Capítulo 12: ¡Un emblema misterioso! La Llave de los Astros.

Reunidas en el sótano de la casa de Keyla, las chicas estaban sentadas rodeando el emblema caído de Aries que estaba en la mesa sobre un paño. Habían pasado dos días desde el ataque en el centro comercial y desde entonces Zana había estado muy nerviosa. La noche anterior había comunicado con Sylvia para hacer reunión, diciendo que había ahorrado suficiente energía. Zana se encontraba en ese momento en su forma felina sentada frente al emblema. Bibiana fue la última en llegar. Cuando todas estaban reunidas, Zana saltó hacia atrás con una grácil pirueta y aterrizó en su forma humana. Sylvia, Elyon y Keyla aplaudieron muy asombradas.

- Lamento mucho haber tardado tanto pero mi recuperación está tardando más de lo que esperaba. – explicó la chica.

- No te preocupes Zana. – le sonrió Clara. – Agradecemos que por lo menos puedas informarnos ahora.

- No tengo mucho tiempo pero trataré de ser lo más rápida posible. – Zana cogió el emblema de Aries. – Esto es un Emblema Perdido.

- ¿Qué significa eso? – preguntó Elyon.

- Un Emblema Perdido es un objeto que guarda el poder de las constelaciones. – empezó a decir Zana. – Hace mucho tiempo las constelaciones guardaban lo que se denominada la Llave de los Astros. Sin embargo, Skade empezó a robar las constelaciones para conseguir este objeto. Así fue como se formó la Constelación Perdida. Usando su poder, Skade creó a Aries y a los demás. Mis antiguas compañeras consiguieron derrotarles varias veces pero… - la chica miró hacia otro lado un tanto apenada. - Skade era demasiado poderosa. Mis compañeras cayeron y Skade resucitó a sus secuaces.

- Zana, lo siento mucho. – Sylvia puso una mano sobre el hombro de la chica.

- Gracias Sylvia. – sonrió levemente. – Pero no todo fue en vano. Skade no pudo conseguir el Ofiuco de nuevo y marchó a las Puertas del Destino esperando encontrar una respuesta allí. Pero dado que se encontraba en un estado débil por la lucha contra mis compañeras, el guardián de las puertas pudo sellarla.

- Aunque el sello no fue demasiado efectivo. – observó Bibiana.

- Skade tenía a su lado a todos los demás emblemas, tan solo le faltaba el Ofiuco para construir la Llave de los Astros.

- Pero ¿qué es la Llave de los Astros dodi? En el Castillo Celestial no hay ninguna información sobre ella dodi.

- Es un objeto extremadamente poderoso, su existencia tan solo se desvela a altos rangos. – explicó Zana. – He oído que la última sacerdotisa falleció de forma inesperada. Seguramente no tuvo tiempo para pasar su conocimiento a la heredera. – Zana formó una pequeña esfera de luz. – Supongamos que este es el presente de nuestro universo. – De la misma esfera comenzaron a salir distintas esferas iguales. – Sin embargo, el nuestro no es el único universo que ahí. Su número no es infinito pero sí bastante amplio. – Cada esfera de luz adquirió otras esferas iguales en distintos colores. – Además, cada universo tiene también su pasado y su futuro. – Entre las esferas empezó a construirse una especie de rejilla. – Todos los universos y los tiempos están separados por muros invisibles, por eso es imposible ir de uno a otro.

- Pero las otras Pretty Cure nos contaron que habían visitado otros mundos. – dijo Clara.

- En efecto. – Zana sonrió un poco. – Estos muros no son perfectos, en el fondo nada lo es. Hay veces que se forman brechas que pueden usarse para viajar entre estos. Sin embargo, no todas las brechas se abren a la vez y se mantienen abiertas mucho tiempo. Las Pretty Cure tienen un poder especial que les hace más sensible hacia estas brechas, por lo que normalmente se ven envueltas en los problemas de otros mundos.

- ¿Incluso la brecha que hay para el Castillo Celestial se cerrará algún día? – preguntó Bibiana.

- Lo más seguro, aunque también es cierto que el castillo no está situado en ningún mundo propiamente dicho. – señaló una de las líneas. – Aunque pocos, hay lugares que se sitúan entre los bordes de las fronteras. Tienen más accesibilidad pero también sufren de más inestabilidades. – las chicas asintieron. – La Llave de los Astros es un objeto que permite abrir todos los muros.

- Espera un momento ¿todos los muros? ¿todos todos? – preguntó Sylvia.

- Absolutamente todos. – explicó Zana. – Y no solo eso, la llave también otorga potestad al portador sobre ese universo, tanto sobre su pasado, como su presente y futuro.

- Si el objetivo de Skade es borrar toda vida existente y construir su propio universo… - pensó Elyon.

- Necesita la llave para poder abrirse paso. – terminó Keyla.

- Si Skade consigue el Ofiuco podrá forjar la llave.

- Pero nosotras tenemos el emblema de Aries dodi. No podrá formarla si tenemos uno dodi.

- Te equivocas. – contestó Zana. – Skade absorbió el poder de los emblemas y los hizo suyos. Su objetivo no es tan solo forjar la llave, sino absorberla para que nadie pueda sublevarse contra ella.

Scorpio se despidió de Gemini mientras le entregaba la energía que había recopilado. Sin nada más que hacer, empezó a deambular por los pasillos del castillo pensando en la derrota de Aries. Lo cierto es que le daba cierta pena que su compañera hubiese desaparecido tan pronto pero había sido su propia culpa por enfrentarse de esa forma contra las Pretty Cure. Uno nunca debía de dar por sentado a sus enemigos, mucho menos si estos ya habían demostrado su habilidad más de una vez. Sus pensamientos fueron interrumpidos por una risa estridente que le hizo girarse fingiendo una sonrisa.

- ¡Aquarius! – saludó. – No sabías que habías despertado.

- No todos somos unos holgazanes como tú querido Scorpio.

- ¡Oh Aquarius! Tú siempre tan graciosa. – ambos se miraron con desafío.

- Bueno ya sabes lo que dicen, si no saben cómo pelear, por lo menos mándalos a coger energía. – se burló.

- Noto cierta envidia en tu tono. – se rio el hombre. – Al fin y al cabo, soy yo el que se está asegurando del bienestar de la señorita Skade.

- Cualquiera podría hacer algo tan sencillo como eso.

- Comprendo, en ese caso ¿por qué no lo pruebas? – Scorpio se rio disimuladamente. – Aunque claro, quizás tan solo estés celosa porque a ti te derrotaron la tercera las otras Pretty Cure. Intentaste algo tan estúpido como secuestrar a esa gata y te patearon el trasero.

- Eso fue antes de que la señorita Skade nos resucitara de nuevo. – le dijo Aquarius. – Y tú tampoco tardaste mucho en ser derrotado.

- Bueno, por lo menos yo soy tan bocazas como tú. – Scorpio empezó a marcharse con una sonrisa en el rostro. – Te aconsejo que la próxima vez no intentes llevarte el mérito por el trabajo de otra persona.

- Maldito escorpión. – gruñó Aquarius cuando se marchó. – Se va a enterar, voy a recoger la mayor cantidad de energía nunca vista.

Las chicas se quedaron un momento observando a Zana sin comentar nada hasta que se levantaron con un grito de sus asientos.

- Espera un momento, me estás diciendo que Skade se va a convertir en una llave. – Sylvia no pudo evitar imaginarse una llave gigante malvada.

- No exactamente. – suspiró Zana. – Al igual que puede forjarse, la llave también puede romperse. Una vez que esta se rompe el usuario deja de tener el poder.

- Así que para no arriesgarse pretende absorber la llave. – comprendió Bibiana.

- Porque así no podrán romperla. – siguió Clara.

- Pero entonces ¿cómo vamos a luchar contra ella si consigue la llave? – se preguntó Elyon.

- No podréis. – le dijo Zana. – Una vez que absorba el poder de la llave, lo más seguro es que borre vuestra existencia, o como mínimo vuestro poder.

- Así que necesitamos encontrar el Ofiuco antes que ellos… pero no sabemos dónde está.

- Yo no diría exactamente eso. – dijo Zana entonces. – Si bien es cierto que no estaba con mis compañeras en ese momento lo cierto es que…

Con una nube de humo, Zana volvió a su forma de gato. Tras unos segundos en silencio, Zana empezó a maullar con fastidio contra su propia limitación de tiempo. Sylvia y las demás no pudieron evitar una pequeña sonrisa al ver la frustración de la gata.

- No te preocupes Zana. – Sylvia le acarició detrás de las orejas. – Ya lo solucionaremos.

Justo cuando terminó de decir esto, un gran temblor sacudió todo el terreno. Sintiendo una presencia maligna, Doggy aviso a las chicas quienes salieron corriendo hacia la fuente del problema. Se encontraron a una gran cantidad de personas desmayadas en el centro de la ciudad con Aquarius flotando sobre estos sosteniendo un gran orbe de energía. Las chicas sacaron los espejos.

"¡Pretty Cure, Power of the Cosmos! ¡Change it!"

"¡El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon!"

"¡El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun!"

"¡La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star!"

"¡La rectitud de los planetas que predice el destino, Cure Planet!"

"¡Los cuatro pilares que controlan el equilibrio del Cosmos, Pretty Cure Cosmos!"

- Vaya ya están aquí las Pretty Cure. – Aquarius sonrió con suficiencia. - ¡Levántate Orbisodi!

Usando el orbe como material para su monstruo, este se cubrió de una especie de niebla acuosa dándole forma humanoide con aspectos femeninos. Aquarius ordenó al monstruo ir a por las chicas, quienes saltaron esquivando un haz de energía. Sun y Star rodearon al monstruo dispuestas a atacarlo por los lados, pero justo cuando iban a pegarle, el Orbisodi se movió haciendo que chocasen entre sí. Moon se abalanzó contra este con furia pero de nuevo el monstruo esquivo a la chica con facilidad y agarrándola por el pie la estampó contra Planet.

- ¡Maldita sea! – comentó Sun al levantarse. – Es muy rápida.

- Y fuerte. – se quejó Moon tocándose la cabeza por el golpe.

- Tenemos que limitar sus movimientos. – dijo Planet.

Sin embargo, antes de que pudieran hacer nada, el Orbisodi se había colocado detrás de ellas, golpeando a Star y a Planet con una fuerte patada. Moon y Sun saltaron a tiempo pero fueron golpeadas por le espalda con un haz de energía. El monstruo no paraba de atacarlas con ataques rápidos. Fue entonces cuando Zana apareció desde uno matorrales y saltó a la cara del monstruo intentando detenerlo. Este la tiró sin mucho esfuerzo pero fue rescatada rápidamente por Moon.

- ¡Zana! ¿Te encuentras bien? – la gata maulló de forma débil.

- Esto sí que es gracioso. – Aquarius empezó a reírse. – Ahora tiene que ayudaros hasta un simple animal.

- Zana no es un simple animal. – encaró Sun muy enfadada. – No te atrevas a hablar así de ella

- Ella es una importante miembro de nuestro equipo. – siguió Planet.

- Zana ya ha sufrido demasiado por la pérdida de sus compañeras. – continuó Moon.

- ¡No te perdonaremos que la trates así!

"¡Poder de los emblemas, brillo de las estrellas! ¡Star Glass!" Star cogió el espejo en su mano y las chicas asintieron. Corriendo, Moon y Planet se pusieron a un lado del monstruo para que no pudiese huir. Sun entonces saltó atrayendo la atención del monstruo quien intentó golpearla. Star apareció entonces con el Star Glass.

- ¡Star Reflection! – el espejo provocó un escudo de luz con el que el monstruo se golpeó y cayó hacia atrás. Aprovechando la oportunidad, las chicas se reagruparon.

"Que nuestra unión restaure la perturbación del orden… ¡Pretty Cure Cosmic Bond!". El monstruo desapareció esparciendo la energía mientras Aquarius se marchaba enfadada. Zana se acercó a las chicas observándolas con atención. Eran muy diferentes a sus antiguas compañeras, de aquello no había duda, pero sin poder evitar una sonrisa, Zana pensó que también se parecían un poco.

Próximo mes: Capítulo 13: El secuestro de la madre de Clara ¡Yo te liberaré!