Hola a todos! Gracias a sus buenas vibras ahora me siento mejor! Así que aquí tienen el otro capítulo, recuerden que actualizo entre 7 y diez días, estamos cada vez más cerca del final, este será un arco un poco largo pero valdrá la pena, se los prometo, y sin más qué decir aparte de que espero que Thomas Astruc no nos haga sufrir mucho… COMENZAMOS!
….
Capítulo 24.
Vidas pasadas.
Se reunieron con el Sabio a primera hora de la mañana para poder realizar esa especie de ritual para sus vidas pasadas, fue un milagro que la abuela de Juliet no descubriera a los chicos ya que estos se escondieron afuera del tejado para no ser descubiertos. Por alguna razón se sentían nerviosos, no sólo por el experimento sino porque aquello mostraría como es que sus almas estaban unidas desde hace tanto tiempo. Y como apoyo, Claude y Juliet se unieron a ellos aunque no parecían del todo interesados.
-¿Seguros que no quieren hacerlo?- preguntó Marinette y su amiga le sonrió.
-No, gracias. Es decir, he aprendido a vivir el ahora y no vivir en el pasado, lo superaré.- sonrió para que su amiga no sospechara de sus sueños extraños con Claude.
El señor Fu puso un incensario en la mesa de la sala.
-Muy bien, iniciaremos dentro de poco.
-¿Alguien quiere una tostada con jamón?- pregunto la esposa del maestro haciéndolos sonreír.
-Yo sí, querida.
-Yo también quiero probar.- pidió Claude.
-Yo también si no es molestia.- dijo Juliet. Pero Adrien y Marinette negaron, estaban tan nerviosos que sus estómagos no soportarían comer bocado.
-Muy bien, comencemos.
-E-Espere.- interrumpió Marinette al Sabio que iba a encender el incensario.- ¿Que nos va a pasar? ¿Algo cambiario para nosotros al averiguar cómo es que estamos unidos?
-Bueno, verán cómo fue su encuentro en otra vida, pero tranquila, no creo que afecte nada su comportamiento actual.- ella asintió y Adrien la rodeo con su brazo para calmarla. Un humo blanco comenzó a salir del objeto y los jóvenes comenzaron a sentir sus cuerpos pesados.- Ahora, respiren profundo y cierren los ojos. Sentirán sueño pero es normal. Déjense llevar por las sensaciones.
Así lo hicieron ante las miradas de todos. Marinette sentía que se iba de lado sintiendo que se apoyaba en Adrien, todo se volvía oscuro, su cuerpo iba cayendo más, y más, cada vez más hondo en alguna especie de hoyo o abismo, y se sentía tan bien, tan ligera, tan... audaz.
El agua la abofeteo en la cara mientras sus manos se aferraban al timón. Una voz sonó detrás.
-¡Marinette! ¡Cuidado! ¡O nos vas a ahogar a todos!- exclamó su primera oficial.
-¡No, Alya! Nos sacare de esta tormenta. ¡Abrid las velas!
Una gran ola venia hacia ellas, el manto oscuro que revelaba su naturaleza pirata se expandió por el viento y Marinette fue de frente, sabiendo que el Ladybug no se hundiría. Escuchó los gritos de su amiga, pero siguió adelante enfrentando la enorme ola que amenazaba con hundirlos. Ella se rio del peligro, gritó y la ola se partió a su paso dejando que el barco pasara victorioso hacia su destino lejos de esa tormenta. Momentos después de salir de la tormenta, Marinette se desató el pañuelo rojo de su cabeza y lo exprimió; sus botas cafés resonaron al bajar la escalera, su camisa blanca transparentaba, pero su corsé negro con bordados de flores doradas, sus pantalones negros y el gran abrigo rojo con botones dorados le daban un aire devastador, y las espadas en su cintura un aire mortal. Abrió las puertas para que el resto de la tripulación subiera.
-¿Todos bien abajo?- la gente comenzó a salir, algunos mareados, otros incrédulos, o ambas cosas. Alya se puso a su lado con su vestido naranja y chaleco español negro con bordados blancos y corsé de cuero, se quitó la coleta de su cabello que cayó a su espalda por completo empapado y limpio sus finas gafas cuadradas.
-Eres una lunática, Marinette. ¡Una demente! No entiendo cómo es que puedes ser tan osada.
-Gracias.
-No era un cumplido.
-Oh, vamos. Lo dices porque no deje que vieras a ese primer oficial de la marina que te tiene loca.
-¡Marinette!
-Déjala Marinette.- subió Juliet con su cabello trenzado, vistiendo una falda negra que tenía encima una fajilla árabe amarilla con monedas de cobre y una camisa de hombre blanca con las mangas hasta los codos y abrigo negro en mano.- No debes de tratar a sí a tu primer oficial, además está más triste por perderse una pelea, porque recuerda que ella ya lo tuvo atado a una cama toda una noche.- sonrió y en el lado izquierdo de su boca una cortada y una cicatriz de años atrás que deformaban su sonrisa.
-Oh, sí. En Puerto Dorado.- Alya suspiro con ensoñación.
-Fue el mejor hombre que he tenido. Y aunque al principio se resistió bien que después no podía evitar suplicar por más.
-Bueno, ya.- aplaudió Marinette.- ¡A sus puestos! Que no dejaré que nos quiten lo que hemos robado.
-/ ¡Si, capitán!/- exclamó toda la tripulación. Una extraña tripulación mixta hecha por hombres y mujeres los cuales había reunido a consciencia para que peleasen a su lado. Pero eso no significara que no podía a veces equivocarse y cortar manos y lanzarlos al mar si alguien intentaba pasarse de listo.
-Marinette, ya hay que deshacerse de eso.- señaló Alya.- Ya no es divertido verlas estando así.- alzó la mirada y sonrió al mirar sobre el mástil cinco pares de manos colgadas, el resultado de un intento de motín y robo que salió mal.
-Tienes razón. ¡Kim! Quita ya eso y arrójalos al mar.
-Como ordene capitana.
-Juliet, dime que vamos a buen camino hacia el Puerto de Tortuga.- se sentó en una silla que uno de sus piratas puso.
-Te has desviado. Pero si seguimos hacia el este llegaremos hasta mañana al atardecer.
-Muy bien.- asintió a su amiga que a veces la "s" sonaba como "sh" pero nadie de allí decía algo. Todos tenían sus cicatrices, de una u otra forma.
-¿Marinette?- Alya noto como su capitana veía la cicatriz de su mano, una que la marco de por vida.
-Quiero que tengan todo listo, y revisen que esta vez estemos bien reabastecidos. No quiero un error como la última vez.
-Entendido.- respondió Alya y se dirigió a los demás piratas.- ¡Muévanse en tener este lugar limpio! ¡Que mañana llegaremos a Tortuga, compañeros!
Marinette escuchó los gritos de júbilo de sus piratas y dejó que Iván el mando. Con la mirada perdida en su cicatriz recordando con furia su infancia infeliz que la llevo a su estado actual.
El mar de nuevo estaba calmado, y Adrien y Claude suspiraron de alivio cuando vieron alejarse ese navío humano.
-Maldición.- exclamo Claude a lo bajo.- Esos bichos de piratas y marinos son una reverenda lata.
-Vamos, no son tan malos.
-Eso díselo a mi corazón. En verdad que los terrestres deberían quedarse donde pertenecen, en tierra y no bañando nuestras agua de sangre.
-Bueno, al menos esta vez no tiraron cuerpos.- el castaño apretó los labios, y Adrien no comprendió su expresión al ver donde señalaba. Fue como si el mar le contradijera al ver encima de ellos unas manos casi flotando.
-¿Decías?- el rubio rio nervioso desviando la mirada.- Amigo, date cuenta. Tenemos que llegar a la colonia antes que a tus padres y a los míos les dé un ataque. Y dudo mucho que Nathaniel y Chloe logren distraerlos un poco más.
-Oh, vamos. ¿No lo sientes? La aventura, ese sentimiento que hormiguea tus escamas... ¡Nunca he estado tan cerca de unos piratas! Además, he visto a una de ellos, debes de verla de Claude, tiene grandes ojos azules más limpios que el océano mismo, nunca he visto tal belleza en unos ojos y su alma es dulce, muy dulce y bella.
-¿Un alma dulce en un pirata?- rio Claude incrédulo y Adrien frunció el ceño.
-Créeme que lo digo en serio. Y los piratas son…
-Unos barbaros.- dijo una voz.- Los harían a atrapar para vendernos por pedazos.
-En eso tiene razón.- dijo uno otra voz que pertenecía a uno de los familiares. Plagg vio con asco otra mano flotar lejos de ellos.- Los piratas son despiadados y no les importa nada más que la fortuna, por eso ellos abastecen sus barcos de oro y joyas; y también matar o despedazar a sus enemigos. Es mejor estar lo más lejos de ellos.
-Eso mismo. Pueden asesinar a quien sea por ambición o si les estorba, ni siquiera entre ellos pueden confiar.- asintió Sain y los dos tritones bufaron.
-A ustedes nada más les falta peinarse sus cabellos para ser mejores amigas.- se burló Claude pero es reprendido por un golpe de cola de Sain.
-Más respeto, soy tu Familiar no una niñera.- Adrien se rio.
-Tranquilos, nada más echaremos un vistazo rápido luego iremos de camino hacia la colonia. Como quiera queda también por esa dirección. Vamos Claude.
Los dos familiares rodaron los ojos.
-¿Te lo puedes creer?- preguntó el zorro.
-Sí, pero mejor no digamos nada a Tikki o Breezy o nos escamaran completos y el mar no es tan grande para esconderse de ellas.
-Ni el cielo ni la tierra.- suspiró Sain y Plagg tuvo un escalofrío de las dos kwamis, pero igual nunca cambiaría a su cubito de azúcar…
La noche cayó al fin. Todo mundo se calmó tras lo ocurrido con los de la marina real pero no se confiaba, Marinette siempre estaba alerta para cualquier ataque. Salió de su camarote caminando por la orilla, le gustaban las noches en el océano, recordaba cuando sus padres le contaban como los marinos buscaban navegar hacia la luna, que la luna era la guía y hermana de todos. Suspiró sintiendo nostalgia y con un deseo de poder revivir un día en su hogar de la infancia y probar el buen pan de sus padres. Se apoyó en la orilla del barco y contemplo las estrellas y la luna. Y así fue como Adrien la vio de nuevo y se quedó anonadado, una criatura tan bella y exquisita cuya belleza no se comparaba a ninguna sirena que él hubiese conocido. Oh, por Neptuno. Sintió deseos de tocar su rostro y contemplar de frente esos místicos ojos de azul brillante, ella suspiró y sintió su piel temblar. Ella era la pirata que vio hace días en aquel puerto contemplando el mar, se había escapado un momento para cazar cuando la vio, contemplando el mar con expresión soñadora pero con una pizca de tristeza, y sintió curiosidad de saber más de esa alma sufriente y bella y... fue jalado por algo y Marinette arqueo la ceja, por un segundo le pareció ver algo en el mar, ¿acaso un delfín o una bestia marina temible? Más una voz captó su atención. Al acercarse a estribor vio a Juliet, esta contemplo a su amiga de lado, su boca se movía mientras su voz salía casi como un suave susurro, miro con ceño fruncido su boca, recordando esa noche cuando ese malnacido intento abusar de ella y Juliet se le lanzo encima, pero este puso su cuchillo en su boca.
-Grita, y será lo último que hagas.- amenazó ese viejo de Roth, perocuando Juliet vio a Jalil, uno de sus conocidos, gritó. Marinettetodavía recuerda como el cuchillo rebano su carne, Roth huyo y Jalil llegó observando horrorizado su rostro deformado y las llevo su casa para que tratarlas.
Poco tiempo después se vengó de ese cerdo y también de su hijo que iba por los mismos pasos que su padre. No se arrepintió de nada cuando cortó el rostro de ese maldito tal y como hizo con su amiga ante la mirada horrorizada de su hijo.
-¿Marinette?- su amiga interrumpió su lectura esta le sonrió.
-Hey, ¿qué lees?
-Poemas. Los recito para mí porque nadie más lo haría.
-Yo lo haría.
-Sabes a lo que me refiero. Tú eres mi amiga, no cuentas.
-No digas eso. Ven, vamos a beber un poco, tengo guardado un buen vino. Y despertamos a Alya.
-Perfecto. Paso. No quiero escuchar los tórridos detalles de lo ocurrido entre Alya y el capitán Lahiffe.
-¿Celos?
-Ya cállate.
Cuando desaparecieron dentro del barco, Adrien vio a Plagg de mala gana.
-He sentido como si me hubieses intentado arrancar la cola.
-Pues discúlpame, pero me aseguraba de que ¡no te vieran!
-¿Dónde están Claude y Sain?, y entonces vio al castaño sumergirse, suspirando con la mano en el corazón y una sonrisa algo boba.
-En mi vida he escuchado una voz tan gloriosa. Tocó mi alma de una forma casi intima.
-No me cuentes tus cosas.- gruñó Adrien.-Como sea sigamos. ¿Quieres ir a casa?
-Claro, además ya escuchamos a donde van. Llegamos y luego vamos a hacerles una breve visita, estoy curioso de poder escuchar a esa chica.
-Vaya... Te ha dado fuerte.
-Cállate.- le golpeo el hombro pero Adrien se rio.
Nadaron veloces, el amanecer se hizo presente y cansados llegaron a donde su colonia se había establecido ese año. Los corales rosados decoraban el arrecife entero, las sirenas y tritones reían y jugaban entre sí, otros se juraban amor frente a todos siendo la temporada de apareamiento y de buscar pareja. Algunos los saludaron y estos respondían a los saludos de amigos y conocidos. Y como si le hubiesen invocado, una sirena de cabellos rubios y coleta se puso frente a ellos.
-¿Dónde estaban cabeza de medusa?- ambos sintieron escalofríos al escuchar la voz de Chloe.
-Hola a ti también, hermanita.- sonrió Adrien saludando a su dulce hermana.
-No me vengas con esas. ¿Dónde estaban? ¿Saben lo que es cubrirlos? ¡No saben lo que tuve que sufrir por ustedes!- los dos tritones retrocedían asustados hasta que unas gentiles manos se posaron sobre los hombros de la sirena.
-Tranquila cariño.- calmó Nathaniel, rozando su cola de escamas moradas con sombra oscura sobre la de ella.- Lo bueno es que están aquí, sanos y salvos.
-Ufff, lo siento. Es que estos saben cómo sacarme de quicio.- Adrien y Claude agradecían a Nathaniel calmar a Chloe, que con unas cuantas palabras se volvía una dócil sirena, pero el pelirrojo miro a los dos serio.
-Le deben una grande a Chloe. Lila estuvo nadando alrededor de sus padres como si no hubiese mañana.
-Otra vez...- frunció el ceño Claude al igual que Adrien.
-Lila no conoce límites.
-Ni vergüenza.- puntualizo Chloe con un gesto despectivo de su mano.- Es que no conozco a sirena tan descarada que se proponga a tener dos opciones de tritón al mismo tiempo. Y todavía intentar encontrarles algo para chantajearlos, aún recuerdo lo que le pasó al pobre de Marc, lo bueno que mi rubí y yo supimos defenderlo de esa bruja.- los dos tritones dieron un respingo.
-¡Chloe!- le regaño Adrien.- Sabes que está prohibido decir esa palabra a la ligera.
-Ya bueno, vale. Pero razones no me caben para llamarla así y tu bien que lo sabes.
Ninguno dijo nada. Lila era adorada por muchos y temida por otros, y para ese grupo de tritones era alguien con quien no deseaban involucrarse. Lila era alguien de cuidado, cuando se encaprichaba era difícil o imposible hacerla cambiar de parecer. Tenía una lengua venenosa y un rostro de inocencia pura que engañaba a cualquiera, una combinación mortal para cualquiera. Mentía como respiraba y los adultos caían por esa cara de no romper un coral, pero si alguien le llevaba la contraria era capaz de esparcir los más horribles chismes. Marc fue su víctima más reciente, el pobre tritón sufrió porque Lila intento chantajearlo por revelar que le gustaban los tritones. El pobre no supo donde esconderse pero Nathaniel abogo por él, y Lila lo dejo en paz para concentrarse en Adrien y Claude, los tritones que "peleaban por su amor" según sus palabras delirantes llenas de fantasía que más de una vez intentaron negar sin mucho éxito.
Chloe los fulmino con la mirada.
-Desde ahora se los digo, si alguno de los dos se acerca a ella o sucumbe a sus chantajes y la hace parte de esta familia a los dos les rompo la cabeza.
-No te preocupes primita, que esa loca no me tocara ni una escama.- le abrazó Claude que sonrió contento de tener unos primos como ellos y ella le empuja un poco.
-Ya lo oíste Chloe.- dijo Adrien más tranquilo.- Vamos a con mamá para ver cómo va con tu arreglo, tu ceremonia está muy cerca.- ella rumio entre dientes mientras se alejaban.
-Cuídala Adrien.- pidió Nathaniel.- Y no dejes que haga una locura.
El rubio asintió a su cuñado y nadaron a donde sus padres.
Chloe lanzo un bufido, y Adrien notó las ojeras bajo los ojos de Chloe, de verdad que se había esforzado en alejar a Lila y tenía pensado en darle un buen regalo de bodas como compensación. La abrazó y ella le sonrió un poco.
-Hey, animo. Una novia debe estar feliz para el día de su boda.
-Ay, Adrien. Es que no sabes cómo esa me crispa. Es como si... no lo sé. Busca amargarme cada momento. Fue una suerte que Nathaniel estuvo conmigo porque te juro que la hubiese hecho pedazos. ¿Sabes que está diciendo que Nathaniel se casa conmigo porque estoy embarazada?
-¿Qué?
-Lo sé, papá me mira raro. Es horrible, hasta Nathaniel se puso nervioso.
-Ya, ya. Le diré a nuestro padre que no debe hacer caso de los chismes sin fundamento de Lila y a mi madre que vaya terminando tu arreglo.
-Te adoro... aunque me saques canas verdes.
-Ustedes me hacen vomitar.- se quejó el familiar oscuro.
-Pues yo opino que es lindo.- dijo una vocecita y Tikki sonrió a Plagg.
-¡Mi cubito de azúcar!- el kwami se acercó a ella y casi ronronea de gusto.
-Claude, Sain, Breezy los está esperando con un familia. Y Plagg, espero que hayas hecho un buen trabajo.
-Siempre, es este que no me hace caso.- Claude se despidió de sus primos y los hermanos siguieron adelante.
Se abrazaron y rieron en el corto trayecto, pero al escuchar una risa entonada se detuvieron. Lila estaba frente a su madre, que tenía una hilera de perlas entre sus manos. Su aleta color naranja y dorado no tenía nada que ver con su alma oscura. Su madre notó su presencia y se volvió a ellos.
-Mis amores, al fin han llegado juntos. ¿Cómo están?
-Oh, hola chicos.- saludó Lila con ánimo.- Estábamos hablando de lo hermosa que se ver a Chloe con su arreglo de novia.- Adrien pudo ver que su hermana estaba a segundos de darle un ataque. Chloe no quería a Lila cerca de su arreglo de bodas, era algo que se hacía a mano y personalizado para cada sirena, y al ver las manos de Lila en esas perlas y brillantes dorados le daban ganas de arrancárselas de cuajo. Adrien sintió el peligro y tuvo que intervenir para alejar a Lila de su madre.
-Lila, necesito decirte algo. Mamá, ¿podrías ayudar a Chloe? Tiene algunos nervios antes de su boda.- se llevó a Lila lo más lejos posible y ya a una distancia prudente la soltó como si quemara.- ¿Que pretendes, Lila?
-No sé de qué hablas. Sólo intento ser una buena nuera y cuñada.
-Por última vez, nunca vamos a ser pareja, y la última vez te deje claro que odio a la gente que lastima a mi familia y amigos.- la joven sirena sonrió amplio y puso sus manos en el pecho del tritón.
-Oh, vamos Adrien. Sabes que estamos hechos el uno para el otro. Además, tu madre me adora y tu padre...
-Mi padre te quiere lo más lejos de mí, y mi madre está engañada. Y dices eso pero bien he presenciado como has dicho las mismas palabras a mi primo.- la alejo sin ser brusco pero ella siguió sonriendo.
-Tu primo me busca, es inevitable.- de repente Adrien acerco su rostro tan rápido que sorprendió a Lila, en su rostro se veía la amenaza.
-Aléjate de mi familia. Es mi última advertencia.- para sorpresa de este, Lila intento besarlo, apenas logrando rozar sus labios en su mejilla ya que este retrocedió asqueado. Lila rio.
-No puedes huir de mí para siempre Adrien. De una forma u otra estaremos juntos.- este apretó su mandíbula mirándola con algo cercano a la repulsión. Se fue antes de decirle sus verdades ya que sus padres habían educado a un caballero. Cuando se fue, una suave risa hizo que Lila pusiera una expresión de disgusto.
-Los pececitos salen de su red. Es tan triste...- hablo Audrey con falsa condescendencia.
-Oh, basta ya madre. Esos dos van a ser míos les guste o no. Su familia son las de mejor renombre en el océano y próximos prospectos a ser reyes de los mares, solo debo encontrar la forma en la que sigan a mis encantos.
-Ah, querida. A veces lo que uno necesita es mirar bien.- dijo tomándola de la barbilla y girándola hacia donde Adrien estaba con su madre y hermana.- Y usar los trucos adecuados.- Lila sonrió perversa y asintió levemente.
-Claro madre, tienes toda la razón.- y mientras observaba a la familia sonreír por el regreso del joven tritón, Lila estaba pensando su siguiente movimiento...
Tortuga era el lugar donde los piratas se reunían para descansar, beber y divertirse a sus anchas. El sitio era un lugar neutral así que la Marina no podía acercarse o arrestarlos, o la ira del rey pirata se haría presente y eso era como invocar al fin de los tiempos.
-Han reportado un barco en las cercanías.- comento Alix.- Al parecer es de la marina.
-Seguro estarán esperando a alguien para arrestarlo afuera del límite.- comento Juliet con la vista en su libro hasta que Iban golpeo la mesa haciendo temblar todo, la joven se quejó cuando algo de la cerveza cayó sobre las hojas.
-Seguro vienen a por nosotros. Hay que darles una lección.- muchos asintieron pero callaron al ver la mano de Marinette alzarse sobre todos.
-Tranquilos. Saben muy bien que ellos no podrán hacernos nada. Y mucho menos después de la última amenaza del rey pirata.- todos asintieron callados hasta que Kim habló.
-Es cierto, cuando llegaron aquí a arrestar al hijo del rey las aguas se tiñeron de rojo.
-Una docena de naves de la marina, y repletas de los cadáveres despedazados o ahorcados de cientos de hombres.- musito Max con mano temblorosa.
-Por eso no es bueno cabrear al rey.- sonrió Alya y Marinette levantó su tarro.
-Por nuestro rey. Porque su furia y sed de sangre sea para nuestros enemigos. ¡Salud!
-/ ¡Salud!/- gritaron todos.
Comieron y rieron contentos, hasta que Marinette vio a su amiga Juliet con la mirada abajo y el ceño fruncido.
-¿Se te ha vuelto a subir?
-Seh... Odio beber.
-Vale. Alya, ven conmigo, Juliet se siente mal.
-Sí, yo...- la morena estaba distraída mirando a una esquina.- Lo siento chicas, pero debo hacer algo... importante. Las veo en el barco.- se despidió y salió del local rápidamente. Marinette rodó los ojos.
-Vale. Ven, Juliet. Vamos a descansar.- se llevó a su amiga fuera del bar.
Las dos respiraron el aire nocturno del océano. Marinette dejo a su amiga en su habitación, le quitó las botas y después la cubrió con una manta dejándola dormir. Salió y comenzó a caminar lejos del muelle en dirección a la playa, sin notar que un par de ojos esmeralda la observaban atentos a cada movimiento. La joven se quitó las botas y mojó sus pies en el mar y la arena, mirando la luna otorgar a la espuma un tono plateado. Se veía como una diosa, y Adrien se acercó un más poco a esta para contemplar su belleza.
-Hey, hey, aguarda.- le empujo Plagg en el estómago.- ¿A dónde vas? Ya es bastante malo que estés aquí solo dejando al tarado de tu primo en el arrecife.
-Tranquilo, nada más quiero verla de cerca.
-¡Estás loco! Te recuerdo que ella es una pirata.
-Lo sé. Pero... quiero ver sus ojos más de cerca.- hablo con ensoñación y se acercó lo que quiso aunque Plagg estaba muy cerca suspirando resignado.
-¿Por qué a mí?
Marinette se movió con el viento, dejando que su cabello se moviera libre con la brisa. Ella sonrió y sus pies se movieron en una danza solitaria mientras tarareaba una hermosa canción. Adrien sintió esa melodía penetrar en su alma. Sintiendo su cola moverse con ella en ese baile como si fuera de los dos.
-Te quiero hablar~ Mmmm~ Me acerco un poco y espero notes mi sentir~
Adrien gimió a lo bajo. Ella se movía con gracia, con la música de las olas y el viento. Plagg intentó jalarlo de la cola pero su chico parecía hipnotizado por el movimiento y canto de esa terrestre que no los había notado, aún. Ella se movió moviendo hasta que el mar cubrió sus tobillos.
-Mi corazón no te puede olvidar~ ¿Tú piensas en mí? ¿Qué soy para ti? Acércate a mí… mmmm~
Ella estiró su mano a la nada y este hizo lo mismo en su dirección deseando tomarla.
-¿Es qué no vez que estoy aquí? Mmmmm~. No me ves y no sé qué hacer~ Pero aun así no me voy a rendir… Quiero mostrarte mi yo de verdad~ Y esta máscara algún día podré retirar~ Y al fin lo sabrás podrás encontrar~ La luz que habita en mí~…
Y un tatareo proveniente del mar rompió con el encanto. Marinette saco su espada en un reflejo, mirando alrededor en busca de quien hizo ese sonido, adentrándose al mar hasta que el agua llego a sus rodillas.
-Sal ahora y no te partiré en pedazos.- Adrien se hundió más y comenzó a retroceder poco a poco casi al ras del suelo. Plagg le hizo gestos para alejarse, susurrando que se diera prisa, pero el movimiento del agua alerto a la pirata.- ¡Te tengo!- ella se lanzó al agua y sintió que se sujetó con los ojos cerrados a alguien. Era fuerte, resbaladizo, la estaba arrastrando por el agua al intentar escabullirse y al abrir sus ojos se encontró con una mirada verde llena de vida y... una cola. Ella gritó y se soltó. El tritón la miraba todo el tiempo al alejarse y no pudo ver el madero del muelle frente a él.
El muelle entero tembló.
Marinette salió del agua y nadó hacia el muelle, subiendo y asomándose viendo el cuerpo del tritón boca abajo. Ella con esfuerzo lo subió y escucho su corazón, latía. Se levantó y observó su cola.
-No puede ser. He capturado a un tritón...
Plagg vio con horror como esa humana lo cubría con una vieja lona y lo cargaba con esfuerzo sobre su espalda.
-Ay, no, no, no. ¡Debo ir por ayuda o me lo harán sushi!- nado tan rápido como pudo, asustado por Adrien y lo que podrían hacerle...
El sonido de la campana del Ladybug se escuchó por todo el muelle. Cada pirata de la tripulación se quedó estupefacto al escucharlo y luego todos dejaron lo que hacían corriendo hacia su barco, porque eso podía sólo significar que algo había ocurrido.
En un callejón cercano, Alya gruñó y se aferró al cuerpo de su amante mientras este la seguía penetrando duro y veloz.
-I-Idiota, para... para... ¡Ah!~- el joven moreno la beso acallando sus réplicas y ella se aferró desesperada hasta que los dos llegaron al paraíso mismo. Lo sintió llenar cada resquicio de su ser hasta lo más profundo y luego se separaron. La campana seguía sonando y Alya bufó molesta.- Lo siento encanto, la diversión termino.- ella se separó de él y se puso su ropa interior con esfuerzo.- Nos vemos, oh...- la mano de este se aferró a su mano, y ella vio esos ojos verla con esa resolución férrea que la enamoró desde el primer momento.
-No vayas.- no sabía si era una súplica o una orden pero le gusto su tono de voz.
-Debo ir mi querido capitán. Me requieren en mi barco.
-Alya.- su agarre fue más suave, como una dulce caricia que la hizo estremecer.- Puedo sacarte de esta vida. Vivirías una vida normal conmigo, como mi esposa.
-Nino...- desvió la mirada avergonzada hasta que un toque a su barbilla la guió para que le viera.
-Piénsalo, una vida sin preocupaciones, una casa, comida todos los días, además, después de lo que acaba de pasar ya debes de llevar a mi hijo en tu vientre.
-Oh, será un buen y sensual pirata.
-Ven conmigo Alya, por favor.- rogó el moreno que hacía tiempo cayó enamorado de esa pirata atrevida.
-Nino... me encanta cuando suplicas.- aprovecho una soga olvidada sobre un barril y en un rápido movimiento ato su mano a una canaleta.
-¡Alya!
-Nos veremos a la próxima. Te amo, dulzura no lo olvides.- se fue corriendo veloz antes de que este se soltara y bufó de verdad molesta.- Espero que Marinette tenga una buena razón o el próximo motín lo encabezare yo...
La cabeza le dolía horrores. Escucho voces lejanas como ecos, apenas y pudiendo entender frases entrecortadas.
-Con la medicina se pondrá bien...
-No me lo creo...
-Muévanse antes de que otros se enteren...
-Es un verdadero botín...
-Cuidado, recuerden los cuerpos de...
-… Les faltaban los ojos...
Estuvo entre la consciencia y la inconsciencia hasta que sintió al moverse algo oprimiendo su cuello. Puso su mano sobre el grillete de metal sobre su cuello y luego sobre su cabeza vendada. Abrió los ojos y se encontró dentro de un reducido lugar lleno de agua y una ventana redonda a la altura de su cabeza que le permitía ver afuera. Llevo de nuevo sus manos al grillete, no le apretaba pero era un accesorio incómodo.
-Ni lo intentes.- se giró y vio esos ojos azul cielo mirarlo con una sonrisa de lado desde su cama.- Neptuno es bueno con sus hijos. Parece ser que la fortuna nos sonríe. Un tritón en mi tina, uno que valdrá más oro que cualquier tesoro que hemos vendido.
El tritón la miró fijamente con ojos grandes llenos de expectación, y entonces... sonrió.
-Hola, me llamo Adrien.
Y toda arrogancia mostrada frente a ese tritón se fue fuera de la borda.
-¿Que?
-Dije que me llamo Adrien, y es un placer conocerte.
…..
Y…. espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer, dejen review, nada de tomatazos, y quiero dar un anuncio, si todo sale bien mi primer libro se publicará en Amazon esta semana, lo sé, lo sé, estoy que no yo me lo creo pero espero que quienes lo compren les saque una sonrisa, atentos que habrá más noticias, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
