Recibe una caja envuelta a su dirección, pero no es su cumpleaños ni el de su mamá.

Era de Joseph. Ahora es tuya.

-Jotaro.

Para su sorpresa se trata de una bufanda. No le gusta lo suficiente, es verde y con líneas, se nota la antigüedad. Trata de arreglarlo con su stand, pero parece ser que no combina con nada de lo que tiene en el guardarropa.

—Josuke, ¿ya sacaste la basura? —pregunta su madre.

—Toma, mamá.

—¿y esto?

—Un regalo.

—Es muy fea.

—¿verdad que sí? El señor Jotaro me la envió diciendo que ahora es mía...

Entonces Tomoko simplemente se la arrebata y la huele, y su corazón parece bombear cada vez más rápido. Y trata de no actuar como si tuviera otra vez dieciocho enfrente de su hijo.