Capítulo 14: La salida del Santuario

Había pasado una semana desde que Agnes, ingresó al hospital debido a las heridas que recibió por estar bajo la influencia de Ker. A pesar de la gravedad de éstas, se recuperó muy rápido y todos los días, recibía la visita de los dorados quienes la acompañaban la mayor parte del tiempo, hasta que Saga les exigía que la dejaran descansar. La pequeña se sentía contenta la mayor parte del tiempo, aunque en el fondo solía sentirse culpable por todo lo ocurrido. Así pasaron los días hasta que recibió el alta del hospital. Todos los dorados se alegran por la noticia y sin decirle nada a nadie, organizan una fiesta para darle la bienvenida a la pequeña.

Ese mismo día, Saga tiene una reunión con Shion y Atena con respecto a la pequeña, pues consideran importante que ella se mantenga a salvo y, sobre todo, aprenda a desarrollar sus habilidades. Al salir de esa reunión, el dorado no está del todo convencido, pero prefiere dejar que las cosas fluyan por su propia cuenta.

Cuando llega al hospital, mira en la habitación a la pequeña Agnes mirando desde la ventana. No se da cuenta que sonríe y ella lo observa con mucha alegría. Saga se siente feliz de ver a su hija bien. Agnes baja de la cama y lo abraza con ternura y él, no la rechaza o evade sino, le corresponde de forma, un poco efusiva.

-¡Ouch! Saga... eres un poco brusco- responde la pequeña- yo mejor lo hago- y corresponde con el gesto, por lo que el gemelo mayor se sonroja un poco y más, al sentir la mirada del carnero quien los espera para irse del hospital.

-Vamos, nos esperan todos- comenta el caballero de Aries.

De esta forma, los tres salen y parten al interior del Santuario pues al parecer, estaba esperándole una grata sorpresa a la hija de Saga.

Mientras caminan, ninguno dice palabra alguna hasta que Mu rompe el silencio mirando a ambos con una sonrisa de complicidad.

- ¿Te digo algo, Agnes? Los dorados, tenemos el mal hábito de festejar casi todo y la verdad, desde que estás aquí, ese ambiente festivo regresó.

- ¿Es verdad?

-Mu tiene razón. Ya había olvidado esos buenos tiempos. Con tantas cosas que han pasado, es agradable tener un breve descanso- y el lemuriano le pega ligeramente con el codo.

-Parece que escucho al viejo Saga- y se acerca a su oído con mucha discreción- del que me enamoré.

Agnes se tapa la cara al ver esa escena. Le da un poco de vergüenza esa imagen de su padre, pero en el fondo se siente feliz porque al parecer todo está regresando a la normalidad. Ninguno de los dos, nota que desde minutos atrás, habían llegado a su destino y el resto de sus compañeros caballeros, los observan.

-Esto es demasiado empalagoso- comenta Death Mask. El resto asiente, aunque Camus se acerca a Agnes, le hace una leve inclinación.

-Bienvenida pequeña Agnes. Me agrada verte bien. Eres una niña muy valiente.

-Gracias señor Camus. Sus enseñanzas me ayudaron mucho- y sin darse cuenta, besa su mejilla. Camus se sonroja, pero sonríe por el gesto.

Todos le dan la bienvenida y la felicitan por su rápida recuperación, pues sabían perfectamente que tuvo heridas muy delicadas, a consecuencia de la influencia de Ker. Dohko y Aldebarán la abrazan mientras que Afrodita le regala un pequeño ramillete de flores. Los hermanos Aioros y Aioria le preguntan cómo se siente y le dicen que, si entrena bien, será igual o más fuerte que su padre. Milo no puede evitar abrazarla de forma efusiva, pues fue los santos más preocupados por ella y le dice que no dejará que nadie más, le haga daño.

El gran ausente es Shura, Death Mask comenta que no tardará en llegar pues no se perdería este festejo. Afrodita piensa que acordarse de Kalinka y "viejas heridas", afectaron el entusiasmo de Capricornio, por lo que piensa que lo más correcto, darle tiempo para pensar mejor las cosas.

Los santos dorados se sientan en una gran mesa con mucha comida y bebida. Algunos como Dohko y Aldebarán, comienzan a cantar mientras el resto platica y comen con tranquilidad. Kanon no tarda mucho en llegar y sorprende a todos pues lleva en sus manos, un hermoso dinosaurio de peluche color violeta. Agnes se emociona y no duda en abrazarlo. Los presentes se enternecen con la escena, excepto Saga, quien lo mira con seriedad.

- ¿Por qué le regalas eso?

-Saga, ella me dijo que le gustan los dinosaurios... había perdido uno cuando escapó con Kalinka- el gemelo mayor, considera este gesto un golpe bajo. Hace memoria y recuerda que nunca le ha preguntado por sus gustos, por lo que hace una nota mental para no olvidarlo.

Mientras sigue la fiesta, los presentes no se dan cuenta que llegan dos nuevos invitados: el Gran Patriarca y Saori, quien no duda en acercarse a la pequeña y la abraza. Todos los presentes se alinean y se arrodillan ante su diosa.

-Mis queridos caballeros, hoy nada de formalismos. Hoy quiero acompañar a todos, especialmente a Agnes.

-Mis niños- dice Shion con una mirada tranquila- además de celebrar un poco, también estamos aquí porque queremos hablar con Agnes. Hace unas horas, tuvimos una reunión con Saga.

La pequeña se sorprende por eso. Al inicio piensa si se trata de un asunto serio, pero al ver los rostros de Saga y Kanon tranquilos, suspira de alivio pues se sigue sintiendo mal por lo que pasó en Rodorio.

-Agnes… hablamos con tu padre. Nos sorprende mucho que hayas sobrevivido y te hayas recuperado muy rápido – comenta el Patriarca- no es normal que una niña tan joven, logre eso. Nos preocupa tu bienestar y, por ende, tu futuro en el Santuario… por todo lo que ha ocurrido, este sitio, es tu hogar ahora.

Todos se quedan en silencio al escuchar esas palabras. Agnes siempre quiso escucharlo, pues ella nunca ha querido estar lejos de su padre y de todos los dorados, pues los considera como su familia. No puede evitar la emoción y derrama algunas lágrimas. Saga por su parte, se contiene en acercarse a ella, piensa que él tampoco sería feliz si ella, no está con todos ellos.

-Como tu padre es un santo dorado, te conviertes en una descendiente directa con el derecho de heredar, en algún futuro, su armadura. Esto te da la libertad de decidir, lo que mejor te convenga para tu futuro- explica Shion con tranquilidad- si deseas quedarte aquí, tendrás que aprender habilidades sobre el cosmo, para que puedas defenderte y valerte por ti misma. Esto también incluye que le jures lealtad a Atena y eso conlleve a defenderla, en vida y muerte.

Saga al escuchar eso último, recuerda que no estaba del todo convencido por la propuesta. Shion y Atena de alguna forma le dijeron que Agnes podrá seguir en el Santuario, siempre y cuando desarrolle sus habilidades del uso del cosmo y, siga el mismo dogma que todos ellos: proteger y velar por la seguridad de Atena y defender a la humanidad, hasta el fin de sus días. Él no desea ese futuro para ella, pero está convencido que su hija elegirá la mejor decisión y, la apoyará.

-Señor Shion, ¿eso quiere decir que lucharía por los mismos principios que Saga y mi tío Kanon?- el Gran Patriarca asiente.

-Esa es la condición a la que llegamos con tu padre, pequeña Agnes. Tu cosmo apenas ha despertado y sobrevivir a una maldición de un Dios, a tan temprana edad jamás había pasado. Hoy debes decidir si deseas quedarte en el Santuario con tu familia y de ser así... medita muy bien, hacia donde quieres dirigir tu cosmo.

-…Señor Shion, yo me quiero quedar aquí. Quiero estar con mi padre, Kanon y todos los demás. De por sí, ya no tengo a donde más ir y siento que este es mi hogar.

Kanon observa la reacción de Saga, quien al parecer está contento por escuchar esas palabras. El gemelo menor también se muestra tranquilo por esa decisión, pues desde su interior le dice que esa niña llegará lejos y él quiere ser testigo de ello.

Atena, al escuchar eso, solamente sonríe y se acerca a la niña para tocar su frente. La diosa le pide que cierre sus ojos y escuche con atención.

-Si esa es tu decisión. Te daré mi bendición con la cual, tu cosmo estará protegido por mi poder- al tocar la frente de la niña, ésta brilla ligeramente y Agnes, siente una extraña calidez que la reconforta.

-Agnes, te daremos tiempo para decidir hasta el próximo 30 de mayo. Por mientras, debes seguir con las enseñanzas que tienes hasta ahora. Cuando llegue esa fecha, esperamos que tengas una decisión final... ¿quedó claro?

La niña asiente ante esas palabras, no duda en hacer una inclinación y corre hacia Kanon. Saga se acerca a Shion y Atena, para agradecer por todo lo que están haciendo.

-Estoy completamente agradecido con todo esto. Yo sé que ella sabrá lo que realmente quiere hacer. Personalmente, no me agrada mucho la idea que siga nuestros pasos para ser caballeros dorados- siente la mirada del anterior caballero de Aries.

-De ustedes depende que ella encuentre el mejor camino, ¿verdad señorita Saori?- mira a la joven diosa que sonríe con amabilidad.

-Así es.

Todos se acercan a la pequeña y le dicen que son felices de tenerla en el Santuario. Camus le comenta que; de ser así, tiene que seguir con sus lecciones y practicar mucho para desarrollar sus habilidades. Aioros le revuelve su cabello diciendo que harán de ella, una chica muy fuerte para que su padre se sienta orgulloso.

De esta forma, la fiesta siguió. Todos brindan por los buenos deseos para Agnes, aunque Death Mask y Afrodita se extrañan al no ver a Shura, por lo que deciden retirarse y encontrarlo lo más rápido posible, aunque no saben que el dorado estaba en camino, hasta que algo lo obliga a detenerse...

Shura se encuentra cerca del salón donde se lleva a cabo la fiesta, pero algo muy extraño lo detiene para investigarlo. Nota en algunas zonas, unas extrañas flores color violeta. Intenta tomar una, pero se detiene al ver un sirviente del Santuario, actuar de forma extraña. Por un breve momento, observa cómo al tomar la flor, la persona cae en un estado de trance y comienza a golpear todo lo que tiene a su paso. El hombre mira al dorado para atacarlo al instante, por lo que Capricornio lo evade y usa su Excalibur para evitar que se le acerque.

-Pero... ¿qué rayos pasa aquí? - siente la presencia de otras personas en ese mismo estado. Intenta escapar, aunque varias personas lo rodean, dejándolo inmóvil. Piensa que, si utiliza a Excalibur, los mataría a todos cuando en el fondo, son inocentes que cayeron en los efectos de esas flores.

En ese momento, una niebla oscura toma forma de una silueta femenina, lentamente aparece una joven de armadura oscura y sus ojos violetas, se posan en el caballero dorado por lo que no puede evitar sonreír.

-Deberían mejorar la seguridad de este lugar. Es muy fácil crear "una llave que abra por dentro", je... ¿eres Shura de Capricornio? Como no olvidarte, te veías muy apuesto durmiendo en el Cocito y no sé, te queda mejor el sapuri que esa cloth dorada- y toma una de las flores al cual, huele un poco para disfrutar de su aroma- ¿Verdad que son hermosas mis flores? Están creadas con fragmentos de mi cosmo divino y afectan, especialmente a los seres vulnerables.

-Tú... tú fuiste quien lastimó a Agnes. No puedes llamarte diosa... sólo has hecho daño a todos- Shura logra escapar de las personas y salta a gran altura para atacar de frente a Ker, quien sonríe divertida. Se escucha un gran estruendo en la zona, pues el dorado parte la tierra en dos y cual va siendo su sorpresa que, la joven no tuvo ningún rasguño. No logra detectarla que está detrás suyo y siente un gran golpe que lo tumba al suelo.

-Ustedes los humanos, tan sentimentales. Yo sólo quería a esa niña, pero ustedes y esos gemelos se entrometen en mi camino. Si tengo que destruir el Santuario y a su tonta Atena, lo haré con todo el placer- cuando escucha esas palabras, el hombre del signo de Capricornio se muestra furioso, pero no puede moverse pues está rodeado de las flores y está respirando el perfume que poseen- estas cayendo preso en mis flores... no tardará mucho, que te unas al resto.

La diosa Ker ríe ante la escena, Shura no puede escapar y sólo observa al resto de los zombies que lo rodean. El dorado piensa avisando del peligro que se avecina, con la idea que alguien lo escuche y acuda en su ayuda. Lentamente pierde el conocimiento, pues siente la vista nublada y algo que lo marea por completo...

Cerca de ahí, Afrodita y Death Mask caminan mientras buscan a su compañero de batallas. El joven más hermoso del Santuario se queda paralizado, pues percibe las flores que lentamente se reproducen y cubren todo lo que tocan. El cangrejo intenta caminar, pero Piscis lo detiene.

-No toques las flores- Afrodita no entiende lo que está pasando, pues apenas en la mañana no había visto nada raro- estas flores no estaban en la mañana- y de su armadura saca un pañuelo y se lo entrega a su compañero- usa esto, no sea que tengas efectos secundarios- Death Mask se sonroja por ese gesto y recuerda que el dorado de la última casa, siempre ha sido inmune a venenos y sustancias tóxicas de las plantas o flores. Hace caso colocándose el pañuelo, sobre su boca y nariz.

Para la sorpresa de ambos, aparece gente del santuario que tratan de atacarlos. Logran esquivarlos sin tantos problemas hasta que terminan por ser rodeados. Ambos se sorprenden al tratarse de sirvientes, soldados y algunos caballeros de rangos bajos.

-Parecen que están hipnotizados- dice Death Mask- debemos avisar a los demás- el santo de cabello verdoso asiente, por lo que desaparecen de la zona para regresar al salón.

En el salón, todos siguen disfrutando del buen momento, hasta que sienten una descarga eléctrica que recorre sus cuerpos, detectando la presencia de algo muy fuerte. Todos dejan lo que estaban haciendo para resguardar primero a Saori y después, salen del lugar para asombrarse por la gran cantidad de flores que rodean al lugar. Notan que alguien camina lentamente hacia ellos.

-..Ker- musita Kanon.

-Creo que llegué a buena hora- y sin pensarlo dos veces, la diosa ataca a todos los dorados con solo agitar sus manos. No permite que ninguno tan siquiera reaccione, por lo que Saori se separa de Shion para enfrentarla.

-Entonces, ¿tú eres Ker? ¿cómo entraste al Santuario? Pregunta Atena mirándola fijamente, por lo que Ker suspira un poco fastidiada.

-Las flores debilitaron la barrera y de esa forma, pude entrar sin problemas. Veo que ya te hablaron de mí. Mejor quítate, sólo quiero a la hija de Géminis- e intenta atacarla, aunque es imposible porque su mano es herida por una rosa. Afrodita y Death Mask llegan a tiempo.

-Ni te atrevas a tocar a nuestra diosa Atena.

Al interior del salón Agnes intenta salir, pero Shion la detiene. Con señales le dice que no debe salir, pues saldría de nuevo lastimada y eso para Saga, sería muy peligroso. La niña se siente incómoda, pues escucha los golpes y poderes de los santos dorados; espera a Shion distraído y sale del lugar. Se sorprende de ver las flores y los dorados en posición de ataque. Sus ojos se abren llenos de sorpresa al ver a Ker, tratando de ahorcar a un Saga sin conocimiento.

-¡Deja a mi padre! - dice la niña, y la diosa se emociona.

-A ti te quería- e intenta lanzar a Saga, quien despierta y se mueve con gran rapidez para proteger a su hija.

-Tocas un solo cabello de mi hija, y aquí te hago polvo estelar- dice desafiante el gemelo mayor. La niña se sonroja porque finalmente, él le dice hija, por lo que queda detrás de él. Mientras eso ocurre, Atena observa que muchos miembros del Santuario, están bajo el poder de Ker, pues lentamente los rodean para evitar que se escapen. La chica piensa alguna forma de revertir los efectos, sin dañar a nadie.

-Veo que ya conocieron a mis nuevos juguetes- comenta Ker, mientras se acomoda su cabello azabache- todos ellos han caído ante mis flores y generalmente, son humanos que están vulnerables de algún modo ¿serían capaces de matarlos?

El resto de los dorados están paralizados, pues notan que esas personas son las que viven con ellos y de alguna forma, son inocentes. Los 12 dorados rodean a Saori y Agnes para evitar que alguna de esas personas, intente traspasarlos. Algunos de los afectados, comienzan a tirar piedras hacia la pequeña, pero Atena crea una barrera que lo evita.

-¿Qué rayos haces, Ker?- grita con enojo, Saga de Géminis- no me importa matar a un dios, pero no dejaré que permitas esto... ¡Explosión de Galaxias!- al decir eso, crea una gran esfera de energía la cual, dirige hacia la joven diosa pero, todos se quedan perplejos al notar que ésta, queda partida en dos, pues alguien ataca con una habilidad muy conocida.

-¡No puede ser!- Grita Aioria- es... ¡Shura!- todos quedan helados al notar que entre la nube de tierra que se generó por el ataque, aparece el caballero de Capricornio cuya mirada parece perdida, pues cayó en el efecto de las flores. La diosa Atena siente un nudo en el estómago, busca la forma de hacerlo reaccionar.

-¡Shura! No dejes que las flores te contaminen... - pero nota que el dorado no hace caso y trata de atacarlos. Mu crea un muro de cristal de tal forma que bloquea el ataque- ¡reacciona! - nota que no puede hacer nada y le dice con la mirada a Agnes que no se aleje de ella- ¡Caballeros dorados! No permitan que se acerquen y hagan daño, sólo evitemos queden muy mal heridos... recuerden que son inocentes.

Al decir esas palabras, los santos dorados piensan que deben cumplir una tarea un tanto compleja. Death Mask piensa que es una tontería, pero Afrodita le dice que la diosa Atena, tiene razón y lo mejor será tratar de hacerlos perder el conocimiento. Aiorios prepara su flecha dorada para dar un golpe directo a Ker. Al disparar, la diosa logra detenerlo entre sus manos.

-Quiero a la niña, ustedes solamente me estorban- y la parte en dos. Sagitario se queda helado, pero al sentir cerca a los zombies, no duda en buscar dejarlos sin conocimiento con varios golpes.

Camus los congela lo suficiente para que no se muevan y Milo, sólo puede asestar golpes leves con su Aguja Escarlata para evitar que se acerquen a Saori o Agnes. Shaka paraliza a la mayoría y Kanon manda algunos a otra dimensión. Saga golpea a varios e intenta acercarse a Ker, pero es detenido por Shura.

-¡Maldito Shura! ¡No me estorbes!... la cabeza de Ker es mía- se mueve a gran velocidad y se coloca a lado de la diosa, quien lo mira con sorpresa. Nunca se imaginó que el santo de Géminis, lograra acercarse tanto al grado de sentir un golpe directo en su abdomen- Nunca permitiré que vuelvas a tocarla- y la golpea de nuevo- no dejaré que de nuevo arruines mi vida y mucho menos, atentes contra la vida de mi hija... o de Atena...¡Explosión de Galaxias!

De nuevo lanza su ataque más poderoso, al grado que Ker intenta defenderse, pero no logra contenerlo y siente el golpe de los planetas, en todo su cuerpo. Saga espera ver a la diosa caer, aunque nota que Shura va detrás de Saori y Agnes, quienes entran en el salón y Shion crea otro muro para evitar su acceso.

El resto, han detenido a la mayoría de las personas. Aioria nota que todos quedaron sin conocimiento y suspira aliviado. Death Mask revisa que aún hay demasiadas flores y trata de destruirlas con ayuda de sus fantasmas, hasta que Dohko sugiere lo siguiente:

-Es mejor congelar esas flores- mira a Afrodita- ¿creen encontrar rastros como semillas? - el caballero de Piscis asiente y Camus se une a él, para terminar con las flores. Camus utiliza la ejecución de Aurora y logra destruir las flores. Con ayuda de Afrodita, encuentran las piedras negras que Ker, había dejado días atrás.

-Para ser una diosa, eres demasiado débil- dice Saga a una Ker, tratando de levantarse- en nombre de Atena, te daré muerte...y- siente un ataque de Excalibur, al grado que hiere su hombro derecho. La diosa logra incorporarse y ríe por la escena.

Agnes mira todo desde la entrada del salón y derrama algunas lágrimas al ver a su padre caer. Grita y no le importa atravesar la barrera de Shion para tratar de ir por Saga. Tanto Saori como el Patriarca se quedan sorprendidos por la forma tan sencilla, en la que ella sale del muro y corre hasta llegar con su padre. Shura está decidido en golpear de nuevo a su compañero mientras Ker sólo observa el momento, aunque su rostro se muestra molesto porque los dorados lograron destruir todas las flores que habían cubierto todo el Santuario.

Saga logra quitarse de encima al dorado de Capricornio. Lo golpea de tal forma que pierde el conocimiento y cae por las escaleras. Intenta verificar si está bien, pero le es imposible pues la diosa hermana de Thanatos e Hypnos, aprovecha el momento y de sus manos hace aparecer una espada negra y se lanza para matar a Saga.

Los presentes notan que Agnes está corriendo para evitar ese momento, Milo intenta detenerla, pero siente cómo se le escurre de sus manos. Aldebarán tampoco logra atraparla y el gemelo mayor nota, lo cerca que se encuentra la diosa de matarlo hasta que la niña se lanza…

-¡Padre!- su cuerpo brilla con gran intensidad y la espada de Ker, se parte en dos. La niña de forma inconsciente lanza un ataque, generando una gran luz y la diosa del Inframundo, no logra esquivarlo por lo que es envuelta por completo. Saga está paralizado, nunca se imaginó que la niña lograra eso, por lo que decide detenerla, pues al despedir esa gran cantidad de energía podría debilitarse de nuevo y, por ende, estaría en peligro.

-Basta... Agnes… ¡Basta! - y la abraza para que se detenga. El resto se acercan a ellos y miran que la niña está débil, por la gran cantidad de cosmo que liberó su cuerpo-… hija, ¡reacciona!

-…papá… sólo estoy… cansada. No me dejes sola…

-Tonta. Yo solo puedo hacerme cargo de esa odiosa mujer- sonríe el caballero mientras acaricia el rostro de la niña- no te arriesgues de esta forma…

-Pero estás… herido- y le señala su hombro. Su padre lo nota, pero le hace ver que no es nada.

-…cuiden de mi hija- se levanta y observa que la diosa está herida y tambalea. Saga truena sus dedos- la mandaré de una vez, a otra dimensión. Estoy harto de todo esto- busca con la mirada a Kanon- hermano, busca a Shura y llévenlo al salón- el gemelo menor asiente y se retira. El resto se llevan a Agnes.

Ker nunca se imaginó que sería atacada de esa forma. Agradece tener su armadura oscura, pues sus heridas pudieron ser peores y más, porque está en su cuerpo real. Piensa que tomó a la ligera a la niña, por lo que su deseo de tenerla es mayor, aunque primero debe eliminar a los gemelos.

-Terminemos con esto ¡Otra Dimensión! - Géminis hace desaparecer a la diosa. Ker apenas logra reaccionar y sólo observa cómo es tragada por un hoyo el cual, la manda a un sitio completamente desconocido.

Ella desaparece sin dejar rastro alguno. Los demás se quedan helados, pues siempre han tenido presente que su compañero es uno de los santos dorados más poderosos y nunca imaginaron que llegaría a detener de esa forma, a una deidad.

Géminis cae agotado, Aioros y Dohko lo ayudan a levantarse, aunque éste los evade porque lo único que piensa, es verificar que su hija está sana y salva. Todos entran al salón y les agrada ver que la niña está bien, solamente necesita descansar porque agotó todas sus energías. Saori intenta reanimarla con su poder y Shion se acerca a sus niños para saber si todo terminó bien.

-Esa mujer desapareció- responde Saga- no creo que esté muerta, pero… ya no molestará, Gran Patriarca- mira a Atena- mi diosa, me siento culpable por esta situación… debimos terminar con ella, tiempo atrás.

-Saga, no digas eso. Lo que importa es que el Santuario está a salvo y regresará a la normalidad- deja a la pequeña Agnes y se acerca a sus caballeros- yo no quería que nadie muriera hoy. Todos los afectados por esas flores, son inocentes…no debimos poner a nadie en peligro…

-Atena- interviene Shion- todo estará bien, en unos días.

Mientras ellos hablan, Kanon encuentra a Shura sin conocimiento en las escaleras. Salta con gran agilidad para llegar a él y revisarlo. Se alegra escuchar los latidos de su corazón, aunque no se espera que éste, despertara rápidamente y lo primero que intenta es atacarlo.

-¡Saga!- toma de sus ropas a Kanon, quien intenta hacerlo reaccionar.

-¡Shura reacciona!- y lo golpea para que despierte. Capricornio no sabe dónde está. No recuerda nada de lo que pasó, solamente tiene imágenes confusas del gemelo mayor y Agnes.

-¿Kanon? ¿Qué pasó? - se muestra confuso.

-Fuiste víctima de Ker. El Santuario estuvo en peligro, pero gracias a mi hermano todo regresó a la normalidad.

-… ¿y Agnes? - Kanon se extraña por esa pregunta

-Está bien…- y Capricornio se levanta para llegar al salón. El gemelo menor no comprende del todo su reacción, se queda pensativo.

En el salón, Saori y Shion dan instrucciones para que los dorados ayuden a las personas que fueron víctimas de Ker. Notan que todas ellas regresaron a la normalidad, pero deben arreglar todo el lugar, pues una parte del Santuario recibió grandes daños. Saga tiene en sus brazos a Agnes, quien duerme para recuperar sus fuerzas. Mu está a su lado en completo silencio y el resto salen a cumplir con las órdenes de su diosa.

Shura abre las puertas de golpe, olvidando por completo el protocolo y mira todo el lugar hecho ruinas. Sus ojos se abren llenos de sorpresa al ver a la hija de Kalinka. Su mente le obliga a recordar los momentos que vivió a lado de esa mujer tan extraña. No recuerda nada de lo que hizo o pasó momentos atrás, pero, desde que cayó en el efecto de las flores oscuras, en su interior solamente siente un gran odio hacia Saga.

-¿Cómo te atreves en poner en peligro a Agnes?- grita furioso. El Gran Patriarca se sorprende por la reacción, pues sabe perfectamente que el dueño de Excálibur, siempre había admirado a Géminis. Saori está en silencio, atenta a lo que pueda pasar- ¿hasta cuándo pondrás en peligro a todos los que te rodean?

-Shura, ¿estás bien? - el gemelo mayor está confundido, nunca había visto tan molesto a su compañero de batallas. Deja a la niña a lado de Mu y se acerca al santo quien inesperadamente, lo empuja.

- ¿Hasta cuándo dejarás de poner en peligro a todo lo que te rodea? Agnes acaba de recuperarse y hoy, casi dejas que le pase de nuevo algo... Siempre te he admirado, Saga. Te he seguido en todo momento, hasta el grado de traicionar al propio Santuario, pero no permitiré que, de nuevo, pongas en peligro a alguien ¡Lo hiciste con Kalinka hace años! Y ahora, entre que te sientes culpable de todos tus pecados, y tus estúpidas inseguridades... tu hija es objeto de deseo de una diosa al grado que hoy, el Santuario estuvo en peligro. Toma ya en serio tu papel...

Los presentes se quedan en completo silencio. Mu cuida que Agnes no despierte, pues no desea que ella escuche o se entere de esta situación. Saori no dice nada, simplemente baja la mirada mientras Shion, mira con seriedad a ambos. No comprenden la reacción tan agresiva del caballero de Capricornio, hasta que escuchan a un Saga, que lo mira a los ojos.

-Tienes toda la razón... yo fui el culpable que Kalinka, se fuera de aquí. Yo le hice mucho daño, porque mi lado oscuro la quería matar al enterarse que esperaba a Agnes- baja la mirada- además, jamás le pude corresponder, como ella anhelaba. Ella lo sabía perfectamente...

-En este momento, te detesto- y le da un puñetazo. Saga no pone ninguna clase de resistencia y Mu trata de levantarse para detenerlos, pero su antiguo maestro se lo impide- ¿qué te pasa Saga? ¿por qué dejas que te golpee?

-… porque tienes razón... - se levanta con dificultad- le hice daño. Merezco esto y más. Kalinka nunca me dijo nada -sonríe con tristeza- seguramente, lo hizo para no preocuparme o evitar más problemas en el Santuario. Si me hubiera enterado,...la hubiera protegido, como tú lo hiciste...

El dorado de Capricornio decide golpearlo de nuevo. Géminis no se opone y cae al suelo, de nuevo se levanta para limpiarse la sangre de sus labios.

-… das pena, Saga- Shura tiene mucho coraje en su interior, aprieta con gran fuerza sus puños al grado que aparece un hilo de sangre en ellos- Tú nunca sabrás, lo que ella vivió... a pesar de todo, ella te eligió a ti. Si las cosas hubieran sido diferentes...a Agnes la hubiera aceptado como si fuera de mi propia sangre- el gemelo mayor, no evita reírse al escuchar eso.

-¡Oh vaya!... así que descargas tus traumas porque ¿la querías y nunca te hizo caso?... eso era muy obvio. Siempre lo supe, pero nunca le presté importancia hasta ahora- le lanza una patada que estrella a Shura a una pared- no negaré que siempre me sentí culpable, por el daño que le causé... que la dejé a su suerte. También me siento un monstruo miserable por poner en peligro a mi hija, pero trato de enmendar mis errores porque deseo que Agnes sea feliz, por ella y por la memoria de Kalinka. Lo que no te permitiré, es que me faltes al respeto porque ella te miraba como un amigo.

Tal parece que eso último, le duele en el orgullo a Shura porque a pesar de resentir el golpe se incorpora rápidamente y trata de golpear de nuevo a Saga, quien detiene su puño con sus manos y responde con un puñetazo en la cara. Ambos se atacan sin importar quien esté presente, ninguno usa su cosmo, simplemente pelean cuerpo a cuerpo hasta que Capricornio, intenta asfixiar al dorado de Géminis.

-Si tanto pregonas que quieres enmendar tus errores... ¡hazlo! Demuéstrale a Agnes que eres digno de ser su padre. No lo hagas como deber de caballero... hazlo porque le tienes afecto- y suelta a su compañero.

-¡Deténganse los dos!- ordena Saori molesta- ¿cómo osan por estas conductas? Ya dejen en el pasado, las cosas que nunca se solucionaron... Shura, entiendo que te desagrada las decisiones que tomó Saga, pero él también está luchando consigo mismo para encontrar el perdón.

Ambos reaccionan y se arrodillan ante ella, se muestran apenados por la actitud que tomaron minutos atrás. En otros tiempos, este tipo de actitudes, eran motivos de castigos severos pues era una falta de respeto, ante Atena y el Gran Patriarca. Shion se acerca a ellos y los mira con severidad.

-Ojalá que esto les sirva para que ambos se calmen o bien, al menos hayan limado sus asperezas. No quiero ver de nuevo, este tipo de conductas de niños inmaduros- Mu no evita disimular su sonrisa, aunque en el fondo le da la razón a Shura.

-Si maestro. Estamos apenados por nuestra conducta. No volverá a pasar- dicen al unísono. En ese momento, Agnes despierta y mira algo somnolienta el lugar destruido. Después observa a Mu y al final, a Saga y Shura con cara de niños regañados por su padre.

-¡Saga! ¡tío Shura, están bien! - y se acerca a ellos para abrazarlos al mismo tiempo. A Saga le incomoda que ella abrace a Capricornio y éste, lo mira de la misma forma.

-Agnes... digo... hija. Gracias a ti, pude enviar a Ker a.… ahm otra dimensión, supongo- dice un poco nervioso.

-… ¿Ahora sí te puedo decir padre o papá? O... ¿te sigue dando pena? -responde la niña, jalando un mechón del largo cabello de su padre. Shura opta por soltar una carcajada, pues se imagina a su madre peleando con él, en aquellos viejos tiempos. Ambos lo miran con extrañeza.

-Ja, ja, ja... ay Agnes, eres igual que tu mamá. Saga por favor, deja que te diga como quiera- acaricia la cabeza de la pequeña y le guiña el ojo- tu padre es un gorila. Él es afortunado de tenerte como su hija.

Shura se aleja de ellos y hace una reverencia a Atena, para después retirarse del lugar. Lo único que desea, en este momento es liberarse de esos pensamientos, aunque desde el fondo de su ser, se siente con menos peso en sus hombros. Él sólo quiere asegurarse que esa pequeña, viva mejor que Kalinka.

En el salón, Saori se quita todo el polvo de su vestido y nota que Kanon llega corriendo, pues al parecer se percató de algo extraño.

-Diosa Atena, hay gente gritando al inicio de las escaleras que conducen a las 12 casas. Todas, al parecer, están molestas por todo lo ocurrido.

Atena piensa que lo más adecuado, es hablar con ellos para calmar la situación. Bajan las escaleras y notan en la casa de Aries, una gran cantidad de personas; caballeros, soldados y nuevos reclutas que gritan molestos. El resto de los dorados evitan que ellos pasen. Aioros respira aliviado al ver a la diosa y al resto de sus compañeros.

- ¡Queremos fuera a la hija maldita de Saga!- gritan unas personas- desde que ella llegó, ¡han llegado las desgracias al Santuario!

Y así, todos gritan culpando a la pequeña por todas las cosas que han ocurrido en los últimos meses. Saga y Kanon se muestran molestos mientras Agnes, sólo se abraza de su padre. Shion trata de calmar a las personas, pero nadie lo escucha. Los dorados no mueven ni un dedo, solamente están como barrera para evitar que el desastre sea mayor, pues lo que menos desean es atacar su propia gente.

-¡Silencio!- grita Atena y pega el suelo con su báculo Niké- comprendo que todos ustedes temen por su seguridad, pero no puedo permitir que quieran culpar a una niña inocente- dice con firmeza- también comprendo que a pesar de todo, muchos de ustedes siguen desconfiando de Saga o de Kanon, pero ambos están trabajando duro para encontrar el perdón.

-¡Exigimos seguridad! ¡Fuera los gemelos de Géminis y su hija maldita! - al escuchar eso, Kanon se muestra molesto. Saga lo percibe y busca tranquilizarlo tomando su brazo porque si reaccionan de forma violenta, estarían dando razones a la gente del Santuario que ambos, siguen sin ser "personas confiables". Atena se muestra incómoda por esta situación, no le agrada ver a su propia gente en ese estado.

La gente se muestra molesta al grado que, algunos intentan violar la barrera que hicieron los dorados, por lo que caen sin conocimiento. Tal parece que sienten la presencia de Agnes, como una razón para temer, pues nunca habían vivido la experiencia que un ser extraño como Ker, violara tan fácilmente la seguridad del lugar. Miran con desconfianza y odio a los gemelos... hasta que Saga medita por unos segundos, cierra sus ojos y toma una decisión sorpresiva para todos.

-Atena, mi diosa... me importa demasiado la paz y la seguridad de este lugar. He decidido que lo más adecuado, es retirarme con Agnes, del Santuario.

Los habitantes del Santuario gritan emocionados por esa decisión. Atena se queda helada, Shion simplemente baja la mirada y Mu, se acerca a él tratando de tener una explicación, pero el gemelo mayor, lo hace a un lado y se aleja del lugar. Agnes mira la escena y siente un vuelco en su corazón.

-Agnes, vámonos.

-Papá... pero...- dice ella sorprendida, aunque mira el rostro serio de su padre.

-Es una orden, vámonos- Agnes mira a todos y evita llorar. Baja la mirada y corre siguiendo a Saga. El resto, especialmente Mu, no sabe cómo reaccionar. Atena no dice más, sólo observa al resto de los habitantes.

-Les pido, como su diosa Atena, dejen a un lado esta clase de acciones. Saga y Kanon, han recibido el perdón por todos sus pecados y son libres de decidir si se quedan a vivir aquí, o deciden el exilio. Prohíbo rotundamente, estos actos porque está de por medio la vida de una pequeña quien recibirá el entrenamiento adecuado para que aprenda a utilizar sus habilidades. Estoy apenada con el ataque de hoy y entre todos, podemos reconstruir el Santuario.

Tras decir eso, Atena se retira del lugar, seguido por Shion. Los dorados y Kanon están desconcertados por la decisión de su compañero, mientras observan cómo la gente se retira del lugar.

-Saga no tiene por qué darles gusto a ellos- dice Milo cruzando sus brazos.

-Mi hermano es tan terco que nadie, le hará cambiar de opinión. Lo noté demasiado decidido- dice Kanon pensativo.

-Pobre Agnes- musita Mu- la vi muy triste... aunque yo no estoy de acuerdo que Saga se vaya- desaparece del lugar, dejando al resto pensando en lo ocurrido.

-Soy yo o... ¿Mu se ha hecho más rebelde, desde que él y Saga están juntos? - pregunta Dohko rascándose la cabeza.

-Je, mi hermano y sus efectos secundarios- ríe Kanon.

En la casa de Géminis, Saga no hace otra cosa que preparar algunas cosas sin decir palabra alguna. Agnes sólo lo observa y ella se siente mal por esta situación. Es la primera vez en su corta vida, se siente realmente culpable de todo lo que pasa. Ya no sólo generó destrozos en Rodorio sino siente que, gracias a ella, el Santuario ya no es seguro.

-Saga, … digo... papá ¿es realmente necesario irnos? Yo no quiero irme, yo sé que tú tampoco...- su padre deja de empacar y se acerca a ella. Su mirada es algo triste.

-Pequeña Agnes, yo tampoco me quiero ir... pero es mejor ausentarnos un tiempo. El Santuario necesita regresar a la normalidad- toma sus manos- arregla tus cosas, nos vamos a la media noche.

-… papá- y regresa a lo que hacía. La niña observa que no tardó mucho en tener todo listo, incluyendo la caja dorada con su armadura.

-Regreso en unas horas. No salgas de aquí ¿quedó claro? - la niña simplemente asiente, aunque ninguno de los dos, espera la visita de Mu y Kanon, quienes se encuentran consternados.

-Saga... ¿realmente te irás con Agnes?...- pregunta Mu evitando que el gemelo mayor, salga de su casa.

-Mu por favor, no me quiero enojar contigo. Ya tomé esta decisión, mejor ocúpate en ayudar a los demás a restaurar el Santuario. Ya generé muchos problemas.

-En ese caso, voy con ustedes- Saga se detiene, se acerca a él y lo mira fijamente mientras acaricia su rostro pálido.

-NO. Tu deber, es quedarte aquí- besa su frente- estaremos bien, sólo extrañaré los anocheceres a tu lado- y sale de la tercera casa, dejando a Mu un poco triste, aunque nota que Agnes se queda sola, por lo que decide esperarlo junto con Kanon.

El caballero de Géminis llega a una pequeña sala de reuniones, pues antes de irse deseaba hablar con Atena pues se sentía culpable por todo lo ocurrido en el día. Tal parece que la diosa sabía de su visita, porque lo espera sentada en un sillón. Al llegar, Saga nota que se trata de un lugar más discreto y solamente se encuentra ella, con tono preocupado.

-Saga... sigo sin creer lo que has decidido- dice ella preocupada.

-Saori... No, diosa Atena, sobre eso deseo hablar contigo a solas. Sólo estamos nosotros, ¿verdad? - ella asiente y lo escucha con atención- durante el tiempo que Agnes estuvo recuperándose, Kanon encontró pistas de la ubicación de Fausto. Ambos sabemos que sigue trabajando en la creación de armaduras. Por otro lado, sé que no debo usar la armadura o involucrar mi deber de caballero dorado, para asuntos personales... pero deseo vengar la muerte de Kalinka.

-… entiendo. No puedo permitir que te vengues a mi nombre, aunque sí puedes hacer lo que creas necesario para seguir tu camino hacia la paz- sonríe divertida al dorado – ¿me estás diciendo que pretendes irte del Santuario por Fausto y la molestia de la gente, una pantalla?

-En parte, mi diosa. Quisiera que el ambiente en el Santuario, realmente se calme un poco. Temo un poco, por la seguridad de Agnes y pues... quiero tener la misión de ir tras Fausto- hace una inclinación- por lo que espero tu aprobación - Atena en parte, se siente aliviada por tener noticias sobre los planos robados pues por meses, la misión estuvo atorada por falta de información y, por otro lado, le agrada saber que Saga no huirá.

-Llevarte a Agnes para resolver esa misión, también es algo peligroso, pero... creo firmemente que podrás lidiar con eso- se queda pensativa unos segundos- dime algo, si no hubiera pasado lo del ataque de Ker... aun así, ¿hubieras tomado esta decisión? - Saga la mira fijamente, traga un poco de saliva.

-No. Kanon lo haría... pero la existencia de Ker, la cual estoy seguro que reaparecerá en algún momento, y enterarme algunas cosas sobre Kalinka, me hicieron cambiar los planes.

-Entiendo- lo mira con ternura- en ese caso, mi fiel caballero de Géminis, lleva a cabo tu misión. Cuida de Agnes y, estaré esperando noticias.

-Gracias por darme esta oportunidad, Atena. Espero terminar este asunto pronto, comprendo perfectamente que esos planos, significan mucho para ti y.…a cambio, necesito un favor especial- sonríe divertido. La diosa se queda extrañada- no quiero que nadie más se involucre. Mis compañeros ya tienen mucho trabajo con la reconstrucción de Rodorio y ahora, parte del Santuario y bueno, prefiero que ellos crean que huiré por miedo a la gente, je. Solamente Kanon estará al pendiente de todo.

Saori no puede evitar reír ante eso. Alguna vez le dijeron que Saga, suele crear escenarios para realizar tareas en secreto. Ella piensa que puede ser un buen distractor para cualquier enemigo que quisiera acercarse a él, o su hija.

-Cumple tu misión.

Tras decir eso, Saga se despide de ella con una inclinación y sale de la pequeña sala de reuniones. Por un momento duda si realmente era necesario crear todo ese escenario; en el fondo, se siente un poco fastidiado porque cada cosa extraña que pasa en el Santuario, él es el primero en ser culpado. Al mismo tiempo, sería una buena oportunidad para entrenar un poco a su hija sin que nadie los moleste. También se siente un poco mal en no decirle nada a Mu, pero piensa que es lo mejor.

Llega la noche y Agnes mira por última vez la casa de Géminis. Se siente triste porque pensó que finalmente, tendría un hogar y una vida en el Santuario. Observa la mochila donde tiene sus pocas pertenencias y saca la bolsita con la que llegó tiempo atrás. Recuerda todo ese momento y derrama algunas lágrimas, también observa la fotografía con la que traumó a Mu y Kiki, por lo que la guarda de nuevo.

-¿Todo bien, Agnes? Pregunta Mu.

-No, yo me quería quedar aquí...- abraza a Mu. Al inicio no sabe cómo reaccionar, pero al final corresponde con mucho cariño.

-Creo totalmente que será por un tiempo, Aprovecha este tiempo para tener... ahm como dicen...

-¿Tiempo de calidad con mi padre?

-¡Exacto! Tienes que reponer ocho años y, cuando regresen, ¿te gustaría entrenar junto con Kiki? Ese niño, necesito que tenga un poco de presión porque últimamente, anda de vago y no quiero que mi futuro sucesor, se pierda por ahí. A ti te servirá para desarrollar tus habilidades psíquicas... Aunque, te adelanto que soy bastante estricto- guiña su ojo, haciendo reír a la pequeña.

-¡Claro! Gracias Mu y no te pongas triste. Cuidaré bien de papá Saga- ambos ríen mientras Kanon observa todo desde la puerta de la habitación de la niña. Cruza sus brazos pensando que su hermano mayor, siempre hace las cosas a su modo sin importar que a veces, no deja que sus compañeros lo apoyen.

En ese momento, aparece Camus con dos libros y mira a Kanon espiando la conversación entre Mu y Agnes.

-Típico de Géminis. No es correcto espiar conversaciones ajenas- Kanon se extraña de ver a Acuario, cuyo rostro a pesar de ser serio, se muestra un poco triste.

-Si quieres hablar con ella, sólo toca la puerta.

Y eso hace Camus, la niña se sorprende de ver a la persona que comenzó a ayudarla y lo abraza con efusividad, robándole una pequeña sonrisa.

-Me temo que nuestras reuniones, se pospondrán un tiempo- le entrega los libros- esto te servirá para seguir estudiando. Tal y como dice Mu, espero que esto sea por corto tiempo.

-Gracias señor Camus- sonríe la niña- los cuidaré mucho...

-Oh mi buen Camus, mejor dile que también quieres que te diga tío- dice Milo apareciendo detrás de él. Acuario desvía la mirada, para que no noten su sonrojo.

-Tío Camus, suena mejor- dice la niña- honestamente decir señor, es como si hablara con un anciano de 40 años- todos ríen ante eso, aunque Camus suspira aliviado porque se siente más cómodo.

Kanon se da cuenta que poco a poco, llegan el resto de los dorados. Afrodita aparece con Death Mask y unas pizzas, pues desean pasar un poco más de tiempo con esa pequeña. Los hermanos Aioros y Aioria, aparecen con las bebidas mientras Aldebarán, le regala unas pequeñas flores que se las coloca en su cabellera azulada. Dohko llega para desearle buena suerte y que tuviera cuidado. Shaka hace acto de presencia para decirle que todos la esperarán con los brazos abiertos, a su regreso.

En el momento que todos se disponen a cenar, observan a Saga llegar sin expresión alguna hasta que ve a todos reunidos en su casa, en su sala con la televisión encendida y todo el lugar oliendo a pizza. Al inicio los mira muy feo, pero siente su estómago rugir al ver la comida y…

- ¿puedo…? - los presentes sonríen y Kanon, jala su hermano para cenar juntos. Por un momento el dorado pensó en decirles la verdadera razón, pero al verlos convivir como la familia que siempre describe Agnes, guarda silencio absoluto.

-Saga, no te vayas. La gente en el Santuario, siempre te detestará, pero si tienes el perdón de Atena, lo demás no importa- comenta Aioria

-Lo siento, está decidido... ya es un poco cansado que siempre, desconfíen en mí. Sé que no merezco la confianza absoluta del Santuario, pero… no me gustaría que se metan con Agnes.

-De ser así, buen viaje Saga- brinda Dohko a lado de Agnes.

Finalmente llega la hora de irse. Todos los dorados los acompañan porque en el fondo, piensan que la decisión de Saga, es exagerada. Mu mira a Saga por breves instantes y mentalmente le dice que cambie de idea, sin importar que su respuesta siga siendo la misma. El lemuriano no le importa el resto de sus compañeros y abraza a su gemelo favorito, generándole un leve sonrojo.

-Ya no quiero postre, ya vi demasiada dulzura- grita Death Mask, aunque recibe un leve golpe de Afrodita.

-Estaremos bien, Mu- y besa profundamente a Aries, generando reacciones en el resto de sus compañeros, quienes prefieren darse la vuelta para no verlos. Agnes sólo sonríe y prefiere tomar su mochila cuando mira que llega Shura.

Kanon se sorprende de ver al caballero de Capricornio con una mirada más tranquila, pero no hace caso y mucho menos saluda a nadie, pues su objetivo es despedirse de Saga. El gemelo mayor, solo lo observa con seriedad, pensando detenidamente si su compañero de armas, lo golpeará de nuevo.

-Ya que te vas, sólo diré que pobre de ti si le pasa algo a la pequeña Agnes - Saga sonríe divertido por el tema.

-Gracias por preocuparte- y le pega ligeramente en su hombro.

El dorado se acerca a Agnes y le coloca una chamarra de cuero oscura, la misma que Kalinka le regaló el día que se fue del Santuario. Saga lo mira con desagrado al inicio, pero después logra percibir ligeramente, el perfume de jazmines que ella solía usar al grado que, logra ver en su hija, la esencia de esa mujer espía.

-Todavía te queda grande, cuando crezcas úsala con orgullo. Era de tu madre - dice Capricornio.

- ¡Gracias! Alguna vez, ella me dijo que perdió una chamarra que le gustaba mucho…- y lo besa en su mejilla a modo de agradecimiento.

-Agnes, es hora de irnos- ordena Saga mientras abre un portal dimensional. Todos los presentes observan el momento en el que su compañero de batallas, toma su caja dorada y se acerca a su hija para tomarla de la mano. Ella al inicio se sorprende por el gesto, después sonríe y le da la mano- compañeros… protejan a Atena y el Santuario.

-…espero verlos pronto- sonríe la pequeña.

Padre e hija entran en el portal y no tardan mucho en desaparecer. Los santos dorados miran hacia la nada y después, Kanon habla con el resto.

-Tenemos mucho por hacer. Confíen que mi hermano, estará bien.

En el portal Saga jala hacía él, a la pequeña Agnes hasta tenerla en sus brazos pues sabe perfectamente que, si ella se suelta, podría perderse en alguna dimensión. Ella se aferra a él, y se siente protegida.

-¿A dónde iremos, papá?

-Ya verás, es un bello lugar.

Y desaparecen en medio de la nada…

En otro lugar, una joven de cabellos cortos azabaches se levanta con algo de dificultad. Se da cuenta que no se encuentra en el Santuario sino, en un lugar completamente diferente: la ciudad. Sus ojos violetas observan a una persona que sube a un auto, algo en él capta su atención y lo sigue hasta llegar a un laboratorio donde encuentra lo que parecen ser armaduras. La joven se sorprende que un humano ordinario lograra algo como eso y, sonríe porque tiene una gran idea.

Fausto se encuentra leyendo algunos libros, aunque por momentos observa uno de los planos que robó meses atrás. Se siente contento de saber que nadie ha logrado dar con él, especialmente el caballero dorado que le destruyó su laboratorio subterráneo. De pronto, escucha un ruido y camina en dirección a uno de los modelos de las armaduras que ha estado diseñando. Cual va siendo su sorpresa que encuentra a una joven de mirada penetrante.

-Hola humano.

- ¿Quién eres? ¿Cómo entraste aquí? - y sin pensarlo dos veces, le apunta con una pistola. La joven lo mira con desagrado.

-Eso no sirve conmigo. Yo soy una diosa del Inframundo. Mi nombre es Ker y llegué a este lugar tan interesante…

- ¿Diosa? Pareces una niña- responde con seriedad.

-Eso que importa. Me llamó la atención que tienes armaduras parecidas a los caballeros de Atena pero, parecen simple esculturas de metal…

-He intentado activarlas, pero no logro cómo hacerlo. Si dices que eres una diosa… demuéstrame cómo darles vida a estas estructuras metálicas- Fausto no le cree del todo y la pone a prueba. Ker por su parte, se corta sus manos y mancha el metal con su propia sangre.

-Las armaduras, están hechas de polvo estelar y cosmo, por lo que tienen vida propia. Nosotros los dioses, podemos darle más vida y poder porque nuestra sangre es especial- al decir eso, la armadura se activa y brilla intensamente.

Fausto se sorprende y al tocar la armadura, ésta se desbarata para moverse a otro lugar. Ker lo mira con una gran sonrisa.

-Dime algo, ¿de casualidad conoces a un tal Saga de Géminis? El científico se sorprende y asiente.

-Él destruyó mi laboratorio y, atrasó parte de mi trabajo de investigación…

- ¿Quieres que trabajemos juntos?- pregunta Ker- yo te ayudo con tus armaduras y tú, te encargas de Saga y no sé, destruir el mundo o alguna otra cosa.

-Me parece bien, trato hecho – ambos estrechan sus manos.

Ambos se observan mutuamente, mientras sus mentes maquinan la forma de deshacerse de los santos de oro, especialmente de Saga.

Fin de la segunda parte

.-.-.-.-

¡Hola a todos!

Con este capítulo, damos fin a la segunda parte de "Flor del Zodiaco". Tal y como han estado leyendo, Saga ya acepto su paternidad y Agnes, parece que está muy decidida en vivir en el Santuario, sin importar las condiciones que le han puesto sobre la mesa.

Tal parece que la Diosa Ker, termina de crear un problema cuando ya está ideando otra forma de deshacerse de Saga, creo que ya se obsesionó un poco (risas). Honestamente, no la considero un ser demasiado fuerte, pero si está generando dolores de cabeza a todos. En las fuentes oficiales de Saint Seiya, tampoco lo mencionan so... dejemos que es una niña un tanto molesta, con ganas de vengarse al grado de "unir fuerzas" con Fausto... ¿qué harán? ¿cómo usarán esas armaduras experimentales (descuiden, no serán clones de Cassius tipo Netflix jajaja)?

¿Qué harán Saga y Agnes? El caballero de Géminis ¿tendrá otros planes bajo la manga? El resto de los dorados ¿se quedarán con los brazos cruzados? ¿por qué es tan importante la fecha 30 de mayo? ¿Agnes finalmente podrá desarrollar sus habilidades? Esto y mucho más, podrán leerlo en la terca y última parte de esta historia la cual, veremos una relación más "sólida" entre Saga y Agnes.

Bueno, antes que nada, quiero dar las gracias a todos los que han leído esta historia. Sé que al inicio no empezó taaan bien, pero he notado que muchos de ustedes se han encariñado con Agnes. Algunos me preguntan si se le verá como heredera de la armadura o bien, si será tan fuerte como Saga... jejeje. Agnes está evolucionando rápido, por lo que en la última parte se le verá dominando algunos elementos. ¿Les confieso algo? Personalmente me gustaría, al finalizar esta historia, hacer una continuación donde Agnes ya es más grande y, tendrá que demostrar que es digna de la armadura de su padre ¿qué tal?

Lo sé, Saga la ha tenido difícil en toda la historia, pero todo forma parte de su largo camino en búsqueda de la redención. En la tercera parte, veremos un géminis más centrado en su papel de padre o bueno, lo mejor posible pues estará viviendo sólo con ella.

Por este medio les quiero dar un anuncio. Esta historia entrará en un segundo hiatus, de aproximadamente 1 mes. La razón es porque, ahm... si alguno ha estado en mi perfil de FFnet. Notará que suelo comentar que soy cosplayer y, una de las razones por las que dejé de escribir fue falta de tiempo. Para el mes de marzo, se llevará a cabo La Mole (13-15 marzo) en la CDMX (México), por lo que debo comenzar a trabajar en mi proyecto de cosplay y no quiero combinar ambos gustos porque el resultado será: noches interminables sin dormir jeje. Sería lindo conocerlos en persona, por lo que estaré en el evento 14 y 15 de marzo.

Esta historia se reanudará el próximo 20 de marzo del presente año. Hay tiempo suficiente para que se pongan al corriente jejeje, pues últimamente los capítulos han sido un tanto largos. A partir de esa fecha, iniciará la última parte de esta historia especial.

Gracias de nuevo a todos por sus comentarios y seguimiento de la historia. Me animan mucho sus reviews y observaciones.

Nos vemos en la siguiente actualización.

Con cariño,

Bunny Saito