Capítulo 15: Duelo entre mujeres ¡La tenacidad de Cure Planet!
Aquarius paseaba por los pasillos del palacio mientras jugueteaba con uno de sus mechones de agua. Su último encuentro con las Pretty Cure le había enfadado bastante enfadada pero ahora no tenía tiempo para encargarse de eso. Gemini les esperaba en la sala central leyendo un libro.
- ¿Qué ocurre Gemini? – preguntó la mujer nada más entrar. – Tu llamada me ha sorprendido bastante.
- ¿Dónde está Virgo? – Gemini le ignoró cerrando el libro.
- ¡Virgo está aquí! – la chica bajó de un salto de los tejados. Con grandes ojeras y el pelo despeinado, Virgo tenía un aspecto bastante maltrecho.
- Vaya Virgo ¿qué te ha pasado?
- ¡Esas estúpidas Pretty Cure!
- Me alegra que saques el tema Virgo. – dijo Gemini. – Ahora que Scorpio y Aries ya no están es hora de reasignaros. Aquarius te harás cargo de reunir energía para nuestra señora Skade a partir de ahora. Virgo tú…
- ¡Virgo irá a por las Pretty Cure! – sonrió muy contenta y sin dar tiempo a Gemini a contestar, se marchó corriendo.
- ¿Crees que es buena idea dejarla ir contra unas guerreras que han podido contra Aries y Scorpio? – preguntó Aquarius.
- Es su propia decisión. – Gemini se giró y se dispuso a marcharse. – Además, cuando está enfadada Virgo puede llegar a ser muy eficiente.
Bibiana colocó algunos de los libros que había en la mesa en la estantería mientras observaba a Sylvia fruncir el ceño ante un libro. Su amiga estaba inmersa en la historia del libro pero al parecer la trama había dado un giro que no le gustaba a juzgar por su rostro.
- ¡Esto no es un final! – se quejó de repente cerrando el libro.
- Sylvia esto es una biblioteca, no grites. – le riñó.
- Pero es que no tiene sentido. – suspiró. – Solo hay algo que pueda ayudarme a recuperarme… ¡Un helado!
- Te repito que es una biblioteca y…
- Tonterías Bibí, hoy estoy de buen humor ¡Venga vamos! Invito yo.
- Tengo que trabajar Sylvia y si vas a estar molestando es mejor que…
- Tu turno termina en cinco minutos.
Bibiana suspiró y empezó a recoger sus cosas. Agarró el cuello de la camisa de Sylvia y la arrastró fuera de la biblioteca. Una vez fuera Bibiana empezó a andar en dirección contraria al parque y Sylvia la siguió corriendo.
- ¡Bibí espera! – le llamó. – El parque está para el otro lado, ya te he dicho que invito yo.
- Lo siento Sylvia pero tengo que estudiar.
- ¡Oh venga! – Sylvia se puso frente a ella cortándole el paso. – Tienes muchos días para estudiar ¿Por qué no te tomas un descanso de un día?
- Los trabajos no se hacen solos. – la ignoró y pasó a un lado.
- Bibí por favor. – la chica trató de poner carita de perrito.
- Mi nombre es Bibiana.
- Sabes que adoras que te llame así. – sonrió Sylvia.
- ¿En qué momento te pareció que me gustaba ese estúpido mote?
- ¡No es estúpido! – Bibiana se sorprendió al ver a Sylvia frunciendo el ceño aún más que con el libro. – Es como siempre te llamo.
- Escucha de verdad no tengo tiempo para esto.
- Pero hace mucho tiempo que no pasamos tiempo juntas solo las dos. Ahora solo hablamos de Pretty Cure ¿Cuánto hace que no hablamos como antes?
- ¡Ya te he dicho que no tengo tiempo para tus estupideces! – estalló Bibiana. – No puedo estar siempre detrás de ti Sylvia como si fuese tu hermana mayor, tienes que madurar. Conviértete en una mujer correcta de una vez.
- ¡Eh! Yo soy madura.
- Tan solo tienes mal genio, eso no es ser madura.
- Claro, porque tú sabes lo que es ser madura ¡Estuviste escondida todo este tiempo solo porque tenías miedo de Reflecta! ¡Solo eres una cobarde!
Sylvia se arrepintió de sus palabras nada más decirlas. Bibiana la miraba con los ojos muy abiertos y una expresión consternada en el rostro. La mujer de pelo liliáceo miró a la chica un tanto confusa incapaz de creer que Sylvia pensase eso de ella.
- Bibí, yo no… no quería…
- ¡No me llames así! – estalló Bibiana.
Asustada por el tono que usaba su amiga, Sylvia retrocedió por instinto. Bibiana alargó un brazo hacia ella cuando de repente un millar de ramas empezaron a salir del suelo. Bibiana vio como las ramas ascendía llevándose a Sylvia hasta formar una especie de estadio en el cielo. Clara y Elyon aparecieron corriendo junto con Doggy.
- Es Virgo dodi – ladró.
Recuperándose rápidamente de la situación, Bibiana les dijo a las chicas que Sylvia había sido atrapada por las ramas. Juntas sacaron sus espejos para transformarse.
"¡Pretty Cure, Power of the Cosmos! ¡Change it!"
"¡El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun!"
"¡La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star!"
"¡La rectitud de los planetas que predice el destino, Cure Planet!"
Star se acercó al talló hecho de ramas para treparla pero su brazo fue atrapado por las lianas. Sun y Planet le ayudaron a alejarse tirando de ella. Estudiando el tallo detenidamente, Sun llegó a la conclusión de que treparlo no ayudaría de nada. Star y ella juntaron los brazos e hicieron una señal a Planet. Esta saltó sobre los brazos y sus amigas la empujaron hacia arriba impulsándola hacia lo alto del tallo. Planet aterrizó en una especie de jardín lleno de flores secas y espinas. En un lado del jardín, Sylvia estaba desmayada y atada por múltiples ramas. Planet la llamó pero la chica no contestaba así que se acercó hacia ella. Su oído le avisó de que algo se acercaba y retrocedió. Justo donde antes había estado un disparo verde estalló. Planet miró a un lado y descubrió a Virgo mirándola con odio.
- Vaya pero si es Cure Planet. Justo a quien estaba esperando. – rio como una maniaca. – Espero que no te importe que Virgo haya estado escuchando tu conversación. Verás hay algo que ha molestado mucho a Virgo. – sonrió de una forma extraña. - ¡Tú no eres una mujer correcta!
Ante su sorpresa, el cuerpo de Virgo empezó a crecer hasta tomar una forma musculada. Sus ojos brillaban de un color verde y su pelo estaba aún más apelmazado y sucio. Levantando una mano intentó golpear con un puño a Planet pero esta la esquivó.
- ¿Cómo te atreves a sermonear a alguien sobre ser una mujer correcta? – se rio Virgo levantando una rama y usándola como si fuese un látigo para tratar de golpear a Planet. – Tú eres el ejemplo menos adecuado para eso.
- ¡Suelta a Sylvia!
Virgo soltó una carcajada y dejó la rama en el suelo. Planet aprovechó para coger carrerilla y soltar una fuerte patada. Pero Virgo la paró con el antebrazo como si no fuese nada. Sorprendida por su resistencia, Planet retrocedió tratando de pensar en otra forma de golpear a Virgo. Sin embargo, la villana recogió entonces de nuevo la rama que se había enrollado en el pie de Planet. Dando vuelta, golpeo a la guardiana contra el suelo produciendo un gran golpe.
- No me hagas reír Cure Planet. Una mujer debe ser elegante. – lanzó a Planet contra uno de los matorrales haciendo que la guerrera rodase por ellos. – Tú apenas te mantienes de pie con todos esos asuntos tuyos.
- El ímpetu de trabajar cada día al máximo es lo que hace a una persona. – Planet se levantó y saltó para golpearle con un puño pero de nuevo Virgo la esquivó.
- Virgo no está hablando de personas. – rugió a la vez que golpeaba el suelo y hacía una gran grieta. – Una mujer debe ser hermosa, debe ser delicada, tierna, amable… ¡Y tú no eres nada de eso!
Planet esquivó el impacto por poco pero Virgo apareció de la nada golpeándole en el estómago. La villana comenzó a golpearle con varios puñetazos a la vez que Planet lograba esquivar algunos y golpear a Virgo un poco. Sin embargo, sus golpes no parecían tener efecto en la musculada Virgo quien seguía su camino sin parar.
- Todo eso son tan solo estereotipos, eso no es lo que hace a una mujer. – ambas chocaron un puño y comenzaron a forcejear.
- Como si tú supieras algo. Virgo puede no ser el mejor ejemplo, pero sabe muy bien que una mujer no deja de lado a nadie.
Afectada por las palabras, Planet desvió la mirada para observar a Sylvia que seguía inconsciente. Virgo aprovechó el momento para lanzar un disparo verde por sus ojos que alcanzó a Planet.
- Siempre pretendiendo ser tan segura de ti misma pero Virgo ha visto que solo eres una cobarde. – rio. – Planet es una cobarde. Planet es una cobarde. Planet es una cobarde.
- ¡Cállate!
- Planet se ha enfadado con Virgo. – Planet intentó atacarla pero Virgo agarró su muñeca y la lanzó contra el suelo. – ¿Vas a herir los sentimientos de Virgo también?
Virgo pateó a Planet mientras esta estaba en el suelo. "Me lo merezco" pensó la guerrera "Sé que Sylvia no sentía de verdad esas palabras pero… yo sí. Sé que ese nombre es especial para ella pero aun así, que me llame igual que lo hacia ella…". Planet intentó levantarse pero Virgo lanzó otro disparo contra ella. Viendo como el rayo se acercaba sus recuerdos la invadieron.
Bibiana estaba a punto de cerrar la biblioteca cuando oyó un gimoteo en alguna parte. Al asomarse a una de las estanterías, vio a una niña morena sollozando.
- ¿Qué haces aquí y quién eres?
- Mi nombre es Sylvia. – contestó la niña encogiéndose.
- Yo soy Bibiana. – la chica esperó a que la niña contestase su primera pregunta. - ¿Se puede saber qué haces aquí Sylvia?
- No.
- Tengo que cerrar la biblioteca.
- No.
- Contestar eso no va a evitar que la cierre ¿no querrás quedarte aquí con los fantasmas?
- No me dan miedo los fantasmas. – contestó la niña muy decidida.
- También hay arañas. – el rostro de la niña cambió a un terror absoluto. – Sabes, quizás si me lo cuentas puedo ayudarte.
- Solo me he peleado con mamá. – se encogió de hombros. – Ahora que papá ya no está, mamá solo trabaja y no quiere pasar tiempo conmigo. Creo que estar conmigo la pone triste pero… yo… no quiero estar sola.
- Ya veo. – Bibiana sonrió un poco recordándose a sí misma. - ¿Por qué no vienes aquí entonces? – la niña se extrañó. – La biblioteca del colegio es para todo el mundo. Puedes venir siempre que quieras y te daré libros para que te entretengas.
- ¿Quieres decir que puedo pasar el tiempo contigo? ¿No te pondrás triste al estar conmigo como lo hace mamá?
- Bueno tengo que trabajar pero…
- ¡No pasa nada, seré muy silenciosa! – sonrió la niña. – Muchas gracias Bibí.
La luz verde de Virgo se deshizo para sorpresa de esta mientras una luz cubría a Planet por completo. La guerrera se levantó con una sonrisa en el rostro y miró de forma decidida a Virgo.
- Te equivocas en algo muy importante Virgo. Una mujer no tiene por qué ser de ninguna forma siempre que sea fiel a sí misma.
"¡Poder de los emblemas, orbita de los planetas! ¡Planet Orb!" En la mano de Planet apareció una esfera de cristal con variaos planetas coloridos dentro de este. El orbe estaba rodeado por un aro ajustado al cristal. Planet levitó el orbe a su alrededor hasta ponerlo frente a ella. "¡La orbita de los planetas, la rectitud de mi decisión!" el orbe se abrió dejando escapar los planetas alrededor de Virgo mientras estos empezaban a girar a su alrededor. "¡Ninguna de ellas errará jamás!" Planet miró a Virgo con una sonrisa y levantó la mano haciendo que los planetas empezaran a girar más rápido. "¡Pretty Cure Asteroid Belt!" los planetas empezaron a colisionar en orden contra Virgo provocando una gran explosión final. El medallón de Virgo cayó mientras el estadio se deshacía. Planet agarró el medallón y a Sylvia y saltó hacia el suelo. Fue salvada por el escudo de Star mientras Sun la ayudaba a bajar a Sylvia. La chica se despertó apenas tocar el suelo.
- ¿Pero qué ha…? ¡Oh no! ¿Me he perdido la pelea?
- Eso me temo. – Planet se acercó a ella mientras se destransformaba en Bibiana.
- Bibí… digo, Bibiana… yo…
- No hace falta que te disculpes Sylvia, soy yo la que debe disculparse por decir cosas tan bruscas. – le revolvió el pelo. – Además, sabes que puedes llamarme como tú quieras, aunque preferiría si no usases…
- ¡Claro que sí Bibí! – Sylvia abrazó a su amiga con entusiasmo. – Lo importante es que ahora estamos todas y podemos ir a comer un helado.
Clara suspiró mientras Elyon reía a la vez que Sylvia empezaba discutir con Doggy de nuevo. Bibiana observó a su amiga recordando la primera vez que la conoció. Aunque aquel apodo no le gustase nada, tenía que esforzarse para recordar que no tenía el mismo significado que antes. Tenía que recordar que Reflecta y Sylvia eran dos personas distintas.
Próximo mes: Capítulo 16: ¿Jack está celoso? ¡Sylvia tiene una cita con un súper modelo!
