Hola a todos! He aquí traigo un nuevo capítulo, espero que les guste. Yo estoy que tan emocionada! En serio, todavía estoy con el hype de la temporada, también porque ya terminaron de sacar los episodios en español. Me encantó escuchar como Ladybug llama a Chat Noir su Príncipe, ¡qué lindo! Y mi odio a Hawk Moth se incrementó a niveles que hasta me sorprende. Pero como sea, agradecimientos a Thomas Astruc por tan genial serie y sin más qué decir que esperamos ansiosos la cuarta temporada…. COMENZAMOS!
…..
Capítulo 15.
Monstruo marino.
Nino le dio un golpe en la espalda a Nathaniel justo cuando este bebía un poco de agua.
-¡Hombre! Felicidades. Ya me enteré, pillín. Debemos ir a beber por ahí para celebrar.- Nathaniel casi se vuelve a ahogar por otro golpe y Alya se rio de su novio.
-Ya déjalo, Nino. Lo vas a ahogar.
-No, no. Esto es digno de celebrarse. Voy a llamar a Kim y Max, deben saberlo.
-Que alguien me dé un tiro.- suspiró con pesar. Marinette comió su segunda mini pizza congelada, cortesía de Nino, sintiéndose mucho mejor.
-Me alegro haber recuperado el apetito. ¿Vas a comerte eso, Juliet?
-Mmm. No, adelante.- respondió con desgana ya que nada más se había comido una parte de la suya.
-¿Que ocurre Juliet? ¿Te sientes mal?
-Eh, no, no es eso. Pero pensaba en ya sabes quienes y lo que dijiste.
-¿Y?
-Bueno, sé que te dije que no tenía nada de malo, pero ¿no crees que… quizás te sientas así por lo de Luka?
-¿Luka? Luka no tiene nada que ver en esto. Adrien es muy diferente así como lo que siento por él, esto es más profundo.
-¿Estas segura?
-Lo estoy.- recalcó con ceño fruncido.- Y no necesito que me analicen o que me digan lo que debo pensar o sentir.
-Fue sólo un punto de vista...
-Pues no lo necesito. Te agradezco tu preocupación pero puedo sola llegar a entender lo que siento, y no necesito que me apoyes en un momento y luego me ataques después.
-No te estaba…- no le dio tiempo a replicar porque Marinette se levantó de la mesa y se fue a paso duro. Alya se acercó a Juliet.
-Chica, ¿qué pasa?
-Yo y mi bocaza…
Marinette llegó a su cuarto, estaba muy molesta con Juliet, ¿cómo podía decirle eso? Vale, quizás era extraño que sintiera esos sentimientos hacia Adrien después de algunas pocas semanas, pero no podía negarlo, su corazón latía como loco cuando se trataba de Adrien y sentía que él llenaba una parte de su corazón que no sabía que existiera. Alguien tocó a su puerta.
-Vete Juliet, ya hablamos mucho.
-Pues qué bueno que no soy ella.- dijo Alya que entró al cuarto y cerró la puerta.-Juliet me contó lo que pasó.
-¡¿Te contó?!- exclamó con pánico.
-Sí. Dijo que un chico te trae de cabeza últimamente.
-Oh, claro. Un chico... un chico ¡normal! Como cualquiera.
-Ajá. A ver, dime. ¿Cómo se llama y cómo es?- las dos se sentaron en la cama.
-Se llama Adrien. Y es un gran chico. Creo que me gusta.- Alya chilló contenta.
-¡Chica! Estoy tan contenta que al fin superaras a Luka.
-Sí, yo creo... Lo superé mejor de lo que creía. Pero Juliet piensa que quizás me esté precipitando.
-Bueno, no la culpo. Hasta yo pienso lo mismo.
-¡Alya!
-Peeeeeero, no es por hacerte sentir mal. Es decir, tu padre murió meses atrás, y eso fue un duro golpe para tu familia y para quienes lo conocían; luego fue la mega traición de tu ex y Kagami a días de estas vacaciones. Y ahora que estas volviendo a abrirte al amor no puedo evitar sentirme ansiosa por ti. Eres nuestra amiga y te queremos mucho. Por eso estamos preocupadas porque de verdad deseamos lo mejor para ti.
-Es cierto, no lo había visto así. Oh, ¡la tome con Juliet sin haber pensado! Seguro piensa que soy una mala amiga.
-No se diga mas.- fue a la puerta y al abrirla Juliet estaba del otro lado con grandes bolsas de botana. Marinette abrazó a su amiga como disculpa.
-¡De verdad lo siento!
-No pasa nada. Yo también debo disculparme. Si de verdad te gusta mucho, pues es genial, y me alegro mucho por ti. Te mereces lo mejor Marinette.
-Gracias chicas. Son las mejores.
-¡A ver, chicas!- exclamo Alya.- ¡Hora de tener una noche de chicas!
-¿Y qué hay de Nino?- preguntó Marinette.
-Nino estará ocupado con Nathaniel celebrando que tiene novia. Así que ¡afuera sostenes! ¡Vamos a pasarlo bomba!- las chicas se rieron y se encerraron toda la noche en el cuarto de Marinette. Mientras que Nino estaba en la sala en medio de un video chat.
-¡Salud! Aunque nada más brinde con zumo por ahora por ti, Nath. ¡Te mereces lo mejor!- chocó su vaso con el que tenía Nathaniel en mano.
-Felicidades Nathaniel.- le felicitó Max.
-Ya quiero conocer a la afortunada.- se rio Marc.
-¡Estamos orgullosos de ti!- exclamó Kim.-Yo si voy por una cerveza a tu nombre.
-¡Que ya me dejen en paz!- rogó Nathaniel en nombre de su buen juicio.
-Jamás, queremos detalles.- sonrió Marc perverso desde el otro lado de la cámara.
-/¡SÍ!/- exclamaron los chicos y el pelirrojo supo que sería una larga noche…
Juleka había permanecido en su cuarto todo el día, pero Kagami había visto lo suficiente para saber que esa alergia no era cualquier cosa, y justo cuando Luka y Anarka comían su comida, para que no se desperdiciara, se había enterado que su cuñada buscaba ser modelo y ese verano estaba preparando una carpeta. Quiso golpearse la cabeza hasta desfallecer.
Estaba sentada en una silla de playa, se arrepentía de haber ido a esas vacaciones, todo lo que hacía terminaba en desastre, quizás era una maldición por haberle quitado el novio a Marinette. Eso debía ser, estaba maldita por ser una horrible amiga y el universo se estaba encargando de recordárselo, al igual que su madre que le enviaba videos de lo decepcionada que estaba de ella.
Ojala recapacites de tu comportamiento pronto. No he recibido una llamada tuya, ni respondes a las mías. Ojala te lo pases bien con ese chico que has elegido como novio, porque de mí no obtendrás nada hasta que abras los ojos y seas la heredera de la familia que debes ser.
Suspiró dejándose caer en la silla de playa sobre la cubierta. El sonido de una guitarra a sus espaldas la hizo voltear y vio Luka tocar una hermosa melodía que hizo vibrar su corazón.
-Sabes cómo hacer para sentirme bien... pero hoy he metido grande la pata.
-No digas eso. Fue mi culpa no haberte dicho. Y Juleka entiende que no fue tu culpa.
-Claro.- dijo rodando los ojos.
-Hey.- tomando su barbilla con delicadeza, la guio para que lo mirara.- Créeme, lo sabe. Mañana saldré con ella y hablaremos. Veras como se arreglan las cosas muy pronto.
-¿Cómo puedes ser tan optimista? Es decir, esto es un desastre, las vacaciones son un desastre, y no he podido disculparme aunque quisiera con Marinette- Luka sonrió y le besó.
-He aprendido que aunque todo se vea mal siempre hay una solución a todo.- Kagami le abrazó impulsiva, hundiendo su rostro en el hueco de su cuello. A Luka le gustaba cuando era tan expresiva, comprendiendo que si bien no iniciaron con el pie derecho, podían hacer frente a lo que fuera mientras permanecieran juntos...
Adrien no había parado de recibir las burlas de su amigo, desde lo ocurrido, al menos sabía ser discreto y no lo hacía frente a todos, eso se lo admiraba.
-Oh, Marinette, tus labios son como vida para mí.- se reía Claude de su amigo.
-¡Ya cállate! No es cómo crees.
-Brillas como un pescadito del abismo. Y vi una lengua involucrada en ese "boca a boca".- Adrien terminó yéndosele encima y Sain suspiró cansado y harto de la actitud de esos dos.
-¡Ya está bien!- Adrien estiraba la boca de Claude y lo soltó de mala gana.- Adrien, esto no es mi asunto ya que soy familiar de Claude y Plagg debería darte esta plática. Pero como sabio familiar que soy, más que Plagg, te daré un consejo. Examina tus sentimientos. Y si crees que vale la pena, porque chico, tu aleta va a estar en peligro constante por las consecuencias que vas a desatar… adelante.- Adrien asintió con seriedad, sabía que no todo sería bueno siendo de dos especies completamente diferentes, pero algo en su interior le decía que no podía dejar ir a Marinette o nunca volvería a ser feliz.
-Hey, ¿qué pasa aquí?- preguntó Plagg que llegaba campante.
-Plagg, ¿dónde estabas?- le reclamó Adrien.
-Por ahí, por allá, cosas mías. Un asunto importante que requería mi presencia. Ahora bien, ¿de qué me perdí?- Sain miró con desconfianza a Plagg y luego contesto con toda la malicia posible.
-Tu protegido ha iniciado una relación con una humana, se han dado de besos y no bajo el agua.- la cara de Plagg fue digna de recordar hasta el final de los tiempos.
-¿Plagg?- Adrien le picó.
-Creo que tu familiar ha muerto, Adrien.- Sain no dijo nada, pero sonrió al ver la cara de su amigo en tal shock.
-Que hambre tengo, vamos a cenar…
El mar se había oscurecido. Todas las sirenas y tritones que habían ido por los alrededores regresaban tras un largo día, pero estaba seguro que nadie había tenido un día como el suyo. Félix vio a un joven tritón ir a con sus padres, seguro un año o dos mayor de esos niños que llevaban su sangre. Lo observó hasta que alguien se interpuso en su visión y por inercia tuvo que retroceder ante la absurda cercanía.
-¡Félix! Justo te estaba buscando.
-¿Qué quieres Claudia?
-Pues justo quería comentarte que algunos tritones y sirenas irán a los arrecifes del sur. Quisiera saber si quisieras…
-Estaré ocupado mañana. Y no me interesa. Ya habían dicho que las medusas se estaban acercando por el sur y eso no es bueno.
-Oh, vamos Félix, ¿qué más puede ser más importante?
-Lo que sea es más importante que tú. Así que déjame en paz.- Claudia le miró dolida y ofendida.
-Cómo quieras, pero no me vengas rogando cuando estés solo.- se marchó de allí dejando una estela de burbujas en la cara de Félix y este suspiró. Definitivamente no quería a Claudia cerca, algo le decía que planeaba algo.
Las risas de un par de pequeñas sirenas lo sacaron de sus malos augurios, haciendo crecer dentro de él el rencor y el odio hacia los humanos. Ella le había arrebatado a sus vástagos. Esa maldita mujer traicionera le había negado su propia sangre. Podía sentir su esencia de mar llamándolo a por ir a por ellos. Esos niños no debían estar en tierra, debían estar allí, con él, lejos del descuido humano, su inconsciencia y de alguien tan podrida como ella. Sus hijos, su sangre, merecían estar a su lado. Y lo estarían. Pronto. Porque el mar siempre reclamaba a sus hijos perdidos de una forma u otra.
Adrien había notado a Félix raro, más raro que de costumbre. Estaba seguro que estaba murmurando algo a lo bajo, tal y como hacía su padre cuando planeaba algo. Daba miedo. Iba a acercarse para preguntarle si algo iba mal, recordándolo en la cueva y ese mensaje.
-Adrien.- el rubio se volvió para ver a Chloe, no había 'Cariño' o 'Adrichoo' esta vez, y no recordaba cuando ella le había llamado por su nombre.- ¿Puedo hablar contigo?
-Claro. ¿Qué ocurre?- le asustó un poco la seriedad en su voz. Chloe suspiró con fastidio.
-Mira, no soy buena para de ir esto, pero me gustaría pedir p-p-p...- Chloe hacia muecas como si se hubiese pinchado con una medusa.- Per... Perdón. Por todas las veces que fui pegajosa contigo.- Adrien no supo responder, al menos no enseguida en que comenzó a balbucear hasta que al fin pudo responder de forma coherente.
-Oh... bien, no hay problema.
-Y quería saber, si... podemos seguir siendo amigos.- Adrien la miro con cariño. Por un momento pensó que tenía frente a él a la Chloe pequeña que había conocido de niño. Pero no, Chloe era una mujer ya, pero sería siempre como su hermanita.
-Siempre seremos amigos Chloe.- Chloe le abrazo contenta, ya que desde que había conocido a Nathaniel, no había podido dejar de pensar en él. Pero al ver a Claudia nadar a lo lejos, hizo una mueca, su hermana nunca debía enterarse de la existencia de su artista.
-Dale un consejo a tu padre y hermano. Diles que se cuiden de mi familia.
-¿Chloe?
-Ya sabes como son. Como sea, nos vemos.
-¿No quieres cenar?
-Uff, no. Ya he comido mucho hoy. Buenas noches.-Chloe se fue, dejando a Adrien un poco extrañado por la actitud y advertencia, pero estaría con los ojos abiertos por si acaso, ya que tampoco confiaba en la hermana y madre su amiga...
Una enorme roca en el abismo cubría una cueva oculta ante el simple ojo. Audrey chasqueó los dedos y Nooroo con pesar se transformó en un calamar gigantesco, apenas visible entre tanta oscuridad solo por los peces luminiscentes. Sus tentáculos retiraron la enorme roca y luego esta cayó mucho más abajo del abismo, y del interior de la cueva había una antigua y pequeña caja hecha de piedra con símbolos de protección y de advertencia en su antiguo dialecto.
-Al fin, ¿por qué lo pondrían en ese lugar? Súbeme.- Nooroo obedeció y la hizo subir, ya fuera del abismo, Nooroo regresó a su forma más pequeña y Audrey sin dudarlo abrió la caja, y una serie de pequeñas medusas negras comenzaron a surgir de esta.- Nooroo, detenlos.
-Sí, ama…- los ojos del kwami brillaron de un tenue morado y los akumas detuvieron su nado.
-Perfecto, me alegra ver que no eres un inútil, Nooroo.- fijó su atención en las medusas.- Escuchen bien, mi libro de hechizos está desaparecido. Les ordeno que lo busquen en donde sea. En lo profundo del mar, en los límites o donde sea. Invoco su antiguo poder para incluso encontrar a algún esclavo para ello.- uno de los akumas la rodeó, y se prendió en su pecho de donde surgió un prendedor en forma de mariposa que fue atado por una fina cadena, sonrió al verlo.- Mira nada más. Ahora ¡salgan y no regresen sin mi libro!- los akumas obedecieron, salieron del abismo, buscando también una potencial victima para su akumatización...
Esa noche las chicas habían quedado agotadas, pero aun teniendo sus cuartos a unos pocos pasos, se quedaron a dormir en el cuarto de Marinette en donde la aludida, aun estando en su cama, no tenía un sueño tranquilo... Todo estaba en sombras, pero imágenes violentas aparecían golpeando su mente con fuerza. Alguien alzaba una fusta gritándole que era una inútil. Enormes barcos antiguos pasaban frente a ella. Su mano llena de sangre. Una bandera oscura se alzaba ondeando por el viento. El sonido de espadas. Y un grito tan desgarrador que al despertar estaba sudando, con la boca seca y Alya la veía preocupada.
-Marinette, ¿qué pasa?
-Y-Yo...
-Chica, debiste tener una horrible pesadilla. Incluso tiraste tu despertador. ¿Qué soñaste?
-Nada. Te juro que... fue tan raro. Ya no me acuerdo siquiera que soñé.
-¿Es la primera vez que pasa?
-Sí. Lo siento, Alya. Voy por un vaso con agua y luego a dormir.
-¿Estas segura? Es decir, podemos hablar.
-No. Ya es tarde y quiero dormir.- Alya bostezó, también estaba cansada.
-Vale. Buenas noches.
-Descansa.
Marinette pasó a una dormida Juliet y al salir respiró profundo y pasó su mano por su frente. Le había mentido a Alya. Pero era porque esas imágenes seguro tenían que ver con estar cerca del mar, es decir, estaba segura que esa bandera negra debía ser una bandera pirata. Bufó ante lo ridículo que sonaba. Tikki se puso a su lado y maulló.
-¿Te desperté a ti también? Lo siento, Tikki. Es que tuve un sueño muy raro. Menuda tontería. Piratas. ¿Te lo imaginas? Me estoy montando una película porque algunos puestos tienen temática pirata Vamos a dormir…
Tikki la siguió sin quitarle la vista de encima, un poco preocupada, incluso Breezy se había levantado, ambos animales se miraron pero ninguno hizo ruido. Tikki se acurrucó junto a su ama que la abrazó para poder conciliar el sueño.
Adrien se removía nervioso entre sueños. Podía sentir todo aunque supiera que aquello no era real. Su cuerpo golpeando el suelo de madera, le pusieron una cadena en su cuello y su cuerpo se quedaba en un espacio parecido a esa tina de baño, y frente a él, una mujer terrestre jalaba su cadena para que le mirara, este no podía ver su rostro pero sí pudo notar sus cabellos color medianoche y sus labios pintados de carmesí rojo.
-Ven aquí mi premio, ¿me extrañaste?
-¿Marinette?
-¡Despierta te digo!- algo golpeó la cabeza de Adrien y al abrir los ojos Plagg estaba frente a él.
-¿Qué? ¡Plagg! ¿Por qué me despertaste?
-Te estabas moviendo tanto que incluso me aplastaste. ¿Qué clase de pesadilla tenías?
-¿Pesadilla? Yo… no lo sé. Fue tan raro.- vio con pena al pobre pez.- Vuelve a dormir, Plagg. Prometo no aplastarte de nuevo.
-Más te vale. Estaba soñando con un delicioso camembert.
-Desde que vemos a Marinette te la pasas hablando de quesos.
-Son mi pasión. No lo entenderías, o tal vez sí, pero es la pasión equivocada.
-Como digas. Buenas noches, Plagg.
-Descansa, Adrien.- Plagg no tardó ni cinco segundos en volver a dormir, pero a Adrien se le dificultó, ya que algo le decía que ese sueño no había sido normal…
Los pescadores siempre preparaban todo su equipo levantándose muy temprano, pero últimamente les hartaba recoger más basura que peces. Y algunos pescaderos con los que tenían trato se habían quejado porque algunos peces tenían en su interior bolsas o desperdicios plásticos. No era su culpa, sino de los turistas, gente sin escrúpulos que lanzaban sus desperdicios. Un pescador vio con asco que debía limpiar su red de los restos de basura.
-Esto es un desastre. Malditos turistas. No les importan nuestros mares. Cuanta basura. Si pudiera les haría tragar todo esto.
Bajo su embarcación, un akuma nado en dirección a la superficie que al tocarla se convirtió en una mariposa que sobrevoló la nave hasta posarse sobre el viejo sombrero amarillo del capitán. Una sombra oscura en forma de mariposa apareció en sus ojos, y una voz se hizo presente en su cabeza.
-¿Quieres deshacerte de los turistas que ensucian el mar? Yo puedo ayudarte, querido.- habló Audrey desde su prendedor.- Pero a cambio, necesito que busques algo por mí. Un viejo libro, y te daré el poder que necesites para tus deseos.
-No más basura, no más pesca mala. ¡Los turistas deben desaparecer!- el miasma oscuro le cubrió por completo, y una enorme pinza de cangrejo rompió la red por la mitad...
Esa mañana el local de Bridgette estaba a rebosar. Los gemelos estaban dándole un baño de burbujas a Plagg porque su madre les había dicho que apestaba. El familiar tenía una cara llena de indignación.
-Luego que me levanté temprano para venir… - los dos hermanos rieron y echaron una cubeta encima.
El matrimonio Fu estaba sentado adentro del local, Wang Fu estaba mimando a su esposa Marianne diciéndole lo hermosa que era. Y Bridgette no paraba de ir de un lado a otro maniobrando con algunos platos, enternecida con la dulce pareja de ancianos. Luka tomó los dos platos que correspondían a su mesa, Bridgette le sonrió agradecida y fue a otra mesa a dejar la orden. Juleka vio con agrado su plato.
-Este lugar es excelente, ¿no lo crees, Jule?
-Lo es. Su comida es deliciosa.- dio un gran bocado a sus waffles. Luka espero a que su hermana comiera lo suficiente y así hablar.
-Jule, lo que pasó… Sabes que ella no lo hizo con intención.- Juleka frunció el ceño.
-Con ustedes no sé qué creer.- Luka bajó la cabeza triste porque su hermana dudara así de él.
-Te juro que le iba a decir esa noche todo a Marinette. Pero...
-Preferiste irte a con tu nueva novia.
-No pasó eso.- ella le miró sorprendida.- Fui al barco a por algo que olvidé. Un disco y una partitura para Marinette.
-¿Un disco y partitura?
-Sabes que la música es mi medio para comunicarme. Intenté muchas veces decírselo pero las palabras nunca se me daban, y menos de la forma correcta. Al final pensé que mi don en la música podría decir lo que yo no podía. Esperaba que con ello fuera menos dolorosa la separación. No quería lastimarla así, te lo juro.
-¿Y Kagami?
-Creyó que ya le había dicho. No me dio tiempo de explicarlo, pero entonces llegó Marinette y… pasó lo que pasó.- suspiró. Juleka apretó los labios.
-¿Por qué ella? ¿Por qué Kagami?
-No era mi plan.- confesó sincero.- Pero al conocerla fui viendo más allá de esa coraza que siempre lleva. Conozco sus miedos, sus inspiraciones, su dolor, y el gran corazón que tiene. Cuando me di cuenta de lo que sentía era imposible negarlo. Marinette es una dulce melodía, pero Kagami me acopla perfectamente.- Luka sacó de su bolsillo un disco con una partitura.- Esta es la canción de Marinette. ¿Podrías dársela en mi lugar?- Juleka se sorprendió, pero negó después.
-¿Crees que sea correcto?- Luka lo reflexionó y guardó de nuevo el disco.
-Es cierto. Debo hacerlo yo. Sólo espero que la oportunidad se presente pronto.- Juleka podía ver autentico arrepentimiento en su hermano, y parte del resentimiento que sentía se redujo.
-Estoy segura que si vas y hablas con ella...- de repente la gente afuera comenzó a gritar. Todos corrían despavoridos y la puerta del lugar fue arrancada de cuajo. Un hombre o monstruo de piel purpura, enorme y musculoso que tenía un brazo con una pinza de crustáceo entró al lugar. Llevaba pantalones negros, botas, un impermeable gris que no cubría su descomunal brazo ni combinaba con el sombrero amarillo en su cabeza, y un parche en su ojo.
-¡Soy Clawstrong! ¡Y sacare a todos los malditos turistas de nuestras playas y mares!
-/¡Wow!/- se expresaron los gemelos al ver el villano pero Plagg que tenía una toalla encima se sacudió y todo su cuerpo se erizo.
-Esto no puede ser… ¿Qué hace un akuma aquí?- todo su ser se tensó, listo para atacar a ese monstruo si tocaba a uno de sus niños.
Por un momento Luka recordó a los ridículos villanos de las caricaturas, todo un cliché con la pinza, pero este ser abominable, no tenía nada de gracioso, y sus ojos rojos prometían dolor a quien se pusiera en su camino.
Marinette había decidido salir para así poder realizar las compras pertinentes. Se alegraba que con el festival, los mercados hicieran promociones para los vacacionistas que rentaban vasas o chalets en la zona y cocinaban. Había encontrado unas buenas mazorcas tan dulces para hervirlas y berenjenas que estaba dispuesta en hacer en una lasaña. Se había decidido por un menú vegetariano debido a que cuando vio los productos del mar pensó que sería bueno hacer un pulpo al mojo de ajo, pero al igual que Alya estaba hartándose de comer pescado cada dos por tres y ya estaba cansándose de la comida chatarra, pero casi grita indignada al ver los precios de la carne, ¡era un robo! Salió del mercado con la bolsa de compras llena y una sonrisa satisfecha mirando la lista de compras.
-Veamos que más me falta.
-Cielos, Marinette.- la falsamente dulce voz de Lila le hizo hacer una mueca.- No sabía que te dedicabas a hacerle de sirvienta. ¿Cuánto para que vengas a limpiar mi casa de playa?
-Seria casa de Sabrina, ¿no? Porque bien sé, tu única casa de campo se encuentra en Cornualles con tus amplios campos y tus decenas de sirvientes imaginarios.- Lila miró a los lados, Marinette supuso que no quería que alguno de sus nuevos "amigos" la escucharan desmentir una de sus más famosas mentiras. Lila se acercó quedando a pocos centímetros de su cara con esa sonrisa torcida que tenía.
-Dime, Marinette. ¿Disfrutaste mucho ver a tu gata ahogarse?
-Fuiste tú. ¡Por tu culpa mi gata casi se ahoga!
-¿Casi? Es una lástima que no se haya ahogado como la dueña, así el mundo se hubiese librado de dos pestes.- mientras más hablaba Lila, algo dentro de Marinette se estaba abriendo paso.- Es una lástima que no pueda desperdiciar más mi tiempo contigo o tus inútiles amigos, pero ya tenía planes. Así que te sugiero que seas buena, o puede que algo te pase a ti o a alguno de tus estúpidos amigos o animales que tanto cuidan. Ya no tienes a ese vago sin talento de Couffaine ni a esa perra de Kagami resguardando tus espaldas, aunque hacían muchas cosas a tus espaldas, ¿no es así?- fue un segundo cuando los papeles se invirtieron. Lila estaba contra la pared con el brazo de Marinette oprimiendo su tráquea. Y la franco-china le habló con un tono acerado y con una mirada como dos estacas de hielo.
-Escúchame bien porque lo voy a repetir una vez y espero que esa cosa asquerosa que tienes como cerebro funcione correctamente y capte el mensaje. Suelta una palabra, levanta un dedo o siquiera respiras en contra de mis amigos. Ahora si podrás decir que hice toda tu existencia un infierno.
-¿Cómo te…? ¡Agh!- Marinette apretó más su brazo contra ella.
-Tengo copias de los reportajes que Alya te hizo, y los reportes de todas y cada una de tus mentiras contra mí. Un click puede destruirte la vida, pero eso no dejaría la cicatriz que con gusto te dejaré en tu bonita cara. Así que atrévete, Lila. Pruébame, y veras porque hasta los tiburones me temen.
Soltó a Lila que se había quedado sin aliento y Marinette sintió que esa extraña adrenalina la abandonaba dejándola por completo desconcertada. Sus manos temblaron, ella no era así. Sin embargo no tuvo tiempo para pensar. La gente corrió a su lado gritando la palabra monstruo y en un segundo la sangre se le heló, temiendo que hablasen de Adrien. Sus pies se movieron en dirección a los gritos sin prever con lo que se toparía al llegar al lugar, sin embargo con su lámpara iluminó hacia el mar, esperando equivocarse de todo corazón...
Bridgette saltó a un lado y el akuma destrozó una mesa con una enorme pinza. Bridgette tomó una silla plegable y comenzó a golpearlo con ella, pero apenas y le hacía cosquillas, el akuma se rio de ella, más sin embargo, cuando el señor Fu le dio un golpe en pleno estómago, este se encogió adolorido. Juleka y Luka habían quedado atrapados en una esquina, y tras el mostrador, los gemelos se mantenían ocultos.
-Plagg, tengo miedo.
-Esa cosa va a lastimar a mamá.- mientras que Maximilian estaba abrazándolo, Alexander parecía a punto de saltar y comenzar a lanzar lo que fuera que tuviese en mano.
-Ni se les ocurra salir. Dejen a los adultos en esto.
Pero un golpe fortuito lanzó a Bridgette del otro lado del lugar. Aterrorizando a los gemelos.
-/ ¡Mamá!/- captaron la atención del akuma al lanzarle todas las especias que tenían en mano y haciendo estornudar al akuma, este rugió furioso pero fue inmediatamente distraído por los hermanos Couffaine que comenzaron a lanzar todo lo que tenían en mano.
Marinette al llegar y ver la escena le parecía surrealista
-¿Qué es esa cosa?- se había quedado paralizada unos segundos antes de apreciar que los dos niños estaban atrapados. Vio un mantel sobre una mesa, un quiche y unas sillas. Prontos los hermanos se quedaron sin provisiones. Y Clawstrong fue a por ellos.
-¡Oye tú! ¡Cerebro de medusa!- el villano se giró y el quiché se estrelló en la cara, Marinette corrió y desde atrás cubrió su cabeza con el mantel, jalándolo lejos de los niños y de sus amigos.- ¿Nunca te han enseñado a no meterte con alguien más pequeño?- lo hizo tropezar gracias a las sillas y este cayó al suelo.
Bridgette fue a por sus hijos agradeciendo a Marinette la intervención. Marianne ayudó a una magullada Bridgette a alejarse cuando el akuma se levantó y alzó su pinza contra Marinette.
-¡Marinette!- Luka se lanzó y ambos cayeron a un lado entre un par de mesas rotas.
-¡Los turistas deben irse de nuestras playas! Y si para eso debo destruir los lugares donde se congregan que así sea.- iba a por Bridgette y sus hijos, el señor Fu se puso enfrente en posición de ataque, pero Plagg se le fue encima. No iba a dejarlo tocar uno solo de sus rubios cabellos. Marinette ayudó a Luka a sentarse.
-¿Estas bien?
-Me recuperare. ¿Y tú?
-Bien. Hay que sacarlo de aquí pero cómo... ¡Eso es!- se levantó ante la mirada de Fu que miró atento a la jovencita.
-¡Hey! Cangrejo sobre alimentado. ¿No te gustan los turistas? Que mala suerte, justo cuando iba a tener una fiesta salvaje con mis amigos en la playa.- eso captó la atención del akuma.
-¿Una fiesta?
-Sí. Con bolsas de comida, música, y muchas, muchas cervezas.
-¡NOOOOO! ¡Los turistas no deben acercarse a nuestras playas!
-Intenta detenernos. ¡Sí, fiesta!- se fue corriendo y esa cosa salió detrás de ella como un toro embravecido.
-¡Los voy a lanzar al mar A TODOS!
Marinette tomó su llavero, se dio cuenta que por estar en el día la linterna casi no se vería, se sintió tonta por no haberlo notado antes, pero si lo haría un reflejo como de espejo. Tomó un espejo de un puesto al pasar y comenzó a reflejar una pequeña luz que se veía a la distancia.
-Por favor, por favor, por favor Adrien. Nótalo.
Llegó hasta la playa y corrió por el muelle pero tropezó por culpa de un gran puñado de arena que Clawstrong lanzó con su pinza.
-Ya no hay escapatoria. Sacaré a cada turista de nuestros océanos para siempre.
Alzó su pinza para golpearla y Marinette se cubrió, pero dos manos oscuras salieron de abajo rompiendo las tablas y sujetando al akuma de los pies, hundiéndolo en el mar. Marinette miró a todas partes, e intentó ver algo sobre el agua, y le pareció divisar unas sombras alejarse, así que hundió su cabeza en el agua, y pudo ver a un furioso Adrien atacar al akuma sin piedad.
Adrien lo empujó a aguas más profundas. Ese monstruo podía respirar bajo el agua, bien, así podría hacerlo pedazos sin preocuparse si respiraba o no. El akuma era pesado, y por ello sus movimientos lentos, pero letales. Podía sentir su fuerza cada vez que abría y cerraba la pinza con la corriente agua. Su velocidad era su ventaja. Sus golpes eran precisos, sus movimientos rápidos, pero sentía que golpeaba una roca que apenas y podía romper.
Marinette no podía aguantas más la respiración. Sacó la cabeza pero sabía que Adrien estaba en problemas, y no se equivocó ya que se formó de la nada una ola que la golpeó tirándola contra el muelle roto. Adrien fue golpeado por el agua, el akuma aprendía rápido y Adrien sintió que la pelea se le resbalaba de las manos cuando este le golpeo con su pinza. Marinette no sabía qué hacer.
-Piensa, piensa. ¿Qué debo hacer para ayudarlo?
-¡El akuma!- la voz de Plagg a su lado la desconcertó y más al verlo como un gato negro.
-¡¿Plagg?!
-Hay que localizar el akuma y destruir el objeto para liberarlo. Así volverá a la normalidad.
Marinette pensó por un momento, recordando a la perfección los elementos que tenía aquel akuma, lo único que destacaba era...
-Su sombrero. ¡El akuma está en su sombrero!- miro a todos lados, y vio una caña de pescar olvidada y un salvavidas. Corrió recogiendo todo y se volvió a Plagg.- Plagg, necesito tu ayuda.
Bajo el agua, Adrien conseguía acercarse y usar sus afiladas garras. Clawstrong rugía bajo el agua pero apenas y recibía daño y al mover sus brazos como golpes, olas iban contra Adrien que apenas y lograba esquivarlas. Y fue que cuando Adrien esquivó una ola, este le atrapó de la cola con su mano. Abrió y cerró sus pinzas como tijeras y Adrien vio con horror sus intenciones.
Plagg nadó en un gruñido veloz con el chaleco en la boca Adrien lo tomó y no dudó en ponerlo sobe la pinza que ya no podía abrir. Un golpe de su cola en su cara lo hizo retroceder.
-¡Debes sacarlo del agua!- gritó Plagg.
-Sin problemas.
Sus garras se clavaron en sus costados del akuma y usando toda su fuerza lo elevó hasta soltarlo y girar sobre sí mismo con un último golpe de cola. Más de la mitad de su cuerpo fue visible y Marinette lanzó el anzuelo que picó a la perfección y quitó el sombrero.
-¡Sí! ¡Ven con mamá!
Lo tomó y gracias al anzuelo lo rasgó en dos, sorprendiéndose al ver una mariposa negra emerger de la nada, cayendo al mar, muriendo y desapareciendo de su vista. El pescador volvió a la normalidad y Adrien lo arrastró inconsciente a la orilla donde Marinette le ayudó a dejarlo en la playa.
-¿Estas bien, Adrien?
-Tranquila, princess. Este tritón es más duro de lo que crees.- Marinette puso su mano en su mejilla y Adrien besó su palma.- Lo importante es que estés bien.- Plagg rodó los ojos.
-Antes de que se pongan empalagosos debemos irnos. Esto no es buena señal si un akuma apareció.
-Adrien...
-Plagg tiene razón. Te veré después Marinette, y te explicaré todo. Cuídate.
-Lo haré, tú también.- Adrien se sumergió y sacó su aleta como despedida, sin embargo, eso último fue notado por Lila, que se había acercado para ver lo que había quedado de Marinette tras haberla visto correr por el pueblo, pero se sorprendió al ver ello, tomando con su teléfono una foto de una figura oscura nadando por debajo del agua.
-¿Donde...? ¿Qué pasó?- preguntó el pescador sin recordar nada de lo ocurrido. Marinette se inclinó para ayudarlo a levantarse.
-Ah... Intentaré explicarle lo ocurrido. Por ahora, venga, le llevaré a un lugar seguro.
Adrien y Plagg nadaron de regreso, pero Adrien se veía preocupado.
-Es la primera vez que veo un akuma. Pensé que los habían destruido o encerrado en el abismo hacía siglos.
-Esto es malo. Si hay akumas sueltos debemos todos tener cuidado.
-Padre no estará feliz con ello.
-Debemos ser cuidadosos. Tu padre no puede saber de ti o de mí cerca de tierra.
-¿Pero cómo se lo diremos?
-Déjamelo a mí. Tengo más tacto que tú.
-Gracias, Plagg. Eres el mejor.- dijo confiando en su kwami, sin siquiera imaginarse que Plagg estaba haciendo planes que tenían que ver con resguardar del peligro a sus dos nuevos cachorros. Era hora de hablar cara a cara con Félix, y traer de regreso al mar a esos dos hijos perdidos.
…..
Y… espero que les haya gustado! Creo que algunos ya se imaginarán lo que está pasando, y sin no todavía falta mucho por revelar. Así que tendremos sorpresas en el siguiente capítulo y algo horrible sucederá. Así que dejen review, nada de tomatazos, y sin más qué decir…. UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
