Hola a todos! He aquí traigo el siguiente capítulo donde nos remontaremos al pasado. Así que espero que les guste, tuve que hacer algunos cambios con referente a lo que hemos visto en los personajes apegándome más a la serie, y bueno, quisiera agradecer los reviews de todos, la verdad es que la mayoría me sacan una sonrisa pero hubo uno en especial que me ha dejado anonadada, porque me gusta escribir y saber que le gusta a la gente y les saco una sonrisa es algo que me da mucho gusto, pero estoy muy feliz de haber ayudado a TishaFerRoch en un momento difícil, y me gustaría decir a todo mundo que no importa lo difícil que sea algo, porque todo se puede sobrellevar si uno persevera… Gracias. Y BUENO! Dejando atrás el sentimentalismo. Ya sin más qué decir además de… MENUDA SERIE, GRACIAS THOMAS ASTRUC! COMENZAMOS!
…
Capítulo 8
El pasado del primer amor.
La primera vez que vio a Luka Couffaine fue después de sus recién cumplidos 14 años, en las audiciones para buscar batería del grupo Kitty Section. Sentado sobre su cama en una posición de flor de loto, con una púa de guitarra en sus dedos, y cuando abrió los ojos mostrando ese azul tan extraño, sintió su lengua trabarse.
-Ho-Ho-Hola, Ma-Ma-Marimanette, ammm, el grullo, digo, el grupo te está esperando para comenzar.
-Hola, Mamarimanette.- se rio Luka y Marinette se entristeció, siempre que metía la pata alguien se reía de ella. Luka dejo de reírse al notar su semblante decaído.
-Lo siento, soy malo expresándome con las palabras.- la invitó a sentarse, ella obedeció y Luka tomó su guitarra.- Es extraño, tu corazón suena algo así...- comenzó a tocar una dulce melodía que llego al corazón de Marinette, de inmediato se relajó.
-Vaya, ¿cómo hiciste eso?
-Me es más fácil expresarme con la música.- Marinette se levantó, viendo el enorme poster de su cantante favorito y una púa de guitarra del cantante destacaba entre todas las que estaban allí.
-¿Te gusta Jagged Stone?
-Es mi cantante favorito.- sus ojos se clavaron en ella poniéndola tan nerviosa al grado de casi caérsele la púa.- Bueno, debo subir a ver al grullo.
-¡Oh, no! ¿En serio dije eso?- exclamó mortificada y Luka rio a lo bajo.
-Eres muy graciosa. Puedes quedártela, tengo muchas otras.- ella tardó en reaccionar, su corazón latió con fuerza y se obligó a subir para comenzar, confundida por lo que le había pasado.
Se sentó junto a Alya mientras unos cuantos chicos que deseaban formar parte de la banda, comenzaron a adicionar.
-¿Que paso con su anterior baterista?- pregunto Alya a Rose y Juleka, siendo la primera en responder.
-Dijo que las actividades de la escuela ya no le dejaban tiempo para la banda.
-Y era molesto.- dijo Juleka en tono seco.
-¿Molesto?
-Sí, es que decía que Luka tenía más protagonismo.- explicó Rose.
-Y por eso a veces surgían problemas.
-Que mal. ¿No lo crees, Marinette? ¿Marinette?- pero su amiga tenía toda atención en Luka que hablaba con el chico de la batería, y bajó la mirada sonrojada cuando este la vio por un segundo.- Oh, ya veo. Al parecer el hermano de Juleka te ha hecho perder el norte.
-¿Qué? N-No sé de qué hablas.
-De lo que dijo la señora Couffain de las brújulas y las estatuas hace rato. Parece ser que has encontrado tu estatua.
-¿En serio? ¡Qué genial!- exclamó Rose y Juleka sonrió.
-Tienes mi apoyo.
-¡No! Chicas, por favor, apenas y le conozco.
-Pero ya te tiene loquita.- sonreía Alya y también Rose y Juleka detrás de la morena.
-¡Chicas!- estas se rieron pero Marinette volvió a fijarse un momento en Luka antes de volver a poner atención a sus amigas sin darse cuenta que este también la miraba de a momentos…
Días después, Marinette suspiró profundamente en una banca después de la escuela.
-Fue tan lindo, Kagami. Es muy guapo, amable y talentoso. Deberías escuchar como toca, te llega al alma.- Kagami esperaba su turno en su clase de esgrima, pero no se inmutaba ante lo dicho por la franco-china.
-¿No crees que te estas dejando llevar? Apenas y le conoces.
-Puede ser. Pero ya le he visto varias veces, aunque no hemos hablado mucho y voy a ir a verlos tocar en el festival de música. Ya con su nuevo baterista serán geniales.
-Es una lástima que deba salir ese fin de semana. Debo acompañar a mi madre a uno de sus viajes.
-Grabaré el festival para ti. Y quizás el próximo año puedas quedarte y hacernos compañía.- la japonesa sonrió.
-Hecho.
-¡Kagami, te toca!- le llamó el instructor.
-Suerte Kagami.
-Con estos no lo necesito. Ya desearía a alguien digno de enfrentarme, deberías en serio reconsiderar estar en el club.
-¿Qué? ¿Y dejar mi máquina de coser por una espada y que me hagas pedazos? Paso.- Kagami rio entre dientes.
-Tienes buenos reflejos, y la esgrima te ayudaría a no caerte demasiado.
-¡Oh, Kagami!- las dos se rieron y Marinette se despidió de su amiga, sintiendo pena por esos chicos. Cruzó la calle para llegar a su casa pero al abrir la puerta de la panadería se llevó una enorme sorpresa.
-¿Luka?
-Hola Mamarimanette.
-S-Sólo Marinette, que pena...
-Es gracioso.
-¿A qué has venido? Digo, lo digo sin ser grosera, s-sólo es por curiosidad.
-Veras, Rose y Juleka van a ir a una pista de patinaje y como estaba de paso, quería saber si te gustaría ir, también ira Alya con su novio Nino.
-¡C-Claro! Ah, espera. Debo pedir permiso. ¿P-Puedo invitar a una amiga?
-Claro, mientras más mejor, supe que habría más gente. Entonces nos vemos.
-Por supuesto... ¡Espera!- va detrás del mostrador y le da dos galletas de chispas de chocolate en una bolsa.- P-Para ti.
-Wow, gracias Marinette.- comió una.- Mmmm, voy a venir seguido con semejantes delicias. Aparte de ti.- ella se sonrojó y Luka también al darse cuenta de su metida de pata.
-D-Digo, porque vives en una panadería y...
-Sí, sí, eso. Nos vemos.
-Hasta luego, Marinette.
Marinette lo vio irse revolviendo un poco su cabello avergonzado por lo ocurrido. Ella sentía sus piernas como gelatina y al sentir a la pequeña Tikki en sus pies, la tomó girando sobre sus talones.
-¡Voy a salir con Luka! Es el momento perfecto para conocerlo y que él me conozca. Ya quiero que llegue ese día. ¡Debo avisar a Alya y Kagami!- justo cuando llamó a Kagami y contestó, la japonesa aprendería una lección que Alya se sabía de memoria: No tener el auricular tan cerca de su oído cuando llamara Marinette…
No había nadie en la pista de hielo cuando llegaron. Alya, Marinette, Kagami, Juleka, Rose, Nino y Luka miraban extasiados el lugar solo para ellos. Y mientras se ponían los patines, Alya se acercó al grupo con teléfono en mano.
-¿Adivinen quienes no podrán venir? Al parecer a nuestros artistas les dio algo por el comic y nuestra amiga rizada anda en algún tipo de rescate.
-Es una lástima que no vinieran.- comento Marinette pero sabiendo que ellos realizaban cosas importantes. Marc y Nathaniel estaban empezando a ser reconocidos por su comic en línea que habían lanzado, y Juliet ayudaba en un grupo de rescate animal con su abuela. Y se dio cuenta que eso ponía a Kagami en solitario y aunque estuviese Luka mirándola con una dulce sonrisa, no iba a dejar a su amiga.
-Oye, Kagami. ¿Crees ser tan buena en el hielo como en la tierra?- Kagami sonrió ante el reto.
-¿Y tú podrás no tropezarte tanto como en tierra?
-Ya veremos.
-¡A divertirse, chicos!- gritó Nino y todos entraron a la pista.
Alya y Nino se movían bien, paseando en el hielo aunque Nino casi cae de no ser por Alya. Juleka y Luka ayudaban a Rose que parecía un ciervo recién nacido, eso hizo recordar a Marinette y Alya cuando Nora los acompañó a la pista la última vez; y Marinette vio con envidia a Kagami que se movía con una soltura impresionante, hasta dar vueltas enteras.
-¡Presumida!
-¡Lenta!- las dos se rieron, poniéndose Marinette a la par con Kagami hasta que el instructor se puso entre ellas dos, casi haciendo tropezar a Marinette.
-Jovencita, ¿no le interesaría tomar lecciones de patinaje?- preguntó poniendo los papeles casi en cara de Kagami. Pero antes de que Marinette cayera por la falta de equilibrio, unas fuertes manos la sujetaron.
-¿Estas bien?
-Sí, claro. Gra-Gracias Luka.
-¿Quieres que te ayude a patinar?
-¿No estabas ayudando a Rose?
-Juleka puede con eso.- extendió su mano invitándola y ella aceptó tomando la suya.
Comenzaron a patinar y Luka de verdad era muy bueno, dando vueltas de forma artística y guiándola a la vez. Este la sostenía cuando tropezaba, sus dedos se entrelazaron, y la tomó por sorpresa cuando la alzó encima, dándole la increíble ilusión de volar y se sintió como en un sueño al caer en sus brazos. Sus mejillas ardieron, su corazón latía descontrolado. ¿Es que podía haber chico más perfecto? Más de nuevo el instructor se puso sobre de ellos.
-Jovencito, tienes una gracia y una sonrisa que encantaran a todos, ¿no deseas tomar lecciones?
-Gracias, pero en estos momentos mi vida es la música y he encontrado una melodía en que quisiera concentrarme en tocar.
El corazón de Marinette saltó en su pecho. ¿Había sido esa una indirecta? El instructor les dejó al fin y Kagami se acercó con una expresión agria en su rostro.
-Ese tipo no me ha dejado en paz.
-¿Que ha ocurrido?- preguntó Marinette y Kagami soltó un bufido.
-Prácticamente me puso unos papeles en la cara para que tomara lecciones.- dio media vuelta patinando sin ver al frente.- Como si las necesitara.- se alejó molesta.
-Esa chica es algo intensa.- dijo Luka y Marinette asiente.
-Lo es, pero no es mala persona. Nos conocimos cuando me inscribí por error en esgrima y ella me ayudó.- Alya y Nino se acercaron a la pareja y Alya bufó exasperada.
-Pensé que no nos lo quitaríamos de encima.
-¿A quién?- preguntó Marinette.
-¿A quién más? El instructor ese. Al parecer sino consigue que alguien se inscriba a lecciones, el alcalde D'Argencourt le cerrará el lugar.
-¿Cómo? Pero este lugar es genial. No puede cerrarlo.- Marinette se detuvo.- Tengo una idea, Alya, ven.- con Alya se dirigieron a donde estaban los adultos y Luka y Nino se detuvieron mientras Marinette explicaba una forma de atraer clientes.
-Wow, esa chica es asombrosa.
-Marinette es una chica genial. Y tiene un gran corazón.- alabó Nino a su amiga.
-Eso ya lo veo.- asintió mirando como el instructor le agradecía a ambas chicas por la ayuda...
El año escolar avanzó vertiginosamente y Marinette conoció a Lila Rossi cuya increíble vida estaba en boca de todos.
-¡No puedo creer que conozca al príncipe Ali!
-Y ha sido modelo en Italia.
-Dicen que salvo al gato de Jagged Stone.
-¿Jagged Stone tuvo un gato?
-Al menos hasta que supo que era alérgico.- en cada esquina del instituto hablaban solo de Lila Rossi.
-Vaya. Se nota que es famosa.- dijo Marinette a Alya al ir al salón.
-Pues ya ves. Tengo ganas de poder tomarle una entrevista para el blog de la escuela. Nino me dijo que le prometió conocer a su director de cine favorito.
-Wow.- llegaron al salón y se sentaron. Todo mundo hablaba de la nueva estudiante. Y en poco, la profesora Bustier entró al salón al tocar la campana con una gran sonrisa en su rostro.
-Buen día, chicos. Hoy quiero decirles que tendremos a una nueva estudiante con nosotros.- Lila entro al salón.- Su nombre es Lila Rossi. Viene de muy lejos así que háganla sentir cómoda.
-Hola a todos, me llamo Lila y vengo de Italia. Espero poder llevarme bien con cada uno de ustedes.- muchos estaban emocionados de tener a la famosa chica en su grupo. Marinette le dio unas palmadas a Alya que ya tenía su celular listo para la entrevista y luego se levantó cuando la maestra le llamó.
-Marinette, como delegada de la clase, ¿podrías mostrarle la escuela?
-Claro, profesora. Quizás todos podamos contribuir a ello.
-Esplendida idea. Podrás conocer a tus compañeros mientras te muestran la escuela.
-Eso me gustaría.
-Puedes sentarte con Sabrina al frente.- la pelinaranja casi grita de la emoción y Lila le sonrió amable.
-Hola, Sabrina. Espero que podamos llevarnos bien.
-Sí, yo también, si necesitas algo, lo que sea, con gusto puedo ayudarte.
Pronto Lila se acopló al grupo y se unió al grupo de chicas. Sabrina se había convertido en su mejor amiga, y cada día, Lila tenía alguna anécdota que contar. Para extrañeza de Marinette, Juliet guardaba su distancia, no sabía porque puesto que la chica normalmente tímida, ofrecía a todo mundo asesorías a quienes tenían problemas con las materias. Y cuando le hablaba a Kagami de ella, su amiga alzaba su ceja en total incredulidad.
-Es increíble que el accesorio de Laura Nightingale se lo haya dado Lila. No pensé que le fueran las manualidades.
-Ya...
-Y esta rescató esta mañana a un gato de ser atropellado. La pobre llegó casi cojeando.
-No me digas. ¿Cómo esa vez del cachorrito?- preguntó desinteresada mientras revisaba su espada.
-¿Qué pasa, Kagami? ¿Te cae mal Lila?
-Digamos que soy escéptica ante sus logros.
-¿Estas insinuando que se los inventa? No puede ser. Si fuera el caso, nadie mentiría tanto.
-Solo digo, que es demasiado extraordinario. Deberían verificar si lo que dice es cierto.
-Pues nos ha mostrado fotos. Aunque, sabes, esto es secreto, pero hoy voy a ver a Jagged Stone, me pidió que le hiciera un accesorio nuevo. Ahí le preguntaré sobre Lila y si es cierto que la conoce, cosa que no tengo duda, te la presentaré.
-Ni te molestes. Sé cómo terminará esto.
-Kagami, Lila no es mala persona. Ya verás. Te agradará.- Kagami no parecía convencida, pero Marinette tenía la idea de preguntar a Jagged Stone. Lástima que se llevaría una desagradable sorpresa…
El encargado del hotel Le Grand Paris le dio la bienvenida y la llevó al ascensor hasta donde residía su cantante favorito, Jagged Stone, quizás podría preguntarle si le gustaría escuchar a Luka, estaba segura que le encantaría. Bajó en el piso de este y tocó la puerta siendo recibida por Penny que sonrió al verla.
-Marinette, que bueno que viniste. Te estábamos esperando.
-Buenas tardes. Es un honor que me hayan llamado.
-Desde que le diste esas gafas al señor Stone, esta impresionado por tu trabajo. Y eso es muy raro.
-¡Marinette!- se levantó el cantante del sillón donde estaba sentado de lado.- Justo la chica que esperaba. Necesito de tus habilidades para un accesorio para mi próximo concierto en Alemania. He pensado en una pulsera.
-Claro. No le veo problema. Algo no tan llamativo ni tan extravagante, pero con esencia propia y que grite la música que usted interpreta. He trabajado en algunos accesorios inspirándome al escuchar su último disco.- le mostró su libreta y el cantante volvió a sentarse repasando los diseños.
-Eso me gusta de ti. Conoces mi estilo. Y estos gritan ¡Rock 'n' Roll! El collar y la pulsera me encantan.
-¿El collar? ¡Claro!- la verdad iba a ser para Luka, un collar con un dije en forma de serpiente que combinaba con la pulsera, pero estaba segura que a él no le importaría compartir el diseño exclusivo con su cantante favorito.
-Bien. Penny te dará un buen pago y sabes que tienes todo el derecho de diseño.
-Muchas gracias.- ese dinero era para su universidad, y aunque al principio se había negado, Jagged Stone no aceptaba un no como respuesta. Y hablando de personas tercas...
-Disculpe, señor. Pero escuché que usted alguna vez tuvo un gato.
-¿Un gato?- el cantante la miró extrañado y luego rompió en una gran carcajada.- ¿De dónde sacaste eso? Mi única mascota ha sido Fang desde que era un huevo.- acarició con cariño a su cocodrilo que movió su cola, sin notar que había dejado a Marinette sin palabras.
-O sea, ¿que nunca ha tenido nunca ha tenido otra mascota? ¿Ni es alérgico a los gatos?- el cantante negó entre risas.
-¿De dónde has sacado eso? Las revistas de chismes son cada vez peor.
-S-Si... No saben que inventar.- respondió con un intento de sonrisa, y con un nudo en la garganta se despidió...
-¡No me lo puedo creer! ¡Me ha mentido! ¡Nos ha mentido a todos!- exclamaba molesta por teléfono mientras Kagami estaba realizando un arreglo floral con el altavoz puesto.
-¿Has investigado?
-Solo algunas cosas. Como que era la campeona de video juegos en su país, o que fue una modelo destacada. ¡He buscado su nombre hasta el cansancio y nada!
-Pues no quiero decir te lo dije...
-Pero lo hiciste. Mañana hablaré con Lila y ver qué otra cosa es mentira.
-Te deseo suerte.- colgaron y Marinette gruñó molesta por ser tan crédula.
-Lila tiene muchas cosas que explicar.- Tikki pasó entre sus piernas y Marinette le acaricio el lomo.- Espero me dé una buena razon para habernos mentido...
Al otro día en la escuela todo mundo hablaba de Lila, como de costumbre. Sin embargo, Marinette ya no compartía la misma alegría que sus compañeros.
-¿En serio te has tirado de un paracaídas? ¡Qué pasada!- exclamó Kim.
-Sí, pero no fue por gusto. Sino porque el avión iba a caer y tuve que saltar con un niño aferrado a mí.
-Que valiente.- se conmovió Rose al borde de las lágrimas. Alya se puso frente a grupo con su celular en mano.
-¿Puedes relatarnos ese suceso palabra por palabra?
-Oh, bueno. Puedo hacerlo en la hora del almuerzo con gusto.- Marinette tosió un poco para llamar su atención.
-Lila, ¿puedo hablar contigo un momento?
-Claro.
-A solas.
-Oh, está bien. Te sigo.- Marinette se llevó a Lila al baño, al estar a punto de tocar la campana no había nadie.- ¿De qué querías hablar, Marinette?
-Lila... sé sobre lo del gato de Jagged Stone. Sé que es mentira.
-Marinette, que no haya aparecido la noticia en revistas, no significa que...
-Lila. Me lo dijo el mismo Jagged Stone. No puedes mentir sobre eso.- Lila abrió grande los ojos.- También sobre que eres campeona de video juegos o que has sido modelo. ¿Por qué has estado mintiendo?
-Oh, Marinette. Es que... no sabes lo que es ser yo. La nueva, mis constantes viajes, me es tan difícil conectar con la gente. No sabes los problemas que he acarreado por ello.- Marinette pensó que seguro se le dificultaba hacer amigos, si es que eran verdad, pero le dio el beneficio de la duda y sabía por cuenta propia lo difícil que era relacionarse con la gente. Comprensiva, le habló con un tono más suave.
-No tienes que fingir ser otra persona para que tengas amigos. Pero debes decirles la verdad ahora o después podrían malinterpretarlo todo.
-¡P-Pero me odiaran! No quiero que me odien.- lloriqueó Lila con pesar.
-Seguro te perdonaran con el tiempo, no son malos chicos y no has hecho daño a nadie. Pero debes decir la verdad antes de que se salga de control.
-¡No, Marinette! No puedes.
-Tienen que saber. Ya le prometiste una entrevista a Alya y si alguien que conoce de esas cosas llega a ver la entrevista podría ser peor. Ven, vamos a decirles.- con la mano en su hombro quiso guiarla pero entonces un fuerte empujón hacia los lavabos casi la hizo caer, lastimando su espalda.
-¡Te dije que no!- Lila se acercó a Marinette. En sus ojos podía leerse un claro desprecio hacia ella.- No te atreverás a decir ni una sola palabra o voy a convertir tu vida en un infierno.- le apuntó a la cara.- Te dejaré esto muy claro. Porque si una palabra sale de tu boca me encargaré de convertirte en una paria de la sociedad estudiantil. Te quitaré tu puesto de presidenta de la clase, todos tus amigos te odiaran, y si me propongo hasta haré que te expulsen de la escuela.- la franco-china se sintió asustada ante aquel cambio repentino en Lila, pero apartó su dedo de un leve manotazo, y no se dejó intimidar.
-Pensaba que eras alguien insegura pero veo tu verdadera cara. Sólo te importa la atención, ¿no es verdad? No te importa nada más.- Lila sonrió ampliamente.
-¡Bravo, Marinette! Al parecer no eres tan descerebrada como tus otros compañeros.
-Esto no se quedará así. Voy a decirles la verdad.
-Adelante, inténtalo, y veras que no saldrás bien parada de esta. Ya lo veras...- Lila salió del baño con una gran sonrisa y Marinette permaneció unos momentos intentando salir de la impresión. No podía creer lo crédula que había sido, todos ellos, debía advertirles. Cuando la campana sonó fue a su salón, solo para encontrarse con una molesta Alya y una llorosa Lila que era consolada por las chicas.
-Marinette, ¿cómo puedes ser tan mala?
-¿Qué? ¿De qué hablas?
-Lila nos ha contado que le has dicho cosas horribles. Porque no querías que siguiera "presumiendo", según tus palabras. ¿Qué te ocurre, Marinette?
-¡¿Qué?! ¡Eso no es cierto!
-Por favor chicas...- lloriqueo Lila mostrando sus dotes de actriz.- No sigan. Marinette tiene razón... Quizás deba de abstenerme de ciertas cosas... Lo siento mucho Marinette, no sabía que te hacía sentir mal. Pero seguro que algún día lograrás también conocer a mucha gente y ayudar tanto a otros…- rompió en llanto, todos miraron a Marinette como si quisiesen fulminarla con la mirada.
-Eres una envidiosa.- soltó con desdén Sabrina y allí siguió una serie de reproches hasta que vino la profesora y como guinda del pastel la mandó a la oficina del director por alborotar a la clase…
Las próximas semanas comenzaron a ser horribles para Marinette. Había intentado explicarse y dar a conocer a la mentirosa de Lila, pero esta era una hábil mentirosa y ante su insistencia, todo mundo se alejó de ella, incluso Alya que le advertido repetidas veces que no debía sentir celos de la atención que le daban a Lila o de "la maravillosa" persona que era. Tuvieron una horrible pelea que terminó por alejarlas. Lila cumplió su amenaza, incluso su profesora ya no la miraba como antes, sino que la trataba como si fuese una alumna problema y hasta le había quitado su cargo como presidenta de la clase, siendo Lila quien se postuló en falsa humildad. Hubo un par de veces que había querido fingir estar enferma pero no quería parecer una cobarde, así que iba sin falta a la escuela hasta ese día... Marinette se había saltado las clases por culpa de Alya que la había acorralado en la entrada exigiendo que se disculpara por alguna otra mala acción que había hecho contra Lila, una muy cruel al parecer. Incluso le habían casi obligado a hacerlo de rodillas a la fuerzas, siendo Kim y Alix que estaban tan indignados como todo el salón. No pudo más. Se escapó antes de que sus rodillas tocaran el suelo y había terminado por no ir a clases y vagar por el Sena, con la mirada fija en algún punto. Suspiró temblorosa con lágrimas en los ojos, no sabía qué hacer, se sentía tan sola, llevó sus manos a su rostro, llorando sin parar cuando una mano se posó sobre su hombro.
-¿Marinette?
-¿Luka?- habló con voz gangosa, mirándolo con ojos llorosos y una nariz roja. Luka pudo sentir su infelicidad como la suya.
El que el maestro de Luka sufriera una infección estomacal ese día fue como una bendición para ella. Y tras unos momentos en que Luka la guio hacia una banca y después le compró un té helado, Marinette pudo desahogarse a petición del músico, lloró como nunca antes había llorado y Luka la escuchó paciente, cada vez mostrándose más molesto por el relato.
-No puedo creer que esa chica te hiciera eso. Es imperdonable.
-¿T-Tú me crees?
-Por supuesto que sí.
-Pero si no nos conocemos tanto y mis amigos... o los que eran mis amigos por años me han dado la espalda.- este le sonrió y tomó su mano y su rostro con dulzura
-Eres extraordinaria Marinette, tan clara como una nota musical, sincera como una melodía, eres la canción que está en mi cabeza desde que nos conocimos. No dejaré que nadie te haga daño.- las mejillas de Marinette se colorearon de rosa.- Y si ellos no te creen, son ellos los del problema, nunca debes bajar la mirada, nunca debes esconder tus hermosos ojos al mundo.
-Luka...
-Yo te ayudaré, Marinette. No estás sola y te aseguro que voy a protegerte.
-Muchas gracias Luka...-no la besó, pero sus brazos envolviéndola en un fuerte abrazo fue suficiente para poder sanar su corazón herido y su voz la ayudó a pensar con la cabeza fría.
Después de eso, Luka la convenció de hablar con sus padres, estos molestos hablaron con el director que dijo no poder hacer mucho ante el puesto que representaba la familia Rossi, causando indignación al matrimonio, pero cuando Marinette le contó a Kagami todo lo ocurrido, la japonesa se molestó mucho con ella por no haberle dicho nada, para después comenzar a pensar que hacer contra la amenaza de Lila Rossi y lo primero fue hablar con el director, que nervioso ante el apellido Tsurugi, prometió vigilar la situación, aunque no le creyeron mucho.
También ignoró a sus compañeros, al menos los que estaban con Lila, ya que se dio cuenta que ni Marc, Nathaniel y Juliet, estaban embelesados como los demás, se sintió una tonta por no haberlo notado, siendo que se volvieron inseparables para evitar otro ataque de parte de alguna mentira de Lila contra Marinette. Luka fue un gran apoyo, calmándola, alentándola a no dejarse caer por las mentiras malintencionadas de Lila. Y esa noche nada podía arruinar su buen humor.
-No sé si es buena idea.- dijo Kagami desde una video-llamada.
-Vamos, Kagami. Solo voy a un concierto al aire libre con Luka. No tiene nada de malo. ¿Por qué te cae mal?
-Me parece un chico demasiado despreocupado, y su habilidad de conversación deja mucho que desear.- Marinette sonrió, como olvidar el primer e incómodo encuentro entre esos dos. Debió haberlo grabado.
-Si lo conocieras te agradaría.- el grito de su madre llamándola se escuchó.- Ya llegó. Deséame suerte.
-Suerte y que si metes la pata que nadie lo vea.- la llamada terminó y Marinette bajó las escaleras encontrándose a Luka con sus padres y a Tikki entre sus brazos ronroneando. ¿No podía ser más perfecto?
-Hola. Te ves hermosa, Marinette.- la aduló al verla con una larga blusa morada con un suéter tipo bolero negro, el vestido tenía en un costado una mariposa y un cinturón de un morado más oscuro que combinaba con sus zapatillas, llevaba unos pantalones cortos negros y un bolsos morado con la imagen de una mariposa negra.
-Ho-Hola Luka. Tú también, digo, te ves muy guapo.
-Prometo traerla a las 9, señores.
-Si quietes puedes traerla a la 10, pero ni un minuto más.- dijo bonachón el señor Dupain.
-¡Papá!
-Se lo prometo.- dijo Luka y ambos se despidieron de los padres de esta que los miraban enternecidos.
Una banda local se encontraba encima del escenario tocando casi a todo pulmón en la Plaza de Marte. La gente gritaba como loca, había un grupo de chicas que seguro eran de algún club de fans. Marinette observó los accesorios que las chicas tenían sobre la banda interesada y los señaló a Luka.
-¿No crees que sería genial que Kitty Section tuviera algo así?
-¿Qué cosa?
-¡Eso! Camisetas, bandas, pulseras, se darían a conocer más y sus fans tendrían algo de ustedes.- Luka sonrió apretando su mano con gentileza.
-Eres increíble. Pero por el momento la banda está en una pausa.- Marinette lo miró preocupada.
-¿Una pausa? ¿Algo paso entre ustedes? Siento no haber ido a los ensayos es solo que...
-Lo sé. Y no te preocupes, que es temporal.- algo dentro de ella sabía que era su culpa. Rose y Juleka le habían retirado la palabra y siempre estaban con Lila.
-Lo siento...
-¿Marinette?
-Es porque estás conmigo, ¿no? Y Juleka y Rose no están de acuerdo.- Luka la observó serio y luego sonrió tomando su rostro entre sus manos.
-¿Y si fuera así qué? No te sientas mal por mí, sino por ellas que pierden la oportunidad de estar contigo.- las mejillas de Marinette se colorearon de carmín ante la ternura de este.- Además, Jule tendrá que aprender que no me va a alejar de ti.
-Oh, Luka…
-Ven, allá hay buenos lugares.
-¿Hasta atrás?
-Créeme, son los mejores.
La guio hasta detrás donde había algunas bancas del parque ocupadas por otros chicos que estaban parados sobre ellas. Marinette vio a Luka pero este la guio hacia los árboles.
-Es aquí. Ven, sube.- dijo juntando sus manos.
Marinette no replicó, sino que emocionada, se sujetó de los hombros del músico y gritó cuando este la hizo tomar impulso. Ella subió y se sentó en la gruesa rama y Luka subió también con una facilidad envidiable. Y desde donde estaban, tenían una vista perfecta del escenario.
-Wow...
-¿A que son los mejores lugares?
-Lo son...- respondió por completo encantada con el lugar y al ver a Luka, desvió la mirada sonrojada. Y mientras veían la banda, Luka acercó su mano, provocando que Marinette casi saltara a sentir sus meñiques entrelazados. Luka la miraba divertido, y ella no apartó su meñique. La música siguió y no se separaron en ningún momento, sintiendo como los envolvía en la melodía, mientras sus miradas se buscaban, sus corazones latían al unísono, hasta que fue hora de irse e acuerdo a la alarma de Luka.
-Es una lástima que no podamos quedarnos más tiempo.
-Sí, pero Cenicienta debe estar a casa a las 10.- dijo al bajar y alzó sus brazos y Marinette sonrió.
-Ella tenía hasta la media noche.
-Pero ella no tenía un padre con un enorme rodillo.- ella rio y saltó, siendo atrapada por Luka.
Sus miradas tenían un brillo que no tenía que ver con las luces del evento. Sus rostros se acercaron, pero Marinette se alzó demasiado rápido en puntitas y sus frentes chocaron. Ella se sintió tan avergonzada, y unos chicos que fueron testigos de ello se rieron. Cubrió su rostro con sus manos.
-Oh, cielos. Lo siento tanto, Luka. Lo siento.- Luka fulminó con la mirada a esos chicos y tomó la mano de Marinette para guiarla lejos de allí mientras se seguía disculpando.- Lo siento. Soy tan torpe. No sé cómo pude echar a perder ese beso, digo, no es como si de verdad quisieras besarme, e-es absurdo. Porque, ¿quién querría? No alguien tan genial como tú. Solo un loco querría...- Luka se dio la media vuelta. Su mano fue a su mejilla, su toque fue tan gentil que la hizo detener su diatriba y dejó de respirar. Su rostro tan cerca del suyo y su aliento mentolado golpeo sus sensibles labios.
-Yo soy el loco que desea besarte. Y lo deseo desde el momento en que nos conocimos.- hablo en voz ronca y grave, haciendo estremecer a la dulce adolescente.
-L-Luka...
Su caricia fue un silencioso permiso que ella concedió al entrecerrar sus ojos, al fin recortando distancia en un beso que fue mágico para ambos. Sus labios se separaron tras lo que les parecieron horas y Luka sonreía con ternura.
-Te amo, Marinette Dupain-Cheng.- una lágrima cayó de sus ojos azules y sonrió al músico de vuelta.
-Yo también te amo, Luka Couffaine.- Luka la abrazó, dejando que ella escuchara el ritmo de su corazón. Y esa noche, ninguno de los dos pudo dormir enseguida, debido a que cada uno pensaba en el otro con dicha…
En los últimos días, no importaba lo que le decían a Marinette sus compañeros, todo parecía darle igual y una sonrisa estaba sobre su rostro. Y eso ponía de muy mal humor a Lila. Curiosamente sus amigas habían notado su leve molestia aunque no entendían porque.
-Lila, ¿estás bien?- preguntó Alya que era la única quien la acompañaba.- ¿Te molesta algo?
-Oh, no. Es que tengo muchas cosas que hacer y eso me pone cansada.
-No te sobre esfuerces. Eso es malo para ti.
-Así lo hare.- entonces lo vio. Un guapo joven de puntas azules hablando con Marinette.
-¿Quién es ese?
-Oh, ese es el hermano de Juleka. Luka.
-¿El hermano de Juleka?
-Sí. Ella te contó sobre él. ¿Recuerdas?- apenas y ponía atención a las aburridas vidas de sus compañeras, solo escuchaba lo que le parecía útil.
-Lo siento, a veces no tengo buena memoria. Pero ¿qué hace hablando con Marinette?
-Pues de acuerdo con Juleka, son novios.
-¡¿Novios?!
-Sí. Juleka no está contenta pero no puede hacer mucho. Luka ha estado enamorado de Marinette desde hace mucho. Y como ves es correspondido.- señaló cuando le dio un beso en la mejilla al músico. Eso hizo rabiar a Lila que apretó los puños, pero disimuló frente a Alya.- Bien, te dejo, nos vemos.
-Adiós.
Estando sola, la expresión de Lila cambio y miró como Marinette regresaba al instituto, segura de que algo se había olvidado. Esa era su oportunidad de sembrar esa semillita de la duda y quien sabe, el quitarle el novio a esa perdedora de Marinette sería su logro más grande. Ya casi podía regodearse al verla con el corazón roto. Se acercó a paso seguro y tocó su hombro.
-Hola. ¿Eres un amigo de Marinette?
-Soy su novio.- respondió con orgullo sonriendo, que le revolvió el estómago ante el sentimiento que expresaba.
-Bueno, mira. Me alegro conocerte. Eres hermano de Juleka, ¿no? Yo soy Lila, su mejor amiga. Y bueno, quería advertirte sobre Marinette.
-¿Advertirme?- preguntó desconcertado.- No te entiendo.
-Verás. E-Es que ella tiene un grave problema.- en esos momentos Kagami llegó y sus ojos se abrieron como platos al ver a Lila y Luka. Se ocultó a un costado de las escaleras.- Sé que quizás no me creas pero Marinette tiene un serio problema de atención.
-¿Problema de atención?- Lila parecía mortificada.
-¿Cómo te lo digo?... Gusta de que otros chicos le pongan atención.- Kagami apretó sus puños sobre la correa de su bolso.- Y la he visto salir con chicos diferentes en cada ocasión. Deberías hablar con ella. Su actitud puede hacer que la gente empiece a decir cosas. Y no es propio de una chica de instituto.
-Cielos, no lo sabía. Gracias por el aviso. Voy a hablar con Marinette.
-Ella seguro negará todo.
-No importa. Puedo preguntar también a sus padres, a su amiga Kagami, Juliet, Nathaniel, Marc, a cualquiera que pueda decirme la veracidad de lo que me has dicho, inclusive buscar por internet alguna foto.- Lila se quedó sin palabras mientras observaba la sonrisa burlona de Luka. Se estaba burlando de ella.
-¿Cómo es que...?
-Supongo que tengo un don para leer a las personas en melodías y la tuya es discordante y horrible.- Lila le miró ofendida.- Y no me gusta cuando alguien lastima a quienes amo.- Lila frunció el ceño pero luego muestra una sonrisa ladeada.
-Marinette solo es una chiquilla, solo hay que verla. Seguro tú mereces a alguien mejor.
-Paso. Además de que no deseo contaminarme con tu desafinada melodía, tus actitudes no son dignas de una chica de instituto.- repitió con burla lo que había dicho y Lila apretó los puños furiosa, dispuesta a gritarle.
-Ya he escuchado suficiente.- dijo Kagami que apareció con celular en mano.- Apuesto que si muestro esto algunas de tus mentiras caerían.- Lila palideció.
-Yo no sé de qué hablas.
-Claro, esa debe ser tu frase favorita. Lárgate de mí vista ahora. Porque no soy tan buena como Marinette.- Lila se fue ofuscada dirigiendo a Kagami una mirada envenenada. La japonesa subió las escaleras dirigiéndose hacia el músico.
-En verdad eso fue perverso. Y gratificante.
-No podía usar mi espada con ella. Lástima que Marinette no lo vio.
-Seguro le habría encantado. Estuviste genial.- Kagami sonrió a este.
-Tú también. Veo que no eres mal chico. Marinette ha elegido sabiamente.
-¿Gracias?- Marinette llegó y al verlos sonreír, se sintió feliz de verlos.
-Veo que se están llevando bien. ¿Me perdí de algo?
-Se podría decir.- respondió Kagami con celular en mano.- Te dejo o se me hará tarde.
-Claro, nos vemos. ¿Vamos Luka?
-E-Espera…- Luka se sonrojó y para sorpresa de ella, se hincó en una rodilla tomando su mano.- Quería hacer esto antes de ir a con tus padres, Marinette Dupain-Chen, ma muse, quería darte esto…- ella sintió algo en su dedo.- Para así que esto fuese por completo oficial. Marinette, ¿quieres ser mi novia?- ella miró el anillo en su dedo, este era de plata, con una joya en forma de estrella color azul. No pudo contener las lágrimas, asintió y le abrazó al tiempo que este la alzó y giraron, riendo y besándose. Sintiendo la felicidad plena en todos los sentidos…
Las cosas con Luka eran fáciles, o al menos él la hacía sentirse así. Tenía una gran paciencia para con ella, todas sus torpezas o tartamudeos los consideraba adorables, y esa tranquilidad y confianza era tan contagiosa que la llenaban en su totalidad haciéndola sentirse más fuerte y decidida. Sin embargo, Luka podía perder su temple, y eso paso en ese día en que Alya y Nino la habían llevado al parque en contra de su voluntad para cantarle las cuarenta.
-¿Cómo pudiste hacerle eso?- pregunto Alya furiosa.- En serio, ¿agua de los retretes? ¡Qué asco!
-¡Esto estuvo tan fuera de onda!- declaró Nino igual de molesto que Alya.
-¡Yo no le hice nada! ¡Al contrario! ¡Ella fue quien me tiró papeles del baño cuando estaba en un cubículo! Pero como siempre le creen a ella antes que a mí.
-¡Es que las pruebas allí están!- le grito Alya y Marinette se levantó furiosa.
-¿Pruebas? ¡¿Pruebas dices?! Desde que Lila llego no han hecho más que creerle todo lo que dice besando el suelo por el que camina sin prueba alguna de que lo que dice sea verdad. ¡Y mientras que ustedes me piden pruebas a mí!- alzó la voz sorprendiendo a la pareja.- A la amiga que estuvo con ustedes desde el inicio, su supuesta mejor amiga, la que les ayudó al comienzo de su relación, la que les ayudó con tu hermana Nora, y la que con gusto hasta hacía de niñera para que ustedes salieran a sus citas. Y saben, ¡ESTOY HARTA!- no recordaba la última vez que había explotado pero ya estaba harta de ser siempre la mala.- Pues déjenme decirles que pueden creer lo que quieran, ¡No me importa! ¡Ya no!
-¡Marinette, no tienes derecho a enojarte con nosotros!- reclamó Alya en su intento de retomar el control pero Marinette no le dejó.
-Oh, no. Ustedes ya me han dicho de todo, ahora me toca a mí. Nino, eras antes el más objetivo y centrado de todos, pero ahora eres como los demás o peor, solo un peón más con la promesa de que Lila te presente a tu director favorito, ¿cuánto ha pasado desde esa promesa?- Nino no pudo refutar, no le dio tiempo cuando Marinette fue contra Alya.- Y tú Alya, que presumes de tu sentido periodístico, si bien al principio no estaban por completo con Lila, obviamente terminaste de su lado con cuanta fantástica historia te contaba, cuando YO fui quien te presentó a Nadja Chamack para una entrevista, YO fue quién te ha ayudado con los contactos. Pero mi supuesta mejor amiga decidió que yo no estaba en mis cabales antes que admitir que ahora el blog del instituto parece un tributo a Lila o una revista de chistes amarillistas, y que su sentido periodístico no es más que una farsa.- no se esperaba la bofetada que Alya le dio, ninguno lo esperaba.
Las dos se miraron incrédulas ante lo que acababa de pasar y Marinette llevo su mano a su mejilla lastimada. Le dolía mucho. Nino fue el primero en reaccionar poniéndose entre ambas.
-¡Wow! ¡Hey! Esperen chicas. Esto no debe salirse de control. Va-Vamos a discutir esto con tranquilidad.- pero una mano se posó sobre Nino y al mirar quien le sujetaba, perdió todo color en su rostro ante esos ojos letales que lo miraban con deseo de sangre.
-Aléjense de Marinette.- por reflejo, Nino obedeció. Y Luka se acercó y con delicadeza revisó la mejilla de Marinette, roja por el fuerte impacto. Después dirigió una mirada gélida a la pareja.
-¿Cómo se atrevieron a hacerle eso?
-Marinette no decía más que tonterías y hoy se ha pasado con Lila.- se justificó Alya saliendo de su parálisis.
-Viejo, de verdad no queríamos...
-Cállense. ¡Los dos!- Luka nunca había alzado la voz furioso, y hasta Marinette se sintió intimidada.- No voy a aguantar que sigan con este juego en contra de Marinette.
-¿Juego? ¿Cuál juego? Ella hizo...- Luka fulmino a Alya en el acto.
-Así como ustedes piden pruebas a Marinette, ¿Por qué no condicionan igual lo que ella les dice esa chica? Sencillo. Porque ustedes no tienen más que una amistad condicionada.
-¡Hey! Eso no es verdad.- se defendió Nino.- Nos pones como unos interesados.
-¿Y no lo son?- antepuso severo.- Veo cuánto vale su amistad con Marinette, porque sólo llega una chica contando cuanta cosa fantástica de su vida, sus experiencias o grandes contactos que les puede facilitar muchas cosas en la vida que se olvidan de su "amiga" que no tiene más que ofrecerles que su compañía y su corazón. Debería darles vergüenza.- los dos morenos se veían heridos, avergonzados, pero Luka no se conmovió y tomó la mano de Marinette.
-Sólo mírense ustedes y verán en qué se han convertido, tan patéticos que no se merecen siquiera dirigirle la palabra a mi musa. Y espero que no se atrevan a hacerlo de nuevo… porque no me contendré.- se la llevo antes de que pudiesen decir algo, pero era obvio que la amenaza los dejó paralizados del miedo.
Caminaron hasta el Trocadero donde Marinette se sentó mientras Luka iba a por unas crepas.
-Fresa y chocolate, como te gusta.
-Gracias...- Luka se sentó a su lado.- Lo que les dijiste...
-Simplemente no pude más. No soy una persona que se sale tan fácil de sus casillas pero cuando vi como Alya te golpeó algo se rompió dentro... siento mucho si te asuste. Te dije que te protegería pero no pude…- se sentía tan mal que no se atrevía a verla pero se sorprendió al sentir su cabeza apoyándose en su hombro.
-Yo también explote con ellos, y me arrepiento, solo un poco. Pero en estos momentos, tal como una vez me dijiste, siento más lastima por ellos que por mí. Porque si así es como ellos creen que debe ser una amistad entonces todo será hueco y sin futuro.- Luka paso su brazo por sus hombros y le estrecho contra sí acariciando con delicadeza su mejilla.
-Eres única, ma muse…
-Luka…- enterró su nariz en su cuello, aspirando su deliciosa colonia.
Entonces, comenzó a sentir algo… Luka le estaba haciendo cosquillas.
-¡Luka!
-Nada de tristezas. Eres más hermosa cuando ríes y tu sonrisa ilumina todo, incluyendo mi mundo.
-¡NO! ¡JAJAJAJAJA!- era imposible escapar de ese monstruo de las cosquillas, ni siquiera besarlo funcionaba. Pero las cosquillas se detuvieron de repente y al abrir sus ojos, se encontró con Alya y Nino frente a ellos.
Marinette estaba por completo confundida, en cambio Luka los miraba impasible, como una serpiente dispuesta a atacar en el momento preciso que su presa hiciera un movimiento brusco.
-Marinette... Lo siento tanto.- hablo Alya con la voz ahogada en lágrimas que no tardaron en aparecer.- ¡Soy una idiota! Tienes razón. Te he exigido pruebas cuando tú siempre confiabas en mí aun cuando estuviese equivocada y...- Nino se quitó la gorra igual de avergonzado que su novia.
-Lo sentimos, Mari. No sabemos que mosco nos ha picado.- el corazón de Marinette se estrujo, sabía lo manipuladora que era Lila y como podía manipular a la gente. Sin embargo la herida seguía allí, una herida que habían abierto por meses, y no se curaría de la noche a la mañana.
-Los perdono. Pero denme tiempo, ¿quieres? Las cosas no se pueden arreglar de la noche a la mañana.
-Vale, lo entendemos...- dijo Alya que se limpió las lágrimas.- Te prometo que las cosas serán diferentes. Voy a ha-hacerte caso e investigar a Lila.
-Y no te vamos a juzgar hasta escuchar tu versión y verificar.
-Gracias, chicos.- Luka sonrió ante el buen corazón de Marinette, que aun ante todas las dificultades era capaz de perdonar. Alya hizo un gesto de querer acercarse y abrazarla pero no tuvo valor de hacerlo debido a la mejilla aun sonrojada de Marinette.
De regreso a su casa, Marinette beso a Luka, despidiéndose de él.
-Te veo mañana, mi musa.
-Te veo mañana. Te amo….
-Yo también. ¡Y no olvides sonreír!- ella sonrió, cada vez más enamorada, más perdida en ese amor tan dulce, sin saber que las cosas comenzarían a cambiar poco a poco desde esa misma tarde. Cuando Luka regresaba a su hogar, se sorprendió de ver a una persona limpiar sus lágrimas en una banca cerca del Sena.
-¿Kagami?
Luka estaba sorprendido de verla con los ojos llorosos, sumida en una gran pena que el músico estuvo dispuesto a entender y escuchar esa tarde entera, conociendo un lado de la esgrimista que no conocía y que poco a poco conocería hasta sin saberlo cambiaría sus sentimientos...
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Y…. espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. Verán, esto está dividido en dos partes, y la segunda parte será un rompe corazones para muchos, con un final inesperado! Y bueno, así que dejen review, nada de tomatazos, y ya sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
