Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y/o los hechos que se cuenten a continuación me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: Y pues nada, es aislamiento debía traer algo.
Advertencias: Lemmon/Lime.
(..) When you call my name
It's like a little prayer
I'm down on my knees
I want to take you there
I can feel your power
Just like a prayer
You know I'll take you there(...)
Konoha's Tales
VI
Like a Prayer
Nara_Suri
Mayo de 2009.
Nos habíamos escabullido de la fiesta de manera sigilosa después de una hora y media en la fiesta de Amy, a quien no pareció importarle al estarse dando el lote con Matt que ahora era su novio. Sasuke toqueteaba mis piernas metiendo sus manos bajo mi falda, mientras nos morreábamos a placer dentro su auto. Yo había bebido un par de cervezas que me tenían con las mejillas rosadas, a la par que su lengua que jugaba con la mía.
-. Estas hermosa…- comentó apretando uno de mis pechos con su mano sobre la ropa.
-. Tu también estas muy guapo…-rompí nuestro beso, escapándoseme un gemido. Me acomodé un poco el pelo, intentando calmarme. -. ¿Nos vamos? - pregunté.
-. Como ordenes…-bromeo. Miró el reloj del auto y se puso en marcha. -. ¿Qué te apetece hacer? - me miró con picardía sabiendo bien que era lo que le apetecía a él.
-. Pues no hay mucho que hacer en este pueblo…- me hice la tonta.
-. ¿Vamos a mi casa?-preguntó pasando su mano por mi muslo desnudo y susurrándome sensualmente al oído.
-. Podemos ir luego…-comenté. -. Me han dado permiso hasta tarde y nos salimos temprano de la fiesta.- él me miró extrañado. -. Vamos al malecón por un helado…- le di un beso en la mejilla y el Uchiha se puso en marcha.
Durante el camino Sasuke estuvo callado. Realmente no era un hombre muy hablador, aparte que sabía que no habernos ido a su casa lo tenia un poco inquieto. Debo decir que tenerlo comiéndose la cabeza me divertía a montones. Acaricié su pierna de manera cariñosa y él me respondió el gesto acariciando su mano con ternura.
-. Porque estas tan callado bebé…-ya habíamos comprado nuestros helados y caminábamos de la mano por el malecón.
-. Sabes que no hablo mucho- se encogió de hombros.
-. ¿Me das?- lamí su helado para ponerlo de nervios.
-. Muy graciosa…- dijo con ironía. -. Bien sabes que eso, tratándose de ti, no me da asco.- lamió un poco de helado de mis labios luego de darme un beso corto.
-. Buuu, era divertido cuando te enojabas.- le bromeé.
-. Pues me enojaba porque no sabia lo rica que era tu boca.- me dijo con tonito seductor. -. No me dabas besitos ni nada…-
-. Mi boca ya no solo te da besitos…- lamí sugerentemente mi helado y el entendió el mensaje.
-. A mi me encanta todo lo que me haces con ella…- me dio otro beso corto. prometiste que hoy jugaríamos…- dijo haciendo alusión a nuestro encuentro del medio día.
-. ¿Y a que quieres jugar amorcito?- le pregunté haciéndome tonta.
-. Podríamos volver al auto y mostrarte a que quiero jugar….-
-. ¿Ah si?- le miré con picardía. -. Podrías darme un pista…- me senté en una de las bancas.
-. Una pista ¿Cómo? Corazón…-
-. Puedes contarme por ejemplo, en que consisten esos jueguitos en lo que yo termino mi helado…- dije arrebatándole el suyo, dado que el mío se había terminado.
-. Que grosera eres…ese era mi helado…- puso su brazo alrededor de mis hombros y su otra mano en mi rodilla.
-. Pero ahora es mío…- dije disfrutándolo. -. Entonces me vas a contar ¿A que quieres jugar?-
-. A hacerte cositas placenteras…- susurró, haciendo que el calor se me subirá. -. Acuérdate que hoy tomamos esa pastillita tan mona…-dibujó un infinito con sus dedos en mi rodilla. -. Aparte que estas preciosa, me muero porque termines ese helado y nos vayamos al auto…- me mordí el labio mientras escuchaba. -. Allí puedo tocarte ese escote que me tiene loco, besarlo…magrearte los pechos, sobarte entre las piernas…hasta que te corras y aceptes mi invitación a ir a la casa…-
-. ¿Y no quieres que yo haga nada por ti?-le pregunté.
-. Puedes hacerme lo que tu quieres princesa…- su mano rozó suavemente mi pecho.
-. Amor aquí no…-le pedí disfrutando su caricia.
-. Perdón…- se excusó. -. Estoy en poco excitado- reconoció.
-. Eso veo…- sus pantalones lucían ajustados.
-. Es que estas tan linda…-la tiranta de mi blusa cayó por mi blusa.
-. Nada mas me estas diciendo eso para meterte en mis bragas…-le bromeé.
-. Yo no digo mentiras y lo sabes, si te lo digo es porque estas hermosa.- acomodó el tirante en su lugar. -. Además…aunque es cierto que quiero meterme en tus bragas, la verdadera razón que te encuentro tan hermosa…¿Sabes cual es?- preguntó. -. Que yo te amo más que a nada en este mundo Sakura.-
-. Yo también te amo…-dije casi terminando tu cono de helado.
-. Lo sé.- dijo el muy presumido. -. Pero también sabemos que yo soy quien más te ama de los dos.- me arrebató lo poco que quedaba del helado y se lo engulló de un solo bocado.
-. ¡Sasuke!- me quejé.
-. Era mío desde el principio…-dijo aun con la boca llena.
-. ¡Pero yo me lo estaba comiendo!- protesté.
-. ¿Qué tal si te lo compenso con besitos?- me dijo el muy cara dura.
-. No, no quiero darte besos.- crucé mis brazos en mi pecho mostrándole que estaba enojada.
-. Dame un beso, ándale. Soy tu bebé y debes cuidarme.-No podía resistirme a Sasuke hablando como un bebé. -. Siempre me descuidas y me maltratas…- dijo en mal chiste.
-. Tonto…-le di un besito cortito en los labios.
-. Tonto me tienes bonitas…- me recostó en su pecho. -. ¿Nos vamos al auto?-
-. ¿No podemos quedarnos un rato así?- pregunté. Él asintió.
Descanse en su pecho mientras el jugaba con mi cabello y su otra mano me acariciaba la espalda tiernamente. Le di un beso suave al que el moreno correspondió gustoso rosando su nariz con la mía luego de despegar los labios.
-. ¿Alguna vez te he dicho que eres el amor de mi vida?- soltó casual.
-. Algo hay de eso…-bromee.
-. Es enserio…- me estrechándome contra él. -. Si te hicieras una idea de cuanto te amo, probablemente huirías de mi. -
-. No es que quiera arruinar el momento bebé…pero me estoy muriendo de calor.-
-. Pues yo te invité a mi auto- me dio otro beso. -. También te invité a mi casa a jugar…-
-. Tonto…- le dije. -. Vamos al auto, me muero de calor.-
Caminamos de la mano unos pocos metros hasta su auto, tomados de la mano. Mi corazón latía fuerte pesando en los feliz que me hacía compartir estos momentos con Sasuke. Me parecía mentira que en unos cuantos meses se fuera a China. Cada día que pasábamos juntos era un anuncio de la cercanía de su partida. No había lugar a reclamos, ni a llanto, sabia que Sasuke se iría antes de meternos en esto.
-. ¿En que piensas?-la mano de Sasuke me rozó el muslo cariñosamente. Había conducido en silencio hasta la playa cercana, y se había estacionado frente.
-. En nada…- fingí un sonrisa.
-. No creo que en nada…mentirosita-me dio un par de palmaditas suaves.
-. En nada importante amor…- me incliné a darle un beso, a lo que el moreno me correspondió. -. ¿Y eso que vinimos a la playa?- intenté cambiar el tema para deshacerme de esta sensación horrenda.
-. Pues, estamos fuera del calor. Se que te gusta la playa de noche y pues…estamos los dos solitos.- me besó detrás de la oreja y me hizo estremecer.
-. ¿Solitos para darnos besitos?- le bromeé.
-. Bueno…eso me lo dirás tu bonita.- su mano subía por mi muslo y su boca jugaba con la mía. -. Si se te antojan otras caricias…- su otra mano libre estrujó uno de mis pechos sobre la ropa.
Me deje hacer mientras nos besábamos, sus manos estrujaban mis pechos, delineaban mis curvas y las mías buscaban su piel debajo de su camiseta. Intentaba aparta esa horrible idea de saber que dentro de poco mi chico se iría. Su boca bajó a mi cuello, mientras sus manos se colaban bajo mi falda. Un suspiro ahogado salió de mi boca cuando me besó el escote.
-. ¿Seguro estas bien?- me preguntó preocupado. -. Si no te apetece linda…paramos sin problema mi amor.- se relamió los labios, mientras mi pecho subìa y bajaba producto de la excitación.
-. No.- pedí. -. Estoy bien amor- me repasé el pelo detrás de las orejas un poco excitada.
-. ¿Quieres que vayamos a mi casa?- preguntó. -. Digo, no tenemos que hacer nada. Podemos ver una peli, jugar Smash, hablar- tomó mi mano y la besó con cariño.
-. Estoy bien amor…- me enterneció su propuesta, al ver sus pantalones abultados. -. De hecho…- me apoyé del respaldo de su asiento para arrodillarme sobre él y quedar sentada en sus caderas. -. Me estaba gustando montones…-puse sus manos en mi trasero y me acerqué a su boca.
-. Como me encantas preciosa…- metió sus manos bajo mi falda estrujando mis nalgas.
-. Y tu a mi…- reconocí poniéndole el escote casi que en la cara para que le lo besase.
El calor de me subió de golpe, mientras mi novio besaba la piel expuesta de mi escote y apretaba mi pecho. Mi sexo palpitaba y mis pezones de empitonaban presos del calentón, mientras jadeaba. Sasuke me ponía como nadie. Me sacó la blusa de un tirón y soltó mi sostén rápidamente. Su lengua se enredaba con la mía, y sus manos amasaban mis pechos libres.
-. Tócame…-le pedí excitada. Chupeteó uno de mis pezones, apretando mi pecho con una mano.
Guíe su mano libre hacía debajo de mi falda, para que tocase mi centro que lo reclamaba insistentemente. Él tocó mi sexo sobre las bragas arrancándome más de un suspiro. Podía sentir la humedad saliendo de mi interior empapando mi ropa interior, mientras él deslizaba dos de sus dedos haciéndome presión sobre el sexo.
-. Tócame…-imploré desabotonando su camiseta y besando su pecho.
-. Estoy tocándote…- me dijo con una sonrisa arrogante haciendo presión con sus dedos sobre mis bragas.
-. Quiero más Sasuke kun…- gemí en su oído.
-.¿Quieres que te toque así?- preguntó deslizando su dedo en mi canal vaginal, sin quitarme las bragas.
-. ¡Ah! ¡Sí!- gemí. Mientras mis paredes abrazaban su índice y el me penetraba suavemente.
Apoyé mi peso sobre el volante que aguantaba la espalda, bajando mis bragas hasta la rodillas, mientras mi novio besaba mis pechos desnudos y subió mi falda dejando a la vista mi sexo. Delicadamente empezó a acariciar mi abertura con dos de sus dedos, desde el clítoris hasta la entrada de mi vagina. Estaba cachonda perdida, empapada mientras disfrutaba. Mis gemidos eran audibles, Sasuke los apagó enrredando su lengua con la mía.
-. Estas hecha agua…- sus dedos se deslizaban un poco dentro de mi canal muy suavemente.
-. Que rico…- le dije al oído. Rompiendo nuestro beso -. Tócame ahí…-pedí.
La noche anterior Sasuke se había sentido terrible al juguetear con su dedo en mi interior, no obstante, en estos momentos me encantaba como su dedo corazón me penetraba rapidito y su palma chocaba deliciosamente con mi monte de venus y mi clítoris. Bajó el ritmo y la intensidad cuando le pedí que usara dos de sus dedos, a lo que me miró un poco inquieto.
-. ¿Estás segura? - su dedo corazón estaba dentro de mi y su palma rozaba mi sexo. La aprisioné con la mía para mantenerlo ahí.
-. Sí…- contesté ahogando el gemido.
Ambos entraron sin problema en mi excitado canal, quien lo recibió gustoso. El ritmo inicialmente fue suave, a lo que fue curvando un tanto sus dedos en mi interior. Me devoraba el cuello, y me sentía más salida que el pico de una plancha. En un instante, cuando sentía ese cosquilleo delicioso, él salió de mi interior.
-. Mírame bonita…- entró nuevamente a mi canal con sus dedos y me sobó el clítoris de arriba abajo con su mano libre.
La calentura de la situación estaba a tope. El placer era indescriptible y mis manos se enredaban entre sus cabellos sintiendo la fiesta en mi sexo. Me corrí en un orgasmo precioso y largo gimiendo su nombre en voz alta. Menos mal, que estábamos solos en la playa. Sus dedos solo salieron de mi interior cuando acabaron las contracciones.
-. Eso….eso fue magnifico…-le dije aun agitada subiendo mis bragas y bajando mi falda.
-. Casi me corro yo, solo de verte disfrutarlo así mi amor.- besó mis pechos que seguían duros y acto seguido se llevó los dedos a la boca. -. Vamos a mi casa…- pidió.
-. ¿Y tu? - me cubrí los pechos con el brazo mientras buscaba mi sostén. Sentándome de nuevo en el asiento del copilo. Su miembro parecía querer salir de sus pantalones.
-. Puedo esperar…- su mano acarició mi cara con suavidad mientras yo me acomodaba la ropa. -. ¿No te dolió?- preguntó.
-. No, amor.- mi sexo aun se contraía.
En cuanto estuve lista le di un beso cortito, lleno de complicidad natural. Puse mi mano en su bragueta como quien no quiere la cosa. Él sonrió poniendo su mano sobre la mía para que parase.
-. ¿No quieres?- pregunté.
-. Si quiero.- puso mi mano delante de su boca y me dio un beso. -. Vámonos a la casa…-sugirió.
-. Vamos pues..- me reí un poco.
Manipulé la radio mientras le moreno conducía hasta su hogar. Al no encontrar nada, busqué en el Ipod de mi chico que se encontraba conectado. Busqué mi carpeta y la puse en modo aleatorio. Los acordes de Supermassive Black Hole repicaron crispándome al vello. Los cabellos rojos de Sasori aparecieron en mi mente. Era mi canción. Nuestra canción. Hacia bastante que no le veía. Nuestro ultimo encuentro había sido unos días antes de empezar mi noviazgo con Sasuke. Se había ido a Irlanda un tiempo.
-. Odio esa canción- se quejó el Uchiha. -. Cámbiala, por favor.- pidió. Estaba de mal humor, él conocía de primera mano a quien me recordaba.
-. Esta bien…- no protesté.
Pasé la canción buscando darle gusto. Miré por la ventana buscando distraerme pero el recuerdo del pelirrojo no se iba. Desde que estaba con Sasuke no había vuelto a preguntarme por él.
-. ¿Todavía…?- vaciló un poco. -. ¿Todavía piensas en él?-
-. ¿En quien?- pregunté haciéndome tonta.
-. Bien sabes de quien te hablo.-dijo serio.
-. Pues no…- contesté. -. El único tío en el que yo pienso, es en ti.- busqué darle un beso, pero él no se inmuto y siguió mirando al camino. Por lo que se lo di en la mejilla.
-. ¿Hace cuanto que no os veis?-preguntó.
-. Hace un tiempo…-me mordí el labio.
-. ¿Te has visto con él mientras hemos estado juntos?-estaba serio.
-. No, no nos hemos visto.- mentí. -. Tampoco hemos hablando por teléfono o por MSN.-
Sasuke permaneció en silencio. Un sentimiento horrendo se estancó en mi pecho, era un palpito extraño. Él parecía permanecer tranquilo, conducía más lento de lo habitual y respiraba hondo. Estaba celoso, eso estaba claro. ¿Motivos? Los tenía de sobra. Si había alguien que pudiese hacerle frente a Sasuke era sin duda Sasori, mi primer amor adolescente.
-. ¿Estas…estas enojado?- me atreví a preguntar.
-. ¿Es que debería estarlo?- preguntó con ironía.
-. No, no deberías.- me enojé yo esta vez. -. Como tampoco tienes que contestarme así.- le rodé los ojos como cada que estaba enojada.
-. Hmp…- odiaba cuando empezaba con los monosílabos.
-. De hecho no entiendo… ¿Por qué coño tienes que ponerte así por una puñetera canción?- habíamos llegado a su casa.
-. No estoy así por una puñetera canción.- me dijo enojado pero sin levantar la voz.
-. ¡¿Entonces?!- ya estaba enojada, siempre he tenido muy mal carácter.
-. No me grites.- me pidió en un tono todavía neutral.
-. ¿¡Como coño no quieres que te grite!? ¡Estas haciendo un drama de una reverenda estupidez!- Sasuke solo suspiró.
-. Cálmate…- se quitó en cinturón de seguridad.
-. ¿¡Que me calme!?- estaba histérica.
-. Amor…de verdad no me grites.- volvió a pedir como un niño. -. No estoy enojado…pero no soporto los gritos y lo sabes. Hacen que me duela la cabeza.- se agarró la cara con las manos. -. Ya no estés enojada…- no le contesté nada aun tenia los brazos cruzados en el pecho.
Me quité el cinturón y me bajé del auto aun un poco alterada, caminado hacia dentro de la casa. Entre a la cocina y busqué un poco de agua para calmarme. Cerré los ojos respirando hondo. Sasuke abrazó mi cintura y puso su cabeza en el hueco de mi hombro. No lo aparté.
-. Perdón- me dijo estrechándome contra él. -. No me gusta pelear.- dijo hablando como bebé.
-. A mi tampoco…- le dije.
-. ¿Me das un beso y no nos peleamos más?-pidió. Yo asentí y giré mi cara hacía él para besarlo.
El beso empezó suave, pero poco a poco se hizo más intenso cuando mis manos se pusieron en sus mejillas y sus brazos liberaron poco a poco mi cintura, pudiendo girarme y quedar frente a frente. La diferencia de altura le obligaba a inclinarse un poco y sus manos agarraron mi trasero sin vergüenza. Su lengua se enredó con la mía y pronto la temperatura subió nuevamente entre ambos.
-. Vamos a mi cuarto…-sugirió. Mis manos estaban alrededor de su cuello.
Sasuke tomó mis piernas y me cargó, haciéndome rodear su cadera con mis muslos. Me besaba el cuello mientras nos llevaba al cuarto. Me tiró en la cama y acto seguido se puso encima de mi volviendo a atacar mis boca. Mis manos desabrochaban su cinturón y su bragueta mientras nuestras lenguas se enredaban.
-. No me gusta pelear contigo…- subió mi blusa y pasó su lengua a lo largo de mi abdomen desnudo haciéndome cosquillas.
-. A mi tampoco…- suspiré levantando las manos para que él me sacase la blusa, después que él se sentase y yo me sentara en su cadera. -. No me gusta que te pongas celoso…- besó mis pechos sobre el sostén acarició mis piernas bajo la falda.
-. Perdóname…- me pidió. Le saqué la camisa, a la par que me desabrochó el sostén liberando mis voluminosos pechos.
-. Sasuke…- gemí mientras el chupaba y besaba mis senos. Me descalcé las convers como pude.
-. Te amo preciosa…- me acostó de nuevo en la cama y empezó a bajar mi falda deslizándola por mis piernas. -. No te haces una idea de cuanto te amo…-
Me estremecía sobre las sabanas mientras él me besaba el cuello, los pechos y el abdomen. Como pude tiré de sus pantalones, que él terminó por sacarse. Acto seguido me dio un beso sensual, enredando su lengua y su mano se coló entre mis bragas acariciando mi sexo. De mi boca solo salían suspiros mientras mi novio me sobaba la abertura de arriba abajo. Estaba cachondisima dejándome hacer. El moreno tiró de mis bragas y me desnudó por completo.
-. ¡Sasuke!- grité extasiada. Mi amante había separado mis piernas, poniéndolas sobre sus hombros y deslizando su lengua entre mis pliegues. -. ¡Oh Sasuke kun!- besaba y lamía mi sexo empapado.
No tardé mucho en correrme. Sintiendo como toda mi vagina se contraía y se soltaba de un tirón. Ronroneé cuando el espasmo cesó y él se saboreo su buen trabajo.
-. Eres deliciosa…- me besó nuevamente en la boca, acostándose a mi lado. Mis mejillas se tiñeron de rojo.
-. Perdóname por gritarte…- dije cuando logré recuperar el aliento.
-. Estabas enojada…- me justificó. no debí ponerme así por esa canción…- se puso de lado.
-. Amor…estas un poco emocionado…-le bromeé acariciando su erección.
-. Eso es porque tu me pones así…- suspiró ante mi toque. -. ¿Me das un besito?- preguntó.
-. Si claro…- le un besito corto jugando con el elástico de sus calzoncillos.
-. Como que ese besito me gustaría más por aquí…-señaló su ombligo.
-. ¿Si?- me hice tonta tumbándole en la cama.
Me puse sobre él, sentándome en su ingle. Sintiendo su sexo caliente bajo mis nalgas, le bese lento jugueteando con mi lengua. Deslice mis manos por su torso trabajado y sus perfectos abdominales. Jodido Sasuke y su cuerpo de muerte.
-. Eres una diosa…-agarraba mi cadera y trasero con sus manos recreándose con la vista.
-. Mira quien lo dice…- pase mi dedo por la línea de su abdomen. -. Podría lavar mis bragas aquí…- lamí sugerentemente sus tetillas.
-. Desnúdame…-me pidió.
Me apoyé en mis rodillas para sostener mi peso y le saqué su ropa interior. Su pene emergió imponente e hinchado. Como estábamos, su cabeza rosaba ligeramente mi monte de venus, lo que le curvaba una sonrisa en el rostro. Se acarició un poco pegando la cabeza de su miembro a su vientre.
-. Siéntate preciosa…- me pidió invitándome. -. Tranquila…estará bien.- me dijo al verme no muy segura.
Un gemido se le escapó cuando mis pliegues abrazaron su longitud. Me mordí los labios antes el morbo de miedo de estaba sintiendo. Estábamos desnudos ambos, con nuestros sexos juntitos. Podía sentir su dureza, sus venas y su calor. Mis senos estaban duros y mis pezones erectos.
-. Esto es una pasada….-suspiró el moreno. -. Estas mojadísima…-
-. Y tu estas…muy duro.- me robó un beso cortito.
-. Muévete preciosa…- me pidió. -. Muévete lento sobre él…-
Empujé mi cadera hacia adelante y hacia atrás sintiendo una cosquillita morbosa recorrer mi sexo. Lo hice lento, tal y como me había pedido, dándome un gustito delicioso. Aunque a medida que aumentaba más en ritmo el placer aumentaba en mi centro. Me impulsé con mis manos sobre sus pecho y continué frotándome el sexo con el suyo.
-. Que rico…-Sasuke suspiraba pesadamente. -. Eres un vicio moviéndote…- su lengua pasaba por mi cuello devorándolo.
-. Me encanta…-suspiré. -. Se siente delicioso…- podía sentir mi pecho subiendo y bajando. Él agarró mis nalgas apegándome más hacía su sexo. -. Uhmmm….- mi lengua se enredó con la suya. Estaba cachonda perdida.-. Amor…creo que me corro.- no podía parar. -. Sasuke me ven…-ni siquiera pude terminar de hablar, porque ya había acabado contra su polla.
-. Que rico se siente tu orgasmo mi amor…-me bromeó mientras salía de mi letargo. -. Siento tu coñito contrayéndose…-
-. Idiota…- me reí acostándome a su lado aun respirando pesadamente.
-. ¿Creo que ahora me toca a mi, no?- se arrodilló entre mi piernas,
-. Amor no…- su miembro apuntaba directamente a mi sexo abierto.
-. Tranquila…- lo acomodó nuevamente entre mis pliegues. -. Haremos eso cuando tu quieras…- me dio otro besito y rodeo su trasero con mis piernas. -. Yo también quiero sentir rico…y hacerte sentir bien.-rozó su nariz con la mía. -. Pon tu manita aquí, para que no se salga y mírame…-
Acomodó mi mano sobre la cabeza de su miembro abrazado por los pliegues de mi sexo. Sus movimientos eran rápidos, sacándome suspiros enormes. Abrí más las piernas buscando mejorar sus movimientos.
-. Me voy a correr amor…- me dijo. -. Ya casi…te voy a mojar toda…- me dijo.
Un gemido ronco salió de su boca cuando el primer chorro de su corrida se estrelló contra mi mano que evitaba que su pene se saliese. El segundo su cayó sobre mi coño mezclándose con mis propios fluidos. Se recostó a mi lado cuando se acabó de venir visiblemente agitado.
-. Eso estuvo…una pasada.- su mano le tapaba el rostro, visiblemente agitado. Ambos estábamos sudados suspirando pesadamente.
Sentí mi sexo viscoso, aun agitada y algo picada del gustito que me había dado al frotar nuestras entrepiernas. Su pene estaba semierecto y su cuerpo perlado de sudor. Con las prisas habíamos olvidado encender el aire acondicionado. Busqué el mando en su cajón del nochero a mi derecha y lo encendí.
-. ¿Estas seguro que no pasa nada?- le pregunté metiéndome entre las sabanas cubriendo mi desnudez.
-. Seguro amor…- se metió entre las cobijas conmigo dándome un besito en el hombro. -. Solo tenemos que estar atentos de tomarla a la misma hora.- acarició mi tripa bajo la sabana y besó mi cuello. -. Pero uff…amor para mi fue una pasada. Que morbo.- solté un suspiro al sentir sus dedos acariciar mi sexo.
-. Mmmm….a mi me gustó también- cerré los ojos mientras mi cuerpo se volvió a encender.
-. ¿Si te gustó?- me dio un mordisquito en el cuello.
-. Ujummm….-suspiré.
-. Esto también me está dando un morbo de miedo…-comentó acariciando a lo largo de mi coño. -. Siento como te mojas…como suspiras…como te estremeces…-me susurró al oído. -. ¿Te está gustando preciosa?- su dedo corazón me penetraba suavecito.
-. ¡Sasuke!- gemí.
-. Tus pechos me vuelven loco…- bajó un poco la cobija y bajó con sus besos sin dejar de tocarme. -. Quiero que goces mi amor…- su pulgar repasaba mi clítoris rápidamente. -. Ya estoy duro de nuevo…- guió mi mano hasta su pene que estaba firme de nuevo, lo acaricié suavemente disfrutando de sus toques.
-. Tienes una carita de vicio…-mis piernas se retorcían abriéndose más para su toque.
Mi orgasmo fue prolongado pero silencioso, en un gemidito ahogado que me hizo tirar la cabeza hacia atrás. Su dedo seguía dentro de mi y apreté las piernas dándole una sonrisa cómplice como quien no quiere que se vaya. Me robó un beso en los labios, mientras mi mano volvía a acariciar su falo.
-. Te ves hermosísima…- su frente estaba junto a la mía. Liberé su mano y él se llevó sus dedos mojados hasta su boca.
-. ¡Sasuke!- le reclame escondiendo mi cara entre las cobijas.
-. Me encanta tu sabor…- se relamió los labios y se acercó para besarme.
El Uchiha me besó lentito, poniendo su cuerpo sobre la mío y dejando que mis manos se deslizasen por su espalda ancha. Me hacía cariñitos con su nariz mis piernas rodeaban sus caderas sintiendo su erección presionar contra mi coño.
-. Te amo tanto…- me miraba a los ojos intensamente. -. Joder Sakura…no supe cuando te me metiste tan dentro.- confesó.
-. Yo también te amo…- apreté el agarré con mis piernas.
-. No hagas eso chiquita…-me rozó nuestros sexos. Mis manos agarraron su culo firme. -. Me muero por hacerte mía…- estaba muy sensible ante tanto roce. -. Me encanta el calor de tu sexo…-
-. Me gusta así…- nos estábamos rozando de nuevo, el movía su cadera restregado su erección contra mi. Yo moví mis caderas en circules poniéndole más morbo al roce.
-. ¿Quieres guerra de nuevo preciosa?- el roce era otro tipo de sensación.
-. Siento muy rico bebé.- confesé.
-. Yo tengo ganas de comerte enterita…- me dio un besito. -. Pero estoy apunto de correrme de nuevo…- eso me prendió mucho mas. -. Me encantaría hacerlo en tus pechos…-los apretó con violencia.
-. Son tuyos…- se liberó de mi agarre.
Sasuke se sentó en la cama y descubrió de desnudes de las cobijas. Su erección estaba a tope, gruesa e hinchada, brillante del rose con mi sexo. No me llevó mucho tiempo entender lo que quería. Me acerqué entre sus piernas dándole un lametón de la base a la punta como si fuera una paleta dándole una risita cómplice. Acto seguido engullí su longitud en mi boca empezando a darle una mamada.
-. Ponla aquí…- amasó mis pechos. -. Entre ellos…-
Había leído algo al respecto en aquellas revistas pervertidas que tanto le gustaban a Amy sobre como complacer a tu chico. Yo apretujaba su miembro entre mis senos subiendo y bajando con ellos por su longitud, ocasionalmente metiéndolo en mi boca. El moreno no duró mucho llenándome los pechos de su corrida, ya no tan copiosa. Lamí la cabeza antes de retirar su miembro.
-. Eres una pasada de mujer…- fue el quien me beso, aun con su sabor en los labios.
-. Me alegra que la pases bien conmigo.-se acostó de nuevo en la cama metiéndose entre las cobijas y acercándome a su pecho.
-. Preciosa, no hay forma alguna que yo no la pase bien contigo.- me dio un beso en la frente mientras yo le abrazaba. -. Eres hermosa, sexy, divertida…-
-. O sea que solo la pasas bien conmigo cuando nos desnudamos…- dije para picarle.
-. Para nada…-aclaró. -. Me encanta estar contigo. Con ropa, sin ropa. Jugando smash o corriéndome sobre ti. Todo contigo es fabuloso amor…- sus manos se enredaron en mi pelo. -. Valoro mucho nuestra complicidad, poder hablar de todo contigo. Y bueno, me encanta nuestra química sexual también…-
-. ¿Química sexual?- le miré extrañada.
-. Sí, química sexual.- me dio un beso en la boca cortito. -. Nos hemos entendido, sexualmente.- explicó.
-. ¿Ah si?- pregunté.
-. Por supuesto…-
-. ¿Y que te hace pensar eso?-mordí su oreja suavemente.
-. Como tu cuerpo reacciona.- se puso sobre mi nuevamente. -. La forma en que tu piel se eriza cuando la toco. – pasó su mano por mi muslo desnudo. -. Lo sensible que son tus pechos a mi toque- miré hacía mis senos pegachentos de su corrida. -. Lo mucho que te mojas…- su lengua se enredaba con la mía.
-. Pues…tu también te prendes conmigo.- acaricié sus nalgas desnudas. -. Ahora por ejemplo, estas firme de nuevo.- podía sentirlo sobre mi vientre.
-. ¿Ves? Tenemos muchísima química…- se rio arrogantemente.
-. ¿Ah sí?- su boca bajaba por mi cuello.
-. Bueno, puede que también tu seas una pervertida de cuidado.-su mano buscó mi sexo desnudo.
-. Creo que tu tampoco eres un santo.-
-. Quiero darte muchos besitos…- mordió mi barbilla. -. Ponte boca abajo.-
Sasuke se acostó a un lado dándome vía libre a girarme sobre mi costado. Nos miramos cómplices cuando, él decidió descubrir nuestra desnudes y pasar su lengua a lo largo de mi columna vertebral haciéndome estremecer. Un gemidito salió de mi boca mientras él me besaba la espalda y magreaba mi culo a placer.
-. Mira como te pones princesa…-mencionó al ver mi piel de gallina. -. ¿Estas caliente bonita?-
-. Sí.- me apretó los glúteos separándolos.
-. Uff…-su dedo corazón jugueteó entre ellas.
-. Sasuke…-suspiré ante su toque.
-. Que caramelito eres mi amor…- me susurró al oído sin dejar de estimularme. -. Ponte en cuatro, como al medio día…-me dijo al oído.
Algo caliente se encendió dentro de mi, y eso que yo estaba cachonda perdida. Le hice caso, arqueando mi espalda dejándole el culo empinado a su entera disposición. Separó un poco más mis piernas y untó mi ano con algo de crema de manos. Giré la cara para mirarle y él me estampó un beso erotiquisimo. Su dedo corazón intentaba penetrar mi ano a la par que podía oír como se jalaba la polla.
-. Aprietas muy rico…- me dijo mientras mi ano se contraía. Estaba agitado mientras se hacía una paja. -. Quiero correrme sobre este traserito tan sexy…-
-. Uhm…es tuyo amor.- mi ano se dilataba con sus sensuales toques. Un segundo dedo, quería entrar mientras le otro entraba y salía de mi asterisco.
-. Que pasada mi amor…mira nada más como se afloja esta preciosura…- el sonido de su las caricias sobre su polla me tenia a 100.
-. ¿Estas sintiendo rico bebé?- le pregunté. El segundo de sus dedos entró a penetrarme. -. Porque yo si…tócame si quieres que estoy muy mojada…- le advertí.
Sasuke paró de tocarse y sacó sus dedos de mi ano para abalanzarse sobre mi un león hambiento, me estrechó contra su cuerpo caliente y apretó mis pechos desesperado. Besó mi cuello y nos fue acomodando sobre nuestro costado derecho, de tal forma que mi cuerpo se acoplaba al de él. Levantó mi pierna izquierda abrazando su cadera con ella y acomodando su pene desde atrás, entre mis labios. Estaba como una puta moto sintiéndolo. Tenia ganas de decirle que me hiciera suya en ese instante.
-. Me vuelves loco…- confesó. -. Esto no es ni por asomo lo que imagine que sería…- balanceé suavemente su cadera y su pollón me rosaba deliciosamente. -. Apriétame con tu piernita, para que se sienta más apretadito…- yo sonreí cachonda. -. Que pasada eres mi amor…-
-. Amor me siento muy salida…- acaricié mis pechos con mis manos.
-. Mi viciosita…date placer con tus deditos…- me pidió tomando mi mano para meterse dos de mis dedos a la boca. -. Quiero que te pongas perdida del vicio…que me pidas que te coja…que te acabe a pollazos…- empecé a tocarme de oírle decir chanchadas. -. Ya me imagino lo que vas a gozar cuando te la meta…-
-. Ahorita estoy gozando mucho…- podía sentir tan cerca mi orgasmo.
-. Y yo también princesa…siento como te dilatas…-sus movimientos eran un poco más torpes, su orgasmo estaba muy cerquita.
-. Córrete bebé…- pedí. -. Porque yo me estoy….-no pude completar la frase porque mi orgasmo me golpeó. Acto seguido sentí su leche bañándome el sexo y el trasero.
Nos besamos como pudimos, aun agitados. Sasuke liberó mi pierna por lo que pude girarme.
-. Te amo…-me dijo.
-. Te amo…-contesté de vuelta.
Él me acunó en su pecho, cuando me giré para quedar frente a frente desnudos. Sasuke enterró mi cara en mi pelo repartiendo besos sobre mi cabeza, repasando mis nalgas con su mano.
-. No sabes cuantas veces soñé estar así contigo.- confesó. -. Mi chiquita preciosa…-
-. Pervertido…-le bromee.
-. Así me amas…-
-. Creo que voy a necesitar un baño, otra vez…-
-. Suena muy rico eso…- buscó mi boca para darme un beso. -. ¿No me convidas a ir contigo?-pidió como un niño pequeño.
-. ¿y tu para que quieres ir conmigo?-le pregunté con picardía.
-. Para supervisar que tan bien te bañas…- dijo irónico.
-. Que gracioso…-rodee mis ojos ante su comentario.
-. Es chiste bonita- quiso besarme y le hice la cobra. -. Grosera- me dijo.
-. Grosero tu…- arrugué la boca a lo que él me dio un besito.
-. ¿Quieres saber a que quiero ir contigo, groserita?- se puso sobre mi cuerpo asegurando mis muñecas con sus manos sobre mi cabeza. -. A seguirte haciendo guarradas…- sonreí con picardía.
-. ¿Y que te hace pensar que quiero que me las hagas?-le reté.
-. ¿Qué tal si le preguntamos a este cuerpecito?-me dio un beso cortito entre los senos. -. Podemos preguntarle a tu boquita…- se acercó a darme un beso fogoso, enredando su lengua con la mía. -. A estas orejitas tan monas…-mis manos seguían inmovilizadas mientras el daba mordisquitos en mi oído. -. A este cuello delicioso…- su lengua lamió mi cuello. -. A estos pechitos llenitos…- chupeteó como un crio mis senos.
El sonido de la vibración en el suelo me sacó de mi letargo, cuando la lengua de mi novio paseaba a sus anchas por mi abdomen y hacía círculos sobre mi clítoris.
-. Amor…-dije débilmente.
-. Mmm…- sus movimientos no pararon.
-. Amor…- volví a llamarle. -. ¿Dónde está mi teléfono?-
-. ¿Qué importa?-
-. Amor…- volví a llamarle. -. Amor…- intenté zafar el agarre de mis manos.
-. Dime linda…-
-. Amor, esta vibrando un teléfono. No se si es el tuyo o el mío.-
-. Shh…- paró de enloquecerme y se recostó a mi lado. -. Mikoto…- le contestó a su madre. La calentura se me bajó de una vez. -. En la casa…-agarró uno de mis pechos sin inmutarse, tuve que taparme la boca para no gemir. -. Con Sakura jugando…- lamió mi cuello y me siguió acariciando. -. No, y no te importa- lo miré mal, odiaba la forma como a veces le hablaba a su mamá. -. Ya te dije que no. ¿Por qué siempre preguntas esas tonterías?- sus dedos bajaron por mi sexo. -. Te hablo así porque me desesperas. - intenté quitar su mano. -. Sí, los vi. Y ya…no tengo ganas de seguir hablando.- se llevó los dedos a la boca. -. Sí, sí. Adiós.- colgó el teléfono.
-. No tienes que ser tan grosero con tu mamá.- le reté.
-. No fui grosero.- me hizo un puchero.
-. Si lo fuiste.-
Ambos estábamos desnudos en la cama, yo aun lo miraba con algo de reprobación y el hacía pucheros de niño chiquito. Buscó mis pechos para recostarse.
-. Consiénteme…-pidió.
-. No tienes que ser tan borde con tu mami, amor.- empecé a sobar su cabello.
-. Ella solo pregunta estupideces.- dijo hablando como bebé.
-. Amor…tu mami no pregunta estupideces.-
-. Sí. Solo anda pendiente de si tu y yo tenemos sexo o no.- eso me dio risa, él empezó a darme besos en los pechos.
-. Hay amor…- me reí. -. Creo que es normal ¿No?-
-. Pues lo que tu y yo hagamos en nuestro asunto.- buscó mi boca. -. Su única preocupación es que terminemos con bebito.-
-. A mi también me preocupa eso.-
-. A mi no…- odiaba cuando me decía eso. -. Si por mi fuera te haría tres ahorita mismo.- rodeó su cintura con mis piernas.
-. No…- me quejé.
-. Sí, unos trillizos.-
-. Que graciosito andas.-
-. No solo estoy graciosito. Sino además… me tienes malito.- agarré su trasero juguetona. -. Paso todo el día malito.-
-. ¿Si?- le bromee.
-. Sí, te pones esas falditas cortitas o esos shorts apretaditos. Además, me enseñas esas tetitas y quieres que yo me porte bien.- besó mi cuello.
-. Tocara no volvértelas a enseñar.-
-. No…tienes que…- chupeteo mis pechos. -. ¿Cómo me vas a privar de estas bellezas?-
-. Vamos a bañarnos.-
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