Hola a todos! He vuelto y he aquí les traigo mi nueva historia, espero que les guste, habrá drama, romance, historias fantásticas y cosas que no se imaginarían, pero que leerán mientras vaya avanzando la historia. Me he basado en esta historia en los dibujos de Lunian que de verdad me encanta su art. Muchas gracias a todos por pasarse a leer y espero que les guste, aviso que a futuro, la categoría podría cambiar, y espero sigan hasta el final, y sin más qué decir… COMENZAMOS!
…..
Capítulo 1.
Sus ojos.
El viento golpeaba su cara mientras la combi en que viajaba seguía su camino cada vez más cerca de su destino. Marinette se sintió como una hippie americana viajando por el país, solo le faltaba soltar su cabello y un collar de flores para sentirse en la onda.
-Ya casi llegamos.- dijo la señora Marie Decrois que aspiró profundamente.- Ya puedo oler el mar.
Marinette sonrió y vio a sus compañeros de viaje. Nathaniel se había dormido en algún momento del trayecto, debía admitir que se veía gracioso roncando con la cabeza echada hacia atrás y los años habían sentado bien al artista que tenía su larga cabellera roja atada en una descuidada coleta, y Juliet, que estaba adelante, no dejaba de ver un mapa como si temiese que su abuela se fuera a desviar. Se daba cuenta que ya no eran pequeños chicos de instituto y agradecía pasar el verano con sus amigos, o al menos algunos ya que Alya y Nino ya tenían sus planes. Marinette aspiró profundo llenando sus pulmones de ese aire marino y al volver a ver a la ventana pudo ver el pueblo de Perros-Guinec, un pueblecito costero donde comenzaría con su trabajo de verano, lejos de Paris y lista para hacer de ese verano el mejor y uno que nunca olvidaría en toda su vida.
-¡Hemos llegado!- el vehículo se detuvo y Marinette sonrió.
-Wow... Es preciosa.
Marinette se quedó al instante prendada de la casa con empedrado inferior y paredes azul cielo, rodeada de coloridas violetas y geranios de colores y teja verde. Casi todas las casas eran iguales y guardaban un aire rustico y acogedor de bienvenida. Nathaniel despertó cuando el auto frenó por segunda vez y las chicas se rieron de él quien tenía rastro de saliva en su mentón. Salieron del auto, la casa estaba por un camino cuesta arriba y al ver alrededor, Marinette vio asombrada la vista del extenso mar que parecía fusionarse con el cielo. Pocos barcos navegaban en la cercanía y desde donde estaba, podía ver los caminos de piedra que surcaban el lugar en aquel pintoresco pueblo donde a lo lejos pudo ver un faro color rosa.
-Parece pintado de rosa...
-Es el antiguo faro.- Juliet se acercó a ella con su maleta.- Fue hecho por la piedra del lugar. Se cuenta que antes era una enorme piedra en la playa pero los arquitectos la trabajaron y la convirtieron en el faro que con el tiempo se volvió de ese color.
-¿Y es en serio?
-No lo sé. Tiene muescas profundas a los lados así que no se sabe si la edificación está sobre el acantilado o si solo la cincelaron.
-A mí me gustaría ir a verlo.- comentó Nathaniel con maleta en mano y su inseparable libreta de dibujo.
-Vamos chicos. Hora de entrar y vean sus habitaciones.- les invitó la señora Decrois. Nathaniel y Juliet entraron enseguida y Marinette les siguió tomando su maleta y un portador, no sin antes darle un último vistazo al hermoso paisaje, al entrar sonrió ante las paredes color crema con relieves blancos y los antiguos muebles.
-Es preciosa. Parece como una casa de muñecas.- la única adulta del lugar les sonrió.
-Mi nieta y yo les agradecemos por haberse ofrecido a este trabajo de verano. Esperamos que su estadía sea cómoda. Arriba están las habitaciones. Pueden ir y tomar la que más les guste y cuando terminen de desempacar podemos ir a comer y aprovechar para dar un pequeño tour.- los tres lo festejaron y subieron a las habitaciones. Marinette se orientó un poco para poder tener una habitación con vista y lo consiguió. Una linda habitación de paredes color rosa y cama con cobertor de cuadros de colores pastel que le encantó, escuchó a Nathaniel quejarse.
-Juliet, cámbiame de habitación.
-Está bien, no sé por qué tanto alboroto.
-Sería por el color de la pared, al menos la tuya es blanca.
-¡Hey! Que el aguamarina es un lindo color.
-Perfecto, está decidido.
Marinette se rió al escucharlos. Dejó su maleta y abrió la ventana dejando que la brisa marina entrara a llenar su habitación, luego dejó en el suelo el portador donde estaba su gata Tikki, la abrió y la gata naranja salió y se estiró para subir a la cama.
-Perdón por tardar, Tikki. Pero al fin hemos llegado...- Tikki ronroneó ante el suave toque de su ama y Marinette vio una fotografía de su celular, suspiró y rió cuando Tikki se restregó en su mano.- Vale, vale, te prometo que haré mi mejor esfuerzo para hacer de este un gran verano y comenzar de cero.- Tikki maulló y las dos miraron el mar sin saber los secretos que este guardaba en las profundidades…
El oleaje del mar era tranquilo. Unos dirían que era una estampa bella, otros aburrida, pero a kilómetros de tierra dos figuras se movían a gran velocidad como torpedos en el agua. La espuma se formaba sobre estas dos figuras que estaban a punto de chocar contra un arrecife y fue entonces que una mano tocó primero este después de otra.
-¡Gane!- se mofó el castaño de cola color azul y aletas amarillas, del rubio de cola plateada y aletas doradas.
-Oh, vamos Claude. Hiciste trampa.
-¿Disculpa? Si hablamos de trampas tú te me adelantaste por tres segundos, o escuche mal el "A la cuenta de tres, uno, dos, mira esa sirena que te está echando el ojo. Tres."- Adrien se rió de su amigo.
-Conté hasta tres. Que te hayas distraído fue culpa tuya. Además, Aurore te tiene en la mira.
-Paso. Las rubias tontas no me van. Sin ofender rubia.
-Ja, ja. Que gracioso.
-¿Y qué hay de ti y Chloe?
-Ni hablar. La veo como si fuese mi hermana, es imposible que me guste. Además, yo busco otra clase de chica, alguien valiente, decidida, gentil y de gran corazón.
-Escuché que hay buenas chicas en el pacifico. Pero me estoy poniendo selectivo también, me gustan las chicas guapas, inteligentes y bondadosas.
-Y solteras. Iván casi te rompe el cuello cuando te le acercaste a Mylene.
-Casi muero. ¡No te rías!
-¡Hey! ¡Par de atunes!- se voltean al escuchar una graciosa voz y ven a dos peces nadar hacia ellos, un pez gato y un pez zorro.
-Menudos ingratos. Ustedes son unos desconsiderados.- se quejó el pez naranja y el negro asintió.
-Hacernos nadar tanto, después de todo lo que hemos hecho por ustedes.- el joven castaño rió.
-Vaya, es un milagro verlos llevarse tan bien cuando no se aguantan el uno del otro.- apenas lo dijo ambos peces se miraron y se voltearon con claro signo de molestia. Adrien rio y de repente encima suya una gran sombra pasó. Una nave humana estaba regresando a puerto.
-Wow, es enorme.- Adrien parecía fascinado. Plagg bufó.
-Debemos estar cerca de tierra. Es hora de dar la vuelta a esa cola holgazanes.
-Quiero ir a ver.- musitó Adrien sorprendiendo a todos. Claude se cruzó de brazos.
-Estas de broma, ¿no? Sabes que si alguien se entera estarás en problemas, ambos lo estaremos.
-Oh, vamos Claude, solo será una miradita. Y nadie lo sabría si nadie dice nada.
-Menudo disparate.- se quejó Sain, pero Claude pareció pensárselo.
-No es seguro. Si alguien nos ve…
-Solo una mirada. ¿Dónde quedó tu espíritu aventurero? ¿Es que no recuerdas cuando estuvimos con los tiburones? ¿O qué tal los volcanes?- le picó con el codo las costillas y Claude terminó por sonreír.
-Vale, vale. Una miradita no mata a nadie.
-/¡¿QUÉ?!/- gritaron Plagg y Sain a la vez.
-Perfecto. Andando, Claude.- sonrió Adrien.
-Te sigo pez payaso.- los dos nadaron y los dos peces tuvieron que espabilarse para seguirlos.
-Esto pronostica ser una gatástrofe.
-Otra vez estamos de acuerdo. ¡Y no me gusta!
-Ni a mi cara de perro.
-Grrr.- no se dijeron nada más al seguir a sus dos protegidos hacia tierra.
El pequeño restaurante que habían elegido era sumamente pintoresco, lleno de color y vida sin exagerar. Se sentaron afuera del local, este era de color amarillo, tenía plantas en macetas bellamente decoradas y con coloridas rosas, las mesas y sillas de madera, las hermosas campanillas de viento que sonaban a la más ligera brisa y el delicioso aroma que salía de la cocina era una invitación para estar cómodo. Si así se veía el exterior el interior debía ser igual de agradable.
-Bienvenidos al Le Couer de Perle. ¿En qué podemos servirles?
Una chica en un bonito vestido azul claro con bordes entretejidos en la falda, de manga corta con los mismos relieves y un bonito delantal blanco se acercó a ellos, tenía un hermoso cabello color medianoche largo con una media coleta con un curioso mechón suelto encima y unos ojos de un azul tan brillante y vivaz que podías darte cuenta de la buena persona que era.
-¡Ah! Señora Decrois. No la había reconocido por un momento.
-Hola Bridgette. Como verás esta vez vengo muy bien acompañada.
-Anda, pues bienvenidos, no es un puerto muy visitado pero no carece de la misma belleza de otros y es muy tranquilo.
-Es lo que vemos, ¿no es verdad?- preguntó Marinette viendo a Juliet y a Nathaniel. La primera asintió pero Nathaniel se había quedado al parecer prendado de la belleza de su camarera. Ambas chicas rieron a lo bajo.
-Y bueno, ¿que desean ordenar? Nuestro pescado es el mejor del puerto.
-Deseo una Bullabesa*- dijo la señora Decrois.
-Me gustaría una pissaladière*.- dijo Juliet y Nathaniel asintió.
-Que sean dos.
-Yo un quiche de bimi y trucha ahumada, por favor.- terminó Marinette.
-Esplendidas elecciones. No se arrepentirán.- les guiñó el ojo y luego fue al interior para dejar los pedidos.
-¿A que Bridgette es guapa?- preguntó Juliet picando un poco a su amigo que no apartaba la vista de la joven y al instante se sonrojó tanto como su cabello.
-Mejor no digas nada, pelo de nido.
-¡Hey!- se estuvieron picando un momento entre risas y en poco llegaron sus platos. Bridgette no mentía que el pescado era delicioso. Ya no podrían abrir una lata de atún sin poderlo comparar con el de ese lugar. Al terminar estaban tan satisfechos que prefirieron ordenar postre para llevar.
-Si gustan pueden aprovechar el día de hoy para poder ver el lugar. Mañana hay que levantarse temprano para comenzar a trabajar.- les recordó la señora Decrois.
-Muchas gracias señora. ¿Vamos?- preguntó Marinette y Juliet asintió.
-Claro. ¿Nath?
-Lo siento. Desde que llegamos he querido acercarme al faro y quisiera poder dibujarlo.
-Entonces será un paseo de chicas. Vamos Juliet.- los jóvenes se fueron y Bridgette rió al ver a un grupo tan animado. Más de repente una fuerte brisa hace sonar con fuerza las campanillas y Bridgette se encoge abrazándose a sí misma, como si tuviese frio...
Adrien y Claude se colocaron bajo un puerto en la playa. Ambos se asomaron y vieron que solo había gente de dos aletas terrestres caminando a lo lejos y se sumergieron otra vez.
-No hay nadie. Ven, vamos a acercarnos más.- sugirió Adrien y Claude le siguió.
-Oye, creo que dejamos a Plagg y Sain muy atrás.
-Mejor, ¿o querías escucharlos decir que es mala idea?- Claude se rio.
-A veces me asustas amigo.
Adrien se asomó, estaban cerca de un puerto, donde un muelle de madera se desplegaba a lo largo. Adrien miro alrededor de la playa y fue que se agachó al ver a una terrestre.
-¿Adrien?
-Hay una terrestre arriba.- Claude se asomó y vio a una chica con el peinado dividido y atado, y luego escuchó a otra humana que se acercaba gritando el nombre de la otra. Se sumergió con su amigo.
-Ahora hay dos.
-¡Marinette!- escucharon a la terrestre llamar de nuevo a su amiga. Los dos se escondieron bajo el muelle para poder escucharlas mejor. Las dos chicas se sentaron sobre este sin saber que sus pies estaban a centímetros de tocar a los tritones que miraban curiosos sus "aletas".
-¿Que pasa Juliet? Pensé que irías por un zumo.
-Lo sé pero no te vas a creer a quien vi.
-¿A quién?- pero antes de abrir la boca una tercera voz se escucha.
-Vaya, vaya. ¿Quién diría que me encontraría con Maritonta y Bobaliet aquí?- Marinette se giró y vio a Lila con ese aire de falsa aristocracia que se cargaba y a Sabrina, como siempre junto a ella.
-Es increíble que un lugar tan bonito pueda atraer gente indeseable.
-Marinette...- Juliet intentaba no meterse en problemas pero Marinette no iba a dejar que Lila las fastidiara en sus vacaciones.
-¿Se puede saber que hacen ustedes dos aquí?- preguntó Sabrina con tono beligerante y Marinette contestó del mismo modo.
-Eso no es de su incumbencia. Así que si solo vienen a fastidiar mejor váyanse por donde vinieron.- Lila fulminó con la mirada a Marinette.
-Ten cuidado Marinette. Aquí no estamos en la escuela.
-Lo mismo te digo. Aquí si quiero te puedo dar un buen bofetón.- Sabrina y Lila retrocedieron ante la amenaza.- Y no hay nadie aquí que crea tus mentiras. Pero ya tampoco en la escuela creen en ti, ¿verdad? Después de ese incidente con Jagged.
Lila apretó los puños. ¿Cómo olvidar la humillación que paso cuando el mismísimo Jagged Stone dijo no conocerla? En cambio sí conocía a Marinette que le había hecho no solo accesorios sino ¡la portada de un disco! Después de tantas veces decir que lo conocía y que había hasta compuesto una canción para ella. Y culpaba a Marinette, porque el cantante fue a verla personalmente a la escuela para pedirle que realizara otra portada de su nuevo disco.
-Eso fue un malentendido. Te estás dando alzas que no te corresponden panadera. Y mejor ten cuidado porque bien puedo destrozarte tus "lindas" vacaciones. Recuerda quien es mi madre.
-Inténtalo. No te tengo miedo. A ninguna de las dos.- Adrien se había asomado a ver la escena. Impresionado por las agallas que tenía la chica de cabello oscuro. Agallas, ¡que buen chiste para usarlo después!
-Ya basta, Marinette, vámonos de aquí.- sugirió Juliet en tono calmo pero entonces, Adrien vio como la chica castaña aprovechaba una distracción y le quitaba un objeto.
-¡Devuélveme mi pluma, Lila!
-¿Quieres esta cosa tan infantil? ¡Ve por ella!
-¡No!-la vio arrojarlo al agua y hundirse.
-Ups, lo siento tanto.- las dos chicas se rieron.
Adrien se sumergió para poder ver ese objeto. Era alargado y tenía algo grande encima, no sabía identificarlo. Marinette y Juliet corrieron al muelle pero la pluma no salió flotando. Lila y Sabrina aprovecharon para irse con una sonrisa satisfecha.
-Oh, no. Esa pluma me la regaló Alya…
-Se fueron. Como las cobardes que son.
-Déjalas. Ya nos volveremos a encontrar.
-¿Quieres que vayamos a por un helado en vez del zumo para contentarte?
-Claro. Me encantaría.
Marinette vio por última vez el mar lamentándose por perder su pluma, esa que Alya le había regalado con la cabeza de peluche de un gato negro. En tanto, Adrien se asomó con el dichoso objeto en mano.
-¿Que rayos es eso?- preguntó Claude.
-No lo sé. Pero creo que es muy importante... y esta cosa me recuerda a Plagg.- señaló la enorme cabeza de gato que estaba en la punta.
-¿Me llamaron?- preguntó Plagg que al fin llegó con Sain, y los dos tritones apenas y aguantaron la risa.- ¿Qué?
Entre tanto, en el camino al pueblo...
-Es una lástima que no pudiste decírmelo antes.- suspiró Marinette.
-¿Qué cosa?
-Sobre que viste a Lila y Sabrina. Quizás las hubiésemos evitado.- Juliet se detuvo de repente pálida.
-Ammm... no las había visto a ellas.
-¿Qué? ¿Entonces a quien viste?- Juliet rehuía su mirada pero no podía mentirle aunque quisiera.
-P-Pues... vi a mmbbbmbb.- murmuró sin separar sus labios.
-¿A quién?- Juliet suspiró derrotada.
-Juleka y Luka. Están aquí… de vacaciones.- ahora quien se había puesto pálida fue Marinette.
-Lu-Lu-Luka. ¿El Luka que conocemos? ¿Luka Couffaine?- agarró a su amiga de los hombros para que le viese de frente.- ¡¿LUKA?!
-S-S-Sí. Exacto, los Couffaine.- Marinette abrió la boca y ahogó un grito al poner sus manos en su boca.
-¡No puede estar pasando! ¡Tiene que ser un mal sueño!- al ver que su amiga no negaba la cruel realidad, Marinette se sentó en una roca del camino.- El universo no puede ser más cruel...
-Marinette, calma. Seguro que solo vienen de paso. No creo que se les haya ocurrido traerse su barco. Vas a estar bien.- Marinette dejo salir un bufido.
-Solo falta que Kagami también esté aquí.
-Mejor no retemos a la suerte hoy, por favor. Puedes invocarla, oh.- se cubrió la boca avergonzada por lo que dijo pero Marinette rió, su amiga no era propensa a insultar a la gente pero cuando lo hacía podía a veces ser de armas tomar.
-Es muy probable.- sin embargo en verdad no quería retar su suerte.
Las cosas entre ella y Luka estaban tensas y Kagami, bueno, se podría decir que su aversión con ella competía con la de Lila. Esa noche, se sentía atrapada, apenas y picaba la cena con cierta desgana que era imposible no notar su estado y por ello Nathaniel se inclinó para susurrar a Juliet.
-¿Que le ocurre? Parece como si le hubiesen dicho que las vacaciones terminaron.
-Se acaba de enterar que Lila, Sabrina y la familia de Juleka están aquí.
-¡¿Lila y Sabrina?!- Nathaniel emitió un gruñido ignorando sobre los Couffaine y se echó para atrás en el respaldo.- Genial, el demonio en persona y su esbirro nos honran con su presencia. ¿Pero qué hacen en un lugar como este?- Marinette suspiró y se levantó de su sitio cabizbaja.
-Lo siento. No tengo mucho apetito. Voy a dar una vuelta.- antes de que pudieran decir algo, Marinette salió y los dejó solos.
Adrien se había quedado cerca de la playa, Claude se había marchado con Sain tiempo atrás y Adrien se había quedado estudiando aquel objeto con Plagg que no dejaba de bufar.
-Te he dicho que te deshagas de esa cosa, podría tener algo malo.
-No seas también paranoico, Plagg.
-No sabes nada de cosas humanas, aquello podría ser un arma o tener alguna maldición.
-¿Lo dices porque tiene tu cabeza encima?- preguntó burlón.
-¡Esa cosa no es mi cabeza!
-¿En serio? Porque parecen gemelos.- Plagg se ofendió y casi deseó golpearlo con la cola, pero escucharon pasos en el muelle.
Marinette caminó hasta el muelle, sin saber que debajo de ella el joven tritón se había acercado para verla. Estaba por completo perdida en sus pensamientos.
Luka. Luka. ¡Luka estaba allí! ¿Por qué de todos los lugares ese pueblecito humilde?
Sus pensamientos la traicionaban junto con unas inmensas ganas de llorar. Había tomado el trabajo para alejarse de todo. Podía sentir la sangre hervir de solo recordarlo a él y Kagami, su supuesta amiga, y quien le apuñaló por la espalda en la menor oportunidad. Se sentó llegando a mitad del muelle y dejó que el agua mojara sus pies, de todas formas eran sandalias de plástico. Un maullido se hizo presente y Marinette se rio al sentir como Tikki se restregaba en su brazo.
-¿Me has seguido? No debiste. Ahora tus patitas estarán llenas de arena.- la gata maulló ante el leve regaño de su ama, como si le dijera que no le importaba, y luego esta suspiró.- Me temo que estas vacaciones no serán tan buenas como creía, Tikki.
Adrien se asomó para ver a la chica, se había quedado por la zona por si la volvía a ver pero no pensó que de verdad lo haría. La chica parecía triste, pensativa mientras miraba el hermoso cielo estrellado. Él miró el objeto que ella había perdido, ¿acaso estaba triste por perder ese objeto? Si era así bien podría devolvérselo. Con cuidado se acercó a ella, pero Plagg se interpuso.
-¿Que vas a hacer?
-Voy a dejarle esto cerca.
-¿Pero si te ve? Mejor prevenir que lamentar. Asústala por si acaso te ve.- Adrien se lo pensó, no quería asustarla, la verdad ni siquiera iba a dejarse ver pero era verdad que no podía arriesgarse y Plagg no lo dejaría en paz.
-Vale, lo haré. Como quiera ni me verá.
Adrien cerró los ojos y su cuerpo comenzó a cambiar. Como una sombra, su cuerpo comenzó a oscurecerse. Sus brazos, la zona de los ojos y su torso. Garras aparecieron y sus dientes ahora eran colmillos. Sus orejas adquirieron forma de aleta. Sus agallas se pronunciaron toscas en un color verde y su cola antes de escamas plata con aletas doradas ahora era negra con aletas verdes, y al final de su cola, la aleta se volvió tosca para defenderse con esta.
-Listo. Ahora si no te importa voy a devolverle esto.
-Yo que tú me lo quedaba pero haz lo que quieras.
-¿Quién te entiende?
Adrien rodó los ojos y nadó hasta un costado del muelle, a espaldas de la chica. Al no haber moros en la costa estiró su mano con cuidado de no hacer ruido con el agua, pero no contó con que Tikki le escuchase. La curiosa gatita ladeó la cabeza y vio la oscura mano asomarse con la pluma de su dueña. Tikki de inmediato se acercó.
-¿Tikki?- pero la felina no hizo caso, esta parecía atenta a lo que fuese a hacer ese ser desconocido y al voltear Marinette le vio, en un momento se lanzó sobre este y lo tomó de la muñeca.- ¿Quién eres?- Adrien ahogó una exclamación al asomarse un segundo y toparse con unos ojos azules que lo miraban con sorpresa e incredulidad, y Marinette veía lo mismo en esos ojos verdes tan brillantes.
Aterrado se zambulló, llevándose a Marinette que no le soltó y cayó al agua mojando a Tikki que soltó un estridente maullido.
Marinette tenía las mejillas infladas del poco aire que tenía, y aún con lo oscuro del mar, lo vio gracias a la luz que la luna le daba en un efecto etéreo, como una extraña visión, aquel ser o persona la miraba con refulgentes ojos verdes a un par de metros. Ella no podía dejar de verlo y él tampoco, sus miradas estaban fijas una de la otra… hasta que al fin Adrien reaccionó y nadó lejos de ella dejando una estela de espuma detrás. Marinette lo vio irse hasta que subió y tomó aire para sus ya adoloridos pulmones. Miró en dirección hacia donde esa mirada verde escapó de la suya, solo encontrando agua y oscuridad. Tosió y se apoyó como pudo al muelle, con Tikki arriba preocupada.
-¿Qué… fue eso?- Tikki maulló urgiéndola a salir del agua, pero no lo hizo, ya que todavía le parecía ver esos ojos verdes frente a ella y las olas moverse en el escape de aquella… ¿sirena?
…
*La bouillabaisse se compone de una sopa de diversos pescados a veces servidos enteros.
*Este platillo se compone como una especie de pizza pero sin tomate. Es un famoso platillo en la Costa Azul.
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer y si se preguntan, sí, será parecido a mi historia de Luna de Sangre, pero no será una copia, gracias de todo corazón por leer. Dejen review, nada de tomatazos, y nos leemos hasta la siguiente que será entre 7 y 10 días que se hará cada publicación, así que no me apresuren. Y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
