El mundo mágico y Harry Potter pertenecen a JK Rowling, quien permite que el mundo del fanfic sobre su creación se desarrolle, y esta historia a PadyandMoony, quien me permite traducirla.

Capítulo 5

Merodeadores jóvenes en acción

La primera cosa que Hermione hizo cuando encontró a sus amigos en la sala común después de navidad, fue dejar caer sobre la mesa en la que estaban jugando ajedrez uno de los más grandes y pesados libros que Harry había visto.

—Lo encontré.

—¿A quién? — Preguntaron los chicos al unísono y Hermione giró sus ojos impacientemente.

—Nicolás Flamel, y sé tras de qué está Snape.

—Hermione, no creo que el profesor Snape— Comenzó Harry, pero ella lo interrumpió.

—Nicolás Flamel es el único creador de la piedra filosofal. Una piedra que es conocida por poder convertir cualquier metal en oro y producir el elixir que da a quien lo bebe la vida eterna— Dijo ella de forma didáctica—. Eso es lo que ocultan bajo la trampilla.

—¿Quién no querría oro ilimitado y la vida eterna? — Preguntó Ron—. Apuesto que Snape no puede esperar para poner sus manos en ella.

—No es Snape — Dijo Harry irritado, entonces respiró y trató de razonar calmadamente—. Miren, sé que no es la persona más amable — Con los bufidos de sus amigos agregó—. Bueno, es un bastardo, pero el profesor Dumbledore confía en él. Además, sé que mi papá sospecha de Quirrell.

—Oh, vamos Harry, ¿Quirrell? Tiene miedo de su propia sombra— Bufó Ron.

—Lo sé, pero no siempre fue así y papá me dijo que nunca estuviera a solas con él. Piensa que él fue quien estaba maldiciendo mi escoba, pero no puede probarlo.

—Pero, ¿Por qué lo haría? — Trató de razonar Hermione.

—Ron ya lo dijo, ¿No? ¿Quién no querría oro ilimitado y vida eterna? — Respondió Harry.

—Bueno, esperemos que no sepa cómo pasar a Fluffy— Dijo Ron.

—Pero Fluffy no será la única defensa, eso sería muy fácil— Dijo Hermione frunciendo el ceño.

—No, recuerdo que algunos de los profesores estaban haciendo algo más que preparar clases durante el verano. Incluso volvimos antes porque papá estaba haciendo la mayoría de las labores de jefe de casa por McGonagall — Dijo Harry mordiendo sus labios.

—Entonces, por lo menos hay una protección más, McGonagall, debe ser algo de transformaciones— Hermione comenzó a contar con sus dedos—. ¿Quién más?

Harry arrugó su frente tratando de recordar—. También estaban Sprout y Flitwick. Estoy seguro que Snape hizo algo y creo que Quirrell también.

—Oh, genial. Entonces nuestros dos sospechosos estuvieron involucrados en su protección. Eso es hermoso —Soltó Ron y Harry meneó su cabeza ante la insistencia de sus amigos respecto a Snape.


Las clases tomaban prácticamente todo su tiempo. Estaban tan ocupados que casi se olvidaron de la piedra. No había mucho tiempo para discutir el tema a solas dado que Ginny había acabado sus estudios previos a Hogwarts y ahora, mientras su madre trabajaba, ella pasaba mucho tiempo en la sala común con ellos. Remus había finalizado sus clases para que no se aburriera durante su primer año. Él le había ayudado a estar un poco sobre el promedio, pero no quería que ella fuera tan sobresaliente en primer año al saber más que los otros. Ese no era el estilo de Ginny, era más de Hermione ser así.

También las bromas habían ido en aumento, aparentemente los gemelos habían sido inspirados por algunos de los amigos de Charlie en la reserva y trataban de poner en práctica lo aprendido. No podías dar un paso sin ser atrapado por una bomba fétida, ser colgado de cabeza por un hechizo gravitatorio o tener que hablar todo el día con rimas.

Harry se divertía, no solamente con las bromas, sino también con el hecho de que los gemelos estaban evitando ser atrapados por su subjefe de casa, Filch y el mejor amigo del primero. Sirius y Remus estaban bastante irritados de que estuvieran superando a los merodeadores y juraron hallar su secreto.


—¿ vas a hacer qué? — Preguntó indignado.

—Me escuchaste perfectamente bien — Sonrió el otro.

—¡Objeción!

—Esto no es un tribunal, Sirius— Dijo Dumbledore calmadamente.

—Entonces yo lo haré— Dijo Sirius firmemente.

—No puedes. Eso no sería justo, ¿O sí? — Dijo Snape sonriendo maliciosamente.

—Oh, claro, porque tú vas a ser tan imparcial — Respondió Sirius.


Cuando regresó a sus cuarteles, encontró a Harry dando vueltas en una de las sillas giratorias de su escritorio y sobre este, una capa plateada. Genial, el perro callejero y el viejo loco le daban a Harry más formas de hace travesuras.

—¿A qué debo el placer de esta visita?

Harry detuvo la silla y muy seriamente dijo—. Ron, Hermione y Ginny están tratando de decidir si debería romperme una pierna o saltar desde la torre de astronomía.

—¿Perdón? — Alzó una ceja.

—Wood nos acaba de decir que te ofreciste para arbitrar el partido y creen que estaría más seguro saltando desde la torre que sobre una escoba.

—Puede ser — Dijo mientras se sentaba en la otra silla.

Harry se puso serio —. ¿No vas a perjudicar a Gryffindor o sí?

Severus suspiró—. Tendré que beneficiar a Hufflepuff, Harry, pero estoy seguro de que tus habilidades de buscador te permitirán atrapar la Snitch antes de que yo haga demasiado daño.

—Los Hufflepuff no estarán felices. Nos les gusta ser vistos como la casa que necesita ayuda. Cedric estaba bastante enojado con el hecho de que la señora Hooch no va a arbitrar y no precisamente porque piense que maldecirás mi escoba de nuevo — Snape se encogió al escuchar «De nuevo».

—Lo sé, pero desafortunadamente él y sus compañeros de casa tendrán que recibir la «ayuda». Si yo no actuase en contra de Gryffindor o peor, en contra de ti, las personas harían preguntas. Y si hay alguna cosa en la que concuerdo con Black y Lupin, es que uno de nosotros debe estar cerca por si Quirrell intenta algo. Y creo que Los Hufflepuff estarán de acuerdo que ni Black o Lupin son mejores opciones.

Harry sonrió al imaginar a su padre y tío arbitrando.


El partido fue mejor de lo que Harry esperaba. Logró atrapar la Snitch en un tiempo récord, permitiendo que Snape solamente diera dos penales a favor de Hufflepuff sin razón alguna. Dumbledore asistió a ver el juego lo cual no solamente sirvió para controlar a sus tíos y a su padre sino también para darle a Severus una excusa para no ser tan encantador como siempre. También ocurrió una pelea entre Ron, Neville, Malfoy y sus matones, y aunque Ron y Neville salieron bastante desaliñados, Harry supo que haberle puesto un alto a Malfoy, significaba mucho para Neville. Cuando Harry salió de los vestidores vio a Snape yendo hacia el Bosque Prohibido. Dudó mientras mordía sus labios, pero decidió ir hacia el castillo. Si tío Sev lo sorprendía espiándolo Voldemort se vería como la persona más amable en todo el mundo.


—¿Pueden creerlo? ¡Mi propio padre! — vociferó Harry.

—Lo sé Harry, lo sé — Simpatizó Ron.

—No entiendo por qué te quejas dado que tienen razón — Dijo Hermione sin comprender.

Estaban caminando hacia la cabaña de Hagrid. El tiempo había volado y ahora estaban a nueve semanas de los exámenes finales.

—Pero, pero… — Harry trató de contener sus palabras—. Eso es hipócrita de su parte. Tío Lunático dijo que mi primer padre nunca lo hizo y ahora espera que nosotros lo hagamos.

—Bueno Harry — Hermione trató de razonar—. Las personas crecen. Y espero que eso le haya pasado al profesor Black.

Harry la miró con terror.

—Ya sabes, dado que ya compartiste tu punto de vista, los profesores nos están dando mucha tarea, tal vez deberíamos estar estudiando en lugar de visitar a Hagrid — Apuntó ella.

Ron también la miró horrorizado.

—Así que no es suficiente que nos esté dando todas esas tareas, mi propio padre también espera que ignore a mis amigos— Dijo Harry dramáticamente y Ron asintió. Hermione bufó y golpeó la puerta de la cabaña.

La puerta se abrió y un atormentado y sudoroso Hagrid en delantal apareció frente a ellos.

—Oh, hola chicos, que bueno verlos. Estoy un poco ocupado por el momento, no puedo entretenerme— Dijo Hagrid y cerró la puerta. Los tres chicos se quedaron mudos. Harry tocó con más fuerza. Hagrid abrió de nuevo y Harry escabulléndose entre él y la puerta dijo—. Sí Hagrid, nos encantaría entrar.

Dentro de la cabaña Harry sintió como si hubiera entrado a un sauna. Todas las ventanas y cortinas estaban cerradas y había un llameante fuego bajo un caldero.

—¿Qué es eso? — Preguntó Hermione mientras ella y Ron miraban dentro del caldero.

—Nada, nada. Ahora niños, ¿Por qué no salen y se divierten en este maravilloso día?

Harry se acercó a sus amigos cuando Ron chilló—. ¡Hagrid! ¿Cómo conseguiste un huevo de dragón?

¿Qué? Muy bien, a esto no se refería Harry cuando dijo que quería ver a un dragón de cerca.


Estaba dando los toques finales su ensayo, sentada en su escritorio, moviendo sus colgantes pies mientras hacía un puchero con sus labios. Remus siempre dejaba que hicieran la tarea en el tiempo de clase; decía que serían consumidos por tareas una vez que entraran al primer año así que debían aprovechar la oportunidad de tener tiempo libre y para jugar antes de eso. Usualmente él leía y escribía artículos mientras ella hacía su tarea, pausando su actividad de vez en cuando para resolver alguna duda.

—Pst.

Levantó la mirada, pero Remus seguía sentado completamente absorto escribiendo su artículo «Criaturas mágicas, ¿Las entendemos?» así que se encogió de hombros y volvió su atención al ensayo.

—Pst.

Sintió que un guijarro le golpeó el muslo. Miró en dirección de donde fue lanzado y vio a Harry, Ron y Hermione haciéndole señas desde la puerta. Hizo un movimiento con su mano para indicarles que esperaran. Escribió rápidamente la última frase de su ensayo, apartó sus cosas y prácticamente se lanzó al escritorio de Remus poniendo su ensayo sobre la pila de pergaminos. Remus pareció sorprenderse un poco y mirando a Ginny preguntó agradablemente:

—¿Todo listo entonces?

—Sí — Dijo ella mordiendo su labio preguntándose si la dejaría ir, o si eso sería demasiado.

—Entonces puedes ir y reunirte con los sinvergüenzas lanzadores de guijarros afuera— Dijo sonriendo. Ginny escuchó quejidos viniendo desde la puerta. Sí, no había algo que se le escapara a Remus.


—¿Tiene un qué?

—Un huevo de dragón y lo está incubando en su cabaña — Repitió Harry lentamente.

—Y aparentemente descubrió que es un Ridgeback noruego— Resopló Hermione.

—¿Un qué? ¿En su cabaña? — Seguía repitiendo Ginny.

—Pensamos en preguntarle a Charlie si puede venir antes de que salga del huevo, pero nadie puede enterarse o Hagrid estará en problemas, me refiero a un problema en Azkaban — Harry trató de recalcar el problema.

—¿Y dónde es que intervengo en todo esto?

—Bueno, — Empezó Hermione—. Primero pensamos en enviarle una lechuza, pero las de la escuela no son tan rápidas y para cuando tuviéramos una respuesta, el huevo podría haber eclosionado. Entonces Harry recordó que tu hermano llama por la red flu a tu casa dos veces a la semana. Pensamos que podrías decírselo por ahí.

—Puedes decir que tienes un asunto de hermano mayor que hablar con él, así mamá y papá te dejarán a solas con él — Dijo Ron.

Harry sabía que Bill y Charlie fungían como hermanos mayores para los otros Weasley. Los ayudaban con asuntos que no tratarían con el señor o la señora Weasley, los cuales respetaban la privacidad que los niños querían.

—Está bien, creo que él llamará mañana. Espero que aún tengamos bastante tiempo— Dijo con preocupación, y los otros se veían igual de preocupados. «¿En qué estaba pensando él?».


—Entonces, ¿Qué están planeando? — Preguntó ansioso.

Remus apartó los ojos del artículo que estaba leyendo, por lo que pensó era la centésima vez y de nuevo respondió a su amigo.

—Como dije antes; no tengo idea. No los seguí para espiarlos — Y regresó al artículo.

Sirius estaba ansioso, casi saltando en sus talones frente al sillón donde Remus estaba sentado dentro de sus cuarteles.

—Oh, ¡Vamos Lunático! ¡Esto tiene que ser algo grande si no pudieron esperar a que terminara su clase! — Exigió Sirius.

—Eso no cambia el hecho de que no tengo idea de qué están tramando— Dijo Remus sin dejar de poner atención al artículo esta vez. Realmente debió haberse encerrado en su habitación si quería terminar de leer esto.


—¿ÉL TIENE UN QUÉ?

—Calla, o mamá y papá pueden oírte — Pidió Ginny a la cabeza de su hermano en la chimenea. Miró en dirección a la puerta desde su posición en rodillas frente al fuego y suspiró con alivio. Volvió a mirar a su hermano.

—¿Puedes venir por él? Hagrid estará en muchos problemas si alguien lo averigua. Quiere criarlo y amansarlo en su cabaña— Suplicó.

—Oh sí, qué gran idea, criar a un dragón en una cabaña de madera. ¿Por qué no lo pensamos antes en la reserva? — Dijo Charlie sarcásticamente.

—Sabes, eso no ayuda— Regañó a su hermano cruzando los brazos.

—Bien, veré qué puedo hacer. No puedo ir, pero tal vez algunos amigos que vienen a verme pueden pasar. Pero tendré que pedirles que partan antes o el huevo puede eclosionar. Mañana te diré qué puedo arreglar y me mantienes informado. Buena idea decirme ahora en vez de enviar una lechuza— Alabó él.

—No fue mi idea, fue de Harry — Se sonrojó.

—Siempre he dicho que ese chico puede pensar bien, adiós hermanita.


Dos días después los cuatro niños estaban de nuevo en el horno de Hagrid, es decir, su cabaña. Estaban rogándole que dejara que los amigos de Charlie se llevaran el huevo. Usaron cada argumento que tenían, pero fueron ignorados completamente por Hagrid. Claro que le dijeron que un dragón adulto era peligroso y que la madera no era inflamable, cosas que no molestaron a Hagrid en absoluto.

—Pero va a estar sólo — Dijo Ginny —. No tendrá ningún amigo dragón, ¿Quieres eso Hagrid? En la reserva tendrá muchos amigos dragones y Charlie dijo que puedes visitarlo cuando quieras.

Ella sabía que estaba usando chantaje emocional, pero honestamente, ¿Qué opción tenían? Y Ginny, siendo la más joven y única chica de siete hijos era una experta en el chantaje emocional y ojitos tiernos. Harry tuvo que admirar eso.

Hagrid estaba comenzando a mostrar señales de derrota con sus palabras así que Harry agregó—. Vendrán pasado mañana. Así el huevo eclosionará en la reserva. Charlie dijo que es más sano para un dragón viajar como huevo que como un bebé — Bueno, eso no era exactamente lo que Charlie le había dicho a Ginny, era algo más como «Es más seguro para todos los involucrados lidiar con un huevo que con un dragón», pero Hagrid no necesitaba saber eso.


El plan había sido puesto en acción. Harry y Ron, siendo los únicos del grupo que conocían mejor el castillo, dado que Ginny estaría en casa, tomaron el huevo de manos de Hagrid y lo llevaron a la torre más alta, donde verían a los amigos de Charlie a media noche. Usando la capa de invisibilidad de Harry y un par de pasadizos que conocían bien pudieron evitar a Filch y a la señora Norris. Una vez en la torre, Harry tomó la capa y la guardó en el bolsillo de su túnica. Realmente amaba qué tan pequeña se podía hacer la capa. Esperaron un rato hasta que los amigos de Charlie llegaron. Sujetaron la caja de madera que Hagrid había preparado para el huevo en un arnés entre dos escobas. Hagrid quería que la caja estuviese caliente, así que Harry la encantó con un hechizo de temperatura, después de que, para sorpresa de Harry, Hagrid pusiera un oso de peluche dentro.

—Así Norberto no estará sólo durante el viaje — Dijo él.

Harry estaba realmente agradecido de que se estaban librando del huevo antes de que eclosionara, pues pensó que Hagrid estaría más unido a él de lo contrario, si nombrar a un huevo no era estar unido ya.

Del alivio que sentían de que el huevo se había ido, Harry y Ron se olvidaron de la capa de invisibilidad de camino a la torre de Gryffindor. Casi habían llegado cuando girando una esquina vieron a Draco Malfoy con uno de los profesores.

—Se lo estoy diciendo, escuché a los Weasley, Potter y Granger diciendo que estarían en la torre más alta a media noche hoy — Estaba diciendo él mientras el profesor respondía.

—No me importa qué escuchaste, no tienes derecho a caminar por la escuela durante la noche — Entonces se detuvo y clavó su mirada en Harry y Ron. Malfoy sonrió maliciosamente y Harry intentó hacerlo débilmente.

—Hola papá — Agitó su mano un poco.

Sirius entrecerró los ojos Y Harry tuvo la extraña sensación de estar viendo a su tío Sev.

—¿Qué están haciendo ustedes dos fuera de su dormitorio? — siseó peligrosamente. Harry y Ron tragaron saliva, pero no respondieron. Sirius arrastró a los tres a su oficina.

—No me importa qué noble razón tenía alguno de ustedes para estar en los pasillos a esta hora. Como dije, eso no les da el derecho — Harry pensó que era divertido que un merodeador dijera eso, pero no externó su sentimiento—. Esto les costará cincuenta puntos a cada uno y una detención a determinar.

—¿Qué? — Chillaron Harry y Ron.

—Eso no es justo — Protestó Malfoy—. Vine a decirle a McGonagall. Solo está haciendo esto por Potter.

—¿No estabas fuera de tu dormitorio, señor Malfoy? — Preguntó Sirius peligrosamente y Malfoy decidió callarse—. Como habrás notado, resté más puntos a mi casa que a Slytherin, así que sé cuidadoso de ver a quien llamas imparcial. Los llevaré a ti y a Ron a sus respectivos dormitorios, mientras el señor Potter Black, — Recalcó la última palabra mirando fijamente a Malfoy—. Vendrá conmigo para una charla de padre e hijo.

Harry tragó saliva de nuevo. Ahora estaba en problemas.

Continuará...