Capitulo 7: Flores bajo las estrellas
Llega un nuevo día, el cielo en el Santuario tiene algunas nubes, pero no evita que los rayos del sol, iluminen el mundo donde viven los caballeros de Atena. Todo parece que sigue su curso normal, aunque se observan varios caballeros dorados llegar de una misión muy extraña. Al mando se encuentra Saga quien solamente tenía en la cabeza, todo lo que vivió la noche anterior.
El grupo de dorados llega y se separan, pues todos venían cansados y algunos como Milo, solamente querían llegar a dormir. Pasan algunos sirvientes del Santuario para recibirlos, aunque Saga hace todo lo posible por evitarlos, pues solamente quería llegar a la casa de Aries.
No tardó mucho pararse frente de la casa del carnero, aprieta sus puños con fuerza porque su interior está lleno de pensamientos de todo tipo. Nunca pensó que le afectara tanto, la muerte de Kalinka en sus manos… y al mismo tiempo, algo en su interior quería gritar con todas sus fuerzas, pero no deseaba perturbar a nadie…
-Señor Saga, buenos días- saluda el pequeño Kiki que estaba cargando algunas cosas- es un bonito día. Mi maestro y Agnes, están en el interior- el niño observa que el caballero se mostraba afligido-… disculpe, ¿se encuentra bien?
El gemelo mayor no esperaba esa pregunta y se sobresalta, hasta que reacciona que debe ver a Mu y la pequeña.
- ¿eh?... si lo es- sonríe falsamente- gracias, iré yo mismo a buscarlos- ingresa al interior de la casa.
Lo primero que se le ocurre, es ingresar a los aposentos del santo de Aries aunque en su interior, siente un extraño nerviosismo, pues no sabe cómo reaccionar. Su mente le decía que se controlara, pero su corazón, dicta todo lo contrario. Abre la puerta con fuerza y al entrar, se topa con una escena poco común: en un sillón Agnes y Mu dormían con tranquilidad, aunque nota que la pequeña, tenía algunas marcas como si fueran moretones.
-… ¿Kiki?- musita Mu abriendo sus ojos, aunque se espanta de ver a Saga-…. Ah, Sa… ¡¿Saga?! ¡No entres así!
-… ¿qué le pasó a Agnes? ¿Por qué tiene moretones? - se acerca al carnero quien se siente extraño, por el comportamiento del gemelo.
-Basta Saga ¡Cálmate por favor! - alza la voz y detiene su brazo- tuvimos una noche complicada. Death Mask y Camus pensaron en interrgarla y se asustó. Huyó del Santuario y casi se la llevan secuestrada. Si no fuera por Kanon… nosotros- Mu baja la mirada, se sentía un poco culpable- no la hubiéramos encontrado jamás.
Odia ver así a Mu. Se siente enojado por lo que le hicieron a Agnes aunque no evita abrazarlo, al grado que pierde fuerzas y cae de rodillas ante el lemuriano. Aries se espanta por esta situación y trata de moverlo, pero nota que lo abraza con más fuerza y, parece que está perdiendo el conocimiento. Saga abre los ojos y mira a su carnero con mucha tristeza
- ¿Estás bien Saga?- pregunta con total calma, Mu,
-…vi, a la madre de Agnes… Kalinka estaba ahí…- el caballero se toca su cabeza, parecía aterrado- hice todo lo posible, pero ella murió en… en mis manos.
Mu se sorprende de ver a Saga en ese estado. No le dice nada, prefiere que se desahogue. Por un momento, se siente incómodo con la situación porque recuerda algunas ocasiones que llegó a ver a la joven pasear, a lado de quien alguna vez fue Gran Patriarca, por los jardines del Santuario. Ella, fue una mínima razón que lo obligó a alejarse de la casa de Aries y hoy, sólo piensa en calmar el cosmo desequilibrado de Saga…
-… Lo importante, fue que la rescataste- toma el rostro de Saga con cuidado, quien se sorprende por esa acción y toma sus manos- …si dices que no había mucho por hacer, lo que hiciste fue lo mejor y además, creo que ella está más tranquila al saber que Agnes, está contigo- Saga no puede evitar derramar algunas lágrimas y Mu lo mira fijamente- Mi querido Saga, no hay por qué sentirse culpable. Mejor ocúpate, entre otras cosas, en cuidar de esa pequeña inocente- y besa la frente del geminiano quien de inmediato se sonroja.
Ambos se quedan en silencio algunos minutos, hasta que Saga lo abraza. Se siente más tranquilo y sobretodo, siente que por primera vez puede depositar su confianza en alguien. Mu por su lado, se siente más aliviado porque pudo ayudar al dueño de la armadura de géminis.
-… gracias Mu, por estar aquí…-musita el caballero dorado.
-Haría lo que…-Aries intenta besarlo, pero ríe al ver que Saga, se quedó completamente dormido. Ambos se encuentran en un sillón que da con uno de los muchos paisajes del Santuario, Mu se acomoda mejor y prefiere que el gemelo mayor, siga descansando, aunque no puede evitar observar su rostro tranquilo y sereno. Enreda sus dedos en la cabellera azulina, y prefiere que el tiempo siga con su curso normal.
No pasa mucho cuando Agnes, finalmente despierta. Nota que se quedó dormida en un sillón, el cual se encuentra en los aposentos de Aries. Se siente un poco adolorida, pero se dice así misma que debe ser fuerte… fuerte como su padre. Abre la puerta y camina un poco hasta dar con un Saga dormido, y un Mu mirando el paisaje. Ella sonríe porque no sólo ve a su padre sino, a ambos juntos.
- ¿Cómo te sientes hoy, pequeña Agnes?- pregunta Mu, tratando de mover un poco a Saga.
-¡Mucho mejor! ¡Saga regresó! - dice la pequeña muy emocionada, al grado que el geminiano despierta y observa los ojos azulinos de la hija de Kalinka. Saga se frota un poco los ojos y sonríe al verla.
-Estoy de regreso, ... Agnes- se crea un pequeño silencio entre ambos, Saga al inicio no se siente muy seguro de reaccionar con felicidad, pero piensa que Kalinka hubiera deseado que él, la tratara bien. Se levanta del sillón y se arrodilla ante ella. La niña sonríe un poco más y eso, provoca que el dorado la abrace con fuerzas-… me agrada saberte bien, pequeña- musita y luego, la mira fijamente- Ya me platicaron lo que pasó y Camus junto con Death Mask, se la verán conmigo por hacerte pasar un mal momento- sonríe Saga.
-Saga por favor, no tiene caso- interrumpe Mu- lo más importante ahora, será que rindas tu informe- Mu no quiere que Saga, se vengue del resto de sus compañeros.
- ¿Te puedo decir papá? Pegunta con inocencia la pequeña.
-… ¡NO!- dice rápidamente el santo, provocando la risa de Mu- sólo dime Saga y mejor me retiro. Debo entregar el informe de la misión de anoche- se levanta rápido, acomodándose un poco la armadura y la capa blanca. Mu asiente con una sonrisa.
-Yo haré lo mismo, también debo informar lo que pasó anoche. Aunque siento que todo lo que ocurre, tiene que ver con los planos que robaron.
Saga y Mu deciden que lo mejor, es que Agnes los acompañe a la reunión con Saori, pues ella sigue siendo testigo importante de todo lo que está pasando. La pequeña por su lado, se siente contenta porque puede ver de nuevo al guerrero de géminis, aunque en su interior, lo percibe diferente.
No pasa mucho cuando Saga, Mu y Agnes llegan al salón principal, donde descansa en su asiento, Saori y a su lado, el gran Patriarca Shion. Es un lugar completamente blanco y lleno de luz, las paredes son altas y se respira un aire fresco, al igual que un cosmos reconfortante. En muchas ocasiones, todos los dorados permanecen en esa zona todo el día, pero Saori en alguna ocasión ordenó que ya no era necesario, pues lo consideraba un poco exagerado.
Al llegar, Saga y Mu se arrodillan ante su Diosa, al unísono la saludan y de inmediato se reportan. Agnes se siente un poco incómoda y hace lo mismo que ellos, robando una sonrisa de Atena.
-Saga, Mu… me agrada verlos de nuevo- responde Saori- pequeña Agnes… ¿ya te sientes mejor? Me comentaron que anoche, fuiste secuestrada…- eso no lo esperaban los presentes. Jamás se imaginaron que ella, se enterara sobre lo ocurrido a la niña. La diosa nota que ambos están un poco desconcertados-…Saga, tu hermano Kanon me habló al respecto hace unas horas.
-Entiendo mi diosa, para ser honesto me sorprende que él, la salvara…- responde Saga inclinando su cabeza.
-Diosa Atena, considero que debe escuchar primero a Saga, pues tiene un informe importante que dar- responde Mu con un tono de voz más serio. Saori simplemente asiente y espera escuchar todos los detalles.
Agnes por su parte, se siente algo incómoda porque no sabe cómo reaccionar. Cuando vivía en la mansión del abuelo de Saori, ella sólo se dedicaba a hacer una leve reverencia a ella o las saintias que, en algunas ocasiones, solía ver. Por un momento, se queda viendo la escena de su padre y Mu, hablando con la mujer de cabellos lilas. La pequeña sonríe porque hasta en ese momento, nunca se imaginó estar tan cerca de él o de los otros dorados. Le gustaba la idea de que Saga era su padre y bueno, ríe un poco al darse cuenta que los demás, también le habían agarrado cariño.
-Atena, la misión no fue exitosa porque el culpable que robó los planos, escapó. Además…- Saga baja la mirada un poco y aprieta sus puños porque recuerda el último encuentro que tuvo con Kalinka- encontramos a la señorita Kalinka…- y su voz se entrecorta un poco. Le dolía recordar su cuerpo maltratado y un estado de salud muy deteriorado.
Al decir eso, Agnes se queda paralizada porque pensó que su madre estaba muerta. No puede evitar derramar lágrimas y corre para abrazar al dorado.
-¿Dónde está mamá?- pregunta ella- ¡¿Qué le hiciste?!
-…Agnes yo, …-acaricia la cabellera de la niña- hice todo lo que estaba en mis manos, pero… llegamos tarde.
-… mamá- y se abraza de Saga, no puede evitar llorar. Mu no dice nada, solo observa a Saori paciente para calmar un poco a la pequeña.
-Es una pena, Agnes… tu mamá siempre fue una persona muy querida en la mansión Kido- se levanta de su asiento y camina hasta ella. No duda en acariciar su larga cabellera azulada hasta que ella, rompe en llanto con Atena.
-Agnes, no deberías…- interrumpe Shion.
-Deja que se desahogue, Shion- dice Saori abrazando a Agnes- pequeña, recuerda que aquí estarás bien y seguramente, Saga hizo todo para que ella, se fuera tranquila.
-Saga, creo que ya te diste cuenta que ella ya no tiene a nadie, salvo a ti- se comunica vía telepática, Mu
-Lo sé, Mu. Odio reconocer que no me agrada verla así. No la dejaré sola…- piensa el gemelo mayor.
-A estas alturas, dudo que alguno de nuestros compañeros, te permita que hagas eso. Eres afortunado que Atena, se mantenga objetiva con respecto a ella- piensa Mu regalando una sonrisa tranquila para Géminis.
No pasa mucho cuando Agnes deja de llorar, pues siente una energía muy cálida y se limpia sus lágrimas para después, acercarse a un Saga preocupado por su bienestar.
-Saga, creo que ella te necesita en todo momento- las palabras de Saori son tranquilas pero firmes- mi idea de su estancia en el Santuario sigue vigente. Tal y como lo comentó Kanon, ella está en peligro que la detecten. No permitiré que alguien más, ya sea del personal de la mansión Kido o de este lugar, salga herido.
-Muchas gracias Atena- dice Saga- ella solo me tiene a mí. No dejaré que le pase nada. De por sí, en el área restringida vimos cuerpos de personas que, al parecer, fueron utilizadas para dar vida a las armaduras- al decir eso, Saori y Shion se quedan sorprendidos.
- ¿Hablas en serio, Saga? - dice Shion alterado.
-Así es maestro. Ya tenían algunos modelos de armaduras, pero pues…por falta de conocimiento, han fracasado en ese detalle- Saga no puede evitar ver por unos instantes a Mu, quien parece preocupado con ese tema.
-Con más razón, debemos estar al pendiente- Saori suspira un poco y aclara su mente- no sería bueno que buscaran a alguien como Mu, sería un punto en nuestra contra. Por otro lado, confirmándome todo esto, no cabe duda que los secuestros seguirán ejecutándose en Rodorio y eso, no lo permitiremos.
- ¿Ya tiene un plan sobre eso, querida Atena?- pregunta Shion en tono curioso.
Los presentes se quedan un poco extrañados, reconocen que deben darle una solución a ese tema, aunque Saga y Mu temen lo que la diosa puede pedirles porque en algunas ocasiones, ella tiene ideas extrañas pero efectivas para solucionar algunas misiones. En alguna ocasión, les pidió a algunos dorados, cuidar un paquete muy importante, mientras viajaban a varios países y jamás supieron de qué se trataba... hasta que se enteraron por Dohko, eran materiales para el mantenimiento del Santuario.
-Claro- sonríe Saori-… Agnes, me encantaría contar con tu apoyo, en esta ocasión. Tu padre necesita algo de ayuda y pues... recordando un poco, lo que hacía tu mamá, te infiltraremos en el colegio público de Rodorio.
En el momento que Saori menciona "padre" a Saga, éste siente como si varias flechas de Sagitario, le dieran en su cuerpo. No le gusta que sus compañeros de armas, lo molesten con ese tema, pero que la propia diosa lo diga, siente que el mundo se le cae en pedazos. Se imagina como un hombre canoso y usando bastón, cuando se encuentra en "plena flor de su juventud/adultez masculina". Mu por su parte, se aguanta la risa porque está en una reunión oficial con Atena y, para no hacer sentir peor a Saga. Shion en cambio, sonríe divertido porque considera que se trata de un reto que alguien tan poderoso como Saga de Géminis, puede resolver sin problemas.
-¿Yo?- musita Agnes- pero... pero ¿qué haría? - se siente nerviosa ante tal propuesta, fija su mirada en un Géminis avergonzado, Mu con los ojos cerrados y un Shion sonriendo como si disfrutara de alguna travesura.
-Ser una estudiante. En ese colegio asisten todos los niños de Rodorio, hasta los que viven en el orfanato del poblado- responde muy sonriente la diosa de la guerra- claro, no estarás sola porque en un rato más, Shion y yo revisaremos a quienes enviaremos como profesores, para que estén al pendiente.
-Diosa Atena, ¿realmente cree que es necesario que Agnes, vaya? … - interrumpe Saga nervioso- no me, no me gustaría que ella esté en peligro de nuevo. No quiero sonar mal...- Atena le sonríe con bondad.
-Ella estará bien. No estará sola- contesta la chica de cabello lila con tranquilidad.
-…- Saga traga saliva y piensa que lo mejor, es hacer lo que Saori quiere.
-Creo que su plan dará resultados, Atena- comenta Mu tratando de evitar de nuevo, la risa- es una forma interesante de atraer al enemigo.
- En su momento, sabrán cuando llevarán a cabo esta misión. Pueden retirarse, queridos caballeros- Saori termina de esta forma, la reunión del día.
Tras decir eso, ambos caballeros asienten y se despiden de la diosa. Agnes por su parte, hace una reverencia rápida y trata de alcanzar a los caballeros, cuyos pensamientos reflejan que a veces, Saori tiene ideas muy extrañas y en el fondo, sabe perfectamente lo que hace... o eso parece.
Tiempo después, los 3 salen del salón y caminan rumbo al exterior del Templo de Atena. Ninguno dice nada, cada uno está con sus propios pensamientos hasta que observan al personal del Santuario caminar de un lado a otro, como si estuvieran preparando algo. Algunos llevan flores, otros adornos y otros más, telas que parecen ser manteles de diferentes colores y diseños. En Agnes, despierta la curiosidad de conocer lo que hacen, por lo que interrumpe los pensamientos de Saga.
-Saga, ¿por qué hay tanto movimiento? - pregunta jalando su capa. El dorado al inicio no comprende la pregunta, hasta que coloca su mano en su mentón para pensar un poco más.
- ¡Cielos! Casi lo olvido- reacciona con sorpresa Mu- ...Hoy es la noche de campo en las estrellas. Debo regresar a casa con Kiki, debemos preparar todo para la noche... ojalá este niño ya haya comenzado con los preparativos- su tono de voz parece preocupado y mira a Saga y su hija- Saga, Agnes... los veo en la noche- y en un parpadeo, el lemuriano desaparece porque se teletransporta hasta su casa.
Agnes se queda desconcertada mientras que su padre, apenas reacciona y jala un poco su cabello porque olvidó todo sobre esa celebración, hasta que Agnes le sonríe esperando que le explique, de lo que se trata.
-… siempre olvido este día. Bueno, te explico mientras nos encaminamos a casa- comenta Saga y toma un poco de aire- La noche de campo en las estrellas, es una celebración anual que realizamos en el Santuario para honrar a todas las constelaciones que nos guían y protegen, así como recordar a las generaciones pasadas de caballeros de Atena, que han dado su vida por un futuro brillante.
La niña se siente curiosa por escuchar esa historia, pues se le hace bonito cenar bajo las estrellas, escuchar sobre constelaciones y generaciones pasadas. Es una celebración que siempre se da en julio y coincide en una noche de cielo despejado y clima cálido, esta tradición ha existido desde el siglo XVIII, a modo de homenaje a todos los caídos en las Guerras Santas.
- ¿Por qué siempre olvidas este día, Saga? - pregunta la niña, el dorado detiene su caminar y voltea a verla.
-Digamos que mis pecados del pasado, me impedían celebrar este día. Sólo recuerdo una ocasión que lo disfruté en compañía de tu madre...
-Yo quiero que lo celebremos- Agnes se acerca su padre y lo mira con dulzura. Saga se siente un poco avergonzado, y desvía su mirada aunque posa su mano sobre su cabeza azulina.
-… claro. Mejor nos apuramos porque hay cosas que preparar- y sin pensarlo dos veces, carga a la pequeña y la coloca entre sus hombros. Agnes se sonroja y sonríe por el gesto... hasta que siente la velocidad en su cuerpo porque el caballero dorado, corre con mayor velocidad para llegar a tiempo.
El resto del día, transcurre con los preparativos para uno de los festejos más esperados en el año. No sólo en el Santuario se observa caminar de un lado a otro, a la gente que lleva toda clase de cosas sino, en Rodorio también se estaban preparando. En las casas veías las personas cocinando y preparando alimentos, si ya estaban hechos, los guardaban en cestas y doblaban con mucho cuidado, manteles grandes y servilletas. Otras personas se visten con túnicas clásicas griegas, de diferentes colores y diseños pues la tradición, así lo exige.
En la casa de Géminis, Saga y Agnes llegan, aunque se extrañan ver que había algunos sirvientes que estaban preparando alimentos y otras cosas. El caballero dorado se preocupa porque no recuerda haber solicitado ese servicio, aunque padre e hija se quedan perplejos al ver a Kanon al pendiente de eso. Cuando el gemelo menor los observa, sonríe un poco y se acerca a ellos.
-¿Kanon? Hermano… No, no pensé verte- musita sorprendido- ¿Qué haces aquí?
-Ay Saga, de verdad que estás mal…-sonríe divertido- honestamente pensé que yo cenaría solo, no sabía nada de ustedes, en todo el día- mira a Agnes, quien se siente un poco desconfiada ante el cambio de actitud de él- pequeña... decidí que eso de ser malo contigo, no tiene sentido. La verdad, me sorprende que tenga una sobrina y pues si el idiota de Saga no puede contigo, yo podría tomar mejor, ese papel.
Saga no entendía ni una palabra de Kanon. Se le hacía extraño su cambio de actitud y sobre todo, que fuera la persona que salvó a la pequeña Agnes. Piensa por unos segundos si no se trata de alguna broma de mal gusto o peor aún, alguna extraña manipulación para hacerle romper su equilibrio emocional.
-Hermano, quita esa cara de tonto…- dice Kanon y en ese instante, da unas palmadas y no tardan en acercarse algunos sirvientes, que hacen una ligera reverencia a los presentes- lleven a la señorita Agnes. Debe estar perfecta para el día de hoy.
- ¿Eh?... esperen- Agnes trata de zafarse de los sirvientes quienes la cargan- ¡Saga! ¡Ayuda! - y en pocos segundos se la llevan a una de las habitaciones, por lo que los gemelos se quedan a solas unos minutos.
-…Kanon- su tono de voz es más serio- ¿Qué quieres con todo esto? - hace poco, hasta agrediste a Agnes…
-Mínimo dame las gracias por salvar a tu hija- silencia a su hermano, quien alguna vez fue Gran Patriarca- Entiendo que no debí tratarla mal, pero desconfiaba de ella- cruza sus brazos- el maestro Shion y Atena, me designaron una misión relacionada a ella y pues, puedo asegurar que tiene cada gen nuestro…
- ¿Qué hiciste… que?- Saga se muestra desconcertado y jala de las ropas de su gemelo menor- ¿Cómo puedes asegurarme eso?- y Kanon quita las manos de su hermano.
-Recuerdo que alguna vez, me dijiste que, si quería recuperar la confianza de Atena, debía demostrarlo…- se recarga en una pared- una noche el maestro Shion me encontró un poco ebrio y después de recuperarme, me dijo que mejor me pusiera a trabajar y pues… así fue, comencé a tomar misiones de reconocimiento y, sobre todo, de las personas que robaron los planos.
-… ¿eso explica la razón de tu ausencia? – pregunta Saga con un aire de desconfianza.
-En parte, sí- Lo único que nunca pude saber… ¿quién fue Kalinka? Sólo descubrí que ella fue testigo del robo de los planos y por eso, huyó de la mansión Kido con Agnes.
-… entiendo- Saga baja la mirada, pues le sorprende lo que ha estado haciendo su hermano gemelo- no creo que sea fácil que descubras lo que ella hacía.
-No. Y no me interesa la historia que te involucra con ella, solo me queda claro que, si mandó a Agnes contigo, sabía que estaría bien… y, te pido una disculpa por mi actitud.
De todo lo que le dijo, Saga se queda en silencio con esas últimas palabras porque Kanon, era una persona que no se disculpaba con nadie. En el fondo, agradece el cambio de actitud que tomó su hermano y piensa que, a partir de ese momento, las cosas pueden ser diferentes.
- ¿Qué pasó por tu mente, cuando encontraste a Agnes secuestrada?- pregunta Saga de repente.
-… sólo quería quemar el mundo.
Tras decir eso, aparece la pequeña Agnes con una túnica lila, sandalias doradas y su pelo recogido en una coleta alta. Los gemelos la observan y ella, se sonroja porque piensa que no se ve bien, hasta que Saga se le acerca.
-…te queda... bien.
-Gracias Saga- contesta completamente roja.
-… creo que iré a prepararme- contesta Saga, quien se retira rápidamente. Kanon se queda unos minutos más, solamente con Agnes.
-Yo… gracias por salvarme- musita un poco nerviosa. Agnes sentía que debía dar las gracias. Kanon por su parte, solamente asiente.
-Ni lo digas- Kanon se acomoda su cabello y se acerca a ella- de no ser así, hubiéramos generado la locura de Saga porque los niños que iban en la misma camioneta, los usaban para sacrificios…
-… a papá, digo, Saga, no le hubiera gustado que me pasara algo- musita la pequeña - cuando estaba en esa camioneta, por un momento, lo vi... Con esa armadura tan linda...
Kanon, al escuchar eso, sólo sonríe. Nunca nadie le había robado una sonrisa sincera y notar la ilusión de la pequeña, prefirió no decirle que todo eso, fue producto de una ilusión creada por él mismo, para detener a los secuestradores.
En plena noche, Rodorio y el Santuario se iluminan por el brillo de las estrellas. Las luces artificiales se apagan, y dan paso a las velas, pequeñas linternas o faros. La gente de Rodorio, se instala a las afueras de la ciudad, en un área donde la vista del cielo es única y libre de árboles. Familias completas, amigos y parejas, colocan sus manteles en el césped verdoso y comienzan a sacar sus alimentos y bebidas. Algunos amenizan el momento con música de arpa, violín y guitarra; otros, bailan y algunos más, sólo prefieren ver las estrellas.
Mientras tanto, en el Santuario, la escena es parecida, aunque todo se lleva a cabo en un jardín especial, el cual sólo está abierto en esas fechas y se encuentra cerca del Coliseo, la zona donde los aspirantes a caballeros, se enfrentan unos con otros, aunque en esta ocasión, está abierto para algunos puedan instalarse ahí.
Los sirvientes, caballeros y soldados, están ataviados con largas túnicas y en sus manos llevan los cestos llenos de bebidas y alimentos para amenizar la velada. Por las largas escaleras que conducen a las 12 casas, bajan poco a poco, los caballeros dorados.
La gente siempre voltea a verlos, no sólo por ser parte importante de la celebración sino, son de las pocas ocasiones en que se dejan ver públicamente. Agnes por su parte, se sentía algo nerviosa porque veía como cada caballero, saludaba y después, se instalaba en alguna área del jardín, cubierto de flores de todo tipo aunque sobresalían las rosas rojas…
-Vaya Afrodita, este año si que te superaste a ti mismo- comenta Aioria, apreciando alguna de las rosas- se nota que siempre esperas con ansias, esta celebración
-Ay leoncito. Sabes perfectamente que sólo deseo que todos aprecien mis hermosas rosas- dice Afrodita muy contento, vestido con una túnica larga y de color vino, con su cabello verde agua, atado a una coleta alta- es mi forma de dar gracias tanto a las estrellas, como los dueños anteriores de Piscis.
-Lo bueno que estas rosas, no están envenenadas sino, la fiesta se arruina- llega sonriente Death Mask, con dos copas de vino. Una se la entrega a Afrodita y ambos brindan por la celebración.
El jardín en el que todos se encuentran, fue una petición especial de los caballeros Piscis. Lo consideran una especie de pequeño Eden, donde dejan crecer toda clase de plantas (sin veneno) y cada año, en la noche de campo en las estrellas, las puertas del sitio se abren para presentar un ambiente mágico y cubierto de flores.
-Y… ¿Dónde estarán Saga y Agnes?- pregunta Aioria extrañado- … a menos que Saga se ausente, como todos los años.
-No lo creo- interviene Afrodita- esto podría ser la presentación oficial de Agnes- bebe un poco de vino y come algunas uvas.
-¿Qué te hace decir eso?- pregunta el león quitándole las uvas.
-La gente del Santuario, pregunta demasiado por ella. Se les hace raro ver a la niña con él...
No terminan de hablar porque observan a Saga, Kanon y en medio de ambos, la pequeña Agnes. Los gemelos, visten largas túnicas azul marino y verde olivo, respectivamente y la gente se enfoca en la pequeña, quien mira a todos con algo de nerviosismo.
-Agnes… comenta Saga- no tengas nervios. Todo estará bien.
-Eh,… si, Saga- y la niña sonríe ante ese gesto.
-Acostúmbrate- dice Kanon
Tras decir eso, los tres se acomodan en un área cerca de Afrodita y el resto de los compañeros dorados. Aiorios y Dohko, se acercan a ellos para saludar y observar que Agnes, se veía muy bien. Aldebarán les ofrece comida y Afrodita se acerca a ellos.
-…y pequeña Agnes, ¿qué te parece el jardín? - pregunta sonriente. Agnes no daba crédito a lo hermoso de lugar.
-¡Es hermoso, Afrodita! ¿Tú lo creaste? - dice emocionada.
-Cada año, tengo el honor de darle vida a este lugar- y le acerca una rosa- para ti, pequeña. Siempre recuerda la pureza de las flores, como la de tu corazón. Tienes poco tiempo en el Santuario y la verdad, nunca pensamos que una niña pudiera dar otro aire a nuestras vidas…
Agnes toma la rosa entre sus manos y se sonroja por este gesto. La gente del Santuario sabe que Afrodita es muy especial, cuando se trata de obsequiar rosas, no lo hace con cualquiera… al grado que han sido contadas las veces, que la misma Diosa Atena, ha tenido ese honor.
-Considérate afortunada, Agnes- aparece DeathMask, detrás de ella, por lo que la niña se sobresalta, aunque el caballero de Cáncer se toca su cabeza- no, no pretenderé incomodarte de nuevo. De entrada, porque no quiero líos con tu padre y, porque quedó claro que eres una niña especial.
-Yo… está bien- contesta la niña con una sonrisa en sus labios y se aleja de ellos para tratar de buscar a Saga o Kanon, pues todos se le acercaron para saludarla o, conocerla.
Ella camina entre el jardín y nota cómo todos disfrutan del momento, comen con sus seres queridos, amigos; entre pláticas y música amena, miran las estrellas. El cielo, parece ser consciente de la celebración y permite que las estrellas brillen con todas sus fuerzas, mostrando las constelaciones y en boca de algunos caballeros, estudiantes y gente de Rodorio, las historias de guerreros pasados, Guerras Santas y sobre todo, el misticismo que rodea a los Santos de Oro y su fidelidad hacia Atena, desde la era del mito.
Mu encuentra a Agnes y la conduce con Saga y Kanon, quienes comían mientras escuchaban a Aiorios. Todos sonríen al verla de nuevo. El gemelo mayor, se sorprende de ver las ropas del carnero de Aries, quien solamente sonríe.
-Todos se ven bien, el día de hoy- comenta Mu, mientras se sienta a lado de un Géminis ligeramente ruborizado.
-Mi estúpido hermano tiene la cara perdida- Kanon sonríe burlonamente.
Todos ríen, gesto que, en otros tiempos y vidas, era complicado. Agnes nota ese ambiente cálido y se siente contenta de estar ahí. Le hubiera gustado que su madre estuviera presente o bien, Saga le platique ese recuerdo de ella. En el fondo, la hija de Géminis, se siente un poco sola… jamás experimentó el sentirse en familia. Kalinka siempre trabajaba y, eran pocas las ocasiones en las que pasaban tiempo juntas.
Ninguno de los presentes nota que ella se levanta y camina hasta salir del jardín. Agnes no se da cuenta que llega a otra área del Santuario, observa que se alejó bastante de la verbena, pero se sorprende ver una gran cantidad de lápidas. Al inicio, se espanta un poco, pues descubre que está en el cementerio del Santuario.
Hay mucha paz que rodea al lugar, siente un ligero viento y observa como vuelan algunos pétalos en la zona. Agnes debería sentir miedo, pero es todo lo contrario… se abraza a sí misma, como si se sintiera reconfortada. Cierra sus ojos, y al abrirlos a lo pocos segundos, su mirada se llena de sorpresa al ver siluetas, de posibles caballeros de generaciones pasadas. Logra ver imágenes de seres con las armaduras doradas, como si fueran fantasmas o al menos, la esencia de lo que alguna vez fueron.
Agnes los observa tranquilamente, se imagina que además de Saga, hubo otros caballeros igual de poderosos y se dice así misma que anhela conocer más sobre ellos, sobre todo para acercarse más a su padre... sus pensamientos se interrumpen, al sentir que alguien toca su hombre, ella se sobresalta y voltea para ver que Saga, la estaba buscando.
-...este no es un sitio para los niños. Ni siquiera Kiki viene aquí- regaña el caballero a la niña, quien baja la mirada apenada.
-Disculpa Saga. Me llamó la atención ver las tumbas de tus antecesores...
-Agnes, no me mientas- su tono de voz es más calmado
-Bueno, la verdad... veía las siluetas de quienes descansan aquí- sonríe nerviosa. Saga se queda extrañado ante eso, nunca se imaginó que Agnes, tuviera alguna clase de habilidad.
-¡Vaya! Eso sí me sorprende. Ya no puedo decir que no eres mi descendiente...- acaricia su cabello azulado.
-… soy tu hija- contesta molesta, por la forma tan poco "cariñosa" de referirse a ella.
-Lo sé... después confirmaré tus habilidades- Saga se acuesta sobre el césped, mirando hacia el firmamento. Agnes se extraña un poco, pero hace lo mismo- sólo una vez, pasé este momento con tu madre. Preferimos estar alejados de todos, y nos quedamos toda la noche viendo las estrellas.
La niña sonríe, se siente feliz porque supo un poco más sobre Kalinka, y su relación cercana con Saga.
-Agnes, mejor regresemos con los demás. Ya es tarde- ayuda a la pequeña, a levantarse- se liberarán faros de luz, en honor a los caballeros pasados.
De esa forma, él toma su mano y caminan de regreso a la celebración. Todos los caballeros le preguntan en donde se metieron, Saga no les dice nada y Agnes, sólo sonríe para después preparar los faros de papel que serán liberados al cielo.
Todos los asistentes del Santuario y el pueblo de Rodorio, liberan los faros que lentamente, se elevan al cielo, como si se trataran de nuevas estrellas del firmamento. El gemelo mayor y su hija, hacen lo mismo, aunque su lámpara de papel contiene una pequeña nota, el cual tiene escrito, el nombre de Kalinka. Ambos deciden hacerlo, con la idea de rezar por su eterno descanso, así como agradecerle que sus caminos se cruzaran.
De esta forma, todos siguen disfrutando del evento, observando cómo las lámparas se fusionan con las estrellas y al mismo tiempo, rezando por los buenos tiempos.
Fin de la primera parte
-.-.-
Hola a todos!
Disculpen la tardanza pero estos días, tuve muchas cosas por hacer y, se atrasó la fecha de publicación de este capítulo. Tal y como leyeron, esta actualización cierra la 1ª parte de esta historia, donde conocimos un poco de Agnes y los efectos que generó su llegada al Santuario los cuales, lo sé, se me complicaron algunas cosas para desarrollarla.
Sé perfectamente que no dejé claro algunas cosas como el destino de Fausto o bien, lo que realmente pasó entre Saga y Kalinka. En el caso del primero, comenzará a tener mayor relevancia, pues será la persona que dará mayores problemas a Saga, su hija y a los demás. Sobre lo segundo, es un tema que seguirá desarrollándose por partes; de acuerdo a lo que Saga vaya recordando (risas), pues ni él mismo se acuerda de todos los detalles por culpa de su lado maligno.
Anuncio que la segunda parte de esta historia, se enfocará en Agnes y su posibilidad de desarrollar habilidades del uso del cosmo, así como alguna herencia de su padre y tío. También se conocerán los siguientes pasos que realice Fausto con los planos robados, entre otros detalles.
En general, este capítulo sirvió para cerrar algunas cosas, especialmente confirmar que tanto Saga como Kanon, reconocen a Agnes como su descendiente directo (aunque ellos digan otra cosa, je). Y sobre la "noche de campo en las estrellas", fue una forma de honrar el vasto universo que al día de hoy, existe sobre Saint Seiya, pues hace unas semanas, terminé de ver Lost Canvas, Saintia Sho y ponerme al corriente con Next Dimension, y pensé en desarrollar alguna festividad única para el Santuario, donde se pueda honrar a todas las generaciones de caballeros que han dado todo, para el bienestar del mundo.
Por otro lado, anuncio que por fiestas decembrinas, la historia entra en estado de HIATUS, hasta el 3 de enero del 2020, fecha en la que publicaré el capítulo 8, dando inicio a la segunda parte de "Flor del Zodiaco".
Gracias a las personas que se han acercado a leer esta historia la cual (dejen sus reviews), ya me ha sacado canas verdes, pero mantiene el gusto y el espíritu de seguir adelante.
A todos les deseo felices fiestas y las mejores vibras para el 2020. Pásenlo bonito y sobretodo, nunca dejen de escribir lo que les apasiona.
Con cariño,
Bunny Saito
… nos vemos en el 2020!
