Capítulo 9: La Pelea
— ¡Paren por favor! — gritó Sakura desesperada mientras veía como su hermano se abalanzaba sobre Yukito.
Touya había soltado el primer golpe, pero Yukito no se había quedado atrás y respondía a las agresiones de su amigo con la misma fiereza.
—Deténganse, por favor— volvió a suplicar Sakura.
Fue en ese momento que Shaoran decidió finalmente intervenir.
—Touya, basta. Ya fue suficiente — gritó el joven interponiéndose entre sus dos amigos. —Van a terminar por matarse.
—Eso es lo que quiero— contestó Touya mientras intentaba rodear a Shaoran para alcanzar nuevamente a su adversario. —Matar a ese desgraciado. ¿Cómo te atreviste a tocar a mi hermana?
—Touya, por favor. — intentó intervenir Sakura. Sin embargo, la joven guardó silencio en cuanto vio dirigirse a ella la mirada furiosa de su hermano.
— ¡Tu no digas nada!— explotó Touya contra su hermana menor. —Esto es entre este maldito traidor y yo. — Después de esas palabras su atención regresó hacia el hombre que hasta ese momento había sido uno de sus mejores amigos. — ¡Es mi hermana! ¿Cómo te atreviste a acercarte a ella e involucrarla en tu juego de seducción retorcido?
—Touya, tu hermana es una persona adulta, ella sabe le que hace. —respondió Yukito intentando detener el flujo de sangre que le salía de la nariz. —Yo no la obligue a nada. Además, si lo que te molesta tanto es que me acostara con tu hermana, entonces no soy al único en esta habitación al que deberías estar golpeando.
La habitación se quedó en completo silencio por unos segundos. Sakura sintió como si le hubieran tirado un balde de agua helada encima. La situación ya era lo bastante fea sin que su hermano supiera lo ocurrido entre ella y Shaoran. Ahora que toda la verdad había salido a la luz Sakura temía la reacción de su hermano.
De pronto, parecía que todo a su alrededor se movía en cámara lenta. Sakura notó el instante exacto en el que su hermano asimiló las palabras dichas por Yukito. Observó como las facciones de su hermano se endurecían aún más y su mirada buscaba la del amigo que lo había traicionado. Sakura también pudo notar la cara de resignación de Shaoran y la mueca de satisfacción de Yukito y en ese momento lo odio aún más.
El golpe fue rápido, certero y potente. Tan potente que Shaoran perdió el equilibrio y cayó al piso con un hilo de sangre escurriendo de su boca.
—No quiero volver a ver a ninguno de los dos en lo que me queda de vida. — Tras esas palabras Touya dio media vuelta y salió de la habitación sin voltear atrás ni un instante.
Las lágrimas empezaban a derramarse por las mejillas de Sakura sin que la joven pudiera controlarlas. ¡Vaya actriz que era, sin poder controlar sus emociones! Tras unos segundos de silencio, Shaoran empezó a incorporarse.
De pronto una carcajada resonó en la habitación.
—Parece que después de todo tu y yo no somos tan diferentes, mi amigo. —dijo Yukito con un tono burlón en la voz.
Shaoran se incorporó por completo y miro a Yukito directamente a los ojos.
—Tú y yo jamás hemos sido más diferentes. —respondió Shaoran. —Todo lo que yo hice fue porque la amaba.
Sakura no pudo evitar ahogar un sollozo. Más lágrimas empezaron a derramarse mientras un profundo dolor se adueñaba de su corazón. No sabía si aquello se debía al hecho de que era la primera vez que Shaoran decía aquellas palabras en voz alta y lo hacía con una voz llena de repulsión o al dolor de darse cuenta que la oración se encontraba en pasado, un pasado que no volvería a repetirse. Sakura no supo si Shaoran había notado el efecto que sus palabras habían causado en ella, pero el joven continuo hablando ignorando a Sakura por completo.
—Yo lo hice porque la amaba. —Reitero Shaoran— ¿Tú por qué lo hiciste? ¿Cuál es tu pretexto? Ella no fue para ti más que otro nombre en tu lista, mientras que para mí ella era mi universo. Tal vez cometimos el mismo error, pero nuestros motivos fueron completamente diferentes. No Yukito, tú y yo no nos parecemos en nada.
Dichas estas palabras, Shaoran dio media vuelta y salió de la habitación, dejando atrás a una Sakura que se ahogaba en las palabras que acababa de escuchar.
…..
Sakura empezó conducir sin rumbo fijo. No tenía idea de a dónde ir o que hacer. La idea de volver a su casa le parecía insoportable. En su mente se repetían una y otra vez las palabras Shaoran. Él la había amado. Ahora que lo pensaba bien, aquello no era tan sorprendente. En el pasado, su actitud siempre había demostrado aquel sentimiento. Sin embargo, lo que lastimaba más a Sakura era el hecho de escuchar por primera vez aquellas palabras de su boca y saber que aquel sentimiento no existía más.
Las lágrimas empezaron a derramarse por sus mejillas nuevamente. Su vista empezaba nublarse. Lo mejor sería parar un rato. No sabía cuánto tiempo había manejado pero le parecía una eternidad. Era como si llevara años en aquel automóvil. Era como si llevara años repitiendo en su mente la escena que acababa de contemplar hacía apenas unas horas.
Rápidamente busco un lugar donde estacionarse. Se sentía tan cansada. Apago el motor del coche y se recargó sobre el volante. Así permaneció unos minutos hasta que las lágrimas dejaron de caer. Su cuerpo estaba entumecido. Lo mejor sería volver a su departamento. En ese momento levanto la vista y observo la calle en la que se encontraba. Ella conocía aquel lugar. Había estado ahí antes. Era la calle donde se encontraba el departamento de Shaoran. ¿Cómo había llegado ahí? Ella no recordaba haber manejado hasta ahí. ¿Sería acaso su subconsciente que la había conducido hasta aquel lugar?
Sin saber bien lo que hacía decidió bajar del coche. Era como si su cerebro hubiera dejado de dar órdenes a su cuerpo y éste estuviera actuando por voluntad propia. Empezó caminar en dirección al departamento. Algo dentro de ella le gritaba que era una mal idea, sin embargo no le hizo caso. Necesitaba verlo. Saber que estaba bien. Saber que no la odiaba.
Siguió caminando con esa idea en la mente. Subió las escaleras con esa idea en la mente. Tocó la puerta del departamento con esa idea en la mente. Sin embargo cuando Shaoran abrió la puerta, todo pensamiento desapareció.
El joven llevaba una bolsa de hielos en la mano. Su mejilla izquierda está enrojecida e inflamada. Era obvio que su hermano lo había golpeado con fuerza. Durante unos segundos, ambos permanecieron en absoluto silencio.
— ¿Puedo pasar? — Preguntó Sakura después de un rato.
Shaoran la observo sin decir palabra por unos segundos. Su rostro no mostraba ninguna emoción. Finalmente tomó su decisión y se hizo a un lado permitiendo que Sakura entrara en el departamento.
La joven empezó a avanzar con paso tembloroso. Definitivamente aquello era una mala idea.
El lugar estaba tal y como lo recordaba. Nada había cambiado, no obstante, todo se sentía diferente. Aquel lugar siempre la había hecho sentirse en paz. Protegida. Pero ahora aquello era diferente. Ahora se sentía como una intrusa. Como si su sola presencia contaminar a todo lugar.
— ¿Qué haces aquí? — Cuestionó Shaoran a sus espaldas.
Sakura sacudió de su mente las ideas que acaba de tener.
— Quería saber cómo estabas. — Contestó Sakura con voz firme.
Shaoran camino hasta la sala y se dejó caer sobre uno de los sillones. Coloco sus codos sobre sus rodillas y dirigió nuevamente el hielo a su rostro. Una sonrisa sarcástica se dibujaba en sus labios.
— ¿Cómo crees que me encuentro? — respondió el joven.
Sakura camino hasta donde Shaoran se encontraba y se paró frente a él.
— Sólo quería asegurarme que mi hermano no te hubiera hecho daño.
— Bueno, como puedes notar estoy bien. Ya puedes marcharte. —
A pesar de aquellas palabras hirientes Sakura se quedó dónde estaba.
— Necesitas algo más. — Preguntó Shaoran al darse cuenta que la joven no se movía.
— Yo... —dudó la joven por unos segundos. — Yo sólo quería preguntarte algo más. — El joven no contestó nada. Sakura interpreto eso como una invitación a que continuará. — Es sobre algo que dijiste en casa de mis padres. Sobre algo que le dijiste a Yukito.
Shaoran la miro a los ojos por primera vez pero continuó en silencio. Sakura se sentó sobre la mesita de té que se encontraba frente Shaoran. Aquella acción los dejaba a la misma altura.
— Tu... dijiste que todo lo habías hecho porque me amabas. Sólo quiero saber si es verdad. Sólo necesito saber si de verdad llegaste a amarme.
El joven se quedó en silencio por varios minutos. Sakura empezaba a arrepentirse de haberle hecho aquella pregunta. Sin embargo, necesitaba saber la respuesta. Necesitaba saber que lo que habían tenido era real e importante. Necesitaba saber que a pesar de la indiferencia que ahora le mostraba, lo que existió entre ellos también había sido importante para él y que no era solo una ilusión que había fabricado su mente con el tiempo. Necesitaba saber que a pesar de todos los errores cometidos, él había llegado a amarla tanto como ella llegó a amarlo.
— Por ti he perdido ya bastante. — Empezó a decir Shaoran con voz grave. — Perdí la sensatez. Perdí parte de mi dignidad. Perdí parte de mi corazón. Y sobre todo perdí a mis amigos. No pienso sacrificar más cosas por ti. No pienso perder a mi novia también. La respuesta a la pregunta que acabas de hacerme no tiene importancia porque no hay forma en este mundo en que pueda volver a tener aquellos sentimientos por ti. Ahora, si no hay nada más que quieres decirme, lo mejor será que te vayas.
Sakura se quedó completamente helada. Tenía ganas de llorar, pero no pensaba hacerle frente. No iba a llorar frente a él. No iba a mostrarle cuánto daño le habían hecho sus palabras. La joven se levantó de su asiento. Le deseo que pronto se recupera por completo y tras esas palabras se marchó del departamento.
Siguió caminando hasta su coche. Encendió el motor y se dirigió a su departamento. En todo el trayecto no derramó ni una sola lágrima. No se permite llorar cuando estacionó su automóvil, ni cuando abrió la puerta de su casa. Fue hasta que entró en su habitación y se derrumbó en la cama que finalmente permitió que la tristeza del día la inundara.
…..
Sakura inhalo profundamente, dejando que el aroma a agua salada envolviera todos sus sentidos. De vez en cuando le gustaba ir a aquel lugar: la playa que Shaoran le había mostrado.
Los primeros meses después de la partida de Shaoran, estar en aquel lugar le parecía insoportable. Todos sus recuerdos de aquella playa estaban relacionados con Shaoran y eso la hacía sentirse devastada. Sin embargo, con el paso del tiempo, el dolor fue poco a poco desvaneciendo hasta que aquella playa dejo de hacerle daño. Ahora era uno de sus lugares favoritos. Le gustaba ir ahí cuando se sentía triste o frustrada o simplemente cuando quería estar sola.
Su cabello volaba libremente en el viento. Empezaba a hacer frío pero aquello no le molestaba. La joven se encontraba tan sumergida en sus pensamientos que no notaba como la temperatura comenzaba a bajar.
Dos semanas. ¿De verdad habían pasado dos semanas desde el accidente en casa de sus padres? Sakura sentía que aquello había tenido lugar hace semanas, meses incluso. Era el mismo tiempo que sentía que su hermano la evitaba. En varias ocasiones Sakura intentó hablar con Touya, pero él se negaba a recibir sus llamadas. Finalmente Sakura terminó por darse por vencida. Si él no quería escucharla, entonces era su problema.
De no ser por Tomoyo, esos días le habrían parecido insoportablemente solos. Sin duda su amiga era una gran luz en su vida.
Sakura volvió a inhalar con profundidad, memorizando el aroma del lugar. Lo mejor sería volver a su casa. Mañana tenía ensayo y debía estar en el teatro temprano. Lentamente se levantó de la playa y sacudió la arena que había quedado pegada en su pantalón. Dio la vuelta para dirigirse a su automóvil y fue ahí cuando lo vio.
Shaoran.
Estaba parado a unos cuantos metros de donde ella había estado sentada. Tenía las manos en los bolsillos delanteros de su pantalón. Su cabello estaba revuelto por la brisa del mar. Su mirada estaba posada sobre ella. ¿Cuánto tiempo llevaba parado ahí? ¿Desde hace cuento que la observaba de aquella manera? Y fue ahí que lo noto. Su mirada. Por primera vez desde su regreso, la mirada que le dirigía no era dura ni hostil. Por primera vez en semanas, la veía como la había mirado años atrás, una mirada misteriosa pero al mismo tiempo cálida. Era la mirada del hombre que ella había llegado a amar. La mirada del hombre que aún amaba.
…
Notas de autor: Hola a todos. Sé que hace bastante tiempo que no actualizo, pero me ha costado encontrar tiempo para escribir. Bueno, finalmente aquí les dejo un nuevo capítulo. Sé que en estos momentos todo se ve muy obscuro para nuestra pobre protagonista, pero les prometo que eso ya va a cambiar. No desesperen, les prometo que para el próximo capítulo el sol volverá a salir y veremos si nuestra querida Sakura verdaderamente ha madurado. Muchas gracias por seguirme leyendo y por su apoyo. Hasta el próximo capítulo.
