Rey Pov
Por favor, sálvame de aquí
Muy lejos…
Por favor, tome mi mano
Más cerca…
No le temo a la muerte, lo supe desde el momento que me quede sola, en el instante en que mis padres soltaron mi mano y me abandonaron, era consciente de que no tenía nada ni mucho menos a alguien que se preocupara por mí, ¿tendría que arreglármelas el resto de mi vida por mi misma? Si, ¿Acaso alguien tendría misericordia de una niña? No, por eso no me arrepiento de lo que hice ni de lo que soy, cada una de mis decisiones me trajeron a este preciso momento, tal vez este era mi destino, los caminos de la fuerza misteriosos son, dijo un hombre sabio alguna vez, el amor te da la fuerza para continuar, los amigos, todas las personas que importan en tu vida, yo ya tuve suficiente de ellos, pero ¿Por qué me duele pensar en él? ¿Por qué la idea de no volverlo a ver me resulta dolorosa?, siento mis ojos cada vez más pesados, poco a poco la fuerza que aun fluye en mi interior comienza a desvanecerse como la arena que caía de entre mis dedos en la desértica Jakku; cierro los ojos y la imagen de Ben aparece en mis memorias, no me resisto, me aferro a los últimos segundos que me quedan de vida e imagino una vida, una donde él toma mi mano e inicia una vida nueva dejando atrás esa oscuridad, no sonríe, él siempre es así, su rostro serio adornado por ese centenar de lunares, la marca en su ojo que le fue propiciada, sus labios gruesos carmesí y esa mirada… esa mirada que me hizo creer que lo podía rescatar. Su voz llama mi nombre ¿acaso está esperando por mí? , es nuestro destino después de todo ¿no? Somos dos que son uno, si es así puedo irme feliz.
Puedo tomar esa mano áspera y tosca que sujeta la mía con gentileza, puedo dejar que mi cabeza descanse en su pecho mientras sus brazos acunan mi cuerpo, puedo… hacer este momento eterno.
-Ben- lo llamo, no responde solo me sujeta con fuerza
-Rey- dice mi nombre como un lamento – aun no es tu momento querida- me asegura mientras escucho levemente los latidos de su corazón que se incrementan a cada segundo que pasa, siento la vergüenza apoderarse de mí y la satisfacción al saber que eh sido yo la que ha provocado tal sentimiento.
-Podemos estar juntos- le respondo ignorando sus palabras, es mi momento, finalmente podemos estar juntos, no pienso renunciar a esto, aferro el agarre de mis manos en su camiseta.
-Rey- me llama común tono de voz dulce, aquello es tan nuevo para mí que me separo con tal brusquedad pero sin romper el abrazo solo para buscar sus orbes castaños, sonríe de lado y aquello basta para que mi corazón lata a toda velocidad, su mano se desliza hasta mi mejilla, la acaricia mientras me mira, observo como su rostro se aproxima al mío, cierro mis ojos esperando un beso, sin embargo, nunca llega, los abro solo para encontrarme con su cara a escasos centímetros de la mía, su frente haciendo contacto con la mía, su nariz rozando gentilmente la mía
-Me haces cosquillas- susurro mientras dejo escapar una risa, no tenía idea de que podía reír así, ¿Es acaso esta clase de felicidad que se te da después de la muerte? Si es así estoy agradecida porque lo tengo al a mi lado, abre sus ojos, separa nuestras frentes mientras acuna mi mejilla entre sus manos y finalmente me besa de tal manera que cada una de las extremidades de mi cuerpo se estremecen con el simple roce, los latidos en mi corazón se aceleran y mis manos buscan con desesperación sujetarse con fuerza, porque la verdad es que amo al hombre que atormento mis días, el caballero al que todos le temían , porque al final encontré la parte que me había hecho falta toda mi vida, aquella sensación, su cercanía me hacen sentir que finalmente eh encontrado un lugar al cual llamar hogar.
-Mi Rey- me llama con un tono de dulce mientras acaricia mi espalda y rodea mi cuerpo con un poco de fuerza- si tan solo…tuviéramos más tiempo- me susurra
-lo tenemos, podemos estar juntos por la eternidad-
-tienes que vivir- susurra
-no puedo vivir una vida donde tú no formes parte de ella- le confieso mientras dejo descansar mi cabeza en su pecho- no quiero volver a estar sola-
-No lo estarás- me asegura mientras me abraza con fuerza sin dañarme- si tan solo te hubiera encontrado diez años antes- dice con una voz melancólica
-Ben…- lo llamó mientras me aferro a él con fuerza, porque temo que esto sea un sueño, que alguien me despierte y él no esté más, pero después de todo… ¿Los muertos no vuelven del más allá no?
-Sé que tengo que dejarte ir- me confiesa con un tono de voz que hace que mi corazón se estremezca- pero no tengo el valor de hacerlo-
-No lo hagas- le pido aferrándome a lo poco que tenemos
-No estarás sola- me asegura- tus amigos estarán ahí, la resistencia estará contigo- me recuerda
-pero tú no estarás ahí- contestó con tristeza, un futuro sin Ben- solo serás una memoria-
-Tu memoria- me susurra mientras siento como deposita un beso en mi cabello y separa poco a poco nuestros cuerpos, no quiero, no, no quiero volver a un mundo que solo me ha traído terror y destrucción. Con su mano sujeta mi barbilla y me obliga a verlo, las lágrimas ya han comenzado su descenso y en su mirada solo encuentro la tristeza de esta despedida, besa mi frente – puedes vivir por los dos- me susurra
Y justo después aquellas palabras todo se volvió oscuridad.
Siento como algo fluye a través de todo mi cuerpo, una energía que recorre cada rincón y en un segundo aquella terrible oscuridad comienza a iluminarse por el cielo envuelto en llamas solo, ¿Qué acaba de suceder? Estoy segura de que me morí, lo sentí, el instante en que abandone este mundo solo para encontrarme finalmente con el, es entonces cuando mis ojos finalmente se encuentran con los suyos , los ojos de Ben, su rostro exhausto ya un poco pálido, con rastros de las marcas de una guerra, siento el calor de su mano sobre mi vientre la cual tomó inmediatamente tratando de convencerme de que aquel hombre que me sostiene en brazos es real, con las fuerzas que me quedan me intento sentar con dificultad solo para poder estar más cerca de él, me sonríe con dificultad y siento como sus manos tiemblan mientras intenta sujetar mi cuerpo con fuerza
-Ben- lo llamo, estas aquí, no me dejaste solo me has traído de vuelta.
Lo llamo por su nombre mientras siento su mano deslizarse desde mi espalda hasta mi cuello, no espero más porque mis deseos de estar cerca resulta inmensurable, tomo su rostro entre mis manos para acercarme a él , lo beso, si soy yo la que lo besa con impaciencia, porque esto es lo que eh buscado por tanto tiempo, espere tanto por el regreso de Ben, la espera era tan dolorosa que algunos días incluso pensar en su recuerdo hacia que mi pecho doliera, lo único que deseaba en este momento era hacer de aquel momento algo eterno.
Siento el sabor de la sangre mientras el roce de sus labios resulta tan intenso que me temo desfallecer antes de apartarme de él, sus brazos me envuelven y causan el mismo sentimiento que en aquel sueño, un corazón latiendo a tal velocidad que me temería su explosión en cualquier momento seguido de un hormigueo que recorre el resto de mi cuerpo que se siente desvanecer sino fuera porque me sostiene con tal fuerza, es como si temiera perderme para siempre; nos separamos cuando la falta de aire se hace presente, abro mis ojos y observo como los suyos permanece ocultos por un par de segundos más, lo suficiente para contemplar su rostro de cerca, sus cejas oscuras y muy bien marcadas, esas pestañas largas que ocultan sus ojos color café, esa nariz puntiaguda y pronunciada, seguida de esas pequeñas marcas que adornan su rostro como si de una constelación estelar se tratara, Ben finalmente me abre sus ojos y puedo logro encontrarme con una mirada que transmite paz, tranquilidad; no dice nada solo sujeta mis mejillas y otra de sus primeras veces se hace presente, escucho su sonrisa, siento esa presión en mi pecho seguida del cosquilleo que tantas ocasiones escuche mencionar a las doncellas de Jakku, ¿Acaso aquello era lo que provocaba el estar enamorado?, sin embargo, después de aquella dulce melodía todo se viene hacia abajo, en el momento que su brazo deja de sostener mi cintura con fuerza, el instante en que su mano áspera deja de acunar mi mejilla con delicadeza, lo peor estaba por venir, su cabeza impacta con el suelo frio y rocoso de Exagol, busco su mano con desesperación solo para sujetarla con fuerza, el terror se hace presente, aquella memoria en donde él me decía que aún no era mi momento y tenía que vivir, solo era el preludio de una tragedia que no espere que se convirtiera en realidad.
-Ben- lo llamo mientras comienzo a sentir como el miedo continúa invadiendo mi cuerpo por completo seguido de las lágrimas que no tardan en rodar por mis mejillas – Ben- grito su nombre con desesperación mientras me aferro a su cuerpo, sintiendo como su fuerza se extingue con cada segundo que pasa, temiendo que esta vez en verdad me deje sola para siempre – dijiste que no me dejarías sola- susurro.
De un instante a otro todo cambió, fue cuestión de segundos para regresar a mi realidad y darme cuenta una vez más que estaría sola de nuevo si la fuerza es tan poderosa porque me abandona ahora pensé mientras colocaba mi mano sobre su pecho y con la otra mantenía agarrada con fuerza temiendo el momento en que desapareciera, sintiendo como la poca luz que en su interior quedaba se extinguía en medio de aquella oscuridad, el hecho de que estemos aquí en este sitio tan frío y vacío hacía que mi llanto se intensificara, siempre había estado solo, siempre estuvo en vuelto en medio de una lucha donde su luz constantemente era opacada por la oscuridad, yo… yo le estaba arrebatado lo último que quedaba de él, el lado oscuro gano y el último de los Skywalker ganó. De nuevo suplique a nuestros antepasados hacerse presentes, les rogaba con desesperación
-Aún no se lo lleven- suplicaba en medio de aquel caos, sabía que no había mucho tiempo, no tenía la fuerza para hacer lo que él hizo, no podía, algo paso y no me permitía dar marcha atrás, no podía hacer fluir la fuerza y transmitirla a el – no debiste hacer esto- reclame mientras su final amenazaba con llegar – no quiero que me dejes-
-Tienes que dejarlo ir- escuche la voz tosca de un hombre, levanté la vista solo para encontrarme con la silueta de un Jedi a quien no conocía – si lo amas en verdad, tienes que soltar su mano- me pidió mientras me miraba con tristeza, las lágrimas fluían y yo me resistía
- ¿Quién eres tú? - pregunte mientras me aferraba a Ben con fuerza
-Sabes quién soy, el me llamo tantas veces- confeso mientras se ponía de cuclillas – si tan solo lo hubiera alcanzado antes, si tan solo hubiera tenido la fuerza y lo hubiera sacado de su error al tomar la mano de una senda oscura, que solo trae dolor y perdición – concluyo con pesar
-Su abuelo- salió de mis labios, su presencia lo hacía peor, porque quizá era el presagio de que jamás podría estar de verdad a mi lado – tu puedes ayudarme, ustedes, no quiero que muera aquí- le pedí
-lo sé- me aseguro- pero no hay nada que podamos hacer niña- me respondió mientras pasaba su mano por el cabello de Ben – la oscuridad lo mantuvo lejos por tanto que no tenemos el poder de lograr que permanezca en este plano astral- me aseguro
-debe haber un camino- le suplique – el me trajo a la vida-
-Tú estabas dispuesta a sacrificarte por los demás-
-y ustedes me ayudaron ¿Por qué ahora pretenden que lo abandone? ¿Por qué no pueden ayudarlo como lo hicieron conmigo? -
-Yo tampoco quisiera que el último de mi linaje desapareciera, yo no hago las reglas- me aseguro
-Él se sacrificó por mí, el conocía los riesgos de hacerlo en su estado…traerme a la vida-
-Déjame hacerte una pregunta- dijo con un tono de voz serio - ¿Por qué te aferras a mantenerlo con vida?, sabes que una vez que salga de aquí el tendrá que pagar por todo el terror y destrucción que provoco- lo sabía, era consciente de aquello, pero no estaba dispuesta a perderlo, no después de tanto
-El no hizo aquellas cosas porque lo deseara- le recordé
-Pero tampoco se detuvo- dijo firmemente
-Ben solo quería dejarse de sentir… solo como yo – respondí mientras veía a Ben con un rostro frío e inexpresivo – si tan solo lo hubiera encontrado antes, no habría caído en este mundo lleno de oscuridad-
-Este era su destino- me aseguro
-Debe haber una manera- le cuestione nuevamente – ustedes me han ayudado, solo…una vez más-
-Quizá- respondió pensativo mientras se ponía de pie, permaneció unos cuantos segundos en silencio y me miró fijamente – puede haber una forma de traerlo, pero el precio que pagaras no sé si estés dispuesta a aceptar- dijo lo último con seriedad, el frío en sus palabras me estremeció, pero… ¿Qué podrían querer de mi a esas alturas? ¿Qué podría ser lo que ellos querían de mí?
-haré lo que sea para traerlo de vuelta- respondí mientras miraba sus ojos
-Los maestros dicen que hay una manera de hacer fluir solo un poco de fuerza, la suficiente para mantenerlo con vida y que él se recupere si vivir es lo que él desea, sin embargo- dijo mientras hacia una pausa- Si lo traes de vuelta tendrás que renunciar a la idea de usar la fuerza-
-la fuerza- susurre mientras observaba una vez más a Ben y sentía como su fuerza se desvanecía, una sonrisa amarga se coló de entre mis labios, había pasado gran parte de mi vida sin utilizarla, la fuerza había traído tantas cosas a mi vida, una filosofía de subsistir diferente a la que cualquiera pudiera imaginar, pero la realidad que yo no soy una Jedi, era un usuario de la fuerza que descubrió a una edad tardía, un don que me permitió salvar a mis amigos cuando temía que los perdería y siempre estaría agradecida y si ese era el precio que debía pagar por traerlo de vuelta, no lo lamentaría. – lo haré- respondí – los maestros han sido generosos conmigo-
-joven Rey, una vez hecho no habrá marcha atrás- me recordó mientras nuevamente se agachaba
-Solo que el vuelva a la vida- le pedí mientras sonreía y las lágrimas corrían por mis mejillas, el finalmente sonrió y me miró con dulzura
-Ben deberá pasar el resto de su vida enmendando todo el caos y la oscuridad que trajo- dijo mientras colocaba sus manos sobre su pecho – él pasará el resto de sus días pagándote el gran sacrificio que has hecho por el hoy-
-El me trajo a la vida primero- le recordé mientras observaba como su pecho subía y bajaba nuevamente, seguido de un silbido que se coló de entre sus labios, sus ojos finalmente se abrieron con confusión
-Ben- grite su nombre mientras me echaba sobre él y lo abrazaba con fuerza, las lágrimas fluían como jamás en mi vida lo había hecho – estas aquí- susurraba mientras sentía como sus brazos me rodeaban
- ¿Qué es lo que hiciste? - preguntó con dificultad mientras yo solo me limitaba a escuchar los latidos de su corazón, estaba vivió, había vuelto a mí.
-Gracias- dije finalmente mientras me apartaba de el – gracias Anakin- y no había nada, nadie nos acompañaba y solo pude pensar está hecho Ben me miro con confusión mientras intentaba sentarse con dificultad y dejaba escapar un chasquido provocado por el dolor de aquella acción – cuidado- dije de inmediato mientras sentía el calor de su mano sobre la piel desnuda de mi mejilla
- ¿Qué fue lo que hiciste? - pregunto de nuevo con confusión
-la sola idea de perderte era insoportable para mí- le confesé mientras tomaba su mano
-Rey- llamo mi nombre con dificultad- tenemos que salir de aquí- me recordó mientras intentaba ponerse de pie – este lugar estallara en cualquier momento, puedo sentirlo-
-Salgamos de aquí- respondí
Lo ayude a ponerse de pie y con dificultad salimos de aquel lugar, todos desaparecían a través del hiperespacio observaba como cada uno se iba y como dejábamos detrás aquel planeta lleno de odio y rencor, la oscuridad lo había consumido, Ben continuaba débil, cerraba sus ojos a momentos y la idea de perderlo me agobiaba, mirando aquel cielo estrellado, observando como descendía el número de aliados que desaparecía una idea me detenía de accionar las coordenadas que había ingresado ¿Qué harán cuando lo vean?, toda una galaxia lo único que querrá será su cabeza si saben que permanece con vida, tal cual dijo el maestro Skywalker querrán al culpable de tales atrocidades provocadas en la galaxia.
Me quedo algunos minutos pensando en que puedo hacer cuando alguien me contacta en una de las frecuencias, conozco esa, son ellos
-Rey- la voz de Finn y Poe se escucha llena de júbilo, puedo saberlo por el tono de sus voces que las celebraciones deben de haber comenzado – Rey, Rey responde a nuestro llamado- pedían desde el otro lado
-Chicos- los llamo al unisón
-Estas viva chica ruda- dice Poe con alegría mientras escucho maldecir a Finn y decir que deje de abrazarlo – no tienes idea del gran susto que causaste por estos lados, me lo conto todo, que por un instante tu existencia, tu fuerza había desaparecido- dijo haciendo una pausa- pero algo la trajo de vuelta- termino
-lamento tanto haberlos preocupado- confesé
- eres tu sabíamos que estarías bien- dijo Finn ahora- eres una Jedi después de todo-
-tienes que venir, todos te estamos esperando para celebrar- me aseguro Poe
-comiencen sin mi- respondí
-Vamos tienes que volver tengo tantas preguntas, lo pude ver desde los cielos justo antes de irme – comento
-Deja eso de una vez, debes haber visto mal- se escuchaba a Finn decirle
-Viejo, estoy seguro de lo que vi, no intentes menos preciar mis años como piloto- le reclamo
-Es imposible que Kylo Ren fuera a ayudarla- respondió Finn enojado- el trato de matarla en los restos de la estrella de la muerte-
-Tiene razón- los interrumpí
- ¿Qué? - dijeron al unisón, - te lo dije Finn- termino por decir Poe
-Pero esta vez no era Kylo Ren, sino Ben- les explique
- ¿De qué diablos hablas Rey? - pregunto con evidente molestia y confusión Finn –Lo vi tratando de matarte-
-Nunca ha tratado de hacerlo- le respondí mientras me giraba y observaba el rostro cansado y demacrado de Ben que descansaba a mis espaldas – si lo hubiera querido, hace tanto que hubiera acabado conmigo-
-Él está del lado de los malos- respondió Finn
-el salvo mi vida- le conteste
- El trato de matarte tantas veces- dijo furioso, mientras el sonido de su puño impactándose con la mesa resonaba a través de la bocina
-Te dije que nunca me equivocaba- le molesto Poe- esa era claramente la nave de Ren-
-Vamos, no tenemos tiempo para eso- dijo Finn con molestia
-Lose- respondió esta vez con un tono más serio – sin embargo, Rey, se por el tiempo que te conozco y por el sonido de tu voz que una decisión vas a tomar-
- ¿De qué hablas tú?, ¿ahora resulta que la conoces mejor que yo?, ella volverá- le reclamo
-Finn, tienes mi aprecio y respeto, pero puedo darme cuenta que aun te falta madurez- dijo aquello con firmeza – amigo mío hemos estado parloteando tanto, que Rey losé- dijo aquello, no pude evitar pensar lo sabe, sabe que estoy a punto de hacer, pero era imposible.
-Poe, por favor dime que no es lo que temo- dijo con un tono de voz serio Finn
-Ben Solo es el amado hijo de Leía, ella rara vez hablaba de él, la única vez que me hablo de su hijo pude sentir el gran dolor y agonía en que vivía- comenzó a explicar Poe- ella lo amaba y sufría con cada paso que el daba, con su cercanía a la oscuridad- dijo con un tono que dejaba en evidencia la nostalgia que sentía al recordar aquello – ¿no piensas volver o me equivoco? - pregunto sin tapujos
-No- salió de mis labios sin siquiera pensarlo
-Rey, vamos tienes que estar perdiendo la cabeza- dijo inmediatamente Finn- él es de los malos recuerdas-
-Losé- respondí
-Rey, no puedes hacer eso tienes que volver con nosotros, te necesitamos, este es tu hogar- me aseguro con evidente desesperación, los amaba y me dolía tener que dejarlos de aquella manera, sin embargo, si volvía… si volvía por lo menos ahora él no tendría ninguna posibilidad.
-Sabes que no puedo volver- le respondí – lo mataran – le recordé
-Tiene que pagar por sus crímenes- me recordó esta vez Poe – lo sabes mejor que nadie-
-Lose- respondí con pesa – lo hará…- dije haciendo una pausa- estaré a su lado y juntos lo haremos- le asegure
-Rey- me llamo Poe – tienes que volver-
-Es una locura viejo, dime que no dijo eso- decía Finn – Eres mi amiga, quiero verte, quiero abrazarte y saber que estas bien- me dijo a modo de reclamo
-Lo estoy- respondí- ¿Qué acaso no escuchas mi voz? –
-No es lo mismo-dijo en un susurro
- ¿Qué le diremos a la resistencia? -
-estarán bien- les recordé- después de todo los tienen a ustedes muchachos, a rose y a todos los que han luchado por esta causa mucho antes de que me uniera-
-Esa es tu decisión? –pregunta Poe
-Lo es- respondí sin dudar mientras ingresaba otras coordenadas
-Vuelvan a casa- dijo Finn con un tono de voz testarudo
– cuando las cosas se hayan calmado estoy seguro que lo harán- le dijo Poe - ¿No es así? - no pude evitar sonreír, a pesar de que no podía verlos, a pesar de que pasaría un largo rato hasta que nos volviéramos a reunir de cierta manera lograron acceder o entender que no era una traidora.
-Lo haremos- respondí- Adiós-
-Adiós- respondieron Finn y Poe
Fin Rey Pov
