Capítulo 31: Una batalla fiera ¡Moon contra Sagittarius!
Libra se paseó por el patio del palacio, extrañada de no encontrar a Sagittarius combatiendo. Enarcó la ceja y comenzó a pasear por los pasillos tratando de encontrar a la amazona. Vio a Piscis en la cocina comiendo varios pasteles y a Gemini dirigirse a la habitación de Skade. Pensando un poco, Libra se dirigió a la habitación que había junto a los aposentos de Gemini. La sala estaba llena de pantallas donde se podían ver distintas batallas contras las Pretty Cure. Sagittarius estaba sentada en una gran silla observando una pelea contra Aquarius.
- ¿Qué estás haciendo? – preguntó Libra.
- Es ella – contesto Sagittarius señalando a Cure Moon en la pantalla –. No me había fijado hasta ahora, pero es la candidata perfecta.
- ¿La candidata perfecta?
- ¡Por fin la he encontrado! Una guerrera digna de enfrentarse a mí en combate.
- Ese no es nuestro objetivo Sagittarius, no deberías usar la vigilancia de Gemini para…
- ¡Silencio! Alguien como tú que huyó en batalla no tiene derecho a replicarme – contestó con fuerza Sagittarius –. Ya te lo dije una vez, no niego que tengas tus razones, pero no esperes que te reciba con los brazos abiertos después de eso.
Sagittarius se levantó muy airosa y dejó la sala. Libra se fijo en la pantalla suspirando. Hubo una vez en la que Sagittarius era la única que podía entenderla, pero eso había cambiado hacía mucho. Todavía recordaba como reclamó a Cure Cosmos como su rival y pereció en la pelea. Libra sabía que podía intentar detenerla, pero decidió no hacerlo. No serviría de nada.
El timbre del instituto sonó anunciando el final de las clases y dando paso al fin de semana. Sylvia sonrió mientras recogía las cosas y hablaba con Clara. Al salir les esperaban Keyla y Elyon.
- Un placer volver a verte, Cure Sky – se burló Sylvia.
- No me lo recuerdes, hoy me han pedido un autógrafo dos niños pequeños – se quejó Keyla.
- Lo cierto es que siempre me lo he preguntado, pero ¿por qué no quieres ser una Pretty Cure? – preguntó Clara.
- ¿Estás loca? Yo sería incapaz de meterme en todo ese barullo – contestó Keyla –. Siempre está ocurriendo algo y apenas tenéis un respiro. Lo siento, pero prefiero vivir una vida tranquila.
- Es cierto que algunas veces es un poco ajetreado, pero lo hacemos para proteger a las personas que queremos – explicó Elyon.
- Pero tienes razón en que a veces es un poco cansado, por lo menos para algunas de nosotras – dijo Clara mirando a Sylvia.
- ¡Eh! ¿Qué significa eso? – refunfuñó ella –. Tan solo me gusta enfrentarme a oponentes fuertes, no es nada malo.
- Lo es si crees que eso es lo único importante – le amonestó una voz detrás.
- ¡Bibí! – saludó Sylvia.
- Es Bibiana – suspiró la mujer –. Como iba diciendo, no es malo buscar oponentes que te reten, pero debes mantener la cabeza clara.
- Yo mantengo la cabeza clara, pero si estoy luchando contra un rival cara a cara, creo que se merece que me esfuerce al máximo.
- En efecto, ese es el verdadero respeto entre rivales.
Las chicas se detuvieron ya que aquella última afirmación no provenía de ninguna de ellas. Se giraron buscando el foco de ello y vieron que detrás estaba Sagittarius. La mujer miraba directamente a Sylvia con una sonrisa. Ella hizo un gesto para indicar que se aproximara y abrió un portal.
- He decidido que tú eres la rival que estaba buscando, Cure Moon – dijo señalando a Sylvia –. He venido a retarte a una batalla.
- Como si Sylvia fuese a ir contigo solo por… - empezó a decir Clara.
- De acuerdo – le cortó Sylvia.
- ¡Sylvia! – le reprendió Bibiana.
- Lo siento, pero no puedo denegar la petición de un contrincante así – explicó la chica –. Sagittarius me ha pedido que luche contra ella sin usar ningún truco sucio, puede que su objetivo esté mal, pero es una guerrera honorable.
Sin añadir nada más, le dio su mochila a Keyla y empezó a andar hacia el portal. Sagittarius no hizo ningún ademán de golpearla y simplemente la siguió. Las chicas cruzaron también el portal para encontrarse una gran pista. Ellas sacaron sus espejos de forma casi inmediata.
"¡Pretty Cure, Power of the Cosmos! ¡Change it!"
"¡El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon!"
"¡El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun!"
"¡La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star!"
"¡La rectitud de los planetas que predice el destino, Cure Planet!"
"¡Los cuatro pilares que controlan el equilibrio del Cosmos, Pretty Cure Cosmos!"
- Esto… chicas… - empezó a decir Moon –. ¿Qué hacéis?
- Vamos a pelear contigo por supuesto – dijo Star.
- Esto es un duelo entre Sagittarius y yo, no puedo dejar que luchéis vosotras también.
- Pero no podemos dejar que luches tú sola – empezó a decir Sun, pero Planet levantó la mano.
- ¿Estás segura de poder derrotarla?
- Sí.
- En ese caso adelante, pero si las cosas se salen de lo normal actuaremos.
Moon asintió agradeciéndole a Planet su comprensión de la situación. Sabía que Sun y Star no comprendían muy bien porqué estaba haciendo eso, pero al ser una guerrera experimentada Planet sabía en qué dirección iba Moon. La chica admitía que podía parecer un tanto descuidado, pero comprendía a Sagittarius mejor que nadie a la hora de retar a un rival digno. Moon se colocó en el centro de la pista haciendo sonar sus puños mientras Sagittarius empezaba a estirar. Las dos se miraron y se sonrieron reconociendo la fuerza de la otra.
- ¿Algún tipo de regla? – preguntó Moon.
- Ninguna arma – dijo Sagittarius –. Simplemente combate físico. Aunque se puede usar magia. No hay límites, pero es mejor si nos quedamos dentro de la pista.
Nada más terminar de hablar, Moon se acercó corriendo a Sagittarius e intentó golpearla con un puñetazo. La villana detuvo su golpe con los antebrazos, pero sonrió de oreja a oreja al ver que su rival no dudaba. Moon sabía a la perfección de que un ataque sorpresa le ayudaría a llevar la ventaja en el duelo. La chica retrocedió con un salto y Sagittarius pronto la siguió tratando de golpearla con las piernas. Moon comenzó a retroceder esquivando sus ataques. Ambas sabían que esto era apenas un calentamiento para medir a su oponente, pero el ritmo avanzaba muy pronto. Moon no dejó que Sagittarius la acorralase y detuvo una de sus patadas agarrando su pierna. Ella la lanzó hacia el otro lado, pero Sagittarius aterrizó sin problema. Las dos corrieron hacia la otra y chocaron en mitad de la pista golpeándose con varios combos.
- Es increíble – dijo Sun.
- Y también algo aterrador – comentó Star.
Planet no dijo nada mientras estudiaba la batalla. Sagittarius se separó de Moon y lanzó varios disparos de una energía gris para hacer que se alejase. En efecto, Moon retrocedió y Sagittarius apareció detrás suya golpeándola en la espalda. Moon salió rodando, pero se levantó con rapidez. Vio a Sagittarius acercándose volando hacia ella con su cuerpo rozando el suelo. Moon saltó justo en el momento en el que Sagittarius pasaba bajo ella y la golpeó con una patada estampándola en el suelo. Se alejó justo a tiempo para esquivar una patada giratoria de Sagittarius. La mujer la miró con los ojos ardiendo de la emoción y corrió hacia ella. Moon se sorprendió por su empeño comprendiendo que los entrenamientos habían acabado.
Sagittarius rozó con su puño la cara de Moon mientras esta se agachaba y la empujaba hacia atrás con su hombro. Sagittarius entonces la agarró de la cintura poniéndola boca abajo y se lanzó hacia abajo para golpearle la cabeza. Moon sintió el golpe resonando en su cabeza, pero entonces agarró con las piernas el cuello de Sagittarius y con su peso le dio la vuelta poniéndose sobre ella. Ella empezó a golpearle con varios puñetazos hasta que Sagittarius la golpeó con fuerza en el estómago, enviándola hacia atrás. Moon aterrizó elevando sus antebrazos para detener el siguiente ataque de Sagittarius. Tal y como esperaba sintió el puño de la villana impactando contra su defensa. Moon agarró su brazo y se impulsó para golpearle con una patada. Su pierna se hundió en el costado de Sagittarius, pero la mujer aprovechó para agarrarla por el brazo y lanzarla contra el suelo. El impulso hizo que Moon rodase por la pista arrancando parte del asfalto. La guerrera se levantó de un salto observando sus heridas.
- Eres buena – comentó Sagittarius evaluando sus heridas también.
- Lo mismo digo.
Moon se impulsó y saltó para aterrizar con una patada. Sagittarius se esperaba el movimiento y se movió para golpearla mientras caía. Sin embargo, Moon ya sabía que Sagittarius iba a prever su ataque así que giró en el aire para colocarse detrás de Sagittarius y con un fuerte puñetazo, la golpeó en la espalda. Sagittarius giró mientras el impulso la empujaba y hundió sus pies en la pista para detenerse. Sin detenerse ni un segundo, se acercó a Moon agarrándola por los hombros y golpeándola con un cabezazo. La guerrera se confundió con el golpe y Sagittarius aprovechó para golpearla varias veces. Después de que un golpe la mandase un poco atrás, Moon se dejó caer sobre una rodilla con un aparente cansancio. Sagittarius apareció por un lado tratando de golpearla, pero entonces Moon se dobló y se deslizó bajo Sagittarius golpeándole con una fuerte patada en la mandíbula. El golpe mandó a Sagittarius hacia arriba y Moon saltó y aprovechó para golpearla varias veces en el aire. Por último, golpeó a Sagittarius en el estómago para estampar a la villana contra la pista.
- Las dos están muy heridas – comentó Star.
- Sí, pero… - Sun se calló.
- Puedes decirlo – dijo Planet –. Moon no va a ganar si sigue así. Hay algo que la detiene.
Sagittarius se levantó con esfuerzo y empezó a reírse. Hacía tiempo que no se lo pasaba tan bien en una pelea. Ella se acercó de nuevo a Moon para intercambiar golpes. Moon tenía que admitir que Sagittarius era muy buena, pero había algo que le molestaba.
- ¿Por qué luchas? – preguntó entonces parando un puñetazo de Sagittarius con su mano.
- ¿Por qué luchas tú? – Sagittarius imitó su movimiento.
- Yo he preguntado antes.
- Y yo después.
- Ya veo – Moon trató de golpearla con una patada, pero Sagittarius lo detuvo con su antebrazo –. Hay muchas razones, pero la principal es porque quiero proteger a la gente que quiero.
- Nunca imaginaría que tuvieses un motivo tan cursi – Sagittarius trató de golpearle con un cabezazo de nuevo, pero Moon se deslizó hacia un lado, pegando su espalda a la de Sagittarius.
- No creo que sea cursi. Si alguien necesita mi ayuda y sus motivos son justos, yo siempre pelearé para ellos – trató de golpear a Sagittarius en el costado, pero la villana retrocedió.
- ¿Ese es tu motivo? – Sagittarius enarcó una ceja –. Debo admitir que uno de mis motivos es que la lucha me gusta. Pero supongo que el motivo principal es Skade. Creo que el mundo que defiende es justo.
- Me temo que no estoy de acuerdo.
- Yo tampoco lo estoy con tu motivo – le contestó Sagittarius dejando un tanto sorprendida a Moon –. De hecho, tengo que admitir que tengo lástima de ti, Cure Moon.
- ¿Lástima? ¿Por qué?
- Porque tu lucha no terminará jamás.
Dicho esto echó el brazo hacia atrás y comenzó a cargarlo con energía. Moon la observó boquiabierta. Sabía lo que Sagittarius quería, le estaba dejando elegir. Si decidía no enfrentar a Sagittarius podría esquivar el ataque con facilidad y probablemente darle el golpe de gracia, pero eso sería obviar los sentimientos de su contrincante. Si decidía enfrentar a Sagittarius sería una medida de fuerza en el más puro estilo de la palabra, pero se arriesgaba a apostarlo todo a un solo golpe. Suspiró y echó hacia atrás el brazo cargándolo con energía. Sagittarius sonrió al ver su elección y Moon no pudo evitar pensar que realmente no había elección ninguna. Ambas esperaron hasta que su nivel de fuerza llegó al máximo y corrieron la una hacia la otra, chocando el puño cuando se alcanzaron. El golpe produjo una gran onda expansiva que levantó una gran nube de polvo. Sun, Star y Planet se protegieron mientras la corriente les hacia retroceder. Cuando el polvo se disipó vieron como ambas estaban tumbadas boca arriba en la pista con varias heridas. Al cabo de un rato, Moon se levantó con dificultad tosiendo. Las chicas empezaron a vitorear con alegría viendo que su amiga había ganado el duelo. Moon caminó con dificultad hasta donde estaba Sagittarius y le ofreció la mano.
- Ha sido un combate estupendo – le sonrió Moon –. No sé a que te refieres a eso de que mi lucha no terminará nunca, pero… creo que si es contra oponentes como tú no puedo quejarme.
- Necia – le devolvió la sonrisa Sagittarius –. Todavía no has notado lo que todo esto significa, ninguna de vosotras.
De repente, el suelo empezó a temblar mientras el portal comenzaba a cerrarse. Sagittarius sonrió de forma débil mientras las chicas intentaban correr hacia el portal. Moon le agarró para empujarla al portal, pero Sagittarius se negó. Una brecha apareció separando a Moon de las demás.
- Soy una guerrera – dijo entonces Sagittarius –. He perdido y acepto mi derrota, pero no puedo dejar que os marchéis tan fácilmente.
- Sagittarius, no tiene por qué ser así.
- Es demasiado tarde para cambiar las cosas. He vivido como una guerrera y moriré como tal.
- ¡Deja de decir estupideces! ¡Sigue viviendo como una guerrera! – se enfadó Moon –. Ven con nosotras. No tienes por qué seguir a Skade.
- Te equivocas, yo elijo seguir a Skade y moriré por ella si hace falta.
Moon apretó los puños con frustración sintiendo una rabia inconmensurable. No entendía como Sagittarius podía seguir a Skade hasta tales límites. En el fondo, quería que la villana la siguiese por el portal, pero sabía que no era posible. Para Sagittarius todo por lo que luchaban no eran más que estupideces. Suspiró y miró a la villana.
- ¿Es ese tu verdadero deseo?
- Sabes perfectamente que es lo que deseo – le contestó la villana y Moon asintió con pesadumbre.
"¡El resplandor de la misteriosa luna, la fuerza de mi valor! ¡Nunca se rendirán ante nada! ¡Pretty Cure Lunar Eclipse!"
El ataque golpeó a la villana que desapareció sin oponer resistencia. Su medallón calló en el suelo con un tintineo y Moon lo recogió antes de girarse y correr para marcharse de aquel espacio. El portal se cerró tras ellas y Moon se quedó mirando el medallón. Las chicas se destransformaron e intentaron consolar a Sylvia, pero la chica levantó la mano deteniéndolas. Ella le dio el medallón a Bibiana mientras mostraba una débil sonrisa y se marchaba. Ahora tenía más claro que nunca que no podía dejar que Skade se saliese con la suya.
Próximo mes: Capítulo 32: El ultimátum de Libra. La localización del Ofiuco
