Hola a todos! He aquí el siguiente capítulo y el final de la triste historia de amor. Sé que muchos terminarán hasta indignados pero les juro que poco a poco todo se va explicando. Y bueno, como verán cambié la categoría. Muchas gracias a todos por sus reviews, gracias de corazón por cada uno por leer a esta escritora amateur. Y sin más qué decir aparte de que agradezco a Thomas Astruc por tan genial serie… COMENZAMOS!
….
Capítulo 9.
La melodía de los corazones rotos.
Un beso, dos, Luka besó sus labios fríos por culpa del helado viento de noviembre en suaves y tiernos besos que le dieron una recarga total antes de entrar al instituto.
-Luka, se te hará tarde...
-Está bien. Solo quería saborear tus labios... ¿Hoy el desayuno fue roles de canela y chocolate?
-¡Ya vete!- se rio ella dándole un leve empujón y el músico se rio para lanzar un beso al aire para su amada, viendo como ella lo atrapaba, besaba y volvía a lanzar ese beso que el músico guardaba para sí en su corazón de forma teatral.
-Cuídate, ma muse.- le pidió mientras se alejaba.
-Tú también. ¡Y este fin papá hará tarta de frutillas!- Luka llevo sus manos a su pecho haciéndola reír. Marinette subió las escaleras del instituto encontrándose con Alya que revisaba su celular.
-¿Ya terminaste con tu Romeo?
-No digas nada. Yo era quien soportaba ser la tercera rueda entre Nino y tú.
-¡Hey! ¡Eso no es cierto!- saltó Alya con una sonrisa.
La relación entre ambas había mejorado mucho durante los siguientes meses. Alya y Nino fueron fieles a su palabra y Alya investigó a Lila, resultó que no había encontrado nada de lo que la chica decía fuera verdad, y algunas experiencias heroicas eran de otros chicos que los habían publicado en blogs no tan conocidos o ya desaparecidos. Y tras un momento de rebelión, Lila los sacó de su grupo de amigos, sintiendo también en carne propia el desprecio de sus compañeros, pero poco les importaba, arreglar su amistad con Marinette era lo más importante.
Alya se puso pronto a la par con su amiga.
-Por cierto, escuché que André estará dando su chocolate especial para los enamorados.
-¿También vende chocolate?
-¡Claro! ¿Es que crees que vendería helado en invierno? Y sé dónde va a estar esta tarde. Podemos ir con los chicos después de clases.
-Seguro que a Luka le encantaría. Últimamente no la está pasando muy bien...
-¿Qué pasa?
-Al parecer problemas en los ensayos. En el último, Rose y Juleka invitaron a Lila y según me contó Luka, Lila fue totalmente odiosa.
-¿Segura que no dijo que fue una zorra?
-¡Alya!
-¿Qué? Admitámoslo, no me sorprendería que Lila ya no fuera, ya sabes, la palabra con V.
-¡No digas eso! Alguien podría escucharte.
-Sólo es una suposición, pero he visto ciertas actitudes suyas que dejan mucho que desear y Luka es de buen ver.
-Mejor cambiemos de tema. ¿Invitamos también a Nathaniel, Juliet y Marc?
-Por supuesto.- notaron a Juleka que junto a Rose las estaba esperando, o al menos a Marinette, en las escaleras del lugar.
-Tenemos que hablar.- exigió Juleka con tono duro, Alya notó de reojo que Lila miraba todo desde el segundo piso con una sonrisa para nada disimulada. Marinette no la había visto hasta que Alya le dio entre las costillas con el codo.
-¿Qué ocurre Juleka?
-Quiero que te alejes de mi hermano. Ya lo sé todo.
-¿Todo? Qué raro porque yo no sé a qué te refieres con todo.- esta vez Rose fue quien la encaró.
-Sabemos que te estás viendo con chicos de otras escuelas a espaldas de Luka.
-¡Menuda tontería!- exclamó Alya molesta.- ¿Tiene pruebas de ello? Porque sin eso no puedes acusar a Marinette de algo tan grave.- Marinette sonrió, y pensar que hace meses ella le exigía lo mismo a Alya.
-No, pero Lila la vio y si lo dice debe ser verdad.- contesto Rose y Alya rodó los ojos. Marinette contó hasta diez invocando su paciencia.
-Pues bueno. Lamento que ustedes no me hayan visto, pero cuando ustedes me vean besándome con un chico que no sea Luka, tomen una foto, así podrán decirme con certeza a la cara que soy una cualquiera.- las pasó de largo y evitó las miradas fulminantes de algunos compañeros. No le daba igual lo que pensaran de ella pero no iba a agachar la cabeza.
-Las has dejado, literal, heladas.- felicitó Alya a su lado.
-Simplemente estoy cansada de esos ridículos rumores. Y ellas como todos creen solamente en la palabra de Lila.
-Me siento mal aun de haberte tratado así.- suspiró Alya un tanto cabizbaja.
-Ya no importa, Alya. Eso ya es pasado.
-No. Si importa. Y cuando tenga las pruebas concluyentes de las mentiras de Lila te juro que le faltara mundo para correr.- Marinette abrazó a Alya.
-Eres una gran amiga.
-¿No soy la mejor?
-No diré eso. Si lo hiciera sería como ponerte a ti y Kagami en una competencia y las quiero mucho a ambas. Además, también está Juliet que me ha ayudado a no bajar mi media de calificaciones.
-¡Oh! No nos pongas a la par con la Reina de hielo.
-Lo siento, es lo que hay.- Alya burlona le dio un empujón y entraron al salón, recibidas por una sonrisa de Nino, Nathaniel y Juliet, ignorando las miradas gélidas de sus otros compañeros y las nuevas miradas llenas de odio de Juleka y Rose que entraron detrás de ellas. Lila llegó con Sabrina casi al sonar la alarma y al ver al grupo dividido sabía que debía hacer algo para acabar definitivamente con Marinette antes de que otros comenzaran a ponerse de su parte…
André, el heladero del amor, estaba vendiendo una variedad exquisita de chocolate caliente para los enamorados que pasaban frio en Paris, pero no eran por mucho menos espectaculares que sus helados.
-¡Ah, una de mis parejas favoritas!- exclamó al ver a Alya y Nino.- Tengo justo algo para ustedes que calentará más su corazón.- tomó una taza decorada color verde con dos asas.- Un chocolate especial con mantequilla de cacahuate para ustedes, con un toque de crema, caramelo y chocolate amargo.- dijo al decorar el chocolate poniendo dos barquillos de chocolate y un par de pajillas al final. Ambos morenos sonrieron, juntando sus mejillas al degustarlo a la vez.
Juliet y Nathaniel fueron los siguientes.
-¡Los eternos amigos! Una hermosa amistad.- Marc se sumó a sus amigos y entre él y Nathaniel abrazaron a Juliet dándole un beso en la mejilla haciéndola sonrojar.- Una amistad como la suya es hermosa de ver, nada egoísta, pura y dulce... ¡Voila!- les dio una taza decorativa azul donde rebosaba la crema batida y pedacitos de fresa.- Un chocolate blanco con fresa para ustedes loss soñadores.- les dio las pajitas y unas cucharas.
Y cuando al fin pasaron Marinette y Luka, este se conmovió a verlos.
-Oh, cada vez que los veo pienso que son tan lindos, en verdad me siento tan feliz por ustedes. Tengo algo especial para ustedes y... ¡Aquí está!- les dio una taza roja rebosante de crema batida, malvaviscos y líneas de chocolate.- Un chocolate picante con moca. Perfecta para su amor, y que los refleja a la perfección.- los dos lo probaron a la vez y al separarse rieron ante el cosquilleo de sus papilas gustativas.
-Merci, señor.- agradeció Marinette así como todos que degustaban de sus chocolates y fueron a sentarse en las bancas.
-Es perfecto.- dijo Luka.
-Pienso que es ideal para irnos de acampada.
-Tienes razón.- asintió Luka mirándola a los ojos.- Bebiéndolo juntos, mientras miramos las estrellas en un acampado solos tú y yo.- decía mientras acariciaba sus dedos, en especial el que tenía el anillo, la ternura de sus palabras la hicieron sonrojar. Los dos se acercaron para poder tocar sus labios pero una voz los interrumpió.
-Si se inclinan más se les tirara el chocolate.- los dos reaccionaron y vieron a Kagami que llevaba un bolso grande para su espada.
-Hola, Kagami. ¿Cómo te va?- preguntó Marinette.
-Ya sabes. Mi madre siempre me da dolores de cabeza. Le pedí caminar a casa para despejarme.
-Estoy segura que pronto las cosas mejoraran entre ella y tú. Pero necesitan hablar sobre ello.
-No creo poder. Sabes lo difícil que es.- un frío viento la hizo moverse en su sitio para no encogerse de frío, cosa que Luka notó enseguida.
-Oye, Kagami. Deberías aprovechar los chocolates caliente de André, sería un delito sino lo hicieras.- sugirió Luka.
-No creo que eso me ayude.
-El chocolate anima a todo mundo y calienta el corazón. Ven, te acompaño. Ahora volvemos, ma muse.
Alya vio como esos dos se iban y se acercó su amiga mirándolos con sospecha.
-Oye, Mari.- susurró la reportera.- ¿Crees que sea buena idea dejar a esos dos juntos?
-¿Qué quieres decir?
-Bueno, los dos se ven muy unidos. Y la actitud de Kagami es muy sospechosa.- Marinette no puede evitar reírse.
-Alya, sólo van a unos metros por un chocolate. Y me gusta que se lleven bien. ¿Sabías que Kagami no le agradaba Luka al principio? Además, nunca desconfiaría de Luka.
-Ya, Luka es un amor. Pero Kagami es...
-Alya, sé que tú y Kagami no conectan, incluso Juliet no la ve a los ojos, pero no debes desconfiar de ella. Kagami no es Lila.- la morena suspiró y sintió como Nino ponía su mano en su espalda.
-Lo siento, supongo que me he vuelto demasiado desconfiada.- Marinette la comprendía. Tras lo ocurrido ella también se había vuelto algo desconfiada con las personas que había conocido. Pronto regresaron Kagami y Luka, y este fue a lado de su amada novia y le dio un beso sonoro, quedándose de pie y cediendo su lugar a Kagami.
-¿De qué es tu chocolate?- preguntó Marinette.
-Chocolate de caramelo salado. Dijo que es un chocolate que evoca la paciencia.
-Es sorprende la variedad de chocolates que tiene.- comentó Nino y Nathaniel vio otro puesto cercano.
-¡Miren! Son esos nuevos waffles inflados. Se me antoja uno.
-Yo me apunto.- levantó la mano Marc.
-¡Voy con ustedes!- dijo Juliet animada.- Escuché que son muy buenos.- Nino alzó la mano.
-Yo también voy. ¿Alya?
-Ve tú. Yo me quedo aquí.
-Te acompaño, Nino.- dijo Luka.- ¿Gustas alguno, Mari?
-Sorpréndeme. ¿Kagami?
-No, gracias. El chocolate solo está bien.- los cuatro se fueron dejando a las tres chicas solas. Marinette miraba a Luka por completo embelesada y Kagami al notarlo habló.
-Es un buen chico.
-Lo es.
-No, me refiero a que es muy bueno. ¿Te conto de cuando nos encontramos una tarde mientras lloraba?
-No. No lo hizo.- respondió sintiendo la mirada interrogante de Alya hacia Kagami en su espalda.- ¿Qué pasó, Kagami?
-Tuve una discusión muy fuerte con mi madre. Me dijo que si seguía como ahora no heredaría el legado que me correspondía.
-¿Por qué? No lo entiendo.
-Es... por mi vida actual. Dice que me he distraído y que debo enfocarme en lo que es importante. Ella cree que hacer amigos terminará por una decepción.
-Oh, Kagami…
-Nunca había llorado frente a nadie. Pero Luka, me dijo palabras más sabias. Y gracias a él he hablado con mi abuelo, que dice que debo vivir mis propias experiencias sean buenas o malas.
-¿Y qué dice tu madre?
-No está de acuerdo. Pero me siento un poco mejor.- Marinette puso su mano sobre su hombro.
-Sabes que estoy aquí para lo que necesites, ¿verdad?- Kagami sonrió y en poco los demás regresaron.
-Espero te guste, Mari.- Marinette tomó el waffle que le daba su novio y lo saboreó gustosa.
-¡Gracias! Se ve delicioso.
-Es tan dulce como tú.- los dos se tocaron las narices en un beso esquimal. Y Kagami al ver a la pareja se removió un poco antes de levantarse.
-Debo irme ya.
-Hablamos en la noche.- avisó Marinette y Kagami asintió antes de irse…
Marinette había notado como Kagami parecía alejarse cada vez que Luka estaba con ellos. Había pensado que se llevaban mejor tras lo ocurrido, pero cada vez que hablaba de Luka se ponía de mal humor y cambiaba de tema. Por ello se había empeñado a que Kagami viniera con ellos a todas sus salidas de amigos, en las salidas al Louvre, al Barrio Latino, ayudando en el refugio de animales, en los conciertos, e incluso en la panadería cuando Marinette les enseñaba a hacer algún postre. Y tras casi llegar la primavera, al fin veía con entera satisfacción como Kagami sonreía y reía un poco con Luka, demostrando que no importa qué tan diferentes eran, podían formar una bonita amistad. Y admitía que juntos eran un gran equipo al momento de que Lila sacaba alguna artimaña. Incluso daban un poco de miedo.
Sin embargo un día, nadie esperaría lo que Lila hizo, sobrepasando su nivel de maldad...
Marinette llegó al colegio con una sonrisa mientras terminaba de revisar sus mensajes, en uno aceptó una cita con Luka esa tarde, y en otro se había reído ante un comentario de Kagami de estar tentada a usar su boken contra Lila. Sin embargo, su buen humor se desvaneció al notar como todo mundo la miraba de forma no tan discreta y susurraban señalándola. Al subir las escaleras, Alya salió disparada de la entrada y la tomó de los hombros con fuerza a mitad de la escalera.
-¡Marinette! Debes regresar a tu casa ahora. No podrán frenarlo por mucho tiempo.
-¿Que ocurre Alya? No te entiendo.
-¡Dupain-Cheng!- la potente voz del director las hizo temblar, ¿qué pasó con el señorita?- ¡A mi oficina! ¡AHORA!- con duda y temor siguió al director, mientras Alya les dedicó a los chicos una mirada reprobatoria por no entretener al director por miserables dos minutos, Juliet tocó el hombro de Alya, y le señaló a una Lila que sonreía petulante desde el segundo piso.
Marinette estaba tensa, no sabía de qué la había acusado Lila esta vez, pero no tardó en saberlo cuando el director mostró en su computadora una serie de fotos que dejaron a Marinette muda.
-¿Tiene algo que decir al respecto?- sus ojos estaban fuera de sus orbitas, mirando esas fotos donde supuestamente se le veía de la mano de hombres mayores, usando un vestido rosa de lo más corto y obsceno, bebiendo alcohol y besándose con desconocidos.
-¿Q-Qué es esto?
-Me enviaron estas fotografías desde esta mañana y se publicaron en el chat de la escuela. No sabe la vergüenza que esto representa para nuestra institución.
-¡Pero esa no soy yo!
-¿Me niega que esta no es usted?
-No, digo sí, es mi cara y quizás se parezca un poco ¡pero no soy yo! ¿Quién le envió estas fotos?
-Una fuente anónima y confiable.
-¿Se refiere a Lila Rossi? Porque ella miente nueve de cada diez palabras que salen de su boca.
-¡No se salga del tema! Y tampoco le permito referirse así a una de sus más honorables compañeras.- Marinette no pudo morderse la lengua al contestar.
-¿Lo dice por su dinero o por la posición de sus padres? Y no me salgo del tema. ¡Soy inocente y estas fotos son falsas!
-¡Suficiente! No permitiré que alguien de su... calaña esté un momento más en este colegio, ensuciando con su presencia nuestro buen nombre. A partir de ahora, queda expulsada del instituto ¡PARA SIEMPRE!
Para Marinette fue un duro golpe. Sus padres sabían que esas fotos eran falsas, pero ni el director ni los directivos quisieron escuchar a los humildes panaderos que no podían rivalizar con las "pruebas" enviadas por la hija de un diplomático italiano. Los Dupain-Cheng estaban furiosos, pidieron consejo a Nadja sobre qué hacer en estas situaciones.
Para Marinette, aquello no era fácil. Había comenzado a recibir mensajes de todo tipo, unos de odio, provocativos y algunos tan ofensivos que cerró sus cuentas y se encogió a llorar siendo consolada por Luka que como sus amigos no creía en nada de lo que se veía en esas fotos, sino que se sintió asqueado por ellas. Alya había sido suspendida por haber agredido a Lila y tanto Juliet, Nathaniel y Nino se ganaron un castigo de la "dulce" profesora Mendeleiev cuando la defendieron en clase y gritando incluso a la maestra. Según Nathaniel y Nino, nunca habían escuchado a Juliet gritarle a alguien y mucho menos dejarlo mareado con definiciones de palabras que no entendieron aunque las explicara. Kagami le apoyó prometiendo ayudarle, mostrándole el video que había tomado hace tiempo al director pero eso no sirvió para hacerlo cambiar de parecer, al contrario, pareció fortalecer la declaración de Lila ante la advertencia que le daba al músico, cosa que enfureció a la japonesa.
Y al séptimo día, Marinette estaba todavía en pijama, mirando triste por la ventana mientras acariciaba a su pequeña Tikki. Su madre subió para llevarle un almuerzo.
-¿Cómo te siente, cielo?
-Sigo procesando todo.
-Tranquila cielo, las cosas se arreglaran.
-Pero mamá, nadie me querrá admitir con semejantes antecedentes. Voy a perder un año y si me admiten en alguna escuela a mitad del ciclo, esa mancha quedara en mi expediente de por vida. Dudo que hasta me dejen entrar en la universidad.- Sabine besó la cabeza de su hija confortándola.
-Pase lo que pase saldrás adelante. Tienes un gran talento y eres valiente, decidida y con un gran corazón, como una heroína. Veras que todo se solucionara tarde o temprano.
De repente la puerta de la trampilla se abrió de golpe. Alya tenía la cara roja, iba despeinada y tenía los ojos saltones como de loca.
-¡Marinette! ¡Ven conmigo!- sin mucha ceremonia sacó a Marinette casi a rastras de su cuarto.
-¡Alya! ¿A dónde vamos?
-¡No respondas! Ven conmigo si quieres vivir.
-¡¿QUÉ?!
-Perdón, influencia de Nino, quise decir, ¡ven conmigo si quieres recuperar tu vida!- la sacó fuera de la panadería y la llevó a la escuela que estaba en la hora del receso…
Todo el colegio estaba extasiado, los maestros intentaban poner a raya a los estudiantes pero era una tarea titánica porque todos querían estar cerca de las grandes estrellas, Jagged Stone que iba junto a su asistente Penny Rollings y su mascota Fang, y Clara Nightingale.
-¡Mira Lila! ¿Porque no nos dijiste que vendrían?- pregunto Kim tan emocionado como todos.
-Si se los decía no sería sorpresa, y Jagged y Clara me lo prohibieron.- todos sus compañeros chillaron, y Nino que había puesto atención a todo, asintió a Nathaniel y a Juliet que asintieron a la vez. El moreno se apoyó en el barandal con una pose demasiado relajada.
-Oye, Lila. ¿Y por qué no nos presentas? Apuesto a que todos desearían un autógrafo de primera mano.- todos comenzaron a asentir y Lila intentó calmarles.
-Por favor, chicos. Me encantaría pero sería descortés de mi parte pedirles eso, y no me siento bien. Necesito regresar a mi asiento.- la puerta del salón se cerró y Juliet se tensó por el fuerte sonido.
-L-Lo siento.- intentó mover la perilla.- Creo que se cerró.- Lila frunció el ceño y la maestra Bustier puso su mano sobre el hombro de la que se había convertido en su alumna favorita.
-Tranquila, yo traigo llave.- la maestra revisó en su bolsillo pero no encontró el juego de llaves.- Que raro, juraría que las tenía...
-Si gusta puedo ir por el juego de llaves que hay en el despacho del director.- se ofreció Nathaniel. Y Lila adivinó lo que se proponían, evitó mostrar su descontentó, ella era más lista que ellos. Así que puso su mejor cara de enferma.
-Oh, creo que necesito ir a la enfermería. ¿Podemos ir por las escaleras del otro lado? No quisiera que me vieran en este estado.
-Sabrina, Rose, lleven a su compañera a la enfermería.- pidió la maestra y las dos chicas obedecieron. Entre tanto, el director se acercó a los dos cantantes.
-Buenas tardes. Es un honor tenerles en nuestro humilde instituto.
-Disculpe las molestias, señor.- habló Penny.- Pero buscamos a una de sus estudiantes.
-¡Ah! Por supuesto, por supuesto. Ya sé a quién buscan.- con un gesto el director mandó a llamar a la señorita Mendeleiev y cuando ella se acercó este le susurró que trajeran a Lila Rossi. La maestra asintió, y no tardó demasiado en encontrarla y cortarles el paso a las chicas en las escaleras, gracias a Marc que le avisó.
-Señorita Rossi, necesito que venga conmigo.
-Lo siento, pero me siento tan mal...
-La estábamos llevando a la enfermería.- explicó Sabrina pero la maestra era conocida por no ser del todo flexible.
-Ya después la pueden llevar a la enfermería. Por ahora urge que vaya a con el director.
-Pero...- no le dio tiempo a replicar, harta, llevó a Lila hacia los cantantes, y estos hablaban con el director.
-En un momento traerán a la estudiante en cuestión. Una de nuestras mejores alumnas. Estamos muy orgullosos de tenerla con nosotros.- Jagged sonrió al escuchar esas palabras.
-¿Ves, Clara? Por algo me denominé su padrino. Marinette es una chica intachable.- el rostro del director se descompuso en el acto.
-¿Marinette? ¿Habla de Dupain-Cheng? ¿No busca a la señorita Rossi?
-¿A quién?- Lila estaba a un par de metros de ellos, y entonces Alya y Marinette llegaron en carrera, gritando la morena al entrar.
-¡Aquí está la chica que buscan!
-¿Ja… Jagged?- preguntó Marinette sin aliento.
-¡Marinette!- el cantante se acercó y le dio un fuerte abrazo.- No sabes lo feliz que estoy de verte. Aunque no entiendo porque vas en pijama, igual luces linda. ¡Tienes estilo! ¿Estas implementando una nueva moda?
-Hola, así que tú eres Marinette.- saludó Clara Nightingale.- He escuchado maravillas de ti. Y adoro los accesorios que haces para Jagged. Quisiera pedirte que me hicieras unos para mí.
-Y también una portada para mi nuevo disco. Siempre lo digo, sólo tú puedes entender mi estilo de ¡Rock 'n' Roll!- Marinette estaba encantada. Y sonrió olvidándose de todos sus males y de su atuendo actual, porque estaba frente a dos de las figuras de la música más grandes de todo Paris y del mundo que reconocían su trabajo, no importando las mentiras y las humillaciones que Lila pudiese causarle. ¡Su talento hablaba por ella!
-¡Por supuesto! Estaré más que encantada. Pero… no aquí. No puedo estar en el instituto.- de inmediato Alya tomó la palabra.
-Porque a mi amiga la expulsaron de forma INJUSTA por culpa de esa mentirosa.- señaló a Lila que había intentado huir.- Por cierto, Lila. ¿No quieres venir a saludar a quienes dijiste, eras su inspirado en alguna canción dedicada sólo para ti?- los dos cantantes miraron a la chica y Jagged volteó a Marinette.
-¿Es esa chica que supuestamente salvo a mi gato imaginario?- preguntó riendo pero Clara negó con la cabeza mirando desaprobatoria a Lila.
-Lo sentimos pero no la conozco de nada.
-¿En serio?- Alya fingió incredulidad.- Pero si hasta te dio un brazalete que ella te hizo en el último concierto en Italia.
-¿Disculpa? Mi vestuario y accesorios son por completo exclusivos, y no puedes encontrarlo en ninguna parte.- dijo está más sorprendida que indignada.
-Ya veo. ¿Algo que decir, Lila?- pregunto Alya. La italiana parecía a punto de vomitar de verdad pero se compuso y se cruzó de brazos.
-Vale, ¿quieres que diga que exagere las cosas? Si, lo hice. Pero lo que refiere a Marinette eso es algo que no puedes negar. Además, los supuestos diseños que ella hace son copia de los que yo tengo, o tenía hasta que Marinette me robó mi libreta de diseño.- Marinette dio un paso al frente.
-¿En serio? Pues ¿por qué no demuestras entonces tu talento ahora?
-No pienso rebajarme con alguien como tú, mayormente porque no me siento bien y por la lesión de mi muñeca. Pero no desvíes el tema, todo mundo sabe de tus… actividades con los hombres.
-En eso si te equivocas.- Kagami se mostraba en la entrada con unos papeles en mano.- Las supuestas fotos, donde Marinette aparece son totalmente falsas. Y tengo las pruebas de ello, demostrando la falsificación de estas.- Alya tomó palabra.
-Junto con algunas cosas referentes a ti. Como que no eres italiana y toda tu vida has estado en un internado por lo que tus supuestos viajes son una farsa.- todo mundo ahogó una exclamación.
-¿En qué novela nos hemos metido?- pregunto Jagged deseando liberar la tensión y Marinette contestó.
-Es una larga historia...- en ese momento el padre de Mylene se acercó al director que abrió grande los ojos.
-¡¿Los del noticiero están aquí?!- este fue a la entrada para evitar algún escándalo por la presencia de los cantantes pero al aparecer, Nadja Chamack tenía otro objetivo y pegó el micrófono bajo la nariz del director.
-Buenos días, hemos recibido una denuncia acerca de favoritismos en alumnos con posiciones privilegiadas y mal trato hacia los que no.
-Ah... debe haber un error, un... un horrible malentendido.- Marinette al ver como todo mundo comenzaba a abrir los ojos, abrazó a Alya y Kagami.
-¡Son las mejores amigas del mundo! ¿Cómo puedo pagarles?
-Bien sería bueno que evitaras salir de nuevo en pijama.- musitó Kagami en un intento de broma.- Pero me gustaría algunas adiciones a mi guarda ropa.
-Yo prefiero una cuota de un millón de croissants.
Lila intentó huir, pero la señorita Mendeleiev le detuvo y Lila veía que sus compañeros la miraban entre la rabia, la estupefacción y la lástima. El director se le caía la cara de vergüenza. Nino, Marc, Juliet y Nathaniel chocaron puños. Y ese día el reinado de terror de Lila llegó a su fin…
Después de eso las disculpas llovieron por semanas. Lila estaba en problemas y cuando su madre llegó y se dio cuenta de todo lo que su hija había hecho, suplicó que no fuese expulsada, se hizo lo posible para que no se supiera de aquel bochornoso evento ya que eso le costaría el empleo como trabajadora en la embajada y necesitaba que todo se resolviese de la forma más discreta.
El director sudaba a mares cuando admitió a Marinette de nuevo en el instituto, destruyendo la hoja de expulsión y notas negativas de su expediente frente a los Dupain Cheng que habían ido ese día con un abogado, amigo de Nadja, que habían amenazado con demandar a la institución entera. Sus compañeros también se disculparon, y Juleka se disculpó con ella y su hermano al borde de las lágrimas, Luka solo abrazó a su hermana feliz de que pudieran volver a como antes. La profesora también se disculpó, llorando tras desacreditar a una de sus más loables alumnas.
Y tras unas semanas de suspensión, Lila regresó, pero no como todos creían que lo haría, arrepentida y pidiendo disculpas, no, lo hizo con la frente en alto como si nada hubiese pasado. A nadie le gustó su actitud, sin embargo, Sabrina fue la única que se puso de su lado tras ponerse Lila como una víctima de las circunstancias a malas experiencias pasadas y que Marinette y sus amigos la habían humillado de forma cruel ante todos. Gracias a eso las cosas para Lila no fueron tan malas, pero eso no significó que Lila o su secuaz Sabrina no hiciesen de las suyas de vez en cuando. Pero Marinette tenía a su propio equipo de súper héroes para protegerla, y ella misma también se transformaba en una cuando era necesario, así surgió una idea y comenzó a hacer muñecos de sus amigos, y que en su sello se incluyera una mariquita por la referencia a la heroína Ladybug. Y transcurrido el tiempo, al fin llegó la tan ansiada graduación…
La fiesta era todo un éxito. La decoración, comida y música eran un deleite para todo mundo que se lucía con sus mejores ropas, disfrutando del tiempo que les quedaba juntos. Algunos se abrazaban como si jamás volviesen a verse, otros intercambiaban números y direcciones, y otros se hacían millar de promesas de mantenerse en contacto. Marinette bailaba con Luka vistiendo un precioso vestido rojo de tirantes en el cuello que realzaba sus suaves curvas, zapatillas negras y otra rosa roja adornaba su cabello suelto; Luka iba con una camisa azul oscuro, pantalones y zapatos negros, sin embargo a Marinette le encantaba ver que un par de botones estaban desabrochados y podía darle besos en su cuello y clavícula cada vez que bailaban una melodía lenta. Suspiró gustosa al oler su colonia y la mano de Luka acarició su espalda baja, mirándose a los ojos con anhelo y amor.
-¡Hey, chicos!- Alya y Nino se acercaron, este último vestía una camisa verde con unos pantalones café ya que había sido el DJ de la fiesta, y Alya que tenía su cabello recogido vestía una escotada blusa naranja con una falda gris oscuro de cinturón y tacones a juego.
-Nosotros ya nos vamos.- dijo Nino pasando su brazo tras su novia y a ver sus miradas, Marinette comprendió todo.
-Claro, nos vemos.
-Adiós chica. Diviértanse en SU noche.
Alya guiñó el ojo y Marintte enrojeció, ya que sus padres tuvieron que salir de viaje de emergencia ese día, debido a que su abuela Gina tuvo un accidente en su motocicleta. Ella dijo que no fue grave, pero Marinette nunca había visto a su padre empacar tan rápido y salir atropelladamente de Paris. Estaba segura que volvería con algunas multas de velocidad. Por lo que estaría sola ese fin de semana con Luka. Sus mejillas se sonrojaron, ya no era una niña inocente y sentía que podía dar ese paso. Quería pensar que él también lo deseaba pero temía que pudiese malinterpretarlo todo.
-¿Q-Quieres que también nos vayamos?
-Te lo iba a proponer, la noche es joven y tengo una sorpresa para ti.- Marinette sonrió dejándole saber que estaría encantada de ir con él.
El sonido de cristales rotos rompió la atmosfera de la fiesta, al ver, Nathaniel estaba en el suelo junto con la ponchera destrozada, Juliet colocaba su pañuelo en la frente de este al verlo sangrar, y Marc estaba pálido y con las manos temblorosas. Marinette no entendía que pasaba hasta que escuchó las risas mal disimuladas de Lila y Sabrina y se acercó al moreno.
-Marc, ¿qué ocurre?
-Y-Yo creí que... lo siento mucho, Nathaniel. No quería...- Juliet, vistiendo unos jeans ajustados y una blusa aguamarina, se giró a Marc furiosa.
-¿Cuál es tu problema?
-Y-Yo...
-Espera.- Nathaniel detuvo a su amiga, se levantó y tomó a Marc de la muñeca.- Hablemos de esto en privado. Ven.- la gente comenzó a murmurar y claramente entre las voces, Marinette distinguió la voz de Lila.
-Escuche que esos dos estaban en una relación, pero Nathaniel resultó ser de ambos bandos y vino al baile con Juliet, con quien se dice que están en una relación más que amistosa. Y pensar que él y Marc compartían un lazo, por algo tienen las uñas pintadas.
Luka frunció el ceño ante semejantes tonterías pero vio como Marinette caminó hacia ella, tomó el vaso de ponche que Kim tenía en mano mientras hablaba con su novia Ondine, y tiró el líquido en la cara de Lila.
-¡¿Qué te pasa?!- exclamó Sabrina pero Marinette no se amedrento.
-No. ¿Qué les pasa a ustedes? ¿Acaso les divierte hacer la vida de todos miserable?- Lila encaró furiosa a Marinette.
-Pero mira nada quien habla. Cuando fuiste tú quien hizo lo posible para hacerme la vida miserable.
-¿Deliras? ¿O qué?- exclamó Juliet que se cruzó de brazos.- Fuiste tú quien se hizo la víctima y mintió a todo mundo.
-¡Cállate huérfana! ¡No te metas, que bien con ese cuerpo se nota que te metes con algunos más que con ese dibujante de pena!- Juliet enrojeció abochornada, ya que su cuerpo se había desarrollado un poco más que el de sus compañeras dándole unas curvas muy provocativas, sin embargo no tuvo que decir nada, Marinette dio una bofetada que casi tira al suelo a Lila.
-Deja de avergonzarte a ti misma. Solo sabes soltar veneno contra otros.
-¡Tú eres la que no deja en paz a Lila!- defendió Sabrina.- Ustedes son los culpables que Lila la pase tan mal.
-¿Se dicen esas cosas todos los días para vivir con ustedes mismas?- bufó Marinette.- Deja ya de escudarte, Lila. Y tú, Sabrina, aprende a ver también lo que tienes en frente.- Lila apretó los dientes y siseante respondió.
-No me escudo de nada, pero de poder, en mi mundo quisiera hacerte desaparecer.- Luka de inmediato puso su mano en la espalda de su novia, mirando fríamente a Lila y Sabrina.
-No debes rebajarte ante ellas, Marinette. Vamos, la fiesta esta arruinada.- Lila se rio burlona.
-Sí, Marinette. Vete con ese vago de Couffaine que solo es un perdedor andrajoso.- Marinette se detuvo y se giró, pero lejos de lanzarse sobre Lila como todos esperaban ella rio a lo bajo.
-Sabes qué, Luka tiene razón, no voy a rebajarme a su nivel. Pero este al que llamas vago y perdedor andrajoso, es algo que nunca serás, un ser humano.- ella rodeó el brazo de su novio y se apoyó en él mirándolo con dulzura.- Es un guitarrista y cantante formidable, hasta Jagged Stone esta impresionado con él. Es dulce, caritativo, guapo, todo un caballero, y estos fuertes brazos son los que me protegen y me consuelan cuando lo necesito. Este chico, guapo, fuerte y que me hace babear con una mirada, supera con creces a cualquier pobre victima que te crea tus mentiras.- le dedico una mirada de superioridad.- Y este hombre es todo mío.- Luka sonrió ampliamente Marinette se fue con Luka que no apartaba su vista de ella.
-¿Te hago babear con una mirada?
-¡Luka!- detrás de ellos la envidia brotaba en Lila que los apuñalaba con la mirada, pero su camino de ir tras ellos se trastocó cuando Alix la empujó interponiéndose en su camino.
-Te has metido con la persona equivocada, zorra.
-¿De qué hablas, enana?
-Nathaniel es mi amigo. Y NADIE se mete con mis amigos.- sus puños tronaron y Lila supo lo que se venía…
Luka le había pedido que se cubriera los ojos. Él la guiaba sin soltar su mano en ningún momento.
-¿A dónde me llevas?
-Ya verás, cuidado.- ella tropezó pero Luka la atrapó y al llegar a un punto, bajaron unas escaleras.- Abre los ojos.- obedeció y al hacerlo no podía creer lo que veía.
El Liberty estaba decorado con ramos de flores y lámparas de papel, había una pequeña mesa con una vela y dos platos con dos soufflés de fresa. Ella lo miró encantada y Luka la guio hacia su asiento como todo un caballero, hacia la que sería una velada digna de recordar. Luka le dedicó una canción, y mientras bailaban al ritmo de la tonada, al mirarse a los ojos cualquier miedo o duda que pudiera ensombrecer sus sentimientos desapareció al besarse.
Luka fue tierno, paciente, tierno, y apenas y podían controlar la ansiedad que sentían de poder estar juntos. Él la llevó al séptimo cielo cuando llevó su boca hacia esa zona prohibida y jamás tocada por nadie y recompensado con mana que salía de ella sin abandonar esa perla que la volvía loca de placer; y ella podía sentirlo grande, ardiente y poderoso esperando entrar en ella. Las manos ásperas del músico pasaron por sus omoplatos y sus dedos los delinearon con delicadeza.
-He aquí tus alas, mon ange, las alas que por mi culpa vas a perder, porque soy solo un demonio que te desea egoístamente llevar al fuego del infierno.- ella se giró y lo besó antes de mirarlo a los ojos, a ese azul tan misterioso que él tenía. La luz de la luna que entraba desde su ventana parecía dar un efecto único en ellos, provocando que las sombras jugaran sobre de ellos y sus ojos casi brillaran. Marinette acarició sus fuertes hombros y una de sus manos subió hasta su cuello, acariciando su mejilla al delinear su mentón y enredarse en su cabello.
-Hazlo... Llévame hasta tu infierno, destroza mi alma, quémanos a ambos en ese fuego, pero no me sueltes. Porque es solo contigo con quien deseo hacer esto.
Se volvieron a besar, esta vez desatando su pasión. Luka la adoró de distintas formas, besando cada pedazo de su cuerpo, admirando sus montes y devorándolos con ahínco, sus dedos en su interior la volvieron loca. Y al ser turno de Marinette, besó, tocó cada musculo de él, y llegando a ese mástil que se erguía poderoso, Luka la calmó, intentando que lo dejara, pero ella quería también darle todo esa noche, aprendió cómo hacerlo con solo mirar sus expresiones, adelante, atrás, succionando y pasando su lengua sobre aquello que muy pronto estaría dentro de ella, y casi logró hacerlo explotar pero él la apartó y empujó en la cama. Se puso entre sus piernas mientras se ponía un condón.
-Luka…
-Si es demasiado doloroso me detendré.
Ella se sujetó de sus hombros y asintió. Se besaron nuevamente. Ante el dolor de la primera vez, Luka la consoló, bebió sus lágrimas, se movió en un lento vaivén que pronto se convirtió en el camino que los guiaría a ese abismo de placer. Juntos creaban música con sus cuerpos, aumentando el ritmo, llegando a notas altas, componiendo una melodía con sus cuerpos. Empujó más en su interior, ella se aferraba, lo besaba, no deseando dejarlo ir. Intentaban alargar ese momento lo más posible. Marinette llegó a las estrellas y Luka la impulsó, así como él también se derretía en su interior y ella lo estimulaba hasta llegar al final. Sus voces transformadas en gemidos y jadeos, al nombrar a su amado, más adentro, más fuerte, más rápido, sus propias caderas ya no obedecían sus mandatos, solo chocando entre sí, conectándose hasta intentar llegar al límite. Luka la tomó de los hombros para impulsarse más, y al fin, allí estaba, Marinette gritó poniendo sus ojos en blanco al sentirlo ir más allá de toda barrera hasta golpear el fondo de su ser, tan caliente, palpitante, acero envuelto en una funda de terciopelo. Sus voces se volvieron casi inhumanas y entonces algo más grande vino sobre de ellos como un monzón, llegando al mismo tiempo, permitiéndoles fundirse uno con el otro y que al fin sus cuerpos laxos cayeran desmadejados cama. Con cuidado Luka se retiró y desechó otro de los condones usados en ese encuentro. Se sintieron plenos, felices, creyendo que su amor seria eterno, pero el destino sería caprichoso con sus corazones...
-¿Crees que Luka romperá contigo?- preguntó Alya incrédula, mientras bebía su cappuccino en la bonita cafetería fuera del campus, habían pasado unos de años desde esa noche mágica.
-Es que, no lo sé. Pero lo noto raro conmigo. Cada vez está más distante...
-Pero eso no significa que te quiera dejar. La universidad a veces nos trae locos a todos por temporadas. Míranos a Nino y a mí, nos vemos de milagro dos veces por semana este semestre pero estamos bien.
-Sólo mira estos mensajes, Alya. Y lo vas a entender.- Alya los miró, eran viejos, pero se podía notar el estilo del músico al hablarle de forma cariñosa.
-Oh, siento algo envidia.- dijo riéndose pero Marinette no se rio.
-Ahora mira los recientes.- así lo hizo y el cambio fue impactante. En los últimos meses los mensajes ya no contenían esa poesía, le parecían demasiado formales.
-¿Segura que Luka y Kagami no intercambiaron cerebros?
-Ja, ja. Muy graciosa. Es que no lo entiendo... Cada vez que intento quedar con él me da alguna excusa. La última vez me encontré con Juleka y cuando le pregunté por Luka, me dijo que estaba en el Liberty componiendo cuando él me había dicho que saldría con unos amigos. Y creo que evita mi mirada cuando estamos juntos.
-Esto si es raro...- la mente de Alya trabajaba ante cualquier posible explicación para calmar a su amiga. Si bien Luka estudiaba musicología y Marinette diseño de modas, sus facultades no estaban tan lejos de la otra. Sin embargo, Marinette casi siempre estaba ocupada y también Luka con sus estudios, y Kitty Section que era un gran éxito.
-Hola chicas.- llego Juliet que se sentó con ellas.- Lamento el retraso, día duro. ¿Y qué pasa?
-Marinette cree que Luka la va a dejar.
-¡¿Cómo?!- Marinette cubrió su rostro con sus manos al tiempo que Alya explicaba todo.
-Creo que es una pesadilla. No quisiera creerlo.
-Marinette, tal vez esto sea solo un enorme malentendido. Ya sabes que hay semestres más pesados que otros y tardamos en seguir la corriente. Seguro Luka está presionado.- analizó Juliet con ese tono calmo y comprensivo que tenía y Alya asintió.
-Es justo lo que le dije. Pero si las cosas no van por ese rumbo... ¿qué harás?- preguntó preocupada. Marinette bajó la cabeza, respondiendo con pesar.
-Yo... si ya no me ama, ¿cómo podría seguir con alguien así? Sería como imponer mis sentimientos sobre los suyos.- Alya y Juliet se miraron y cada una acercó su silla a la de su amiga.
-Chica, sabes que si nos necesitas aquí estamos.
-Pase lo que pase. Tienes gente que te quiere y no te va a abandonar.- Marinette sonrió agradecida.
-Gracias, chicas. Saben, voy a hablar con él. Y pase que pase, sé que tengo a grandes amigos, Nino, Nathaniel, Marc, Rose, Juleka y Kagami, justo ahora ella está tomando lecciones de música en la misma facultad de Luka, seguro podrá aconsejarme, y también es muy cercana a él.
-Eso no lo sabía.- Alya miró a Juliet que le dedicó una extraña mirada.
-¿Kagami estudia con Luka? ¿No estaba en negocios internacionales?
-Su madre le instó a aprender a tocar un instrumento. Y Luka la ayuda.- Alya y Juliet se miraron con extrañeza.- Cómo sea, mientras tenga a mis amigos y mi familia estaré bien.- una tonada de Jagged Stone se escuchó de su celular, y al responder, su expresión cambio drásticamente.
-¿Mamá? ¿Qué ocurre? ¿Por qué estas llorando?...
Ese día llovía demasiado. Marinette tenía los ojos llenos de lágrimas escondidas por la lluvia mientras abrazaba a su madre. El féretro bajaba poco a poco y su corazón se hundía más al darle el último adiós a su padre. Su padre murió como un héroe, lo que siempre había sido para ella. Cuando un conductor distraído por el celular iba a pasarse el semáforo y atropellar a una mujer que iba con su hijo en carriola. Él se lanzó y protegió con su gran cuerpo a la madre y al bebé. Ellos se salvaron pero no su padre que fue llevado a emergencias. El conductor escapó pero fue detenido poco después que su padre muriera en el hospital. No podía dejar de llorar, su padre, su héroe, su gran protector, su mejor amigo, su compañero de juegos, era todo para ella y su madre. ¿Qué haría ahora? ¿Cómo aguantarían ese gran vacío que dejó? Una mano se posó sobre su hombro y Luka le ofreció su pecho para llorar, aferrándose desesperada deseando que aquello fuera una pesadilla…
El tiempo y la compañía fue lo que impulsó a Marinette y su madre a seguir adelante. Sus amistades no las abandonaron. Su abuelo Roland se mudó con ellas y para su sorpresa estuvo de acuerdo en usar el método de hacer pan de su hijo y nuera con harina de arroz. Marinette se había quedado en casa en vez de mudarse a un departamento cerca de la universidad con Alya, sentía que debía estar cerca de su madre para sanar juntas. Agradecía tener a grandes amigos y Luka había vuelto a ser el mismo de antes y tener esos detalles únicos, sin embargo, a la vez lo notaba distante, como si su mente estuviese en otra parte muy, muy lejos de este planeta y de ella...
-¡¿Lila hizo eso?!- pregunto Alya furiosa y Marinette bajó los hombros. Las chicas estaban reunidas en una de las bancas del campus, Alya, Juliet, Kagami y Marinette estaban picando unos aperitivos y comida chatarra escuchando lo nuevo acerca de su más acérrima enemiga.
-Ni siquiera me había dado cuenta de no ser por Luka. Él tiró la bolsa con esa cosa antes de que el señor Raincomprix revisara mi mochila.
-¡No tenía derecho de revisar tu mochila así como así!- exclamó Juliet indignada.- No es un oficial del campus.- Kagami frunció el ceño.
-Es verdad, eso amerita levantar un reporte.
-¿Y de dónde saco Lila droga?- preguntó Alya.- ¿Qué tipo de amistades tendrá esa loca?
-Esperen, déjenme terminar.- les pidió Marinette.- Cuando no encontró nada este se giró a Lila y Sabrina y se las llevo lejos de todos, pero supe de una compañera que pasó por el estacionamiento que las reprendió y les advirtió acerca del castigo de levantar falsos testimonios.
-¿Trabajo comunitario?- pregunto Alya sabiendo la respuesta.
-Exacto.- las chicas se rieron y la morena tomo un par de papas fritas.
-Pagaría con gusto ver a ese par de brujas vestidas de azul recogiendo basura por las calles.
-Es increíble que aun sigan con esas rencillas infantiles.- aborreció Kagami antes de beber su té.
-Mírenlo como algo triste. No tienen nada mejor que hacer con sus vidas.- explico Marinette con un tono filosófico que hizo reír a todas y entonces pudo ver a la distancia a Rose y Juleka. Las saludó pero mientras que Rose parecía deseosa de acercarse, Juleka, más pálida de lo normal, jaló a Rose lejos del grupo, dejándolas confundidas.
-¿Que fue eso?- pregunto Juliet y Marinette bajo la mirada desapareciendo todo su buen humor.
-No lo sé...- Alya puso su mano en su hombro.
-Oye chica. ¿Aun las cosas están raras con Luka?
-Sí. Es genial y tan bueno conmigo pero muchas veces siento como si no estuviera alí. No sé cómo explicarlo...
-Yo sé cómo.- dijo Juliet en aquella pausa.- Es como cuando voy a un lugar con Marc y Nathaniel. A veces me hacen sentir tan lejos de ellos o invisible sin que lo sepan cuando están con sus cosas.
-No. Es distinto. Luka es... no lo sé. Como si hubiese levantado un muro invisible que no puedo penetrar cuando estamos a solas. Y ya no hacemos… ya saben.- Alya y Julielt contestaron a la vez.
-Sexo.
-Hacer el amor.
Marinette asintió sonrojada.
-Y me frustra, no importa lo que haga, incluso use su camiseta favorita, parecía molesto y me preguntó por qué la estaba usando y si mi ropa se había manchado. ¡No lo podía creer! Intenté preguntar a Juleka qué pasaba pero ella se ha comportado rara últimamente.
-¿Has preguntado directamente a Luka que le pasa?- pregunto Juliet.
-Sí, pero siempre me dice que está bien, cambiando rápido de tema.
-¡Lo tengo!- exclamo Alya casi saltando de su lugar.- Tal vez solo este agobiado por la banda. Supe que ya van a grabar su quinto disco.
-¡Es cierto! ¿Cómo pude olvidarlo? ¡Ha estado componiendo nuevas canciones como loco!
-Deberías hacerle algo especial.- sugirió Juliet.- Como una tarta o un regalo para que sepa que lo apoyas incondicionalmente.- Alya sonrió con picardía.
-Yo digo que te le aparezcas una noche con un conjunto de lo más sexy y que le hagas el amor como una loca.
-¡Alya!- grito Marinette escandalizada. Las tres chicas comenzaron a reír hasta que las manos de Kagami golpearon la mesa con fuerza.
-¡¿Es que no pueden decir más que estupideces?! ¡Luka puede estar mal y solo piensan en tonterías! ¡No puedo creer que seas tan egoísta, Marinette!- un pesado silencio se formó entre ellos y Alya se levantó furiosa.
-¿Y a ti que te pasa? ¿Has perdido la cabeza?- Kagami la fulmino con la mirada y sin decir palabra se levantó y se fue.
-¿Qué acaba de pasar?- preguntó Marinette confundida.
-Ni idea...- murmuro Juliet pero Alya hizo una mueca.
-Pues yo creo que ella se tiene o quiere algo con Luka.
-¡¿CÓMO?!- gritó Marinette.- Alya eso es ridículo. Creí que ya habíamos pasado esa etapa.
-No me puedes negar que eso fue raro. Además, ¿no decías que esos dos eran muy unidos?
-Pues sí, pero sólo son buenos amigos y Luka le da consejos y calma con su música como a mí.
-Hay de acercamientos a acercamientos.- musitó Juliet que junto sus manos.- Por ejemplo, a Nath lo veo como a un hermano y el igual. Somos grandes amigos y Marc es muy cercano a él. Pero he visto a Kagami y Luka y... ¿no creerás que quizás Luka se muestre distante por Kagami?- Marinette palideció. Recordando como Kagami últimamente parecía molesta cada vez que hablaban de Luka.
-B-Bueno... Son muy buenos amigos y Luka me ha hecho el favor de acompañarla a veces a su casa, habla muy bien de ella. P-Pero no creo que tengan algo. Es decir, me lo dirían, ¿cierto? Si Luka ya no me quisiera me lo diría en la cara. No es de los que se guarden esas cosas y Kagami es muy tradicional. ¡Por favor! ¡Ni siquiera Luka es su tipo!
-¿Y cuál es su tipo?- preguntó Alya y Marinette parecía haberse atragantado con algo.
-¡Oh, miren esto! Ya debo regresar. Hoy hay mucho trabajo que hacer en casa. Nos vemos chicas.- se fue a paso rápido con un desasosiego en su corazón.
¿Luka y Kagami? No, no era posible. Luka la amaba y Kagami era su amiga. Confiaba ciegamente en ellos y punto. Debía quitarse esas tonterías de la cabeza ahora...
No había podido dormir esa noche. En su cabeza rondaban múltiples ideas. ¿Y que si Luka y Kagami eran cercanos? ¡Ella así lo había querido! Estaba feliz que ambos hiciesen una relación estrecha. Pero ¿qué tan estrecha era?
Fue al café del campus para comprar un macchiato bien cargado cuando los vio, Kagami y Luka sentados en la misma mesa. Estaban hablando, Kagami parecía angustiada por algo y Luka tomó su mano. Sintió su corazón hundirse ante la hermosa sonrisa de Kagami que le dio. Después de un momento la japonesa se fue y Luka la despidió con una sonrisa antes de darle unos tragos a su café, Marinette se acercó a su mesa y Luka se sorprendió al verla a su lado.
-Ma-Marinette. Hola. Es un milagro verte tan temprano.
-Digamos que me caí de la cama.- se sentó en la silla donde había estado Kagami.- Me pareció ver a Kagami. ¿Era ella?
-Eh, sí.
-Oh, está algo lejos de su facultad.
-Nos encontramos en la entrada.
-¿Y de que hablaban?
-De sus clases de música. No le va muy bien. Se frustra mucho y me pide consejo sobre algunas dudas que tiene.
-Oh, lo había olvidado.- se sintió una idiota. ¡Se había olvidado por completo!
-¿Estas bien?
-¡Sí! Estoy bien yo... debo ir ya a clases. Te veo en tu concierto este Viernes o tal vez antes.- se fue rápidamente sin pedir su café ni escuchar a Luka llamarla, el alivio repentino le había servido como combustible para que sus energías y buen humor regresaran a ella. Despejando su cabeza de cualquier duda que pudiese nublar su juicio…
El fin de semana llego. Kitty Section tocaría unas semanas antes de que las tan ansiadas vacaciones llegaran en El Trocadero. Jagged fue quien hizo eso posible esa presentación ya que tenía pensado cobijar a Luka y a Kitty Section bajo sus alas del rock. Cada día eran más famosos y se rumoraba que el próximo año harían una gira por toda Europa.
-¡Marinette!-Alya y Marinette chocaron manos.
-¡Alya! ¿Qué tal los exámenes?
-Logre pasarlos con honores. Y ya estoy lista para ir a ese taller de periodismo este verano.
-Es genial. Y felicidades Nino. Supe sobre tu trabajo.
-¡En uno de los clubs más exclusivos de la zona, chica! ¿Y tú que harás Marinette?
-Deseo ayudar un poco en casa y trabajar en mis diseños para postularme a prácticas en el próximo semestre.
-¿Y cómo van las cosas con Luka?- pregunto Alya y su amiga puso su mano en su hombro.
-Falsa alarma. Luka sólo la ayuda con la música, y está tan agobiada que apenas y puede tocar sin desafinar.- Alya rumio entre dientes no muy convencida.- Relájate Alya. Todo está bien. Mira quienes llegaron.- señaló a Alix, Juliet, Marc y Nathaniel que llegaban.- ¡Hola chicos! Qué bueno que vinieran.- Nathaniel chocó puños con Nino.
-Casi no llegamos.
-¿Que paso?- pregunto el DJ y Alix gruñó rechinando los dientes.
-Pasa que mi estúpido hermano convenció a mi padre de que lo acompañara este verano a unas aburridas vacaciones a Egipto. ¿Se lo imaginan? Sol, arena, camellos y más arena. Dice que debo apreciar la historia.
-Una lástima que no nos acompañes.- sonrió Nathaniel condescendiente y Alix lanzó un gruñido.
-¿Van a ir al refugio de animales de la playa?- pregunto Marinette ya que la abuela de su amiga apoyaba a varios refugios de animales. Juliet bajó los hombros.
-Sí. Pero solo seremos Nath y yo. Ya escuchaste a Alix y Marc ira a con su familia a una campiña.
-Me arrastran contra mi voluntad.- levanto las manos Marc.- Por suerte tendré tiempo para escribir, no le caigo bien a mis primos y el sentimiento es mutuo, así que estaré encerrado en un ático con una ventana con vista como única distracción. Mis vacaciones de ensueño.
Todos rieron y pronto la banda se acercó a saludarlos. Rose prácticamente se dejó caer sobre de ellos y Juleka se veía nerviosa, era raro verla así.
-Marinette...
-¡Luka!- el músico tomó las manos de Marinette.- Les deseo toda la suerte del mundo. Seguro esto les ayudara mucho en el futuro.
-Sí, bueno... después del concierto me gustaría decirte algo muy importante.
-Luka…
-Marinette, por favor. Necesito decirte algo que… no podría vivir más con esto si no te lo digo. Por nosotros, nuestro futuro, es muy importante.- por la forma en la que este apretó sus dedos una idea loca surgió en su mente y se sonrojó.
-S-Sí, claro... y-yo te espero.- el músico asintió con una leve sonrisa que ella no supo interpretar.
Marinette fue a donde sus amigos y sin previo aviso empujó a las chicas alejándolas de los chicos.
-¿Qué pasa?- se quejó Alix.
-Nos van a ganar los lugares, Marinette.- se quejó también Alya pero Marinette al fin se detuvo.
-Chicas esto es importante. Creo que... ¡Luka me lo va a proponer!- exclamó con sus manos en sus mejillas sonrosadas y las chicas chillaron asustando a todos los que estaban alrededor.
-¡¿Que te dijo?!- grito Alya y Marinette apenas y pudo controlarse.
-¡Me tomo de las manos así! Apretando mis dedos y dijo que tenía algo muy importante que decirme mientras miraba a los ojos. Algo sobre nuestro futuro.
-¡Oh, Marinette!- Alya la abrazó.- ¡Que envidia! ¿Sabes lo que esto significa?
-¿Que tendrá que partirse la cabeza planeando su futura boda?- pregunto Alix.
-¿Que tendrá que diseñar su vestido?- siguió Juliet.
-¡No! ¡Que YO seré la madrina de tus futuros Couffaine-Dupain!
Las chicas comenzaron a reír y pudieron regresar a con sus amigos para escuchar el concierto. Marinette no apartó sus ojos de Luka que cantaba y tocaba con el corazón. Y la sola idea de estar el resto de su vida con él era un sueño hecho realidad. El concierto termino y Marinette pasó entre el público para poder acercarse a la banda, pero grande fue su sorpresa al no ver a Luka.
-¿Donde esta Luka?- preguntó a Rose mientras que Juleka guardaba su guitarra.
-No lo sé. Tal vez haya ido al barco ya que esta encallado no muy lejos de aquí.
-Iré a verle. Por cierto, ¡gran concierto!
Por el ruido no pudo escuchar la tenue voz de Juleka llamándola. Marinette se despidió de sus amigas que le desearon suerte, se sentía ligera, traviesa, como un hada en el bosque. No tardó en divisar el barco de los Couffaine. Fue hacia el camarote de Luka con una sonrisa que cada vez se hacía más grande, quizás se estaba cambiando de ropa o había olvidado el anillo de compromiso, o quizás ambas. Dio un giro la manilla y abrió.
-Luka he...
Se atragantó con su propia voz y su mundo se derrumbó. Luka estaba sentado en su cama sin camiseta, pero sus manos estaban en las caderas de Kagami que tenía su blusa abierta, mostrando un muy sensual sujetador escarlata con encaje negro, y sus labios en su cuello. Los dos la miraron con grandes ojos. Atrapados en una escena que ella no debió ver.
-Ustedes...- su voz temblorosa y apenas audible salió de milagro.
-Marinette...- Kagami se quitó de Luka cubriéndose y este se levantó veloz, pero Marinette echó a correr, escuchándolo gritar su nombre en un ruego que no escucharía. Corrió hasta su hogar, con las piernas adoloridas, los ojos inundados de lágrimas, y con los restos de su corazón clavados en su pecho…
Si bien se dice que una amiga es una bendición, Marinette se sentía más que bendecida cuando con una sola llamada sus amigas llegaron con litros de helado, chocolate, vino y pañuelos. Se sonó la nariz que estaba tan roja como un foco de navidad.
-No puedo creerlo... Después de todos estos años... Después de tanto... ¿Por qué lo han hecho?- Alix le pasó un bote de helado con chispas de chocolate.
-Aquí no importa el porqué, sino como hacerlos pagar por esto.
-Estoy de acuerdo con Alix.- asintió Alya.- Lo sentimos Juleka pero esto amerita una sanción suprema para su hermano. Hay que dejarlo agonizar.- la chica gótica no miraba a ninguna, sus dedos jugaban con una cucharita en el helado y con un suspiro pesado habló.
-Yo lo sabía.
-¿Qué cosa?- pregunto Alix.
-Sabía que... había algo entre ellos. Por unos segundos nadie dijo nada.
-¿Y por qué no dijiste nada?- replico Alya furiosa.
-Es mi hermano... no podía...
-¡Pero Marinette es tu amiga!- para sorpresa de todas, Rose fue quien gritó.- Marinette siempre nos ha apoyado, ¡nos ha defendido! Incluso con lo de tu maldición para que cumplieras tu sueño como modelo. ¿Cómo pudiste?... Eres de lo peor.- Rose se encogió al borde de las lágrimas y Juleka se levantó dejando el helado.
-Lo siento... de veras.- con la voz estrangulada salió corriendo del cuarto.
-¡Juleka! ¡Espera!- Marinette la llamó y al final fue tras ella. La siguió hasta la puerta y fue que al abrir se toparon con Luka que apenas iba a llamar a la puerta. Juleka al verlo, con lágrimas en los ojos se fue de allí corriendo, muerta de la vergüenza, dejando a su hermano y a su amiga solos. O al menos fue hasta que el escuadrón de chicas se interpuso.
-¡TU!- gritó Alya.- ¡Eres un maldito bastardo!
-¡Poco hombre!- gritó Rose con su estridente voz.
-¡¿Cómo te atreves a venir aquí, despojo de la humanidad?!- gritó Juliet.
-¡Te voy a arrancar las pelotas que tienes como adorno, Couffaine!- amenazo Alix.
Luka bajó los hombros, se veía mal. Tanto que no dijo palabra ante los comentarios de las amigas de su ahora ex novia. Marinette pasó entre ellas poniéndose frente a él, obligándolas a callar hasta que Marinette fue quien habló.
-Habla. Te escucho.- Luka se tomó su tiempo antes de hablar.
-De verdad que lo siento... quería decírtelo pero nunca se presentó la oportunidad.- una fuerte bofetada fue directo al rostro del músico.
-¿En serio? ¿No tuviste la oportunidad? ¿Qué tal en algunas de nuestras citas? O algún ensayo. En la universidad, o en la cafetería, eran lugares perfectos. Pero te callaste...- apretó los puños.- ¡Te callaste todo este tiempo!
-Ya deja el drama, Marinette.- Kagami que estaba detrás de Luka y se puso a su lado. La japonesa hacia honor a su apodo al no mostrar ninguna expresión en su rostro. Ni siquiera una pizca de arrepentimiento o vergüenza.- Luka ni yo te dijimos nada por lo de tu padre. Al menos deberías darle crédito por eso.
-¡Pero qué cara tiene!- exclamó Alya furiosa dispuesta a ser ella la que les arrancara la cabeza pero las chicas la detuvieron.
-O sea... ¿esto fue un acto de caridad acaso?- Luka comenzó a negar con la cabeza pero Marinette no les dio tiempo para hablar.- Me dan asco. ¡Los dos son despreciables! ¿Cómo pueden creer que creyeran que me hacían un favor?
-Acababas de perder a tu padre...- murmuro Luka.- Creímos que esto sería demasiado…
-¡Cállate! Al menos hubieses sido honesto conmigo y no darme alas. Todo, ¡TODO! Fue una mentira. Cada gesto, beso, o detalle fue una mentira repugnante que ahora no significa nada. Te devuelvo tu anillo, ¡no quiero nada tuyo!- le arrojo al pecho el anillo que había usado orgullosa por años. Kagami parecía a punto de tener una migraña.
-Quizás deberíamos dejar esta charla para cuando no estés tan emotiva.
-No haría diferencia.
-Claro que sí. Porque no estás pensando. Siempre eres demasiado impulsiva.
-Lo hago. Porque ahora o después seguirás siendo una perra sin corazón que apuñala a sus amigos por la espalda mientras te montas a sus novios.- Luka intervino entre ellas.
-Marinette, por favor. Basta.- pero Kagami contraatacó mordaz.
-Al menos él no tiene que fingir que me quiere, ni me trata como a una niña desvalida.
Y esa frase dio inicio al Armageddon. Marinette se fue contra Kagami, Luka intento separarlas pero Alix se le fue encima desde atrás, Alya ayudo a su amiga en desventaja contra la experta japonesa, y Rose y Juliet sin saber que hacer intentaban en vano detenerlos. Al final, la familia Dupain salió de la panadería para ver qué pasaba y alguien del vecindario llamo a la policí una noche detenidos y pagar una multa, salieron sin dirigirse la palabra y así tomar caminos separados rompiendo para siempre cualquier lazo que tuvieran...
...
-Y eso fue todo. Fue hace meses y aun la herida sigue abierta. Allí está la historia de mi primer gran y fatídico amor. Ya ves porque no puedo ni verlos.- se fijó que Adrien apretó la botella de jugo de grosella a punto de romperla.- ¿Adrien?
-¡Menudos estúpidos!- exclamó casi fuera de sí y con una extraña voz.- Eshe tipo Luka es un imbécil. ¿Cómo pudo hacerte eso con t-tu amiga? ¡Si por mi fuera te adoraría como lo que eres! Una hermosa joya, un tesoro invalua-luable... Con gusto lesh diría a esos dos u-unas cuantas palabras.
-Adrien, ¿estás bien? ¿Qué te pasa?
-¡Ni idea! Pero... ¿alguna vez te han dicho que eres purreciosa?- Marinette vio la botella, se la quitó y la olió, su corazón se detuvo.
-¡Esto es vino! ¿Pero cómo es que...? ¡Ninoooo!- no le cabía duda quien cometió el contrabando pero al ver a Adrien reírse y acostarse en las rocas su pobre alma estaba en un hilo.- Ay, Dios mío. No puedo dejarte así. ¿Qué hago? ¡¿Qué hago?!
Adrien emitió un leve quejido, si algo le pasaba se sería su culpa, Adrien la odiaría y seguro nunca desearía volverla a ver. ¿Y si alguien lo veía y tomaba fotos o hasta se hace una selfie con él? Había tomado una decisión. Tenía que ocuparse de él, y la única forma de hacerlo sería llevarlo a un lugar seguro.
…
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. Dejen review, nada de tomatazos, y en el próximo capítulo veremos qué pasa con estos dos. Espero que se preparen para reír. Y bueno, sin más qué decir que acepto bebidas de temporada e imágenes de Chat Noir, Nathaniel, Luka o Viperion… UN ABRAZO! UN GUSSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
