Hanayo Koizumi era en la actualidad, un hombre feliz. Antes de conocer a su familia había vivido ajetreadamente su sueño, estaba tan ocupado que no había aprendido como disfrutar demasiado de su ocupación. Él amaba a los idols desde pequeño, pero tratar con algunos de ellos le provocó más de un dolor de cabeza, sí bien tuvo que lidiar con un par de sus escándalos como agente y productor, el camino había valido la pena, todo lo valía si Rin estaba al final del día.
Temía que todo desapareciera de pronto, de no saber lidiar con la verdad.
Creía que su felicidad colgaba de un hilo y hacía lo posible para distraerse de ese hecho. Ama a su esposa e hija, y es por eso que desesperadamente intentaba hacerlas feliz, si Rin lo había notado o no, había decidido callar al respecto y eso es algo que secretamente aliviaba su sensible corazón. Aún se sentía avergonzado de que a estas alturas siguiera teniendo inseguridades, pero era algo fuera de su control y dios sabía que estaba haciendo lo posible por no pensar en ello. En su opinión, Honoka había manejado su propia situación de forma magistral. No cualquier padre soltero está dispuesto a contarles a sus hijos la ausencia del otro sin exudar alguna pizca de resentimiento.
Aunque ese no fuera exactamente su caso, había algo que tarde o temprano tendría que tratar, incluso si no quería.
Hanayo se puso de pie, inquieto, comenzando a dar vueltas de un lugar a otro. Cada vez que pensaba esas cosas la ansiedad le carcomía ¿Cuándo sería el momento? Tenía que apresurarse antes de que fuera demasiado tarde, pero por más que lo pensaba no hallaba la oportunidad perfecta. La angustia llegó de golpe, si no hacía algo iba a tener una crisis de pánico. En un momento de lucidez, abrió el laptop y buscó en una carpeta una grabación del concierto de un grupo que tenía las letras más optimistas y coloridas que había visto en el año. Cerciorándose de que aún era temprano, se sentó tiesamente a escuchar.
Después de veinticinco minutos, consiguió relajarse lo suficiente como para dejar la rigidez de sus hombros. Su espalda descansó cómodamente en el mullido respaldo del sillón, su respiración ahora apacible indicaba que el castaño había sacado el asunto de su sistema al menos por el momento.
Chika llegó a su lado con una sonrisa brillante y le tomó del brazo sacudiendo un par de veces para llamar su atención.
– ¿You-chan va a venir?
Cierto, lo había olvidado. No solo vendría sino que se quedaría nuevamente con ellos un par de semanas. Chika se veía emocionada por ello, pero dudaba que su amiga compartiera el sentimiento después de lo que había pasado el día anterior. –Si cariño, pero tienes que tomarlo con calma ¿Sí? Ella está un poco triste.
–Uh, ¿Es porque tío Honoka le mintió?
Hanayo abrió la boca con nerviosismo ¡Los niños eran demasiado directos! Los ojos rojizos de su hija lo miraron con curiosa anticipación. –No vayas a mencionárselo, lo puede tomar mal… Y no fue exactamente una mentira ¿Sabes? Hay veces en que los adultos se ven forzados a hacer algo en contra de su voluntad y no tienen más opciones.
– ¡Pero le había prometido algo a You-chan!…Si no cumple con su promesa ¿No está mintiendo?
–Bueno, sí, pero no fue algo que él quisiera hacer deliberadamente, no estaba en sus planes. Solo surgió algo inesperado. Algo fuera de su control.
–Pero sigue siendo una mentira ¿cierto? – Hanayo asintió con la cabeza a la pregunta, perecía como si quisiera comprobar algo. – Entonces, ¡No todas las mentiras son tan malas! como cuando Chika rompió por accidente el jarrón de mamá y luego culpó a Shiitake.
– ¡Eso…! Espera ¿Tú qué? No señorita, esa es una mentira mala. – gruñó el adulto, mientras le daba una mirada reprobatoria ¡Esa pequeña astuta quería justificarse y él le estaba dando todos los motivos para que pensara que era válido mentir! Pero no se iba a salir con la suya. – Si no quieres que le cuente tu mamá sobre eso será mejor que vayas a ordenar tu habitación voluntariamente, esta vez no pienso ayudarte.
–Pero…
–Sin peros, rápido, You-chan vendrá antes de que te des cuenta. – con la mención de su amiga desapareció rápidamente para guardar sus juguetes. Le quedaba solo una semana de vacaciones y sabía que Chika quería aprovecharla lo mejor que pudiera, no se veía demasiado entusiasmada con ir volver a la primaria.
Cuando a Hanayo le llegó un mensaje de Honoka, supo que Rin no estaría muy contenta cuando se enterara.
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Honoka tenía una sensación desagradable en la boca del estómago, no había desaparecido desde ayer. Era una nausea que hacía que le doliera la cabeza y que burbujeaba retorciendo sus entrañas. Las ojeras en su rostro solo acrecentaban lo deplorable que se veía. Intentó desaparecer todas las emociones desagradables jurando vanamente que sería la última vez que haría esto. Si no mantenía a raya su rabia, estaba seguro que golpearía al cliente tan pronto como lo viera.
Abrió la mochila de su hija, por suerte gran parte de su ropa ya se encontraba en la casa de su amiga. Esta no era la primera vez que se iba por trabajo, pero sí la primera en la que lo hacía con You enojada. Sentía que la estaba abandonando.
Ella no merecía eso de nuevo. "Kotori te abandonó a ti, no a ella." se recordó. Si You en algún momento del futuro le decía que quería conocer a su mamá, él no le negaría la posibilidad. Aunque se sintió un poco traicionado cuando en el arranque de ira del día anterior, su pequeña le había dicho que preferiría estar con su madre que con él. Sabía que solo lo hizo porque estaba dolida, pero Honoka estaba seguro de que una puñalada en el vientre no dolería tanto en comparación.
Guardó un cepillo de dientes, pasta, varios implementos de limpieza, su peluche favorito y mudas de ropa por si acaso.
Fue cautelosamente al sillón, la encontró viendo un programa de dibujos animados. Tenía el ceño fruncido, abrazando sus rodillas. Sus ojos azules estaban un poco hinchados, y la culpa volvió.
–You-chan. – Llamó suavemente. – Tus cosas están listas ¿Hay algo que quieras llevar?
–No. No quiero ir, me quiero quedar aquí.
–Eres muy pequeña para quedarte aquí sola. –Honoka se tomó el puente de la nariz con el índice y el pulgar, frustrado. Era muy difícil tratar con niños, y no sabía qué hacer con la suya propia. Tenía todo el derecho a enojarse pero hacía todo difícil…– ¿Quieres un helado o un pastel de mandarina? Podemos conseguirte uno antes de llegar a la casa de Rin-chan.
You lo miró brevemente. Oh tenía su atención.
– ¿Quieres que te consiga boletos para el acuario? Puedes ir con Hanayo-kun, Rin-chan y Chika-chan… tal vez incluso puedes invitar a tu nueva amiga, Kanan-chan. – A la mención de la última You dudó. Todavía estaba un poco sentida con ella, a la vez que se sentía culpable por haberla hecho llorar también. Honoka notó su conflicto interno. – ¡Puedes invitar a quien quieras!
–Papá.
El pelinaranjo respiró profundamente, asustado. Los ojos azules de su hija lo miraban con una intensidad que le rogaba ceder, y no es que estuviera luchando demasiado. Tenía tres opciones muy, pero muy arriesgadas, no quería presentar ninguna. Una lo dejaría como un padre horrible, otra como un trabajador horrible y la tercera como un idiota. Sintió como se le subía la bilis dejándole un desagradable ardor en la garganta. Intentó jugar al desentendido – ¿Qué pasa?
–Quiero ir contigo. –No resultó, debió suponerlo. Era más inteligente que él a los cinco años, igual de terca y más sincera. Miró la hora en su reloj, no eran las once y media todavía. Él salía a las cinco… Estaba a punto de hacer una tontería. Todavía podía retractarse. – Por favor.
A la mierda. Honoka no podía negarse.
Vistió a su hija, se arregló él mismo y salió, con la niña en su espalda, con el bolso en un brazo mientras con el otro compraba las entradas por internet. Le hizo prometerle que luego de ese día, iba a ser obediente con sus tíos.
Hola! espero no haber demorado mucho, pero no sabía como hilar lo que tenía en la cabeza. Después de este capitulo la historia va a avanzar un poco más rápido. Muchas gracias por seguir leyendo esta historia.
Dobromir: You're welcome and thank you very much for the support! later I will introduce Eli and Nozomi, but I think it will take a bit for that.
Naoko Fujisaki: Creo que dejé un par de pistas en este cap sobre la situación de Rin. No es exactamente un secreto (Al menos no para Hanayo) saca tus conclusiones xddd
Recién noté que había cometido un error al subir este cap, opss espero que no se haya notado JAJAJAJAJAJA
