El último baile
Miro el espejo, sonrío, doy giros. Luzco como una princesa, hoy quiero ser tu princesa. Azul, como el océano, el color del vestido, como tus ojos. Me visto para ti sabiendo que no eres para mí.
¿Me creerías si te dijera que me opuse? Nunca quise que me olvidaras. Estuvo mal, pero de nuevo coincidimos y no pude perder la oportunidad de que me quisieras de nuevo.
Fue una casualidad, llegué a Inglaterra de intercambio por una temporada. No te busqué, solo nos encontramos. Tú te acercaste, yo me alejaba. Al final caí de nuevo enamorada. Mentira, siempre lo estuve, aún lo estoy. Me gusta la idea de que aun, entre el olvido, tú sigues eligiéndome.
¿Por qué? Te lo pregunté mil veces de tras de esas rejas, y me lo sigo preguntando por las noches. La respuesta, una sonrisa triste, y un "lo hecho, hecho está, Rachel". Alguien noble y fiel a sus creencias fue usado. Ya te he perdonado.
Un pendiente escapa de mis manos, cae a un lado de mi mesa de noche, lo recojo. Me encuentro con la sonrisa de Fanny. Y recuerdo, ellos aun no te perdonan. Kuki perdió a su madre, Abby a sus padres, y Fanny, ella perdió a su pequeño hermano. Su imagen tratando de detener el sangrado también me acompaña por las noches.
Retoco el maquilla. Estoy lista. Camino por el campus. La luna está hermosa, debo admitir que su belleza se aprecia mejor de lejos. De nuevo tengo ganas de llorar. Respiro, me tranquilizo. Llorar no hará la diferencia, tendré que apreciarte a la distancia.
Lo primero que veo es a Chad, quiere asegurarse que de esto por terminado. Una noche, "corta con él", fue el ultimátum que me dio. "Trajo al enemigo a casa, Rachel. No, no merece el perdón, aunque él haya hecho la diferencia en la victoria; no traerá de vuelta a los muertos", sé que esas palabras te dolieron más a ti, que esa decisión te dolió, por más que mostrarás frialdad.
Un beso en la mejilla me trae de vuelta al presente. Dices que luzco hermosa. Me pierdo en tu mirada. Trato de buscarme, no a mí, sino la niña que fui, esa líder valiente en la que creías; en cambio encuentro la imagen de una adolescente rodeada de cadáveres mientras lucha por si vida.
Sin darme cuenta ya estamos en medio del salón bailando. A lo lejos Chad nos vigila. "Te compró un anillo", un remolino de emociones me invadió, estaba feliz, pero también, cada vez que estaba contigo, un apaste a muerte irradia de tu cuerpo.
Falta poco para la media noche, quedan pocas parejas en el salón. Me dices que salgamos al jardín. Yo te pido una ultima pieza. Cumples mis deseos, tal vez piensas que tenemos toda una vida. Pero solo nos queda un último baile.
