Capítulo 23: La cita de Elyon y Allen ¡Viva el amor!
La campana sonó anunciando el esperado final de las clases. Elyon se desperezó un poco y suspiró pensando en el fin de semana. No tenía nada planeado, pero quizás podría preguntar a las demás y quedar algún día. Quizás incluso podría visitar a Tony. Absorta en sus pensamientos, Elyon salió con Keyla y no se fijó en que había alguien esperando fuera de la clase. Una mano le tocó el hombro para llamar su atención y la chica se giró y formó una sonrisa cuando vio quien era.
- ¡Allen!
- Hola Elyon – le sonrió el chico –. Espero no interrumpir.
- No te preocupes, yo ya me iba – Keyla les guiñó un ojo y se marchó.
- Esto… Elyon… me estaba preguntando… ¿tienes algo que hacer este fin de semana?
- Pues… no.
- En ese caso – Allen sacó unas entradas del bolsillo – tengo unas entradas para una obra de teatro. Es musical y cómo sé que te gusta la música… yo… no tienes porque si estás ocupada, pero… ¿te gustaría venir conmigo?
Elyon se quedó mirando las entradas completamente atónita y sus mejillas empezaron a ponerse rojas. Empezó a tartamudear frases incomprensibles hasta que logró calmarse lo suficiente como para aceptar ir con Allen a la obra de teatro. Nada más salir, Keyla la estaba esperando con las demás y la arrastraron hasta el parque.
- ¿Y bien? – preguntó Keyla.
- Yo… bueno… él… obra… juntos… - Elyon estaba demasiado sonrojada como para formar frases comprensibles.
- Supongo que podemos deducir que ha aceptado su propuesta – contestó Clara.
- ¡Ya era hora! – se quejó Sylvia – Ahora que lo pienso esta es vuestra tercera cita ¿no?
- ¿Quieres decir… que por fin van a darse un beso? – preguntó Keyla emocionada.
- Ni idea, pero teniendo en cuenta de que estamos hablando de Romeo y Julieta me apostaría a que sí – rio Sylvia.
Al oír las palabras de su amiga, Elyon se puso todavía más colorada y acabo desmayándose frente a ellas. Cuando se despertó, sus amigas la acompañaron al orfanato y decidieron no comentar nada más sobre su cita con Allen. Justo después de que Elyon entrase en el orfanato, Clara les propuso a las chicas ir también de incognito a la cita de Elyon. Así podrían asegurarse de que la chica se encontraba bien y no le daba un ataque en mitad de la velada.
Mientras tanto, Libra salió de la habitación de Skade después de darle su informe. Iba andando por uno de los pasillos del castillo cuando se encontró con Gemini. El villano miraba a la nada como si estuviese inmerso en sus pensamientos.
- Aries, Virgo, Aquarius, Scorpio y ahora incluso tú vuelves derrotada tras enfrentar a las Pretty Cure – dijo con una voz neutra –. Me pregunto si no estaremos infravalorándolas demasiado.
- Mi derrota fue solo debido a un factor desconocido. No esperaba que las Pretty Cure consiguieran un ataque más poderoso – contestó Libra muy altiva.
- No te preocupes, Capricorn y Piscis tampoco están teniendo mucha suerte con ellas. Pero tu otra compañera ya ha despertado. Quizás con ella sea diferente.
- Esa mujer no te traerá nada bueno – contestó Libra –. No tiene ningún equilibrio en su interior. Darle la misión de acabar con las Pretty Cure es estúpido.
Libra parpadeó y de repente Gemini estaba frente a ella con un aura amenazante. La mujer sintió un frio en la espalda y sus alarmas se dispararon avisándole del peligro en el que se encontraba.
- ¿Estás diciendo que estoy equivocado? – preguntó Gemini con una voz gélida.
- No, no… jamás diría algo así.
Gemini se alejó con la misma rapidez y se marchó dejando a una Libra temblorosa en el pasillo. Aquel era el motivo por el que no le gusta el segundo escuadrón. Los del tercer escuadrón jamás se habían atrevido a dudar de sus decisiones y sus compañeros del primer escuadrón le respetaban demasiado. Llamó a la puerta de Skade y entró cuando escuchó la voz de su señora dándole permiso. Oculta tras una cortina semi transparente, Skade estaba sentada en su cama.
- Mi señora – se inclinó Gemini –. Sagittarius ha pedido ser la encarga especial para acabar con las Pretty Cure. Mientras tanto, Piscis y Capricorn están recolectando energía para usted. Libra emprenderá la búsqueda del Ofiuco inmediatamente.
- El… Ofiuco… lo recuerdo… Cosmos…
- ¿Cómo?
- Cure Cosmos… la gata blanca… las dos… ellas saben dónde… ellas saben cómo…
- La gata blanca está con las Pretty Cure, me temo que no será fácil atraparla. Además, usted todavía necesita recuperarse mi señora.
- Entonces… busca a Cure Cosmos…
- Entendido mi señora – Gemini iba a girarse cuando Skade le detuvo.
- Tú… ¿te has infiltrado verdad?
- Por supuesto señora, para alguien como yo introducirme en su círculo es algo sencillo. No han notado nada extraño.
Elyon se miró al espejo por tercera vez comprobando que su pelo estuviese en orden. Había decidido mantener sus características trenzas, pero para la ocasión había usado unos pasadores de estrellas brillantes para decorarlas. Para salir había elegido un vestido de gasa grisáceo con una cinta verde en la cintura y destellos de purpurina dorada. Suspiró intentando calmar sus nervios mientras Doggy la observaba con una sonrisa.
- Vas muy guapa dodi – le sonrió –. No tienes de que preocuparse dodi.
- Muchas gracias Doggy – le abrazó la chica.
Alguien tocó a su puerta y uno de los niños del orfanato le informó que había un chico esperándola en la entrada. Elyon tragó saliva y recogió sus cosas para ir a la entrada. Allí le esperaba Allen vestido con una camisa blanca y unos pantalones negros. Ambos se quedaron mirándose el uno al otro con las mejillas sonrojadas y estrellas en los ojos hasta que la señora Thompson los interrumpió y les urgió para que se marcharan. La pareja salió del orfanato ajena a las cuatro chicas que le seguían.
- No puedo creer que me hayáis arrastrado a esto – se quejó Bibiana.
- Venga Bibí, es divertido, vamos a ver una obra de teatro – se rio Sylvia.
- Se supone que estamos aquí para asegurarnos que a Elyon no le da algo – masculló Keyla.
- Por lo menos hemos conseguido que vengan – se encogió de hombros Clara.
Las chicas siguieron a Elyon y a Allen con cierta distancia. Los dos parecían muy nerviosos por toda la situación y apenas hablaban. Llegaron al teatro sin apenas haber intercambiado palabras. Las chicas se miraron entre si mientras se disponían a entrar al teatro cuando vieron a alguien familiar.
- ¿Jack? ¿Vlady? – se extrañó Keyla.
- ¿Qué hacéis vosotros aquí? – les preguntó Clara.
- Seguramente por la misma razón que vosotras – contestó Vlady –. Jack quería asegurarse que la cita iba bien.
- ¡Eh! Que tú también querías – le dijo Jack tironeándole de la mejilla.
- Ambos son unos metomentodos – comentó Bibiana.
- Eso no importa, porque ahora podré tener una cita con mi preciosa.
- Vuelve a llamarme así y te comes el libreto – le amenazó Sylvia.
Ya que todos estaban ahí por el mismo motivo decidieron entrar junto a ver la obra, apenas unas filas más atrás de la pareja. Mientras Bibiana y Sylvia disfrutaban de la obra, los demás estaban centrado en las interacciones de Allen y Elyon. Los dos seguían muy nerviosos y apenas hablaban. Clara pensaba en como hacer que los dos estuviesen más tranquilos sin ser demasiado obvia. La obra terminó sin que los dos hubiesen dicho apenas nada. Elyon y Allen se dirigieron entonces a dar un pasado al parque donde se sentaron en un banco. El grupo se puso detrás de unos arbustos intentando observar lo que ocurría.
- Elyon… - empezó a decir Allen – Sé que suena un poco raro decir esto, pero… creo que nos están siguiendo.
- ¿Tú también lo has notado? – ambos se miraron y empezaron a reírse –. Seguramente estaban preocupados por los dos.
- Sí, la verdad es que somos muy afortunados por tener amigos así.
- Tienes razón.
- Y yo… yo creo que también soy muy afortunado por tenerte. Sé que he estado muy nervioso, pero… es que cuando estoy contigo… mi corazón no deja de latir y no puedo encontrar las palabras.
- Te comprendo – se sonrojó Elyon –. A mi me ocurre lo mismo.
Sus ojos se encontraron en ese momento y sin necesidad de palabras los dos supieron lo que el otro quería decir. Sus corazones latían al mismo compás mientras se acercaban poco a poco. Allen posó sus labios en los de Elyon y la pierna de la chica se elevó un poco. Detrás de los arbustos, el grupo celebró con una sonrisa el resultado de la cita mientras Sylvia y Bibiana seguían hablando de la obra sin hacer caso a nadie. Pero entonces un gran temblor sacudió el lugar y Allen se desmayó al mismo tiempo que Keyla y Vlady. El cielo se cubrió de unas nubes oscuras.
De repente, enfrente de ellas apareció una mujer de tez oscura. Tenía los ojos de color verde y pintura roja en la cara cruzándole un ojo. Llevaba un lado de la cabeza rapado mientras que por el otro se recogía el pelo negro en un coleta. Vestía una armadura dorada con decoraciones de plata. La parte de arriba consistía en un sujetador con un medallón en el medio y hombreras mientras que las parte de abajo protegía sus muslos. Debajo llevaba unos pantalones de cuero marrón. En su espalda llevaba un carcaj de flechas y un arco. Parecía la reina de un grupo de amazonas.
- Estaba esperando a que os quedaseis solas para poder tener un duelo con vosotras Pretty Cure, pero tu actitud me ha sacado de quicio – dijo señalando a Elyon –. Me llamo Sagittarius y estoy aquí para derrotaros – la mujer levanto su mano al cielo y dibujó su símbolo - ¡Levántate Orbisodi!
Una rata gigante salió de debajo del suelo con unas garras monstruosas y una flecha atravesando su cabeza. Sagittarius se subió encima como si fuese un caballo mientras las chicas se acercaban a Elyon y sacaban sus espejos.
"¡Pretty Cure, Power of the Cosmos! ¡Change it!"
"¡El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon!"
"¡El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun!"
"¡La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star!"
"¡La rectitud de los planetas que predice el destino, Cure Planet!"
"¡Los cuatro pilares que controlan el equilibrio del Cosmos, Pretty Cure Cosmos!"
- Cure Moon, Cure Planet – anunció Sagittarius –. He escuchado grandes cosas de las dos. Espero que algún día podamos tener un duelo, pero ahora no es el momento. Tú, Cure Star, hoy serás mi contrincante.
- ¿Yo? – se sorprendió Star.
- Conozco bien a las de tu tipo. Seres que piensan que le amor es lo más importante, pero os equivocáis. Lo importante es la fuerza. El amor no es más que un sentimiento sin sentido que nubla tus juicios.
- ¡Eso no es verdad! El amor es un sentimiento importante que nos hace mejorar cada día – le contestó Star.
- En ese caso, muéstrame tu resolución.
Sagittarius cargó contra ella, pero Star saltó para esquivarla. Sin embargo, Sagittarius sacó su arco y empezó a lanzar flechas contra Star. La Pretty Cure las esquivó, pero vio con sorpresa como estas le perseguían. Moon y Sun saltaron a ayudarla golpeando las flechas antes de que acertaran. Mientras Planet se acercó para golpear al Orbisodi pero Sagittarius lo notó y ordenó a la rata que se moviera. La amazona volvió a cargar su arco y disparó hacia todas provocando múltiples explosiones. Aprovechando la confusión, el Orbisodi se abalanzó contra Star y la lanzó contra una parte del parque.
- Menuda decepción – comentó Sagittarius –. Tú no eres digna de ser mi oponente – cargó su arco y apuntó directa a Star.
- ¡Star! – las chicas se apresuraron, pero entonces Star levantó una mano.
- No. Esto es entre ella y yo – Star se levantó –. Comprendo que no tengas la misma opinión que yo, pero eso no te da derecho a menospreciar mi amor. Te mostraré todo lo que puede hacer mi amor.
La mujer sonrió y empezó a cargar una poderosa flechas mientras Star invocaba el Star Glass. Star invocó su escudo justo cuando la flecha estaba a punto de darle. La flecha forcejeó hasta que el escudo comenzó a brillar y estalló tirando a Sagittarius del Orbisodi. Las chicas se reunieron con Star y aprovecharon la oportunidad.
"¡Juntas somos poder!... ¡Un poco de experiencia…acompañada de esperanza…con el conocimiento de nuestro lado…y el valor como guía…! ¡Nuestra fuerza provocará un milagro!... ¡Pretty Cure Constellation Trial!"
El ataque golpeó al monstruo y lo eliminó. Sagittarius las miró sin moverse y las chicas se colocaron en posición de defensa.
- Defensa. Solo los débiles recurren a ese truco – dijo Sagittarius –. Tú no eres la oponente que estoy buscando Cure Star. Espero que las demás no me decepcionéis.
Sagittarius desapareció sin más dejando a las chicas muy confundidas. Elyon volvió a donde Allen se había desmayado y cuando el chico despertó, ella le abrazó con cariño. Allen estaba un poco confundido, pero abrazó a la chica con gran ternura. Los demás decidieron marcharse y dejar a la pareja algo de intimidad ahora que estaban más cómodos el uno con el otro. Elyon y Allen se quedaron sentados en un banco observando las estrellas y disfrutando de la compañía del otro.
Próximo mes: Capítulo 24: ¡Quiero ser más fuerte! La decisión de Marla
