Malentendido.

-¿Es en serio, Kohaku?- levantando la vista de sus proyectos para cuando llegaran a América. -¿Por qué demonios quieres más maquillaje?- nunca se habría esperado esto de ella.

Kohaku, una de las guerreras más fuertes del reino de la ciencia, quería maquillaje sin ninguna razón de vida o muerte o necesaria para el avance de algún plan decisivo en el futuro de la humanidad. Realmente lo sorprendió su petición, y no había muchas cosas que pudieran sorprender a Senku.

-B-bueno…- apartó la mirada. –Es que…- sus mejillas se colorearon levemente. –Todos dijeron que me veía más bonita así.- suspiró. –Y quisiera…- se atragantó por un momento, más que indecisa. –Hay un chico cuya atención me interesa llamar, de manera romántica.- finalmente confesó, con brusquedad. –Necesito conseguir que ese chico se fije en mí, pero probablemente nunca ha pensado en mí de esa manera. Es la única forma que se me ocurrió.- se cruzó de brazos. -¿Podrías ayudarme con eso, Senku?- lo miró seriamente.

Él la miró fijamente por un momento, sintiendo un escalofrío recorrerlo al escuchar sus palabras.

Honestamente, hace tiempo sabía que ella estaba desarrollando sentimientos románticos hacia él, era obvio, pero no esperaba que quisiera hacer un movimiento tan pronto. No tenía tiempo para relaciones en este momento, y creyó que ella entendería eso y dejaría este tipo de cosas para después. Pero sí ya estaba impaciente y no respetaría su ritmo, no le quedaría otra opción más que rechazarla.

-Kohaku.- la miró mortalmente serio. –No creo que eso sea buena idea.- se frotó las sienes, sin poder creer que esto realmente estuviera sucediendo y tan de la nada.

Ella alzó una ceja, antes de fruncirle el ceño.

-Lo pensé mucho.- llevó las manos a sus caderas con pose enfadada. –No tengo otra opción, es la única forma. ¿Puedes ayudarme con el maquillaje o no? ¿Tienes los materiales necesarios en el barco para hacerlo, o tal vez te quedó un poco de antes? Vamos, realmente lo necesito.- lo miró con ojos suplicantes. –Prometo que no me quejaré cuando vuelvas a hacerme trabajar todo el día.-

Frotando sus sienes, Senku negó con la cabeza. ¿Qué no podía captar la indirecta? No iba a seducirlo con cosméticos, estaba demasiado ocupado para perder el tiempo en relaciones amorosas.

-Ni hablar, Kohaku, estamos en una misión muy importante como para que pierdas el tiempo en esas cosas.- y estarían varios años ocupados con muchas cosas. ¿Qué no podía ser paciente? –Tal vez luego…- ¿no podía darle unos años?

-Pero falta como un mes para que lleguemos a América.- se cruzó de brazos. –Y quiero llamar la atención de ese chico antes de eso.- Senku volvió a estremecerse.

¿Quería seducirlo en un mes, dentro de este mismo viaje? ¿Estaba loca? Definitivamente tendría que rechazarla.

-Kohaku… esto realmente es una mala idea.- suspiró pesadamente. Las malditas relaciones amorosas sí que eran un dolor de cabeza. –Sí continúas, podrías salir lastimada.- no es como que quisiera rechazarla realmente, pero de verdad que no tenía tiempo, no era su culpa que estén en las circunstancia en las que estaban.

-No lo creo.- lo miró confundida. –Sé que Kinro puede ser muy gruñón pero nunca podría lastimarme. Soy más fuerte que él.-

-Intento decir que…- se detuvo a media frase. ¿Acababa de decir Kinro? ¡¿Kinro?! ¡¿KINRO?! -¿Kinro? ¿Dijiste Kinro?- confundida, ella asintió. -¿Kinro es el chico cuya atención te interesa llamar románticamente?-

-Sí, por eso necesito el maquillaje. ¿Podrías dármelo?-

Las cejas del científico comenzaron a temblar ligeramente.

¿Acaso se equivocó? ¿Ella nunca estuvo interesada en él de esa forma? Pues era un alivio. Un puto alivio. No necesitaba esas mierdas de todas formas. No le importaba. No le importaba ni un poco. No podría interesarle menos. ¡Le daba absolutamente igual!

-No. Estoy muy ocupado, no puedo hacer maquillaje.- contestó de forma cortante.

-¿Qué? Pero sí solo estás haciendo listas.- hizo una mueca. –Bueno, supongo que es importante. ¿Entonces mañana?-

-No.- gruñó.

-¿La próxima semana, entonces?-

-No.-

-¿Y cuándo podrás?-

¿Qué tal nunca?

-No lo sé, no estoy para ese tipo de tonterías.- tomó sus papeles bruscamente.

-Pero necesito el maquillaje, Senku. Por favor, siempre intentó no molestarte y esta vez es por una buena causa.-

¿Buena causa? ¿Qué parte de ella besuqueándose con Kinro era algo más que asquerosamente vomitivo? Como si él fuera a ayudarla a conseguirse novio. Ni en diez billones de años.

-Me niego.-

-Pero de verdad necesito…-

-Dije que no, Kohaku.- ya estaba comenzando a fastidiarlo. No, de hecho no, estaba fastidiado de que mencionó el nombre de Kinro.

-Vamos, Senku, solo te tomó unas horas hacerlo en la isla del tesoro. Por favor, esta es la única forma en la que podría llamar la atención de Kinro.- ahí estaba de nuevo, ese maldito nombre.

¿Qué por qué lo molestaba ese nombre? Pues porque no era el suyo.

El papel en sus manos se rompió entre sus dedos en lo que se paraba de golpe, volteándose y caminando hacia ella con ojos llenos de rabia contenida hasta acabar con sus narices a pocos milímetros de distancia y sus pechos rozándose.

-¿De verdad estás tan desesperada por él? Sí no le gustas como eres, entonces deberías mandarlo al diablo y ya. Cambiarte a ti misma por un hombre es algo que nunca imaginé que harías, Kohaku.- sonrió con los dientes tan apretados que temía agrietarlos.

-Pero…- pestañeó aturdida, retrocediendo un paso para poner un poco de distancia entre ellos. –Ya sé que no soy tan bonita como las otras chicas, realmente no le gustó a nadie, así que si quiero cumplir con…-

-¿Y quién dice que no le gustas a nadie?- la interrumpió, cada segundo más y más molesto.

-Bueno, no creo que Mozu y Ginro cuenten realmente, ya que son unos…-

-¿Y se supone que yo no cuento?- prácticamente ladró, solo para que los dos se congelaran en su sitio.

Se quedaron en silencio por un momento, antes de que Kohaku, con los ojos casi saliéndosele de las cuencas y el rostro en llamas, hablara por fin.

-¿Qué?- murmuró todavía sin salir del shock. -¿Qué… qué quieres decir?- al verlo apartar la mirada y retroceder un paso, lo tomó de los hombros y lo mantuvo quieto en su sitio. -¿Qué quisiste decir, Senku?- lo miró directamente a los ojos, muy seria.

Él suspiró. Vaya manera de meter la pata… ahora él sería el rechazado. Oh, la cruel ironía, ni siquiera era gracioso a este punto.

-¿Qué más da lo que quise decir?- la miró con completa calma e indiferencia. –Mira, te haré los malditos cosméticos, solo lárgate de una vez ¿quieres? Tengo trabajo que hacer.- llevó sus manos a sus muñecas para que suelte sus hombro, pero ella no aflojó el agarre y claro que nunca podría apartarla por la fuerza. Suspiró, cerrando los ojos por un momento antes de mirarla con frustración. -¿Qué?- preguntó hastiado. –Dije que haría tus malditos…- calló cuando ella se le acercó de repente, por un momento hasta temió que le daría un cabezazo, pero todo lo que sintió fue la suavidad de sus labios contra los suyos. Sus ojos se abrieron desmesuradamente, pero ni tiempo tuvo a reaccionar antes de que ella se alejará con el rostro más rojo que nunca.

-Idiota. Ahora entiendo todo.- se apartó de él, soltando sus hombros y alejándose un par de pasos. –Lo siento, supongo que no me explique bien. Gen y Minami tienen un plan para juntar a Kinro y Kirisame, han estado conspirando por semanas para juntarlos y ahora querían mi ayuda para darle celos a Kirisame y… solo era eso.- al escuchar eso, Senku sintió como sí un yunque de toneladas y toneladas de humillación cayera sobre su cabeza. Casi se va de espaldas, sintiéndose un completo estúpido. –Creí que lo sabías, casi todos lo saben. Lo siento, pero…- sonrió suavemente, todavía con sus mejillas rojas. –Es bueno saber que te gusto.- la satisfacción en su voz lo golpeó como otro yunque. –Pero no creí que tuvieras tiempo para eso… Bueno, supongo que podemos hablarlo después de la misión en América, tengo el presentimiento de que será una dura misión.- se giró para ir a la salida de su laboratorio, solo para volver sobre sus pasos y, aprovechando que seguía inmóvil en su lugar, tomarlo de los hombros otra vez y plantarle otro beso igual de corto que antes. –Pero ni creas que voy a olvidarlo.- con la misma sonrisita de satisfacción de antes, se marchó felizmente del laboratorio. -¡Y no te preocupes, les pediré que consigan a alguien más para sus planes!- gritó antes de desaparecer por completo de su vista.

Y él se quedó allí, aliviado y humillado en la misma medida, pero acabó teniendo que reír por lo bajo.

Relaciones románticas, tan problemáticas como creyó, pero al menos su cerebro eligió a la persona indicada para encapricharse, incluso en esta situación de crisis.

Y el malentendido al menos le valió dos besos, no está mal.

Aunque todavía planeaba vengarse de esa leona por la humillación. Todavía quedaban un par de semanas antes de llegar a América, seguramente algo interesante se le ocurriría para borrarle esa sonrisita de satisfacción… o agrandarla, pero bajo sus condiciones.

Qué emocionante.

Fin.

Holaaaaaaaaaaaaaaaa! :D

Escribo cosas raras cuando estoy aburrida :v No pregunten xD Solo gocenlo 7w7r

Ojala q les haya gustado! Los personajes pertenecen a Inagaki-sama y Boichi-god!

COMENTEN! *o*

Me despido!

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!