Hola a todos! He aquí el penúltimo capítulo de esta historia. Hasta ahora la más larga que he hecho. Ufff! Todo un logro. El epilogo será más rápido, lo prometo. Pero bueno. Quisiera agradecer a todos aquellos que me han estado apoyando, gracias de corazón porque de verdad me hace feliz que pueda hacer que alguien pueda pasar un buen rato con mis historias, y no se desanimen con esta contingencia, todos estamos unidos aunque sea por las letras. Y bueno, para no hacer de esto tan largo y agradecimientos a Thomas Astruc y compañía por tan genial serie… COMENZAMOS!

….

Capítulo 32.

Y termina con amor.

Marinette no podía creer lo que estaba pasando, Lila se había transformado en una villana sacada de un comic, peor que cualquier akuma hasta ahora enfrentado, y se había llevado a toda la gente del mar. Necesitaba hacer algo, tenía que rescatar a Adrien pero el barco se balanceó de lado y tuvo que plantar los pies en el suelo para no caer en esa dirección.

-¡Marinette!- gritó Tikki y la joven tomó a su gata y a Plagg, y Juliet hizo lo mismo con Breezy y Nathaniel logró sujetar a Sain. Bridgette gritó al sujetarse del barco sabiendo que si tocaba el agua sería su fin.

Queen Luminoire desde la playa rio ante lo que ocurría.

-Ya no molestarán más. Ahóguense como las ratas que son.- se dio la media vuelta y se alejó seguida de su sequito de monstruos y su botín, que no importando si se transformaban o no, era imposible salir de esa red.

-¡Auxilio!- gritó Sabrina al estar a punto de caer al agua pero Alya la sujetó de la mano aferrándose con fuerza en el mástil.

-Te tengo.

-¡Natalie!- llamó Fu a su hija mientras abrazaba a su esposa y esta asintió dejándose caer al mar, cuando llegó al fondo comenzó a congelar el casco justo donde el agujero estaba. El barco se incorporó pero seguía hundiéndose y ladeándose más lento.

-¡A los botes salvavidas!- gritó Anarka y todos le obedecieron, la capitana tenía una gran variedad de botes, de madera, inflables y hasta una canoa. Todos subieron a todos y pronto dejaron el Liberty que quedó varado en el mar. Anarka no pudo evitar sentir que las lágrimas agolpaban sus ojos.

-Mi barco…- abrazó a sus hijos al ver que el Liberty terminaba por irse de lado y caer.- Nuestro hogar.

Marinette se sintió mal por la capitana, pero por ahora había otras cosas de las qué preocuparse y esas eran encontrar la forma de poder derrotar a Lila.

Llegaron por el otro lado de la playa, donde estaban seguros que Queen Luminoire no les esperaría. El único lugar seguro era la casa de la playa, así que con mucho cuidado avanzaron por el pueblo intentando no ser vistos por nadie. El lugar tenía un aire de desolación, algunos puestos estaban destruidos y el brillo del lugar se había perdido por completo quedando sumida en la oscuridad. Esos monstruos caminaban por todos lados, eran lentos, al menos eso parecía a primera vista, y eso les daba ventaja, pero al verlos bien se daban cuenta que eran diferentes, tamaños, formas, y pronto pudieron notar que se trataba de la gente del pueblo. Al llegar sanos y salvos cerraron las cortinas y las puertas y ventanas para evitar ser vistos.

-¿Qué es lo que vamos a hacer?- preguntó Nathaniel asegurando que la ventana de enfrente estuviese bien cerrada.

-No podemos dejar que esa loca se salga con la suya.- replicó Alya y Sabrina asintió.

-Es verdad, ¿quién sabe qué cosas les estará haciendo a los pobres?

-Yo opino que la tomemos por sorpresa y le demos una lección.- sugirió Kagami aun con su bokken en mano.

-Por favor.- intervino Fu.- Debemos pensar primero qué vamos a hacer, si vamos seguro que nos derrotará fácilmente.

-¿No debería haber vuelto a la normalidad después de derrotar a Audrey?- preguntó Natalie y Fu asintió.

-Debió haberse fusionado con el akuma, es sorprendente la voluntad de esa chiquilla.

-Yo diría sed de poder.- replicó Juliet, Marinette se sintió mareada, necesitaba salir de la habitación.

-¿Marinette?- le llamó Alya.

-Yo… necesito un momento.- los dejó en la sala y ella subió a su habitación, Tikki la miró preocupada y Bridgette le dio un leve empujón a Tikki como señal para que la siguiera.

Marinette se sentó en el suelo de su habitación, tomó su cabeza y comenzó a llorar. ¿Cómo es que podía pasar esto? No podía creer que después de todo la historia podría repetirse, Lila, tanto en el pasado como en el presente siempre buscaba arruinar su vida de alguna forma. No podía creer que fuese tan podrida por dentro.

-Marinette…- al alzar la vista vio a Tikki entrar.

-Tikki…- intentó limpiar sus lágrimas.

-No te preocupes, ya te he visto llorar antes. No es nada para avergonzarse.- ella rio a lo bajo.

-Es cierto. Oh, Tikki, temo que vaya a pasar algo malo. Esto se ha vuelto un gran problema. No sé qué hacer y no quiero que esa loca haga daño a los tritones y sirenas del mar. Pero ¿cómo enfrentas a alguien tan poderoso y retorcido?

-Marinette, calma. Tú siempre dices que siempre hay una solución a todo. Sólo debes encontrar la solución.- Marinette suspiró y Tikki se puso a su lado y le sonrió.- Sabes, he tenido a diferentes portadores pero tú en verdad eres especial.

-¿Portadores?

-Ajá, anteriormente los kwamis teníamos portadores antes de convertirnos en Familiares. Cada uno tenía joyas que fueron creadas para nosotros y así poder acompañar a los portadores y prestar nuestros poderes para enfrentar cualquier situación. Algo así como los súper héroes que Alya ve.

-¿En serio?

-Ajá. Fueron buenos tiempos hasta que tuvimos que esconder con nuestro poder nuestras joyas. Sólo un portador digno es capaz de portar una. Como tú.

-¿Yo?- Marinette llevó su mano a los aretes.- Así es. Eres valiente, decidida, ingeniosa y creativa, no había visto tantas cualidades juntas en ningún portador que he tenido. Tienes más fuerza y talento de lo que crees.

-Oh, Tikki.- la abrazó sintiéndose mejor de tener a su gata con ella, entonces tuvo una idea.

-Tikki, ¿entonces puedes prestarme tu poder?

-Lo siento pero no, como renací como gata no tengo suficiente poder, sin embargo, Plagg y Sain seguro que pueden.

-Entonces tenemos una oportunidad.- dijo con ánimo renovado lista para exponer su plan.

Queen Luminoire estaba sentada casi en la pequeña plaza que anteriormente estaba llena de árboles y bancas, ahora el lugar estaba destruido, sobre una elegante silla de piel con una copa de vino en mano. El pueblo entero volvió a iluminarse y toda la gente bajo su control caminaba como zombis sin voluntad. Su sonrisa brillante se iluminó con la luz artificial de las lámparas y se fijó en su botín acomodado perfectamente en un hoyo lodoso en medio del lugar.

-¿Les gusta su estadía? Los siento pero no voy a permitir que realicen algo extraño con el agua.

-¡Libéranos ahora mismo, bruja!- ordenó Gabriel que abrazaba a su esposa.

-¿Bruja? No, soy superior a ello, soy una diosa.

-¿Cómo rayos conseguiste esos poderes?- preguntó Adrien, seguro que después de lo de Audrey esa mujer debería de haber perdido sus habilidades.

-Digamos que tomé mi oportunidad y no la dejé ir.- pateó un poco de lodo seco y le dio a Adrien en plena cara.- Ups, lo siento.- se rio.- Como sea, ustedes no saldrán de aquí hasta que yo lo diga, se convertirán en mis mascotas y seré famosa al exponer la verdad sobre las criaturas del mar, seré una reina, todos me alabarán, y por supuesto tendré al mundo bajo mi merced.- comenzó a reír hasta que una bola de lodo le golpeó en el pecho mancando también su cara.

-Uy, lo siento.- dijo Chloe.- Quería darte en la cara.- Luminoire furiosa le atacó con un látigo de luz oscura pero Claude se interpuso y le dio directo en el pecho.

-Vuelve a hacerlo zorra y juro que todos los de aquí sufrirán.- se alejó del hoyo y uno de los monstruos se acercó a ella.- ¡Vaya! Al parecer Marinette y sus amigos no son tan inteligentes. Muy bien, hora de jugar.

Se fue y Adrien se lanzó al muro intentando subir pero era inútil. Golpeó furioso la pared lodosa, Félix exhaló un suspiro y dejó su cabeza hacia atrás.

-No podemos salir. Y no hay agua para poder usar.

-No me puedo creer que esa mujer se salga con la suya. No quiero que toque a nadie, mucho menos a Marinette.

-Te entiendo… Pero no podemos salir de aquí.

-No por ahora.- dijo una vocecita entre el lodo y Nooroo se asomó, y limpió con sus tentáculos el lodo de su cara.

-¡Nooroo!- Adrien se sorprendió al verlo.

-Hay una forma de salir, ustedes que se han unido a sus parejas.- señaló a Adrien, Félix y Claude.

-¡Hey!- se quejó Chloe.- Yo también me he unido a mi tomate.

-Usted señorita está muy débil. Perdió mucha sangre la última vez.- ella hizo un puchero.

-¿Qué hay que hacer?- preguntó Adrien impaciente.

-Tendrán que hacer un gran sacrificio para salir. Y quizás sea es el renunciar al mar para siempre.- todos quedaron sorprendidos, pero en los ojos de los tres se pudo ver la determinación de querer proteger a los suyos costase lo que costase.

Plagg y Sain estaban con la boca abierta ante lo que estaban escuchando

-¿Es una broma?- preguntó Sain.- Esos chicos son demasiado inmaduros para tener un miraculous.

-¿Miraculous?- preguntó Nino y Breezy contesta.

-Son joyas que cedemos a ciertas personas para que se conviertan en nuestros portadores, y así puedan tener nuestras habilidades.- Nino miró a la cachorra con grandes ojos.

-Viejo, todavía no me acostumbro a esto.- Fu parecía pensativo.

-Entonces Marinette, quieres que los otros puedan usar los miraculous.

-Así es. Creo que es la única forma de derrotar a Lila, aplicar fuego con fuego esta vez.- Fu suspiró.

-Hace siglos que los humanos no usan los miraculous en toda su capacidad. Tú y tu amiga tienen los miraculous de la mariquita y de la abeja sólo porque ellas los cedieron hace tiempo al mar. Pero tras renacer no son capaces de usar sus poderes al máximo, así que sólo quedan Plagg, Sain, Duusu, Wayzz y Nooro que fue atrapado con el grupo.

-Alto ahí.- habló Plagg.- ¿De verdad quiere que hagamos lo que quiere que hagamos?- Fu miró a Plagg.

-Es su decisión. Ustedes son los únicos que pueden ceder sus joyas. Nadie más puede hacerlo.

-Es la única forma de hacer frente a Lila.- dijo Marinette agachándose para ver a los kwamis.- Sé que no les gusta pero me gustaría que lo consideraran.

-¡Yo cuando quieran!- exclamó Duusu volando cual perico era.- En realidad ya tengo en mente quién podría ser mi futuro portador desde el primer momento en que le vi.- los gemelos quisieron pasar al frente pero Bridgette los tomó de la mano y los hizo retroceder a pesar de sus quejas.

-Está bien.- aceptó Plagg sorprendiendo a Sain.- No pongas esa cara, zorro. Después de todo…- un brillo verde lo envolvió y en un parpadeo un pequeño gato cabezón estaba flotando frente a ellos.- No podemos esconder lo que somos.- todos estaban sorprendidos al ver al kwami, Sain sonrió y asintió.

-Eso es cierto.- hizo lo mismo en un brillo naranja y se mostró como el tierno zorro cabezón de esponjada cola.- A veces debemos hacer lo que debemos hacer.- Wayzz hizo lo mismo, al igual que Duusu. Los kwamis se reunieron felices y luego se dirigieron a sus otras amigas que seguían en esa forma animal sin poder transformarse. Marinette y Juliet vieron el anhelo en los ojos de sus mascotas.

-¡Qué genial!- exclamó Alya, seguro que esto va a ser. Necesito grabar todo.- los demás miraron sorprendidos a cada kwami, tan adorable como al otro, y Marinette les sonrió con la esperanza en su voz.

-Confiamos en ustedes.

-Tienen toda nuestra confianza.- les sonrió Juliet y los kwamis asintieron a su deber.

De repente un ruido parecido a una explosión vino del salón contiguo, y vieron parte de la pared destruida. Todos se asomaron por la ventana y afuera estaba Queen Luminoire.

-Y el lobo, sopló y sopló y la casa derribó.- alzó su mano y de esta apareció con su energía oscura la enorme pala de una retroexcavadora. Todos gritaron y se alejaron lo más posible de las paredes y parte de la casa se destruyó.

-¡A la puerta trasera!- gritó Nathaniel y todos corrieron por la cocina hasta la puerta de atrás, donde si estaba el acantilado, era más seguro que estar adentro y podrían rodear el terreno. Algunos salieron pero de nuevo la casa se destruyó provocando que parte del techo cayera y bloqueara el paso, así que Marinette señaló la ventana que estaba sobre el lavabo.

-¡Por ahí!

La ventana se abrió y comenzaron a salir, Sabrina estaba tan aterrada que un pedazo de madera la golpeó y cayó al suelo muerta de miedo, Kagami la tuvo que jalar y Luka la cargó para sacarla. Juliet salió con Breezy en brazos, pero cuando le tocó a Marinette salir con Tikki, un látigo se enredó en su cuello y la jaló por detrás.

-/ ¡Marinette!/- gritaron pero Luminoire golpeó el marco de la ventana rompiéndola y bloqueando la única vía de escape. Marinette escuchó que intentaban entrar pero ella gritó.

-¡Váyanse! ¡No se preocupen por mí!- escuchó los gritos de sus amigos pero escuchó a Alya pelera con Nino a lo que estaba segura era este alejándola de la casa. Se volvió quedando frente a frente a su eterna enemiga.

-Así te quería tener, solo para mí.

-Lila, detén esto. Es una locura lo que estás haciendo, ese poder te está corrompiendo.

-¿Locura?- ella rio.- Oh, Marinette, siempre de mente tan cerrada. Este poder no es una locura, es una bendición. Y voy a usarlo para hacer lo que siempre quise, destruirte por todo lo que me has hecho, las oportunidades que me has arrebatado, mi futuro que ahora será tal y como siempre quise.- intentó golpearla pero Marinette esquivó el golpe, sin embargo sintió un penetrante aroma. Gas. Tenía que tener cuidado o todo el lugar iba a explotar.

-Date cuenta, Lila. Puedes cometer un error irreparable.

-Irreparable, sí. Error, para nada. Siempre quise deshacerme de ti después de todo. Incluso pude haberlo hecho de una u otra forma pero esto es más satisfactorio.- esta vez un sable se formó en su mano.- Despídete, Marinette Dupain-Cheng.- Marinette supo que no podía esquivarla, pero no esperó que Tikki se lanzara a la cara de Lila.

-¡Tikki!

-¡AGH! ¡MALDITA GATA!- se sacó a Tikki que le hizo unos buenos arañazos en la cara y el filo del sable tocó a la felina.

-¡TIKKI!- el cuerpo cayó al suelo, la sangre comenzó a formar un charco y Marinette sentía las lágrimas caer de sus ojos.

-Mira nada más. Tu gata murió, tus amigos te abandonaron, parece que es normal que te dejen sola, así como tu padre.- la villana comenzó a salir de la cocina y Marinette fue contra ella presa de la rabia, ganándose una patada en su estómago que la dejó en el suelo.- Hora de terminar con tu miseria.- una pequeña chispa salió de su dedo y esta voló hacia la estufa. Marinette vio la chispa tarde, con sus manos extendiéndolas hacia el cuerpo de su pequeña amiga y todo se iluminó de rojo.

Todos vieron la explosión mientras bajaban a la playa gracias a Natalie y su poder de hielo. Alya gritó y quiso correr de regreso pero Nino la detuvo por enésima vez, Juliet casi se desmayó en los brazos de su amigo y Juleka tembló así como Kagami que cayó de rodillas y Luka sintió el dolor de cada uno en sus llantos… Marinette no había salido y no había forma de que alguien sobreviviese a eso.

Adrien subió gracias a Claude y a Félix, era el más delgado así que fue fácil hacer que saliera de ese hueco. Desde arriba, Adrien ayudó a Félix y por último a Claude. El grupo logró salir con éxito, pisando el suelo con sus nuevas piernas. Nooroo estaba prendado de la espalda de Félix.

-Bien, ahora que han salido, debemos de buscar a los demás y así poder derrotarla todos juntos.

-¿Pero dónde pueden estar?- preguntó Claude, sin embargo algo captó la mirada de Adrien.

-No puede ser…- Adrien logró reconocer esa lejana casa en llamas, era la misma donde Marinette se quedaba. Y Claude al ver esa bola de fuego sus pies comenzaron a moverse en esa dirección pero Félix les detuvo y los ocultó a tiempo de que un monstruo les viera.

-¿Qué creen que están haciendo?

-Ma-Marinette… esa es su casa.

-Suéltame, Félix, debo ver si Juliet está…

-Tranquilos los dos.- les reprendió.- Estoy seguro que no estarían allí.

-¿Por qué estás tan seguro?- preguntó Claude indignado y Félix le empujó.

-Porque siento a Bridgette. ¿Ustedes no sienten a sus parejas por sus joyas?- los dos se vieron y una voz vino del pozo.

-¡Ay, por favor! Son tan lentos que de seguro ni siquiera saben cómo.- se quejó Chloe.- ¡Mejor dense prisa porque este lodo me está empezando a dar comezón!

Adrien lucía abatido, pero Claude puso esta vez su mano en su hombro.- Hey, seguro que estarán bien. Hagamos caso de lo que dice tu hermano.- Adrien intentó sentir algo con su joya, pero no sentía nada, no sabía si era bueno o malo pero le aterraba no sentirla.

-¡Adrien!- esa voz la conocía, y al ver a Plagg volar a él.

-¡Plagg! No me lo puedo creer. ¿Qué te pasó?

-Es una larga historia pero, ouuu… ¡Chico! Guarda las joyas de la familia.

-No hay tiempo, Plagg, ¿qué ha pasado? ¿Y Marinette?- Plagg agachó sus orejas, no sabía cómo decirle la noticia.

-Eh, bueno, es que verás…- Sain se interpuso.

-Todos están bien, pero necesitan de ustedes.

-Chicos.- les llamó Nooroo asomándose por el hombro de Félix y al verlos volvió a su forma original abrazando a sus compañeros kwamis.

-Nooroo, cuánto tiempo.- dijo Sain y Plagg hizo un ruido ronco.

-Me asfixias, mariposa. Pero tenemos un plan, y eso los incluye a ellos.

-¿Qué plan?- preguntó Félix desconfiado.

-Que ustedes se convertirán en portadores.- Nooroo se sorprendió pero ambos kwamis avanzaron a sus portadores.

-Adrien, como mi nuevo portador te doy el anillo del gato negro. Tendrás el poder de la destrucción. Deberás ser sabio, chico. Porque esto no se le da a cualquiera.- en la mano de Adrien comenzó a aparecer un anillo color negro con una pata de gato verde, para después volverse plateado.

-Claude, te otorgo el collar del zorro. Tendrás el poder de la ilusión, podrás crear todo lo que imagines pero recuerda que son sólo ilusiones, y deberás saber cómo usarlas.- alrededor del cuello de Claude apareció el collar del corro.

Los chicos estaban sorprendidos, Félix también y entonces Nooroo se acercó a él.

-Es momento de poder hacer algo bien después de mucho…- Félix comprendió sus palabras y asintió.

Un brillo extraño llamó la atención de un monstruo, este se acercó al pozo observando a las sirenas y tritones atrapados. Se dio la vuelta y algo largo lo golpeó en el estómago y empujó lejos dejándolo fuera de combate. Los brillantes ojos verdes se perdieron en la oscuridad, así como las otras dos figuras que saltaron sobre los techos del pueblo.

Todos se escondían detrás de los negocios o casas. El objetivo era poder encontrar un lugar donde esconderse ya que no podían irse al hogar de Bridgette porque seguro Lila los estaría esperando. Alya intentaba cada tanto limpiarse las lágrimas y Juliet terminó por echarse a llorar cuando se detuvieron, callando sus sollozos a duras penas. Breezy se acercó a ella y puso su patita en su pie.

-No llores.

-Lo siento, sé que no es el momento…

-Tienes razón. No es momento pero cuando le den su paliza a esa Lila, te juro que le daré una mordida en su horrenda cara de muñeca fea.

Juliet asintió, los demás avanzaron y ella quedó rezagada. Nathaniel le hizo una señal para que avanzara pero cuando iba a seguir, una enorme mano con un líquido pegajoso la tomó del hombro y vio a uno de esos monstruos. Quiso gritar pero no fue necesario, la empujó con fuerza contra una pared sacándole el aire y haciendo el ruido necesario para que sus amigos voltearan.

-¡Juliet!- gritó Nathaniel. Fu al ver al monstruo intentar atacar a la joven, fue rápido mostrando el brazalete de su muñeca.

-¡Wayzz, Transfórmame!- el escudo de la tortuga golpeó al monstruo y Juliet corrió hacia sus amigos.

El escudo regresó a sus manos y Jade Shell miró a los demás.

-¡Corran! Yo le distraeré.- todos comenzaron a correr. Pero eso atrajo a más seres cubiertos de aquel miasma.

-¿Cuántos de esos hay?- preguntó Nino.

-¡Como todo el pueblo, creo!- gritó Sabrina, los únicos que parecían divertirse eran los gemelos que daban ánimos al héroe de verde que les abría paso a todos.

A las afueras del pueblo, Queen Luminoire veía todo con placer, ¿pero de dónde salió ese anciano con traje? Afiló sus ojos pero luego movió sus hombros desinteresada.

-Bah, no importa cuántos trucos tengan bajo la manga. Al final serán capturados y transformados, o mejor aún, hare que los hagan pedazos.- rio con tanta fuerza apunto de sentarse en otro trono de madera dorada que no vio la flauta que lo golpeó haciéndolo caer y ella también cayó.

-Te regodeas antes de tiempo.- dijo el joven rubio y su amigo recuperó su flauta a tiempo.- Cuando todavía no has ganado la pelea.- la akuma los vio, sorprendida de ver a esos tres… ¿payasos?

-¿De dónde salieron? ¿De una fiesta de disfraces?- dijo al verlos usar antifaz, uno tenía un disfraz de gato negro que le pareció de mal gusto, uno de ellos estaba elegantemente vestido y el otro con un traje naranja y blanco mostraba sus colmillos al sonreír de lado.

-¿Qué no sabes que cuando el mal llega el bien debe darle una patada en el trasero?

-Y nosotros somos quienes van a derrotarte.- dijo el elegante varón de morado que la apuntó con su bastón. El gato sonrió de lado extendiendo su bastón.

-Me llamo Chat Noir, y como dijo hace rato Hawk Moth, mis amigos y yo vamos a derrocarte.

La batalla comenzó, pero dentro de la casa destruida y cuyas pequeñas flamas rodeaban el lugar, un brillo rojo prevalecía en medio de todo. Marinette comenzó a despertar, había sentido una gran sacudida y luego…

-Oh, cielos.- no esperaba ver flamas y escombros alrededor.- ¿Qué pasó? Acaso… ¡¿ME MORÍ?!

-No es así, Marinette.- al volverse vio a Tikki, estaba sana y salva y Marinette no supo qué pensar.

-¿Cómo no voy a estar muerta si tú estás aquí?- la gata le sonrió y con un brillo rojo se transformó en una pequeña y tierna kwami.

-Porque no estás muerta. No lo permití.

-T-Tikki. ¿Esta es tu verdadera forma?

-Lo es. Al sacrificarme mi cuerpo mortal fue herido de gravedad, pero eso liberó mi esencia y curó mi cuerpo para darme esta vez todos mis poderes. Como ahora.- los aretes brillaron, Marinette los sintió calentarse en sus orejas.- Marinette Dupain-Cheng, te ha sido otorgado el miraculous de la creación, con este tendrás el poder de la creación para derrotar a tu enemigo y de reconstruir todo lo que se ha destruido y salvar a todos.- anunció dejando a su portadora con la boca abierta.- ¿Aceptas esta misión para detener a Lila de una vez por todas?- con decisión, Marinette asintió.

-Lo haré.

-Sólo debes decir, Tikki, Transfórmame.

-Tikki, ¡Transfórmame!- la kwami fue absorbida por los aretes, y pronto se en un traje rojo de motas negras.- Esto es genial. Ahora, a salvar a mis amigos.- tomó su yoyo y lo hizo girar, este se enredó en una casa y saltó, como su primera experiencia fue escalofriante pero a la vez espectacular.

Los monstruos estaban rodeándolos, esta vez ni los poderes de Natalie ni los de Jade Shell podía ayudarles por el momento.

-¡Caparazón!- el escudo comenzó a activarse pero antes de cerrarlo uno de los monstruos tomó a Sabrina.

-¡Sabrina!

Juliet fue la que salió para espanto de todos, seguida de Breezy asustada por su portadora. Juliet tacleó a este apenas y haciéndole soltar a la chica, pero entonces la tomó de su camiseta y la alzó a la vez que de su estómago aparecía una enorme boca. Gritó. Y estaba cerca de ser devorada pero Breezy le mordió el pie y el monstruo la soltó. Breezy no dejaba de morder una y otra vez pero entonces el miasma oscuro se expandió cerca de la cachorra.

-¡Breezy, no!- fue tarde, el miasma la atrapó y fue como una escena de terror donde al final la pequeña cachirra desapareció entre la oscuridad, Juliet quedó por completo horrorizada.- No…- el ser se acercó a ella pero Juliet esta vez no retrocedió, tomó un pedazo de tabla que estaba en el suelo y la alzó como un bate.- Regrésame a mi amiga pedazo de baba andante o quedaras como una ¡maldita mancha en la pared!- la peineta brilló en ese momento y de repente el estómago del monstruo comenzó a inflarse del estómago como una goma de mascar hasta que explotó la burbuja y el monstruo cayó al suelo. De entre toda la masa negra algo se movió y sacudió hasta revelar a Breezy sana y salva y luego brillar revelando a la kwami abeja.

-¡IUUUGH! Voy a necesitar un baño de sales, una crema hidratante y un masaje después de esto.- se escuchó al monstruo quejarse.- ¿Qué? ¡Si quieres que esta abeja te de otro piquete monstruo baboso AQUÍ ME TIENES!

-B-Breezy…- la abeja miró a su portadora y se dio cuenta que estaba en su forma original.

-Oh, cielos… ¡la hora de brillar ha llegado!- exclamó para confusión de Juliet que no tardaría en enterarse lo que hablaba.

Queen Luminoire esquivó el ataque de la daga de Hawk Moth, pero no logró evitar la patada de Chat Noir que la hizo retroceder. Vulpine saltó sobre de ella pero la akuma se giró hacia atrás y su talón golpeó la barbilla.

-¡Ja! ¿Es todo lo que tienen?- con un movimiento de sus dedos formó una soga y la lanzó hacia Chat Noir, este la esquivó pero Hawk Moth no.

-Todavía no calentamos.- Chat Noir esquivó esferas de energía, Luminoire le apuntó para disparar pero Chat activó su bastón y se elevó al momento en que Vulpine atacó sintiendo esa cosa rozar su cabello y sus garras tocaron el peto dejando su marca. Ella extendió sus manos formando aves que fueron contra ellos pero Hawk Moth cortó su soga y destruyó cada una con facilidad guardando su daga en su bastón, y los otros dos héroes estuvieron cerca de golpearla pero ella apenas y esquivó los ataques alejándose.

-¿Qué decía hace un momento tu sucia boca?- preguntó Hawk Moth y ella comenzó a hervir de furia.

-¡Malditos! ¡¿Cómo se atreven?! ¡Los asesinaré y luego colgaré sus cuerpos para dejarlos como ejemplo!- siguió soltando una serie de improperios hacia los tres.

-Vaya que la tiene sucia.- más en un momento se escuchó un grito gutural, ella se calló y sonrió.

-Justo en este momento mis monstruos tienen a sus amigos.- todos se tensaron.- No quedará nadie, y acabarán con ellos así como ya acabé con la estúpida de Marinette.- Chat Noir se puso pálido en un momento.

-¿Qué quieres decir? ¿Marinette?

-Así es. Se quemó junto con esa casucha. Ahora no ha de quedar más que su cuerpo calcinado.- rio perversa y aprovechó el aturdimiento de los tres para crear tras su espalda tres esferas que lanzó y golpeó el pecho de cada uno haciéndolos caer adoloridos.- Y ahora, acabaré con ustedes, plagas.- su mano se llenó de energía a punto de lanzarla hasta que algo se enredó en su muñeca y desvió el ataque a los árboles.

-La única plaga aquí eres tú.- dijo la joven de rojo y coletas y jaló de Luminoire hacia arriba, una figura de amarillo apareció y su puño se impactó en la mejilla de la morena clavándola en el suelo y después disparando una serie de proyectiles pegajosos que la mantuvieron allí.

-¿Qué…?- Chat Noir no pudo reaccionar a tiempo al ver esa mano enfundada en rojo y negro y luego el rostro de aquella joven.

-Siento mucho haber tardado, Adrien.- este se maravilló al sentir la conexión instantánea con sólo ver sus ojos. La abrazó con fuerza casi haciéndole daño.

-Marinette. Oh, Marinette… pensé que te había perdido.

-Nunca, mi amor. Te lo dije, siempre estaremos juntos.- Vulpine se acercó a la abeja y ella le sonrió.

-¿Juliet?

-Mi guardian…- este sonrió y la besó, feliz de tener a su amada con él. Hawk Moth se acercó a Marinette.

-¿Cómo están los demás?

-Por ahora bien. Pero necesitaran de apoyo para poder controlar a todos. ¿Crees que puedas hacerlo?- este asintió. Puso su mano sobre la joya de su bastón, y al levantarla una serie de mariposas blancas salieron volando. Cada una fue a un objetivo diferente, la espada de Kagami, la pulsera de Juleka, las burbujas de Nino, el celular de Alya, una hoja de partituras en el bolsillo de Luka, el anillo de Marlene, la diadema de Anarka, la pluma de Nathaniel, las gafas de Sabrina y un collar de Natalie.

-Amigos míos, en este momento a cada uno de ustedes les otorgo el poder que ustedes elijan para poder derrotar a sus enemigos y proteger a los más débiles. Dentro de ustedes se encuentra el poder necesario para hacer frente a este mal.- un miasma color blanco los cubrió, Jade Shell sintió la mano de su esposa detrás, pero ahora como Backwarder.

Antes de que los monstruos les atacaran el sello de pausa apareció en uno de ellos deteniéndolo. Lady Wi-fi sonrió.

-Esta vez vamos nosotros.

Queen Luminoire en ese momento usó su poder para deshacerse de las ataduras de la abeja y vio a las dos heroínas con odio.

-¿Quiénes rayos son ustedes?

-Yo soy Ladybug.

-Y yo Queen Bee.

-Pero creo que nos conoces con otro nombre, Lila.

-¿Qué? ¿Cómo?- al verlas bien no podía creer lo que pedía.- No es posible. Bobaliet y… ¡¿CÓMO RAYOS SOBREVIVISTE?!

-Me da gusto verte de nuevo, Lila.- un fuerte ruido de lejos la hizo sonreír.- Y al parecer tus mascotas controladas están en problemas.- los ojos de Lila brillaron y de sus manos largas espadas se crearon.

-Nadie saldrá vivo, mucho menos tú Marinette.

-Y otra vez te adelantas a los hechos. Nunca aprendes.- dijo Chat Noir.

-Ese es su mayor defecto…

-Chat Noir, dime Char Noir, bichito.- guiño su ojo y todos se pusieron en posición listos para derrotar a Lila.

Todos atacaron con sus poderes separándose en diferentes zonas. Silencer engañaba a los monstruos con la voz de uno de estos, para atraerlos y así Reflekta los volviese como ella; Bubbler comenzó a encerrar a sus enemigos e Illustrator atacaba con guantes de box a quienes se acercaran; Vanisher hacía tropezar a sus enemigos y así Backwarder los hacía retroceder en el tiempo y Riposte y Capitán Hardrock los reducían junto con Catalyst que al tocar a cada uno de sus aliados incrementaba su poder. Todos estaban haciendo algo a excepción de los gemelos y Bridgette.

-¡No es justo!- se quejó Alexander.

-Sí, todos están haciendo algo.- infló las mejillas Maximilian. Duusu rio.

-Todavía falta, pequeñines. Además, falta un portador en aparecer.- dijo mirando a Bridgette que tenía en su mano el miraculous del pavorreal. Un monstruo en verdad grande fue hacia ellos y los gemelos gritaron al verlo tan cerca y Bridgette abrió la boca… este ser salió volando atravesando el muro de una casa y al girarse todos, Bridgette tenía un elegante vestido azul de sirena, con faja de cintas negras y tacones, antifaz, y sus ojos se veían como los de Duusu.

-Niños, por esta vez vayan al mar. Desde ahí nos van a cubrir.- los dos chocaron sus manos y Bridgette extendió su abanico lista para dar pelea.

Una gran ventaja se abrió para los nuevos héroes, y eso eran malas noticias para Queen Luminoire. Una y otra vez esquivó los ataques, pero al intentar atacar alguien siempre estaba sobre de ella. Cada vez sentía la vena de su cabeza hincharse por la ira que estaba desbordando pero conservaba a duras penas la cabeza fría para poder hacerles frente.

-¡Ríndete Lila!- exclamó Ladybug.- No vale la pena todo esto.

-¡Ya cállate estúpida panadera! No pienso dejar ir mi poder. Y no estoy sola.- intentó invocar a sus sirvientes pero algo pasaba, nadie iba a donde ella.

-¿Qué pasa Lila?- preguntó Ladybug.- ¿Nadie viene? Nuestros amigos deben de estar justo a hora encargándose de todos ellos.- esta vez la villana palideció, y dejó que toda su ira lista para descargarse sobre todo mundo. Todos comenzaron a acercarse a ella, Chat Noir junto con Ladybug.

-¿Te he dicho que te queda ese traje?

-Tú también luces muy apuesto.- se iban acercando cada vez más y más, la estaban poniendo nerviosa.

-No, no… no debe terminar así. – balbuceó Lila lanzando una y otra vez sus esferas pero esta vez eran fáciles de bloquear

Ladybug intentó buscar dónde estaba el akuma pero no encontró un objeto visible donde pudiese estar. Queen Bee tenía lista la cerbatana, Vulpine afiló sus garras y Hawk Moth estaba atento a cualquier movimiento.

-No… no pueden hacerme esto. No pueden arrebatarme esto. ¡NO SE LOS PERMITIRÉ!- entonces algo explotó en ella. Sus ojos se volvieron negros por completo y alas oscuras como la de los akumas aparecieron en su espalda. De repente el cielo se volvió más oscuro, un negro total que no tenía nada que ver con el azul oscuro estrellado. Era extraño, apenas y podían verse el uno al otro y de la nada, una niebla oscura surcó por entre ellos.

-¡Agh!- la primera en caer fue Queen Bee, tomaba su cabeza con fuerza y tenía los ojos tan abiertos llenos de horror.

-¡Bee!- gritó Ladybug. Vulpine se hincó a ella y se volvió contra la akuma.

-Maldita, ¿qué le hiciste a…? ¡Agh! ¡Joder! ¡Duele!- se quejó hasta que quedó en el suelo con una expresión idéntica a la de su amada. Todos vieron a Luminoire y ella destilaba una sonrisa perversa.

-Ya ves el alcance de mi poder, Marinette. Ahora todos quienes han osado enfrentarme, incluyendo a sus patéticos amigos, quedaran sumidos en la oscuridad.- todos fueron afectados por ello, en cambio las sirenas y tritones al estar en el agujero, no entendían lo que pasaba, lejos de esa nefasta niebla que rodeaba el agujero.

-No si te dete…- Félix cayó arrodillado, llevando su mano a su cabeza sin poder moverse.

-¡Hermano! ¡Agh!

-¡Chat!- antes de tocarlo sintió una punzada en su cabeza y este se expandía a todo su cuerpo poco a poco.

-P-Princess…

-Chaton…

Y entonces, sintió como si cayera en algún pozo sin fondo, escuchando por última vez el eco de la voz de su amado…

Ladybug abrió sus ojos. Ya no estaba en la playa, no estaba en ningún lugar. Todo era oscuridad.

-Hola...

Nada.

-¿Adrien?

Ni siquiera había eco.

-¡¿Alguien?!- esta vez un viento azotó y la hizo caer. Su traje desapareció y sólo quedo Marinette. Un repentino dolor comenzó a aparecer en todo su cuerpo, era como si algo le hubiese mordido. Comenzó a gritar, desesperada por esa ola de dolor que se expandía cual veneno, sintiendo que todo estaba mal, sintiéndose sola. Sintiendo…

Desesperanza.

-¡Alguien por favor!

No había nadie alrededor y sintió algo en su pecho. Al mirar vio que tenía un oscuro hueco sangrante. Gritó por el horror y vio que este iba haciéndose más grande.

-¡No! ¡Esto no puede terminar así! ¡No puede!- comenzó a llorar encogiéndose, sintiéndose tan sola.- No puede ser… no… que alguien me ayude.- sollozó viendo su piel comenzar a agrietarse como cristal y sintiendo que pronto sería engullida en aquella gran nada…

Una mano se posó en su hombro.

-Marinette.

Escuchó que alguien le llamaba.

-Marinette, no te rindas.

Su piel tronó al voltear para ver quién era el que estaba ahí. Sus lágrimas se incrementaron al ver a la persona que le sonreía.

-¿P-Papá?- la sonrisa del hombre bonachón la dejó desconcertada.

-Hola, mi Marinette.

-¿C-Cómo?

-No hay tiempo Marinette. En este momento debes recordar que no estás sola, hija. Tienes grandes amigos que siempre estarán contigo y que ahora te necesitan.

-P-Pero papá, no hay nadie aquí.

-¿Qué dices?- rio con gracia.- Aunque no me veas siempre estaré allí contigo, protegiéndote y viéndote convertirte en una gran mujer.

-Papá…

-Además, tienes algo de todos a los que amas justo aquí.- señaló su pecho.- Todos tus amigos y amigos siempre estarán contigo. Y eso es algo que esa muchacha nunca tendrá.

Marinette llevó su mano a su pecho y esta tocó el collar de Adrien. De repente el agujero comenzó a cerrarse y su piel a recuperar la textura de antes. Entendiendo que ese hueco y esa oscuridad eran de Lila, no de ella.

-Recuerda, mi amor. El amor es mucho más poderoso de lo que puedas imaginar, y es lo que nos hace fuertes e invencibles.

-Papá…- ella le abrazó llorando, pero esta vez con una sonrisa.- Te quiero.

-Tu puedes Marinette, tienes una parte de mí en ti, así que no te rindas. Puedes con todo… Ladybug.

Ladybug abrió sus ojos, sentía su cuerpo pesado pero allí en medio de todo, estaba Lila akumatizada que reía con el sufrimiento de todos. Logró mover su mano y ponerla sobre la de Chat Noir que tenía lágrimas en sus ojos.

-Adrien… estoy aquí… siempre.- este reaccionó y la vio, estaba igual que ella pero definitivamente estaba fuera de aquella ilusión. Tenía su bastón en mano, ella asintió y él presionó el botón que lo hizo alargarse y golpear a la akuma justo en la cara, haciendo que sus alas desaparecieran. Su poder se debilitó. Todos comenzaron a reaccionar poco a poco pero la oscuridad perseveraba.

Bridgette que logró salir de este trance pudo sentir los sentimientos de Chloe que quería ayudar. Tomó una pluma y sopló, esta se posó en la peineta de Chloe.

-Chloe, soy Bridgette, o ahora conocida como Paon. Justo ahora tomaré tu deseo de ayudar para darle forma y convertirlo en la lumbrera que necesitamos.

-Ya era hora de que me pidieran mi ayuda. ¡Hazlo!

Una brillante luz salió del hoyo y esta voló en pos hacia arriba, Luminoire fue cegada por una criatura de luz dorada.

-¡¿Qué es eso?!- y de entre la luz que se debilitó un momento, un ave similar al fénix dejó escapar un último destello antes de desaparecer, arrasando con aquella oscuridad maldita.

-Eso… es la señal de tu fin.- declaró Ladybug que se levantó con Chat Noir aun tomados de la mano.- Y esto, la herramienta de tu derrota. ¡Lucky Charm!- para su sorpresa cayó un frasco y al leer la etiqueta sus ojos se abrieron grandes.- ¿Medicina para el estómago? Pero qué…-entonces tuvo una realización.- Claro, ¡ya sé dónde está el akuma!- miró alrededor, sus compañeros, el faro que estaba a varios metros de ellos, su yoyo, y por último la medicina. Era ahora o nunca.- Claude, ¿crees que puedas ayudarme a guiarla a ese faro?

-No se diga más.- tocó la flauta.- ¡Mirage!- un extraño sonido comenzó a escucharse, un mar negro se acercaba a gran velocidad.

-¿Q-Qué es eso?- Queen Luminoire distinguió tarde lo que era eso, un mar de tarántulas con grandes colmillos chillando por su alimento.- ¡AAAAAAHH! ¡ALEJENSE DE MÍ! ¡MUERANSE INSECTOS ASQUEROSOS!

Esta vez fue el turno de Hawk Moth atacar en conjunto con Queen Bee. Hawk Moth atacó y la akuma saltó alto esquivando el ataque y notando entonces que las arañas eran una ilusión al verlas desaparecer en una nube de humo naranja.

-¡Malditos!..- sus maldiciones no se completaron cuando Queen Bee saltó casi a su altura.

-Honey Drop.- lanzó el beso y en la punta de su dedo estaba una gota de miel a centímetros de la cara de la castaña.- ¡Expande y revienta!- la pequeña gota se transformó en una enorme pelota que la hizo rebotar y reventó lanzándola hasta donde el faro donde cayó en el techo. Una figura vino desde lo alto.

-¡Cataclysm!- cayó al frente del faro pero no lo tocó, sino que tocó la tierra donde este se sostenía, el suelo se destruyó y el faro comenzó a caer.

-¡No se desharán de mí!- Queen Luminoire intentó saltar pero sus pies estaban pegados al faro con la misma sustancia de la burbuja de Queen Bee. El yoyo de Ladybug terminó por atraparla sin posibilidades de usar sus manos.

-¡Abre grande!- casi metió la botella hasta su garganta y apretó, agradecía que fuera de plástico.

-¡Ladybug!- Chat Noir fue hacia ella extendiendo su mano y ella la tomó, perdiéndose en los ojos del otro, felices de estar juntos con sus corazones sonando al unísono.

-¡CÓMO PESAN JODEEEEER!- gritó Vulpine al estar sosteniendo el bastón de Chat Noir junto con Hawk Moth y Queen Bee, el gato no lo había pensado mucho al momento de lanzarse sujetándose de la punta del bastón pero era un loco enamorado.

-¡Arriba!- gritó Hawk Moth y al jalar enderezaron el bastón y Chat Noir bajó con su amada en brazos.

-Sabes una cosa, normalmente eres mi princesa pero estado así creo que mi lady te queda mejor, o ¿prefieres bichito?

-Ni se te ocurra llamarme bichito, chaton. Oh…

El sol comenzó a surgir en el horizonte, marcando el comienzo de un nuevo día otorgando brillo al mar…

Una sombra nubló su visión por un momento. Queen Luminoire surgió frente a ellos bloqueando el amanecer, con una espada oscura en mano dispuesta a hacerla escarlata con su sangre.

-No han acabado conmigo, idiotas. Pero yo, ¡sí acabaré con ustedes!- fue contra Ladybug usando todo su poder para empalarla.

-¡NO!- gritó Chat Noir abrazando a su amada y...

El ataque no llegó. Luminoire dejó caer su espada, retrocediendo unos pasos para luego sujetar su estómago y una serie de ruidos extraños venían de ella, como si sus intestinos se acomodaran en su interior. Todos la miraron ante otro posible ataque, al verla con los ojos grandes como canicas e intentando musitar algo incomprensible haciendo un extraño movimiento de su boca que se transformó en una mueca desconcertante para todos. Tenían sus armas en sus manos, estaban listos ante cualquier ataque que proviniera de ella y no iban a caer esta vez…

PPPPPPPPPPPPPFFFFFRRRRR!

Un atronador gas se escuchó por toda la bahía. Todos abrieron los ojos grandes y Ladybug sonrió mientras que la villana sentía que el alma se le había escapado, pero no de entre sus dedos, desmayándose por el esfuerzo. El akuma apareció, volando ante el amanecer hasta que terminó por morir como sus antecesoras.

Lila regresó a la normalidad y con ella todos los habitantes que estaban exhaustos y confundidos por lo ocurrido y los héroes del pueblo perdieron sus poderes al ver a los akumas dejarlos al fin.

El sol del amanecer se alzó más y Ladubug tenía una cosa por hacer.

-¡Miraculous Ladybug!- lanzó la botella y todo comenzó a regresar a la normalidad, los puestos, las casas, la playa, el barco de los Couffaine que quedó cerca de la playa. Se miraron todos y Chat Noir se acercó a ella.

-Ganamos.- chocaron puños y Ladybug se apoyó en él.

-Y esta vez lo hicimos bien.- dijo apoyando su cabeza en su pecho mientras terminaba de ver el amanecer.

Al otro día, Marinette y sus amigos estaban en la playa disfrutando del momento. Bridgette pronto llegó cargando una gran cesta de comida, acompañada de toda su familia y los gemelos estaban corriendo persiguiendo a su perico azul. Sobre una toalla estaban los kwamis en su forma de animales teniendo un merecido descanso, y Luka complacía a todos con su guitarra. Marinette sonrió ante la estampa, la señora Anarka y Marie estaban charlando sentadas en unas sillas de playa que pronto fueron ocupadas por el señor Fu y su esposa, Natalie leía una revista mostrándosela a Bridgette en un artículo que hablaba acerca de la nefasta carrera musical de Vivica y los abusos y fraudes que hizo para mantener su carrera a flote. Hasta Sabrina se estaba divirtiendo con Nathaniel y Juliet que lo escuchaban hablar de la idea de un nuevo comic. Unos brazos se enredaron en su cintura y al girarse ella vio a Adrien que le sonreía feliz y Claude y Chloe se unieron a con sus parejas.

-¿Bailas?- preguntó Adrien.

-Contigo, siempre. Luka.

-Ya pongo el ritmo.- dijo comenzando a tocar siendo abrazado por detrás por Kagami. Alya y Nino se unieron al baile y Marinette no se perdió ni un segundo del amor que Adrien le profesaba sólo con la mirada.

-¡Allí están!- gritó Lila desde arriba de las escaleras, seguida de dos oficiales y el alcalde, un hombre delgado que no parecía de buen humor.

-Jovencita, más le vale que esto sea importante para arrastrarme hasta aquí cuando estaba por escoger el mejor puesto de postres.

-Por supuesto, y esto hará que este pueblo y yo pasemos a la historia.- Lila bajó y señaló al grupo.- Ve a ese chico rubio, bueno, él y algunos de los presentes son en realidad sirenas.- todos se miraron entre sí y Marinette intentó no reír.

-Ehhh… Lila, ¿estás bien? Es decir, es raro que te comportes así.

-No me vengas con esas que bien sé lo que digo.- tomó una cubeta de arena que era de los gemelos y esta la llenó de agua.- ¡Miren bien! Cuando sus pies se mojan estos se transforman en una aleta.- tiró el agua a los pies descalzos de Adrien pero nada sucedió.

-Oye, no iba a mojarme por el momento.- se quejó Adrien y Lila quedó pálida.

-No… ¿cómo es que no te ha salido una cola? ¡Deberías transformarte en una sirena ahora!

-En primera no sé de qué me hablas, no te conozco.- intentó razonar Adrien.- Y en segunda, si lo dices así sería un tritón, porque las sirenas son mujeres y los tritones hombres.- Lila notó cómo todos la miraban como si estuviese loca y luego se dirigió a Sabrina.

-Sabrina, mi amiga. Ayúdame a desenmascarar a todos estos mentirosos. Tú sabes la verdad tan bien como yo.

-¿Perdona? Tú y yo no tenemos nada que ver.- dijo con la barbilla en alto y sin mirarla siquiera.

-¿Podría alguien llevársela?- preguntó Chloe.- Nos está arruinando la fiesta.

-No, a mí no me van a engañar. Yo sé que hay sirenas entre ustedes.

-Eso es cierto.- dijo Kagami, pero al voltear a ver a la japonesa esta tenía una cola roja de brillantes escamas rojas con dorado.- Hay algunas sirenas entre nosotros.- el alcalde y los otros se sorprendieron, sólo para ver cómo Kagami se quitaba la cola de sirena.- ¿A que son monas? Mi amiga Marinette las hizo.- entonces Juleka apareció saltando con una cola color morada con negro.

-Las quería usar para el final del festival.- Alya sonrió.

-Sí, la temática de sirena es muy popular, pero al parecer Lila se dejó llevar con todo lo que pasaba.

-¿No habrás decaído Lila?- preguntó Sabrina ocultando el placer de su voz.- Porque supe muy bien que tenías algunos problemas con ciertas sustancias.- todos asintieron a ello y tanto el alcalde como los guardias la miraron reprobatoriamente.

-¡No es cierto! ¡Ellos mienten!- les señaló con su dedo tembloroso de la rabia.

-Vamos a discutir esto en otro lugar.- dijo el alcalde.- Y veremos qué es lo que usted tiene entre sus cosas.- los guardias la tomaron antes de que se escapase, de repente algo cayó encima de su cabeza y Lila vio al perico azul volar sobre ella, exclamando por el asco y siendo arrastrada hasta la alcaldía.

Duusu se posó en el antebrazo de una silla.

-Lo hecho, hecho, gran Sabio.

-Bien hecho, Duusu. La pócima que le lanzaste hará que olvide todo sobre las sirenas dentro de unos minutos y desarrolle cierto miedo al mar.

-Así la tendremos lejos de los mares.- asintió Marinette.

-Ojala se mude a un desierto.- susurró Nathaniel haciendo sonreír a sus amigas.

Los gemelos miraron hacia el mar y entonces vieron asomarse a Félix.

-/ ¡Papá!/- los niños se acercaron a su padre, tirando su ropa y transformándose en tritones. Natalie sonrió de lado.

-Qué bueno que a esa chica no se le ocurrió echarle agua a los niños.

Bridgette se acercó todo lo que pudo al mar, pero retrocedió un poco ante la marea. Esta sonrió triste a Félix y este quiso acercarse pero no podía.

-Lo siento…- musitó claro para ella.

-No lo sientas, Félix. Entiendo que tu vida está en el mar y que sólo renunciaste a esta temporalmente.- dijo viendo a los demás. Chloe había hecho lo mismo al fin un poco recuperada para estar con Nathaniel.

-Es que… el mar me llama, Bridgette. Y yo…

-Entiendo, Félix. Sé que tienes ahora responsabilidades, y te juro que si pudiera yo…- aguantó las ganas de llorar. Los gemelos se miraron y Maximilian tuvo que preguntar.

-¿Mamá no va a poder entrar con nosotros en el mar?

-A mí me gustaría vivir en el mar todos juntos.- dijo Alexander sin saber que esas palabras lastimaban los corazones de sus padre que no supieron qué decir.

-Por ahora no será posible, niños.- dijo el señor Fu y luego se dirigió a Félix.- Ahora que tengo mi libro de vuelta estoy seguro de que podré encontrar una forma de retirar el cristal de ella y así romper la maldición. Pero seguro que tardará.

-¿En verdad podré estar curada?- preguntó Bridgette al borde de las lágrimas.

-Lo estarás. Y así, podrán ser al fin una familia.- ella sonrió y le abrazó feliz, todos se conmovieron ante esa escena y luego Adrien contempló el mar. Marinette se apoyó en su hombro y este le sonrió.

-¿Crees que pueda hacer algo desde aquí para ayudar a mi hogar?

-Lo haremos, todos juntos. ¿Tienes miedo?

-Un poco, pero es normal tenerlo.- ambos entrelazaron sus manos.- Porque ahora empieza un nuevo ciclo en nuestras vidas y no podría estar más feliz.

…..

Y…. espero que les haya gustado! Me he dejado la vida en este capítulo. El próximo será pronto, el epílogo al fin! Así que dejen review, nada de tomatazos, les deseo que se cuiden y sin más que decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!