Capítulo 11: Un mensaje del más allá
Agnes yace en los brazos de Saga, sin conocimiento. Su pulso es débil y los dorados, están consternados por lo que acaba de ocurrir. Vieron la explosión y las afectaciones que generó... pero no pueden creer que la niña, fuera la causante de todo eso. Su padre en el fondo, se siente culpable por no prever esa situación y no tuvo la oportunidad de aniquilar a Ker. Milo trata de moverlo para llevarse a la niña.
-Saga, por favor... debemos llevarla al Santuario, para que la atiendan- sus palabras intentan ser firmes, pero en el fondo le duele ver a la niña en ese estado. Camus y Dohko ayudan a Saga a levantarse, aunque sus heridas físicas no son tan graves. Le duele más, ver a Agnes en ese estado.
-Debo ir... debo ir con Agnes- trata de moverse, pero se siente débil. Un hilo de sangre recorre su rostro y su respiración es agitada.
-Mu, ayúdame a llevarla - propone Milo, quien lleva en sus brazos, a la niña. El lemuriano por su parte, asiente y desaparecen de la zona usando la teletransportación.
Camus y Dohko notan que Kanon aparece entre los escombros, por lo que no dudan en ayudarlo. Él también está herido, aunque en el fondo siente una gran ira por la culpable de la catástrofe. En su interior sólo tiene deseos por matar a Ker, aunque siente lentamente cómo sus fuerzas se desvanecen.
-Kanon, Saga... ambos están heridos. Los ayudaremos- comenta Dohko y ninguno de los dos, dice algo más.
Los tres se retiran de la zona quedando sólo Camus, quien siente un nudo en el estómago por la situación. Recuerda la reunión que tuvo con Aiorios y el Gran Patriarca, quienes comentaban que Agnes, tenía muchas probabilidades de caer en la influencia de Ker. Mira toda la zona de desastre y se dice para sí mismo:
-Estoy casi seguro que Agnes, intentó controlar esto. Si hubiera perdido el control, Rodorio desaparece...
- ¿Realmente esto lo hizo Agnes? - comenta Aioros sorprendido, pues acaba de llegar.
-Si. Estuvo bajo la influencia de Ker, tal y como lo pensó el Gran Patriarca- el caballero de Acuario cruza sus brazos- estoy preocupado por ella.
-Camus, yo también... sólo espero que esto, no cambie el punto de vista de Atena o el maestro Shion. Pero viendo todo esto, no hay duda que debemos protegerla, pienso que nuestra querida diosa, podrá ayudar a Saga- y sonríe un poco.
-Seguramente. Si me lo permites, Aioros... debo revisar todos los daños- Camus se da media vuelta, aunque siente la mano su compañero en su hombro.
-Vine a ayudar.
Ambos caballeros inician su trabajo de revisar todos los daños. La gente de Rodorio prefiere quedarse en sus casas, pues temen sentirse en peligro de nuevo y respetan todo lo que hacen los caballeros por ellos.
Varias horas después, Agnes está siendo revisada por el personal del Santuario. Aioria intentó curarla, pero nota que sus heridas van más allá de algo hecho por el humano. El hermano menor de Sagitario se siente impotente y más, cuando se entera de la forma en la que ocurrieron las cosas. Los médicos logran detener la hemorragia, pero ella se mantiene sin conocimiento.
En el salón donde descansa Atena, Saga solicitó de inmediato una audiencia con ella, pues se siente culpable con toda esta situación. Teme que pueda pasar cualquier otra cosa que, termine por poner a todos en peligro. Saori no duda en atenderlo, observa la mirada triste de uno de los caballeros más poderosos.
-Saga... ante todo, me alegra saber que Agnes está con vida. Al igual que ustedes, pude percibir la presencia de alguien maligno...
-Mi diosa, se trató de un ser de nombre Ker... fue la misma entidad que maldijo a Kanon y a mí. Ella desató mi lado oscuro, por medio de un ente llamado lemur... el mismo que influyó en Agnes- dice Saga arrodillado ante Atena – me siento culpable por esta situación... le ruego perdone a mi hija...
-No hay nada que perdonar, Saga – Saori sonríe con dulzura y lentamente se acerca a él- ella fue una víctima, como tú. Sólo no entiendo, ¿cómo pasó? - al decir eso, Saga baja la mirada porque se siente culpable.
El caballero dorado no puede ocultarle esas cosas, a su diosa. Toma un poco de aire y le relata lo ocurrido. Le dice que todo fue a raíz de una discusión que ambos tuvieron, pues él solamente deseaba darle la oportunidad de ser una niña normal, de convivir con niños de su edad. Confiesa que disfruta mucho verla jugar y reír con otros niños, por lo que se siente mal que él, como su padre, no pueda ofrecerle algo así…
-Es realmente generoso de tu parte, que quieras lo mejor para ella...- dice Atena con tranquilidad – es normal que uno se preocupe por los seres queridos, pero... ¿ella que quiere? - el dorado de nuevo baja la mirada, pues nunca pensó en eso.
-… Atena yo... creo que ella, sólo quiere estar aquí.
-Y considero que debe quedarse aquí. Afuera estaría expuesta al enemigo, Saga- sonríe un poco- ella podría hasta tener mi bendición. Según los manuscritos, hubo casos de caballeros con hijos y vivían tranquilamente, aquí.
-Aun así, el Santuario es peligroso, todavía hay caballeros de otros rangos que quieren mi cabeza por mi traición. Temo que esto, ponga a Agnes en peligro...mucho menos deseo dejar mi deber de protegerte, Atena.
Saori sonríe con esto último. Ella sabe que, a pesar de darle el perdón, algunos miembros del Santuario lo consideran un traidor. En el caso de sus compañeros dorados, poco a poco, han logrado limar esas asperezas.
-Yo sé que nunca pasará eso. Me alegra que encontraste una razón más, para cumplir con tu deber de caballero dorado. Aférrate a eso... pues esa fue una razón por la que están de nuevo, en este mundo terrenal- Saga se queda sorprendido- yo quise que todos ustedes, tuvieran otra oportunidad... una donde puedan disfrutar un poco más, la vida. Claro, estoy consciente que puede existir otra Guerra Santa o un peligro mayor y si tienen que llegar al punto de sacrificar su vida...ya no habría otra vez.
El caballero de géminis, no se esperaba esa respuesta. Se siente afortunado por la confesión de Atena a su persona. No duda en arrodillarse para agradecerle por esa confianza la cual, sigue sin sentirse digno de tenerla. En el fondo de su ser, se siente reconfortado al confirmarse así mismo que, Agnes es importante para él.
-Mil gracias Atena,… no soy digno de esta confianza, pero sólo quiero que sepas que siento un poco de paz en mi ser. Tal y como dices, Agnes es importante para mí.
-Deberías estar con ella, en este momento... y sobre Ker, encontraremos la forma de detenerla.
Saga termina la audiencia, con una reverencia y se retira rápidamente del lugar, su cuerpo aún está adolorido, pero puede moverse sin dificultad. Se siente reconfortado por las palabras de su diosa y camina rápidamente por el largo pasillo que conectan los aposentos de Atena, con el exterior.
El hombre de cabellos azulados mira el cielo lluvioso. Piensa que es un reflejo del ambiente que viven todos y él, corre para llegar lo más rápido con ella. Desde que llegó al Santuario, fue atendido y curado. Necesitaba un poco de tiempo para aclarar su mente y sus emociones, debía pensar con claridad y ahora, parece que tiene algunas respuestas a sus dudas...
Mientras tanto, en un área del Santuario donde Saori, con fondos de la Fundación Graude, mandó a construir un hospital, los dorados esperan noticias sobre Agnes, pues lo último que sabían era que estaba más estable, a pesar de la condición tan crítica en la que estaba. Algunos santos como Mu, Milo y Kanon, se encuentran en la sala de espera en silencio y cada uno de ellos, en sus pensamientos.
-… No puedo creer que todavía, existiera alguien del inframundo... se supone que, al derrotar a Hades, todo ese mundo desaparecería...- comenta Mu pensativo, Kanon cierra por un momento sus ojos.
-Lo mismo me pregunto, al parecer Ker, se escondió en algún punto del universo. Seguramente hace todo esto por venganza- explica Kanon seriamente.
-Debe ser difícil para Saga, lidiar con todo esto...- comenta Milo, apretando sus puños- es aberrante que un dios o lo que sea, se meta con una niña.
Los tres coinciden en lo mismo. También se sienten molestos por la pasividad con la que actuaron. Desperdiciaron una oportunidad de atacar de manera directa a Ker y, tal vez, hubieran evitado el daño que generó Agnes bajo su influencia.
Se sorprenden de ver que Afrodita llega con un ramo de flores, para tener noticias sobre Agnes. Su rostro se muestra preocupado, pues todo lo ocurrido ha creado rumores en el Santuario.
- ¿Qué dices? ¿Hablas en serio? - pregunta Mu.
-Si- responde Piscis- esta noticia se esparció como pólvora. Algunos comenzaron a decir que ella murió y otros que seguramente, heredó la misma doble personalidad de Saga- entrega las flores a Kanon- aunque todo esto, suena a chisme barato. Shura y Aldebarán, no tardan en venir aquí... pues también están preocupados por esta situación... especialmente porque generó un desastre en Rodorio y casi muere...- Kanon lo interrumpe.
-Eso fue verdad- Kanon habla con seriedad- Ker la hechizó e hizo que desatara este desastre.
Afrodita no lo cree, se muestra molesto al saber que una diosa fue la culpable de esta situación y para calmarse un poco, prefiere quedarse en silencio, hasta que Saga llega. El gemelo se dirige directamente a la habitación donde descansa Agnes, sin saludar a ninguno de los presentes.
Saga entra con cuidado y mira a la pequeña. Tal parece que está en mejor estado, pero sigue sin despertar. Se acerca una silla para quedar a su lado, en silencio completo. Toma su pequeña mano para sentir su calor y acariciar su rostro. A pesar de hablar con Atena y calmar sus pensamientos en la lluvia, se siente mal y piensa que haría lo que sea, para ver a la niña con bien.
-Agnes... perdóname por exponerte de esta forma; por estas cosas, prefiero que tengas una vida normal fuera del Santuario. Honestamente, me sentiría muy triste si te fueras. Me preocupo demasiado por ti, aunque no lo parezca, je... me gusta observarte jugar, hasta con ese crío de nombre Kira - se siente un poco extraño hablando solo, pero piensa que ella podría escucharlo- no sé si tu mamá, le hubiera gustado eso...te pido perdón por esto, Agnes. No me perdonaría si esa maldita de Ker, te roba la vida... sería capaz de buscarla, hasta el fin del mundo.
El resto de los santos, miran la escena desde una pequeña ventana que tiene la puerta. Nunca habían visto así, a su compañero. Mu se siente contento de ver esto, Milo se muestra emocionado y a Afrodita, le agrada ver ese lado paternal de géminis. Observan cómo sigue platicando (aunque no escuchan lo que dice) y la arropa con cuidado, hasta que él besa su frente y deja la silla en su lugar para salir... pero se queda helado al ver a sus compañeros dorados. Se muestra serio ante ellos.
-¿Ustedes? Dejen de meterse, en donde no les llaman- sale rápidamente y mira a todos, con ganas de vengarse- los enviaré a otra dimensión, si me siguen espiando.
-Uy Saga, llegaste sin saludar... pensamos que harías alguna locura- responde Afrodita, cruzando sus brazos.
-Quería asegurarme de su estado... agradezco a todos su preocupación. Yo me quedaré aquí.
-¿No quieres que te acompañe?-Mu pregunta con tranquilidad. Saga asiente, dándole a entender que era libre de decidir y Kanon, también prefiere quedarse.
-Yo también me quedo... musita Kanon- aunque primero quiero hablar con ustedes- los presentes se quedan un tanto extrañados- como ya lo saben, todo esto fue por culpa de Ker. La diosa hermana de Hypnos y Thanatos... ella despertó de su letargo por el cosmo de Agnes. Se supone que debió morir, tras la muerte de Hades, pero...no fue así...
Kanon les explica que ella fue la diosa que los maldijo, desde que eran bebés. Ella fue quien los influyó a desarrollar su lado oscuro y, por ende, quien obligó a Saga a llevar a cabo todos sus crímenes. También fue el ser que revivió a los caballeros que trabajarían con Hades...
-No la recuerdo- dice Afrodita.
-Esa maldita siempre borra las memorias de sus víctimas. No le gusta dejar evidencia, pero conmigo fue diferente, porque pensó que moriría cuando estuve encerrado. Nunca se imaginó que seguiría aquí.
-Si sabías todo esto- Saga lo agarra de sus ropas- ¿por qué no lo dijiste antes? ella apareció por la energía de Agnes- los presentes tratan de detenerlo, aunque al instante lo deja en paz- debiste decirlo...
-Lo siento Saga, no podía porque estaba en un avión con Atena y los caballeros de bronce. Tampoco era necesario alertar a todos. Nunca imaginé que encontraría a Agnes tan rápido - Saga toma aire para calmarse- no queda de otra, más que cuidar de ella.
Saga al inicio quería golpear a Kanon, pero comprendió que hasta antes de la catástrofe de Rodorio, no recordaba a Ker. Ella lo influyó en dejarse llevar por sus ambiciones y lo maldijo con uno de sus lemures, el que creó su otra personalidad y Seiya liberó, durante la pelea de las 12 casas.
El caballero de Piscis, parece recordar algo y se acerca a Saga, quien se extraña por esa reacción.
-Saga, necesito hablar contigo. Tengo un mensaje de Death Mask quien está muy ocupado, aunque le urge un poco que lo visites.
- ¿De qué hablas?- pregunta extrañado.
-Mira, la verdad no me dijo mucho... solamente desea verte en su casa, lo más pronto posible. Creo tiene que ver con Agnes.
En ese momento, Saga no tiene humor alguno para las visitas sociales, pero en su interior algo le dice que realmente era necesario realizar esa visita, por lo que asiente. Afrodita muy contento, sonríe.
-Me quedaré con Mu y Kanon, ojalá Agnes despierte pronto... ella te hace falta- le guiña el ojo a su compañero, quien evitar reaccionar al respecto.
Así Saga, sale del hospital y camina hacia la casa de Cáncer. Recuerda que anteriormente, él trató de hacer confesar a Agnes, cuando pensaron que ella era alguna clase de infiltrada. Primero piensa en hacerse cargo de Death Mask y después, se inclina por escucharlo, pues tiene pendiente de Agnes.
No tardó mucho cuando llega a la cuarta casa del Santuario. Siempre la consideró la más oscura, pues piensa que su compañero está realmente loco con la idea de matar y de alguna manera, sellar las almas como decoración hogareña. El gemelo se considera una persona psicópata doble cara, pero Cáncer no está tan perdido, cuando de locura se habla. Piensa que Afrodita le tiene demasiada paciencia.
Al llegar, observa el lugar demasiado tranquilo y piensa que probablemente, Death Mask no está. Se da la media vuelta, hasta que escucha la voz del cangrejo.
-¡Saga! ¡Qué bueno que estás aquí! ¿Agnes ya desper...- y siente las manos de Saga en su cuello. Sus pies están en el aire porque el géminis dorado, lo levantó con deseos de una explicación-… oye... ¡Arg! Perdón por el otro día...no quería...
-¿Lastimarla? Si querías una confesión, me la pides a mí y yo, personalmente le pregunto- y suelta al caballero de cáncer, quien termina adolorido por la reacción tan agresiva de Saga- ahora bien ¿Qué quieres de mí? No estoy de humor para tonterías- Death Mask suspira para tener un poco de paciencia.
-Caray. De entrada, te pido una disculpa por eso... je, pero tu hija lleva la valentía en las venas- ríe con ironía- otros niños, quedan traumados- y mira los ojos desafiantes de Saga, por lo que traga un poco de saliva para no desviarse del tema importante- La verdad, me hubiera gustado verte en el hospital, pero el gran Maestro me dejó algunas tareas y por eso le pedí a Afrodita, que te buscara...- el gemelo mayor, cruza sus brazos- acompáñame al Yomotsu. Hay una persona que desea verte.
Saga se queda extrañado ante eso, no se esperaba esta situación y mucho menos, viniendo de Death Mask. El cangrejo observa con curiosidad su reacción, y lo mira diciéndole que no es una broma de mal gusto, por lo que utiliza su habilidad para llevar a su compañero, a la frontera entre el mundo de los vivos y, el de los muertos.
No pasa mucho cuando ambos llegan a ese mundo oscuro, con lamentos en todos lados y al fondo, el precipicio donde caen las almas que serán juzgadas por sus actos. Saga no dice nada, se siente extraño en ese lugar y Death Mask, le da un pequeño golpe en su espalda.
-Saga, creo que tu mejor que nadie, sabes quién es esta dama- Death Mask lo guía a una dirección y, el caballero se queda helado al ver una presencia muy conocida para él: una silueta femenina de cabellos negros y ojos azules.
-… Kalinka- se siente confundido. No comprende cómo es posible ver el espíritu de la madre de Agnes. Su cuerpo tiembla un poco y más, cuando ella le sonríe.
Death Mask se aleja de ellos, pues desea darles un poco de privacidad. El gemelo no le dice nada, simplemente se acerca a ella para tocar su mano.
-… olvidé que esa calidez tuya, ya no existe.
-Saga querido... yo estoy profundamente agradecida por el amable caballero de Cáncer. Gracias a él, he podido mantenerme en esta área. Deseaba tanto verte- y su mano acaricia un poco a Saga, quien cierra sus ojos para disfrutar el momento. Cuando escucha esas palabras, Death Mask se sonroja un poco y mira para otro lado.
-Ah Kalinka, … de verdad, no agradezcas. Me apena. Yo sigo apenado por no reconocerte. No lo niego, me dio un susto verte en mi casa porque, es la primera alma que tiene gran fuerza para mantenerse en este mundo. Mejor los dejo solos...- y camina lo suficiente para darles privacidad. Saga no sabe si reír por ver esa expresión o bien, quedarse callado.
Ambos se quedan en silencio unos segundos. Saga no comprende cómo es posible que su alma, se mantenga aferrada al Yomotsu. La mira con detenimiento y le agrada verla "bien", sin las terribles heridas cuando la encontró tiempo atrás. Kalinka nota que el caballero se pierde en sus pensamientos, por lo que lo interrumpe.
-¡Saga! ¡Estoy bien! Sólo sigo aquí porque deseo hablar contigo, sobre Agnes. No tenemos mucho tiempo.
-...Lo siento. No entiendo cómo es que sigues aquí...Kalinka yo...- y el espíritu de la madre de Agnes, lo silencia con una sonrisa.
-Supe lo que pasó con nuestra hija. No fue culpa tuya, ella, saldrá adelante porque es demasiado fuerte. Desde siempre, lo ha sido. Yo estoy agradecida porque has cuidado de ella... especialmente, has tratado de llevar ese papel.
Saga no se siente cómodo con esas palabras, pues piensa que no ha sido suficiente y le genera culpa. Kalinka lo nota y logra empujar un poco al dorado.
-Eres un ser bondadoso y generoso...
-No siempre. He cometido muchos pecados... temo que Agnes, viva lo mismo que...
- ¿Nosotros?- responde la mujer con tranquilidad- Creo que ya olvidaste por qué me fui del Santuario, ¿verdad? Ese monstruo de tu interior… seguramente lo borró- ella lo mira con seriedad- todavía ¿tienes esos episodios?
-No. Gracias a los caballeros de bronce,… digamos que me purificaron- El gemelo mayor sonríe un poco- también sigo aquí, gracias a la Diosa Atena- Kalinka se muestra contenta por escucharlo.
Una vez más, los dos se quedan en completo silencio. La presencia de Kalinka, siempre ha creado un efecto especial en el caballero de Géminis. Su sola presencia, lo obliga a comportarse más allá de un caballero de oro, aunque en este momento...se siente preocupado por Agnes y, teme sentir que le falló a su madre.
-Saga, después de huir del Santuario, siempre estuve al pendiente de ti... estaba consciente de lo que sufría tu mente. Me dolió mucho cuando me enteré que...
-¿Cuándo me suicidé?- termina la frase Géminis- maté a tantas personas y puse en riesgo a otras que, sólo deseaba el perdón. Al ser el Gran Patriarca, perdí mi dignidad y honor como caballero... el monstruo de mi interior, sacó lo peor...- Kalinka acaricia su rostro.
-… y a pesar de todo eso. El amable y generoso Saga, lograba estar presente. Si la Diosa Atena te dio una oportunidad de vida, no cargues con todos tus malos actos. Deja que alguien más, te ayude a que esto, sea menos pesado- sonríe con picardía- noto que además de Agnes, estás haciendo tu mayor esfuerzo para abrir tu corazón...
Esto último, sonroja y apena a Saga. Olvidó que Kalinka era demasiado observadora... aunque en el fondo, se siente un poco extraño que ella toque ese tema.
-Kalinka yo...tú sabes...
-¡Saga! No te disculpes. Yo sé perfectamente que tus sentimientos hacia mí, nunca fueron tan grandes como los míos hacia ti. Siempre comprendí el papel que jugabas en el Santuario, sin importar si era bueno o malo. Me alegra que a pesar de todo... te esfuerces en buscar la felicidad- se separa un poco de él- nuestra historia terminó cuando salí del Santuario, pero fui feliz que tu hayas sido la última persona que vi, en vida..
El caballero dorado, la mira con tristeza al decir eso último. Recuerda que fue muy doloroso para él, verla en muy mal estado y, porque no pudo vengar en ese momento su muerte. Al mismo tiempo, Saga piensa que puede ser un buen momento para preguntarle sobre Fausto y las armaduras.
-Kalinka...ayúdame a entender, ¿cómo te viste involucrada con los planos robados? - la mujer, suspira y asiente. Sabe perfectamente que sus palabras, serán de gran ayuda.
-Querido, los altos políticos de diferentes partes del mundo, nunca se quedaron tranquilos después del extraño eclipse que duró días, tiempo atrás. Quiero pensar que ustedes tuvieron que ver en esto y pues... ellos mandaron a Fausto a buscar alternativas para mejorar su defensa o crear guerras absurdas. Descubrí a ese hombre, haciendo ese trabajo sucio y traté de detenerlo, pero... no pude...
-Y por eso saliste huyendo, rumbo al santuario, ¿verdad?
-Saga... ellos dieron la orden de matarme. Querían deshacerse de mi... y Agnes. Al final, sólo logré que mi hija llegara a salvo contigo. Dudé, no pensaba que los rumores eran ciertos, que el gran caballero Saga de Géminis, estuviera de vuelta... que había superado la muerte.
Saga nunca se imaginó conocer esa historia. Eso le ayudó a entender muchas situaciones poco claras. En su mente tiene la idea de hacerse cargo de cada persona involucrada en deshacerse de Kalinka y su hija. Luego piensa que eso va en contra de los principios de los caballeros de Atena y después, piensa en Agnes y se contiene. Aprieta la quijada, pues siente mucho coraje.
-Kalinka... juro que vengaré tu muerte. De alguna forma lo haré- ella simplemente lo observa.
-Yo sólo deseo que Agnes viva feliz, anhelo que ambos sean felices. Ella nunca fue una niña normal... desde siempre, supe que heredó tu sangre y cosmo ¿Cómo dicen ustedes? Nació bajo la misma estrella que su padre- Saga se da cuenta que Agnes, comparte la misma fecha en la que él, fue encontrado en el Santuario junto con Kanon. Lo hace sentir bien- No sé si ella nació para usar una armadura... pero sí estoy segura que será una mujer de bien.
Al escuchar esas palabras, Saga entiende la razón por la que Agnes, no desea irse del Santuario. Comprende que ahora no sólo debe proteger a la Diosa Atena y limpiar sus culpas sino, tiene en sus manos, el destino de una pequeña que solamente, quiere estar con él. Encuentra sentido que ella buscara ayuda en alguno de sus compañeros y las palabras de Mu, resuenan en su cabeza. Algo en su interior le grita que dejarla sola, sería imperdonable.
-Cuida a Agnes, aunque no te des cuenta ella te está guiando para que encuentres la paz. Ella le dará más fuerza a tu cosmo para que cumplas con tu deber , y sigas siendo el mejor caballero de oro, que he conocido.
Kalinka lentamente, comienza a desaparecer. Saga se sorprende y trata de abrazarla, pero es imposible porque sus brazos la traspasan. Ella sólo sonríe e intenta tocar sus manos con las de él, diciéndole que tiene razones para seguir siendo un gran caballero.
-Saga, no lo olvides nunca... siempre serás mi dorado caballero. Cuida de Agnes... ella sólo desea tu atención y ejemplo. Eres un gran caballero, confío ciegamente que seguirás siendo fiel a tu diosa y a tus ideales... Atena lo sabe. Tú y Agnes, estarán bien...tienes mi bendición...
-Kalinka,…- de sus ojos, aparecen algunas lágrimas- gracias, gracias por conocerte... Agnes jamás estará sola. La quiero demasiado...descansa...- siente un nudo en su garganta, pues observa cómo se desintegra en medio del Yomotsu. Sólo siente un ligero viento cuando ella, en un último acto, une sus labios con los de él para después, desaparecer por completo.
Saga derrama algunas lágrimas en silencio. Oculta sus ojos, en su flequillo azulado y recuerda todo lo que vivió con ella. Siente una gran pena al pensar lo difícil que debió ser para ella, cuidar de Agnes y cumplir con su trabajo. Tenía dudas del por qué ella se fue y, sin decirle nada comprendió que fue por la seguridad de ambas y, sería algo muy escandaloso en el Santuario.
Le alivia pensar que sin importar lo que hizo, ella seguirá confiando en él, al grado de dejarle en sus manos, lo más preciado: Agnes. Se limpia con sus manos, sus ojos y toma un poco de aire, meditando en lo que hará. Saga siente una fuerte deseo por seguir adelante, tal vez tiene penas y nunca se sentirá contento por sus pecados, pero pensar en una segunda oportunidad para remediar errores y proteger a sus seres queridos, le da un nuevo sentido a todo. Mentalmente le desea paz al alma de Kalinka y, por primera vez en mucho tiempo, siente su cosmo más ligero y brillante...
-Pareces otro, Saga- habla Death Mask, quien se acerca lentamente a él- no veía ese brillo en tus ojos, desde el día que el Gran Patriarca, anunció quien sería su sucesor- mira por todos lados, tratando de encontrar a Kalinka- parece que ahora sí, descansa en paz... ¿Saga?
-Anda, llévame de regreso al mundo terrenal. Debo cuidar de Agnes- y lo jala de su capa, por lo que el cangrejo se asusta un poco, aunque no tarda mucho en usar sus habilidades para regresar al Santuario. Ambos acomodan sus ropas y el gemelo dorado, se encamina al exterior de la casa de Cáncer, aunque se detiene unos segundos- gracias, compañero- y corre rápidamente.
Death Mask, sonríe divertido porque ayudó un poco. Toma un poco de aire y piensa que debe terminar sus asuntos pendientes, pues Shion no es una persona muy tolerante con la entrega de reportes, tiempo después del solicitado.
El caballero de géminis corre para llegar rápidamente al hospital. No se da cuenta que cayó la noche y la lluvia sigue presente, sólo le importa llegar con la pequeña Agnes, por lo que su corazón late con fuerza, y no se da cuenta que llega completamente mojado y burla la seguridad. Cual va siendo su sorpresa que al llegar a la sala de espera, se topa con Mu y el resto de los dorados, dormidos en los sillones. Tal parece que trataron de pasar el tiempo jugando cartas, pero les ganó a todos el cansancio y se quedaron dormidos. Esto le sorprende a Saga, se siente agradecido por esa preocupación, por lo que camina sin hacer ruido, aunque se topa con Mu.
-… gracias Mu- sin hacer ruido, besa ligeramente al caballero de Aries y entra en la habitación donde descansa Agnes.
Se maldice así mismo, al verse completamente mojado en el espejo. Intenta secarse en el baño para después, quedarse a lado de la niña. Primero la observa y después, besa ligeramente su frente.
-¿Sabes? Eres muy afortunada. Hay mucha gente afuera que desea tu bienestar... yo soy el primero en quererlo, desde el fondo de mi alma- coloca sus manos en la cintura- como hija de Géminis, tendrás que ser más fuerte y poderosa. Si Camus es mal maestro, yo mismo te enseño todo lo que sé y... seremos, ahm...felices- siente que ya perdió la cabeza con todo lo ocurrido y le da la espalda- ¡rayos! Parezco un loco. Lo bueno que ya no existe ese monstruo en mi interior- regresa con la pequeña y se acomoda de tal forma que se recuesta en su cama, tomando su pequeña mano.
Sin darse cuenta, Saga cae en un sueño profundo al grado que no siente que la mano de Agnes, reacciona ligeramente, y aprieta la suya un poco. Mucho menos percibe a Mu observando todo y piensa que llegará un nuevo día, más agradable para todos. Regresa con los demás a la sala de espera para seguir durmiendo, pues fue un día demasiado agitado.
Llega un nuevo día, la lluvia se disipó por completo y el cielo está despejado. En el hospital, los rayos del sol entran a la habitación, donde una niña de ojos azules abre lentamente sus ojos y lo primero que ve, es un techo blanco. Se espanta al encontrarse en un lugar desconocido, aunque siente un alivio al ver alguien recostado sobre la cama. Nota que Saga está profundamente dormido y tiene su mano sobre la de ella, por lo que Agnes sonríe por el tierno gesto.
La sonrisa se desaparece al instante, pues su mente recuerda lo ocurrido y se siente aterrada. Intenta moverse, pero siente el cuerpo adolorido debido a las heridas que recibió. También se siente agotada, como si hiciera un gran esfuerzo para expulsar algo de su cuerpo, pues se sentía prisionera en su interior, hasta que logró superar al monstruo de Ker.
-… al menos papá, está bien. Espero esto no meterlo en problemas- y trata de acariciar su larga cabellera- perdón papá...
No se da cuenta que Kanon abre la puerta con cuidado para ver a su sobrina, quien se sorprende verla sentada, sin dejar de juguetear con la cabellera de su padre dormido.
-¡Agnes!- se aleja un poco de la puerta para gritar a los demás- ¡Ya despertó! ¡y mi estúpido hermano está roncando!- todos reaccionan de inmediato y entran rápidamente a la habitación. Todos los dorados (hasta Death Mask quien llegó en la madrugada), se acomodan alrededor de Agnes, quien los mira con nerviosismo porque sólo vio una nube de polvo dorada, y les pide que no hagan tanto ruido porque Saga duerme.
-¡Shh! No despierten a papá- sonríe con ternura- hola a todos.
Todos se muestran emocionados y sin pensarlo dos veces, se acercan a ella para abrazarla. La pequeña se siente apachurrada, por lo que los dorados se separan de ella rápidamente. Saga por su lado, cae al suelo y despierta de forma repentina al sentir el piso frio de la habitación. Los presentes se asustan al ver el rostro molesto de Saga.
-¿Quién les dio permiso de entrar aquí? Acaso ¿no se han dado cuenta que Agnes duerme?- pero Shura le señala que ella está completamente despierta- ¡Agnes! ¡Despertaste!- y sin importar la presencia de los demás, la abraza con mucho cuidado- estaba muy preocupado...
Los caballeros dorados sienten ternura por este momento, hasta que Saga los mira a todos con frialdad, pensando si en algún momento se retiraban para estar a solas con Agnes, hasta que ella habla.
-No los corras, papá. Estaban preocupados por mi... aunque les debo una disculpa- baja la mirada y aprieta las sábanas con sus puños.
-Agnes, por favor... no te culpes- interviene Dohko- ¿Recuerdas lo que pasó?- la pequeña asiente. El resto no dice nada, hasta que Kanon se acerca a ella.
-Sabemos que no lo hiciste, porque así lo deseaste. Fuiste víctima del poder de una diosa de nombre Ker.
Milo y Afrodita se sientan a los pies de su cama y miran a la pequeña, pues parece algo confundida. No entiende mucho lo que pasó, solamente recuerda a una joven que le pedía la acompañara a la feria del pueblo y después, perdió el conocimiento hasta que percibió el olor de la sangre en sus manos.
-...reaccioné, por el olor de la sangre...- dice de pronto- algo me tenía prisionera y usé todas mis fuerzas para expulsar a un monstruo muy feo y ¿quién es Ker?
-Es una diosa, crea caos y todos los que nacemos bajo la constelación de géminis, solemos ser sus víctimas predilectas- responde Saga- hasta Kanon y yo, hemos sido sus víctimas.
-Esperen, todos los que apoyamos al Gran Patriarca para matar a Hades, lo fuimos- dice Afrodita- ni debería llamarse diosa.
Ella sabe que todos desean verla bien, sólo se siente abrumada porque detestó la sensación que otro ser, domine su cuerpo, y le obligue a hacer cosas en contra de su voluntad. Mu lo nota y se acerca ella.
-Compañeros, creo que Agnes necesita aire puro. La habitación es algo pequeña y no cabemos todos, jejeje- y en efecto. Todos estaban algo apretados y se estaba evitando el flujo de aire. Los presentes no dijeron más y salen con mucho cuidado, quedndo solamente Kanon, Mu y Saga.
Ambos miran fijamente a Saga, pues lo perciben un tanto diferente, pues este brilla con mayor intensidad y sobre todo, lo ven más tranquilo.
-¿Qué pasó Saga?- pregunta Mu- te percibo diferente...Me agrada verte tranquilo, pero hoy, pareces más aliviado y feliz por Agnes.
-Hermano, ¿pasó algo que no sabemos? - pregunta Kanon con seriedad
Saga no había notado su cambio de humor, por lo que se queda pensativo. Observa a ambos fijamente, hasta responderles con total tranquilidad.
-Vi a Kalinka- responde rápidamente- Mu queda helado, mientras Kanon piensa que su hermano está loco de nuevo- lo sé, Kanon. Esto parece una locura pero su alma estaba en el Yomotsu... finalmente dejé que ella descansara en paz. Creo que eso me tiene más tranquilo, aunque pienso que es momento de platicarles mi historia con ella.
Mu y Kanon, no esperaban eso. El lemuriano, desde que llegó Agnes, siempre ha tenido curiosidad por conocer esa parte de Saga. Siente un poco de temor por conocer esos sentimientos y al mismo tiempo, sólo piensa en apoyarlo en las buenas y en las malas. El gemelo menor, piensa que es lo más correcto. Siempre ha considerado que la vida personal de su hermano, es un misterio… pues, desde que estuvo prisionero, desconoce muchos detalles de lo que hizo, especialmente siendo Gran Patriarca.
-Vayamos con Agnes. Quiero que ella también conozca la historia- al decir eso, los tres entran a la habitación para conocer, ese secreto.
.-.-.
¡Hola a todos!
Tal y como vieron en esta actualización, Agnes quedó malherida y por obvias razones, Saga estuvo muy preocupado hasta que habló con Atena y Kalinka.
¿Recuerdan el capítulo dónde Death Mask y Camus obligan a confesar a Agnes? ¿Y uno de ellos comenta que no están solos? Pues de alguna forma, el alma de Kalinka se quedó en Cáncer y durante ese tiempo, ella se mantuvo en contacto con el cangrejo… hasta que le solicitó ayuda para ver a Saga.
No lo niego, fue un capítulo un poco complicado de escribir, pues era necesario que Saga se sintiera atormentado y, tratara de encontrar alguna solución.
Sobre Ker, ella no se quedará con los brazos cruzados. Ella simplemente escapó y seguramente tiene algo en mente.
Y bueno, el siguiente capítulo, será muy importante porque se centrará en la relación de Saga con Kalinka; a pesar de conocerse algunos detalles, no se sabe toda la historia que ocurrió varios años después, de la muerte de Shion y Aioros.
¡Nos vemos en la siguiente actualización!
Con cariño,
Bunny Saito
