—¿Crees en las vidas pasadas, Jojo?
Zeppeli inicia la conversación para distraerlo cuando están entrenando a campo abierto, no siempre es amable cuando se trata de golpearlo, después de todo, sus enemigos tampoco lo serían, mucho menos Dio.
—¿Usted lo cree?
—Creo que morimos todo el tiempo —dice, mientras Jonathan brinca y esquiva, pero atina a sonreír.
—¿Y eso qué significa?
—Que el entrenamiento terminó ya, ve a lavarte. —Recoge su sombrero que se le ha caído entre los movimientos bruscos de ambos.
—Pienso que es muy optimista creer que podemos encontrarnos después de la muerte, señor Zeppeli. —Se retira la camisa, ya sucia, para refrescarse un poco. Después de hacerlo, mira al rededor, cerciorándose de que no hay personas cerca para mirarlo. A Zeppeli eso le hace gracia.
El maestro sabe que su destino le ha puesto fecha límite y confía completamente en Jojo para lo que suceda después, ese chico con el alma más pura que ha visto.
—No importa lo que pase allá afuera, Jojo. Así como morimos, nuestra voluntad vive también. En otros, en los que quedan.
Pero Jonathan no lo entendió en ese momento.
...
—Oye, Johnny, ¿Crees en las vidas pasadas?
Johnny resopla molesto ante la cercanía de su amigo, recién se estaba quedando dormido cuando su voz lo despertó.
Igual, siempre guardaba sus preguntas profundas para los momentos menos indicados.
El sonido de lobos y de grillos y del viento desvanecen cualquier amago de su mente a contestarle.
—Duerme ya, Gyro.
