Amargos momentos

Apartado de la civilización en general el joven unicornio aún seguía inconsciente en el suelo, en esos momentos el retumbar de la tierra provoco que la antigua casa se sacudiera y despertara al joven.

Poco a poco el unicornio abrió los ojos, acostumbrándose lentamente a los rayos del sol, el joven aun tirado en el suelo miro el cielo dándose cuenta que había dormido toda la noche o por lo menos a lo que recordaba, sabiendo que el día pasaba tan rápido, no tenia la menor idea si ya era de tarde o de mañana.

-¿Estuve en coma o solo me dormí?

Mirando a todos lados, el joven veía que aun estaba en la pesadilla que había pensado tener.

-No puedo creer que todo lo que estaba pasando sea cierto.

El joven trato de levantarse, poco a poco ya no sentía debilidad de hacer ese movimiento parecía acostumbrarse a su nuevo cuerpo, solo que sentía cierta debilidad al tratar de mirar el sol.

-El sol es más fuerte en este lugar, o ¿Qué carajos?

Alejándose del sol, el cantante camino por el resto de la vieja casa para encontrar alimento o si es que fuera posible, algo de agua fresca. Buscando a los alrededores no encontraba mucho, dibujando un mapa de la casa en su cabeza noto que había un intento de cocina junto a la sala en la que estaba, un cuarto al lado que era el baño, ahí estaba el espejo. Y ya sin mas una salida al patio de la casa, parecía que el que vivía era un agricultor debido a múltiples plantas que ni sabia si eran comida o solo adorno.

-Lo que haría por una pizza – dijo recordando el olor y textura en su cabeza.

Tanto fue su alucinación que mordió un pedazo de madera y arranco el trozo, pocos segundos después, volviendo a la realidad vio el pedazo de madera y lo escupió.

-¿Qué mierda?, ¿Cómo puedo tener tanta hambre de repente?, no es como que halla estado hambriento mas de una semana.

Un dolor al estomago lo hizo volver y preocupar al joven unicornio. No esperaba que tanto asi, sintiera tanta hambre.

-Entonces ¿qué comeré?, este lugar parece mas abandonado que la vida sexual de Stephen.

El unicornio recordó el nombre de su amigo y sintió un poco un dolor en la cabeza que casi lo manda de nuevo al suelo, recuperándose de la posible caída. Miro a todos lados de nuevo.

-Y….. ¿Por qué a mi?, he sido todo lo malo del mundo, no recuerdo ni una vez que no halla estado drogado y ahora estoy renacido en un caballito blanco con un cacho, lo mas probable que se halla refugiado aquí en sus últimos días de vida…. Espera, no se supone que al renacer debo ser un animal pequeñito para cumplir esas estupideces del ciclo de la vida?

Razonando la situación se dio cuenta que a pesar de seguir vivo, renacer y por no saber que paso también ser un adulto de la especie animal que es.

A las afueras de la vieja casa empezaba a pasar de regreso el tren desde Crystal Empire, sacudiendo la tierra el joven unicornio se sorprendió de estar tan cerca de la civilización.

-No se si sea buena idea seguir el tren, pero si no aprovecho la luz del sol antes de que oscurezca, es mas probable de que algo me ataque.

Revisando por ultima vez el lugar en busca de algo, se percato de un cofre que estaba abajo del pórtico que miraba al patio. Kurtz intento jalarlo pero con las patas que tenia apenas podía solo golpearlo y empujarlo mas.

-Estúpidos muñones que tengo en lugar de manos. Sea lo que sea debe ser la razón por la que llegue aquí.

Dejando eso volvió a la sala principal, desde ahí veía el humo a los lejos.

-Bien, no tengo nada, no tengo comida, y estoy de seguro llendo hacia mi muerte. Que gran dia para renacer y morir.

Al poco tiempo que termino de decir eso el sol volvió a bajar del cielo rápidamente y dejando de nuevo a la luna en todo lo alto.

-Me cago en todo….. No tengo mas opción que salir asi, es eso o quedarme a convulsionar por la falta de comida.

Kurtz dio un paso hacia afuera y camino directo a donde vio la estela de humo, caminando hacia un destino incierto no sabia si encontraría civilización y mejor aun a alguien que no intentara venderlo o peor, disecarlo.

Pasaron los minutos y apenas ya podía ver las vías del tren a lo lejos, parecía que se había alejado de todo a miles de kilómetros porque ya no veía la casa en la que estaba.

Pasaron las horas, casi cuatro horas caminando y aun la oscuridad acompañaba a Kurtz, parecía que la noche duraba mas porque apenas había vivido unos minutos con el sol antes de que cambiara a la luna. Unos minutos después llego al fin Kurtz a las vías del tren.

-Okay, supongo que llendo a cualquier lado podre llegar a la civilización

En eso su estomago gruño fuertemente haciendo estremecerse al unicornio.

-¿Y en que lado demorare menos?

Sin pensarlo muy bien tomo el camino de la derecha, la única lógica que tenia era de los pocos laberintos que hacia como juegos, "Si vas a la derecha es mas probable que encuentres el tesoro".

La verdad no sabia a donde iba lo poco que sabia era que debía encontrar civilización y asi alimentarse un poco para saber en que parte del mundo estaba.

-Siendo un caballo….. comeré carne?, espero que si, porque comeré toda una vaca ni bien vea el momento.

Caminado unos minutos mas, realmente pasaron casi otras dos horas mas, el joven unicornio aun tenia hambre y solo podía mirarse a si mismo disfrutando alguna comida y diciéndole a Dios que se jodiese.

Ya estando cansado de caminar Kurtz volvió a asomar la vista hacia el horizonte y no viendo nada, girando la cabeza recordaba aun el cruce.

-Espero haber elegido el camino correcto, no quiero morir aquí….. mierda….

Los minutos pasaban, Kurtz notaba como ahora la luna empezaba a descender lentamente. El joven conto en su cabeza cada minuto y dijo en voz alta.

-Casi siete horas u ocho, quien sabe…..

El sol empezó a elevarse y el joven confiado de que al fin podía ir a la segura y sin miedo de encontrarse algo peligroso como algún tigre o un león. Pues Kurtz aunque no halla estudiado mucho pensaba que el bosque era igual a la sabana en todo.

-Genial unos rayitos de sol para mi pobre cuerpo.

Apenas el sol toco el pelaje del unicornio este se sintió mas cansado y quería caer al suelo del calor que sentía.

-Mierda, no recuerdo que esto hacia el sol a mi piel, o soy yo o este cuerpo es mas débil al sol, ¿Quién rayos es tan débil a la luz del sol?

El sol en lugar de elevarse lentamente se elevo rápido en lo alto haciendo que todo el pelaje de Kurtz empezara a emanar vapor, como si estuviera secándose por completo.

-Ah, mierda….. esto no…. puede ….. ser….. verdad

Levantando la mirada, pudo ver una pequeña casa con un molino de esos. Parecia salvado, pero debía llegar ahí cuanto antes. Al dar un paso en falso su pata se doblo y toco el suelo, haciendo que sintiera el calor de la tierra que era aun mas fuerte que el calor proveniente del sol mismo.

-Joder… no… no quiero….. prefiero haber muerto….

Cansado y tirado en el suelo sin fuerzas para levantarse, solo miro a lo lejos la casa y como una figura empeza a caminar hacia el.

-Por favor…ayúdeme…..

Diciendo esto empezó a cerrar sus ojos mirando a las justas como la figura dejaba de caminar y empezaba a correr a toda velocidad hacia el.

-¡MARBLE! ¡Trae el botiquín! – dijo la voz que se estaba acercando

-Tranquilo amigo, ¿Qué te paso?

Al cerrar por completo los ojos Kurtz se desmayo, y ya no escucho nada mas de lo que le decía su interrogadora.

Costas de Equestria, camino hacia el reino de los dragones

Un joven pony de piel grisácea clara y crin azul opaca estaba caminado por las costas viendo como cada ola golpeaba la arena.

-Otro dia, parece que no volveras. Espero que no me hallas mentido como solias hacer con los guardias esos.

Los minutos pasaban y nada, solo el golpe de las olas se sentía.

-Deberia largarme o quedarme, eh ahí el dilema – decía todo con una voz dramática

-HAHAHAHAHA, que estúpido sono eso.

El pony miro atento el horizonte y con el, las tierras llenas de piedra volcánica.

-Algun dia regresare a ver a mi viejo amigo Thor, espero que ese dragoncito aun este vivo.

De repente se escucha el susurro de unas voces provenientes del fondo del mar, parece que había llegado a quien el pony esperaba.

La brisa que flotaba por el mar empezó transformarse lentamente en una figura muy parecida a la de las gobernantes de Equestria. La figura se moldeo al ambiente y se revelo ante el pony.

-Hola, princesa Amore – dijo el pony mirando a la figura.

-Buenas, pequeño Junior.

-No me digas asi princesa, sabes que no tengo nada que ver con ese idiota.

-Sin embargo, siento en ti su alma.

-Naci de el, no puedes remediar lo que ya nacio roto.

-En eso tienes razón.

La figura descendió en la orilla de la playa y materializándose a la vista.

-Hola de nuevo, Alt

-No sabes como te extraño princesa.

Tratando de dar una reverencia el pony fue levantado con un casco en su mentón.

-Nunca te inclines, fui princesa, fui una amiga, fui una pony como todos.

-Y fuiste mi esposa….

-No te deprimas, ambos sabíamos que el pequeño sombra solo esta descarriado y sabias perfectamente que podía hacerse un villano o seria el gran gobernante que estaba predestinado a ser.

-Maldita sea el dia que no hize nada, te deje hablar con el a solas. Y cuando llegue solo pude tomar un fragmento de tu cuerno.

El pony frotándose el pecho develo un collar hecho con una piedra muy brillante que parecía un diamante puro. La princesa tomo el casco del pony y miro a los ojos de su amante.

-No fue tu culpa, dejando mi cuerpo físico pude visitar todos los lugares que soñé en las fotos que tenias.

-Y quería llevarte a cada uno de ellos.

-Lo se, pero el deber esta por encima de eso.

-Porque simplemente, yo tomo el poder de todo, yo seria mas justo que las princesas y que cualquier gobierno que instauraran los ponys.

-Tu trabajo no esta en gobernar, debes creer en los ponys, haci como yo crei en ti…..

Diciendo esto ultimo la figura se desvanecio y se junto con la brisa del mar.

-Espero que no cambie de parecer….

Volviendo con Kurtz

Unos minutos habían pasado y dos ponys terrestres cuidaban al unicornio. Una pony gris y de pelo largo miraba a Kurtz en un sofá recostado, en eso otra pony de pelo corto entro a la habitación con una toalla pequeña y un pequeño bold con agua.

-Hmmm – dijo la que estaba mirando al joven.

-No lo se Marble, no parece de por aquí. Ademas que nunca recuerdo haberlo visto antes.

-Hmmm?

-Me refiero a que nunca vi a un pony que se evaporara apenas saliera el sol. De todas formas tenemos que sacarlo lo mas rápido posible de la casa.

-Hmmmmm

-Si, pero sabes como se pone papá con las visitas sorpresa.

-Hmmm – dijo mostrando una pequeña sonrisa.

-Podria funcionar, recuerda que Maud vendrá en unos días asi que no tendría sentido que su novio viniera antes que ella.

-Hummmm – dijo un tanto decaída.

-No te encariñes mucho hermana, lo ayudamos y ya, seguro tendrá cosas mas importantes que hacer.

-Hummm

Hubo un momento de silencio y la pony de pelo corto miro a su hermana un tanto pensativa. Para romper el hielo, la pony recordó la razón por la que lo encontraron en primer lugar.

-Vamos hermana, aun debemos mover las rocas del norte al oeste, les prometimos a mamá y papá que estarían listas cuando volvieran.

-Hmmmm….

-¡¿Qué?! , escúchame hermanita, no puedo hacer ese trabajo sola. Entiendo que te preocupe el forastero pero estas mas sospechosa de lo usual.

-Hmmm – dijo apenas audible.

-Por Celestia…. Bien, al menos tienes razón en eso.

-Hmmmm

-Okay, entiendo que si llegaran de inmediato nuestro padre lo azotaria hasta matarlo pensando que es un ladron.

-Hmmm

-Entonces te vere al rato, pero si despierta antes asegúrate de ir al campo norte – dijo señalándola con el casco.

-Hmmm – dijo alegremente haciendo el gesto de la Pinkie promesa.

La pony tomo un pequeño bolso y abriendo la puerta salio de la casa.

En la casa, la pony que se había quedado miraba atenta si despertaba el extraño. En eso noto como empezaba a expulsar pequeñas cantidades de vapor de nuevo de su cuerpo. Ella sin dudarlo se levantó y tomo la toalla, la humedeció un poco y lo coloca en la frente de Kurtz.

En la cabeza de Kurtz

Pues era de suponer para casi todos los que lo conocían que seguro estaba hecho mierda después de tanta coca que se tiraba al dia, pero de contrario toda la zona estaba bien organizada en un pequeña gaveta y en todo lo demás existía un amplio prado que seria la envidia del paraíso, todo era pasto y naturaleza, se podía escuchar como las corrientes de agua golpeaban las piedras crean armoniosas notas musicales.

En medio de todo esa calma estaba Kurtz tirado en el suelo mirando una luz brillante en el cielo.

-¿Por qué no me arden los ojos?

Evidentemente no era consciente de estar en su mente y de por fin pensar por si mismo. Debido a muchas alusinaciones trato de levantarse pero no podía hacer nada, con mucho esfuerzo pudo acomodar su codo contra el suelo levantándose lentamente.

*Kurtz en su mente estaba en la forma humana en su mundo*

-Joder, me duele todo.

Ya en rodillas pudo darse cuenta que estaba como normalmente estaba, miro su mano y le parecio extraño.

-¿Fue un sueño?

Mirando a todos lados pudo darse cuenta que estaba cerca a un archivero, ahí sin mas, como si alguien olvidara uno en un prado.

-Si lo otro era un sueño, entonces ¿qué mierda es en lo que estoy?

Mirando a todos lados y con gran pesar pudo levantarse y mantenerse a las justas en pie. Mientras aun se tambaleaba dio pequeños pasos hacia el archivero, casi apunto de caerse se apoyo en el.

-Me cago en todo, ni en un sueño puedo caminar como se debe, veamos que hay aquí dentro.

Abriendo el archivero se dio con la sorpresa que dentro había una botella de algo parecido a Ron.

-Pues si este es un sueño, no quiero despertar nunca.

Diendo un sorbo al trago de inmediato el entorno del paisaje se empezaba a opacar y todo empezó a caerse en pedazos. El entorno se empezó a moldear a un barrio común y corriente de los suburbios.

-Donde…. espera, yo reconozco esta calle…. ahi esta la cafetería del señor Tincekls. Viejo cabeza de lata, hahahaha….

Kurtz veía como su barrio empezaba a crearse y como cada zona hasta el mas minimo detalle era construido, poco a poco los autos empezaban a pasar y la gente caminaba por las calles tranquilamente.

-Aun extraño este lugar…..

Kurtz se dio cuenta que todo ya se había creado y noto como estaba en la calzada, miro a hacia el lado contrario a la autopista y vio que habían unas pequeñas escaleras que terminaban en una puerta de madera robusta muy bien tallada, proyectaba confianza y alegría al joven.

-Esta….. esta es la casa de mi abuelo….. – dijo tratando de no llorar pero mirando alegremente el lugar.

Camino lentamente hacia el inicio de la escalera y froto la baranda de piedra que estaba a los lados. En eso nota como una pelota de beisbol sale disparada por la ventana rompiendo el cristal, miro atento el accidente y se alejo a tomar la pelota.

-Eso es mio señor…

Kurtz giro la mirada y al no ver a nadie bajo la cabeza para ver a un pequeño niño con los cachetes inflados como globo, era el de pequeño.

-¿Es tuya?

-Si señor, ¿por favor me la devuelve? – el niño estiro la mano para que le dieran la pelota.

-Sera mejor que escondas la pelota sino quieres que tu abuelo te reniegue – dijo Kurtz estirando la mano y dejando caer la pelota en la mano del niño.

El niño miro con duda al joven y sin darle importancia entro por la puerta al final de la escalera, en eso vio como un señor muy mayor estaba atravesando la pista, Kurtz creía reconocer al anciano.

-Abuelo?

El señor camino directo hacia las escaleras sin ver al joven, lentamente y con un poco de dificultad el pobre hombre subia las escaleras. Al abrir la puerta Kurtz reacciono y fue directo hacia el.

-Disculpe….

-Eh?

-Siento mucho esto, pero mi hijo accidentalmente tiro una pelota hacia su ventana.

El anciano miro con duda y molestia al joven, al estirar la mirada y ver la frentera de su casa noto como el vidrio de la ventana estaba sumamente roto.

-¡¿Quee?! Esto lo pagaras muchacho.

-Si y lo siento mucho, mi hijo estaba jugando y avento la pelota dentro, mire…. Para que vea que si lo voy a pagar le dejare la pelota como garantía.

-¿Y yo para que quiero una pelota?

-Quien sabe, tal vez tenga a alguien que quiera jugar con ella.

El pequeño Kurtz miraba por la ventana rota como el señor de hace rato estaba protegiéndolo.

-En eso tienes razón, pero no olvidare la ventana… necesito algo mas para saber que de verdad la vas a reparar.

-Estare aquí a mas tardar en unos minutos.

-Mas te vale no huir.

-Esta bien, lo hare ahora mismo.

Kurtz fue corriendo a toda prisa a la ferretería por un cristal. Llegado ahí nadie se lo dio, porque no se venden ahí cristales y debía preguntar en una vidriería. Kurtz se golpeo la frente y atravesando la calle pudo dar con el cristal.

*No te cuestiones el porque sabia la medida, además el ya lo sabia; y también el dinero*

Tomo el cristal y comprando silicona para fijarlo también fue directo a la casa del anciano, la puerta estaba semi-abierta.

Kurtz entro cuidadoso de no romper el cristal, antes que nada saco el cristal roto o lo que quedaba, puso el vidrio y procedio a fijarlo para que se mantenga ahí por mucho tiempo. Una vez acabado se dio cuenta de lo que hizo, en que momento se había hecho tan hábil para hacer esas cosas.

-Viejo….. ya esta tu ventana.

Kurtz trato de buscar al anciano por todo el lugar, pero no estaba en eso escucha unos pasos corriendo de la casa y azotando fuertemente la puerta.

-¿Pero que?

Al volver al corredor mira como la puerta esta cerrada, su mirada se congela y girando la cabeza mira del lugar de donde posiblemente vinieron los pasos, Kurtz parecía saber lo que pasaba pero no quería pensar en ello.

-Al llegar nota como en una silla estaba sentado el anciano, parecía respirar con dificultad, Kurtz sabia que era lo que posiblemente estaba pasando pero no quería, se acerco al anciano y se agacho para mirarlo cara a cara.

-¿Abuelo? – dijo Kurtz preocupado del estado del anciano.

-¿Qué? Yo no soy tu abuelo, yo solo tengo dos nietos.

Tragando saliva fuertemente, Kurtz tomo las manos del anciano y lo miro directamente.

-Yo soy Adam, abuelo. Soy ese niñito tan cacheton que vive contigo, pero, es que ahora estoy mas grande.

-No es posible, yo acabe de mandar a ese niño por nuestro vecino.

-Lo se…. pero, no quiero volver a vivir este momento….

-….. voy a morir, ¿verdad?

-…. – sin palabras Kurtz miraba con ojos llorosos al anciano.

-¿De que lloras pequeño?

-Trate que no te molestaras conmigo….. pero yo rompi el vidrio de tu ventana, siento haberte mentido diciendo que lo hizo alguien mas.

-Yo sabia que tenias esa pelota, pero no te la quería quitar porque sabia que te gustaba mucho.

-No debi jugar con ella dentro de casa.

-No es tu culpa, los niños son asi – el anciano estiro la mano y froto suavemente la mejilla de Kurtz.

Kurtz giro la cabeza y disfruto de la caricia que le estaba dando su abuelo.

-Si asi seras cuando seas grande, parece que mi hijo de educo bien.

-Papá estaba la mayor parte ausente, solo se que tu me cuidaste mejor y me diste las pocas lecciones que me cuestan recordar a veces.

-No digas eso de tu padre, el es bueno… debes darle paciencia solamente.

-Pero no te sientas mal abuelo, arregle el vidrio para ti.

-Lo se hijo, sabia que lo harias…

-Te pondrás bien, el doctor Phil te sacara de esta….

-Sabiendo que llegaras a adulto me basta, solamente quisiera que tu abuela también te viera …

El lugar en el que estaba Kurtz empezaba a desvanecerse, las paredes y los muebles empezaban a hacerse polvo junto al joven.

-No… abuelo

-Te quiero ….. – dijo el abuelo con una sonrisa que empezó a hacer lagrimiar a Kurtz y mirar como su cuerpo era atraído hacia la calle y como la puerta era azotada con fuerza, escucho algo que no entendio cuando la gente empezó a entrar audazmente a la vieja casa.

-No! ABUELO!

Volviendo al mundo real

La pony había cambiado la toalla al unicornio tres veces, parecía que su cuerpo reprimia el hecho de estar vivo o algo. Ella miro preocupada que la fiebre no cedia y empezó a verter un poco de agua en su pelaje y puso una bolsa de hielo en su frente.

La joven pony miro preocupada como el unicornio empeza a retorcerse.

-¡AAAABBBBUUUUEEEELLLLLOOOOO!

El grito fue tan grande que asustado a la pony y le hizo caer de espaldas contra el suelo, el joven noto como su cuerpo estaba sospechosamente húmedo y tenia algo en la frente. Con un casco pudo tomar la bolsa y mirar ambas cosas.

-Parece que desperté o volvi al sueño, y ¿de donde salio esta bolsa?

*Miro su casco como una cosa y la bolsa evidentemente*