Disclaimer: Los personajes de Saint Seiya The Lost Canvas son propiedad intelectual de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi. Fic sin fines de lucro.
Pedazos de sueños.
II._ Cicatrices.
Albafica se encontraba en el interior de su templo, concentrándose en cambiar una venda que cubría una herida en su mano derecha obtenida de su última misión. La cortada atravesaba toda su palma e incluso llegaba a la punta de su dedo anular, pero ya se encontraba cicatrizando así que el caballero sólo se encargaba de darle los cuidados necesarios.
Dejó de concentrarse en su herida cuando sintió el cosmos pequeñito de alguien en la entrada de su templo.
—Señor Albafica, vengo a traerle flores al patriarca ¿Me permite pasar por su templo?
El caballero apareció a una distancia prudente y la miró con unos ojos serenos.
—Claro, adelante —fue todo lo que respondió.
Agasha asintió con el rostro, dedicándole una amplia sonrisa. Observó que el santo de Piscis, contrario a la mayoría de las veces, en esa ocasión vestía ropas de entrenamiento. Sin embargo, lo que captó la atención de la muchachita, fue la herida al descubierto del joven en su mano derecha y la venda que llevaba en su mano izquierda. Aunque trató de ser discreta, la impresión de tan enorme cortada la sorprendió que de momento no pudo evitar mirarla con cierto deje de miedo.
Albafica al notar que los ojos de la florista estaban posados en su mano, se apresuró a levantarla y vendarla.
—Lamento que vieras eso, es una herida que me hice en mi última misión.
Pero entonces, aunque Agasha se encontraba al menos a tres metros de distancia, notó, con mayor claridad, que la mano con la que Albafica vendaba su herida también tenía cicatrices tanto en la palma como en el dorso y siguiendo el caminito de aquellos trazos algunos todavía rojizos —signo de que eran heridas recién hechas—, estaban otras cicatrices más alrededor de los brazos de Albafica, ya coloreadas de un tono apenas un poco más oscuro de la nívea piel del santo de Piscis.
—Está lleno de cicatrices… —soltó Agasha sin darse cuenta. Albafica la escuchó y volteó a mirarla, por lo que la jovencita se respingó y se cubrió la boca, apenada—. ¡Lo siento! Y-yo no quise…
Piscis la miró tan apenada que hasta la escena parecía cómica. Sonrió.
—Descuida, es normal. Casi siempre llevo la armadura, así que es fácil que pase desapercibido. Son heridas que he obtenido en varias misiones, y las más viejas fueron de mi entrenamiento, la mayoría cuando recién aprendía a llevarme bien con las rosas —soltó una suave risa—. También me he hecho heridas en el rostro, sólo que las cicatrices ahí siempre se desvanecen —sonrió—, quizá si permanecieran, la gente dejaría de esmerarse en presumirle una belleza inexistente a mi rostro y me tomaran más en serio como guerrero.
Agasha tomó con cuidado cada una de las palabras que el joven le confiaba. Entendía que, en ellas, Albafica le expresaba la frustración que a veces sentía por ser juzgado de una manera, en la mayoría de las veces, muy superficial. Todas sus heridas hablaban de todo el trabajo que le había costado obtener la fuerza que ahora poseía, sus cicatrices contaban que incluso el haber tomado la más pequeña rosa le había costado pedazos de sangre y piel; que su apariencia nunca importó cuando se trataba de sus metas.
La pequeña abrazó con su brazo izquierdo el ramo de flores que llevaba consigo, para liberar su mano derecha. La levantó a la altura de su rostro y Albafica pudo notar que en la palma de aquella delgada mano se cruzaba una cicatriz parecida a la que él tenía, que iba desde el inicio de la palma y terminaba a mitad del dedo medio de la joven. Aquella era la que destacaba más, pero también tenía otras cicatrices esparcidas en los dedos.
—Yo me he hecho muchas cortadas podando las flores, pero la más grande me la hice poco antes de las Panateneas; en casa teníamos muchos pedidos de flores para la celebración y mi padre estaba muy enfermo, así que me aseguré de terminar de podar las flores y armar los racimos yo sola mientras mi padre no miraba. Estuve tan apresurada que cuando casi terminaba, mis manos temblaban tanto que cuando tomé las enormes tijeras, terminé por empuñarlas mal en las flores y la hoja se precipitó sobre mi mano —Agasha rio como si se tratara de una pequeña travesura—. Creo que ese día mi padre gritó de miedo más que yo.
Albafica la observó regalarle otra de sus enormes sonrisas.
—Sin embargo, aquel día todos recibieron las hermosas flores que esperaban. La gente nunca sabe el sacrificio que hay detrás de cada uno de nosotros: mis heridas no son igual de numerosas y profundas que las suyas, pero puedo suponer que algunas tienen una procedencia parecida; ojalá la gente entendiera que habitar con las flores es más difícil de lo que parece —Agasha tomó una flor blanca que había en el ramo que llevaba—. Pero está bien, no todos tienen el derecho de mirar nuestras heridas.
Luego se agachó para dejar la flor en el piso y le sonrió al santo de piscis, con sus mejillas arreboladas y sus ojos luminosos. Susurró un dulce "gracias" por haberle permitido escuchar una de sus frustraciones y se fue corriendo hacia el salón del trono.
Albafica sonrió y tomó la flor. La miró, enternecido. Agasha comprendía que, en ocasiones, lo grande casi siempre se encontraba en las tareas más sencillas. Y si la felicidad podía esconderse en las cosas pequeñas de la vida, el dolor también.
NdA: Según yo iban a ser drabbles pero esto ya me salió más como one-shot xD
En fin, la idea se me ocurrió justo porque mi hermano menor me pidió que le sobara un dedo que se había lastimado y me reencontré con una cicatriz muy grande que le cruza la palma hasta el dedo anular. Se la hizo cuando era un nene de dos años si no mal recuerdo, yo iba a la primaria y bueno, aquel fue un día desafortunado para mi hermanito xD
Me parece que Agasha al ser florista, comprendería un poco más a Albafica por el sentido de que no por convivir con las flores eres alguien de temple frágil. Lo mismo que el buen Pefkito, Agasha también tiene esta perspectiva que ayudaría a Alba a sentirse un poquito comprendido al menos por este lado.
Espero les haya gustado :p
