Capítulo 18: El otro Saga
Mu observa una persona que camina de entre las sombras. El dorado de Aries se queda paralizado al reconocerlo. Intenta decir alguna palabra pero se queda mudo. Aioros por su parte, siente un gran escalofrío que recorre todo su cuerpo.
De las sombras aparece Saga pero no el que todos conocen. Su cabello es gris y sus ojos rojizos. La mirada del santo dorado es fría y calculadora, aunque detiene sus pasos al ver a sus compañeros y Atena.
-No soy quien esperas- responde Saga.
-Deberías estar muerto- Mu apenas articula palabra alguna- Seiya te purificó y Atena acabó contigo.
-No puede ser- Aioros tampoco sabe cómo reaccionar.
-Soy el mismo que asesinó a tu maestro, Mu- mira a Aioros, soy el que te atacó y trató de matarte junto con Atena- observa a la diosa que aún sigue inconsciente- por proteger a Agnes, está herida.
Los presentes están paralizados por la segunda personalidad de Saga, quien analiza todo lo que hay alrededor y hace una mueca de desprecio, por todo el lugar destruido.
-Yo mismo mataré a esa diosa.
-¡Espera! Saga- grita Mu- ¿Qué pasó con Agnes? ¿Qué le hiciste?... acaso…- y Saga se acomoda unos mechones de su cabello y ríe divertido.
-Yo no hice nada de esto- los mira mientras cruza sus brazos- la estúpida de Ker, decidió usar a la niña como recipiente y por ende, ya no está aquí- fija su mirada en el lemuriano- no tengo intenciones de matar a mi propia sangre… no por ahora.
Se genera un gran silencio al escuchar esas palabras. Los dos caballeros dorados están helados por lo que pasó con Agnes y al mismo tiempo, no lo pueden creer. Sienten un vuelco en el corazón porque saben que esto, está complicando las cosas. En el caso de Mu, no lo puede soportar y cae de rodillas, intenta contener las lágrimas pero la mirada indiferente del Saga maligno, lo obliga a aguantar ese dolor tan fuerte, pues considera a la pequeña como una hija, al igual que el pequeño Kiki.
-¿Por qué apareciste?- dice Mu con gran seriedad.
-Saga me obligó a salir. No pudo soportar ver, en lo que se convirtió la niña
-Espera…- interrumpe Aioros- se supone que te dieron muerte…- Saga ríe de nuevo.
-Tú lo dijiste, "se supone". Dejen que les explique algo: Saga y yo, siempre hemos existido. Yo siempre he sido el lado oscuro de él, sólo que la Diosa Ker me fortaleció con su poder y pues… ya saben el resto aunque, entre el ataque de ese tal Seiya y el suicidio de Saga, yo terminé sellado hasta el día de hoy.
-Aioros, creo que debemos regresar de inmediato al Santuario- musita Aries.
-No queda de otra, aunque la presencia de este Saga, generará disturbios- se acerca al gemelo de cabellos grises- debemos irnos ahora. Nos debes de acompañar- tras decir eso, lo golpea de tal forma que, el gemelo maligno pierde por completo el conocimiento.
-¿Realmente era necesario hacer eso?- pregunta el lemuriano y el caballero de Sagitario, observa sus puños y después, a su compañero.
-Lo siento, su presencia me pone muy incómodo. Regresemos a casa.
Al decir esto, ambos con Saga y Saori y en brazos e inconscientes, usan la teletransportación para regresar al Santuario. Ninguno dice palabra alguna porque cada uno, está en sus propios pensamientos.
No tardan mucho en llegar y notan que el lugar está algo nublado y lluvioso, como si respondiera a la preocupación con respecto al estado de Saori. Lo primero que hacen es correr por las largas escaleras para llegar con Shion, pues quieren evitar al resto de los dorados y con ello, algún momento incómodo por la presencia del lado oscuro de Saga.
Aioros abre la puerta y al fondo de la sala del Patriarca, se encuentra Shion sentado. El antiguo dorado de Aries se sorprende de ver a los jóvenes llegar con mucha prisa. Se levanta del asiento al ver a Saori sin conocimiento y, siente un escalofrío al ver a Saga.
-¿Qué está pasando aquí? ¿Qué le pasó a Atena?- mira a Saga- ¿Cómo es posible esto? Y… ¿y Agnes? ¿Dónde está la niña?
-Maestro… Ker se llevó a Agnes, la está usando como recipiente. Realmente no sabemos cómo pasaron las cosas y pues, esto nos lo dijo… Saga.
-Atena está bien, pero no despierta- comenta Aioros.
Los presentes observan que Saga despierta rápidamente y se sorprende al encontrarse en la sala que por muchos años, estuvo ocupando. Su mirada rojiza primero es de sorpresa y después, sonríe de forma psicópata al ver a Shion.
-Vaya, es bueno verte de nuevo viejo Shion… la nueva vida te sienta bien- responde el dorado, mientras se toca la cabeza- ¡hey! Aioros, no pensaba en hacer algo, no era necesario el golpe.
El Gran Patriarca Shion, siente un gran nudo en el estómago. Nunca se imaginó que volvería a ver esa cara en otra vida. Mentalmente maldice toda la situación, a Ker y en el fondo, tiene un gran deseo por acabar con todo porque piensa que lo ocurrido con Agnes, es lo más bajo.
-Primero, respétame- le dice a Saga- y segundo, ¿qué le hiciste a Atena? ¿Por qué no evitaste que se llevaran a Agnes?
-Saga no pudo hacer nada. Esa maldita de Ker, se lo impidió y pues…- se sienta en el trono del Patriarca- yo no le hice nada a Atena. Está así por proteger a la niña.
-De verdad que es detestable…- dice en voz baja Aioros a Mu.
-La paciencia es una virtud- responde Mu, meditando en que deben encontrar una solución a esa situación aunque percibe que el resto de sus compañeros, ya se dieron cuenta de su presencia.
En ese momento la puerta se abre de nuevo, apareciendo varias siluetas que llegan a gran velocidad para rodear a Shion y Atena.
-¡Aguja Escarlata!
-¡Plasma Relámpago!
-¡Excálibur!
Saga toma un poco de aire y simplemente salta para detener cada uno de los ataques y dispersarlos en toda la sala. El resto de los presentes, sólo observa lo que pasa.
-¡Maldito Saga! ¿Qué le hiciste a Atena y…. Agnes?- grita Milo muy enojado, mientras Shura intenta de nuevo atacar a Saga, quien se mueve lentamente y le da un puñetazo a Capricornio.
-¡Tú! Se supone que no deberías de existir…- dice Aioria.
-Nunca fuiste digno de cuidar de Agnes- Shura se muestra molesto.
-Vaya, la verdad pensé que me recibirían con elogios, dignos de alguien de mi nivel- responde Saga divertido- pero olvidé que todos ustedes me detestan. También se les olvida que por más que me ataquen, detendré uno a uno sus poderes… ninguno puede conmigo.
Los presentes sienten una gran molestia, por esas palabras. Milo intenta golpearlo pero es detenido por Camus, quien exige una explicación de todo lo que pasó porque no está contento al saber el destino de la pequeña. Shaka no dice ninguna palabra, solamente se acerca a una Saori inconsciente para descifrar lo que realmente le pasó; suspira ligeramente al darse cuenta que está bien pero abre sus ojos al notar algo en específico.
-Le creo a Saga. Él no es culpable del estado de Atena- ninguno de los presentes le cree- Atena está viva pero dudo mucho que despierte pronto. Parte de su cosmos no está aquí… es como si se fuera a buscar a ¿Agnes?- mira a Saga- ¿cómo fue que Ker, logró tomar el cuerpo de Agnes?
-¿Por qué no la protegiste, Saga? ¿Por qué no detuviste a Ker?- Milo intenta contener las lágrimas.
-Creo que todos merecemos una explicación- responde Camus- soy capaz de mandarte a un ataúd de hielo.
-Mis niños, creo que lo mejor es que mantengamos la calma- interviene Shion- no negaré que esta presencia de Saga, saca lo más oscuro de todos nosotros y claro, queremos desquitarnos con él pero… eso no ayudará en nada. Debemos tener en claro que, la acción que tomó Ker en usar a Agnes como recipiente, complicó las cosas. Ahora debemos pensar en nuestro siguiente paso.
Todos saben que Shion tiene la razón. Horas atrás, sus cosmos percibieron el peligro en el que estuvieron tanto Agnes como Atena, por lo que quisieron ir por ellas pero el Patriarca les prohibió salir del Santuario. Al mismo tiempo, sintieron el cambio de Saga y al percibir una energía oscura, pensaron que él fue el culpable de todo lo ocurrido.
Los dorados no tienen más que tomar un poco de aire y, calmarse un poco. Saga se aburre de ver sus caras pensando que lo mejor, es retirarse a descansar. No se espera que Mu, se interpone en su camino.
-Primero explícanos todo, después te irás a una celda. De mi parte, quiero a Saga de regreso.
-Lindo Mu, eso no es posible. Saga por el momento, no quiere despertar… no sabía que algo como esa niña, lo hiciera tan vulnerable- se vuelve a sentar en el trono que ocupó tiempo atrás- ¿Qué más quieren saber? Ker logró, finalmente, vengarse de Saga. Yo desconozco muchas cosas pero tengo claro que el cuerpo de esa diosa, estaba a punto de quebrarse y pues, ella eligió el cuerpo de la niña para mantenerse con vida.
-Y mi estúpido hermano no pudo hacer nada… vaya- interrumpe la conversación Kanon- eso que hizo Ker, no se lo perdonaré jamás. Ha ido demasiado lejos.
-Kanon, pensamos que regresarías en algunos días- comenta Afrodita.
-Regresé porque sentí el peligro en el que estuvo Agnes- mira a Saga- vaya, hasta que tengo el gusto de conocer el lado oscuro de mi hermano- cruza sus brazos- gracias a ti, me encerraron en Cabo Sounion.
-Ah… Kanon, pues sí. Tu hermano no quería reconocer que yo, ya estaba dominando su ser. Que divertido hubiera sido dominar el mundo, juntos- mira la seriedad de los presentes- entiendo que no soy bien aceptado, pero no pueden deshacerse de mí. Les diré que si logran salvar a la niña, Ker quedará más vulnerable para que se hagan cargo de ella…
-Por favor, llévenlo a una celda- responde Shion.
-Qué poco aguante anciano. Saga no regresará hasta sentirse menos culpable de toda esta situación so… les recomiendo que se acostumbren a mi- su sonrisa es cínica y los dorados, aprietan sus puños.
-¿Cómo podemos hacer regresar a Saga?- pregunta Dohko.
-Ni idea- responde el lado maligno de Géminis- en otras circunstancias, Saga ya se hubiera suicidado. Reitero, me sorprende lo vulnerable que es… je, je, y pensar que yo intenté matar a esa tal Kalinka…
Entre Aldebarán, Aioros y Camus se llevan a Saga. Sólo se quedan en la sala Mu, Kanon y Shura; mientras que el resto, se retira de la sala a regañadientes. Los presentes se quedan en silencio aunque en el fondo, están consternados por lo ocurrido con la niña.
-Creo que lo mejor, es mantener cómoda a Atena- comenta Mu- si es verdad lo que dice Shaka, ella protegerá a Agnes pero…. Estará arriesgando su vida.
-Odio decirlo pero… comprendo a mi hermano- musita Kanon- no sé que hubiera hecho si fuera testigo de esa atrocidad- intenta contener su enojo- Agnes no debió permitir esto…ella tiene la fuerza para evitarlo.
-Creo que por defender a Atena, perdió el conocimiento- comenta Shura- en ese estado, el cuerpo queda vulnerable…- mira a Shion- considero que lo mejor sea encontrar a Ker y acabar con ella. Debemos rescatar a Agnes, pues no creo que aguante mucho tiempo siendo dominada por esa diosa.
Shion asiente. Él sabe que las posibilidades de salvar a la pequeña, son pocas pero harán todo lo que esté a su alcance para lograrlo. Los presentes, más calmados, les sorprende saber que Saga por primera vez, no pudo con la situación. Tanto Mu como Kanon, saben perfectamente lo que ella representa para él, pues desde que llegó al Santuario, Agnes se convirtió en alguien importante y vital en la vida del gemelo mayor; no sólo forma parte en la sanación de su alma sino, una nueva razón para seguir peleando por Atena y la justicia en el mundo.
-Haremos todo lo que esté en nuestras manos. No dejaremos que Agnes, sea una víctima más de esa tal Ker.
Tras decir eso, todos se retiran de la sala. Mu camina por las escaleras con mirada desanimada. Le preocupa el estado de Saga; no puede negar que conocer su lado oscuro le genera malos recuerdos, especialmente saber que ese ser fue quien aniquiló a muchos caballeros y sobretodo, dio muerte a su maestro Shion. Por otro lado, está dispuesto a hacer lo que sea con tal de tener de vuelta a Agnes.
-Mu, cambia esa cara- comenta Death Mask- todos estamos afectados pero quiero comentarte algo…
-Dime.
-Este Saga, tampoco está tranquilo. Lo que hizo Ker, afectó las dos partes de Saga… seguramente, él también quiere venganza.
-Puede ser, aunque emocionalmente me afecta. No sé qué sentir.
-Si tienes esas dudas, no creo que sea adecuado que sigas con mi hermano- dice Kanon- si has apoyado a Saga, en todo este tiempo… podrías ser útil para que regrese. Si no te crees capaz, es mejor que no te involucres más.
-Vaya, es la primera vez que veo que Kanon habla por su hermano. Qué lindo es el amor entre gemelos- dice divertido Afrodita, apareciendo de las sombras. El gemelo menor lo mira con fastidio.
-Yo tampoco tolero esta versión oscura de Saga, pero lo acepto porque finalmente es mi estúpido hermano. No perdonaría a Mu si a estas alturas, decide no hacer nada; lo consideraría un débil carnero…- al escuchar eso, Aries toma de sus ropas a Kanon, quien sonríe divertido porque logró provocarlo.
-¡NO me subestimes! Claro que no dejaré solo a Saga…menos a Agnes…
-Entonces, ya no te pienses tanto las cosas- hace a un lado al dorado- también debemos estar pendientes de un ataque de Ker o ese tal Fausto.
-Yo también me quiero hacer cargo de Ker- responde Afrodita- no le perdono lo que le hizo a la pequeña Agnes… usaría todas mis rosas negras, de ser necesario.
De esa forma, todos siguen hablando aunque el carnero se aleja de ellos lentamente hasta seguir su camino para llegar a su casa aunque decide irse por otro lado, pues desea hacer un intento para hacer reaccionar a Saga.
Al mismo tiempo, en el centro de investigación, Ker se muestra divertida y contenta porque logró vengarse del caballero de Géminis, pues sabe perfectamente que usar de recipiente a su hija, es un golpe muy bajo para su persona. Fausto la observa fijamente.
-¿Quieres decir que ese hombre, murió?
-Algo así- responde la diosa- esta niña, se convirtió en lo más importante para Saga, ni siquiera la diosa Atena le generó este trauma- mira a Fausto- yo logré mi objetivo pero tengo deseos de acabar de una vez, con el Santuario. Si logramos esto juntos, tú podrás tener todo el dinero y la fama que quieras; tus armaduras serán mejores, que todo el protocolo que se hace para tener la ayuda de los caballeros de Atena… ¿qué dices?
Fausto se sorprende con la propuesta. Sabe bien que si demuestra el verdadero potencial de las armaduras; será reconocido en todo el mundo y, podrá ser el mejor sustituto de los caballeros. Piensa por unos segundos hasta que le acerca la mano a la diosa, pues desea estrechar su mano.
-Estoy de acuerdo- la diosa lo mira extraño-… los humanos, cuando queremos cerrar un trato, nos estrechamos las manos.
-…claro- y hace lo mismo- siendo así, hay que hacerlo bien.
Cuando dice eso, Ker levanta sus manos y dice algunas palabras para invocar a sus lémures. Al mismo tiempo, en los alrededores del centro de investigaciones, aparecen otros seres como titanes y gigantes de hierro que cobran vida. Fausto se sorprende por todo lo que están viendo sus ojos.
-¿Por qué todo esto?
-Humano… tus armaduras y tus soldados, necesitan un poco de ayuda. Desde la era del mito, ningún enemigo del Santuario, ha logrado desaparecerlo por completo pero en esta ocasión… lo lograremos.
Y la diosa ríe con esas palabras. Cierra por un momento sus ojos para disfrutar de la energía pura que recorre todo su cuerpo. Se siente feliz por tener un nuevo recipiente, está orgullosa por derrotar a Saga y sabe bien que, al dejar malherida a Saori, la seguridad del Santuario se mantiene vulnerable.
-Linda Agnes, sé testigo de mi siguiente paso… acabaré con todos tus seres queridos. Ya acabé con tu padre; después serán los demás…
En el Santuario, Mu finalmente llega al área de las celdas; un área casi olvidada porque se solía usar para encarcelar a ladrones o cualquier persona que violara las leyes del lugar. En el pasado era común usarlas pero en la actualidad, están casi en el olvido. Camina al interior del lugar para saber dónde dejaron a Saga, pues ninguno confía si hará algo para escapar o bien, para dañar a cualquier otra persona. No pasa mucho cuando lo encuentra:
-El novio de Saga… qué romántico- responde el dorado de cabello gris.
-No juegues conmigo- y sin pensarlo dos veces, entra a la celda y al tocar al dorado, ambos desaparecen del lugar.
Ambos llegan a la casa de Aries. Saga se muestra desconcertado aunque después, mira divertido todo el lugar… especialmente a Kiki.
-Hola pequeño. A ti te recuerdo bien… eres el enano que guió a los críos de bronce, ¿verdad?- el joven aprendiz se queda paralizado.
-¡Señor Mu! Debe tener cuidado… este hombre- y siente la mano de su maestro, sobre el hombro.
-Tranquilo Kiki. Él no hará nada- mira a Saga- toma asiento, mientras traen el té.
-… ¿Por qué tanta amabilidad? ¿Lo haces para probar tus sentimientos hacia Saga?
-Tengo la amabilidad de invitarte a mi casa. Lo mínimo que deseo, es que te comportes.
Kiki tiene un poco de temor, pues el tono que usó Mu no es común. El niño percibe que su maestro hace un gran esfuerzo por mantenerse calmado y en el fondo, lo comprende pues recuerda todo lo vivido en la batalla de las 12 casas. Al mismo tiempo, se sorprende de ver esa personalidad de Saga, pero piensa que lo mejor es no decir nada mientras recibe el té y, lo sirve.
-Dime Mu, ¿realmente estás dudando de tus sentimientos?- pregunta de repente, dejando sin palaras al carnero, quien toma un poco de té y aclara su garganta.
-A veces pienso que el loco, soy yo. Estoy enamorado del otro Saga; aunque en este momento contengo las ganas de matar, al que tengo enfrente de mí. No puedo permitir que te quedes en este estado como un escudo… es como si te dieras por vencido. Agnes no ha muerto, y dudo que se deje vencer tan fácil- lo mira con frialdad- me cuesta trabajo lidiar contigo pero, sólo quiero que regreses a ser el mismo que conozco…
Saga lo mira y después, no puede contener la risa. Mu se siente un poco humillado, y no duda en aventarle la taza de té. El dorado la detiene a tiempo y lo mira fijamente.
-Necesitas más que eso, Mu- toma su mentón y lo acerca a él- puedo entender perfectamente, la razón por la que también eres importante para él. Tu cosmos es demasiado excitante- toma un mechón de su cabello y lo huele- Saga tiene buenos gustos…
El carnero se aleja rápido de él, pues siente que su corazón se acelera. El gemelo mayor se da cuenta de eso y rápidamente, lo acorrala a una pared.
-Vaya, si dudabas de tus sentimientos, creo que acabas de encontrar la respuesta- acaricia su rostro y lentamente lame su cuello, dejándolo paralizado- si quisieras matarme, ya lo hubieras hecho pero no haces nada para evadirme o moverte- se acerca a su oído- ni aunque te hiciera mío, él regresaría. El se siente derrotado por no salvar a Agnes, ni siquiera sintió eso cuando la madre huyó del Santuario…
Mu logra alejarse de él. Saga sólo lo observa con detenimiento mientras el carnero regresa a su asiento, tratando de tomar un poco de aire.
-¿Por qué quisiste matar a Kalinka? ¿Matarías a Agnes?- pregunta rápidamente.
-Kalinka era un obstáculo para tener el poder, Mu. Si no fuera por Shura, Death Mask o Afrodita, ella no hubiera salido con vida y Agnes…mmm- se queda pensativo- hoy en día, no le haría nada. Finalmente es mi sangre y ha heredado las habilidades de Saga y mías- sonríe un poco- también quiero que Saga regrese, pero esto depende de él.
-Mejor sigamos con esta conversación, mañana… buenas noches- el lemuriano se da la media vuelta y se encierra en sus aposentos. Saga se queda extrañado, pero prefiere recostarse en la sala.
La noche pasa de forma tranquila aunque en la realidad, nadie duerme en el Santuario porque están preocupados por el destino de Agnes y el estado de Saori. El Gran Patriarca mira el cielo, tratando de descansar su mente, aunque percibe que lo han estado observando desde hace unas horas…
-Dohko, deja de estarme espiando… no es nada novedoso ver a un viejo mirando el cielo…
-Para mí, siempre es agradable ¿tampoco puedes dormir?- lentamente el caballero de Libra se acerca a Shion, quien asiente para afirmar que no ha descansado- estoy preocupado por Agnes, temo que no salga bien librada de esto. Me recuerda un poco al estado de las personas que han sido recipientes de Hades.
-Es diferente- interrumpe el caballero de cabellos verdes- Ker lo hizo porque estaba sufriendo los efectos de la destrucción del Inframundo… aunque la verdad, siempre he pensado que desde el inicio se interesó en tenerla en sus manos- mira a Dohko- también me preocupa Saga, pues nunca pensé que reaccionaría de esta forma…
-Creo que fue demasiado para él- musita Dohko- hasta cierto punto, lo comprendo. Agnes le cambió su vida… al grado que puedo decir que, se le veía como un caballero pleno- se sienta a su lado- creo que este Saga que vemos, es sólo un escudo.
-En efecto- Shion responde con una sonrisa- no dudo que esto pase rápido y él, regrese a ser el mismo. Por el momento, no queda más que tener paciencia.
Al escuchar eso, Dohko ríe sonoramente pues sabe que el Patriarca se dice eso para sí mismo. Sabe que es muy incómodo tener a tu asesino tan cera y, no puedes hacer nada porque no ha creado problemas. El caballero de Libra, toma discretamente su mano.
-Mejor no pensemos en nada. Hay que amanecer viendo el cielo… como en los viejos tiempos- dice Dohko y Shion acepta gustoso.
Llega un nuevo día y en el Santuario, todos los dorados despiertan aunque sus rostros se muestran cansados porque ninguno logró conciliar el sueño. Milo corre al área de celdas para saber de Saga y cual va siendo su sorpresa que, él no está. Su rostro cambia a uno molesto, y sale corriendo para buscarlo en todo el Santuario. Por su mente pasa la idea que seguramente, se escapó para buscar adueñarse de todo.
Mientras tanto, Kanon sale de su casa para visitar a Mu. En el fondo, está preocupado por toda la situación y piensa que de ser necesario, saldrá para salvar a Agnes y acabar con Ker. Al llegar, se encuentra con Kiki, quien apenas llegó con algunas flores y mira al gemelo mayor.
-Hola Kanon, el maestro Mu está almorzando… ¿deseas verlo?
-Hola… una pregunta enano, ¿por qué a mi estúpido hermano si le hablas de señor, y conmigo sin formalismos?- lo mira serio, el chico pelirrojo sonríe nervioso.
-Saga me da miedo- baja la mirada- y más porque en el pasado, casi me asesina…
-Ese Saga…-coloca su mano para despeinar su cabellera- trátame también con respeto, sólo alguien como Agnes, puede decirme como guste- y le dice en su oído- yo soy más malo que mi hermano, tú dirás.
Kiki se asusta y se aleja rápidamente de él. Kanon ríe por la broma y entra al interior de la casa, mientras que el pequeño se abraza así mismo.
-De verdad que tanto Saga como Kanon, dan miedo… mi maestro tiene gustos raros.
Al interior de la casa de Aries, Mu almuerza tranquilamente mientras escucha un poco de música. La noche anterior tuvo que dejar todo cerrado porque no confiaba en Saga, aunque en la madrugada decidió salir un momento para cerciorarse que el dorado, no había hecho nada. Observa al gemelo mayor descansando en el sofá y de inmediato, regresa a sus aposentos sin darse cuenta que Saga, simplemente tenía sus ojos cerrados.
Escucha unos pasos y su mirada se posa hacia el pasillo principal, observando al gemelo menor llegar tranquilamente. El lemuriano suspira un poco y le indica que se siente con él; Kanon por su parte, acepta la invitación y nota que un sirviente le ofrece té el cual, niega con amabilidad.
-Parece que tuviste una noche relajada- comenta Kanon- sabes que liberar un prisionero, puede considerarse traición ¿dónde está mi hermano?
-No sé- responde el lemuriano sin levantar la vista del plato- no lo he visto desde que desperté. Anoche comprobé que estoy realmente loco por soportarlo, por lo que debo ayudarlo para que regrese a la normalidad- al escuchar eso, Kanon ríe.
-Parece tonto pero pienso lo mismo. Saga no puede dejarse vencer tan fácil, y menos porque usan a su hija como recipiente, de una diosa tan molesta como Ker. Ella está viva, gracias a su fuerza y Atena.
-Pienso lo mismo…
Ambos son interrumpidos por un Milo muy molesto. Detrás de él, está Camus junto con Afrodita, Shura y Death Mask; quienes al parecer, buscan una explicación del porque Saga no estaba en su celda. El lemuriano termina de almorzar y se levanta de la mesa, un poco molesto:
-¡MU! ¿Dónde tienes escondido a Saga?- grita el joven alacrán.
-¡Qué manera de entrar a mi casa!- responde Aries- reconozco que saqué a Saga y se quedó aquí, toda la noche pero… no sé dónde está, en este momento. Él es inocente de todo lo que ha pasado, últimamente.
-El problema de esto, puede interpretarse como traición, Mu- comenta Camus.
-No como tal- interrumpe Kanon- mi cuñado simplemente, quería comprobar personalmente que esta versión de Saga, no cometió ningún crimen. El problema es que no sabemos dónde está en este momen…
-De verdad que tu baño, es perfecto para meditar mientras cae el agua… lindo Mu- de un pasillo aparece Saga completamente desnudo; solo tiene en sus manos, una pequeña toalla con la que se está quitando el exceso de agua de su cabello gris.
Todos los presentes se quedan helados ante la escena. Nunca habían visto a Saga sin ropa, ni siquiera cuando tenían que convivir en campamentos de entrenamiento. Mu se queda completamente rojo y casi pierde el aire; mientras que Afrodita, siente un hilo de sangre salir de su nariz, por lo que oculta el derrame con un pañuelo y da la espalda. Shura se tapa los ojos y muestra una mueca de desagrado al igual que Camus, quien se muestra avergonzado. Death Mask mira la expresión de Afrodita, por lo que se molesta un poco aunque no puede dejar de ver a Saga maligno. Milo casi se le cae la quijada y Kanon, piensa que esa versión de su gemelo mayor, realmente lo considera un loco.
-… ¿Qué? ¿Jamás han visto un cuerpo perfecto como el mío, desnudo?- dice Saga divertido y observa a los recién llegados- si me estaban buscando, aquí estoy… ¿qué quieren de mi?
-¡Ponte ropa!- dice Milo ligeramente sonrojado.
-Hermano, generas pena ajena- Kanon se levanta de la silla y se lleva al dorado. En el momento que se alejan, todos respiran profundamente.
-¡Ay Mu! Eres muy afortunado- dice Afrodita tratando de recuperar el aliento.
-Yo me sentí algo… ahm, intimidado- musita Death Mask mientras traga saliva.
-Está bien, ya sabemos que hace…- dice de forma entrecortada, Milo- asegúrate de regresarlo a la normalidad. Vámonos Camus…- y jala al caballero del hielo.
Todos se retiran rápidamente de la casa de Aries, dejando sólo al pobre lemuriano que apenas puede reaccionar por lo que acaba de ver. Mueve su cabeza para entrar en razón y corre hacia la dirección donde fueron los gemelos de Géminis. No tarda mucho en toparse con Kanon, quien parece esperar a su hermano.
-Ya se está vistiendo.
-Me alegra- responde Mu- al menos el resto, dejará de estar al pendiente de él.
Mientras ocurre eso, en otro lugar completamente alejado del espacio tiempo, una pequeña despierta lentamente. Sus ojos azules intentan reconocer el lugar en el que está pero se sobresalta al verse envuelta en una masa violácea que la mantiene prisionera. Escucha los ruidos de lo que parecen ser algunos monstruos, por lo que se muestra un tanto asustada.
-¿Dónde estoy?... ¿Saori?... ¿papá?...- nota que todo el lugar, está completamente oscuro aunque percibe una luz dorada y cálida que al parecer, intenta protegerla. Agnes se mueve un poco para detectar de quien se trata, y se sorprende ver que se trata de Atena.
-¡Agnes! ¡Estás bien!
-Atena… ¿dónde estoy? Este lugar es horrible y no puedo moverme. Me siento prisionera y estoy algo cansada…
-Estás en el interior de Ker- responde la diosa de cabello violeta- ella está usando como recipiente, tu cuerpo- al escuchar eso, la niña se sorprende e intenta moverse con mucha fuerza y le es imposible- no te muevas tanto, el interior de ella, absorberá más rápido tu cosmos.
-¿Qué hago? Papá ha de estar muy preocupado… lo último que vi, fue su cara de tristeza- la niña se siente nerviosa, aunque al percibir el cosmos de la diosa, se siente reconfortada- Saori, si estás aquí… ¿estás arriesgando tu vida?
-Eso no importa. Mi poder ayudó a mantenerte despierta, pero quiero que pongas mucha atención… hay una forma para que expulses a Ker de tu cuerpo- Saori acaricia un poco su rostro- primero debo ayudarte a libertarte de esta masa y después, tú debes hacer estallar tu cosmos.
Agnes siente un aire de esperanza al escuchar eso. Ella vio el rostro lleno de terror de Saga, antes de perder el conocimiento y en todo momento, se muestra preocupada por su bienestar. Atena libera un poco más de su poder para que la niña, se sienta más liberada.
-Debo regresar, si sigo mucho tiempo aquí, puedo ponerme en peligro. Tienes que concentrar tu poder y evitar que el interior de Ker, te consuma porque si lo permites… perderás la vida.
-Entiendo…sólo quiero ver a papá de nuevo- evita llorar- papá debe estar bien porque sé que derrotará a Ker.
Tras decir eso, Atena desaparece lentamente dejando sola a la niña. Se siente asqueada porque percibe un terrible aroma, aunque cierra sus ojos para concentrar su poder y, evitar que consuman su alma.
-Papa… ¡SAGAAA!- grita con todas sus fuerzas, pues tiene un mal presentimiento sobre su estado.
En la casa de Aries, Saga termina de vestirse y en su cabeza, logra escuchar una voz conocida. Intenta saber de dónde proviene y al momento de abrir la puerta, siente una gran palpitación que lo paraliza.
-Vaya,… has despertado…- musita mientras se toca su cabeza, pues ésta comienza a calentarse.
El dorado de Géminis siente un gran dolor, al grado que cae al suelo. Afuera de la habitación, Kanon y Mu escuchan el ruido y al entrar rápidamente, se sorprenden de ver que el gemelo mayor, está de regreso. Notan en el suelo a un hombre de cabello azules violáceos que se levanta con mucho esfuerzo.
-Agnes… estás viva… puedo escucharte ¡debo encontrarte!- al decir eso, intenta levantarse pero sus fuerzas son mínimas y Kanon, logra detenerlo a tiempo.
-Hasta que regresaste, hermano- Kanon ligeramente lo abraza mientras Mu, se acerca a ellos.
-Saga, estás de regreso- al decir eso, el gemelo mira al dorado de Aries y acaricia su rostro.
-Perdón por liberar a mi otro yo. Ayúdenme a salvar a Agnes.
Al decir eso, se levanta por completo pero siente un gran mareo que lo hace tambalear y, pierde totalmente el conocimiento.
-.-.
¡Hola a todos!
Abrazos virtuales y espero que estén pasando lo más amena posible, esta cuarentena.
Les traigo el nuevo capítulo de esta historia que lentamente, está llegando a su final y como pueden ver, dediqué todo un capítulo a la versión maligna de Saga, pues nuestro géminis por el trauma que pasó, no pudo evitar liberarlo. Creo que los dorados y Mu, fueron quienes más sufrieron con su presencia porque él es sinónimo de la existencia de viejas heridas.
He tardado un poco en actualizar, pues no he tenido mucho tiempo para escribir y de alguna forma, estoy subiendo los capítulos al día.
Regresando a la historia, Saga regresó al final del capítulo porque escuchó la voz de Agnes.. ¿qué pasará? ¿Cómo la salvará? ¿cuál será el siguiente paso de Ker y Fausto? ¡No se pierdan el siguiente capítulo de esta historia!
Muchas gracias a todos por sus mensajes, me sacan una sonrisa y me animan a seguir escribiendo (risas)
Con cariño,
Bunny Saito.
