Naruko es idéntica a mi madre en una cosa: Cuando sabe que cometió un terrible error, tratará de corregir a toda costa sus acciones por la culpa que siente. Lo mismo sucedió con Hinata cuando le dijo muchas cosas y después pedía su perdón-le explicó el rubio.
-Tienes a una familia de bipolares-suspiró la castaña.
Flashback fin
-¿Te vas a rendir con Nagato?-preguntó Yakumo curiosa.
-Conozco a Nagato lo suficiente para saber que él no te dejará ir y no pienso seducirlo para separarlos. No deseo que él me odie más por lo que tratara de hacer-comentó la pelirroja.
Yakumo sonreía porque entendió que Naruko ignoraba sobre su enfermedad terminal y creía que la relación con Nagato era para siempre. En ese instante, su cuerpo empezaba a avisarle de una crisis y no podría ocultarle a la chica la verdad.
-Naruko, hay algo que tienes que saber de mí-le dijo la castaña.
-¿Es algo malo?-.
-Voy a morir-sonrió la chica.
-Algún día tendremos que morir-les respondió la Uzumaki sin entender lo que Yakumo le trataba de decir.
-No, estoy desahuciada-le aclaró la mujer.
Naruko abrió los ojos y de repente Yakumo empezó a toser sangre. La chica se limpió con un pañuelo y la pelirroja miró horrorizada lo que pasaba.
-Yakumo-susurró con las manos en la cara la mujer.
-Tengo una enfermedad autoinmune desde hace años y me está matando lentamente. Tengo muy poco tiempo de vida, Naruko-le terminó de explicar la Kurama.
Naruko se sentía demasiado mal y vio que Yakumo estaba muy pálida por el ataque de tos hemoptoica que tuvo.
-Yakumo, no lo sabía-dijo con mucha culpa y tristeza la pelirroja.
-A este paso ya deberías saberlo. Te encerraste mucho en tu mundo-bromeó la chica enferma.
-No deberías estar aquí, te llevo a tu casa en mi carro-le ordenó Naruko preocupada.
-No quiero molestarte-.
-No, si Nagato se entera de que te dejé aquí no me lo va a perdonar. Además, no pienso dejarte aquí-aclaró la Uzumaki.
Naruko se dirigió al departamento de Nagato para que Yakumo tomara mucho reposo y ganara algo de fuerza que tanto le hacía falta.
