En la prisión de la Isla de los Marginados, se oyó un ruido agua goteando, que hacia enloquecer a cualquier, sin detenerse nunca. Un marginado paso por allí y recogió un cubo y miro a su alrededor en la prisión tirando los alimentos en las celdas.

—¡Hora de comer! Parásitos —él mando y los prisioneros tomaron la comida con agradecimiento.

Cuando el marginado se acercó a dos ciertas celdas a las que arrojo una pata de pollo a la de la izquierda y el pan a la de la derecha antes de caminar. El prisionero de la derecha da un soplido de incredulidad.

—¡Pero eso no es pan! ¿Por qué siempre recibe tratamiento especial? —el hombre demando y agarro las barras mirando a la figura sombreada con enojo y agregó:—¡Señor importante, señor jefe Berserker —el hombre se burló con rabia.

Dagur, el Desquiciado se encuentra en su celda agarrando la pierna de pollo de la tierra y camino hacia adelante—. Oye, ¿quieres un poco? Ven aquí, te daré un poco —dice Dagur.

Se estiro a través de las barreras mientras sostenía la pata de pollo y el prisionero marginado lo mira sorprendido antes de acercarse y estira su mano a través de las rejas por el pollo, Dagur toma su brazo y tira de él hacia delante rompiendo la cara del vikingo contra los barrotes mirándolo fijamente.

—He querido decirte algo importante por los últimos tres años —Dagur dice con su mirada fría—. Tu voz, es muy molesta —Dagur dice y tira de las manos del prisionero y tira de él hacia delante rompiendo la cabeza del hombre contra los barrotes y él cae al suelo inconsciente.

Dagur se estiro haciendo estallar la cabeza de su cuello—. Eso se sintió bien —dice y mira hacia abajo en el paquete en la mano y saca la llave que había estado con el pan y se ríe.

Abre la puerta de la celda y camina hacia delante y agarra un guardia tirándolo al suelo.

—No comer la larva, ¿dónde has oído eso? —Un guardia marginado pregunta a otro a su lado riéndose de la broma antes de que Dagur camine hacia adelante y rompa las cabezas de los dos juntos y estos caen al suelo inconsciente.

—¡Se escapó! ¡Dagur se salió! —Un marginado grita y Dagur suspira profundamente antes de girar alrededor de recoger una maza de que uno de los guardias sostenía y corriendo hacia adelante, golpea al marginado en la cabeza y sus gritos mueren a medida que cae inconsciente.

Varios marginados corren hacia adelante y Dagur los mira sonriendo con malicia —. ¡Oh Bien! Un reto —Dagur dice y se lanza hacia adelante golpeando a varios marginados en la cabeza con la maza.

Dagur camina hacia la puerta con la maza detrás de su espalda y silbando el marginado en la puerta deja caer su maza y extiende sus manos—. ¡No! Dagur no! Yo fui el que te dio la llave! —él dice a Dagur y deja caer la maza.

—Lo que te hace un traidor —Dagur dice, sonriendo. Dagur le dio un puñetazo al hombre en la cara—. Odio a los traidores —dice y sale por la puerta y se queda mirando a cabo en el muelle, donde varios barcos se acoplaron y sonríe maliciosamente.

—Es un nuevo día, Hipo —Dagur dice y se ríe en voz baja—. Espero que hayas descansado —Dagur dice y se ríe al caminar hacia adelante.


Hipo estaba volando en Chimuelo a través del mar abierto.

—Bien, amigo, probemos el nuevo movimiento —dijo.

Chimuelo asintió y de inmediato se elevó en el aire.

—¡Eso bebé! —Hipo gritó mientras rompían las nubes—. ¡Eso es, Chimuelo! ¡Sigue! —Empezaron a subir más y más y Chimuelo le dio una de sus famosas sonrisas—. ¡Lo tienes! Sigue subiendo—. Entonces, de repente, oyó un clic. –¿Pero qué…?

Su arnés se había desprendido e Hipo comenzó a caer hacia el suelo.

—¡Oh no, no de nuevo! —El grito. Levantó la vista hacia Chimuelo, quien todavía estaba batiendo sus alas—. Uh, hey, Chimuelo!

Chimuelo se dio la vuelta y voló cerca de Hipo, que lo miró casual como si todo fuera normal.

—¡Oye! —él dijo. Chimuelo gruñó. –Vamos en picada, ah... ¿Alguna idea?

Chimuelo disparo el pasó y segundos después, Hipo aterrizó de espaldas—. En serio necesito mis propias alas —dijo mientras volvía a colocar su arnés. Chimuelo solo gruñó enfadado—. Oh, silencio. Ni siquiera empiezo.

Hipo vuela sobre Chimuelo y mira a la gente, que camina alrededor de la plaza.

«Esto es Berk»

Chimuelo sobrevuela sobre los soportes de madera que iban a ser la entrada para los dragones.

«Esto también es Berk.»

Chimuelo vuela sobre un Nadder Mortífero que estaba comiendo pescado en una torre de antorcha y el jinete ni siquiera se cuestiona. No es la cosa más rara que los Nadder Mortífero hayan hecho.

«Y esto igual.»

Chimuelo gira alrededor de un molino de viento.

«Sí, han pasado tres años desde la guerra con los Berserkers y Berk ha cambiado mucho. Pero, de nuevo, nosotros también. Patán ahora trabaja en la Armería, Bocón le dio el título de probador oficial de armas.»

Chimuelo se lanza hacia abajo y vieron como Patán se subía en una catapulta. Bocón tira de la palanca y él lo mira con los pulgares arriba.

—¡Funciona! —El grita alegremente cayendo. Se ve que los gemelos rodaban el carro de armas hacia adelante hasta los topes, todas las cuchillas apuntando hacia arriba.

«Los gemelos sin sorprender a nadie en lo absoluto, han decidido dedicar su vida a Loki, el dios de las bromas. Que afortunados somos.»

Patán cae hacia adelante y ve el carro de armas, —¡Colmillo! ¡COLMILLO! —Patán grita y se sumerge hacia adelante, Colmillo lo sujeta por su camisa azul, Patán mira hacia abajo a los gemelos con rabia, como Colmillo lo lanza sobre su espalda—. Habrá repercusiones por esto! ¡Repercusiones! —Patán grita mientras que los gemelos se ríen y chocan los cinco.

—¡Sí! —Brutacio grita.

«Y también está Patapez, quien ya encontró su vocación. Enseñarle a los niños de Berk, la historia de los dragones.»

Patapaz miro a Hipo y a Chimuelo como Estoico y Bocón bajaban hacia abajo y miraron como su rostro se ilumino—. ¡Oh miren niños! ¡Tenemos suerte! Ahí vienen dos héroes famosos de Berk —Patapez hace gestos hacia adelante.

Tanto Estoico como Bocón se miraron con orgullo.

—¿Héroes? —Estoico pregunto y río—. Tengo pendientes que hacer, pero supongo que podrían esperar un momento —Estoico inicia y Patapez mira a Hipo con su dragón.

—¡Hipo, y su sorprendente Chimuelo! —Patapez grita y los niños pequeños gritan de alegría.

—¡Y presentar a mi hijo y a su Furia Nocturna! ¡Hurra! —Estoico dice mientras que Chimuelo sobrevuela sobre los niños, quienes gritan alegremente.


En la academia de Dragones, varias flechas dieron en dianas sucesivamente, hachas encajaron en otra diana. Una vikinga de la edad de doce años respiro profundamente, puso el dedo índice sobre la flecha y el dedo medio y anular debajo antes de levantar el arco apuntando a hacia una diana que estaba más lejos que las demás, soltó la flecha que dio en el centro.

—En el blanco —dice la niña, que no era nadie menos que Hallie Abadejo.

La hija de Estoico el Vasto y hermana pequeña de Hipo. Una niña delgada y de baja estatura para sus doce años, tez clara y su rostro estaba lleno de pecas (lo que la hacía adorable ante los ojos de cualquiera) y una larga cabellera castaña que llegaba hasta su cintura, y unos brillantes ojos celestes cielo.

Hallie guardo su arco y camino hacia la salida pero fue derribada por un Furia Nocturna quien no tardo en lamerle la cara en muestra de alegría y Hallie comenzó a reír a carcajadas

—¡C-Chimuelo! —rio la niña tratando de quitarse al dragón de encima pero no tuvo mucha suerte.

—Ven aquí amigo —Hipo llamo a su dragón al entrar en la academia. Chimuelo se apartó de Hallie muy satisfecho de sí mismo, Hipo miro a su hermana pequeña sonriendo con ternura, ella era la luz de sus ojos—. Buenos días mi pequeña lady.

—Hipo —Hallie sonrió a su hermano mayor mientras se ponía de pie—. ¿Dónde estabas?

—Oh ya sabes, volando con Chimuelo, viendo cómo les va a los demás en sus trabajos, a Patán y los gemelos. Lo de siempre —Él soltó una risa seca y luego miró a su hermana menor—. ¿Quieres un paseo?

Hipo se acercó a Chimuelo y se subió a él, le extendió una mano a su hermana y ella sonrió tomando su mano y monto detrás de su hermano abrazándolo por la cintura fuertemente—. Sabes que sí. Andando.

Chimuelo hizo caso a la indicación, levanto el vuelo y los tres partieron de la academia.


Más tarde sobre el océano escucharon un chillido y giraron la cabeza, Astrid y Tormenta volaron hasta el lado de ellos—. ¡Hey, ahí estas! —Hipo dice y mira hacia adelante.

—¡Hola Astrid! —Hallie saludo amablemente, su amiga le devolvió el saludo con una sonrisa.

—Hipo, te he estado persiguiendo desde la armería—. Astrid dice e Hipo miro hacia atrás.

—Sabes que no es precisamente fácil seguirle el ritmo —Hallie señalo divertida.

—Bueno, pensé que exploraríamos en norte lejano hoy —Hipo dice mirando hacia delante de nuevo.

—Uh, ¿podemos hablar de algo primero? —Astrid preguntó y los hermanos Abadejo miraron hacia ella.

—Sí, claro. Si puedes atraparnos —Hipo dice en broma y Chimuelo aumento la velocidad, pero bastante lenta para Tormenta que pudo ponerse al día con ellos. Hipo estaba mirando alrededor de la zona con el catalejo con una mirada muy confiado en su rostro—. ¿Saben qué? Lo voy a decir, tengo un muy buen presentimiento sobre esto —él dice.

—Dices eso cada vez que vamos a buscar nuevos dragones —Astrid dice con sequedad.

—Y siempre te decepcionas cuando no encuentran uno —añadió Hallie.

—¿De qué lado estas Hallie? —su hermano pregunto sosteniendo el catalejo de nuevo.

—Del lado de que quien me dé un dragón —contesto ella sonriendo.

—Hipo, ahora que tenemos un segundo, quiero hablarte sobre —comienza Astrid y se hizo hacia atrás antes de que Hipo le lanzara el catalejo ignorando completamente lo que acaba de decir.

—Oh, mira, mira, mira! ¿Lo ves? Definitivamente hay movimiento allá. Cuello largo, cabeza grande, detrás de la formación rocosa —Hipo dice apuntando hacia adelante. No habían descubierto un nuevo dragón alrededor Berk en más de un año.

—¿Dónde? —pregunto Hallie confundida, ella no veía nada.

—Sí, como sea, oye quiero hablarte sobre —Astrid inicia de nuevo pero la ignoran y Chimuelo vuela hacia delante, con una gran excitación de su mejor amigo. Hipo sonríe y miro hacia a él.

—¡Eso es Chimuelo! ¡Una nueva especie de dragón, amigo! —Hipo dice felizmente y Chimuelo asiente y se detiene detrás de la roca como Brutacio y Brutilda los miraban riendo.

—Oh genial —Hallie resopla malhumorada.

—¡Por Loki! —Gritan al mismo tiempo.

Hallie se muerde el labio, nop, no es un nuevo dragón.

—¡Ja! ¡Realmente creíste que Eructo era un nuevo dragón! —Brutacio dice y se echa a reír. Hipo se reflejó en ellos un poco avergonzado.

—¡Oh, por favor! ¡Claro que no! —Hipo les grito, Hallie frunció el ceño y los gemelos dieron gritos de sorpresa como dos flechas dieron contra sus cascos, cortesía de la pequeña vikinga—. Vámonos, amigo —el dice y Chimuelo suspira antes de despegar lejos de los gemelos.

Mucho más tarde ese mismo día, los hermanos Abadejo se sentaron en un mar de pila de rocas sin hacer nada.

—Les diré algo, hay veces en las que realmente no soporto a esos dos —Hipo dice como Chimuelo se frota en su espalda e Hipo levanto una mano y la puso sobre la cabeza de su dragón quien ronroneo y pone su cabeza hacia abajo al lado de su cara feliz.

Hallie puso un codo en su rodilla y descanso su barbilla en ella suspirando mirando los bordes esmerilados fuera de toda su ropa. Saco su flequillo lateral que cuelga un poco más del ojo detrás de la oreja y tiro de su cabello por encima del hombro y tiro hacia fuera algunos pelos sueltos. Ella dio un largo y triste suspiro.

—Oye, ¿qué sucede?—Hipo preguntó mirándola preocupado y le pasó un brazo alrededor de ella y la acercó a él. Hallie se acurruco en su pecho.

—Me gustaría poder tener mi propio dragón para unirme a ustedes. Quiero decir, no me malinterpretes, me encanta montar contigo en Chimuelo, pero sabes que voy a necesitar mi propio dragón pronto —Hipo suspiró y se frotó la cara luego de escucharla decir aquello.

Ya habían tenido esta conversación muchas veces, y Hallie ya sabía la respuesta. ¡Maldecía su sobreprotección!

—Sé que quieres tu propio dragón, pero creo que el lugar más seguro para ti es conmigo. Aun eres muy pequeña para manejarte por ti misma —Hallie puso los ojos en blanco, pero asintió con la cabeza, comprendía las palabras de su hermano, pero aun así no estaba de acuerdo. Así que solo se apoyo en Hipo, recargando su cabeza en su pecho.

Un chillido de Tormenta anunciaba la presencia de Astrid e Hipo no miro hacia atrás. Astrid camina hacia adelante en su campo de visión y Hipo suspiro pesadamente—. Hipo, esos chicos son cabezas de carnero. Pero tienes que admitir, que visitamos todas las islas, cada pila de mar y todas las rocas del archipiélago dos veces. Y no hemos visto un nuevo dragón en mucho tiempo —Astrid dice e Hipo dejó salir el aire por la nariz.

—Quinientos seis días —murmuro Hallie levantando un poco su cabeza para poder mirar a su hermano mayor.

—¿Qué? —Astrid preguntó y Hallie la mira.

—Quinientos seis días, he estado contando —ella dice y deja escapar otro suspiro.

—Es que esto no puede ser todo, debe haber mucho más allá —Hipo dice.

—¿Qué tal si no lo hay Hipo? ¿Qué tal si ya acabamos?, ¿qué tal si la búsqueda termino? —Astrid pregunto. Hipo giro su cabeza hacia ella.

—No puede ser—. El dice. Astrid suspira.

—Bueno, pues termino para mí —Astrid dice e Hipo miro hacia ella—. He intentado decirte. Tormenta y yo, entraremos a la Guardia de Berk —dice Astrid.

—Oh eso es genial —El dice y hace la sonrisa un poco más grande y se pone más tenso—. Me siento feliz por ustedes.

Astrid se inclina tratando de llamar su atención—. Mira, tal vez deberías estar pensando que es lo que sigue para ti y para Chimuelo, hasta deberías comenzar a entrenar a Hallie como una jinete de dragones —Astrid sugiere y subió a su dragón alzando vuelo.

—Hip, Astrid tiene algo de razón, no puedes simplemente volar alrededor de Berk siempre —Hallie dijo con tristeza.


En la academia, Hipo se queda mirando a Chimuelo antes de mirar en el puesto de Tormenta y Astrid. Las puertas se cerraron cuando él las empujo. Miro hacia abajo a sus pies fijos en el suelo antes mirar hacia atrás a Chimuelo.

Hallie dejó escapar otro suspiro, no quedaba nada. No había nuevos dragones, no había enemigos que combatir, no había nada que aprender a controlar, no había guerras de dragones al extremo, no había romance, sin academia que se ejecute realmente, nada. Su vida de casi trece años se auto deslizaba entre los dedos como agua corriente.

Si hubiera sabido lo que iba a pasar, habría disfrutado cada momento de la academia, pero no lo hizo.

—Ahora solo seremos tú y yo, amigo —dice Hipo y camina hacia él. Chimuelo gruñe cuestionando y camina junto a él.

Hallie traga duro antes de correr hacia su hermano mayor y abrazarlo fuertemente por la cintura enterrando su rostro en su pecho—. No me gusta verte así hermano mayor. No importa si alguna vez consiga un dragón, yo siempre estaré contigo.

Hipo rio devolviéndole el abrazo a su hermana pequeña, además de su padre Estoico, y su mejor amigo Chimuelo, Hallie era lo más valioso para él. Él siempre la hacía reír y la sostenía cuando lloraba.

Hipo miro a Chimuelo—. Parece que no estaremos solos después de todo, amigo.

Chimuelo canturreo alegremente, Hipo, aun con su brazo alrededor de Hallie, volvió a casa con su hermana seguido de Chimuelo.


A la mañana siguiente, Cubeta y Abono estaban pescando. Bucket intentaba tirar de una red llena de peces en el barco.

—Oh, vamos—, gruñó—. ¡Abono, no puedo subirla!

Normalmente, Cubeta no tendría un problema con la red de pesca.

—¿Cuál es el problema, Cubeta? —Abono pregunto confundido.

—No estoy seguro, Abono. No puedo subir la red. Algo tira de ella —Luego se miraron el uno al otro—. ¿Crees que…?

—¡Monstruo marino! —ambos gritaron.

De repente, algo salió del agua y los roció con agua. Ambos gritaron, pero se detuvieron cuando vieron que se trataba de los gemelos encima de Eructo y Guácara.

—¡Por Loki! —los gemelos gritaron en triunfo.

—Gah, tú… —Cubeta se detuvo y se dio cuenta de que los gemelos llevaban un pasajero extra—. ¿Johann?

De hecho, Johann estaba acostado en el cuello de Eructo. Estaba húmedo, débil y apenas inconsciente. Los gemelos no lo habían notado en absoluto. –Ayúdame —dijo débilmente.

—Aw, cielos, debiste ver sus caras. Invaluables —dijo Brutacio, que era totalmente ajeno al hecho de que Johann estaba justo detrás de él.

—¡Loki completo! —los gemelos gritaron.

—Apuesto a que nunca pensaron que era un Loki completo, ¿No es así, Johann? —dijo Brutacio mirando a Johann. Luego se dio cuenta de quién estaba detrás—. ¿Johann?

Johann respondió escupiendo agua.


Hipo abrió la puerta de la casa y miraron a Estoico, que estaba comiendo la cena en la mesa. Él los mira sorprendido—. Hipo, Hallie ¿Qué hacen en casa tan temprano? —el pregunta y los ojos de ambos se abren y Hallie cerró la puerta detrás de ella.

Para el jefe de Berk no era habitual que Hipo esté en casa a un horario temprano como ese al igual que su pequeña hija, quien si no estaba entrenando como siempre, estaba detrás de Hipo siguiéndolo a todos lados como de costumbre.

—Nosotros solo queríamos pasar tiempo con nuestro querido viejo, es todo —Hipo dice caminando por la habitación y apoyado contra una pared mientras mira a su padre—. Si, ¿sabes? Ya casi no hablamos...

—Está bien, ¿Qué pasa? —Él pregunta e Hipo río débilmente forzando una sonrisa en su cara.

—¿Qué dices? ¿Qué pasa? ¿Unos hijos no pueden pasar tiempo de calidad con su padre? —Hallie dice mientras lo mira y él levanta su vaso.

—No estos hijos, al menos no normalmente —Estoico dice y señala a ambos con su copa—. Así que, los escucho —Dice antes de tomar un sorbo de agua.

—Bien —Hipo dijo y camino hacia adelante y se sentó en la silla frente a él—. ¿Sabías que Astrid acaba de entrar a la guardia de Berk? —Pregunto.

—Lo supe. Bien por ella —Estoico está de acuerdo e Hipo se muerde el labio antes de mirar hacia él, no creyendo que era en realidad a punto de sugerir esto.

—Y los otros jinetes tienen cosas diferentes que hacer —. El dice y su padre pone la taza en la mesa.

—¿Qué estás diciendo, hijo? —Él pide.

—Digo que...no lo sé… tal vez es hora de que me —Comienza y la puerta se abrió de golpe lo que lo impidió pescar su sentencia de comenzar a asumir sus funciones de jefe. Terminó girando alrededor de la silla mirando como Brutacio y Brutilda de pie en la puerta, Johann entre ellos con un brazo alrededor de los hombros de los gemelos.

—Johann —Estoico dice y se pone a caminar hacia ellos, —¿Qué te sucedió? —el pregunta. Hipo se para y camino detrás de él, Hallie miro de una forma preocupada y Johann los mira, su pelo desordenado visible bajo su sombrero de marinero.

—Dagur —Johann dice y ellos lo miraban.

Hallie frunce el ceño confundida, por lo que ella sabe, Dagur estaba en prisión en la Isla de los Marginados

—¿Qué pasa con Dagur? —Hipo pregunto y Johann lo mira.

—Salió, es más Berserker que nunca, y por la forma que estaba hablando Hipo, eres el número uno en su lista de venganza —Johann dice mirando hacia él y Hallie miro a los gemelos, con expresión preocupada y se mordió el labio, sus palabras se hundieron.


—Todo lo que obtuvimos de Johann antes de que se desmayara fue esto, Dagur escapó de la Isla de los Marginados robando su nave —Hipo dice y miro a los otros jinetes. Los había reunido para ir a buscar la seguridad de Dagur detrás de las rejas de nuevo. Saludo con una mano adelante y miro el mapa—. Tiro a Johann por la borda, por aquí —El dice y puso un dedo en el mapa y las heladas bajo su tacto.

—Lo que estás diciendo es que, Dagur podría estar en cualquier parte —Patán dice y Hipo se giro a mirarlo.

—Bueno, técnicamente sí —dijo Hipo estando de acuerdo.

—Oh, genial. Si, si ,si. Eso nos deja, no lo sé, déjame pensar ¡El océano entero para buscarlo! —Patán grita y pone las manos en sus caderas—. No, gracias —Él dice.

—Hey, nadie dijo que iba a ser fácil —dijo Hallie cruzando los brazos.

—Maestro Hipo —Johann saluda al entrar en la Academia, Hipo se vuelve y lo mira.

—Johann, despertaste —dijo Hipo.

—Y me siento mucho mejor. Gracias por preguntar —dijo Johann—. Lo mas importantes, es que tengo una fuerte sospecha de hacia dónde se dirige nuestro perverso enemigo —dice agitando una mano sobre el mapa.

Hipo se dio cuenta de que estaba haciendo un gesto hacia el banco de niebla en el norte—. ¿Fuera del archipiélago? —él dijo

—No, dentro del banco de niebla en nuestro grupo externo de islas —Johann responde.

—Nunca hemos ido tan lejos —Hipo dice mirando hacia atrás en el mapa.

Hallie mira sorprendida el mapa y luego a su hermano, ella jamás había salido de Berk en toda su vida.

—Cuando Dagur se apodero de mi precioso barco, también entro en posición de un mapa muy importante. Uno que conduce al cementerio de barcos escondidos en ese banco de niebla —dice Johann.

—¡Wow! Ese es el primer lugar al que iría —Patán dice sarcásticamente expresando los pensamientos de Hallie.

—Si me permiten terminar —comienza Johann.

—Johann la última vez que te dejamos terminar, terminamos en el pantano peligroso. Así que no, no terminaras —dice Patán.

Hallie golpeo a su primo con su arco en la cabeza, ganándose una mirada de disgusto por parte de Patán—. ¿Tú ya terminaste?

—¡Basta! —Hipo gritó, Hallie se encogió en su lugar no acostumbrada a que su hermano le gritase. Luego miró a Johann—. ¿Qué tiene de especial el cementerio y por qué iría para allá?

Johann se limitó a sonreír—. Bueno, verán...

—La versión corta, por favor —Hallie le extendió una mano señalando su punto.

Johann parecía decepcionado, pero continuó—. Es donde guardo mis tesoros y mercancías —dijo.

Todo el mundo se limitó a mirarlo. Brutacio parpadeo y la mandíbula de Patán cayó.

—Wow directo al punto, ¿quién diría que podía hacerlo? —Brutacio pregunta.

—Lo que me recuerda la primera vez que me etiquetaron como 'directo' —Johann se puso en marcha de nuevo—. Era un hombre joven, muy feo en realidad...

—Johann —Hipo y Hallie intervinieron.

—¿Sí?

—Concéntrate. ¿Hay algo más? —Hipo pregunto y él asiente.

—De hecho, hay un barco que deben evitar a toda costa, se llama la ...«Guadaña» —Johann dice, y el resto de los jinetes junto con Hallie tomaron respiraciones agudas—. Lleno de trampas de proa a popa que apenas pude salir con mi vida la única vez que me aventure a subir a bordo, fui terrible —Johann dice con ojos abiertos mientras recuerda los hechos—. Oh wow —Y añade.

—Está bien Chimuelo, vámonos —Hipo dice y hace una pausa antes de volver a mirar a los otros jinetes—. A menos por supuesto que alguno de ustedes pueda darse tiempo en su pesado itinerario para atrapar a un maníaco peligroso —Hipo dijo sonriendo ampliamente cuando miro a los otros jinetes.

Hallie se posicionó al lado de su hermano, quien en menos de un segundo la miró alzando una ceja, ella soltó una risitas nerviosa.


—¡Esto es increíble! —Hallie ánimo, sujetándose de la cintura de su hermano con fuerza, amante del viento en su cara.

Solo bastó con una mirada suplicante junto con un puchero para que Hipo la dejara acompañarlos en su misión, pero también necesito el permiso de Estoico, quien le hizo prometer a su hijo mayor que cuidaría de su hermana.

En el cielo más o menos una hora más tarde, Chimuelo volaba hacia adelante en una inmersión al dirigir el resto de jinetes hacia adelante—. Esto es grandioso, ¿no, amigo? Parece que hace siglos volamos como grupo —Hipo dijo y Chimuelo gruño y él estuvo acuerdo antes de tomar sus alas hacia fuera y el acercarse hacia adelante. Sonrío y froto la cabeza—. Vamos a ver qué tan oxidados están —el dice y abrió sus manos—. ¡Formación V! —Los jinetes se separaron al instante en una V.

—Nada mal, déjame intentar —Hallie dice mirando hacia atrás en ellos antes de levantar las manos juntas—. ¡Formación diamante! —Ella grita y los jinetes se dividieron en diamante

—¿Que tan oxidados creen que estamos estos chicos? —Brutacio exige detrás de ellos.

—¿Chicos? Demasiado junto el diamante ¿No creen? —Patapez pregunto y Hallie miro hacia atrás mirando Patapez quien fue aplastado por Eructo y Guácara. Ella se ríe y miro de nuevo hacia delante.

—Como en los viejos tiempo —Hipo dice y Chimuelo gruñe estando de acuerdo.

—Cinco mil kilos de músculo en llamas van a pasar! —Patán grita y Colmillo se sumerge hacia adelante, le prendió fuego a su cuerpo a excepción de la silla de Patán. Hipo dejo escapar un suspiro. Hallie se rio entre dientes de su primo.

—Siempre un acto clásico —Hipo comento antes de que Chimuelo volara más hacia adelante.

Horas más tarde llegaron al cementerio de barcos, las velas rotas y deshilachado, molduras de madera y fulminante, mar rompiendo contra los barcos a pocos de comerlos lentamente a la nada. Miraron hacia abajo a las velas y no reconocieron más de la mitad de ellos—. Lo sabía. Sabía que había más —Hipo dijo.

—Algunos de estos barcos, nunca había visto algo así antes —Astrid dice.

—Algunos de los barcos pueden venir de fuera del Archipiélago —dedujo Hallie.

—Está bien, todos dispérsense, ¡si ven ningún rastro de Dagur envíen una señal —Hipo ordeno, y los jinetes se desprendieron de ellos y Chimuelo, todos en diferentes direcciones.


Astrid y Tormenta vuelan por los barcos como Astrid analiza en busca de Dagur. Tormenta gruñe con inquietud y Astrid frota su cuello—. Todo está bien Tormenta. No hay nada de qué preocuparse —Ella asegura a su Nadder Mortal, preguntándose si estaba diciendo la verdad.


Patapez y Albóndiga volaron hacia delante, Patapez chirridos en cada ruido, pero tratando de actuar valiente. Albóndiga gruñidos y Patapez pone una mano en la cabeza, —No te pongas nerviosa nena, no queremos que a—. Patapez empezó a decir antes de Albóndiga arrojara lava—. Hagas eso —Patapez termino.

La explosión de lava descendió hacia abajo en el agua y una gigante anguila nadando alrededor de ella mirando a Albóndiga y a Patapez con una mirada hambrienta.


Patán se ríe—. Colmillo esos tipos son pésimos marineros —Patán dice mirando alrededor a los barcos antes de que él se golpeara en el pecho con algo que sostenía el bauprés y miro a su dragón, mientras continuaba volando—. ¡Ayúdame! ¡Colmillo! —Él gritó y Colmillo resoplo mirando hacia atrás—. ¡Oye! ¡Vi esa mirada! ¿De qué estábamos hablando? —Patán demando con rabia.


—Sólo un montón de barcos desglosados —Hallie dijo mirando hacia abajo en los barcos.

Chimuelo se elevó hacia adelante al lado de un barco que estaba intacto y flotando en el océano. El Furia Nocturna se levantó ligeramente y se sitúo en su lugar.

—Excepto este —la chica comento.

Hipo miro hacia abajo a las jaulas de color verde en la cubierta, mirando el extraño símbolo en la vela—. Este tiene que ser la Guadaña —Él dijo y Chimuelo gruño con inquietud.

Hallie asintió lentamente.


En un barco unas horas después Hipo miro a los otros jinetes—. No hay señal de Dagur —El dijo y Astrid negó con la cabeza.

—Parece que llegamos antes. ¿Cuál es el plan? —Astrid pregunto y Hallie se quitó los mechones de los ojos.

—Esperaremos —Hipo contesto.

—E-Espera un minuto. ¿Cuánto tiempo? Esta neblina le causa escalofríos a Albóndiga —Patapez dice señalando a su dragón cuyos ojos estaban muy abiertos y sus orejas hacia abajo con desagrado.

—Sí, tiene razón. No podemos esperar por aquí por siempre —dice Astrid.

—Estoy más preocupada por el tesoro a bordo —dijo Hallie.

—Hallie tiene razón, no podemos dejar el tesoros de Johann aquí. Dagur lo robaría —Hipo exclamo y Astrid dejo escapar un profundo suspiro.

—Seguro lo usaría para construir una nueva armada —ella término.

—Y con la cantidad del tesoro que Johann tiene, estoy dispuesta a apostar que va a ser enorme —dijo Hallie cruzando los brazos.

—No, si nosotros lo robamos primero —Brutilda dice riendo.

—¡Esa es la peor idea que he escuchado! ¡Por lo tanto te desconozco! —Brutacio dice.

—En realidad ¿Saben qué? Como que me agrada —Hipo dijo y Brutacio abre de par sus brazos.

—¡Bienvenida de nuevo a la familia! —Brutacio dice alegremente ante la mirada de muerte de Brutilda.

—Este es el plan, revisaremos los barcos, reuniremos el tesoro de Johann, y lo llevaremos a Berk, mantengan los ojos abiertos por Dagur, podría llegar en cualquier momento —Hipo dijo y un silbido bajo sonidos a través del aire.

—¡¿Qué es eso?! —demanda Astrid.

—Uh, ¿la voz de Dagur le cambio? —Brutacio pregunto e Hipo lo ignoro corriendo hacia el lado de la nave y mirando a un lado, sus ojos se abrieron al ver a anguilas gigantes en el agua.

—¡Anguilas! —El grito y giro hacia los demás —Todos suban a su dragones antes de que se asusten y se vayan! —Mando, y tan pronto como las palabras salieron de su boca los dragones se elevaron al cielo.

—¡Colmillo! —Patán grita.

—¡Tormenta! —Astrid grita.

—¡No debiste decir eso!—chilló Hallie retrocediendo al ver a las anguilas.

Una anguila salta a la cubierta y Hipo corrió hacia Chimuelo quien comenzó a gruñir—. Tranquilo, amigo —El lo calmo—. Sólo son un par de anguilas —El dice y se sube sobre su espalda mirando a la enorme anguila, que era cuatro o cinco veces más grande que Chimuelo—. Grandes gritonas y malvadas —agrego y Chimuelo gruño como mensaje bastante claro.

—¿Por qué debería tranquilizarse por eso? —Hallie grito. Un anguila silbó en dirección a la niña haciéndola gritar.—¡Hipo!

Hallie corrió el dirección a su hermano y él la tomó rápidamente en brazos para luego sentarla en el lomo de Chimuelo delante de él.

Chimuelo salta en el aire como las anguilas agarran la parte inferior de la embarcación con el resto de los jinetes.

—Las anguilas están hundiendo el barco! —Patapez grita su voz ganando varias octavas.

Patán agarro la pieza rota del mástil.

—¡Patapez sujeta mi pie! —El manda y Patapez lo hace—. ¡Desayunaste mucho! —Patán gime y Brutacio y Brutilda y finalmente Astrid se agarran de la cuerda hecha por el hombre—. ¡O desayunaste lo de todos!

—¡Vamos a vivir! —Brutacio grita y Astrid deja escapar un grito antes de que se desliza desde el pie de Brutacio

—¡Astrid!—exclama Hallie..

—¡Astrid no! —Hipo grita extendiendo una mano como si la pudiera sujetar.

—¡La mayoría de nosotros va a vivir! —Brutacio grita.

—¡Hipo! —Astrid grita antes de su espalda golpea el agua y desaparece bajo las olas.

Hipo hace que Hallie se cubra la nariz y los ojos, él toma una respiración profunda y Chimuelo se sumergió en el agua con un chapoteo. El dragón lanzo un ataque de plasma hacia adelante a las anguilas y Astrid los mira. Hipo le extiende una mano que toma y la tira hacia arriba en Chimuelo.

Chimuelo salió del agua y Astrid tomo algunas respiraciones profundas.

—Gracias, Hipo —dice Astrid.

El barco se libera y Patapez, Patán, y los gemelos se pusieron de pie. Y Astrid enfunda su hacha en su lugar habitual en la espalda.

—Disculpen —Patán dice—. ¿Alguien más piensa que Johann pudo habernos advertido, no lo sé… ¡DE LAS GIGANTES ANGUILAS GRITONAS! —Patán grito.

—Patán ¿quieres relajarte? —Hipo pide y él lo mira—. Los dragones regresaran —le aseguró—. Mientras tanto sigamos con el plan, busquemos el tesoro de Johann, en silencio —dijo y disparo una mirada mordaz a Patán.

Patán se dio la vuelta pisando fuerte al otro lado de la embarcación. Hipo suspiro y dio vuelta mirando a la Guadaña y esto no pasó desapercibido por Astrid y Hallie.

—¿Por qué te quedas viendo a ese barco? —Astrid pregunto.

—Porque quiere revisarlo —respondió Hallie moviendo la cabeza.

—¿A la Guadaña? ¿Es el barco del que nos advirtió Johann? —Astrid dice viendo claramente su punto.

—Y un barco completo de proa a popa con trampas explosivas —añadió Hallie.

—Exactamente. Pensaba que hay en el que no quieren que se encuentre —Hipo dice mirando hacia atrás en el barco. Astrid suspira antes de retroceder

—Solo no dejes que nos maten —Hallie comando poniendo los ojos y salto sobre la espalda de Chimuelo.

—¿Porque que 'haría' eso? —El dice con sarcasmo. Chimuelo salto en el aire y se desliza sobre el aterrizaje del barco en la cubierta. La madera crujió al aterrizar y Hallie salto de su espalda tomando su arco y sosteniéndolo en sus manos y empezó a caminar hacia adelante detrás de su hermano.

—Este barco definitivamente no es del Archipiélago —Hipo dice.

—Estos grabados, el diseño en la vela —dijo Hallie haciendo gestos hacia la vela—. Nunca había visto nada igual.

Chimuelo los sigue su mirada e Hipo se inclinó hacia abajo—. Y este metal —Hipo dice agarrando el metal verde.

Chimuelo gruñe—. Por favor, amigo. Sólo es una jaula vacía —Hipo bromeo y un pájaro salto de la jaula y tanto Hipo, Hallie y Chimuelo se sobresaltaron. Chimuelo lo ve volar antes de resoplar a su jinete—. Bien, ahora es una jaula vacía.

—Gracias por mencionarlo.—dijo Hallie sarcásticamente.


En un barco diferente, los gemelos observaron que habían encontrado oro, literalmente, —¡Joyas! ¡Joyas! ¿Sabes que vamos a hacer? Vamos a llevárselas a la familia, mamá estará feliz —Brutacio dice levantando los rubíes y sonriendo. Se detiene y vuelve a su hermana—. Espera, ¿cómo vamos a llevárnoslas a Berk? —Él pregunta y Brutilda mira a un lado antes de que ella sonríe mostrando su boca rellena de las gemas.

—¡Gran idea hermana! —Brutacio grita—. No puedo creer que pensaras en esto, toma, también lo haré —Brutacio dice y mete un puñado de joyas en la boca de su hermana sobresaltándola ligeramente—. También te voy a meter joyas en la boca. Sí, mantendré la mía vacía para poder hablar —Brutacio dice y hace una pausa dejando de poner joyas en la boca de Brutilda.

—Sigue haciéndolo, sigue haciéndolo —Brutilda murmura con voz apenas audible por las joyas que llenaban su boca. Brutacio sonríe antes de empujar otro puñado en la boca.


En un barco diferente, Patapez camina hacia delante y sus ojos se abren como él ve lo que ha encontrado—. Whoo! Oh, sí! ¡Oh sí! ¡Patapez! —Patapez dice y se ríe. El recoge diversos artículos rompiendo su cara en una sonrisa más amplia cada vez—. ¡Mapas, libros viejos! ¡Oh cartas náuticas! ¡No hay tesoro más grande que el conocimiento! —Patapez grita sumergiéndose en la pila de libros.


Patán desgarra la parte superior del barril en la cubierta inferior del barco—. ¡Voy a ser rico! ¡Voy a ser rico!, ¡rico, rico, rico, rico, rico! —Patán canta y lanza la tapa a un lado antes de caminar hacia adelante—. Bueno, señor caja decorada, ¿Qué tesoros guarda? —Patán dice y se ríe—. ¡Rico! —Él grita antes de tirar la tapa abierta.

—¡Cabello! —El exige recogiendo los grumos rubios y lanzándolos de nuevo en el cuadro de disgusto—. ¡Ew! ¿Quién guarda cabello en una caja? —El exige antes de barajar a través de la caja y se encuentra; —¿Más cabello? ¡Uf! ¡Rayos, me timaron! —Patán gruñe y mira hacia adelante y ve una imagen de dos princesas. El mira hacia abajo en el pelo de los ojos muy abiertos—. ¿O será?

Unos segundos más tarde Patán salta hacia adelante con mechones de pelo mantenidos hasta su rostro como una barba—. Soy Estoico el Vasto. Hipo, Hallie ¡Son una gran decepción! ¿Por qué no pueden ser como Patán? —Patán dice imitando al jefe antes de reír.

El sostuvo el pelo cerca de sus oídos, —Soy Brutilda, o soy Brutacio? —Patán dice imitando a los gemelos antes de tirar el pelo a un lado—. ¿Quién sabe? —Patán pide y recoge varios más cabellos adjuntarlos a la suya—. Soy Hallie, soy una gran vikinga, ¡pero mi hermano me prohíbe tener un dragón! —Patán dice y se ríe tirar el pelo a un lado y acumulando cosas en la parte superior de su casco—. Uh, en realidad, esto me gusta —Patán dice mirando hacia el pelo enredado en su casco.


—Vamos, amigo. ¿No quieres ver lo que hay allá abajo? —Hipo pregunto y Chimuelo gruñe en la puerta de la trampa respondiendo a su pregunta.

—Eso no es una buena señal —dijo Hallie mirando con recelo la escotilla, negándose a seguir a su hermano.

—Bueno, está bien, supongo que iré solo —Dijo Hipo y al agarrar la trampilla y abrirla, algo agarro su pierna y lo arrastra hacia el lado de la embarcación. Hipo dejo escapar un grito.

—¡HIPO! —Hallie grito.

Chimuelo sorprendido corrió hacia adelante y disparo un ataque de plasma en la cuerda, Hipo se puso de pie y miro hacia abajo en el océano, donde la cuerda desapareció.

—¿Estás bien hermano? —preguntó Hallie preocupada acercándose a él.

—Estoy bien —aseguró Hipo y miró por la borda—. Pero nadie se mete en tantos problema al menos que haya algo en el barco que no quieran que se descubierto.

—De acuerdo, pero vamos a tener cuidado—, dijo Hallie mirando a Chimuelo, quien dejó escapar un suspiro enojado, mientras caminaban de regreso a la escotilla.

Hipo abrió la trampilla y Hallie levanto su arco listo para disparar bajo cualquier ataque, pero no hubo ninguno. Hipo cogió una lámpara y Chimuelo la encendió. El jinete se volvió a su hermana y dragón—. Cuidado por donde caminan —Advirtió y bajar las escaleras a la cubierta de abajo, Hallie y Chimuelo lo siguieron.

Cuando llego a los escaleras de madera del fondo, que era una buena cosa, porque el momento en que coloco la pierna de metal en la tabla del suelo, una trampa para osos la atrapo.

—¡Oh, Chimuelo! —Grito por la sorpresa.

—Me alegro de que fuiste primero —dijo Hallie aliviada.

—Beneficios de una pierna de metal supongo —Él dice secamente y tirando de los dientes de su pierna de metal antes de seguir adelante.

Caminaron hacia adelante por el pasillo antes de llegar a una habitación grande con jaulas. Las barras están hechas del mismo metal verde y Chimuelo mete su cabeza olfateando—. Está bien, vamos a tomarlo con calma y… —Comienza Hipo a decir, pero Chimuelo se aleja de él caminando hacia las jaulas.

Ronroneo tristemente y tanto Hipo como Hallie caminaron hacia adelante—. Chimuelo —Ambos ven lo que está mirando. Huesos de dragón acurrucado en la esquina de la cabina. Hipo levanto la lámpara hacia delante y se ilumino toda la habitación y jaulas.

Miraron las otras celdas y descubrieron que había huesos de dragón también. Chimuelo gimió e Hipo se inclinó para consolarlo.

—Lamento que hayas tenido que ver esto amigo —Hipo murmuro.

—¿Por qué los conservaron? —Hallie dijo confundida—. ¿Por qué no los desecharon?

—Esa es una buena pregunta, Hallie, pero no creo que vayas a encontrar la respuesta aquí —dijo Hipo levantándose.

Hallie asintió y siguió a su hermano.

Miraron a su alrededor—. Quién haya comandado este barco, ciertamente no era amigo de los dragones. Salgamos de aquí —Hipo dijo.

Sin embargo, el momento que Hallie puso un pie en uno de los entarimados podían oír el tintineo de metal. Hallie acababa de activar una trampa, miraron hacia arriba y vieron ballestas encaminadas hacia ellos y antes de darse cuenta que no estaban disparando flechas a ellos. Chimuelo salta hacia adelante cubriéndolos con su ala y una flecha rebota en él. Él saca su ala de distancia y Hallie extiende su arco y dispara contra otra flecha en su lugar y está cae al suelo partida a la mitad.

—Muy bien ¡Chimuelo, Hallie vámonos! —Hipo les grita y corren hacia adelante por el pasillo más allá de la sala de flechas y muerte.

Hipo miro hacia adelante y sonrió —Los aposentos del Comandante, quédense cerca —Hipo dijo y camina hacia adelante y siente la mirada de la protesta de Hallie. La ignora y hago un par de pies de distancia de la puerta y girar mirando a Chimuelo y a su hermana —Está bien, este es el plan—. Comienza y Chimuelo dispara una ráfaga de plasma en la puerta que la hace estallar.

—Me gusta más el suyo —Hallie dice y Chimuelo se ríe.

Caminaron por el humo en la habitación. No era muy grande, con un único escritorio y una silla en el medio fijada al suelo, cráneos de dragón cuelgan de las paredes como trofeos, la mirada de Hipo cae al pequeño cilindro sobre el escritorio. Hace una mueca como ve una mano esquelética que se extiende desde el esqueleto sentado en la silla de la armadura a encima del cuerpo—. ¿Que es esta cosa? —El camino hacia adelante en el cilindro.

—Revisare el libro a ver si nos dice algo —dijo Hallie y cogió el libro de registro. Al abrirlo encontró que estaba escrito en una lengua extraña.

—¿Encontraste algo útil? —Hipo preguntó acercándose.

—Es difícil de decir, está escrito en un idioma extraño —dijo Hallie estudiando las letras extrañas—. Solo puedo decir que el comandante no era un vikingo.

—Sea lo que sea, si esta en este barco, que no es buena para los dragones —El dice. Se enderezo y miro hacia abajo en el objeto —Lo que significa que no se lo dejaremos aquí a Dagur —El dice.

—De acuerdo —dijo Hallie colocando el libro de registros en su bolso.

Hipo agarro el extremo de los huesos de los dedos y empujo la mano del objeto con un gemido de disgusto.

Hallie se rio por el gesto de su hermano mayor.

El la ignoro y extiende sus manos y agarra los extremos del cilindro. Lo levantar hasta escuchar el sonido de una trampa o algo así, en comparación con el resto del barco que esto es raro,

—Eh, bueno eso no fue... ¡HACHA GIGANTE! —Él grito cuando el hacha cae sobre la mesa casi eliminando las manos de sus muñeca —¡CHIMUELO, HALLIE CORRAN! —Él grito.

Ellos no necesitaron que se les dijeran dos veces, pero su camino fue bloqueado cuando los picos se salieron de la pista por delante de ellos. Chimuelo agarró a los dos niños y saltó por encima de los picos.

—¡Ten cuidado, Chimuelo!—Hallie grito aferrándose con fuerza al dragón..

A la vez flechas dispararon sobre ellos de nuevo, pero Hipo las bloqueo con su escudo y se las arreglaron para llegar a la escalera y subir de nuevo a la cubierta principal. Luego de golpe rápidamente cerró la escotilla. Chimuelo preparo una explosión. Pero su jinete le extendió una mano para que dejara de disparar—. ¡Chimuelo espera! —El mando, y el dragón se tragó la explosión gruñendo furiosamente.

—Tiene que ser una broma —gruñe Hallie.

—¡Hipo! —Dagur grita alegremente desde donde él está de pie delante de los tres Berserkers armados junto a él. Todavía llevaba la misma ropa desde hace tres años, pero era trapos ahora. Él tiene la cara de cicatrices más de lo que Hipo recordaba y una barba—. ¿No me extrañaste? —Dagur pregunta en voz juguetona e Hipo deslumbro con enojo a él mientras mantiene protectoramente a su hermana detrás—. ¡Porque que yo si te extrañe! ¡Todos los días durante tres años pensé en ti! —Dagur dice y dio unos pasos a un lado.

—¡Chicos! —Hallie grito viendo a los jinetes de dragones atrapados en una de las jaulas.

Ambos Abadejo se pusieron de pie y Dagur sonríe.

—Y en ti también, señor Furia Nocturna —Dagur añade mirando a Chimuelo y el gruñe enfadado, Dagur entonces paso su mirada en Hallie—. Y en ti también pequeña. ¡Mira cuanto creciste!

—Dagur—. Ella gruñe apretando su arco en su mano.

—Lo siento, Hipo, nos descubrió cuando estábamos buscando.. —Astrid comienza a decir.

—¡SILENCIO! —Dagur grita y Astrid se calla—. ¿No ves que mi hermano, mi hermanita y yo compartimos un momento? —Dagur inquiere. Hipo camina él y se mueven lentamente la mano con el cilindro detrás de su espalda indicándole a Hallie que lo tomara, quien bajo su arco y lo tomo silenciosamente.

—No soy tu hermano, Hallie no es tu hermanita y definitivamente no compartimos un momento —Hipo dice con rabia.

—Bueno yo si —dijo Dagur tristemente. Entonces se dio cuenta del estirón de Hipo—. ¡Mírate! Has crecido, y eres un conquistador. ¿Hmm Hmm? Oh Hallie, aún más bella desde la última vez que te vi, podrás dar todo un espectáculo en tu día de boda —Dagur dice dando a entender con claridad y Hallie soltó un gruñido entre dientes antes de mirar a él

—Johann tenía razón, eres más Berserker —dijo Hallie tratando de actuar natural para no levantar sospechas—. Bueno, más que de costumbre.

—Dagur ¿Qué quieres? —Hipo exige.

—Duh, quiere las joyas —Patán responde soplando largos trozos de cabello rubio de la cara, también en la jaula con Astrid, Patapez y los gemelos.

—¡No tendrá mis joyas de la familia! ¡Olvídalo! ¡Las protegeré a toda costa! —Brutacio grita antes de detenerse y mirar el cabello rubio—. ¿Además ese cabello, que? —Brutacio pregunta.

—Ah, ¡ja! Cabello real, por lo que se —Patán Mocoso dice.

—Por lo visto, no te has desecho del coro griego —Dagur dice mirando hacia atrás en ellos, —Como sea, sí, tomare las joyas y las suyas también —Dagur dice y un Berserker golpea a Brutilda en el estómago y sus joyas vuela de la boca. Boca, que es un... Intento de lugar de almacenamiento.

—¡Cuidado, viejo! —Brutilda grita. El Berserker ríe y Brutilda dispara un pequeño rubí en su boca y él empieza a ahogarse.

—Ups. Pensé que era un joven. Nunca se sabe con esos dos —dice Dagur antes de encogerse y mirando hacia ellos—. Y también me llevare lo que sea que mi hermanita tenga detrás de su espalda —Dagur dice y Hallie entrecerró los ojos desafiante así como Hipo se pone delante de ella—. Vamos, entrégamelo como una linda niñita. Los hermanos comparten ¿Sabes? —Dagur dice y Chimuelo gruñe detrás de la chica. Los Berserkers levantan sus ballestas, Hallie no tuvo otra opción que alzar su mano y Dagur rasgo el cilindro de las manos de la niña.

—Entiendes que no vas a llegar muy lejos con esa cosa ¿Cierto? —Hipo pregunto.

—Sí, puede ser que también la conservemos —dijo Hallie alzando su arco en dirección a los Berserkers.

—Oh, rayos, aquí vamos —Dagur dice—. ¿Siempre tenemos que seguir los mismos pasos Hipo, tu y yo? —Dagur pide pasando cada brazo alrededor de los hermanos. Hallie se estremece y se muerde los labios de la extrema incomodidad—. No es que no seas un estupendo bailarín —Dagur dice—. Y ahora está toda la familia reunida, una hermana pequeña y un hermano mayor conmigo, creo que bailas muy bien, ¿verdad, Hallie? —Chimuelo gruñe y los Berserkers levantar sus ballestas dirigiéndolo hacia él, Hallie se zafa de su agarre y le apunta a los Berserkers con su propia arma.

Hipo se aleja de Dagur y corre hacia él—. Tranquilo amigo. Aun no —Él dice mirando a los otros jinetes. Una de las explosiones con ellos en la jaula sería peligrosa.

—Así es, Señor Furia Nocturna. Hoy no es el día, ¡pero vendrá! Y pronto —Dagur dice inclinándose hasta el nivel de Chimuelo—. Ahora, si me disculpan tengo gente que ver, un ejército que reunir, una venganza que planear... ¡Oh tanto que hacer en tan poco tiempo! ¿No es muy emocionante Hipo? ¡Tú debes haberte aburrido en estos últimos tres años! —Dagur grita.

—Sí, tiene razón sobre eso —dice Brutacio—. Faltaron explosiones —Brutacio dice sonriendo. Chimuelo se aleja de Hipo y empieza a pasearse con ira detrás de él.

Dagur no le hizo caso y agarró los hombros de Hipo—. Además, mi tiempo aquí ha llegado a su fin. Adiós por ahora, hermano —dijo acercándolo más—. Hasta que nos volvamos a ver en campo de batalla.

Dagur agarra la mano de Hallie y tira de ella a sus pies y agarra su arco, Hallie estaba dispuesta a aplastar su cabeza. Dagur se inclina y le besa la mano en un intento de ser tierno—. Te veré la próxima vez, hermanita. Espero que puedas manejar el peligro en el que Hipo te metió —Dagur dice y suelta su mano y moviendo la mano tratando de parecer elegante y fallo miserablemente. Hallie froto su mano como Dagur recupero la compostura y camino hacia adelante.

—Lo agradezco, idiota —comentó Hallie secamente y Dagur salto de sobre la cubierta del barco, los Berserkers lo siguieron.

Ambos corrieron hacia adelante hacia las jaulas donde estaban los demás jinetes.

Hipo pasó los dedos sobre el bloqueo—. ¡Olvídense de nosotros! ¡Vayan tras él! —Astrid ordeno agitando la mano de la jaula.

—¡¿Qué están esperando?! —Patán exige y sopla el pelo de la cara. Hipo miro hacia Astrid.

—¿Chicos, seguros que estarán bien? —él exige y Astrid asiente.

— ¡Estamos bien! ¡Váyanse! —Astrid mando agitando las manos hacia adelante. Chimuelo corrió hasta ellos y ambos montan sobre su espalda, saltando en el aire después de Dagur. Pero los Berserkers en el barco los vio venir.

—Aquí viene, señor, tal como lo dijo —dijo un Berserker mirando a Dagur.

—Siempre predecible, ¿verdad, hermano?—reflexionó Dagur—.Y Hallie, siguiendo a su hermano mayor como siempre.

De inmediato, los Berserkers armaron una catapulta y apuntaron a Hipo, Hallie y Chimuelo.

—Hallie, sostente —ordenó Hipo sabiendo lo que iba a suceder, su hermana asintió y abrazó su cintura con fuerza.

—¡Fuego! —ordenó Dagur.

Los Berserkers dispararon la catapulta, pero Chimuelo esquivó la roca con facilidad.

—¡Fallaste, hermano! —Hallie se burló y Dagur la mira.

—Oh hermanita, ¡ya deberías saber que jamás fallo! —Dagur grita y los ojos de ambos se abren con horror, no estaba apuntándoles a ellos, él estaba apuntando a la Guadaña.

—¡NO! —Hipo grito y miro hacia atrás cuando la roca choco con la cubierta del barco. Causando que se creara un agujero por donde entro agua y el barco comenzó a hundirse.

—¡Nos hundimos por aquí! —Brutilda grita.

—¡Hipo, Hallie sáquenos de aquí! —Patapez grita.

—¡HIPO, HALLIE AYUDA!

Miraron hacia atrás con pánico—. ¿Qué van a hacer, Hipo y Hallie? ¿Atraparme? ¿Salvar a sus amigos? ¡Whoo! ¡Que difícil! —Dagur grita y Hipo mira hacia atrás en el barco de nuevo—. Me alegra no estar en sus zapatos —Dagur grita antes de alejarse.

Chimuelo se mantiene en el aire y escuchan el sonido de las súplicas de los demás jinetes y el cacareo loco de Dagur ¿Qué iban a hacer?