Hola de nuevo, antes que nada espero que todas se encuentren súper bien, como muchas saben ya comencé actualizar, pero esta historia la tenía hace mucho, tengo que reconocer que hasta olvidada.

Pero espero que le puedan dar una oportunidad y me dejen saber que opinan.

Mil gracias a todas (os) recuerden dejarme sus comentario., en un rato más subiré el capítulo 2 , ya actualice Protocolo y subiré capítulo de Entre Balas, esta cuarentena está ayudando a la inspiración

Capitulo I

"Vida casi perfecta"

Estaba segura que mi vida aunque sea por fuera era la envidia de mucha gente, tener la posición que yo tenía estaba segura que muchas mujeres y hombres la quisieran.

Trabajar en las más altas esferas del gobierno era algo que no cualquiera lo conseguía, y a mí me había costado mucho llegar a donde estaba, había tenido que hacer demasiados sacrificios y dejar prácticamente mi vida personal a un lado.

Tenía 28 años y por fin me sentía plena en todos los ámbitos de mi vida, tenía un hermoso departamento en una de las zonas de la ciudad más exclusiva, tenía un hermoso Audi A3 rojo un guardarropa que podían pasar meses y yo no repetir una sola prenda y lo mejor, un trabajo que era mi sueño hecho realidad.

Cuando había terminado mi carrera en relaciones públicas sabía que el mercado era muy competitivo, y más es un país como el mío, en Volterra aunque era un país pequeño, somos unos de los países más ricos, la producción de petróleo y todas las exportaciones que manejábamos, hacían que nuestro país estuviera entre los más ricos del mundo.

Y ni hablar de la explotación turística, tenemos playas que están consideradas entre las más hermosas, y aunque era un país pequeño la lucha de poder era muy grande.

Yo era la asistente particular del presidente Edward Cullen , cuando había ganado las elecciones lo había hecho por una ventaja enorme contra su contrincante Jacob Black.

Yo había comenzado como asesora de campaña de Edward, y cuando por fin el quedo ganador me dio a elegir entre quedarme como directora de medios de presidencia y ser su particular, en ese momento sabía que tenía que jugar muy bien mis cartas, así que decidí que me quedaría como su particular, si él se reelegía como sabía que lo haría, yo ya no iba a poder seguir siendo la directora de medios, pero si me quedaba como su particular seguiría en el gobierno y cuando el saliera de aquí sabía que me llevaría a una de sus multinacionales en un gran puesto.

Eran las 11 de la noche y yo seguía en la oficina, tenía que terminar algunos informes que el presidente me había pedido de manera urgente; estaba por terminar cuando mi móvil comenzó a sonar.

Buenas noches –Respondí de inmediato, de sobra sabía quién era. – En un momento subo – Colgué mi llamada, me levante de inmediato, alise mi falda y me encamine a donde se me solicitaba.

Toque la puerta y cuando escuche el adelante fue como música para mis oídos cuando entre al despacho mi sangre comenzó a bombear mucho más rápido, mi respiración se agito y sentía que los botones de mi blusa querían salir disparados

— Mi hermosa Bella –Él sabía muy bien cómo tratarme a solas.

—Mi guapo Edward – Si aquí estaba yo caminando sensualmente a donde se encontraba el presidente de este país – Pensé que no me llamarías hoy – Dije haciendo un puchero tierno.

— Me moría por llamarte, yo pensé que te habrías ido hace horas, pero conociéndote sabía que estarías haciendo el reporte que te pedí – El sabía que era responsable con mi trabajo.

Me podría decir el señor presidente donde se supone que esta – Su adorable esposa sabía que me llamaría en cualquier momento, para preguntarme por el Edward.

En una junta de estado- No me dio más explicaciones y me jalo para que me sentara en sus piernas y poder disfrutar lo que más me gustaba de trabajar aquí, pego sus labios a los míos en un beso desesperado.

Nos levantamos y de inmediato tiro todo lo que había en el escritorio, me subió en el y comenzó a meter sus manos subiendo por mis piernas hasta dejar mi falda casi de cinturón.

Mis manos tampoco se quedaban quietas, de inmediato comencé a quitar su corbata aunque sabía que no podía lanzarla muy lejos por que siempre nos era de utilidad, mis manos estaban desesperadas por quitar su camisa.

— Creo que alguien está ansiosa – dijo con burla.

Claro que estoy ansiosa, tres semanas sin sentirte es completamente inaceptable y si me disculpas tengo cosas más importantes en ocuparme en este momento y no es hablar – sin darle oportunidad a nada más lo avente un poco para que se sentara en su silla de piel reclinable, de inmediato me baje del escritorio y me hinque frente a él, sin dejar de mirarlo fijamente comencé a bajar su cremallera y claro que como siempre sus boxers Calvin Klein blancos me estorbaban para hacer mi trabajo.

Ya sabía cómo maniobrar así que en segundos su miembro esta fuera y yo me comenzaba a relamer los labios del placer que sabía que estaba a punto de darle a Edward.

Sus gemidos me confirmaban que estaba gozando sabía que le encantaba que le hiciera felaciones, el enredo sus manos en mi larga cabellera castaña obscura y marcaba el ritmo que quería que tuviera.

No quería que terminara tan rápido porque yo también lo necesitaba y él no era el tipo de hombres de las novelas románticas que después de trabajar catorce horas seguidas todavía llegaba y cumplía tres horas como campeón en la cama, pero si tenía que reconocer que estar con él era como subir al cielo y bajar al infierno al mismo tiempo.

Me separe de el con un sonoro plop – Me vuelves loco – Yo sabía que lo volvía loco, no era necesario que me lo dijera, el me sentó nuevamente en el escritorio y abrió mis piernas completamente, jalo su silla y acomodo su perfecta cara entre mis piernas, con sus manos rompió mi tanga, tenía que comprar más, porque a él le fascinaba romper mi ropa interior.

Es momento de que grites y gimas de placer gatita – Cuando dijo eso se sumergió entre mis piernas y vaya que sabía hacer su trabajo, su lengua hacia maravillas en mi clítoris, él tenía razón, en cualquier momento comenzaría a gritar de placer, él me tenía bien sujeta de la cadera y sabía que mi orgasmo estaba muy cerca, él quería acelerar más la llegada porque metió un dedo en mi al mismo tiempo que su lengua seguía haciendo su trabajo y bastaron unos segundos para que yo explotara.

Amo sentir como explotas en boca, pero en este momento quiero que te sientes sobre mí y explotes de nuevo, bañándome de ti – Dicho esto y sin dejarme recuperar un segundo me bajo del escritorio y nos acomodamos para el que el pudiera penetrarme por completo, amaba estar entre sus brazos aunque habían sido contadas la veces que había podido disfrutar de, el completamente desnudo y una cama.

El vaivén se hizo mucho más intenso, fue más rápido y los dos explotamos, tardamos un poco en que nuestras respiraciones se regularizaran.

Me levante y acomode mi falda y mi blusa los tacones no se habían movido de su lugar a Edward le encantaba tomarme con tacones.

—Maravilloso como siempre – Dijo el, claro que era maravilloso estar conmigo.

Sé que fue maravilloso señor presidente – dije con tono de burla. – Es tarde, tu esposa no tarda en comenzar a llamarte para saber a qué hora llegaras – No había terminado de decirlo cuando su celular comenzó a sonar. –No tengo que ser adivina para saber quien es – Me aleje un poco para recoger los documentos que él había tirado y a estas alturas ya no ponía atención a sus llamadas telefónicas con su esposa.

Deja eso, mañana lo recogerá alguien.- Dijo el acercándose a mí para que ayudarme a levantar.

Me imagino que ya te tienes que ir – Más que pregunta era afirmación – Tu esposa te va a estar llamado cada diez minutos – tenía que reconocer que me molestaba mucho cuando su esposita llamaba con tanta insistencia.

Bella , ya lo hemos hablado más de una vez, y desde que nos conocimos tu sabias que era un hombre casado , y sabes muy bien las condiciones de esta relación y si mal no recuerdo tú fuiste la primera en decir que no querías que esto pasara de una noche de pasión – me chocaba cada que me recordaba eso.

Edward llevamos más de dos años así, y no te estoy pidiendo nada, solo que no es cómodo para mí cuando tu esposa marca cada diez minutos – me separe un poco para poder terminar de arreglarme.

Bella de verdad que estas escenas no te quedan, sabes que eres importante en mi vida y que me fascina estar contigo en la intimidad, pero es obvio que no puedo llevarte a cenar o salir a dar un paseo, nosotros no somos personas normales que pueden ni siquiera pueden tener una aventura normal – él tenía razón y sabía que cuando llegara a mi apartamento pensaría mucho mejor las cosas y terminaría dándole la razón a Raffaelo pero en este momento estaba enojada.

Bueno pues tal vez sea momento de que me busque alguien que si pueda salir conmigo y no este enojada porque una esposa nos llame cada diez minutos.- todo lo que estaba diciendo estaba completamente fuera de lugar, pero Edward me estaba sacando de mis casillas, era más fácil darme por mi lado.

Si crees que necesitas eso en tu vida, yo no puedo pedirte que no lo hagas, eres una mujer libre y estoy consciente que en cualquier momento vas a necesitar mucho más de lo que yo voy a poder ofrecerte nunca – Nunca me había dicho eso, pero me daba la tranquilidad de que por lo menos era honesto, y yo tenía que reconocer que sabía que jamás pasaría de ser la aventura de la oficina privada.

Creo que es mejor que me vaya – ya no quería seguir hablando con él, tenía que reconocer que esto me estaba doliendo como la madre.

Cuando Salí de la oficina de presidencia, me subí a mi auto como si el diablo me persiguiera, aunque mi departamento quedaba bastante lejos de mi oficina conduje como loca, necesitaba llegar a mi santuario, calmarme y dejar de pensar con el corazón y enfocarme en cuales eran mis metas a mediano y largo plazo.

Por fin cuando llegue a mi departamento, vi que tenia varios mensajes en la contestadora, pero me imaginaba que la mitad de los que tenia serian de mi madre y la otra mitad de mi padre y la verdad es que no tenia ganas de lidiar en este momento que sus problemas.

Entre directo a la cocina y me serví una copa de vino, en que momento mi corazón se estaba comenzando a interponer en mis planes de vida, aun recordaba como había sido la primera vez que entre Edward y yo se había dado el primer encuentro.

Nos habíamos quedado hasta tarde en la oficina como de costumbre y desde que había comenzado a trabajar para el dos años antes, no había tenido tiempo de tener ni siquiera un buen polvo y eso ya me tenia bastante frustrada.

Edward tenia dos oficinas, en la que recibía a todo mundo y una privada, donde solo entraban personas de su confianza, y yo era una de esas , asi que uno de los tantos días que no habíamos quedado hasta la madrugada fui a su oficina para dejar algunos documentos, cuando entre, ahí estaba Edward, viendo por su gran ventanal, su metro noventa de estatura que lo hacia aun mas imponente, ya no traía la corbata y tenia su camisa desabotonada hasta la mitad, Edward siempre me había parecido uno de los hombres mas tractivos que había visto en mi vida.

Su piel aceitunada hacían el contraste perfecto con sus ojos verdes, su cabello negro como la noche siempre estaba impecablemente peinado, cualquier mujer o por lo menos todas las conocía quería meterse en su cama.

Esa noche en su despacho el tenía una copa de brandy en la mano, en cuanto entre se giro a verme –Es muy tarde Bella, ya no deberías estar aquí – Era mas lógico que el no estuviera aquí, que yo supiera su esposa siempre lo esperaba despierta.

Se acumuló un poco de trabajo y la verdad es que prefiero sacarlos antes de las reunión de pasado mañana, si no , no tendré tiempo de nada – era honesta, sabía que si comenzaba a adelantar trabajo me quedaría aquí hasta el próximo siglo- Creo que el que debería de irse eres tu, te ves muy cansado – sus ojeras delataban que no había podido dormir muy bien.

Tanya y yo hemos estado teniendo muchos problemas – jamás hablaba de su esposa o de algo tan personal conmigo.

Me imagino que la señora Cullen esta molesta por las largas horas que pasas en la oficina – conocía a su esposa desde antes de que el fuera presidente y si tenia algo que reconocer era que Tanya era una mujer demasiado celosa y un poco encimosa con su esposo, quería saber cada minuto de sus actividades.

En ocasiones creo que ella se molesta por el simple hecho de levantarme de la cama – Edward se veía molesto , su esposa era una mujer hermosa eso no lo podía negar y provenía de una de las familias más reconocidas de Volterra.

Es normal, desde comenzó la campaña casi siempre estas en la oficina, trata de entenderla – Si yo fuera su esposa, también estaría molesta por no poder pasar mas tiempo con el entre mis piernas.

¿Y tú Bella, no tienes un hombre que te cele y me odie por retenerte tantas horas en la oficina? – Eso sería muy bueno, pero la verdad es que no había ningún hombre en mi vida, alguno que otro amigo ocasional en este momento no tenía tiempo para una relación.

No Raffaelo, no tengo tiempo de esas cosas en este momento de mi vida, tengo demasiado trabajo aquí en presidencia, para estarme preocupando por una relación. – Aunque si era honesta no me molestaría mucho que un hombre como el me estuviera esperando en mi casa.

Pues me voy a comenzar a preocupar de los hombres de Volterra, no es posible que ninguno te halla conquistado aun – Me dijo con un poco de burla, pero por lo menos ya se veía mas relajado.

Los hombres de Volterra están bien, más bien la que está loca soy yo, sería muy complicado mi trabajo es prioridad para mí – Y no había nada más importante en vida que mi trabajo.

Edward comenzó a acercarse a donde yo me encontraba — Eres una mujer muy hermosa Bella – Vaya eso me había tomado por sorpresa y el tenerlo tan cerca de mí me estaba comenzando a poner muy nerviosa, su olor tan masculino me encantaba.

Gracias por el cumplido – Fue lo más inteligente que se me ocurrió decir. El sabía que me estaba poniendo nerviosa.

¿Que es lo que busca una mujer como tu Bella? – Pregunto, su respiración y la mía chocaban si Edward quería que jugáramos lo haríamos y bien.

¿Qué es lo que quieres que busque Edward? – Respondí pegándome más a el, si es que eso era posible.

No comiences algo que no vas a poder detener – Cuando respondió eso el ya había puesto sus manos en mis caderas y un poco más abajo, lo bueno era que yo no era tan bajita con mi 1.76 de altura.

¿Quién dijo que yo voy a detener algo Edward? – El no lo pensó mas y tomo de la cintura y por fin nuestros labios se entrelazaron en una lucha, sensual y excitante.

Desde esa noche estábamos juntos Edward y yo, pocas veces en los viajes él y yo nos quedamos juntos teníamos que ser sumamente reservados, y en la mayoría de los viajes de estado viajaba su esposa con el, así que era aún más imposible.

La mayoría de gente comenzaba a preocuparse de que Edward y su esposa no tuvieran hijos, pero nadie se atrevía a preguntar nada directamente.

Odiaba cuando los recuerdos llegaban a mí, prefería pensar solo en el hoy, porque cada que recordaba algo con Edward mi corazón brincaba y sabía muy bien que si me enamoraba terminaría perdiéndome a mí misma.

A la mañana siguiente cuando llegue a mi oficina ya tenía mil pendientes pero lo que más me sorprendió fue ver a Tanya Cullen ahí esperándome.

Buenos días Señora Cullen – Era extraño que ella estuviera aquí.

Hola , Bella buenos días y por favor dime Tanya – Me saludo amablemente dándome un beso en la mejilla.

Claro Tanya dime en que puedo servirte – Puse mi bolsa en su lugar y de inmediato me senté.

Estoy muy preocupada por Edward trabaja demasiado y llega muy tarde a casa, se que tu eres de sus más fieles colaboradoras y se que eres una de las pocas personas que tiene acceso a todo lo relacionado con mi esposo - Cuando me dijo eso, ya sabía por dónde iba, mientras ella iba yo ya regresaba de la segunda vuelta.

Edward ha tenido mucho trabajo últimamente y sabe que la situación de algunos países nos afecta a nosotros y se acercan elecciones para las cámaras y es lógico que este presionado si los candidatos de nuestro partido no quedan en buenas posiciones – Ella se iba a llevar una decepción si esperaba escuchar de mí que Edward tenía una amante.

Bella yo se que las cosas ahorita están tensas en o que llegan las elecciones para las cámaras, pero estoy casi segura de que Edward tiene una amante – seguí imperturbable, si ella supiera la verdad yo sería la última persona a la que se acercaría.

Tanya te aseguro que Edward no tiene tiempo para tener creo que ni siquiera una amante de pensamiento, de verdad tiene demasiado trabajo y casi todas las horas que pasa aquí está reunido con mucha gente, por ejemplo hoy tiene reuniones con los secretarios economía y desarrollo, tienen que ver varios asuntos y si mi cálculos no me fallan la reunión con ellos no durara menos de tres o cuatro horas – Eso era verdad.

¿Bella de verdad el no tiene una amante? – Pregunto preocupada.

Te aseguro que no, jamás le conocido otra mujer que no seas tú.

Es que siento que el tardarme tanto en quedar embarazada nos está afectando, sé que él ya quiere tener hijos y de verdad que por más que sigo las recomendaciones médicas no he podido quedar embarazada – Cuando me dijo eso, tengo que reconocer que sentí un pinchazo de celos, el saber que Edward le hacia el amor me dolió un poco.

Yo sabía de sobra que Edward quería hijos y los anhelaba desde antes de asumir la presidencia pero aún no habían logrado tenerlo.

Tanya creo que no te has podido embarazar por estar tan tensionada y estar pensando solo en eso, veras que cuando menos lo pienses quedaras embarazada – Me dolía darle estos consejos pero no podía hacer otra cosa.

Bella las cosas entre Edward y yo no han estado bien, sabes que soy una mujer un poco ansiosa – ¿Un poco? Era un tanto loca – Pero amo a Edward, yo no sabría vivir sin él, cuando el y yo nos casamos, sé que fue más intercambio comercial que un matrimonió por amor, pero yo amo profundamente a mi esposo y no sabría que hacer sin el – Dijo en un tono desesperado.

Tanya cálmate te aseguro que Edward ni siquiera ha pensado en estar sin ti , confía en el – La verdad ya me estaba aburriendo de los lloriqueos de la primera dama, yo tenía mucho trabajo.

De verdad muchas gracias Bella, eres una gran amiga - ¿Amiga? Yo no era su amiga.

Estábamos despidiéndonos cuando Edward entro a mi oficina – Tanya ¿Qué haces aquí? – Pregunto preocupado.

Nada amor, ya me voy tranquilo ya me voy, solo quería platicar algunas cosas con Bella – Dijo dándole un beso en los labios.

¿Todo bien? – Cuando pregunto eso, me miró fijamente a mí.

Edward, tranquilo, sabes que a veces tiendo a exagerar todo, pero Bella me ha tranquilizado – Edward me miro dudoso.

Bueno Bella tiene ese don – Dijo un poco escéptico.

Por fin se fue Tanya y Edward se sentó ahora, a pesar de que el era mi jefe, al parecer no entendía que tenía mucho trabajo.

¿Para qué vino Tanya? – Si no le respondía corría el riesgo de que no me dejara en paz.

Vino a preguntarme que si tenías una amante y a contarme que las cosas entre ustedes no están nada bien – Quería decirle las cosas lo más resumidamente posible para que me dejara trabajar.

¿Y qué le dijiste? – No podía creer que me preguntara eso, que no se había dado cuenta que su esposa se había ido de lo más tranquila posible.

Edward, le dije que no tenías ninguna amante, le dije lo que le de dicho siempre que viene y me pregunta, ahora si me disculpas tengo mucho trabajo – Él era presidente y podía darse el lujo de cancelar todas sus citas yo no podía darme el lujo de no tener listo lo que el mismo me pedía.

Creo que sigues molesta por lo que paso anoche – Este hombre no entendía ni directa ni indirectamente.

No, lo que pasa es que de verdad tengo mucho trabajo, y en todo lo que me dijiste anoche tenías razón, yo no tengo por qué ponerme en ningún plan yo sabía de sobra como eran las cosas contigo. – Espera que con esta explicación se diera por vencido y me dejara trabajar.

¿Has pensado buscar lo que yo no te doy en otro hombre? – ¿A qué demonios venia esa pregunta?, el sabia de sobra que no, pero si esperaba que le dijera, ¡oh! Edward claro que no , eres el único que importa eres tu, pues claro que no.

Edward de verdad tengo mucho trabajo y no creo que esto sea tema para tratar ahorita , te recuerdo que están por llegar los secretarios y en la tarde tienes una reunión con un ministro, por favor vamos a trabajar – Ya no quería seguir hablando de nada personal, asi que comencé a revisar mis documento que tenía que tener listos para sus juntas.

Al parecer Edward entendió muy bien por después de quedarse unos segundo observándome se salio sin decir una sola palabra mas, gracias a las dos visitas que había tenido el tiempo se me había venido encima, Edward comenzó con sus reuniones y yo me enfoque en varios asuntos que tenían que quedar finiquitados hoy, aunque sonara extraño yo contaba con una asistente, Alice , ella era un ángel caído del cielo en mis momento de crisis como este, tenia que contestar la invitación que le habían realizado a Raffaelo para viajar a Washington , el ya me había dicho que aceptara, por que asi aprovecharía para ver algo de sus negocios.

También tenia que responder una invitación que le habían hecho a un pequeño principado, al parecer ese país quería tener tratos comerciales con nosotros, tenía muchas correspondencia que responder cuando Raffaelo me mandó llamar a su oficina.

Me apresure a ir , por que al parecer era una junta importante ya que vi que entraban otros colaboradores cercanos a Raffaelo.

Pasen y tomen asiento, acabo de terminar mi reunión con el secretario de comunicación social y como saben él es de mis más cercanos colaboradores para decirme que los planes que tenemos para la cámara están a punto de caerse por la borda – Vaya esto si que era muy serio.

En que se basa Garrett para decir? – Pregunto Emmet que era el coordinador de la presidencia.

Garrett estuvo en una reunión en días pasados, al parecer Jacob Black está metiendo sus manos para que todo quede del lado de el tanto en la cámara alta como en la cámara baja y si lo pensamos detenidamente lo que está haciendo ese imbécil es preparar terreno para las próximas elecciones. – Jacob Black era el eterno rival de Edward, hasta por la esposa habían peleado y cuando Edward y el habían competido en las elecciones presidenciales había sido todo un escándalo todos lo trapos sucios que se sacaron , pero mi jefe había tenido más carisma y se había ganado el voto de todo mundo.

Edward la única forma de que Black gane terreno en las cámaras con su partido es que los opositores que tu tienes dentro del mismo partido comience apoyarlo – La verdad es que no creía que muchos se atrevieran hacer algo asi, por lo menos hasta el momento en las encuestas Edward tenía la confianza de casi todos los votantes.

Bella necesito que te encargues de investigar a profundidad a cada uno de mis opositores dentro del partido que nos pueden hacer daño y lo necesito para ayer – Ok esto me decía que me tendría hasta las altas horas de la noche con todos mis contactos sacando toda la información posible.

Emmet quiero que te coordines con el presidente del partido para que tengamos una reunión urgente hoy mismo, no me importa si es a las 12 de noche, lo quiero aquí hoy.

Jasper , es urgente que la gente que tenemos infiltrada en el partido de Black nos dé información que podamos utilizar en contra de él o de los que se están postulando para los cargos en las cámaras – Jasper era su mano izquierda de Edward, y digo la izquierda por que la derecha era yo.

Por eso sabía que algo era grave cuando Raffaelo nos mandaba llamar solo a nosotros tres a reunión.

Todo esto lo quiero para ayer, así que comiencen a trabajar – Los tres salimos de inmediato de la oficina.

En cuanto llegue a mi despacho, le di a Alice todo el trabajo que no era prioritario y confidencial, para poder enfocarme en lo que mi jefe me había pedido, que era buscar los trapos sucios dentro de mí mismo partido y aunque Edward no era un gobernante corrupto varios de lo que estaban o querían estar en el gobierno si lo eran.

La verdad es que no fue tan complicado como esperaba, para ser políticos no sabían poner su basura bajo la alfombra, de varios opositores Edward había encontrado cosas muy interesantes, desde negocios nada claros hasta amantes muy jóvenes.

La ventaja que tenía Edward es que nos tenía a nosotros para cubrir sus errores, la verdad había perdido hasta la noción de la hora que era, cuando Alice me llevo la sexta taza de café me di cuenta que eran las 12:00pm.

Alice es hora de que vayas a descansar – Sabia que ella si tenía una vida fuera de aquí.

La verdad si te tomo la palabra ha sido un día demasiado complicado y de mucho estrés, no sé cómo lo aguantas también. - En ocasiones ni yo sabía.

Bueno, tengo una linda asistente que me ayuda –

Que descanses Bella – Nos despedimos y me sumergí nuevamente en toda la información que me habían enviado varios de mis contactos, cuando la bendita línea directa de la oficina de Edward sonó.

Descolgué de inmediato y lo único que se dijo en un – Ven a mi oficina – se oía bastante tenso, pero yo también lo estaba y por más que lo quisiera o me gustara esta no sería una de esas noches en las que permito que me haga lo que se le dé la gana en su escritorio.

Tome mi IPad y fui de inmediato a su oficina, la persona de seguridad me abrió de inmediato, en cuanto lo vi , me di cuenta que era momento de que por hoy dejáramos de trabajar , se veía demacrado y nunca lo había visto asi.

¿Edward todo bien? – Me preocupaba que algo le pasara en su salud por todo lo que estaba sucediendo en las cámaras.

Sabes Bella, hay días como este que solo puedo tener una cosa en mi cabeza, no puedo lidiar con más cosas – Dijo mirándome fijamente, como si yo hubiera cometido un grave error.

Edward ya estoy reuniendo la información que me solicitaste, si quieres puedo darte un preliminar este momento, tienes que confiar en el equipo de personas con las que trabajas.

No estoy hablando del trabajo – estaba demasiado serio.

Si es por la conversación que tuve con tu esposa en la mañana, por favor Edward, sabes que lo que siempre le digo es que ella es la única mujer en tu vida, que ella es la única persona que ocupa tu corazón y que no se presione por lo de los hijos, jamás le diría que tú y yo tenemos algo que ver – Me dolía que me creyera capaz de traicionarlo de esa manera.

Bella no se trata nada mas de eso, de verdad crees que solo me importa lo que hables con Tanya, no Bella, me importa saber qué es lo que pasa contigo y conmigo, quiero saber si vas a buscar a otra personas para que te de lo que yo no puedo – Cuando me dijo eso, yo no sabía si enojarme o ponerme feliz se saber que lo nuestro le importaba lo suficiente para que estuviera preocupado.

Edward no puedo creer que me preguntes eso, he estado contigo demasiados años para que no me conozcas y sepas como soy, pero si te va a dejar mucho más tranquilo saber que no me interesa buscar a nadie pues te lo digo –

Bella eres importante para mí y lo sabes de sobra, pero debes de entender mi posición, sé que te pido mucho y que puedo sonar egoísta pero no quiero perderte por nada del mundo – Cuando me dijo eso se levantó de su silla y fue a donde yo estaba sentada. —Eres un bálsamo en mi alma Bella, eso no lo dudes ni un minuto – Era la primera vez que me hablaba de esa manera, y no estaba segura de como sentirme respecto a eso.

Delicadamente me tomo del rostro y nos dimos un beso como nunca, que aunque la pasión era palpable había algo más allí – No quiero perderte, sabes que lo que eres en mi vida – El problema es que no lo sabía.

Creo que es momento de nos vayamos a descansar, hoy ha sido un día muy pesado y mañana me imagino lo será más, pero quiero que sepas que tú también eres importante en mi vida – Lo bese suavemente y no le di oportunidad a nada más y Salí de su oficina, no quería caer, necesitaba volver a poner todo en perspectiva