Hola a todos! He vuelto con más, y estamos cerca de la recta final de esta historia, pronto todo se explicará, los misterios faltantes se resolverán y veremos si es posible que todos consigan su final feliz. ¿Han visto al nuevo personaje que vendrá? Ya me empieza a gustar esa chica nueva, pero bueno, dejando atrás eso y sin más qué decir aparte de agradecimientos a Thomas Astruc por tan genial serie… COMENZAMOS!

Capítulo 27.
Aguas turbias.

El rey pirata movió su pie casi con desinterés, observando sus botas nuevas manchadas con una línea de gotas de sangre, luego miró a Marinette, su tripulación armada y rio negando con la cabeza al mismo tiempo que suspiraba rodando los ojos.

-Bueno, esto sí que no me lo esperaba si soy sincero, ¿estás segura de esto, querida?- ella le miró desafiante y este bajó los ojos.- Tú lo has querido. ¡Que no quede uno vivo!

Y con un grito por ambas partes todos fueron contra sus oponentes blandiendo sus espadas en una pelea que llevaría a decidir el destino de tantas vidas.

-¡Plagg! ¿Qué ocurre?- preguntó Adrien desde la tina.

-Una guerra muchacho. Pero tu novia va bien por ahora.

-¿Qué?- Adrien salió de la tina y se arrastró por el suelo.- ¡Agh! Odio ser tan inútil.

-Vamos Adrien, mueve esa cola gorda que tienes. Que esto se pondrá peligroso.

Alya se deshizo de uno gracias al filo de sus dagas y se defendió de un ataque casi directo de Juleka que atacaba sin piedad a quien se le cruzara en su camino. Juliet disparó a un pirata que estaba cerca de Claude pero otro la tomo del cabello desde atrás, cuando un rugido monstruoso se escuchó y el pirata quedo sin piernas antes de que una bestia fuera a por él y desgarrara su cuello. La joven lo miro sorprendida, con parte de la piel naranja como su cola pero este tomó su mano y ella entendió.

-Oh, mi amor...

-No dejaré que nadie te lastime, mi ángel.

-Mi caballero. ¡Haa!- apuñaló a uno que iba acercándose a ellos.- Tú abajo, yo arriba.

-Adelante.- rugió el tritón mostrándose como una bestia inmisericorde a quien fuera que se acercara a ellos.

Dos espadas chocaron con fuerza entre todas. Luka y Marinette se veían a los ojos pero la sonrisa petulante del primero sacaba de quicio a la otra. Se separaron y volvieron a arremeter caminando como en una danza por el lugar.

-Puedo ayudarte a salir de este aprieto, Marinette.

-No me digas.- comenzaron a subir las escaleras hasta el timón.- ¿Y seria besando tu pie? ¡Olvídalo!

-Sabes que te adoro, Marinette.

-¿Me adoras? ¿En una sartén o al fuego?- ella esquivo una estocada y saltó cayendo de nuevo abajo donde Luka le siguió y la tomo de las ropas, lanzándola contra la puerta entreabierta de su habitación y cayendo al interior de espaldas.

Luka caminó lento, comenzando a adentrarse a su camarote con la espada al frente.

-Ríndete Marinette, no hay más escape y puedes salvar a toda tu tripulación con solo darnos al pez.

-No es un pez, es un tritón idiota, y parte de mi tripulación.- en ese momento, una figura que no había notado detrás de la puerta apareció con unos afilados dientes que partieron la espada en pedazos, y el joven pirata retrocedió al ver aquella criatura oscura apoyándose en la silla que estaba junto a la puerta y luego la pesada cola lo golpeó de lleno lanzándolo fuera del lugar con la boca sangrando.

Adrien se sintió orgulloso de su hazaña, pero Marinette entrecerró los ojos.

-Pudiste escapar cuando quisieras, ¿verdad?

-¿Y desaprovechar la oportunidad de conocerte y poder pasar tiempo contigo, princess? Olvídalo.

-¡No es momento para coquetear Adrien!- una daga paso cerca de ellos y Marinette vio a Juleka con un par de dagas en cada mano y a Kagami amenazante con su espada.- Tsk, no hay opción. ¡Lancen a los tritones al mar!

-¿Qué?- Adrien pensó por un segundo que sus oídos le fallaban, pero vio como un par de piratas de la tripulación tomaban a Claude y lo lanzaban al mar sin consideración apartándolo de su amada.

-¡No tan fuerte brutoooooos!

-¡Mari...!- pero ella lo tomo mientras Alya, Juliet y Alix la cubrían.

-Eres más útil afuera que aquí. Haz lo tuyo.- quiso decirle algo pero con ayuda de otro chico lo lanzaron también sin demasiada cortesía, extendiendo su mano hacia ella, intentando alcanzarla en vano hasta que el duro golpe en el agua lo hizo sentir que volvía a la vida y cada escama de su cola lo agradecía.

-Marinette, no, no, ¡Claude! Rápido, debemos...

-¡Adrien!- una figura alta lo abrazo.

-¿Papá?- entonces vio a Claude cuya madre lo abrazaba hasta casi romperle las costillas y a Sain encima de él casi llorando de alivio.

-¿Vinieron a por nosotros? Oh, papá...

-Vinimos a por ustedes, hijo. Nunca los dejaríamos.- Adrien no pudo evitar sentirse conmovido.- Ahora podemos irnos y dejar que esos asquerosos piratas se maten entre sí. Es bueno que escaparan de sus garras.- dijo con auténtica felicidad.

-Espera, padre. No fue así. Las cosas son diferentes de lo que piensas.

-¿De qué hablas?

-Padre, tienes que creernos. Porque ahora somos piratas.

Marinette cayó de rodillas y recibió un fuerte golpe en la espalda por parte de Kagami antes de ser apartada del resto por el rey pirata. Marinette vio con impotencia a sus amigos y compañeros sometidos por los piratas del rey. Alya dejó de moverse cuando Juleka puso una daga muy cerca de su cuello y luego Jagged camino lentamente hacia Marinette.

-Debo decir que me decepcionas, Marinette. Pensé que eras más sensata pero veo que me he equivocado. Y todavía tenías a otro monstruo escondido en tu barco.- su lengua golpeo sus dientes en desaprobación y Fang se acercó a ella, listo para acertar su mordida en su cara.

-Padre.- intervino Luka.- Por favor, sería un desperdicio matarla. Sabes que sería una buena adquisición para nuestra tripulación.

-Te dejare intentarlo entonces Luka. Pero tienes una oportunidad.- el joven se acercó a Marinette y se hincó para estar a su altura.

-Vamos Mari. Sabes que es lo mejor para ti. Únete a mí y no te pasara nada.- este iba a acariciar su mejilla pero retira la mano antes de que ella lo mordiera.

-Ni loca pienso hacer eso. Mi tripulación es primero, y moriré aquí si es necesario.

-Marinette, por favor...

-Suficiente.- interrumpió Jagged.- Tuvo su oportunidad hijo. No gastes saliva.- sonrió socarrón a la joven.- Eso es malo para ti y todos ustedes, pero como soy un rey misericordioso les daré la última oportunidad para que quien guste pasarse a ser parte de mi tripulación le daré la bienvenida y si no morirán con su capitana y sus entrañas quedaran esparcidas por el barco. Adelante, no se corten.- esperó unos momentos, pero para sorpresa del rey nadie pronuncio palabra.- Entiendo. Te felicito, capitana. Tienes una tripulación leal a tu servicio.- Marinette sonrió de lado.

-Lo son. Son los mejores piratas con los que haya navegado.- dijo mirando a su tripulación con orgullo. Nadie se fijó en la gata naranja que se escabullo entre todos para llegar detrás de Marinette.

-Bien, siendo el caso.- desenfundo su espada.- Los mandare a todos al infierno.

-¡No!- llego a exclamar Luka pero algo golpeó tan fuerte el barco que se tambaleó con violencia.

-¿Qué demonios?

Una columna de agua se alzó no muy lejos y luego otra, otra hasta rodearlos en una prisión acuática para luego caer sobre barco pero no tocaba a la tripulación de Marinette, sino iban contra los piratas del rey. Las olas se alzaron chocando con violencia sacudiendo el barco, todos llegaron a tener que sujetarse de algo excepto Marinette que sintió un objeto caer en su mano, un garfio rojo con puntos negros, no muy grande pero tampoco pequeño.

-¿Que rayos?

-Úsalo. Eso te ayudara.- dijo una voz a su derecha pero al volverse solo vio a una gata.
Agito su cabeza dispuesta a no pensar que se estaba volviendo loca pero mirando alrededor. El garfio, su timón, su chaqueta, Juleka, Fang, una soga, un cañón, las linternas del barco del rey pirata y las sogas del mástil. Sonrió confiada. Corrió hacia su timón mientras se sacaba su chaqueta con el garfio en la boca hasta que al fin se lo quitó.

-¡Hey! ¡Rey pirata! Por mi puedes meterte tu ley por tu enorme trasero.- este se mostró ofendido.

-¿Cómo te atreves? ¡FANG!- el cocodrilo fue a por ella a velocidad vertiginosa, pero Marinette llegó al timón y lo giró haciendo que su barco chocara con el del rey y quedara pegado a este. Amarró su chaqueta y saltó sobre el timón esquivando a Fang que casi muerde sus piernas y arrancando parte de su timón. Sus compañeros rápidamente aprovecharon la confusión y se lanzaron contra sus enemigos. Marinette tomó una soga y una bala de cañón apuntando hacia el punto más alto del mástil enemigo. Un grupo fue a por ella pero el disparo la llevó alto por las velas del barco enemigo para luego silbar en burla.

-Oigan, a que no pueden darme idiotas.

Solo había una persona que intentaría hacerlo y esa sería Juleka. La joven no le decepciono. Una danza macabra trajo multitud de dagas que la hicieron cubrirse del peligro pero tomo dos de las dagas que se clavaron en la madera.

-¡Gracias!

Con ambas dagas se lanzó hacia las velas y comenzó a cortarlas en todo el largo, para luego usar las dagas para trepar y saltar a otro mástil. En el agua Adrien veía todo, embelesado por su osadía.

-Qué mujer.

-Tus gustos son demasiado extraños, hijo mío.

Una figura de rojo salto al barco. Kagami no estaba dispuesta a que Marinette ganara. Con gran agilidad llego al punto de inicio y usando otras dagas que estaban allí comenzó a trepar al igual que Marinette. Luka la miró sorprendido y Marinette sonrió saltando por el lugar.

-¿Quieres jugar conmigo, Kagami?

-Te voy a atrapar y a tirar por la borda.

-¿En serio? ¿Estás tan enojada porque tu adorado Luka intervino por mí?- el rostro de la japonesa no escondió su rabia y antes de poder acuchillar a Marinette esta se columpió con una soga hacia el segundo mástil.- Admítelo Kagami, eres tan transparente.-Kagami le siguió y ambas se columpiaban atacándose entre sí con las dagas.

-Cállate perra de mar.

-¿Cuánto tiempo crees que pase para que te mire? Eres la chica que está a su lado, la que le apoya y calla aun cuando se le rompe el corazón.

-¡Cállate!

-Estás tan enamorada pero eres tan cobarde para decírselo a la cara.- el rostro de la japonesa estaba por completo rojo y Lukaque escuchaba todo mientras luchaba, la miró con la boca abierta sorprendido por esas palabras que cantaban la pura verdad.

-Sea como sea, tú no mereces estar con Luka, Luka es demasiado bueno para ti.

-Quizás tengas razón. Pero sabes qué, voy a hacerte un favor para que le digas todo a la cara.- en un ágil movimiento cortó la cuerda. Kagami cayó a gran altura y antes de tocar el suelo Luka la atrapó sujeto a otra soga y ambos caen en las redes.

-Kagami...- Luka acaricio su mejilla.- ¿Estas bien?

-Eh, yo...- nunca había visto a la joven así, con un sonrojo que lo dejo perplejo, ¿cómo era posible que no se diera cuenta de tan bella criatura que siempre estuvo a su lado? Era un completo ciego y sordo al no escuchar esa melodía que sus ojos cantaban.

-Eso es tan romántico.- dijo Marinette desde arriba.- Felicidades de corazón.

El sonido de cañones se escuchó a la cercanía.

-¡La marina!- gritó un pirata. Al frente de su barco vistiendo su uniforme azul y blanco, Nino Lahiffe desenfundo su espada y con un gesto de su mano sus hombres ya estaban listos.

-¡A sus puestos! ¡Listos para el abordaje!

Marinette aprovecho la intromisión de la marina para usar al fin el garfio, lo uso para deslizarse por las cuerdas haciendo caer las lámparas de aceite quedando la cubierta repleta de este, y antes de llegar a su barco el garfio chocó con una unión de acero que sacó la chispa para comenzar a incendiar la cubierta del Liberty.

-¡Mi barco!- Jagged intento apagar el incendio antes de que se propagara.- ¡Traigan agua!

Alya estaba rodeada por un grupo de cuatro de piratas que se relamían a punto de echarse encima de la morena, hasta que Nino intervino desplegando a los cuatro miserables.

-¡Nino!

-¿Estas bien? ¿No te hicieron nada?- de repente la joven comenzó a hipar.- ¿Alya?

-¡Por supuesto que no! ¡Nos atacan, tengo mareos y unos deseos de comer mermelada de naranja de los cuales te culpo maldito!

-¿Pero qué dices?

-¡Que estoy embarazada grandísimo zoquete y tú eres el padre!- eso hizo que el joven se enderezara.

-¿Disculpa?

-Que estoy embarazada y vas a ser papá.- algo en el joven cambio drásticamente, mirando a sus atacantes con una sed de sangre nunca antes vistas.

-Ustedes miserables se han atrevido a atacar a mi mujer y a mi vástago. ¡Raaaagh!- la espada de Lahiffe se movió como una centella carmesí cortando a su paso a sus enemigos. Alya lo miro embelesada y llevo su mano a su vientre.

-Ese es tu sensual padre.

Los piratas comenzaron a huir, no podían luchar contra la marina, piratas y mucho menos tritones. Marinette vio a Adrien abajo correspondiendo a su sonrisa.

-¡Retirada!- gritó con el orgullo herido el rey pirata y todos obedecieron regresando a su barco. El rey aplasto lo último del fuego con su bota y se volvió hacia sus enemigos.- ¡Preparen los cañones! ¡Nadie se burla de mí!- la decena de cañones apuntaron a los barcos incapaces de escapar de la destrucción que les sobrevendría, y el rey pirata rio desquiciado.- Nadie sobrevive a esto. Digan adiós, idiotas.

-Adiós, idiota~

Sobre el timón un gato negro le sonrió mientras alzaba su pata, y al dejarla caer el barco comenzó a convertirse en ceniza

-¡Abandonen la nave!

Los botes salvavidas se llenaron y los piratas se vieron obligados a remar para huir. Marinette se despidió de ellos con un gesto de mano y luego se volvió a la marina con una sonrisa torcida mientras Plagg se ponía a su lado.

-Entonces capitán Lahiffe. Creo que sería prudente dejar las cosas tranquilas, ¿no cree?

-Por esta vez. No lo discutiré.- dijo mirando que las aguas se tranquilizaban y los tritones celebraban la victoria.
Entre tanto, Luka y Kagami remaban pero sonrieron ante la complicidad de iniciar algo nuevo entre ellos. Y el rey pirata remaba con Fang y Juleka en el bote.

-¡Ya verán! ¡Nadie puede contra mí! ¡Regresare para vengarme!

-¿Y qué le diremos a mamá llegando?- en segundos el hombre palideció ante la pregunta de su hija.
-Ammm, podemos decirle que tenía una fuga y se hundió... termitas, son terribles. Por favor no le digamos a tu madre.- hablo con voz trémula, no queriendo imaginarse lo que haría Anarka si enterara de lo sucedido con su nave...

El gran tesoro cayo en la playa y Marinette vio a sus compañeros y amigos con una sonrisa.

-Esta fue nuestra última aventura. Tomen el tesoro, y háganse una vida en que puedan ser felices.

-¿Y que pasara contigo capitana?- pregunto Max tan triste como todos.

-Estaré bien. Mi vida en los mares apenas comienza pero será de forma distinta. En cambio la de ustedes termina. Háganme sentirme orgullosa de ustedes.

Algunos evitaron con todas sus fuerzas llorar, bueno, casi todos, Kim sorbió por la nariz pero nadie se burló por ello. Marinette se volvió a Alya que le miraba aguantando las ganas de llorar.

-Eres mi hermana de vida. ¿Estarás bien?- preguntó dubitativa.

-Si. Tu preocúpate de ser una buena mamá.- le dio un último apretón antes de poder soltarla y Nino abrazó a Alya por atrás. Marinette les sonrió antes de darles la espalda y caminar por la playa hasta perderse de su vista. Fue más arriba de la playa donde Juliet era curada por una sirena, sin dejar cicatriz alguna de su herida. Al estar bien, Claude se acercó y tomó su mano. Adrien hizo lo mismo con Marinette y ella le sonrió.

-Padre, esta es la mujer que deseo desposar.- Gabriel observó critico a Marinette y suspiró negando con la cabeza.

-No veo que tenga alguna joya del mar.

-Lo que paso...- Marinette interrumpió a Adrien.

-No quería que se ligara a mi.- ella miro a Adrien.- Mi vida es peligrosa y si soy sincera estaba aterrada de tener algo con él, pero no porque fuera un tritón, sino porque no quería que resultase herido por mi culpa. Nunca me lo hubiese perdonado. Pero Adrien estuvo a mi lado y agradezco a la vida de hacerme conocer a este tritón que me mostro cómo es ser querida.

-Mari... Te amo, mi dulce princesa de los mares.

-Y yo te amo también pescadito de agua salada.- muchos se conmovieron al verlos, Claude en cambio rodo los ojos pero Juliet le dio una palmada en el pecho mientras aguantaba la risa. Adrien entonces espero respuesta de su padre que al principio su expresión era por completo fría.

-Padre…- su padre frunció el ceño más y Adrien estaba dispuesto a debatir con él, pero no fue necesario después de verle suspirar resignado.

-Bueno pues qué remedio. Si es lo que dicta tu corazón nadie puede decirte lo contrario.

Adrien sonrió y Marinette se lanzó al agua uniéndose en un apasionado beso con su tritón. Claude invitó a su novia a hacer lo mismo y esta no lo dudó, siendo recibida también con mucho amor. Del cuello de Marinette una joya se formó y Adrien la abrazó más fuerte contra él.

-Marinette, ¿abandonas la tierra y todo en lo que en ella está para poder estar conmigo en el mar?

-Sí, porque tú eres mío mi tritón. Y yo soy tuya.

-Juliet.- habló Claude molesto porque tuvo que terminar su beso para hablar.- ¿Abandonas todo lo que hay en la tierra para unirte a mí en el mar?

-Si me sigues diciendo poesías tan dulces acepto.

-Que así sea pues.- dijo Tikki que como gata estaba sobre una roca junto a Plagg.- Unidos estarán en esta vida y sus almas se buscaran en las siguientes. Adoptarán la forma de su amor y así le seguirán.- de repente las chicas un cosquilleo de la parte de la cintura hacia abajo que comenzó a ser algo incómodo.

-¿Que me pasa? Se siente raro.- se quejó Marinette y Juliet asintió.

-Siento que deseo rascarme.- Plagg se rio desde la roca apuntándolas con su pata.

-Yo que ustedes les quitaba esas prendas que llevan debajo, o podría ser chocante para ellas cuando intenten quitárselas terminando todo.

-Mejor no se los digas, creo que pueden encontrarlo hasta interesante.- rio Sain y los dos tritones se miraron y obedecieron, aunque las quejas no se hicieron esperar.

-¡Hey! ¿Dónde estás tocando, Claude?

-¡Adrien! ¿Qué rayos haces?

-Nos lo agradecerán luego, Marinette.

-Y por si no lo han notado las sirenas no usan ropa.

-/¡¿Qué?!/- las dos chicas comenzaron a pelear con sus tritones que intentaban desnudarlas.

-¡Exijo quedarme con mi sostén al menos!- exclamó Marinette.

-¡Yo con la camisa!- se quejó Juliet intentando apartar a Claude pero los tritones se negaron.

-Demasiado tarde, Marinette.

-Díganle adiós a estas cosas.

-/ ¡NOOOOO!/

-Awww, son tan tiernos.- dijo Helene, la madre de Claude y Gabriel se cruzó de brazos sonriendo de lado.

-Sera interesante tener sangre nueva en la colonia...- los dos gatos sonrieron y Plagg maulló encantado.

-Mira nada más que derecha. Me gustara tenerla como ama.

-Ah-ah.- negó Tikki.- Esta es mía.

-Miau, debió de verdad haber captado tu atención.

-No tienes idea...- la kwami miró a su futura portadora, y sonrió ampliamente deseando conocer más a esa interesante y audaz joven…

Medio día le basto a Marinette para darse cuenta que nadar con aleta no era lo suyo. Se sentía torpe y pesada, pero quien previa sufrir más era su amiga que usaba hasta los brazos para desplazarse y que ya había golpeado con su cola por error a un pobre inocente.

-Ya se acostumbraran.- dijo Adrien junto a ella.

-Mmm, ya. Hay cosas que una no se acostumbra tan rápido.- se encogió un poco cubriendo su pecho.

-¿Te molesta ir desnuda?- ella asintió.- Pero estabas desnuda cuando nosotros...

-¡Eso es diferente!- el tritón rio ante su sonrojo y luego le besó la mejilla.

-Tranquila, aquí no existe eso que llaman pudor, bueno, excepto cuando buscamos querer un sitio para poder estar en pareja...

-¡Adrien! No digas esas cosas.

-Me encanta cuando te pones así. Y a nadie le importan esas cosas, Mari.

-¡A tu padre sí!- grito Gabriel rojo de la vergüenza y de la furia.- Así que deja de ser tan descarado frente a todos y a callar hijo desvergonzado.

Marinette quiso esconderse en una cueva y observo alrededor intentado distraerse y no entrar en la pelea padre e hijo. Juliet era ayudada por Claude y por otra mujer que sería su suegra, el mar brillaba como oro nuevo sobre su cabeza por el Sol, un grupo de pececitos nadó abajo de ella y le siguió una hilera de caballitos de mar. Cada roca, cada coral o alga daba color y vida en las profundidades, un bello cuadro digno de admirar y el cual se balanceaba perfectamente. Fue que noto al pez negro y al pez rojo nadar cerca.

-Eh... Adrien, ¿esos peces me están mirando?

-No tiene nada de malo.- respondió Plagg.- Después de todo ya nos conoces.

-¡¿Habla?!

-Tranquila.- calmo Tikki.- Deja que nos presentemos. Yo soy Tikki y él es Plagg. Somos Familiares.

-¿Familiares?

-Algo así como seres mágicos que podemos cambiar de forma como a ciertos gatos de tu barco y que son niñeros de estos babosos.- se burló Plagg.

-¡Plagg!- a Marinette le pareció gracioso.

-Déjalo, Tikki.- dijo Sain desde atrás estando cerca de su protegido.

-¿Que? No sabes lo que sufro con él. A ver si ahora que sienta cola pueda dejar de ser tan osado. Tikki tiene suerte de no tener a alguien a quien cuidar.

-Pues si me lo permite Marinette me gustaría estar con ella.

-¿Qué?- eso sorprendió a muchos de los que estaban cerca aunque Marinette no entendía porque.- ¿Quieres ser mi familiar?

-Aja. Cuando te di ese objeto fuiste muy ingeniosa y lo usaste sabiamente. Es raro encontrar a gente así y también tienes buen corazón, sino no hubieras salvado a Plagg de ese cocodrilo.

-Que conste podía salvarme yo solito.- replico Plagg. Marinette sonrió y su mano acaricio un costado de Tikki.

-Vale, entonces seremos amigas.

-Claro que si.- la kwami sonrió muy feliz.

-¿Que rayos es eso?- pregunto Plagg al ver un punto amarillo dirigirse a ellos.

-¿Breezy?- le reconoció Sain enseguida.

-¡Hasta que al fin los encuentro! Tarde dos días enteros en encontrar su rastro.- dijo la pobre kwami con vendas de algas para ser acunada por Juliet que lo tomo antes de que flotara abajo completamente exhausta.

-¿Que ocurre, Breezy?- pregunto Tikki.

-Es Chloe. Todos se han vuelto locos y la están acusando de ser una bruja de mar.

-/ ¡¿QUÉ?!/- todos se sorprendieron y Juliet pregunto a Claude.

-¿Quién es Chloe?

-Es mi prima, hermana de Adrien.

-Y mi hija.- musitó entre dientes Gabriel completamente furioso.- Volvamos rápido para evitar semejante injusticia.

Los chicos rodearon con su brazo a las chicas.

-Sujétate bien, princess.

-Tu también, ángel.- y antes de darse cuenta, nadaron a una velocidad vertiginosa de regreso al arrecife...

Todos se congregaron en Los Pilares del Abismo, una formación rocosa en la cual las rocas parecidas a pedestales rodeaban la zona en un medio circulo. El líder, André estaba en el pilar más alto, el Sabio estaba, o debería estar a la par con él pero extrañamente estaba ausente y su jefa de guardia, Nora, y las aprendices del Sabio ya estaban allí. Vio a la joven sirena desde arriba y a unos metros su gente esperaba el juicio, se le rompió el corazón al ver a esa desdichada joven que bien como con muchos jóvenes tritones y sirenas vio crecer y reír viéndolos como sus hijos, amaba a su gente y tener que hacer eso le dolía hasta el alma.

-Orden todos.- aunque no alzó la voz, los pilares daban una cacofonía perfecta para que su voz se escuchase aunque no tuviese que alzarla.- El Sabio no se encuentra pero igualmente comenzaremos con el juicio.- miro con máscara severa a la atemorizada joven pero no podía ir contra su pueblo.- Hija del océano, estás ante nosotros acusada de brujería y de lastimar a los de tu especie, ¿cómo te declaras?

-¡Es culpable!

-¡Culpable!

-¡Tírenla al abismo!

-¡SILENCIO!- grito el líder al escuchar tal escándalo y todos sintieron las vibraciones del agua. Volvió de nuevo su atención a Chloe y habló en tono suave.- ¿Puedes responder?- ella asintió.

-Soy inocente.

La gente comenzó a contradecirla, Emilie no entendía tanta agresividad hacia su hija mirando a Sabrina que tampoco podía entender semejante furia, y por un momento creyó ver a la hija de Audrey esconder una sonrisa torcida de satisfacción.

-¡Silencio he dicho!- este suspiro y luego miró a los presentes.- ¿Hay alguien que la acuse directamente? Que la haya visto en actos de uso prohibido de la magia del mar.- todos permanecieron murmurando bajo entre sí, nadie se acercó o habló hasta que una mano se alzó de entre la multitud.

-Yo, mi señor.- nadó Lila sobre todos.- Yo puedo abogar por aquellos que no se atreven, no me da miedo declarar sabiendo que esa bruja será castigada.

Todos estaban impresionados por ese supuesto acto de valentía. Pero Chloe, Emilie y Sabrina quisieron despedazar a semejante mentirosa.

-Ven al frente y declara lo que has visto.

-Claro.- paso al frente no sin dedicarle a Chloe una sonrisa malévola para luego esquivar su mirada como si le temiera.- ¡No te atrevas a hechizarme!- chillo asustada y la algunos comenzaron a insultar a Chloe.- No te tengo miedo. ¡No importa lo que hagas!- se puso al frente del consejo que esperaron pacientes.

-Cuéntanos ahora hija del mar, ¿qué cosa has visto?

-Oh, su alteza, las cosas que he visto son pesadillas para mí. Ya que la he visto cometer actos abominables.

-Cuéntanos pues.

-La primera vez fue en una noche desperté para contemplar la luz de la luna en el cenit, cuando de la nada escuche algo extraño. Me acerque cuidadosa y vi a Chloe hablar en una lengua extraña, haciendo movimientos erráticos y clamando en gritos afónicos que deseaba conseguir una pareja y dijo un nombre… Nathaniel.- hubo exclamaciones ahogadas entre el público.- No le di importancia porque bueno, era sabido que Chloe tenía fijación hacia él, pero cuando ellos dos se unieron no supe que pensar.

-¡Eso es mentira!- exclamo Chloe.- Ni siquiera me gustaba Nathaniel antes, eres una...

-¡Silencio!- le calló Nora.- Prosiga la declaración.

-Gracias.- suspiro con un sollozo atorado.- Pero después de eso otra noche la escuche advertirle a Adrien y Claude que... Oh, esto es vergonzoso.

-Prosigue que no tenemos todo el día.- ordeno sin mucho tacto la jefa de la guardia.

-P-Pues es que la escuche amenazarlos que si seguían cortejándome los dos algo malo iba a pasarles, ya que ellos me cortejaban a la vez pero no sabía a quién elegir aun.

-Ahora si te...

-No le conviene completar esa amenaza.- advirtió el líder.- Continua.

-Y como bien saben, ambos fueron raptados por piratas, luego, volví a verla una noche más realizando un baile extraño, matando a un montón de peces que estaban a su alrededor bañándose con su sangre, justo después de que su prometido llegase mal, hablaba cosas incoherentes pero... creo que entendí que quería hacer sufrir a todos por lo ocurrido a Nathaniel.

-¡Mientes maldita, mientes!- grito Chloe desesperada y Emilie quiso acercarse a calmar a su hija pero los guardias se lo impidieron.

-¡Silencio! Si alguien más no va a testificar en contra. ¿Hay prueba de lo que dices es cierto?

-Las hay. Recogí algo que entregué a mi madre como poco después de que Chloe terminara con ese extraño ritual.

Audrey con aire ceremonial pidió a un guardia traerle un objeto envuelto en algas.

-Es esto. Mírenlo ustedes mismos.- Natalie frunció el ceño al ver ese extraño paquete y cuando el líder vio su contenido se horrorizó. Los restos de un pez estaban allí, tierra de color roja, perlas negras podridas, pero entre eso, un ojo de iris blanquecino estaba en medio.

-¡Esto es herejía!- grito Nora desenfundando su espada.- Esto atribuye pena de muerte.

-¡No!- Emilie se coló entre los guardias y abrazo a su hija.- Todo eso es mentira. Mi hija sería incapaz de todas esas abominaciones.- Chloe temblaba entre los brazos de su madre.

-No vale la pena proteger a ese despojo del mar.- gruñó Nora acercándose.- Ha cometido el acto más inmundo para los de nuestra especie y merece la muerte.

-¡No! ¡Eso no!- el líder la miro con pena, todos gritaban furiosos e indignados, y él sintió que tenía las manos atadas.

-Debido a estas pruebas recabadas... La pena por brujería y asesinato de un terrestre.- trago duro antes de seguir hablando.- Le doy la pena de muerte, su cadáver será decapitado, y luego arrojado al abismo donde será devorado por las criaturas de la oscuridad. Guardias, llévensela a…

-¡ALTO AHI!

Adrien llego primero que todos. Su mirada denotaba su furia y miro a cada uno de los presentes de forma amenazante. Marinette sintió su tensión y susurró a su oído para que mantuviera la cabeza fría dándose cuenta de la situación con una mirada, rápidamente pudo reconocer a la madre y hermana de Adrien.

Adrien la soltó y Marinette permaneció a su lado.

-Muchachos, nos alegramos tanto de verlos vivos.- expreso André su alivio.- ¿Cómo es que escaparon?

-Fue sencillo.- dijo Claude que aun tenia a Juliet abrazada.- Pero eso lo explicaremos luego.

-Lo que quiero saber es que es esto.- señaló Adrien con repulsión aquella pantomima y el líder habló con cuidado al ver a Gabriel parecía dispuesto a descuartizar a quien fuera al ver a su hija en ese estado.

-La han acusado de brujería. En su ausencia hemos tenido ataques de medusas y estas portan una enfermedad rara que ha afectado a muchos. Además de tener pruebas de asesinato al encontrar un ojo con materiales de brujería.

-¿Y quiénes son los que la acusan?- escupió Gabriel la pregunta.

-Al parecer algunos tienen miedo de testificar, la única que ha testificado es Lila.- la joven se veía pálida, no esperaba eso, no esperaba que ellos regresaran tan pronto o al menos que regresaran con vida, pero tras una mirada severa de su madre se recompuso de la impresión.

-¡Gracias a Neptuno que han arribado con bien! Debemos agradecer a los mares por ello.- quiso acercarse a abrazar a Adrien pero Marinette se interpuso.

-Ni se te ocurra.- Lila retrocedió como si la hubiesen empujado.

-¿Quién eres tú?- preguntó molesta y Adrien respondió a la pregunta tomando la mano de su amada.

-Ella es mi pareja.- esas palabras la hicieron ver a la sirena roja y el collar que estaba en su cuello. Sentía que el mar se arremolinaba a su alrededor incapaz de pronunciar palabra, y al ver a la otra sirena junto a Claude pudo ver otra joya en su cuello.- ¿Y tú acusas a mi hermana?

-Y-Yo hablo por aquellos que temen a la bruja.- hablo al principio trémula pero la bilis rápidamente escalo hasta su garganta, presa de la ira por ver que los dos tritones estaban ahora unidos a esas sirenas, que estaban llenas de cicatrices completamente deformadas a sus ojos. ¿Cómo pudieron escoger semejantes adefesios sobre de ella?- Merece que la maten por brujería.

-Mi hermana no es una bruja. Y podemos probarlo.- la gente comenzó a murmurar pero callaron cuando la jefa de la guardia hablo.

-¿Cómo puedes probarlo si has estado fuera?

-Tengo testigos. Marinette, Juliet, pueden hablar sobre las playas del oeste.

Las dos sirenas se acercaron y el líder las miro atento, notó algo en ellas que era diferente pero les cedió la palabra.

-Digan sus nombres y hablen.- Juliet le cedió la palabra a Marinette que asintió.

-Me llamo Marinette, y me gustaría hablar sobre los ataques de las playas. Desde hace varias lunas se han reportado ataques de sirenas desde las costas del oeste, Turquía, Grecia, Italia y Francia. En ese orden iniciando hace 4 lunas.- Juliet hablo después.

-Mi nombre es Juliet. Y confirmo lo dicho por mi compañera. Cuerpos de marinos o pescadores fueron encontrados ahogados, despedazados o incluso a medio comer, pero todos tenían como característica que no tenían ojos.

-¿Y esa inútil información de qué sirve?- pregunto Audrey altanera.

-Nos movemos por grupos en la migración.- hablo Adrien áspero.- Obviamente todo tiene sentido si usan la cabeza.- Claude se cruzó de brazos con un aire serio y duro que encantó a Juliet.

-Hagan cuentas y encontraran a su bruja. Porque Chloe estuvo en los últimos grupos con la diferencia de una luna por esas playas.

-Esto es absurdo.- replico Audrey.- ¿Cómo sabemos que dicen la verdad estas dos desconocidas? Mírenlas, están deformes. Quién sabe de dónde salieron.- Marinette frunció el ceño pero avanzó con la frente en alto.

-Porque nosotras éramos piratas. Por eso.- todo mundo quedo impactado y Lila fue la primera en señalarlas.

-¡Han traído a nuestros enemigos aquí! ¡Tienen que morir!- todos comenzaron a hablar conmocionados hasta que una voz resonó de entre todas.

-Un momento.- el Sabio se hizo presente y se acercaba con nado calmo.- Mi señor, estas personas no pueden considerarse enemigos.

-¿Y por qué no?- pregunto Nora maleducada.- Los piratas son seres crueles que merecen la muerte.

-Puedo entender su enojo.- hablo como si explicara a un crio.- Pero en este caso no es así. Como bien es nuestro mandato que nuestros ojos muestran nuestra alma y podamos leer el alma de otros, el alma de estas dos jovencitas las cuales ustedes ven que han renunciado a su forma terrenal es cándida y bondadosa.

-No existe bondad en un pirata.- contradijo Lila.- Seguro lo hicieron para poder así traer a sus amigos y darnos caza.

-Es poco probable, el mar no aceptaría a alguien que busque lastimar a su gente y nos estamos desviando del punto de este juicio.- señalo a Chloe.- Esta sirena es inocente.- el público comenzó a murmurar y el líder hizo una seña para que callaran.

-¿Tiene pruebas Sabio?

-Así es. Si dudan de las palabras de estas extranjeras, que bien puede saberse que grupo pasó por esas playas en esas lunas serian demasiados que interrogar, pero bien puedo dar fe que los culpables están aquí y cómo es que lograron hacer lo que hicieron.

-¿Es más de uno?- pregunto Gabriel que abrazaba a su esposa.

-Si. Y puedo dar sus nombres ahora.

-¿Pero tiene pruebas?- pregunto Audrey.- Es decir, maestro, usted ya es un hombre mayor y necesitamos pruebas concluyentes para acusar a alguien de algo tan grave.

-¿Tal y como estaban haciendo hace un momento? Con el testimonio de una sola persona la cual supuestamente ha entregado una prueba la cual no se sabe si de verdad es de la sirena a la que acusan.

-Es mi hija, su palabra tiene peso.- replicó Audrey pero el Sabio se volvió a todos.

-¿Alguien más de los presentes desea acusar a esa sirena de brujería? ¿Alguien más la ha visto? Que los testigos faltantes pasen al frente, saben que no les pasara nada conmigo aquí.- todo mundo miro a su lado, pero nadie dio palabra alguna de haber sido testigo. Todos se quedaron en silencio confundidos.

-Entiendo.- el Sabio miró a los recién llegados.- Ustedes dos, quisiera preguntar, ¿alguna vez han cortejado a la jovencita a aquí presente?- señaló a Lila con su pulgar.

-Nunca.

-Ni loco.

-¿Y cómo es su relación con ella?

-Terrible.

-Innombrable.- con cada palabra Lila se ponía roja de la furia y avanzó un poco hacia ellos.

-¿Por qué rayos les pregunta eso? Yo soy quien está testificando.

-Ya, pero me temo que sus palabras no son del todo fiables señorita.- le sonrió y entonces miró a un punto a su izquierda.- Wayzz, Duusu, hagan favor de venir.- los kwamis se abrieron paso sobre la multitud y cada uno llevaba algo en su boca.- Nooroo, tú también.- el pequeño pulpo apareció entre las rocas al retirar su mimetización y se acercó al maestro. El Sabio se volvió a los presentes.- Tengo las pruebas y un testigo en la escena.- el Sabio tomo primero lo de Wayzz.- Esto que ven es una de varios paquetes encontrados a los alrededores, estos ingredientes tienen un efecto de atraer ciertas criaturas en las próximas horas o días dependiendo la concentración.- se volvió a Duusu.- Y esto, es un concentrado en veneno para que las medusas pusieran sus tentáculos en esto y su picadura fuera casi mortal. Ahora bien, ¿dónde entraron esto?- pregunto a los kwamis y Wayzz respondió.

-Los paquetes por los alrededores, y el veneno en una grieta a un abismo.

-Alguien lo tiro para que no lo encontraran.

-Allí esta.- apunto Audrey a Chloe.- De seguro lo hizo para no ser descubierta.- la familia le dedico una mirada envenenada pero Marinette miraba al tritón anciano que se mostraba tranquilo.

-Pues mira qué curioso. Porque este veneno tiene un ingrediente que deja cierto rastro cuando se usa.- dijo mirando a Nooroo y Duusu que asintieron.

-¿Qué tipo de rastro?- pregunto Adrien.

-Uno un tanto pegajoso, tarda mucho en quitarse por sí solo. Por eso tengo mucho cuidado en usarlo.- de inmediato cada uno de los kwamis comenzaron a moverse alrededor de Lila y Chloe, levantando arena y piedrecitas, las dos gritaron por la sorpresa pero al retirarse Chloe bufo furiosa.

-¡Mi cabello!- el Sabio se acercó a ella.

-Muestre sus manos jovencita.- ella obedeció y todos vieron que estaban limpias, en cambio cuando se acercó a Lila, ella oculto sus palmas, pero termino por mostrar sus manos con arena pegada en algunas zonas.

-E-Estuve tocando estrellas de mar y anemonas. Es normal que estén algo pegajosas.

-¡Eso no prueba nada!- exclamo Audrey.- Bien es una simple casualidad.

-Nooroo.- se refirió al kwami ignorando a su discípula.- ¿Puedes decirnos quien fue la persona que estuvo escudriñando en mi libro?

-La persona que busca es esa joven.- señaló con su tentáculo.- Venia cuando nadie estaba y memorizaba rápido en partes los hechizos referentes. Pero fue con ayuda de su madre que veía que ponía una marca a las páginas para que al abrirlo no perdiera tiempo buscándolo y salir rápido.

Todos se sorprendieron de esas palabras, ahogando exclamaciones de asombro e indignación.

-¡Eso es mentira!- Audrey se puso junto a su hija.- Obviamente este ser intenta culpar a mi hija.

-Yo nunca haria nada para lastimar a nadie. Eso es mentira. No entiendo su odio hacia mí.- pero esta vez nadie reacciono. Las miraban confundidos, con odio o con dureza. El líder se cruzó de brazos.

-Creo haber escuchado lo suficiente para saber que es verdad o no. Guardias, arréstenlas por sospecha de brujería.- los guardias se acercaron pero Audrey intentó escapar, sin embargo Natalie fue mucho más rápida y rápidamente apresó a la rubia torciendo su brazo de forma dolorosa. Lila se las arregló para escabullirse, sin embargo Adrien fue quien la atrapó en el último momento.

-No iras a ninguna parte.- un par de guardias de inmediato la sujetaron.

-¡Adrien, por favor! Sabes que esto es un grandísimo malentendido. No puedes enviarme a encarcelar, no cuando nos amamos. No he hecho nada malo. Esa pirata te ha hecho algo. Tú no eres así.

-No te atrevas a seguir mintiendo. No cuando ha sido mi hermana a la que has intentado enviar a su ejecución.- este acerco su rostro al de ella, sus ojos esta vez no mostraban la calidez que usualmente todos veían sino un verde que advertía del peligro.- Pero tienes razón en algo, no soy el de antes, y cuando sea el juicio no voy a mover ni un solo dedo en ayudarte o veré gustoso como ejecutan la condena sobre ti y tu madre.- la vio palidecer, se llevaron a Lila que clamaba su nombre o el de Claude y Chloe al fin libre fue abrazada por sus padres, Sabrina, y después los chicos.

-No saben lo feliz que estoy de verlos, caras de pez.

-Menudo recibimiento, primita.

-También estamos felices de verte Chloe.

El sabio se acercó a los jóvenes y sonrió al ver a las nuevas sirenas.

-Bienvenidas sean. Estoy seguro que les encantara esta nueva vida.

-¡Un momento!- Chloe nado a ellas.- Dijeron que eran piratas. ¿Ustedes fueron quienes los secuestraron?- las dos chicas sintieron la mirada de todos.

-Pues sí...- admitió Juliet con vergüenza.

-Pero si somos sinceras ellos abusaron más de nosotras que nosotros de ellos.- dijo Marinette y los dos tritones se sonrojaron. Chloe los miro y luego asintió.

-De eso no me cabe la menor duda, son una espina clavada en la aleta.

Pronto ellas se sintieron bienvenidas por las familias de sus parejas, sintiendo la felicidad expandirse en todo su ser, sintiendo que al fin encontraron su lugar con esos tritones...

Las siguientes semanas pasaron rápidamente. Días después del juicio de Chloe, el Sabio pudo curar a todos al identificar el veneno y la boda entre Chloe y Nathaniel se celebró sin contratiempos, Chloe fue la novia más hermosa de todas, aunque las chicas se hubiesen decantado con una tela sobre ellas en vez del tocado que caía como un velo de brillantes y oro sobre su cabeza y hombros. Marinette se preguntaba sobre su tripulación de vez en cuando, sin saber que Max y Alix abrieron su propio negocio de exportación, Iván conoció el amor en una dulce joven de nombre Mylene, y Kim decidió vivir cerca de las costas donde conoció a una chica de nombre Ondine de la cual cayo enamorado. Alya llevaba genial su embarazo, con un médico excelente de nombre Félix Agreste que vivía con su esposa e hijos gemelos. Las chicas aprendieron a nadar rápidamente con sus nuevas colas y disfrutaban mucho de ese nuevo mundo submarino. Juliet se hizo de Breezy como su kwami, al cuidar de ella y mostrar su dulce corazón y Sain admitió que su chico hizo la decisión correcta aunque por poco le daba un infarto. Tikki resultó ser una gran amiga y no podía estar más feliz con esa gran familia que a pesar de sus cicatrices y pasado la aceptaron como una de ellos. Nada podría arruinar ello, o al menos así lo creía...

Marinette despertó en un nuevo día. El agua se sentía cálida y agradable y el comer peces bajo el mar no era tan malo aunque extrañase un poco el pan. Se estiró y se dio cuenta que un brazo estaba sobre ella al igual que una cola que reconoció a la perfección.

-¡Aaah!

-Buenos días...- respondió somnoliento Adrien.

-¡Adrien! Ya hemos hablado de esto.

-Y te he dicho que a nadie le molesta.- beso su nuca y dio un leve mordisco.- Y adoro despertar contigo.- Marinette se sonrojó pero admitía que amaba cuando Adrien era así de cariñoso, pero su sonrisa pronto desapareció.

-¡Awwww! Mira Gabriel, ya piensan darnos nietos.- dijo una Emilie que había tenido la intención de despertarlos. Marinette sintió su rostro enrojecer de la vergüenza.

-¡N-N-No es lo que cree!

-Tranquila, cariño. Gabriel y yo siempre hemos deseado tener nietos para disfrutarlos jóvenes.- la cara de Marinette era un poema, amaba a su suegra, pero ahora se daba cuenta de donde salió todo el descaro de Adrien.

Tras unos momentos, Marinette y Adrien nadaron por los alrededores, notaba las miradas de algunos sobre ellos.

-¿Que ocurre, princess?

-Siento que hay algunos que me miran extraño.- dijo cohibida ante las cicatrices en su cuerpo.

-No les hagas caso.

-Pero Adrien, me hacen sentir…- Adrien tomó su rostro y la besó.

-Para mí eres mi preciosa princess, los demás no me importan y su alguien te dice algo con gusto le arrancaré la aleta.- le dio un beso en la mejilla y escucharon unas arcadas.

-Son tan cursis que voy a vomitar.

-¡Plagg!- le regaño Tikki.- Es tan lindo cuando se demuestran su amor.

-Bueno, al menos no han revuelto el agua frente a nosotros.- el rostro de ambos se coloreo y otra voz se unió a ellos.

-Eso es tener suerte.- dijo Sain que llegaba con Breezy y los chicos.- Porque estos dos gustan de hasta hacer remolinos.- señaló a Claude y Juliet que llegaban detrás.

-Es la calentura de la juventud.- sonrió Breezy y Juliet parecía querer salir nadando lejos.

-Por favor no discutan esas cosas...

-No tienes que apenarte mi ángel. Somos un tifón.

-¡Claude!- los chocos se rieron y nadaron sin preocuparse de nada, o al menos fue hasta que un tritón, Wayhem, nadó a ellos.

-¡Adrien! Qué bueno que te encuentro... A todos.

-¿Qué pasa?

-Lila ha escapado.

-/ ¡¿Qué?!/- dijeron los dos tritones y las dos sirenas se miraron serias.

-¿Cómo ocurrió eso?- pregunto Adrien.

-Dicen que se estuvo matando de hambre hasta adelgazar hasta las costillas. Encontraron restos de sangre y piel en los barrotes, hasta cabello. Deben estar alertas. Han dado la alarma.

-Rayos.- se quejó Claude.- ¿Que tan desquiciada tienes que ser para hacer eso?

-Demasiado.- respondió seria Marinette.- Una persona que llega a esos límites quiere decir que no le importa incluso su propia integridad física con tal de lograr un objetivo. Y seguro sus acciones van más allá de la locura.

Adrien lo pensó y estaba seguro que Lila no era tonta para hacerles algo ahora, se recuperaría y buscaría forma de lastimarlos.

-¿Qué hay de su madre?- preguntó a su amigo.

-Supe que el Sabio la está interrogando. Pero los guardias están buscando a Lila por todas partes, ojala la encuentren.

-Eso esperamos...- musito Adrien y Marinette tomo su mano para darle a entender que estaban juntos y Lila no podría hacerles daño de ninguna forma si estaban juntos...

Audrey estaba atada a un viejo mástil. No podía liberarse y Natalie la vigilaba atenta.

-¿No te cansas de ser la perra del Sabio?

-Yo que tu no abriría la boca. Sabes que no te conviene.

-Púdrete, estúpida. Me das lastima, siempre a la orden del viejo tonto. Debimos envenenarlo primero con las medusas cuando tuvimos oportunidad, ese maldito anciano.- una fuerte marea la empujó con violencia contra el madero y Natalie se alzó sobre ella imponente y con una frialdad en sus ojos que la aterró.

-Ingrata sirena. Después de sacarte del hoyo en que estabas ¿te atreves a hablar así?- el agua comenzó a congelarse alrededor.- El maestro intercedió por ti para que fueras parte de la colonia a pesar de que te expulsaron de donde naciste, y aun cuando decidiste irte y volviste embarazada de quien sabe que tritón, el maestro te recibió con los brazos abiertos. ¿Me tienes lastima? Mira tú reflejo primero y veremos si eres capaz de soportar tu podrido ser.

-Basta, Natalie.- todo se detuvo cuando el Sabio llego. Audrey temblaba con la cola cubierta de hielo.

-T-Tu corazón es tan f-f-frio como este hielo.- el Sabio se acercó a ella con semblante serio.

-Audrey. Necesito que me digas donde está tu hija.

-¿Por qué debería hacerlo?- habló sin tartamudear.

-Es por su bien. Los guardias la están buscando y si la encuentran...

-¿Que? ¿Serán demasiado rudos?

-No, Audrey. Ellos tienen órdenes y más porque hemos descubierto la veracidad de ciertas cosas...- el Sabio la miro severo.- Sabemos ahora sus secretos, los asesinatos que han cometido, y su crimen conlleva a pena de muerte.- ella rio, pero tanto el Sabio como Natalie no se inmutaron.

-A ver si pueden. Porque será mi hija quien consiga su venganza...

Encontraron su rastro, tenía que llegar antes de que la atraparan o sería demasiado tarde para su venganza con aquellos que se atrevieron a despreciarla y hacerle este mal que no merecía. Su plan de los barrotes funciono, no importándole las heridas punzantes en su cuerpo, prefería ignorarlas a entender que perdió una parte del cuero cabelludo provocando una herida horrible que sangraba profusamente, además la piel lastimada de su rostro, su torso y su cola; sus heridas no eran tan graves como aparentaban, o al menos eso quería creer. Llego al fin a un vasto campo de algas, perfectas para esconder a alguien o algo.

-¡Allí esta!

Se maldijo al ver a los guardias acercarse. Ella entro en las algas y los soldados se separaron para buscar.

-¡No puede estar lejos! ¡Saben las órdenes!- gritó Nora con fuerza para hacerle saber a la chica que no se contendrían. Lila nado como pudo, débil, adolorida, pero impulsada por su sed de venganza.

-¡Aquí hay sangre!

Ella se arrastró como pudo y al llegar al centro de ese valle de algas que iba en declive lo vio. Lo que tanto deseaba, el contenedor de akumas.

-¡Alto ahí!- grito Nora y Lila se lanzó hacia el instrumento de su venganza y entonces sintió una lanza atravesar la parte baja de su cola soltando así un horrible grito de dolor.- Te atrapamos bruja. Es hora de enfrentar tu castigo.- la capitana de la guardia alzo su mano y tritones y sirenas a su servicio estaban listos para lanzar sus lanzas y acabar con su vida.

Una risa hueca salió de la joven sirena bruja.

-No sin antes de reclamar mi venganza y lastimar a quienes me han hecho daño.- Nora se dio cuenta que Lila tenía la caja en sus manos, lista para abrirla.

-¡Mátenla!

Las lanzas se lanzaron al mismo tiempo que la caja se abrió liberando a varios akumas. Lila sintió las lanzas atravesarla y entre sus manos tomo tantos akumas como pudo y ella misma los metió a su boca tragándolas en un último esfuerzo antes de ahogarse con su sangre. Un soldado le dio una lanza a su capitana pero ya era demasiado tarde... Algo monstruoso se creó frente a sus ojos, una especie de pez con piernas y brazos cortos casi deformes, de piel de un morado oscuro y ojos verdes con hileras de dientes largos y puntiagudos en su enorme boca. La bestia rugió mientras crecía y se hinchaba hasta ser más grande que una montaña. Fue contra de los soldados que apenas y pudieron hacer algo, quedando nada más que pedazos de ellos en ese campo de algas.

Todos escucharon el rugir de la bestia. El Sabio abrió los ojos asustado y Audrey comenzó a reír desquiciada.

-¡Mátalos a todos Lila! ¡Mátalos a todos!

Alguien hizo sonar una caracola como si fuese una trompeta. Adrien y Marinette se miraron y el Líder se abrió paso sobre todos.

-¡Todos quienes puedan pelear y tengan habilidades de combate necesitamos su ayuda! ¡Un monstruo nos está atacando!

-¡Ahí viene!

Alguien señalo a lo lejos un ser monstruoso e hinchado nadar y reptar hacia la colonia. Marinette lo comparo con un sapo con cabeza de pez. Adrien y Claude de inmediato tomaron su decisión.

-Marinette, vete con Juliet a refugiarse.

-No te dejare solo.

-¡Haz lo que te digo!- ella se sorprendió que alzara su voz.

-Claude...- Juliet intento decir algo pero el tritón no le dejo.

-No digas nada. Esto no es como con los piratas.

-El agua se siente acida aun ante la lejanía de esa cosa.- resalto Adrien arrugando la nariz.- Ustedes sólo nos preocuparían. No necesitamos distracciones.

-No necesitan distraerse.- contrapuso Marinette.- Como bien recuerdan fuimos piratas y estamos todos juntos en esto.

-Somos sus parejas y no los dejaremos solos.- agregó Juliet tan decidida como Marinette.

Los tritones no sabían si sacudirlas o besarlas pero se prepararon. Chloe fue llevada lejos por su madre y Gabriel impidió que Nathaniel peleara, lo empujo para que avanzara y las cuidara. Audrey fue abandonada atada en ese lugar, y cuando el monstruo paso sobre de ella este aplasto con una de sus patas el madero levantando una gran nube de arena.

-Aquí viene.

Adrien tomo la mano de Marinette y ambos se miraron con una determinación férrea.

-Estamos juntos en esto Adrien.

-Juntos contra el mundo, mi lady.

Todo se volvió borroso. Sangre, gritos, pudo ver a Tikki y a Breezy desaparecer tras los dientes de esa cosa y el corazón oprimido ante tanta sangre en el mar. La bestia yacía inerte completamente abierta del cuello hasta el estómago, pero en sus brazos estaba el tritón que la había sacado del infierno de su vida, sangrante de un costado, mirándola una última vez antes de que sus ojos se apagaran. Ella lo apretó contra sí, gritó, y así se dejó llevar por el mar y su cuerpo se transformó en espuma junto al de él y su consciencia se perdió con el deseo de poder estar juntos en la siguiente vida...

Despertaron del trance. Mirándose un momento, asimilando todo, apenas y pasaron diez minutos pero para ellos fueron semanas. Se abrazaron desesperados ante la revelación de su anterior vida. El agarre era fuerte pero no deseaban separarse del otro. Juliet y Claude no estaban pero n siquiera lo notaron.

-¿Están bien?- el Sabio les miro curioso. No parecían capaces de contestar.- Ya habiendo resuelto sus dudas ahora sus ojos y corazones están más abiertos al otro. Su camino ahora lo trazaran ustedes en esta nueva vida.

Salieron de la casa tomados de la mano y Marinette sentía todavía esas sensaciones a flor de piel. Adrien se detuvo apretando su mano.

-¿Te sientes bien?

-Lo siento. Todo fue tan intenso que... Hay tantas cosas por asimilar.

-¿Puedo hacer algo para calmarte?

-Eso creo...- este entendió y la abrazo con fuerza.

-Te juro que siempre voy a estar contigo, Marinette. Ya he decidido eso.

-Te amo, Adrien. Te amo tanto...

-Yo también my princess. Y no dejare que nada nos separe en esta vida.- se besaron y no escucharon unos pasos acercarse por el camino.

-Ah, vaya...- se volvieron y vieron a Bridgette.- ¿Eres Adrien?- se sorprendió mucho al verlo con piernas.- No se como pero me alegra verte en tierra.- dijo con una amplia sonrisa de alivio.

Entre tanto, Plagg estaba en la ventana de la residencia de Bridgette, la joven se había ido a ver al Sabio y entre tanto escuchaba las voces de los dos enanos y su padre. Bostezó listo para tomar la siesta cuando vio a la gata naranja de nuevo.

-Bah. ¿Tu otra vez? Déjame dormir, no tengo intenciones de jugar contigo.- la gata frunció el ceño y sin preverlo esta pateo una escoba olvidada que golpeo a Plagg justo en la cabeza y que lo hizo caer al interior de la cocina.- Miauch…

-No has cambiado nada, calcetín apestoso.- el kwami reacciono y se asomó bien sujeto de sus garras para ver a esa gata.
-¿T... Tikki?- y vio una sonrisa en el rostro de esta...

Las fotografías estaban tomadas y Lila sonrió ampliamente.

-¿Y dices que con solo echar agua de mar en los pies de la persona que robo tu libro se convertirá en una cola?

-En efecto. Porque también es una sirena.

-Mmm, interesante.- pensó en los chicos nuevos del grupo de Marinette. No estaría mal comprobar...

-Y ahora que tienes eso, dame mi libro.

-Por supuesto. Puedes tomarlo.- lo lanzo al mar, Audrey lo atrapo.

-Bien… sabes, me has caído bien, así que cuando lo necesites, puedes llamarme, sólo debes dejar caer al agua una gota de tu sangre y yo apareceré.

-Mmm, eso suena bien. Muchas gracias, querida sirena.

-No hay de qué.- sonrió musitando algo a lo bajo y luego desapareció en el agua. Lila sonrió y revisó su teléfono.

-Si las fotos no me sirven, como quiera ya tengo a una sirena en mente que me volverá rica y famosa apenas y la descubra, además, tengo algo bueno de ese libro.- Lila tenía una hoja en su mano, la única cuyo idioma apenas y se veía normal, se fue de la playa y Audrey miro el hechizo que tanta falta le hacía completar.

-Aquí está. Los ingredientes faltantes… son tan fáciles de conseguir, no lo creo. Hoy será el día en que el mar se inclinara a mí y nada ni nadie podrán conmigo.- rio pensando en lo que se vendría para los hijos del mar y la sangre que derramaría en el mar.

Y... espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer, en el próximo capítulo quedarán con la boca abierta, se los aseguro. Pero bueno, dejen review, nada de tomatazos, si gustan leer mi libro en Amazon se llama La misteriosa señora Tienda, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!