Hola a todos! He aquí el epílogo de esta hermosa historia que tuve mucho placer de escribir. Y hasta el 1 de Junio me tendrán de regreso con otra historia que será Lukanette - Veneno de serpiente, y también quiero un pequeño proyecto pero será después. No saben lo mucho que me ayudó este proyecto en crecer y así afilar mis habilidades, y a todos lo que lo leen, no importa de dónde sean, México, Colombia, Chile, E.U, España, Francia, y la lista sigue y sigueeeeeeeeeee! Así pues sin más qué decir y que todos esperemos con ansias los especiales que vendrán… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y COMENZAMOS!

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Capítulo 33.

Hacia la felicidad.

El auto avanzaba por la carretera en ese día claro y limpio. La pareja iba escuchando algo de música y en la parte trasera estaban sus hijos de cabellos negros, uno de ellos el bebé de dos años que debía estar dormido miraba el cielo de igual color que sus ojos mientras chupaba su pulgar y la niña a su lado estaba jugando con los peluches de Chat Noir y Ladybug.

-Chatonette, Minibug, ya hemos llegado.

-¿Ya?- la pequeña se asomó como pudo por la ventana con una gran sonrisa y sus ojos verdes destellaron al ver el mar.

El pueblo de Perros-Guinec floreció a lo largo de los años, aunque no se había expandido lo suficiente para ser una ciudad costera importante, guardaba su belleza natural y la gente estaba contenta por la paz y las historias fantásticas que los lugareños seguían contando acerca de los monstruos que años atrás atacaron el lugar.

El auto se detuvo enfrente de un bonito negocio que estaba cerrado, donde les aguardaba Bridgette con una sonrisa, la joven de cabellos cortos y de vestido blanco en corte V de cuello les sonrió viéndose más hermosa que años atrás.

-Hola, Marinette, Adrien, es un gusto verlos, se ven muy bien.- dijo contemplando a cada uno, Marinette se veía hermosa con su cabello hasta media espalda atado a una coleta alta, vistiendo con un bonito vestido de playa a rayas rosa y blanco y unas sencillas sandalias; mientras que Adrien, vaya que era todo un cambio, tenía el cabello un poco recortado por los lados pero peinado dejando las puntas elevarse un poco en un corte moderno, vistiendo una camiseta sin mangas verde y una camisa blanca de mangas cortas con pantalones cortos color café y sandalias.

-Hola Brid.- le saludó Adrien abrazando a su cuñada.- Nos alegra mucho verte.

-Llegaron un poco antes de lo esperado.- dijo esta y Marinette le sonríe tomando a su hijo entre brazos y ayudar a su hija a bajar.

-No nos perderíamos este día por nada.

-Bueno, aunque debo decir que son los últimos en llegar, todos ya están en la playa.

-¿Es broma?- preguntó Adrien sorprendido.

-Te apuesto a que es cosa de Alya.- aseguró Marinette y no se equivocó.

Una parte de la playa se reservó para ese día. Era un evento privado y al llegar, Emma corrió primero hacia los invitados ondeando su vestido color aguamarina al correr.

-¡Tristán!- se lanzó sobre el pequeño niño de cabello negro y ojos chocolate que estaba escuchando a su padre tocar y que apenas tuvo tiempo para reaccionar, pero igual cayeron al suelo entre risas.

-¡Emma!- regañó Marinette ayudando a levantar a los niños aunque Kagami se le adelantó.

-Tranquila, no pasó nada.- Kagami había cambiado mucho, su cabello ahora largo sobrepasaba sus hombros y tenía un recogido dejando ver su frente, se veía feliz, tranquila, y por supuesto hermosa.

-Kagami, me alegro verte.- se abrazaron felices para unirse con los demás.

-¡Vaya! Hasta que llegan.- saludó Nino acercándose con Claude a saludar a Adrien.

-Te dije que debíamos venir juntos, Adrien.

-¿Y yo que iba a saber?

-Tienes razón, así tuve tiempo de estar con mi esposa e hijos.- dijo con sus mellizos agarrados de sus piernas, niño y niña que heredaron el cabello de su madre pero el color azul de los ojos de su padre.

Alya se acercó para abrazar a su amiga y Juliet hizo lo mismo con su bebé de varios meses.

-Eres una tramposa, Alya.- le reclamó Marinette con una sonrisa.

-¿Qué puedo decir? Todo era parte del plan. ¡Y ya que estamos todos que empiece la fiesta!- anunció y todos comenzaron a divertirse. Marinette se sentó en una silla con las chicas mientras los chicos hablaban aparte de sus vidas.

-Uff, cuanto deseaba este viaje.- suspiró Juliet.

-¿Es pesada la industria de la belleza?- preguntó Alya.

-No tienes idea.

Todas rieron. Marinette estudió a sus amigos y pensó en todos esos años hasta ahora y lo que tuvieron que pasar ellos para su nueva vida…

Ella y Adrien llegaron a Paris como todos los demás, al principio no pareció gustarles mucho la vida de ciudad pero poco a poco fueron adaptándose. Adrien se quedó en la casa de Marinette al no tener un lugar donde quedarse, pero gracias a eso se enamoró por completo del arte de la repostería y estuvo deseoso de aprender del mejor, no estaba de más decir que el malhumorado Roland se mostró encantado por primera de vez de tenerlo allí. Adrien no tardó en ser tan bueno como alguna vez lo fue Tom Dupain, cuyo retrato se puso en la panadería en su honor por amor a su familia, su amor al pan y como recordatorio de que estaba allí con ellos. Y como contribución al medio ambiente no sólo se negaba a usar plástico, sino que además colaboraba con grupos del medio ambiente. Además, se convirtió en el primero modelo exclusivo para las creaciones de su amada.

Claude fue un caso distinto, así como Adrien y Chloe aprendió la escritura humana y comenzó a interesarse en las construcciones e inventos de los terrestres, terminando por crear máquinas que limpiaban el aire y también el agua, mayormente recolectando todo el plástico posible para reusarlo o usarlo como material de construcción u otros usos haciendo mucho dinero con ello pero que donaba a organizaciones como la casa de animales de la abuela de su ángel.

Chloe en cambio no sabía qué hacer con su vida. Estaba perdida y todo era confuso, aunque agradecía que Nathaniel cuidara de ella gracias al dinero que obtuvo ante la nueva idea acerca de un comic basado en súper héroes, "Las aventuras de Ladybug y Chat Noir". Pero no era lo mismo, se sentía atascada en el mismo punto, sin embargo fue él y Sabrina quienes le impulsaron a la fabricación de joyas gracias a su don y en un año Chloe tenía su propia joyería en línea y Sabrina era su socia. Parte del dinero lo usa para donaciones y apoyo a Claude en sus inventos. Por cierto, en sus comics Nathaniel la puso como Queen Bee, ya que para él ella era en verdad una abeja reina que amaba con todo su corazón.

Marinette estudió más duro inspirada en la voluntad de Adrien y también en la memoria de su padre, pronto se hizo de una pequeña boutique que hasta ahora es una de las más visitadas por los parisinos y recientemente le han propuesto participar en la pasarela de Invierno de Paris. Aún seguía extasiada con la noticia.

Juliet estudió belleza y creo una línea completa de productos de belleza hechos productos naturales gracias a sus conocimientos en química, era barato, no dañaba el medio ambiente, y por supuesto comenzaba a tener gran demanda gracias a que los productos eran mucho más efectivos que otros productos.

Alya y Nino fueron los primeros en casarse, fue la boda más… original de todas, aprendiendo ese día que no importando qué, Alya podía poner en su lugar a quien fuera aun teniendo un vestido Dupain-Cheng sobre ella, Marinette se desmayó al ver en qué quedó el vestido. Tuvieron a Marissa en pleno auge de sus carreras y son unos padres maravillosos, y Alya asegura que su hija será la nueva DJ Carapace dentro de unos años como su padre y Nino no puede evitar inflar el pecho de orgullo.

El señor Fu y su esposa seguían viviendo junto al mar, seguros de pasar muchos más años en ese hermoso lugar, pero el señor Fu nunca dice no a un viaje por todo el mundo, preocupando a Natalie más de una vez. El mechón rojo que tenía no era porque quería implementar la moda, estaba teñido para cubrir las canas que sus padres le dejaron.

Para sorpresas de muchos el Liberty sufrió un grave daño de regreso a Paris por culpa de la capitana que necesitaba nuevos lentes, y al regresar Tomoe Tsurugi esperaba a su hija lista para reprenderla por su estilo de vida y el chico que escogió como pareja, pero Kagami ya no era la misma de antes y ante todo se impuso a su madre. Tomoe la desheredó pero Kagami no estaba sola, fue acogida por los Couffaine unos meses reparando el barco con gusto, y ese tiempo sirvió para que iniciara un pequeño proyecto recolectando plástico y vendiéndolo haciendo en un año un negocio de recolección que le hizo ganar mucho dinero. Y justo en su boda su madre apareció después de reflexionar y aceptar la forma de vida de su hija. Kagami está feliz con la nueva relación que tiene con su madre y a pesar de la rígida actitud de su madre, la ha visto mimar a Tristán tal y como una abuela cariñosa haría, pero está preocupada por el nuevo pasatiempo de su hijo de aprender el arte de la espada.

Luka actualmente era un músico reconocido con una fama similar a Jagged Stone, a veces se iba de viaje pero siempre estaba en contacto con su familia y amigos.

Juleka cumplió su sueño de convertirse en modelo, y que con gusto, nunca se niega a trabajar con Marinette. Vive con Rose que la recibió al regresar de esas vacaciones llorando y pidiendo perdón por ser tan injusta con ella.

El regreso tuvo toda clase de emociones, cómo olvidarlo. Lila ni siquiera pudo ejecutar alguno de los tantos planes que planeó para cada uno de ellos ya que la arrestaron primero en el pueblo por posesión de drogas y al regresarla a Paris la policía encontró algo más que una bolsa de polvo. Gracias a las declaraciones que Sabrina dio a su padre, este investigó y encontró que Lila era parte de una red de narcomenudeo dentro de la universidad y en algunos clubes nocturnos. No sólo fue expulsada de la universidad sino que fue condenada a arresto domiciliario e iría a juicio en pocas semanas. Marinette tuvo mucho miedo esos días, si era sincera tener a Lila cerca significaba problemas e incluso se transformó en Ladybug todas las noches en caso de que se le diese por escapar, para su sorpresa no fue la única en estar al pendiente de Lila y hasta Alya se estacionaba fuera de la casa de esta con Nino presente hasta que Luka y Kagami los reemplazaban; pero Lila fue quien dio fin a todo. Cuando los oficiales fueron a recogerla para llevarla a los juzgados en compañía de su madre esta sacó una jeringa llena de alguna droga en su más puro estado que tuvo escondida todo el tiempo en su departamento, amenazó a su propia madre tomándola como rehén pero la policía intervino, Lila pensó que si se inyectaba algo de la droga podrían llevarla al hospital y así escapar después pero… su plan no resultó. Se excedió en la dosis y la declararon muerta después de ingresar al hospital. No hubo funeral, su madre no fue capaz de hacerle uno después de ver de lo que era capaz su hija. Fue enterrada en un pozo y su lápida no tenía nada de especial, perdiéndose entre todas las demás y terminando siendo olvidada con el tiempo…

Marinette respiró profundo y se relajó mientras Adrien tenía a Hugo en sus brazos y Emma jugaba cerca del mar. Su vista se puso en Bridgette que no dejaba de ver el horizonte. Se levantó y fue hacia ella poniendo su mano en su hombro.

-Tranquila, van a llegar.- Bridgette sonrió pero esa sonrisa no llegó a sus ojos.

-Quiero creer que están a salvo. No he sabido nada de ellos en mucho tiempo y es normal que me preocupe.

-Debe de ser difícil, pero ¿qué te dice tu corazón?- Bridgette tocó el collar que seguía colgando de su cuello.

-Que están cerca.

Un chorro de agua se vio a lo lejos, todos guardaron silencio y la música se detuvo. Emma se sujetó de las faldas de su madre y todos miraron hacia el mar. Bridgette sonrió al verles asomarse al fin, a clara distancia del mar. Pero los gemelos no dudaron en acercarse más.

-¡Mamá!- los gemelos ya no eran unos niños, sino unos apuestos adolescentes.

Adrien se acercó con Marinette que le dio su espacio a Bridgette.

-No me puedo creer que haya pasado un año desde la última vez que los vio.

-Es normal, nosotros nos movemos siempre a aguas cálidas y eso nos hace viajar por todo el mundo. Los gemelos eligieron viajar con Félix para así adaptarse a la vida marina y sólo venir los veranos aquí, estos años los ha convertido en expertos del mar.

El maestro Fu se acercó a Bridgette que lucía nerviosa y no era la única, Félix también aguardaba en silencio.

-Como todos saben el tratamiento de Bridgette comenzó hace años después de encontrar la cura. Retirar el cristal era doloroso y sólo podía quitarle una minúscula parte cada cierto tiempo para que su cuerpo no sufriera demasiado.- este se giró a Bridgette y sonrió.- Hace unas semanas el último pedazo fue retirado. Ya nada te ata a tierra, eres libre.- Bridgette sonrió y luego miró a los demás. Félix se acercó, tenía algo en la espalda pero eso no parecía querer mostrarse.

Ella se acercó al mar pero al ver una ola venir ella retrocedió.

-¿Bridgette?

-L-Lo siento es que… tengo miedo.- admitió sintiendo las ganas de llorar.- Tengo miedo de que al final haya aunque sea un pedazo pequeño en mí. Y yo… no lo sé.

Félix quiso decirle algo pero una pequeña vocecita hizo ruido en su espalda.

-Mmmmh…- la pequeña de cabellos oscuros como su madre se asomó después de despertar de su siesta.

-¿Mamá?- Bridgette sintió su corazón latir al ver al fin a su pequeña niña.- ¡Ah! Me quedé dormida. ¡Mamá!- exclamó la pequeña.- ¿Vas a venir con nosotros este año?- Bridgette sintió deseos de poder abrazar a toda su familia, pero el agua…

-Bridgette.- le llamó Félix.- Está bien. No tengas miedo. Estamos todos aquí para ti.- tragando sus lágrimas ella comenzó a avanzar hacia el mar. Pero antes de poder hacerlo sacó de su bolsillo algo y lo lanzó hacia Adrien, para sorpresa de los dos fue Hugo quien lo atrapó.

-Ya todo está en regla. Pueden ocupar mi casa cuando quieran. Espero que para ustedes sea también un lugar donde puedan siempre hacer sonrisas.

Sus pies tocaron el mar. Tembló ante el tacto, no era lo mismo que el agua de su bañera, se sentía distinta. Pero al ver sus pies ser cubiertos por una ola dejó salir una risa temblorosa y todos aplaudieron y gritaron felices por Bridgette. Ella entonces se lanzó al mar, siendo recibida primero por sus hijos que la abrazaron y después por Félix que abrazó y besó con pasión. Fue un brillo casi imperceptible lo que se vio en el collar de Bridgette y después ella misma se separó al sentir ese extraño hormigueo en sus piernas que al levantar ya no existían sino que en su lugar había una cola de escamas azul cielo con sombras blancas. Igual a la de su hija. Todos celebraron el gran acontecimiento en la fiesta y Marinette se quedó con el vestido de Bridgette que dejó que la corriente regresara a la playa.

No tardó en llegar los abuelos que no dudaron en abrazar a sus nietos que al tocar el agua se transformaron en sirenas y tritones, Emilie mimaba por igual a sus nietos, incluyendo al hijo de Chloe porque era una hija para ella. Hasta que la noche al fin cubrió toda la playa siguieron celebrando.

Marinette observó a su hija como sirena y sintió un hueco en el estómago.

-Marinette, ¿pasa algo?- preguntó Adrien que tenía a Hugo ya dormido babeando su hombro.

-Sé que nuestros hijos elegirán qué vida vivir, pero espero que pasen muchos, pero muchos años para eso porque quiero disfrutar de ellos todo lo posible.- Adrien rio entre dientes.

-No te preocupes Marinette, te aseguro que nuestros hijos no se irán de nuestro lado en mucho tiempo, además, no es como si de repente se fuesen a unir a alguien, ¿verdad?

-¡NOOOOOOO!- el grito de Claude se escuchó por toda la playa al ver a su hija tomar de la mano al hijo de Nathaniel y Chloe, Cedric.- Princesita, no… no hagas eso.- dijo al ver en la mano de su hija un brazalete rojo, la pequeña miró confundida a todos pero hizo desaparecer el brazalete para alivio de su padre que tomó a su hija en brazos.- No hagas eso nunca, por favor. Menos a esa edad…- la niña no entendía nada pero Claude se veía pálido como el papel y Juliet lo estaba calmando.

Adrien también palideció en un momento.

-T-Tal vez debamos hablar con Emma sobre eso.- tartamudeó y Marinette rio.

-Lo haremos mañana. Te lo prometo.

Un poco alejado de la playa, estaba Emma sentada sobre las rocas mirando el cielo estrellado.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Tristán y Emma sonrió.

-Miro las estrellas. No se ven así en la ciudad.

-Eso es cierto.- Tristán miró la cola de su amiga, era de un bonito color verde y sus aletas eran rosadas, este tragó un poco y sonrojado se sentó más cerca.- ¿Tú serás una sirena cuando crezcas?

-No lo sé. Pero quiero estar contigo siempre.

-Yo también, no quiero que nada nos separe. Pero ¿cómo haremos que no sea así?

Emma parpadeó un momento y entonces puso su mano en el pecho de Tristán, este se quejó por la palmada pero pronto comenzó a sentir calor y apareció un collar plateado con un aro con símbolos del mar tenía en el centro un lapislázuli en forma de lágrima.

-Escuché que papá le dio una joya a mamá para estar siempre juntos. Yo te doy la mía y así pase lo que pase siempre vamos a estar juntos. Cuando veas tu collar también verás el cielo que no está en la ciudad.

-Woooow, te prometo nunca quitármelo.

-Más te vale. Porque nunca, nuuuuunca deberás quitártelo, es nuestro pacto.

-Es una promesa.

Los dos sonrieron con sus miradas en el cielo y sus dedos cerca de tocarse en el mar. Nadie se enteraría de ese collar hasta mucho tiempo después, cuando otra historia de amor comenzase, pero así como sus padres ellos siempre irían directo, aunque fuera nadando o corriendo, hacia su felicidad.

Fin.