Capítulo 25: La verdad de Zana ¡¿Hablamos con Cure Cosmos?!

- ¿Alguna vez os habéis preguntado en que piensan las ranas?

- ¿De qué estás hablando, Galaxy? – preguntó Universe medio riéndose.

- Galaxy siempre está diciendo cosas extrañas zana – apuntó la gata.

Galaxy no les hizo caso observando detenidamente a la rana que saltaba de un nenúfar a otro en el estanque en el que esperaban. Universe estaba sentada al borde del estanque con Zana en su regazo y una actitud calmada en el rostro. Al fondo de podía ver un pequeño pueblo.

- El día que Galaxy deje sus rarezas será el día que todo se vaya al garete – rio una voz por detrás.

- ¡Cosmos! – le reprendió Universe –. ¿Se puede saber qué hacías?

- No podía dejar al pueblo con ese jefe tan opresivo – refunfuñó ella como una niña pequeña –. Somos Pretty Cure. Se supone que estamos para ayudar. Ya verás Universe, voy a llenar el mundo de felicidad.

- ¡Eso es! ¡Eso es en lo que piensan las ranas! ¡Es tan obvio! – dijo entonces Galaxy.

Universe y Cosmos se miraron la una a la otra y empezaron a reírse. Sin duda Galaxy era muy particular. La chica les lanzó un poco de agua y pronto las tres empezaron a jugar. Zana sonrió observándolas.

Zana estaba en el tejado del bloque de piso donde vivía Sylvia. La gata observaba las estrellas que adornaban el cielo nocturno pensando de nuevo en sus recuerdos. En su pasado. Quizás debería decírselo a las chicas, pero todavía no estaba muy segura. La verdad no siempre era buena. Algunas veces podía destrozarlo todo. Suspiró y bajó de un salto hasta el balcón de Sylvia, donde arañó la ventana ligeramente para llamar la atención de la chica. Al cabo de un rato la ventana del balcón se abrió mostrando a una chica con el ceño fruncido.

- Zana – se quejó –, ¿por qué no te quedas en casa como una gata normal?

La gata, como siempre, no hizo caso a las quejas de Sylvia y caminó hacia su cama, acomodándose entre las mantas. La chica suspiró pensando que estaba empezando a mimar demasiado a Zana.

- Marla dice que ha encontrado algo importante sobre los medallones así que mañana vamos a ir al castillo – explicó Sylvia –. ¿Crees que tendrás energía suficiente como para hablar con nosotras un rato?

Zana le miró con sus ojos heterocromáticos y asintió lentamente. Sylvia apagó la luz y se tumbó en la cama mientras la gata la observaba de cerca. Quizás había llegado la hora de la verdad. Quizás había llegado la hora de que hablasen con Cosmos.

Al día siguiente, las chicas se reunieron en el jardín junto a la fuente. En apenas unos segundos un túnel de luz apareció para llevarlos al Castillo Celestial. Jack se adelantó para abrazar a su hermano mientras Shai se quejaba y pataleaba en brazos de su hermano mayor. Doggy corrió para lamer la cara de Marla mientras Keyla miraba todo con ojos muy brillantes. Todos fueron hacia la sala central del castillo, donde se sentaron en una mesa redonda para discutir lo que Marla había encontrado.

- Desgraciadamente todavía no hemos encontrado el origen del poder que tenéis ahora – empezó a decir Shai –, pero cuando Marla empezó a estudiar los medallones el otro día descubrió algo muy interesante.

- ¿Recordáis como conseguisteis sacar poder de ellos para derrotar a Libra? – las chicas asintieron –. Revisando las leyendas registradas en la biblioteca del castillo he descubierto un documento sobre la Llave de los Astros. Para usarla no solo se necesitan los medallones de las constelaciones, sino que también se necesita el Ofiuco.

- Eso ya lo sabíamos, los sirvientes de Skade no paran de buscarlo – comentó Keyla.

- Sí, pero lo que no sabíamos es que nosotras sí sabemos dónde está el Ofiuco – declaró Marla con satisfacción.

- ¿Lo sabemos? – preguntó Sylvia muy confundida.

- ¿De qué nos serviría exactamente tener el Ofiuco? – preguntó Bibiana.

- Según la leyenda, si conseguimos el Ofiuco y los medallones deberíamos poder quitarle la posibilidad a Skade de construir la Llave de los Astros.

- ¿Y dónde está el Ofiuco? – dijo Clara.

- Pues… no lo sé – sonrió Marla.

Las chicas por poco se caen al suelo ante su respuesta, pero se rieron ligeramente.

- Veréis, según la leyenda, las antiguas Pretty Cure consiguieron el Ofiuco y lo escondieron así que… - todos se giraron a Zana –. Zana, ¿sabes tú dónde está?

La gata les miró muy fijamente como si estuviese pensando en algo. Todavía no tenía muy seguro si quería desvelar la verdad. Pero suponía que no le quedaba más remedio, al fin y al cabo, era lo mínimo que podía hacer por ellas. La gata saltó hacia atrás haciendo una voltereta y aterrizó en su forma humana. Esta vez había ahorrado la suficiente energía como para hablar con ellas un buen rato. Zana cogió asiento junto a las chicas notando todos los ojos en ellos.

- Primero de todo, me gustaría decir que no es que haya intentado omitir información, pero hay ciertas cosas que creo que todavía no estáis preparada para saber – Zana levantó una mano antes de que ninguna añadiera nada –. Pero sí, tengo conocimiento de dónde está el Ofiuco. O por lo menos sé quién sabe dónde está.

- ¿A qué te refieres? – preguntó Jack.

- El Ofiuco fue escondido por las antiguas Pretty Cure. Más específicamente, Cure Cosmos.

Gemini suspiró de nuevo mientras observaba a Sagittarius destruir todo el patio del palacio de las Puertas del Destino en su entrenamiento. Piscis estaba mirando con curiosidad a su lado. Detrás se encontraban Libra y Capricorn discutiendo sobre algo.

- Sagittarius está emocionada – comentó Piscis –. ¿Por qué era?

- Parece ser que quiere encontrar su rival definitiva en las nuevas Pretty Cure – rio Capricorn –. Aunque me temo que eso no será posible. Cuando mi último invento esté preparado, acabaré con ellas.

- Fallarás – comentó Libra –. Tú no tienes suficiente equilibrio como para vencerlas.

- Las Pretty Cure no son un problema actualmente – les interrumpió Gemini –. Dejad que Sagittarius se encargue de ellas y encontrad el Ofiuco.

Sin añadir nada más, Gemini se giró y se marchó dejando a los villanos en el patio mientras caminaba hacia la habitación de Skade. La mujer se encontraba dormida tras la cortina que rodeaba su cama, pero pronto despertó a escuchar a Gemini acercarse. Aunque ahora había recuperado la voz un poco, su cuerpo todavía se encontraba débil.

- ¿No hay noticias del Ofiuco? – preguntó con una voz grave.

- Me temo que no, mi señora.

- Déjame ver sus caras – pidió de repente -. Déjame verlas.

Gemini dudó un poco, pero se quitó la máscara mostrando la cara de una mujer rubia con ojos grises y una coleta lateral. Los ojos de Cure Universe miraron a Skade con una expresión impasible. Skade soltó una risa e hizo un gesto. La cara de Gemini cambió para mostrar a Galaxy con su pelo pelirrojo y sus ojos violetas. Skade volvió a soltar una carcajada acariciando la cara de la mujer. Gemini cambió entonces a unos ojos azules y un pelo negro. Skade entonces le abofeteó con fuerza.

- No vuelvas a usar ese rostro frente a mí – le amenazó.

- Lo lamento, mi señora.

- Márchate.

Volvió a colocarse la máscara ocultando ese rostro que tanto aterrorizaba a Skade y se marchó dejándola sola. Skade suspiró intentando calmarse mientras esos ojos azules se clavaban en su memoria al igual que hace tanto tiempo.

Las chicas esperaban a que Zana añadiese algo más, pero se quedó callada mirando sus propios pies.

- ¿Y? ¿Dónde está? – preguntó Bibiana un tanto intranquila.

- Si Cosmos lo escondió no hay forma de que sepamos donde – supuso Elyon –. Además, ¿no es mejor que no sepamos dónde está? Así no podrán cogerlo.

- No es tan sencillo – explicó Zana –. Skade sabe que Cosmos y Zana se llevaron el medallón del Ofiuco, y por eso cree que vosotras tenéis algo que ver con ellas.

- ¿Tenemos alguna forma de saber dónde lo escondió? Quizás dejaron algún escrito – propuso Clara.

- O podríamos comunicarnos con su espíritu – dijo Keyla, lo que hizo que Clara sintiera un escalofrío.

- A no ser que su alma dejase algún rastro eso debería ser imposible – comentó Jack.

- Ni siquiera sabemos exactamente que ocurrió con ellas – explicó Marla –. Simplemente un día desaparecieron.

- Universe se casó y dejó sus obligaciones, Galaxy cayó tras atacar a un enemigo, y Cosmos tras debilitar a Skade antes de que esta atacase las Puertas del Destino – resumió Zana.

- Ya veo… - comentó entonces Sylvia haciendo que todos girasen su atención a ella. Sus ojos estaban fijos en Zana –. Tú… no eres Zana ¿verdad?

Todos se quedaron mirando a Sylvia con sorpresa a la misma vez que Zana se tensaba. La chica miró a la castaña con incredulidad en sus ojos. Sylvia la miraba como si no acabase de decir nada extraño, con sus ojos clavados en ella.

- ¿Qué-qué-qué quieres decir con eso dodi? – exclamó por fin Doggy.

- Quiero decir que tú – señaló a Zana – no eres una mascota.

- ¿Cómo lo has sabido?

- Bueno, para empezar, no terminas ninguna frase con una coletilla insufrible – Doggy gruñó ante la razón de Sylvia –. Pero, sobre todo, no puedes comunicarte con nosotros. Es un poco extraño si lo piensas. Si de verdad eras la antigua compañera de las Pretty Cure, deberías poder hablar con nosotras tal y como hablabas con ellas.

Para sorpresa de todos, Zana se levantó e hizo una inclinación en dirección a la chica y después hacia los demás.

- He de admitir que había menospreciado tu inteligencia – le dijo a Sylvia –, pero también debo disculparme con vosotras por no ser del todo sincera. Este cuerpo sí es el de Zana, pero la apariencia que veis ahora es la mía. Me temo que debo presentarme de nuevo. Soy Cure Cosmos.

La habitación quedó en silencio durante un momento hasta que todos se dieron cuenta de lo que Zana acababa de decir.

- ¿¡Cómo!? – se sorprendió Bibiana.

- Vaya eso sí que no me lo esperaba – dijo Sylvia boquiabierta –. Espera, ¿significa eso que puedes pelear contra mí?

- Deja de pensar en eso por un momento – la reprendió Clara –. ¿Qué fue lo que pasó?

- Entonces tú sabes dónde está el Ofiuco – Elyon pegó un pequeño salto.

- Silencio – todos se calmaron y Zana tomó asiento otra vez –. Intentaré explicarlo todo por orden. Cuando Universe y Galaxy nos dejaron a Zana y a mí solas, decidí pelear sola contra Skade. Lo cual fue un verdadero error. Zana vino en mi rescate, pero era demasiado tarde. Mi cuerpo fue destruido, aunque mi alma pudo sobrevivir en el cuerpo de Zana. Pasé años encerrada al igual que Skade hasta que pude liberarme un poco antes que ella.

- ¿Por qué no nos lo dijiste antes? – preguntó Jack con curiosidad.

- Porque no es seguro – explicó Cosmos –, Skade sabe que sé dónde está el Ofiuco, pero no sabe que ahora tengo esta forma. Ella hará cualquier cosa por vengarse de mí y conseguir el Ofiuco. Es por eso que prefiero que sigáis llamándome Zana.

- ¿Y dónde está? – dijo Shai estudiándola con cuidado.

- Seré completamente sincera con vosotras – declaró la chica –. Conseguir el Ofiuco ahora no cambará nada así que prefiero mantener su localización secreta por el momento – las chicas se miraron entre sí y asintieron.

- Nos parece bien, mientras estés segura de que Skade no lo encontrará, puedes seguir manteniéndolo en secreto.

La chica las miró con sorpresa. Había esperado que desconfiaran de ella y que le insistiesen en revelar la localización del Ofiuco. Antes de que Zana pudiese preguntar por qué un gran temblor movió todo el castillo. Doggy observó que algo estaba intentando entrar en el Castillo Celestial pero las barreras lo habían detenido. Las chicas cogieron sus espejos y corrieron para desviar la atención del enemigo a otro lugar. Marla las envió a un lugar descampado para no provocar ningún problema mientras Zana las seguía de cerca. Las chicas abrieron sus espejos en mitad del viaje y aterrizaron transformadas en Pretty Cure. Sagittarius estaba justo frente a ellas con su gran lanza al lado.

- Os doy la bienvenida Pretty Cure – sonrió la mujer –. Aunque me temo que no estoy interesada en todas.

Dicho esto, golpeó el suelo con su lanza y de este salieron cuatro Orbisodi gigantes de roca que rugieron. Sagittarius entonces se lanzó a pelear contra Planet con una sonrisa en la boca, mientras las demás lidiaban con los monstruos. Sagittarius había escuchado que Cure Planet era una gran luchadora y esperaba que esta vez hubiese encontrado por fin a su rival. Las demás empezaron a saltar esquivando a los monstruos que intentaban golpearlas. Sagittarius comenzó a intentar a golpear a Planet con su lanza, pero la mujer se hizo a un lado y agarró el arma con su brazo. La villana sonrió y trató de golpearla con una patada, pero Planet se elevó usando la lanza como apoyo. Sagittarius entonces lanzó la lanza contra ella. La guerrera giró en el aire anulando el ataque y la lanza cayó al suelo. Sin embargo, Sagittarius apareció de repente en el cielo golpeando con un puño a Planet. Esta consiguió aterrizar bien, aunque la villana consiguió recuperar su lanza y trató de atacarla de nuevo. Planet repitió lo mismo agarrando la lanza. Para su sorpresa, Sagittarius soltó entonces el arma y la golpeó con una doble patada en el estómago alejándola.

- Me habían dicho que eras una gran luchadora y es cierto – sonrió –. Disfrutemos de un duelo de fuerza y destreza.

- La fuerza y la destreza no me interesan – se levantó Planet –. Lo que me importa es proteger a aquellos que quiero.

- Menuda estupidez – bramó Sagittarius abalanzándose contra ella.

Mientras tanto, Star corría a gran velocidad siendo perseguida por dos monstruos de roca. Ella siguió corriendo hasta que observó la señal de Sun por el otro lado y giró bruscamente. Los dos monstruos empezaron a perder el equilibrio y Sun apareció golpeándoles para hacerles caer. Moon aprovechó para alzar al monstruo que quedaba en el aire y lanzarlo como si fuera una pelota contra los otros dos. Sagittarius vio con sorpresa el movimiento de las chicas y Planet intentó aprovechar para golpearle, pero la villana agarró su pie y la lanzó. Planet consiguió aterrizar sin problema.

- Eres una gran luchadora – comentó Sagittarius –, pero eres tremendamente aburrida. Yo busco un rival que me emocione en batalla. Tú no eres la persona que estoy buscando.

- ¡Planet! – Sun apareció tratando de golpear a Sagittarius con una patada, pero la villana la esquivó, pero consiguió que se alejase de Planet.

"¡Juntas somos poder!... ¡Un poco de experiencia…acompañada de esperanza…con el conocimiento de nuestro lado…y el valor como guía…! ¡Nuestra fuerza provocará un milagro!... ¡Pretty Cure Constellation Trial!"

Sagittarius observó cómo los monstruos desaparecían y se marchó sin preocuparse mucho. Zana se acercó despacio a ellas todavía sin saber muy bien cómo iban a reaccionar.

- Deja de poner esa cara de preocupación Zana – sonrió Planet.

- Sabemos que debió de haber sido duro para ti, pero nosotras estamos aquí para apoyarte – le dijo Star.

- Aunque para la próxima procura decirlo antes – se quejó Sun sonriendo.

- Llenemos el mundo de felicidad juntas, Cosmos – Moon le ofreció la mano.

La chica miró la mano tendida mientras algo se movía en su corazón. No había sentido aquello desde Universe y Galaxy. El sentimiento de tener amigas a su alrededor.

Próximo mes: Capítulo 26: Atrapadas en los sueños ¡Expulsa las pesadillas!