Apenas los rayos del sol comenzaron a iluminar la cálida habitación una niña de cabellos grises abrió los ojos sin ningún signo de aturdimiento ni de la flojera que habitualmente le invadía, de un salto bajó de su cama y corrió directamente al cuarto de su padre golpeándose el pie con unos de sus juguetes en el camino pero no lloró, no. Se aguantó las lagrimas y siguió sin reducir su velocidad cojeando un poco.
Entró por puerta y vio a su progenitor durmiendo plácidamente en una extraña posición para su cuello. La niña le llamó varías veces pero fue inútil, cuando mucho balbuceaba algo y cada vez que parecía estar apunto de abrir los ojos se acomodaba de nueva cuenta para seguir en el mundo de los sueños.
–¡Papi despierta!– dijo con impaciencia mientras daba saltitos en donde estaba, poco le importó que hace algunos minutos se hubiese golpeado el pie. Había estado esperando mucho por ese día, solo era cuestión de ver el calendario que estaba sobre su velador; todo lleno de rayas.
– Solo... cinco minu-
Honoka no termino la idea cuando ya había caído rendido otra vez, You que estaba lo suficientemente irritada como para hacer una pataleta se subió a la cama con dificultad y se sentó sobre la espalda de su papá.
–¡Vamos! despierta, dijiste que nos ibas a llevar Chika-chan y a mí al mar...¡papá!– dijo mientras le golpeaba lo más fuerte que podía. Pero a causa de su poca fuerza era casi como un masaje.–¡Honoka-kun!...
Hubo un tiempo, cuando You era más pequeña; que imitando a sus tíos comenzó a llamar a su padre por su nombre. A Honoka no le molestaba al inicio pero cuando comenzó a copiar a Chika llamando a Hanayo "papá" se sintió irritado y comenzó la ejecución de lo que llamó "tiempo de reivindicación" en el que quería recuperar su estatus de padre, tras muchos fracasos y situaciones tragicómicas logró lo que tanto buscaba.
Si algo había descubierto la pequeña en ese periodo era que a su papá le incomodaba que le llamara "Honoka" por lo que solo le decía así cuando estaba enojada o quería molestarlo.
–Ho-no-ka-kun– repitió silaba por silaba, tan alto como pudo sin llegar a gritar. Antes de intentarlo otra vez el castaño se levantó ligeramente y en lo que ella estaba desprevenida inició un ataque de cosquillas.
–¡Has despertado la ira del monstruo del pan!– dijo en un gracioso intento de hacer una voz aterradora.
Las risas inundaron la habitación y la pequeña se retorcía intentando escapar del ataque.
–Jaja para... por favo- jajajaj nec.. r..ño.
–¿uh? Me pareció oír algo.– haciéndose el desentendido puso una mano tras su oído mientras miraba en otra dirección.
You que apenas podía respirar aprovechó el momento para tomar aire y gritar con algo de desesperación .–¡Quiero ir al baño!
Honoka palideció, se levantó con rapidez para luego tomar en brazos a la niña y correr en el pasillo en dirección al baño. tropezó varias veces debido a la velocidad y por lo angosto del lugar terminó chocando su espalda con la pared.
"Estaba cerca... faltó tan poco... Si tan solo no le hubiera hecho cosquillas", el hombre se lamentaba internamente mientas su pequeña hija era un mar de lágrimas, todo fue un desastre esa mañana.
Después de calmar el llanto de su niña, tomaron un baño y desayunaron algo ligero antes de salir, You se veía con su usual ánimo pero Honoka sabía que aún estaba enojada.
–¿You-chan? ¿Estas segura de que vas a necesitar todas esas cosas?– preguntó con precaución al ver como guardaba un montón de juguetes de playa, la mayoría de lo que estaba empacando nunca terminaba por usarlo. En otro momento él habría usado su autoridad para negarse a llevar todo o en el peor de los casos negociar y llegar a un acuerdo, pero ahora que había metido la pata solo podía intentar convencerla... y eso era más difícil que intentar que él cambiase de opinión.
–Sip, lo necesito todo ¿quién va donde hay arena sin un balde?– preguntó como si fuera lo más lógico del mundo, el de cabellos cobrizos solo suspiró.
Salieron de su casa mientras él no solo llevaba a You sobre sus hombros, sino que también traía el bolso con juguetes y otras cosas que guardó para evitar insolación.
Cuando estuvieron a unos pasos de la residencia Koizumi ella pidió que la dejara a la altura del timbre, y él, como siempre, terminó cediendo a las petición de su pequeña hija. Ya le habían regañado bastante por eso, pero hacía lo que podía. Nadie le enseñó como debía criarla y estando solo era más complicado de lo que pensó, sumado a la edad que tenía ni siquiera estaba seguro de ser un buen modelo de un adulto, por suerte Rin siempre le daba concejos y le ayudaba cuando surgía alguna dificultad.
–Honoka-kun, te demoraste.– saludó Rin mientras le invitaba a entrar, You fue directamente a la habitación de su amiga.
–Pasaron varias cosas... jeje– comentó sin entrar en detalles mientras se llevaba una mano a la cabeza.–¿Chika-chan está lista?
–Claro que está lista, ella nos despertó en la mañana, me preocupaba se te hubiera olvidado... Ya estaba por ir a buscarte.– se sentaron en el sofá; en una mesita de centro habían galletas. La mujer hizo un ademán con la mano invitándolo a servirse.
–¿También a ustedes? Me gustaría que You-chan se despertara igual de temprano en la semana.– Honoka suspiró antes de sacar una galleta.–Con ella es imposible que olvide algo, es como mi pepe grillo.
–¡Pero si según escuché tu casi nunca llegabas temprano a la escuela!– se burló la pelinaranja mientras exageraba sorpresa.–
–Infamias, me retenían en contra de mi voluntad.– se defendió Honoka mientras se fingía ofendido.
–¿Quién?
–Morfeo.– antes de que Rin pudiera acotar algo más, Hanayo apareció por la cocina vistiendo sobre su ropa un delantal con flores.
–Rin-chan preparé comida para los cuatro.– interrumpió con una jovial sonrisa.– Buenos días Honoka-kun, por poco.
–El hombre perfecto– habló Honoka sin pizca alguna de burla.– ¿No me lo quieres prestar, Rin-chan?
–¡Claro que no, Kayochin es mío!– El tímido castaño se sonrojó con la declaración. A diferencia de su querida Rin él era bastante más dócil y sus reacciones muchas veces eran demasiado femeninas para ser varón según los estándares sociales; por eso lo molestaban mucho cuando iba a la escuela ¡Si hasta su nombre era de chica!
–Es todo tuyo, pero no te costaría nada compartirlo con tu casi hermano.– dijo en un intento de molestarla que pareció dar resultados, Rin se acercó a abrazar al castaño posesivamente. Se rió un poco de su reacción antes de poner su atención en unas bonitas cajas de comida –¿Te animaste a ir? ¿o será Kayo-kun?– preguntó el Kousaka con curiosidad por la cantidad de raciones que habían preparado, no creía que alguno de los dos fuese a salir sin el otro ¿acaso era doble ración para él? – Creo que sería más divertido si vamos todos.
–Con respecto a eso...
–¡Honoka-kun!– gritó You mientras corría en su dirección.– ¿me pasas el bolso? le voy a prestar mi palita a Nishikino-chan ¿¡Puedes creer que su mamá le sacó los juguetes!?– preguntó con graciosa indignación mientras estiraba sus pequeños brazos, Honoka fingió sorpresa.
–¿De verdad?– preguntó, mientras recordaba que él tenía planeado hacer lo mismo.–Toma, espero que se lleven bien. – le pasó el objeto a su hija y la vio asentir antes de desaparecer tan rápido como llegó. Miró a la que era como su hermana, y alzó una ceja esperando una respuesta.
–¿Por qué se enojó ahora?– preguntó la mujer ignorando el gesto olímpicamente.
– No sé si esté feliz de que divulgue lo que pasó jeje...–rió con nerviosismo mientras la imagen mental del desastre ocurrido en la mañana le recordaba que no había puesto a lavar la ropa antes de salir, se quedó mirando al vacío un momento.– Así que Kanan-chan es la cuarta integrante.— sonrió apaciblemente para sorpresa de Rin— Hace tiempo que no la veo, debe estar bastante grande.
–¿Cómo sabes que es Kanan-chan y no Riko-chan?– Preguntó Hanayo por ambos.
–Es una molestia explicarlo... Ya te darás cuenta más tarde.– comentó sacando otra galleta.– Creo que es hora de que vayamos, hay que aprovechar que la posición del sol no es tan dañina en este momento.
Rin asintió con la cabeza sin decir nada, estaba bastante confundida con esa pobre reacción. Debería alegrarse por él pero se sintió un poco desilusionada ¿Por qué? Ni ella lo sabía, quizá los dramas televisivos le hacían esperar otra cosa, algo más... ¿interesante?
Caminó en completo silencio hasta donde estaban las niñas, tratando de encontrar el sentido común que había perdido. Porque sí, esa era una reacción completamente normal y a ella no le había agradado mucho "¿Entonces yo soy la rara?"
Holas! Disculpen las faltas de ortografía. Seguramente son abismales.
Cuando se enteren de la edad de Honoka quizás se alarmen un poquito xD
Blacknao: gracias por el apoyo, voy a seguir escribiendo, quizá no sea tan constante pero no lo voy a dejar.
KBMasterD: gracias a ti por esperar! aquí traigo una dosis de You
Aya Murayama: Me alegra que te guste :3
Ritsuki Kurosawi: Creo que este capitulo es ligeramente más largo que el otro, lamento la demora.
