Capítulo 44: Voy a proteger su sonrisa ¡El gran juego de Cancer!
Cancer estaba intentando con todas sus fuerzas no sonreír ante la escena que estaba viendo. Cuando la noche anterior Gemi y Demi habían aparecido en el castillo, Leo había ordenado una reunión de emergencia. Nadie había pensado que el gran Gemini pudiese llegar a tener problemas con las Pretty Cure y sin embargo ahí estaba, herido por el ataque de una de ellas y con su plan maestro hecho trizas. Como le divertía ver a su compañero ahora sentado en un rincón, sus dos mitades susurrando entre ellas. Leo lo miraba con cuidado preocupada de que su compañero estuviese a punto de cometer una estupidez.
- Sin duda es una sorpresa –comentó Taurus mientras se sentaba junto a Cancer–. Pero apuesto a que te lo estás pasando muy bien.
- ¿Estás de broma? Esto es lo mejor que podía haber pasado –finalmente sonrió el niño–. Tan solo mira la desesperación que lo cubre, es tan divertido.
- Todos somos compañeros aquí –le llamó la atención Leo–. No deberías alegrarte por su derrota.
- Pero tienes que admitir que se lo tenía muy creído –se burló Cancer–. Estoy seguro de que tú también te alegras en el fondo.
Leo apareció de repente delante de Cancer. La mujer había sido tan rápida que el niño apenas la había visto e intentó alejarse ante la sorpresa. Pero entonces Leo lo agarró por el cuello levantándolo sin apenas esfuerzo y con una feroz mirada. Cancer casi podía ver las fauces de un león a punto de comerlo.
- Yo nunca me alegraré por la desgracia de un amigo.
Soltó a Cancer dejando que el niño cayera como un peso muerto en el suelo. Ella se dio la vuelta mientras Taurus simplemente se encogía de hombros. Cancer maldijo entre dientes pero no era tan estúpido como para ir contra Leo. Su líder podía hablar todo lo que quisiera del honor y demás pero todos allí eran iguales. Cancer estaba empezando a hartarse de sus maneras dignas. Sonrió pensando que quizás había una forma de mostrar que su forma de pensar era la más correcta. Si conseguía resistir el ataque de las Pretty Cure y derrotarlas, tanto Leo como Gemini tendrían que admitir que Cancer les había superado. Sería un juego extremadamente divertido y ya tenía una idea de quién iba a ser su mayor objetivo.
A pesar del hermoso día que hacía fuera, las chicas estaban apiñadas en el salón de Sylvia rodeadas de libros de textos. Viendo como los exámenes se acercaban, Clara había decidido convocar un par de reuniones de estudio para que todas pudiese ayudarse entre todas. O más bien para asegurarse de que Sylvia estudiaba lo suficiente para sus exámenes. Bibiana había decidido unirse a ellas para así también aprovechar el área de estudio. Dado que Martha tenía el día libre, Sylvia había ofrecido su casa como lugar de reunión. Elyon y Keyla había llegado apenas una hora antes y ya estaban rodeadas de apuntes y libros por todos lados.
- ¿Qué tal si nos tomamos un descanso? –ofreció Keyla–. No puedo concentrarme con todo esto.
- Cuando terminéis de estudiar un tema entero entonces tendremos un descanso –declaró Bibiana decisiva. Keyla se giró para quejarse a Elyon pero la vio sonriendo a su móvil.
- No se permite hablar con novios –dijo Keyla quitándoselo.
- ¡Oye!
- Tú y Allen podéis hablar después –se burló su amiga–. Ahora tienes que sufrir con nosotras.
- Lo siento –se disculpó Elyon–. Es que mañana Allen y yo vamos a ir a ver a Tony.
- Un momento, ¿no ibas a ayudar a Vlady con los niños este fin de semana? –preguntó Clara.
- Vaya es verdad… y también tengo que revisar los informes del club…
Elyon frunció un tanto el ceño al sentirse culpable por haber olvidado su compromiso. Lo cierto era que ya hacía algún tiempo que le estaba costando balancear todos los aspectos de su vida. Entre los exámenes, sus amigas, el club, los niños, Allen y ser una Pretty Cure, Elyon tenía la sensación de que cada vez tenía menos tiempo para hacer nada. Sus responsabilidades solo aumentaban y eso no había más que agobiarla. Viendo como su amiga parecía un tanto afectada por todo, las chicas decidieron dar un descanso. Elyon se ofreció para ir comprar algo de comida y así despejarse un poco con un paseo. Mientras caminaba por el barrio, se fijó en todas las personas con las que se cruzaba y notó que todo el mundo parecía muy ocupado corriendo de un lado a otro. A ella siempre le había parecido que la gente debería fijarse más en el paisaje que les rodeaba, pero ahora los entendía un poco mejor. Se preguntó si algún día ella también pasearía de forma tan apresurada, ajena a la belleza que le rodeaba.
- Son tan bonitas –comentó mientras se arrodillaba para ver unas flores–. Y sin embargo nadie les presta atención.
- Estoy de acuerdo, Cure Star –dijo de repente una voz detrás de ella–. Por eso los juegos son tan divertidos. Si lo pones en un juego todo el mundo le prestará atención.
Conociendo muy bien de quien se trataba la voz, Elyon se giró con el espejo en alto para encontrar a Cancer sonriendo de oreja a oreja. El chico se elevó en el cielo con una gran ventisca tras él. Un extraño aura latió por toda la ciudad y pronto Elyon vio como la gente desaparecía a su alrededor.
- ¿Qué has hecho? ¿Qué significa esto?
- Vamos a jugar a un juego, Cure Star –sonrió Cancer–. Tienes 30 minutos para encontrar a tus amigas. Las he escondido por toda la ciudad así que tendrás que ser rápida. Si las encuentras antes, te daré mi medallón, sino tendrás que darme el Ofiuco.
- No pienso seguir tus juegos –Elyon elevó el espejo.
"¡Pretty Cure, Power of the Cosmos! ¡Change it!"
"¡La luz de las estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star!"
Cuando la luz de su transformación se disipó, Star se encontró con que Cancer ya no se encontraba a su alrededor. Suspiró y se giró lista para correr hacia la casa de Sylvia. Su velocidad de guerrera le hizo llegar allí rápidamente, pero para su horror sus amigas no estaban allí. Star comprendió entonces que lo que decía Cancer era real. Sin perder ni un segundo, comenzó a correr por toda la ciudad para buscar a sus amigas. El lugar estaba completamente desierto, como si todo el mundo hubiese desaparecido. Pero por más que Star buscaba no conseguía ver ninguna pista de dónde podían estar sus amigas. El tiempo se le estaba agotando y tenía la sensación de que había algo que se le escapaba.
- Piensa, Star, ¿dónde pueden llegar a estar? –se preguntó desesperada.
Si sus amigas desaparecían por su culpa, Star jamás se lo podría perdonar. El miedo comenzó a invadirla mientras su velocidad disminuía. La ciudad era demasiado grande para ella sola y apenas le quedaba tiempo. Además de que sus amigas podían estar en cualquier rincón escondidas sin que pudiese encontrarlas a simple vista. Desde un edificio cercano, Cancer sonreía al ver como Star comenzaba a desesperarse. Si conseguía hacerla entrar en pánico lo suficiente, su ataque no tendría la suficiente fuerza y podría acabar con ella en segundos. Cuando ya solo quedaban cinco minutos, Cancer se apareció frente a una derrotada Star que se había sentado en la misma acera donde Cancer había aparecido antes. La guerrera tenía la mirada gacha.
- Ríndete –le dijo Cancer–. Ni siquiera ese positivismo enfermizo te puede ayudar ahora –comentó él.
- Yo… tengo que protegerlas.
- ¿Tú? Eres la Pretty Cure más débil de todas –se rio Cancer–. ¿A quién vas a proteger tú? Ni siquiera puedes encontrarlas.
- Pero… yo…
- Admítelo, eres una inútil, jamás podrán conseguir hacer nada –el villano sonrió mostrando sus dientes afilados–. Pobre, pobre Star. Se creía que podía protegerlos a todos cuando ni siquiera podía protegerse a sí misma.
- ¡Yo puedo protegerlos a todos! –Star se levantó para intentar golpearlo, pero Cancer la esquivó sin problemas y la golpeó hacia el otro lado de la calle.
- No puedes proteger nada –se puso muy serio–. Esa forma tuya de pensar me molesta muchísimo. Yo antes era como tú, siempre pensaba que podía protegerlos a todos –le lanzó una ráfaga de viento que la echó hacia atrás–. ¡Pero estaba harto! Un día tras otro siempre había algún peligro y se suponía que yo tenía que protegerlos a todos. ¡Yo nunca pedí protegerlos! ¡Ellos me impusieron ese papel! ¡Yo solo quería jugar!
Su furia empezó a aumentarse más y más mientras Star intentaba protegerse con su escudo sin conseguir detener demasiados ataques. En el ataque de furia de Cancer pudo ver la angustia que sentía por dentro. Aquel niño apenas había tenido tiempo de disfrutar de su vida cuando le encomendaron una tarea demasiado dura. Por un segundo, Star fue capaz de ver al Cancer del pasado, un pequeño niño sonriente que le tendía la mano. La visión le dio la determinación que buscaba y saltó hacia arriba esquivando los ataques. Ella empezó a bajar en dirección a Cancer y este se pensó que iba a atacarlo. Sin embargo, Star se envolvió en su escudo para detener la primera ráfaga y consiguió acercarse lo suficiente como para abrazarlo.
- ¿Q-qué estás haciendo? –gritó Cancer.
- Tú estás sufriendo, lo puedo ver en tu interior –sonrió Star–. Pero no te preocupes, yo te ayudaré.
- ¿Y quién quería tu ayuda? ¿Acaso de verdad piensas que puedes protegerlos a todos?
- Esa no es la cuestión –una cálida luz empezó a salir de Star mientras la dimensión que les rodeaba comenzaba a desmoronarse–. No importa si puedes o no, lo importante es si estás dispuesto a esforzarte.
Cancer la miró durante unos segundos con esperanza en los ojos, pero este pronto se volvió una furia total que la impulsó hacia atrás y rompió la dimensión en la que estaban. Las demás Pretty Cure aparecieron agarrando a Star, tranquilizando a su compañera. Cancer había mentido y a la única que había atrapado era a Elyon en una dimensión de viento. Sin embargo, ahora que sus sentimientos y su furia estaban descontrolados, un enorme temporal empezó a azotar la ciudad sin descanso.
- Pretty Cure –rugió Cancer–. Vosotras no tenéis ni idea. Protegerlos a todos, que cosa más estúpida.
- ¡No es estúpida! –dijo Star todavía brillando–. Es normal querer proteger a aquellos que te importan incluso si no eres lo suficientemente fuerte. Porque lo que importan son los verdaderos sentimientos de tu corazón.
- ¡Tú no puedes proteger nada!
- ¡Sí que puedo! –Star invocó el Cosmic Sceptre lista para atacar–. ¡Yo voy proteger las sonrisas de todos!
"Poder de las estrellas… La tiara de las estrellas limpiará tus pecados… con la rapidez de mi amabilidad… ¡Pretty Cure Star Crown!"
El ataque golpeó de lleno la energía que Cancer estaba emitiendo. El villano empezó a concentrar ese poder intentando superar el ataque de Star. Aunque el rayo de luz comenzó a retroceder pronto las chicas pusieron su mano en la espalda de Star emitiendo más poder al ataque. Cancer vio como su ataque estaba siendo superado y pensó en marcharse rápidamente antes de que le golpease. Pero entonces un recuerdo chocó con su mente, figuras de aquellas personas que había intentado proteger tanto, sonriéndole con cariño. Cancer dejó caer los brazos y el rayo le golpeó de lleno, borrando su existencia y dejando caer su medallón con un sonido metálico. Star se quedó mirándolo un rato hasta recogerlo del suelo.
- No era un mal chico –susurró.
- Estoy segura de que no lo era –comentó Planet.
- Pero tomó las decisiones equivocadas –dijo Sun.
- Tú le has ayudado a dejar eso atrás –la animó Moon.
- Lo sé –Star sonrió–. Sé que pronto tendré más y más dificultades, pero quiero seguir mirando hacia el futuro con una sonrisa para poder proteger aquello que más quiero –las chicas le devolvieron la sonrisa y la rodearon en un cariñoso abrazo.
Próximo mes: Capítulo 45: ¡Confía en mi conocimiento! La brillante Clara
