Capítulo 6: El error
-¿No piensas pasar?- preguntó Yukito al notar como Sakura permanecía inmóvil en la entrada de su departamento.
Sakura asintió levemente con la cabeza pero aun así no se movió. Permanecía anclada al suelo, como si la gravedad fuera tan grande que no le permitiera realizar un solo paso. Sin embargo no era la física lo que hacía que Sakura no pudiera moverse, sino la duda. ¿Estaba haciendo lo correcto? ¿Debía de estar ahí? Tras unos segundos inhalo profundamente y empezó a caminar hacia la puerta que Yukito mantenía abierta.
-Me alegro que hayas decidido venir. – comentó Yukito, ignorando los minutos de confusión que había experimentado Sakura. – Empezaba a preocuparme. ¿Quieres una copa de vino?
Vino. Sí, eso era lo que necesitaba para relajarse. Una buena copa de vino.
-Si, por favor.- respondió Sakura por primera vez desde su llegada.
Yukito desapareció en la cocina y regresó minutos más tarde con dos copas de vino tinto en la mano.
-Brindemos por nosotros. Por nuestra amistad. Y porque estás aquí. – dijo Yukito levantando su copa hacía Sakura.
Sakura solo sonrió de forma forzada y empezó a beber el contenido de su copa. En unos segundos había terminado el líquido en ella.
-Vaya, parece que tienes sed. – Repuso el joven con tono sarcástico.- ¿Por qué no te sientas en lo que yo te sirvo otra copa?
Sakura obedeció y se sentó en el sillón de la sala. Yukito volvió tiempo después con su copa nuevamente llena y se sentó junto a la joven.
-Te ves nerviosa Sakura.- dijo Yukito mientras colocaba su mano en la rodilla izquierda de la joven.
Lo estaba. Demonios estaba más que nerviosa, estaba aterrada. No debía estar ahí. Miró el reloj ubicado en la pared de enfrente. 3:30. Si salía en ese momento aun sería capaz de alcanzar a Shaoran.
Shaoran, su mente no había dejado de pensar en él ni un instante.
Tenía que relajarse. De verdad tenía que relajarse. Estaba justo donde había querido estar desde hace años: junto a Yukito. No podía estropearlo ahora.
Con gran esfuerzo, Sakura fue capaz de dibujar una sonrisa en sus labios. Yukito le respondió con el mismo ademan.
-He estado pensando mucho en ti. –comentó Yukito con tono casual.
-Yo también. – respondió Sakura, ignorando la pequeña voz de su mente que le decía que en las últimas semanas aquello no había sido cierto.
-Eres muy hermosa. – con esas palabras Yukito empezó a acercar su rostro al de Sakura.
Iba a besarla y Sakura se lo permitiría porque era lo que había soñado desde que era una niña. Cuando el contacto finalmente ocurrió Sakura no puedo evitar sentirse decepcionada. El beso era bueno, eso no podía negarlo. Era obvio que Yukito tenía experiencia. Sin embargo algo faltaba. Algo no estaba bien. ¿Dónde estaba la electricidad que debía recorrer su cuerpo cuando sus labios se unieran? ¿Dónde estaba el deseo de que el beso se prolongara eternamente? Una imagen de Shaoran besándola en la playa cruzó su mente. Tenía que dejar de compararlos.
Tal vez si profundizaba el beso sería capaz de sentir aquellas sensaciones que le faltaban.
No, tampoco parecía funcionar.
Yukito coloco su mano por debajo de la blusa de Sakura. Aquello de verdad debería hacer explotar sus sentidos.
Nada.
Tal vez necesitaban más cercanía. Tal vez necesitaba un mayor contacto con su piel. Había deseado estar con Yukito desde años atrás, aquello no podía haber cambiado.
Yukito se separó un poco de ella y se deshizo de su camisa en un rápido movimiento, volviendo a besar a Sakura en los labios.
Si, aquello era lo que quería. Lo había deseado tanto y lo iba a tener. Su mente estaba completamente resuelta cuando Yukito empezó a levantar su falda.
Su mente estaba resuelta, pero su corazón le seguía diciendo que aquello era un error, un terrible error del que se arrepentiría el resto de su vida.
Los besos y caricias siguieron, y de pronto ya no eran los besos de Yukito los que sentía, si no los de Shaoran. Las manos que la acariciaban no era de Yukito, era Shaoran. En su mente era Shaoran quien le hacía el amor, y ella le correspondía con cada célula de su cuerpo. Porque mientras su mente le decía que finalmente estaba con el hombre que quería, su corazón le decía que iba a perder al hombre que amaba.
…..
Yukito estaba recostado en el sofá mientras Sakura se dedicaba a acomodar su ropa. Lo que había hecho estaba mal. No solo estaba mal, era horrible. ¿Cómo había sido capaz de hacerle algo así a Mitsuki? Ella y Yukito iban a casarse. ¡Al día siguiente! Se sentía tan avergonzada. Debía de salir de ahí cuanto antes. Las lágrimas habían comenzado a formarse en sus ojos. Demonios era una terrible mujer. Era peor que terrible, era…
-Tengo un departamento al sur de la ciudad.- La voz de Yukito interrumpió los pensamientos de Sakura. – Podríamos encontrarnos ahí una vez al mes.
Sakura se incorporó inmediatamente mientras las palabras que acababa de oír eran analizadas por su mente. Seguramente escucho mal. No había forma que Yukito le estuviera pidiendo lo que ella había entendido. Yukito no podía estarle pidiendo que…
-¿Quieres que sea tu amante?- preguntó Sakura finalmente.
-Es lo que acabo de decir ¿no?- cuestionó Yukito con aire distraído.
-Pero…vas a casarte. ¿O ya no vas a casarte?
-Claro que voy a casarme. – respondió el joven mientras se sentaba en el sillón. – No seas boba, esta boda es lo mejor que podría pasarle a mi compañía.
-Entonces… ¿No amas a Mitsuki?
Yukito la miro con extrañeza por unos segundos antes de soltar una carcajada.
-Por unos segundos pensé que hablabas en serio.- comentó Yukito cuando finalmente pudo recuperar el aliento.- No Sakura, no la amo. Son solo negocios.
-Pero ella te ama.
-Si. Probablemente.
Sakura no podía creer lo que estaba escuchando. El hombre que tenía frente a ella no se parecía a nada al hombre que ella había amado por años. Aquella ilusión que había creado en su mente era un hombre bueno, alegre y radiante. Un sol. Alguna vez lo había comparado con la belleza, calidez y resplandor del sol. Pero el hombre que tenía frente a ella era completamente diferente al hombre que había nutrido sus fantasías por años. Este hombre era frío, cínico y ambicioso. Hablaba con tanta indiferencia de los sentimientos de los demás. Hablaba con completa frialdad de la mujer con la que iba a casarse. No, el hombre frente a ella no era un sol.
-¿Y quieres engañarla? ¿Quieres que yo sea tu amante? ¿Qué tengamos encuentros clandestinos una vez al mes?- preguntó Sakura. La sorpresa inicial empezaba a dejar su cuerpo y estaba siendo remplazada por una sensación mucho más fuerte. Rabia. Odio. Rencor. Podía recibir mil nombres pero finalmente lo único que pretendía mostrar era el asco que sentía hacía Yukito en esos momentos.
-Vamos guapa, lo que tú y yo tenemos es especial.
¿Especial? ¿A cuántas mujeres más les había dicho aquellas mismas palabras? A su mente vino la imagen de la mujer que lo había acompañado a aquel restaurante varios meses atrás. Demonios, había sido tan tonta.
-Touya es tu amigo. – comentó Sakura llena de rabia.
-Él no tiene porque entérese. – contestó Yukito con una sonrisa en los labios.
"Me gustaría hablar con tu hermano. No quiero que piense que solo estoy jugando contigo." Que diferentes habían sido las palabras de Shaoran y que importantes le sonaban a Sakura en aquellos momentos. Si tan solo hubiera aceptado que Shaoran hablara con su hermano.
En ese momento llegaron a su mente otras palabras que Shaoran había pronunciado mucho tiempo atrás. Una pregunta que había permanecido enterrada en su mente pero que siempre le había hecho sentir que había algo más de lo que se veía en la superficie. Sakura se llevó la mano a la cadena dorada que llevaba colgada en el cuello. El dije en forma de S que había significado esperanza cuando se marchó a Inglaterra. "¿Alguna vez le has preguntado porque te lo dio?" No, nunca lo había hecho. Hasta ahora.
-¿Por qué me diste este collar?- preguntó Sakura mientras intentaba mantener la calma.
-¿De qué hablas?- preguntó Yukito confundido.
-Este dije- contestó Sakura mientras lo tomaba entre sus manos.- me lo dite antes de irme a Inglaterra. ¿Por qué?
-¿Importa?- cuestionó Yukito sin interés.
-¿Por qué?- volvió a preguntar Sakura con más fuerza.
Yukito se le quedo mirando unos minutos antes de contestar.
-Era para alguien más. Confundí los nombres así que decidí dártelo a ti. Fue un impulso de último momento.
Era para alguien más. La cadena que había permanecido junto a ella por años no había significado nada para él. Lo había comprado para alguien más. Las lágrimas empezaban a formarse en sus ojos. Sin embargo no eran lágrimas de dolor, si no de rabia. Rabia que sentía contra ella misma por haber sido tan estúpida.
¿Cuántos años había tomado el dije en sus manos aferrándose a la idea de que Yukito la quería? Nunca se lo había quitado. Jamás. Para ella aquel regalo había significado el mundo, mientras que para él…demonios, seguramente ni siquiera recordaba habérselo dado. Que tonta e ingenua había sido.
Llena de dolor y rencor Sakura arranco la cadena que colgaba de su cuello y arrojo en dirección de Yukito.
-Me das asco. – dijo Sakura cuando finalmente fue capaz de controlar un poco sus emociones y pudo hablar sin necesidad de gritar. – Jamás seré tu amante. No quiero que vuelvas a acercarte a mí. – Con esas palabras Sakura se dio media vuelta y se dirigió a la puerta principal.
-No me digas que lo haces por Shaoran.- aquellas palabras hicieron que Sakura se quedara congela.
-¿Qué has dicho?- preguntó la joven con la voz quebrada.
-Los vi en la cocina ayer. Ustedes se han vuelto muy…cercanos ¿verdad?- contestó Yukito con una voz llena de malicia.- Vamos Sakura, no iras a decirme que lo prefieres a él sobre mí.
Odio líquido empezó a fluir por sus venas.
-No te atrevas a mencionar su nombre. Él es mucho más hombre que tú.
Una carcajada inundo la habitación.
-Vamos Sakura, ni tú te crees eso.
-Tú no le llegas ni a los talones Yukito.
Shaoran. Su amante. Su luna. El misterioso y apuesto hombre que había estado a su lado en las últimas semanas. La persona que la había apoyado en todo momento, que le hacía sentir lo que nadie más podía.
Lo amaba. Amaba a Shaoran con todas sus fuerzas, pero había estado tan cegada para notarlo. Su obsesión por Yukito no le había permitido ver sus verdaderos sentimientos hacía Shaoran. Sus besos, sus caricias y sus abrazos no eran mágicos por la gran atracción que había entre ellos, eran mágicos porque los sentimientos que tenían el uno por el otro hacían que así se sintieran. Amaba a Shaoran y había necesitado estar en los brazos de otro hombre para darse cuenta de ello. No quería perderlo. No podía perderlo. Tenía que alcanzarlo. Tenía que ir tras de él, decirle que lo amaba y pedirle perdón por lo estúpida que había sido. Rogaría por su perdón si fuera necesario.
-Y si él es tan perfecto, ¿Entonces porque estás aquí conmigo y no con él?- preguntó Yukito ignorante de la gran revelación que acababa de tener Sakura.
-Porque soy una estúpida. – contestó la joven con seriedad.
Sakura volteo la mirada al reloj que se encontraba en la pared. Las 4:45. Demonios, ya era tarde. Tenía que irse en ese mismo momento, tal vez Shaoran aún estaba en su departamento. O quizás podría alcanzarlo en el aeropuerto y pedirle perdón por lo tonta que había sido. Sin volver a mirar atrás Sakura se dirigió a la entrada y cerró la puerta detrás de ella, dejando atrás la absurda y tonta ilusión que la había obsesionado por años. Al fin podía dejar atrás a Yukito y finalmente tras varios años de absurda obsesión podía sentirse libre.
…..
Sakura toco nuevamente a la puerta. Nadie contestó. Demonios. Shaoran ya debía de haberse marchado al aeropuerto. Sin pensarlo dos veces, la joven dio media vuelta y salió del edificio donde vivía Shaoran. Corrió hacia la calle donde había estacionado el coche de su madre y se dirigió rápidamente al aeropuerto de la ciudad.
Eran las cinco de la tarde. Aún tenía tiempo de alcanzarlo. Sin embargo, parecía que el destino conspiraba en su contra. El tráfico estaba terrible. Demonios. Demonios. Demonios. Necesitaba llegar pronto. No podía perderlo. No podía permitir que Shaoran se marchara sin saber sus sentimientos hacía él.
Un futuro junto a ella. Eso es lo que él le había pedido, y solo hasta ahora Sakura se había dado cuenta que ella quería lo mismo. No sería fácil. Ella había cometido muchos errores. En realidad el más grande de ellos lo había cometido solo unas horas atrás y se sentía tan mal. Tal vez Shaoran no la perdonaría (ni siquiera sabía si ella misma pudiera perdonar su estupidez). O tal vez Shaoran la odiaría en cuanto se enterara de la verdad. Aun así debía intentarlo. No podía rendiré. No aun. No sin luchar.
En cuanto llegó al aeropuerto estacionó el automóvil con rapidez. Salió y empezó a correr con desesperación. En cuanto entro al edificio se quedó completamente inmóvil. Acababa de darse cuenta de algo que no había notado antes. No tenía idea de a donde se dirigía Shaoran. Ni siquiera sabía que aerolínea iba a tomar. La única información que tenía era que su avión salía a las 5:30, pero ¿Cuántos aviones podían salir a esa misma hora? Demonios.
De pronto una idea vino a su mente. Tomo su celular con rapidez y empezó a marcar los números de memoria. Shaoran tenía su celular apagado. ¿Estaría ya despegando su avión o era solo que no quería hablar con ella?
Bueno, era tiempo del plan B. Tomo nuevamente su celular y marco.
-Monstruo. ¿Cómo estás?- preguntó la voz de su hermano al otro lado del teléfono. - ¿Qué pasa? ¿Por qué me llamas?
-Touya. Una pregunta- dijo Sakura intentando mantener la calma. No quería que su hermano sospechara que algo andaba mal. - ¿Sabes hacia donde se dirige Shaoran? O cuando menos ¿Qué aerolínea va a tomar?
-¿Shaoran?- preguntó Touya con confusión.
-Sí, Shaoran. Ya sabes, tú amigo. El que va a marcharse hoy. – la paciencia estaba empezando a brillar por su ausencia.
-Se quién es Shaoran, lo que no entiendo es porque me estás haciendo estas preguntas sobre él.
-Bueno porque…ya sabes, él y yo nos volvimos algo así como…. amigos… desde mi regreso, claro, y pues recordé que se marchaba hoy y…pues me gustaría despedirme de él…olvide despedirme ayer. Solo quiero despedirme. –Las lágrimas empezaban a formarse en los ojos de Sakura.- Solo quiero despedirme de un amigo. ¿Me entiendes?
-Claro, entiendo.
-¿Entonces, sabes hacia donde se dirige? ¿Dónde puedo encontrarlo?- Sakura estaba luchando con todas sus fuerzas para que su voz no se quebrara.
-Lo siento monstruo. Shaoran no me dijo nada. Solo me comentó que era una gran oportunidad de trabajo y que nos mantendríamos en contacto. Ya sabes que él es muy reservado.
-Sí, reservado.- contestó Sakura casi como un susurro.- Gracias Touya.- Con estas palabras terminó la llamada.
Las lágrimas empezaron a caer por su rostro. Touya podía pensar que la razón por la que Shaoran no había dicho nada era que su amigo era muy reservado, pero dentro de su corazón ella sabía la verdad. Shaoran no quería que ella pudiera localizarlo. La había puesto una prueba para saber si ella estaba realmente comprometida con su relación y la había fallado.
"¿Y si no voy mañana?" la había preguntado ella. "No volveré a molestarte" le había contestado él. Y no volvería a hacerlo.
Shaoran le había dado la oportunidad de tomar una decisión, y ella había tomado la decisión incorrecta. Y ahora él no le daría una segunda oportunidad. Porque eso de las segundas oportunidades no existía. Cuando cometes un error tienes que aprender a vivir con las consecuencias de tus actos. Y para ella eso significaba perder el amor de Shaoran.
Él no volvería a contactarla. A pesar de que su mente intentaba mantener la esperanza viva, dentro de su corazón ella sabía la verdad. En los últimos meses había llegado a conocerlo bien. Shaoran podía tener muchas virtudes pero era un hombre orgulloso y ella lo había herido y eso no se lo perdonaría.
Sakura se quedó parada donde estaba. Las lágrimas no dejaban de correr por sus mejillas. Frente a ella había un gran reloj digital marcando la hora. Las 5:45.
Se había marchado.
Lo había perdido.
Había perdido a Shaoran para siempre.
Pasaron las horas y Sakura no se movió de su lugar. No podía moverse. No podía hacer otra cosa más que llorar y mirar el reloj frente a ella, marcando lentamente las horas que pasaban. No podía hacer otra cosa más que pensar y rezar y pedirle a la vida que solo por una vez…que solo por esta vez…las segundas oportunidades si existieran.
…
Notas de autor: Hola. ¿Cómo les va? ¿Qué les ha perecido este capítulo? De verdad espero que les haya gustado. Los escribo con mucho cariño. Solo quería agradecer todos sus reviews. Son lo máximo. También quería comentarles que últimamente me está costando un poquito encontrar el tiempo para escribir. Eso no significa que vaya a abandonar la historia, solo que tal vez me tarde un poquito más en subir capítulos. Bueno pues me despido y por favor coméntenme que les está pareciendo la historia. Estoy tomando en cuenta sus recomendaciones ;) Saludos y gracias por su paciencia.
