Hola a todos! He aquí traigo un nuevo capítulo. Las cosas van desarrollándose poco a poco, las cosas van a ir sabiéndose también. Y por supuesto aviso que a futuro deberé cambiar la categoría de este fic. En fin, agradezco mucho a todos por leer y dejar un review, algunos me hacen reír XD Y ya sin más qué decir…. COMENZAMOS!
…..
Capítulo 7.
Fiesta interrumpida.
Marinette estaba en su habitación, con la vista en el techo y con el corazón latiendo fuerte en su pecho. Sus labios... su calidez... su lengua danzando con la suya. Tomó una almohada y gritó en ella asustando a Tikki.
-Tikki, ¡eso fue raro!- lloriqueó contra la almohada y se la quitó de la cara.- ¿Que hice? ¿Cómo pude besarlo? ¿O fue él quien me beso? ¡Ah! ¡No importa! Adrien es mi amigo, no llevo de conocerlo suficiente tiempo para tener ese tipo de... ¡cosa! Y lo más importante somos de razas diferentes. ¡¿Es que he perdido el juicio?!- alguien tocó a la puerta y Marinette al abrir ve a Nathaniel que llevaba el cabello suelto.
-Hey, ¿estás bien?
-¿Yo? Si, muy bien, bien.- asintió nerviosa y Nathaniel arqueo una ceja no muy convencido.- ¿Necesitas algo?
-¿Has visto a Juliet? No la he visto en todo el día.
-¿No estará con Alya y Nino?- preguntó más por costumbre ya que sabía que eso no era posible.
-No. Ya les pregunté por teléfono y me dijeron que tampoco la habían visto.- Marinette empezó a preocuparse.
-¿No estará en el refugio? Tal vez...- en ese momento escucharon la puerta de entrada cerrarse con fuerza y unos frenéticos ladridos.
-¡No me puedo creer lo inconsciente que fuiste!- los dos amigos se miraron estupefactos al reconocer la voz de la usualmente tranquila señora Decrois. Bajaron las escaleras para ver qué pasaba.- ¡Estuviste a punto de ahogarte! ¿Es que no pensaste en lo que podría haberte pasado?
-No podía dejar a esta perrita ser lastimada en esa horrible red. He visto las heridas que dejan. Son horribles.
-¡Casi te mueres! ¿Qué crees que hubiera pasado si...?- la mujer bajó su tono de voz pero estaba aún molesta y preocupada.- ¿Cómo crees que estaría si te hubiese pasado algo?- Juliet bajó la mirada.
-Lo siento. No volveré a ser tan inconsciente.- su abuela suspiró invocando su paciencia.
-Lo sé, solo… cuídate por favor.- la chica asintió.- Pero a partir de ahora estas castigada por las siguientes dos semanas. No iras al evento de mañana y del refugio vendrás aquí y te quedaras a hacer el quehacer de toda la casa.
-Pero...
-Y ni una palabra más.- Juliet apretó los labios un momento y suspiró resignada.
-Está bien... ¿al menos me puedo quedar con ella?- alzó a la cachorra de esponjoso pelaje rubio y su abuela sonrió.
-Está bien. ¿Ya tiene nombre?
-Breezy.
-Bien. Ve a tu cuarto e intenta descansar, mañana será otro día.- la chica abrazó a la perrita y Nathaniel y Marinette subieron a tropel donde en el segundo piso esperaron a que su amiga subiera.
-¿Chicos?
-Juliet, escuchamos lo que pasó. ¿Qué ocurrió?- preguntó Marinette.
-Un perro atrapado en una red de pesca que terminó en el agua.
-¡Qué horror!- exclamó Marinette.- Pero, ¿estás bien?
-Estoy bien.
-Y con esta.- dijo serio Nathaniel que la tomó de los hombros.- No creo que deba decirte lo estúpida que fuiste. Pero lo hare. Eres una idiota.
-Nath, ya tuve suficiente de regaños...
-Pues alguien debería decírtelo hasta que te lo grabes.- sus manos se tensaron en sus hombros y Juliet le abrazó frotando su espalda.
-Tranquilo. No volveré a ser tan temeraria.- Nathaniel se calmó pero seguía demasiado tenso.
-¿Y estas bien?- preguntó Marinette.
-Sí. Estuve en la clínica del lugar. Me dijeron que estaría bien. Por suerte alguien me salvó para que no me ahogara. Pero no se quien fue.
-Lo importante es que estés bien.- replicó Nathaniel.- Y que jamás se te ocurra hacer una locura de esas.- Marinette sonrió, Nathaniel se veía pálido, era obvio que la noticia le afectó demasiado. Y hasta creyó que de verdad eran algo más que amigos.
-Wow, ¿qué pasa aquí?- preguntó Nino que con Alya recién llegaban y Marinette al recordar lo ocurrido, se sonrojó y se sintió mareada.
-Eh, pues... que se los expliquen ellos. Tengo cosas que exci..., digo, ¡revisar! Buenas noches.- cerró la puerta ante la mirada confundida de sus amigos que solo pudieron parpadear a la vez y Alya puso su mano en su cintura.
-A ver par de tortolitos. ¿Qué pasó?
Adrien nadaba de regreso, regresó a la normalidad pero la estela brillante en su piel aún era notoria sólo que de un color dorado como sus aletas.
La había besado, ¡había besado a una terrestre!
¡Había besado a su amiga!
¡SU AMIGA!
Casi quiso arrancarse el cabello de la desesperación. ¿Cómo pudo haberse dejado llevar así? Marinette era una amiga, A-MI-GA, y los amigos no se besan, mucho menos estando en esa forma de depredador. ¿Habría sentido sus escamas duras? Tal vez fue tosco sin darse cuenta, o quizá ella ahora no querría ser su amiga. Eso último fue como una daga en su corazón. En poco tiempo Marinette se había metido profundo en sus escamas y no quería perderla por una tontería de ese tipo. Tenía que arreglar todo sí o sí.
-¡Hey!- Plagg llegó y lo vio con grandes ojos.- ¿Por qué estas brillando?- su brillo era tenue hasta que desapareció, ya que el miedo y dudas se habían sobrepuesto a su sentir.
-Por nada. ¿Dónde estuviste todo este tiempo? Marinette pregunto por ti.
-Estaba haciendo cosas más importantes que verte con tu novia.- el brillo regresó a sus mejillas.
-Marinette NO es mi novia, es MI amiga.
-Aja, eso no parece así cuando la miras.
-Plagg, te estas imaginando cosas.- Plagg le sonrió burlón y eso lo irritó, esa sonrisa de 'Tu no me engañas' podía sacarlo de quicio. Entonces algo captó su atención. Claude estaba a pocos metros de ellos balbuceando algo con las manos en la cara y Sain regañándolo.
-Eres un atarantado. Que digo atarantado. ¡El máximo idiota de los siete mares!
-No me lo puedo creer. No me puedo creer que hice eso. ¿Y si me vio? ¿Y-Y si sabe de mí? ¡No podía dejar que se ahogara pero...!
-Te has precipitado.
-¡Entre en pánico! ¿Qué querías? No iba a dejar que muriera en mis narices. Pero también algo…
-¿Qué? ¿Qué cosa?
-Pues yo creo que me…
-¿Claude?- este gritó ante el susto de escuchar a alguien detrás de él y Adrien se preocupó más.- ¿Que te ocurre?- el castaño se acercó tomándolo de los hombros.
-¿Cuánto has escuchado?- preguntó con una mirada desquiciante, Adrien sintió miedo.
-P-Pues desde la parte que eres un gran idiota... ¿Qué hiciste?
Claude apretó los dientes y se llevó una mano a la cabeza.
-Estaba cerca de la playa haciendo mis cosas cuando algo pasó, una humana estaba rescatando un animal de una red en una embarcación y entonces los demás humanos tiraron la red con esos dos al agua. La terrestre liberó al animal pero se estaba ahogando porque se quedó atrapada y mientras Sain sacaba al animal yo... yo...
-¿Qué? Claude, ¿qué hiciste?
-Le besé.- Adrien abrió grande los ojos.
-¡¿Cómo?!
-¡No te tengo te decir cómo se besa! El punto es que lo hice para que no se ahogara y cuando la liberé no sé si me vio o estaba demasiado confundida para ello.
-Hey, tranquilo. Hiciste lo correcto. No podías dejar que se ahogara y con ese beso la hiciste respirar bajo el agua.
-Ya sé cómo funnciona. Pero si me vio...
-Aguarda, tal vez pueda pedirle a Marinette ayuda. ¿Cómo era esa humana?
-Era la misma con la que la viste la primera vez. Esa humana de cabello enredado.
-Bien. Eso significa que es su amiga. Tranquilo, haremos lo posible para que no pase a mayores. Te prometo que todo se arreglará Claude, no te preocupes.- una suave tos llamó su atención tras Adrien y al voltear ambos palidecieron al instante.
-¿Se puede saber qué demonios hicieron?- definitivamente esa aura oscura alrededor de Félix no era cosa de su imaginación, y hasta el agua se sintió más caliente.
-Eh... Fé-Félix, podemos explicarlo.
-Explíquenme entonces o voy a comenzar a escamarlos con una concha.- los dos chicos temieron por sus colas y Adrien comenzó a hablar.
-L-Lo que pasó es que...
-¡Yo tuve la culpa!- exclamó Claude rescatando la cola de su amigo.- Lo que pasó fue...
Chloe estaba contenta, había pasado un momento agradable con ese humano de cabello de coral y le había mostrado el retrato a su persona. Quiso llevárselo pero este le dijo que se volvería a romper, pero que encontraría una forma para que se lo llevara. Le encantaba su broche, y admitía que se veía mejor con el cabello recogido.
-¿De dónde vienes?- su buen humor se esfumó al escuchar a su hermana.
-De dar una vuelta.
-¿Qué es eso en tu cabello?
-Algo que encontré por ahí.- Claudia al ver los brillantes cristales frunció el ceño.
-Dámelo. Algo así de bonito no te luce.
-Sueñas. Me lo encontré yo.
-Soy mayor que tú.
-Lástima que no tan lista.- la cara de Claudia le recordó a un pez payaso. Intentó quitarle el broche pero Chloe la esquivó, era su broche y no iba a dejar que su hermana siquiera lo tocara.
-¡Dame ese broche, Chloe!
-¡Ni loca!
-¡Niñas!- la voz de su madre las paró en seco y nadaron sumisas a ella, aunque Claudia tenía una sonrisa que molestó a Chloe.- Quiero darles buenas noticias. Díganles adiós a sus problemas porque dentro de poco, ustedes estarán comprometidas con los hijos de Gabriel.- Claudia lanzó una exclamación aplaudiendo pero Chloe estaba confundida.
-¿Cómo es eso? Félix ni siquiera la aguanta a ella.- señaló a Claudia que la fulminó con la mirada, en cambio su madre bufó con fastidio.
-Chloe, no seas insolente. En cambio deberías estar feliz. El hijo de Gabriel caerá ante ti y al fin tendrán la posición que merecen.
-Exacto, Chloe. Deja de ser una molestia.- Chloe le dio un golpe con su mano cuando intentó quitarle de forma disimulada su broche.
-Como sea. Manténganme informada porque esto es de ver para creer.
Se marchó a descansar pero había algo en las miradas de su madre y hermana que no le gustaba para nada. Debía estar alerta para lo que fuera…
Félix tenía la cara roja pero era increíble que llevara casi una hora gritándoles sin que se le cansara la voz.
-¡Solo a ustedes se les ocurre esto! ¡Si ocurre algo por tus estupideces, ¡Claude, te freiré la cola en un volcán! ¡Y tú, Adrien, si lo sigues solapando te amarrare a una roca y te dejare caer en el vacío! ¡Par de cerebros de almeja!- Adrien y Claude al fin alzaron sus cabezas al escuchar tres segundos de silencio seguido. Félix se tomaba la cabeza como si esta le doliera a causa de sus propios gritos.
-¿Félix?
-Dame un momento, Adrien.- suspiró y miro a su hermano con un ceño menos duro.- Miren, voy a guardar este asunto en secreto.
-¿En serio?- preguntó Adrien pero Félix aun no terminaba.
-Si prometen no acercarse más a los humanos ni mucho mostrar algún ínfimo interés en ellos.
-Está bien. Sin problemas.- contestó Claude con cierta resignación y Adrien asintió.
-No nos acercaremos a los humanos.- Félix asintió y tras un profundo suspiro volvió a hablarles con voz calma.
-Confiaré en ustedes. Sólo cuídense. Claude ve con tus padres, Adrien, vamos con padre.
-Voy en un segundo.- su hermano se adelantó y Adrien sonrió a Claude.- Gracias. Esto no lo olvidaré.
-No te preocupes. Algún día me devolverás el favor.-Adrien se rio y se fue con su hermano y Plagg, entre tanto Sain se acercó a Claude que se veía demasiado serio.
-Chico, ¿qué te pasa?
-No lo sé. Hubo algo en esa humana... al momento de tocar sus labios fue como si...
-¿Como si qué?
-Olvídalo. Vamos o a mamá le dará un ataque.- pero Sain miró perspicaz a su chico, notando claramente como tocaba sus labios y su mirada se perdía en el trayecto de regreso...
El gran evento de la playa estaba a punto de comenzar. La gente veía a los concursantes preparar sus tablas y Marinette y Alya veían a Nino que preparaba la suya no sin poder evitar pegarse la cabeza con la vela haciéndolas reír. Marinette había optado ese día por usar un vestido de tirantes largo, mientras que Alya usaba un short de mezclilla y una larga camiseta sin mangas.
-Pobre Nino, ojala no le pase nada.- dijo Marinette al ver las olas.
-Yo espero que no se caiga antes de los cinco segundos.- Alya miro alrededor.- ¿Dónde está Nathaniel?
-Dijo que iba a un lugar más tranquilo. Quiere tomar unas fotos para Juliet.
-Ya veo. ¿Sabes que ayer los dos se molestaron conmigo?
-¿Qué pasó?
-Pues quise saber qué había pasado y se enojaron porque les llamé tortolitos y les dije que era dulce que una pareja como ellos se preocupara así del otro.
-Alya...
-¿Qué? Oh, vamos Marinette, ¿es que no los ves? ¡Son la pareja perfecta! Incluso en el instituto era imposible no relacionarlos.
-Sí, pero recuerdo bien que cierta foto tuya en el viaje escolar a la playa tuvo que ver.
-Fue una foto perfecta.
-Fue LA foto que lo comenzó y no lo niegues.- Marinette sabía que entre sus amigos siempre había existido una fuerte amistad desde que se conocieron, pero esa foto incriminatoria mostrando a sus amigos dormidos y abrazados bajo una sombrilla fue el detonante para que algunos, incluidos los chicos, los vieran como una pareja y no les dejaran de insinuar cada vez que estaban juntos.
Alya bufó.
-Vale, admito que tuve la culpa. Pero entonces deberían no ser tan cariñosos entre ellos.
-Yo creo que lo que tienen es muy valioso. Y si llegado un momento a futuro, cosa que dudo mucho, se hacen pareja, no somos quienes para decir algo ahora.
-Vale, vale, lo capto. Me controlaré un poco y les pediré disculpas.
-Eso sería genial.- una risa cortó su buen humor, cerca de ellas pasaba Lila junto con Sabrina y un grupo de chicos y chicas, que era obvio, eran chicos del lugar o turistas.
-Ugh, no me puedo creer que alguien crea lo que sale de su boca.- se quejó Alya con gesto de asco.
-No digas nada. Tú y Nino estaban como esos chicos.
-¡Eso fue en otra vida! Aun no me creo que me haya creído cada una de sus mentiras y con ello te haya lastimado.- puso su mejor cara de pena apoyándose en el hombro de Marinette.- Me siento mal de recordarlo.
-Eso fue tiempo pasado, Alya. Lila tiene un poder terrorífico en las mentiras, esperemos que no lo use para el mal a futuro. Como ser alcalde de la ciudad.
-Si llega un día a postularse voy a dedicarme cuerpo y alma a desenmascarar a esa zorra mentirosa. Oh no...
-¿Qué pasa?
-Que zorra mentirosa no es la única aquí.- Marinette vio en dirección a donde Alya miraba y sintió la sangre caer a sus pies.- Perra traicionera también está aquí, junto con el sin pelotas de tu ex.- entre las tablas, estaban Luka, Kagami y Juleka. Kagami fue quien las vio y Marinette quiso marcharse del lugar.
-Viene hacia acá, ¿no?
-Definitivamente. Pero tranquila, no dejaré que seas tú quien le termine.
Kagami se acercó a ellas aprovechando que Luka ayudaba a Juleka.
-Alya, Marinette.
-Kagami.- habló Alya antes que Marinette.
-Sino te importa Alya, necesito hablar con Marinette.
-Pues fíjate que si me importa. Y perdiste derecho para hablarle a MI mejor amiga.- Kagami frunció el ceño y se concentró en Marinette.
-Ya va siendo hora de que zanjemos este asunto. A solas, por supuesto.- su actitud pedante le hacía creer a Marinette que siquiera se mostraba arrepentida. Así que no iba a darle la satisfacción que buscaba.
-No lo creo.
-¿Así pides las cosas? Seguro tu madre se decepcionaría si te escuchase hablar así.- metió baza Alya y allí la mirada de Kagami cambio, ahora las fulminaba a ambas con unos deseos casi asesinos. Pero ninguna se dejó intimidar.
-Como quieran, pero fui YO quien quiso hacer las paces.- se dio la vuelta y se alejó hacia donde estaban los Couffaine, completamente ajenos a la situación.
-¿Quien se cree esa?- espetó molesta Alya.
-Olvídala, Alya. Gracias por estar conmigo.
-Chica, eres mi amiga, sabes que para lo que sea estoy contigo.- Marinette sonrió ampliamente, contenta de tener amigos tan geniales como Alya.
-Hey, chica, ¿no quieres sushi?... Marinette, tu cara está roja de repente.
-¡C-Creo que me da una insolación! Vamos a la sombra.- sugirió agarrándola de la muñeca y avanzando al área de sombrillas…
Nathaniel lanzó una piedrecita, y luego otra hacia la ventana hasta que al fin Juliet se asomó.
-¿Nath? ¿Qué ocurre?
-Vengo a por ti.
-¿Te recuerdo que estoy castigada? No puedo salir.
-Tu abuela dijo que iba a la ciudad vecina en barco, ¿no dijo que llegaría hasta mañana en la mañana?- los ojos grises de su amiga se abrieron por la sorpresa.
-¿Me estás diciendo que desobedezca? ¿Dónde está Nath y que has hecho con él, reptiliano?- este rio y luego extendió su mano a ella en una pose teatral.
-Soy yo, que he venido a rescatarte, así que Rapunzel, Rapunzel, deja caer tu crespo cabello.
-Rapunzel bajará, mi príncipe. Pero por las escaleras para darte un golpe por burlarte de mi cabello.- los dos se rieron cómplices, con una amistad, casi hermandad, forjada por años, que no importaba lo que creyeran otros, ellos se tenían el uno al otro a su manera.
El evento acuático terminó de forma espectacular, y Nino duró más de quince segundo en una tabla, todo un record. Y al llegar el atardecer, venía la gran fiesta. Era impresionante. Nino se había ofrecido a tocar algunas canciones, compitiendo con el DJ contratado; Alya lo animaba al máximo; Juliet y Nathaniel estaban aprovechando la mesa de bocadillos y Marinette... bien, se podría decir que no tenía muchos deseos de estar allí.
No había visto a Adrien en todo el día, y no sabía si había visto el evento, pero no se estaba divirtiendo como cuando estaba con él y prefería terminar esa chaqueta en que estaba trabajando para regalársela, y no que su trasero se volviese plano en la silla donde estaba. Pero Alya había leído sus intenciones y le había pedido quedarse al menos hasta que oscureciera. Solo una hora más a lo mucho y se regresaría a su habitación a trabajar. Tenía ganas de ver a Adrien pero dudaba que Adrien anduviera por ahí a esas horas, mucho menos después de ese incidente del beso...
Adrien y Claude habían estado en el evento todo el tiempo, escondidos en las profundidades cerca de una formación rocosa. Adrien había visto a Marinette a la distancia y entre los humanos que estaban en el agua pudo ver a un chico moreno que reconoció como el amigo de esta. Aun no sabía cómo iba a hablar con ella sobre lo ocurrido pero esperaba que fuese pronto, incluso podría decirle que ayudó a su amigo para que no se cayera en esa cosa en menos de tres segundos. Sin embargo, cuando se hizo más tarde la vio partir a otra zona alejada de la playa donde pudo ver solo luces colorear el lugar en aquel atardecer.
-Que ruido, seguro los humanos saben pasársela bomba.- dijo Claude con una sonrisa.
-Es una lástima que no podamos tener piernas para ir también.
-Sí, seguro que han de hacer un tipo de fiesta salvaje y...- se escondieron al escuchar voces. Y Claude se sorprendió al ver a esa misma chica que salvó con el chico de la última vez en el muelle, Adrien le dio un leve golpe con el codo.
-¿En serio vas a regresar?
-Sí, gracias por haberme traído pero estoy aterrada de que mi abuela llegue antes de lo que dice, ya ha pasado así antes. A veces pienso que todavía me ve como una niña.
-¿Quieres que te acompañe?- puso su mano sobre ella y Claude al ver eso se enderezó como una vara.
-Nah, vi a Juleka. Deberías quedarte y hablar con ella. No se veía bien, o al menos su taciturnidad esta vez es diferente.
-¿Mas escalofriante de lo de costumbre?
-Iba a decir melancólica pero creo que igualmente queda.- los dos se rieron y Juliet le da un beso en la mejilla.
-Nos vemos, Nath.
-Buenas noches, Julie...- un montón de algas le dieron justo en la cabeza por detrás.- ¡¿Qué diablos?!
-¡Ugh! Huelen fatal.- se tapó la nariz Juliet.
-¡Ah, mierda! Regreso contigo, no voy a regresar a la fiesta oliendo a alga podrida.
-¿De dónde vino? ¿Una gaviota?
-Lo dudo. Seguro un imbécil que ahora debe estarse partiendo de la risa.- masculló entre dientes furioso con quien fuera el culpable de esa asquerosa broma. En cambio, Adrien miraba a Claude con grandes ojos y gesto interrogante.
-¿Eso qué...?
-Un impulso.- respondió tan serio y cortante que sorprendió a Adrien.- Y mejor no hagas preguntas, me largo.
-Espera, Claude.- pero el chico se fue dejando a Adrien confundido.- ¿Que le ocurre? Sain...- se dio cuenta que los familiares no estaban.- ¿En qué momento…? Olvídenlo.
Sain nadó a lado de Claude que por alguna razón no se veía de buen humor.
-Chico, ¿que fue eso?
-Una broma, Sain. Fue súper divertido, ¿no lo viste?- Sain frunció el ceño y se puso frente a su chico que se detuvo.
-Sabes que no puedes engañarme. Así que escupe, camarón.- el tritón torció la boca pero pasó su mano por su cabello.
-No lo sé, me sentí de repente... molesto. Yo salve a esa terrestre, no debería ese tipo tomarse libertades con ella.
-¿Te estás oyendo? Suena como si estuvieras celoso.
-¿Se te subieron las burbujas al cerebro?- preguntó serio y Sain se ofendió.
-¡Burbujas en el cerebro es lo que tienes tú!- esperaba una réplica pero esta no vino.
-Tal vez tengas razón. Vamos a casa, mis padres deben preguntarse dónde estoy.- pasó a Sain y el familiar le siguió, sin embargo, conocía perfectamente a su chico y algo había cambiado desde ayer...
Marinette estaba en la mesa de bocadillos, entre botana y ponche, le hacía más ameno estar allí. Alya la había atrapado antes de que se marchara, diciéndole que se divirtiera y que hablara con la gente. Se negó, así que Alya le regañó y Marinette le hizo prometer que se quedaría hasta las 8:30, ni un minuto más. Alya se contentó con ello, pero desde entonces, había estado engullendo botanas, embutidos y fruta, rellenando de vez en cuando su vaso de ponche.
-Pero mira nada más, Marinette Dupain-Cheng, te ves tal y como la perdedora que eres. ¿Ya no está Couffaine contigo? Oh, se me olvidaba, consiguió a otra que al parecer le da todo lo que quiere.- Marinette rechinó los dientes, no iba a darle la satisfacción.
-¿En serio? ¿Ni siquiera en una fiesta puedes dejarme en paz? Supéralo, Lila. Ya estás en la universidad.
-Ni de broma, voy a atormentarte todas estas vacaciones. Te lo mereces por haber hecho que todos me odiaran y hacerme la vida imposible.
-¿Disculpa? Yo no te hago la vida imposible, esa eres tú a mí, quien no puede superar lo ocurrido. Y yo no fui quien mintió a todo mundo diciendo cuanta tontería sobre conocer a quien sabe cuántos artistas y personajes importantes o tus fabulosas hazañas que te llevaron a tener cuanta lesión falsa presumías. El que me enterara de todo fue mera casualidad, y no fue mi culpa que YO si conozca a Jagged Stone.
-Le pediste que mintiera para que dijera que no me conocía. Y por ello todos creyeron que todo lo que dije fue mentira.
-Sabes que no fue así. Yo no fui quien te arrastro frente a él cuando fue a buscarme. Que te hayas autoimpuesto como la musa de Jagged Stone y presumido hasta el cansancio fue cosa tuya.
-No, fue tu completa culpa y me encargare de hundirte por arruinarme el instituto.
-¿Arruinarte el instituto? Que recuerde pusiste a mis amigos en mi contra y caso haces que me expulsen.
-Tú querías arruinarme. Mentir sobre mí y al final lo lograste.- aquella charla era inútil. Lila se mentía a si misma haciéndose la víctima y creyéndose de verdad todo lo que decía. Había leído sobre eso gracias a Juliet, se le llamaba mitomanía, y al leer eso nunca pensó que de verdad existiera gente que mintiese tanto o se creyese sus propias mentiras.
-Necesitas ayuda. Y si es con medicamento mejor.
-¿Qué insinúas? ¡No estoy loca! Tú y todo el mundo está en mi contra.- Marinette rodó los ojos.
-Disfruta la fiesta, Lila.- se fue a buscar otra mesa de bocadillos, dejando a una furibunda Lila, que tras unos momentos sonrió maliciosa y fue a con uno de los chicos que la seguían para que le hiciera un pequeño favor...
De haber puesto atención a su vaso, Marinette hubiese visto ese polvo blanco que un chico había echado mientras tomaba algunas botanas. Estaba a menos de una hora de irse. Se sirvió un poco más de ponche y sintió un regusto amargo. Estaba segura que alguien había puesto licor de más a la ponchera, y no uno bueno. Con un bufido dio otro sorbo al tiempo que se llenaba de golosinas, pero al fin lo dejó al sentir su cabeza empezar a dar vueltas... la música tenía un eco lejano, y ¿era cosa suya o las personas se movían de un modo extraño? Se apoyó en la mesa y sus dedos se mancharon de queso amarillo por culpa de alguien que dejó una botana olvidada. Buscó su celular, iba a avisar a Alya que no se sentía bien cuando alguien la tomó de la mano y con algo de brusquedad la jaló para sacarla de la fiesta. No podía ver su cara, pero tenía cabello negro y podía distinguir un tatuaje tribal en su mano derecha. Su espalda golpeo la pared y sintió unos labios posarse sobre los suyos, obligándola a abrir la boca, en un beso cargado de alcohol y fruta. Esta desvió la cabeza pero la giró y volvió a besarla, y la otra mano de ese sujeto comenzó a subir su vestido.
-No. Déjame...
-Tranquila, cariño. Voy a hacerte disfrutar.
-¡No! ¡No quiero!- esta vez su voz fue más fuerte y sus manos comenzaron a golpear a ese chico que la empujó con fuerza y Marinette se quejó.
-¡Quieta! No quiero ser rudo pero si te gusta rudo...
-¡Suéltame! ¡No!- sintió una mano subiendo por su pierna y entonces alguien aparto a ese tipo de ella. Escuchó fuerte golpes, quejidos, y estaba segura que la cara de su abusador ya estaba llena en gran parte de sangre. Su salvador se levantó con los nudillos llenos de sangre y se acercó a ella.
-Ven, regresemos Marinette.- sus ojos enfocaron al dueño de esa voz profunda y tersa, unos mechones azules y unos enigmáticos ojos la hicieron tensarse al tiempo que acomodaba su ropa, no le dio tiempo a negarse o golpearle cuando este la tomó de la muñeca.- Vamos a buscar a Alya.
Sentía que iba a vomitar en cualquier momento. Pero Luka la llevo hacia la fiesta, confundiéndola más con la música y las luces, pero pronto las figuras de Alya y Nino se hicieron presentes.
-Al...- vomitó en el suelo, ensuciando sus sandalias y los zapatos de Nino que soltó un improperio.
-Marinette, ¿qué paso? ¿Qué le hiciste?- acusó Alya a Luka y Kagami se acercó al ver la escena.
-No le hice nada. Vi a Marinette siendo llevada por un tipo, se veía rara y al parecer no me equivoque porque este quería abusar de ella.- los ojos de Alya llamearon en un segundo.
-¡¿Qué?! ¿Dónde está ese infeliz?
-En el suelo, cerca de unos locales. No creo que se levante en un rato.- sus nudillos estaban llenos de sangre y Kagami al ver eso se preocupó.
-Luka, tus manos.
-No son nada, Kagami.
-¿Como que no? Tienes que cuidar tus manos por tu carrera. Además ni sabes si Marinette no fue por cuenta propia...- Luka se sorprendió por esa aseveración.
-Kagami...
-¿Qué te pasa, chica?- preguntó Nino y Alya gruñó furiosa pero al escuchar a Marinette balbucear algo tuvo que calmarse porque su amiga era más importante.
-Déjalos Nino. Llevemos a Marinette a casa.
-Espera...- respondió tan seco que sorprendió a Alya y Luka.- No tengo idea de que tan mal están las cosas entre ustedes, pero estuvieron a punto de violar a tu antigua amiga ¿y te preocupa más la condición de Luka? Tienes que estar muy mal, chica, para decir eso. Luka, ¿venias de allá? Voy a darle otro recordatorio a ese tipo. Al, llévate a Marinette.- el DJ no era agresivo, pero era muy protector con sus amigos, y Marinette era como una hermana pequeña para él. Las chicas se fueron y cuando Luka miro a Kagami no pudo hablar, parecía decepcionado, pero puso su mano en su hombro.
-Volvamos al Liberty.- Luka se adelantó y Kagami bajó la cabeza, decepcionada también de sí misma por lo estúpida que era...
Marinette había vomitado más en el camino y llegando a casa se sintió mejor como para poder entrar al baño por cuenta propia justo cuando Nathaniel se estaba dando su segunda ducha y gritó cubriéndose con la cortina blanca ante la intromisión, qué bueno que la cortina no era transparente. Y tras dejar salir todo lo que había zampado, se sintió mucho mejor. Alya puso un paño limpio en su frente para limpiar el sudor y le hablo quedamente.
-¿Cómo te sientes?
-Mucho mejor. Creo que saque todo lo que tenía, incluyendo el almuerzo.- intentó levantarse pero Alya no le dejó.
-Oh, ni lo intentes. Te quiero esta noche en tu cama.
-Alya, de verdad estoy mejor.
-Ni hablar. Te quedaras aquí hasta mañana. Como sea, mañana tenemos el día libre.- la puerta se abrió y Nino entro con la ropa un tanto revuelta.
-Hey, Mari.
-¿Nino? ¿Qué paso?
-Digamos que fui a enseñarle a ese tipo a no hacer nunca de las suyas. Creo que era uno de los que siguen a Lila porque otro chico llegó y tras unas "palabras" se lo llevó.- Marinette emitió un quejido.
-Discutí con ella en la fiesta. Dijo que me culpaba de haberle arruinado el instituto.
-¿Es que esa no puede dejar de mentir ni a ella misma?- preguntó Alya molesta.- Te aseguro que tuvo que ver en esto. Cuando la vea no me voy a contener.
-Déjala Alya, ella es la del problema.
-¡Por supuesto que no lo voy a dejar pasar! ¡Esa loca casi hace que te violen! Va a ver lo que es bueno cuando publique algunas cosas de ella en el blog de la Universidad.
-¿Cómo te sientes, Mari?- preguntó Nino ignorando que su novia parecía un demonio encarnado del infierno.
-Mejor.
-Creo que deberíamos dejarte dormir. Ya has tenido demasiadas emociones por hoy.
-Gracias Nino.- el moreno se llevó a su novia que murmuraba y sonreía desquiciada sin despegar la vista de su celular.
Cuando se fueron Marinette miró por la ventana, la abrió y tras respirar el fresco olor del mar, vio su reloj, apenas pasaban de las once. Se preguntó si Adrien estaría en la cueva, suspiró pero de repente algo captó su vista en el mar, una figura casi imperceptible en el agua. Una gran aleta surgir del agua por unos segundos.
-¿Será posible?- sin pensarlo dos veces, tomó sus zapatillas deportivas ante la mirada de Tikki...
La marea había subido, era imposible que Adrien le estuviese esperando en la inundada cueva y quizás incluso había visto algo que no era. Suspiró triste pero tras unos momentos recordó el beso y un leve sonrojo inundó su cara.
-¿Por qué pienso en eso ahora?
-Tsss, tsss.- miro a todos lados. Estaba segura que no había nadie en esa zona de la playa.- Tss, Marinette.- desde el agua, dos brillantes ojos verdes la observaron y por un momento recordó ese sueño casi olvidado.
-¿A-Adrien?
-Marinette. ¿Qué haces por aquí tan tarde?- se sonrojó al instante ante su deseo de querer verlo.
-Bu-Bueno... como no te vi en todo el día... Me pareció verte desde la ventana de mi habitación y… ¡Traje algunos aperitivos! Pero no podemos entrar a la cueva.
-Creo que debemos idear una forma de encontrarnos. No te preocupes, conozco otro lugar.
Adrien la llevó hasta una zona rocosa, el lugar era tan tétrico que por un segundo se preguntó si de verdad eran rocas o enormes dedos amenazando con cerrarse con quienes osen sentarse en las rocas planas bajo estas.
-En este lugar la marea no sube y tenemos las estrellas como espectáculo. Así que buen provecho.- saltó y se sentó sobre unas piedras dejando ver casi toda su cola a Marinette. Las escamas oscuras que se reflejaban con la poca luz de las estrellas y la media luna, y sus aletas verdes eran hermosas. Adrien había metido mano a la canasta que había llevado y mordió un sándwich.
-Hey, calma. No es bueno comer tan noche.
-Al contrario. Yo nado mucho así que bajo los alimentos rápidamente. Así que no te preocupes por mí. Mejor preocúpate por ti.
-No tengo mucha hambre.
-¿No me digas que estás a dieta?- ella rio a lo bajo pero fue una risa hueca y Adrien lo notó enseguida.- Marinette, ¿qué te ocurre?
-Nada, estoy bien.
-No me mientas, princesa, puedo ver en tu mirar algo que te perturba. Por favor, dime que es lo que te aqueja.- definitivamente Adrien tenía algo que le hacía confiar en el de inmediato. Si lo pensaba era extraño, esa confianza instantánea no debería ser normal pero... sus ojos la conmovían.
Los ojos son la ventana del alma.
Recordó sus palabras y pensó, así como cuando se escondieron, que el alma de Adrien era bella y pura.
-Yo... tuve un inconveniente en la fiesta. Alguien intentó... propasarse conmigo.
-¡¿QUE?!- su cola dio un poderoso golpe en las rocas y con la luz pudo ver que las había resquebrajado y los ojos de Adrien se afilaron, le recordaron a los ojos de un gato.- Dime como era ese humano para que nunca le den deseos de acercarse al agua.
-Tenía un tatuaje tribal en su mano, era rubio y... oh, déjalo. Mi amigo Nino ya se encargó de él y también...
-¿Qué?
-Me rescató un chico que conozco. Se llama Luka.
-Pues estoy en deuda con esos dos, pero ¿por qué pones esa cara al mencionar a ese Luka?- señaló la mueca que hizo.
-Luka es... Quiero decir, Luka era mi novio.- los ojos de Adrien se abrieron de golpe.
-¿Novio?
-Lo era, tiempo pasado, ahora no soporto estar cerca de él...- sus palabras estaban tan cargadas de sus emociones, ira, tristeza, frustración, que Adrien dejó de lado su ira y tomó con delicadeza su rostro obligándola a verle y Marinette pudo ver en sus ojos una infinita ternura.
-¿Quisieras contarme?
-¿Quieres escucharme?- este sonrió.
-Siempre querré escucharte, con o sin bocadillos.- esta vez una pequeña pero sincera risa salió de ella.
-Bien, estate preparado para mi historia de desamor, y no vayas a llorar, porque es una historia de amor, traición y corazones rotos.
….
Y espero que les haya gustado! Ahora sí sabrán la historia de amor y desamor de Marinette, Luka y por supuesto Kagami. Dejen review, nada de tomatazos y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
