Buenas noches señores, hace años que no piso fanfiction y hoy he decidido pisarlo de nuevo para traerles esta historia de capitán Tsubasa. Nunca había escrito nada de Captain Tsubasa, asi que espero que les guste,
Un saludo.
EL COMPAÑERO DE ORO
EL SALVADOR DE JAPÓN LO HACE DE NUEVO
España 2- Japón 3
A solo tres minutos del final, el gran prodigio del futbol japonés y mundial Tsubasa Ozoora logra marcar el tercer tanto para su equipo otorgándole así la Victoria al equipo Nipón. El genial centrocampista consiguió rematar una magnifica jugada comenzada por el mismo. La asistencia final fue dada por el mismo de (Casi) siempre. El compañero de Tsubasa, Taro Misaki, le asiste de nuevo, y de nuevo el rey del futbol lo vuelve a hacer.
El partido comenzó con un gol temprano de España por parte de Michel, pero el equipo Nipón se recuperó rápido, con hasta tres ocasiones claras de gol en la primera mitad.
No obstante, no sería hasta la segunda parte cuando el tigre Hyuga logró empatar con un tiro espectacular desde fuera del área, pocos minutos después Misaki convertía el segundo. Pero poco les duró la alegría ya que España volvía a empatar por mano del nuevo genio del futbol español: Michel. España se venía arriba, y Japón defendía, no sin cierta dificultad los ataques del equipo español.
Sin embargo ahí estaba Tsubasa (siempre Tsubasa) para hacer realidad todos nuestros sueños, y meter a Japón, por primera vez en su historia en una final de los juegos olímpicos.
En un partido muy reñido, y que hasta el final pudo caer hacia cualquier lado, fue finalmente decidido, como no podía ser menos por Tsubasa.
En estas olimpiadas estamos viendo a verdaderos prodigios con el balón, verdaderos ases, pero solo jugadores como Tsubasa hacen la diferencia.
ooOoo
Misaki cerró el periódico molesto, no sabía porque pero se espera algo más que "el compañero de Tsubasa le asiste de nuevo"… Pensó que Matsuyama se merecía alguna mención, justo cuando más atacaba España, el ex del Furano salvó a su equipo. Ni siquiera mencionaban a Misugi.
Se revolvió el pelo, no sabía lo que le pasaba. Que más le daban a él los periódicos, a él le gustaba jugar al futbol y lo estaba haciendo ¿Qué más quería?
- ¿Qué te parece el periódico?- Hyuga acababa de llegar con una cocacola en la mano.
- Como te vea Kira bebiendo esa porquería te la arma- dijo el numero 11 sin contestar a la pregunta del delantero.
- Cierto, le falta un poco de sake o whisky.
Ambos rieron, aunque Misaki sintiéndose un poco culpable.
- ¿Y bien que te parece el periódico?- inquirió de nuevo Hyuga sentándose en el sofá, enfrente de su compañero.
- Nada, ¿Qué quieres que me parezca?
- No sé, tú sabrás- Hyuga se encogió de hombros con estudiada indiferencia- No dice nada de tu jugada del gol, yo creo a tu estilo nenaza de driblar y saltar y girar como una bailarina fue un gran gol.
Eso era un elogio desmedido viniendo del número 9 y Taro se lo agradeció con énfasis.
- Pero aquí no lo dice- Hyuga cogió el periódico e hizo como que lo leía- mmm… No, Tsubasa… Tsubasa… ahh, aquí te mencionan Misaki. "El compañero de Tsubasa…" Siempre el compañero de Tsubasa ¿eh?
Misaki lo miró, sabía lo que pretendía su compañero de equipo, pero no entendía el objetivo final. Lo miró con calma:
- Si. Le di la asistencia de gol de la victoria, pero fue Tsubasa quien lo marcó, y es normal que salga en el titular ese hecho.
- ¿Y el resto de goles no cuentan? ¿Y mi gol porque no fuera el de la victoria vale menos? Gruñó Hyuga.
- Yo no he dicho eso. No sé qué pretendes con esto Kojiro… tenemos una final en dos días. No es tiempo de divisiones o envidias en el equipo. ¿Qué pretendes haciéndome rabiar?- Misaki suspiró- Este periódico dice la verdad, Tsubasa siempre hace la diferencia. ( Y yo nunca podré hacerla en los grandes campeonatos pensó pasa si mismo) Sí que Matsuyama y Misugi hicieron un gran partido y se merecían al menos una mención, pero nosotros no escribimos los periódicos.
Hyuga lo miró casi como si le hubiera leído el pensamiento.
- ¿Así que te gusta eso de ser el compañero de Tsubasa eh? Debe ser cómodo, uno está es segunda línea, no corre grandes riesgos… pero tampoco alcanza la gloria.
- No sé qué pretendes Kojiro- repitió Misaki tranquilamente- pero eso no es verdad. Por si no lo recuerdas ni tu ni Tsubasa ni Aoi estabais en las clasificatorias y ganamos el campeonato de Asia.
- Si- dijo su compañero como quitándole importancia- es verdad.
Algo se revolvió en el estómago de Misaki, se levantó de golpe, pero Hyuga ni se inmutó. Dudando, Taro Misaki se volvió a sentar de nuevo.
- ¿Eres un niño bueno, verdad?- su compañero le miró burlón, o al menos eso le pareció a Taro- Siempre tan correcto, tan educado… siempre el segundo de a bordo, el eterno segundón ¿Lo ves? No me lo niegas.
Taro se dio cuenta de que Hyuga había planeado esa conversación, ¿pero por qué?
- El futbol es un juego de equipo Kojiro- dijo el número 11 de la selección con calma- si Tsubasa, tú o cualquier otro de nuestro compañeros marca un gol con un pase mío, en parte ese gol es mío. Además el equipo está por encima de los jugadores.
- Si, tal vez… Pero no me negarás que no te molesta como habla la prensa de Tsubasa, como si no hubiera más jugadores.
- Tsubasa juega en el Barsa, uno de los mejores clubs del mundo, es natural que tenga más y mejor publicidad.
- ¿Siempre tienes una excusa en la punta de la lengua para tu querido Tsubasa Kun o qué? Va a ser verdad eso de que la Golden combi sobrepasa el terreno de juego- Hyuga dio un trago a su Coca-Cola acabándosela y lanzándosela con chulería a Misaki. Este la atrapó, ya no lo miraba con su habitual sonrisa, y Hyuga supo que estaba pensando de nuevo en ese reportaje del periódico.
Sonrió (o más bien hizo una mueca) antes de levantarse del sofá, y echarle una mirada altanera a su compañero y decirle las siguientes palabras:
- Si, serás un artista del campo, el genio Misaki, pero no eres un luchador ni mucho menos un líder, porque te has conformado con ser el mejor compañero de Tusbasa.
Y antes de que Misaki pudiera replicarle algo salió con lo que el Tigre sabía que era majestuosidad e impacto.
ooOoo
Misaki sabía que las palabras de Hyuga no debían de afectarle tanto, pero lo cierto es que lo hacían, y le retumbaban aun en los oídos a pesar de que la presión de la ducha estaba al máximo, para que le cayera el agua por los oídos, el pelo y la cara y le impidiera pensar.
"No eres un líder" "te conformas con ser el compañero de Tsubasa"- Hyuga, Ochado el entrenador Gamo, incluso alguna vez Misugi se lo habían dicho "Tú también sabes organizar el juego, hazlo Misaki". Incluso su padre. " Confía mas en ti Taro" - Mucha gente en varias ocasiones le había reprochado su mayor defecto como jugador.
- ¡Maldita sea!- dijo en Voz alta- ¡como que solo el compañero de Tsubasa! ¿Acaso jugó Tsubasa las clasificatorias? ¿Y qué tiene de malo, en tal caso ser el compañero de Tsubasa? ¿No es acaso Tsubasa un prodigio, y no es la Golden combi la mejor arma de Japón?
Había demostrado en las clasificatorias que sabía jugar sin Tsubasa, pero eso no parecía suficiente ¿Qué tenía que hacer? No iba a cambiar su forma de ser ni de entender el Futbol, él no era Hyuga, ni Tsubasa. Y algo en su interior le decía que eso estaba bien. ¿Entonces porque le afectaba tanto las críticas de Hyuga? ¿Y acaso no era ese el peor momento para dudar?
ooOoo
En el recibidor del hotel se encontró a Tsubasa. Su amigo ojeaba el libro de notas de Roberto y tenía un papel en blanco y un lápiz al lado, parecía estar pensando en una magnifica estrategia para el partido contra Brasil . Misaki lo miró, y trató de apartar los pensamientos que inundaban su mente desde la conversación con Hyuga. Tsubasa no solo era el mejor jugador de Japón, era su mejor amigo y eso lo hacía más difícil todavía.
- ¿Molesto Tusbasa Kun?- dijo suavemente Misaki.
- ¡Tú nunca molestas Misaki kun! Así que no digas bobadas- Tsubasa le sonrió con franqueza- Estaba repasando el cuaderno de Roberto, a ver si encuentro algo que nos pueda ayudar en nuestro partido contra Brasil.
- ¿Y hay algo?
- Algo, pero aún le estoy dando forma… tiene que ser algo nuevo, el cuaderno es solo una base.
Misaki miró a la mesa, pensativo. El periódico abierto por la página de la victoria de Japón, con una foto de Tsubasa en grande y el gran titular "El salvador de Japón lo hace de nuevo" dejó a ambos centrocampistas sin habla por unos segundos. Tsubasa lo cerró con delicadeza, y por un momento Misaki estuvo tentado de decirle todo lo que sentía, todo lo que se había guardado esos años… ese sentimiento que ni se atrevía a acabar de sentir porque era ruin y poco propio de él. ¿Desde cuándo le pasaba eso? ¿Qué había sido de la inocencia de los primeros años? En su lugar Taro Misaki, sonrió a su mejor amigo, apartó el periódico y preguntó:
- ¿Y que tal sanae Chan? Debe estar gordísima.
- Si- el capitán de la selección sonrió, sacó su móvil y le mostró a su mejor amigo una foto reciente de su esposa. Sanae estaba en el jardín de su casa, entre cerezos y sonreía radiante a cámara. Con un vestido blanco largo y el pelo suelto y una barriga enorme parecía la viva imagen de la maternidad. Taro pensó que si su padre pintara la maternidad lo haría tal como se veía Sanae Ozoora. Exultante de felicidad.
- ¡Que guapa está!- le dijo en total confianza.
- Sí, tengo mucha suerte. ¡Aaah Misaki Kun!- saltó emocionado- ya sé cómo hacer contra Brasil.
Taro sonrió, su amigo era incapaz de no hablar de futbol en una conversación.
- Te escucho Tsubasa Kun.
Pero antes de que Tsubasa empezara a contarle su gran plan apareció Ishizaki corriendo y gritando.
- ¡Misaki, por fin te encuentro!
- ¿Qué pasa?
- Te dejaste el móvil en la habitación, te llamaron unas cuatro veces, así que vine a traértelo igual es importante. Siempre es el mismo número. Estaba chateando con Yukari y baje a propósito a dártelo.
Misaki cogió su móvil, dio a rellamada y automáticamente se puso a hablar en francés.
A Tsubasa siempre le había impresionado la capacidad para los idiomas y para adaptarse a cualquier cosa de su amigo, pues según le parecía a él hablaba el francés igual que el Japonés.
Algo debieron de decir al otro lado de la línea que hizo que Taro se sorprendiera y que esbozara una suave sonrisa, igual que cuando la Golden combi iba a hacer una jugada ganadora.
Habló un rato más, y al final colgó.
- Gracias por traerme el teléfono Ishizaki. Lo siento chicos, pero tengo que salir, luego nos vemos.
- ¿Quién era?- preguntó Tsubasa, aunque lo cierto es que se hacía una idea.
Pero Misaki no respondió. Ya estaba en el ascensor.
ooOoo
- ¡Ah ya estas vuelta Misaki!- Matsuyama entró en su cuarto tras pedir permiso- El entrenador me envía a buscarte ¿se puede saber porque no me coges el móvil? - Oye vístete que tenemos entrenamiento, y reunión previa.
- Claro, espérame y bajamos juntos.
Misaki se puso su uniforme rápidamente y salió con su amigo de la habitación. Bajaron por las escaleras en lugar de utilizar el ascensor.
- Oye Matsuyama… ¿Tú crees que este equipo depende tanto de Tsubasa?
- ¿porque dices eso?
- Bueno, la prensa…
- ¡Bah! Su amigo hizo un gesto desdeñoso- No me jodas Misaki. ¿De verdad le haces caso a la prensa? ¿Vas a empezar ahora como tras el primer partido contra Australia, en el que la prensa nos echaba ya de las olimpiadas?
-Es que ese periódico poco menos que me echaba la culpa de no ser Tsubasa.
- Joder Misaki- Matsuyama se puso serio- No me toques los cojones. Te necesitamos en plenas facultades físicas y mentales para vencer a Brasil, no empieces con paranoias. Tsubasa es Tsubasa y tú eres tú. Y tú también eres un genio.
- ya será menos- dijo el numero 11 sonrojándose.
- Lo eres- Dijo con aplomo- Pero no sé qué tienes con esa estúpida manía de compararte con él. En eso te pareces a Hyuga… que obsesión.
- Los periódicos…
- ¡Los periódicos, los periódicos!- saltó el de Hokaido furioso- ¡aprende a pasar de los periódicos Taro! Somos profesionales. Debe de darnos exactamente igual, tanto para bien como para mal.
- Ojala fuera como tú- le dijo sinceramente.
- ¿Y cómo soy yo?- Matsuyama intentaba no enfadarse, a veces su amigo era muy sensible, pero como subcapitán no podía permitir un mal día de un jugador clave para Japón.
- Eres genial Matsuyama. El apodo del águila salvaje del Norte te viene que ni pintado. Siempre he admirado tu fortaleza de carácter y tu espíritu inquebrantable.
Matsuyama se paró, por lo que Misaki tuvo que hacerlo también. Lo miró seriamente:
- Cuando no eres un genio de nacimiento como lo es Jun Misugi, o tú, o Tsubasa, capaz de hacer casi cualquier cosa con una pelota, lo que te queda es la lucha. El entrenamiento duro. Para mí, el día que aprendo algo o logro mejorar alguna habilidad es un día ganado. Yo sé por ejemplo que nunca podré hacer esas filigranas que hace Misugi, pero no me importa. Sé cuál es mi papel en el campo. Y sé que soy el mejor en ello. También sé que lo soy porque me entreno cada día.
- Eres el mejor reteniendo el balón- confirmó Misaki sonriéndole- Contigo Japón está a salvo.
- Si, y un equipo son 11 jugadores Misaki. A lo mejor deberías de volver por Furano para recordarlo- bromeó- Por muy buenísimo que sea Tsubasa, que lo es, si los demás no valiéramos un pimiento Japón no habría llegado a la final- Matsuyama retornó su marcha.
- ¡Yo nunca dude de mis compañeros!- protestó el otro centrocampista aun parado,
- Lo sé- Matsuyama lo miró de vuelta- Dudas de ti mismo, y eso es peor.
ooOoo
Cuando ambos jugadores llegaron a la sala de reuniones eran los últimos, disculpándose a pesar de que aún no era la hora y no estaba Gamo, ambos ocuparon sus asientos.
Tras una corta charla en la que les instaron a tener especial cuidado con Rivaul, Santana y Naturezza los 23 se dirigieron al campo de entrenamiento.
Empezaron como siempre con ejercicios físicos, sprints, carreras sorteando las vallas en zigzag... y luego Kira ordeno entrenar los pases a, y a los defensas tratar de cortarlos.
¡MISAKI!
- ¿Qué?- Misaki miro confuso a Tsubasa que era quien le había gritado y parecía enfadado - ¿se puede saber en qué piensas? Ya nos han quitado el balón. Y señaló a Ishizaki que parecía muy orgulloso de haberle quitado el balón a la Golden combi, y aun lo retenía bajo sus pies, burlándose de Taro.
-No sabía que estuviéramos jugando. Perdóname Tsubasa.
- Está bien- Tsubasa no podía enfadarse con Misaki, eso todos lo sabían- ¿en qué pensabas?
- Nada, cosas mías- Y sin más, para reparar su error corrió a donde Ishizaki, quien trató de retener el balón, pero le fue arrebatado con una facilidad casi insultante.
- ¡No te distraigas así Misaki!- Grito Wakabayashi desde el banquillo, donde los observaba con ambas manos vendadas- Los defensores de Brasil no son como Ishizaki.
- ¡Oye tu! ¿Qué quieres decir con eso? ¡Ya verás cuando te recuperes de las heridas Wakabayashi!- Saltó Ryo Ishizaki molestándose.
- ¡Cuando quieras! No necesito mis manos sanas para vencerte Ishizaki- se chuleo el portero de Japón.
- Serás…
- ¡Bueno, ya basta! Wakabayashi estate calladito si es que puedes- le ordenó el capitán a su amigo- sigamos entrenando.
El entrenamiento estuvo bien. Los defensas trabajaban muy bien, el centro del campo dominaba el balón con criterio y hasta maestría, y los delanteros cada vez tenían más gol.
Estaba orgulloso de su equipo, y sin embargo había algo extraño.
Aunque tras el incidente inicial Misaki había jugado como siempre ( o casi porque había algo que no era igual que siempre, y su combinación con Tsubasa había sido por supuesto excelente) su amigo estaba raro… le sonreía pero no le hablaba y parecía jugar casi por inercia.
Tsubasa sabía que no se podía jugar por inercia contra Brasil, que no solo hacían falta buenas tácticas y buena técnica, si no que las ansias de ganar, el espíritu de lucha y jugar hasta el final pensando en la victoria eran imprescindibles.
Miró a su amigo, quien de nuevo tenía la pelota y se la pasaba en un juego de tres entre la combinación Dorada y Misugi. Taro se revolvió el pelo:
No seas tonto Taro, Matsuyama tiene razón. Todos somos importantes en este equipo, ¿porque te preocupa tanto lo que diga el periódico? ¿Por qué querría Kojiro picarme? ¿Tal vez hablaría con Gamo, que quiere que me implique aún más? Por eso me había expulsado hace dos años, por no tener carácter de ganador, y depender tanto de Tsubasa. Pero ya he demostrado que no solo dependo de Tsubasa.
ooOoo
Tsubasa le había pedido quedarse al final del entrenamiento, y por supuesto aceptó, sabía que su amigo quería hablar con él a solas. Esperaron a que el campo quedara vacío y ambos se sentaron en el césped, en el centro del mismo.
- Bueno me dirás de una vez que te pasa Misaki- Tsubasa se levantó, estaba serio, cosa rara en él.
Misaki suspiró, se miró su camiseta de la selección, luego subió los ojos y enfrentó a su mejor amigo:
- ¿sabes que cuando Kira dijo que los que jugabais en Europa no participaríais en las clasificatorias una parte de mí se alegró?- le preguntó suavemente.
- ¡Que dices! Se sorprendió Tsubsa, tanto que dejó escapar el balón con el que jugaba a dar toquecitos.
- Por favor no te enfades conmigo Tsubasa Kun, y deja que te explique. Hice bien mi papel afectando estar disgustado como el resto de nuestros compañeros . Y es verdad que una parte muy grande de mi lo estaba. Deseo jugar contigo siempre Tsubasa.
Tsubasa asintió muy confundido.
- Eres mi mejor amigo Tsubasa Kun, lo sabes, y sabes que me encanta jugar a tu lado… pero… pero entiéndeme- Misaki se retorció con parsimonia con dos dedos el cuello de su camisea, y Tsubasa sabía que solo hacia eso cuando estaba nervioso. Y era muy raro que Misaki estuviera nervioso. No dijo nada.
- Entiéndeme Tsubasa, esa era mi única… tal vez mi última oportunidad de demostrarles a todos que yo si era alguien sin Tsubasa Ozoora a mi lado. Que sabía jugar sin ti.
Tsubasa se quedó muy sorprendido ante esas declaraciones. Le incomodaron un poco, pero pensó que su amigo se había atrevido a decirlo en voz alta ( ¿Cuánto tiempo lo llevaría pensando?) Y que lo mínimo que le debía era escucharle.
- Misaki Kun- dijo finalmente el capitán- Que tonterías dices, por supuesto que sabes jugar sin mí. Y eres muy bueno, no creí necesario decírtelo pero si lo tengo que hacer lo hago.
- ¿Es por ese artículo del periódico?- dijo al cabo de un rato el capitán lanzándole un pase de corta distancia. Le parecía más fácil hablar de sentimientos y esas cosas con un balón de por medio
- En parte- admitió su amigo, devolviéndole el paso con total precisión- Es una bobada, lo sé pero luego hablé con Hyuga y me puso nervioso.
- ¿Y tú para que le haces caso? (nuevo pase) Que cosas tienes Misaki Kun.
- Ya lo sé. Pero ya me han dicho tantas veces que soy el genio Misaki, pero no un luchador del campo, que igual es verdad.
- ¿por eso te lanzaste en plan Kamikaze en aquel partido amistoso contra Nigeria? Para demostrar que si eras un luchador- Tsubasa parecía a punto de reírse a carcajadas- te vi por la tele. Sanae se asustó. Le tienes cariño a los poses ¿eh?
- Si, Ochado me lo había dicho, que estaba decepcionado. Que esperaba más de mi.
- Entiendo- su amigo ahora si se rio- Ahora para demostrar que eres un luchador, y por tanto un jugador digno debes de golpearte contra los postes. Según esa teoría tuya Misaki Kun, no hay jugador más luchador que Ishizaki, que no se golpea contra os postes pero despeja el balón con la cara, que creo que contra los tiros de Schneidder es peor.
- Y no lo hay- Dijo Misaki contagiándose de la risa de su amigo- tal vez no sea muy bueno técnicamente, pero Ishizaki lo da todo por el equipo. Con él en la defensa estoy tranquilo.
- ¿Y no has pensado que Ochado solo quería picarte? … y que Hyuga… bueno es Hyuga… lo conoces.
- Ya lo sé… el problema es que Hyuga solo dijo en voz alta algo que yo llevo pensando años- Misaki dio dos toquecitos al balón antes de devolvérselo de nuevo.
- ¿Y es…?
- Que nunca llegaré a ser un jugador de clase mundial, si solo sigo siendo tu mejor compañero… pero esta tarde me llamó alguien, y antes de irme le conté a mi médico todo. Y ambos llegamos a la conclusión de que si simplemente fuera tu compañero no me hubieran llamado.
- ¿ah sí?- Tsubasa sonrió, sabiendo lo que le diría su amigo, pero quería escucharlo de sus propios labios. Después de todo lo mal que lo había pasado Misaki tras su accidente y su larga recuperación se lo merecía- ¿y dime a donde te mudas ahora? (otro pase)
- A Paris de nuevo - Misaki sonrió a su amigo radiante, y dejando el balón quieto - Me voy al PSG.
Tsubasa le sonrió, antes de abalanzarse sobre él y abrazarlo hasta dejarlo sin aire, como siempre Misaki le correspondió, pero intentó zafarse un poco ¡Me dejas sin aire Tsubasa Kun!
- ¡Y me lo dices ahora!- saltó e capitánsoltadolo al final- Toda la tarde lo tuviste callado.
- Lo siento, pero que sepas que eres el… séptimo en saberlo.
- ¡Como que el septimo!- fingió ofenderse Tsubasa.
- Claro, tras Kira que le tuve que pedir permiso, Shibazaki San al que tanto le debo, mi padre, mi madre, mi hermana y mi amiga Azumi…. Bueno ahora que lo pienso seguro que estas mucho más atrás en el escalafón porque Yoshiko seguro ya se lo contó a todos sus amigos.
Tsubasa apoyo su brazo en el hombro de su amigo, miró al frente emocionado. Estaba a punto de cumplir uno de sus sueño, y se daba cuenta de cuanta faltan le hacían sus compañeros en ese camino.
- Misaki Kun- dijo solemnemente, aun con el brazo en su hombro- Nos veremos en la champions.
- Si-Misaki parecía tan emocionado como él por ese hecho- Pero primero tenemos la final contra Brasil.
- Si- Tsubasa se separó de su compañero y fue a recoger el balón, con agilidad lo levanto en el aire y lo cogió con cariño- Entrenemos y ganemos Misaki Kun.
Taro Misaki miró a su compañero quien ya corría al otro lado del campo. El mismo comenzó a hacer lo mismo, Ya sabían que tenían que hacer.
Si, Tsubasa era un prodigio, el mejor jugador Japones, y pronto del mundo, y él, Misaki tenía la gran suerte de tenerlo de compañero de equipo.
FIN
Bueno, espero que les haya gustado y no esté muy OOC. Como podéis ver en mi cuenta hasta ahora solo escribía fanfics de Harry Potter, pero ahora me ha dado por escribir uno de Captain Tsubasa. Veía el anime con mi hermano hace años, siendo yo una enana del todo (las reposiciones, no el original de 1983) y me gustaba bastante, pero me dio por leer el manga este año, y la verdad que me ha gustado mucho en líneas generales. (Bueno unos más que otros como todo) pero ha estado bien.
Espero que mi historia no se vea mucho como una fan-girl de Misaki Taro, pero lo cierto es que me encanta. Y esa faceta de Taro de dudar, esos pensamiento de "porque no puedo alcanzar a Tsubasa ¿debería rendirme" en Golden 23, lo hacen para mí un personaje digno de ser escrito, pues lo hacen más humano. Tsubasa el pobre, no me cae mal, pero es que toooodo lo hace bien y me cansa. (Me recuerda a ese compañero típico de clase que el profesor siempre lo pone de ejemplo y el pobre es simpático y trata de ayudar con los deberes pero se le acaba cogiendo manía porque los demás son unos mantas a su lado) respecto a la conversación con Hyuga… se que ellos no son grandes amigos, pero quería alguien que fuera borde con Misaki… y francamente no veía a Misugi o Matsuyama en ese papel.
Asi que me gustó más centrarme en Misaki, un gran jugador, pero con defectos (algunos muy graves) y que continua creciendo y por supuesto aún le queda mucho por aprender.
Por cierto, aunque el PSG no es ni muchísimo menos santo de devoción, a ver si pobre Misaki fucha de una vez por el…tal vez para 2035.
Un saludo.
