Capítulo 46: ¡Debes estar alerta! Bibiana a toda máquina
El sonido de los cañones de confeti le había dejado el oído un tanto tocado a Bibiana cuando había entrado a su fiesta "sorpresa". El factor sorpresa había sido completamente nulo hacía ya semanas pues Elyon no paraba de preguntarle cual era su tarta favorita y estaba bastante segura de que Sylvia y Clara habían hackeado su ordenador. Mientras estaba sentada en su casa con sus invitados hablando mientras comían la tarta tan deliciosa que había traído Elyon, Bibiana no pudo evitar pensar lo distinto que era esa imagen de la de hace años. Tras su caída como Cure Planet apenas había celebrado su cumpleaños. La tristeza y el arrepentimiento eran demasiado profundos como para disfrutar de algo así. Pero ahora era distinto. Desde el momento en el que conoció a Sylvia en la biblioteca su soledad empezó a aplacarse. Y después cuando descubrió que ella era Cure Planet, las demás habían hecho todo lo posible por sanar sus heridas y darle una nueva oportunidad. Bibiana jamás podría agradecerles suficiente el hecho de que le hubiesen traído de nuevo una esperanza que ya creía perdida.
- Bibi –Sylvia frunció el ceño–. Se supone que es tu cumpleaños, no puedes quedarte ahí pensando sola.
- ¿Acaso la tarta no está buena? –se preocupó Elyon.
- No creo que sea eso lo que ocurre –comentó Clara.
Bibiana miró a sus tres amigas que la observaban cada una con una expresión distinta. Sylvia tenía el ceño fruncido ya que no parecía gustarle que Bibiana se hubiese retirado al balcón en su propia fiesta de cumpleaños. Clara le lanzaba una mirada de comprensión suponiendo la razón por la que Bibiana quería algo de privacidad nada tenía que ver con el karaoke de Vlady y Jack. Elyon miraba con preocupación el trozo de tarta casi entero de Bibiana en el plato quizás pensando que había cometido algún error. No pudo evitar esbozar una sonrisa ante tal imagen. Desde el cristal podía ver a algunos de sus compañeros de universidad que las chicas habían invitado a saber cómo. Sheila y Eric también estaban allí disfrutando mientras Allen intentaba detener a Jack y Vlady junto con Keyla.
- Hay veces en las que no sé cómo he podido tener tanta suerte –confesó–. Gracias por la sorpresa chicas.
- Pero no es eso lo que te preocupa –le cortó Clara.
- Eso es verdad –sonrió Bibiana–. No te preocupes Elyon, la tarta está buenísima.
- ¿Podemos ayudarte en algo? –le preguntó la chica.
- No puedo dejar de pensar en lo que dijo Taurus antes de desaparecer.
- ¿Lo de que el final se acerca? Venga ya Bibiana –Sylvia resopló–. Son malos, siempre están diciendo que se acerca el final.
- A mí no me dio esa sensación dodi –comentó Doggy–. Parecía que hablaba en serio dodi.
- ¿A qué crees que podía referirse? –cuestionó Bibiana.
- Su líder ha estado necesitando energía todo este tiempo dodi. Pero ahora apenas la recogen dodi. Quizás se refiera a que Skade se recuperará pronto dodi.
La suposición dejó un ambiente frío entre todas. Ninguna quería pensar en la posibilidad de enfrentarse en la villana en su máximo poder si había conseguido derrotar a las antiguas Pretty Cure. Sobre todo si se tiene en cuenta que Zana había desaparecido y parecía tenerle bastante miedo a Skade. El nivel de poder de la villana debía de ser bastante mayor a lo que se habían encontrado con sus súbditos. Para Bibiana resultaba incluso peor ya que no quería repetir los mismos errores del pasado. Esta vez no iba a quedarse parada mientras el mal avanzaba.
- Deberíamos ir al Castillo Celestial –comentó entonces Bibiana–. Debemos asegurarnos de que el Ofiuco está bien.
- Entiendo tu preocupación –empezó a decir Clara–. Pero no sabemos exactamente dónde está el Ofiuco.
- ¿Además no te parece que ir a por él es precisamente lo que esperan? –comentó Sylvia.
- Quizás es mejor que nos centremos en encontrar a Zana.
Bibiana frunció un poco el ceño queriendo insistir sobre el tema, pero decidió que lo más sensato era dejarlo por ahora. Aunque eso no significaba que estuviese de acuerdo. Comprendía porque las demás no querían arriesgarse, pero no podía cometer los mismos errores del pasado. Así que al día siguiente contactó con Marla sin decírselo a las demás. La niña apareció en su habitación con una sonrisa de oreja a oreja pensando que su amiga la había llamado para jugar algo. Sin embargo, cuando Bibiana le contó que quería ir al castillo la chica la miró extrañada.
- Shai y yo hemos estado buscando el Ofiuco –comentó Marla–. Hemos recorrido todo el castillo de arriba abajo y no hemos encontrado nada.
- ¿Qué quieres decir con eso?
- Quiero decir que las antiguas Pretty Cure lo escondieron muy bien así que no creo que sea posible que los demás lo encuentren a pesar de sabre que está en el castillo.
- Confió en ti, Marla –le sonrió–, pero tengo la sensación de que hay algo peligroso que se acerca.
- Ya lo sé –Marla se mordió el labio–. ¿Supongo que puedes venir a hacer una visita? ¿Te dejará eso más tranquila?
Ella asintió contenta de haber podido convencer a Marla de dejar comprobar las cosas. Sabía que Shai y ella estaban haciendo un gran trabajo, pero aun así quería ver por si misma que todo estaba en orden. La chica dio un pequeño salto e invocó un pequeño círculo de luz a su alrededor. Con un pequeño golpe abrió un canal de trasporte que las llevó directamente al Castillo Celestial. La gran entrada que se formó frente a ella le era muy familiar y se quedó admirándola durante unos segundos antes de seguir a Marla por la escalera. No tardaron en encontrar a Shai que salía con una pila de libros en sus brazos.
- ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo? –preguntó algo alarmado al ver a Bibiana.
- No, solo quería comprobar un par de cosas.
- ¿Un par de cosas? –Shai le lanzó una mirada a Marla pero la niña tan solo se encogió de hombros.
- Nuestro enemigo cada vez tiene más poder y quería comprobar que el Ofiuco se encontraba bien guardado.
- Pero ni siquiera sabemos dónde está –apuntó Shai.
- Lo sé, pero quizás pueda encontrar algo.
- No te ofendas –empezó a decir Shai–, pero me parece que estás actuando de una forma un poco paranoica.
Sin añadir ni una palabra más, Shai se giró y siguió caminando como si nada. Bibiana suspiró pensando que quizás tenía algo de razón mientras Marla se disculpaba por sus maneras tan bruscas. Shai no era alguien que usase palabras bonitas para ocultar el mensaje y prefería más bien ser directo. Bibiana agradecía que fuese tan franco con ella en cierto sentido. Siguió paseando con Marla mientras la otra le explicaba como iba su entrenamiento. Ya iba bastante avanzada en los libros de magia de su edad así que estaba empezando a leer otros más. Keyla muchas veces le ayudaba con todo su trabajo y les organizaba el trabajo de investigación en horarios. Algunas veces hasta Shai aceptaba a entrenar con ella aunque la mayoría de las veces estaba demasiado ocupado, tratando de averiguar de dónde habían salido Skade y sus súbditos. Pasaron varias horas recorriendo el castillo sin que Bibiana pudiese notar nada extraño o fuera de lo normal. Finalmente se sentó con Marla en las escaleras principales un tanto decepcionada.
- ¿Puedo preguntar qué esperabas exactamente encontrar?
- Supongo que quería encontrar la solución rápida y sencilla para terminar todo esto.
- Te preocupas demasiado, Bibiana –sonrió Marla–. Aunque supongo que es parte de ti.
- Lo sé, lo sé –se rio ella.
Marla quería añadir como comprendía en el fondo su preocupación cuando un extraño temblor sacudió el castillo. Una repentina aura oscura rompió una brecha en la protección del lugar y cayó en el jardín de flores de la entrada. Al ver como Leo se levantaba sacudiendo los pétalos de su armadura, Bibiana sacó su espejo y puso a Marla detrás de ella.
- Ve a avisar a las demás.
- ¿De veras crees que voy a dejar que los hagas? –sonrió Leo chasqueando los dedos y bloqueando las salidas.
- No creas que eso va a detenerme.
"¡La rectitud de los planetas que predice el destino, Cure Planet!"
Preocupada porque los ataques de Leo no fuesen dirigidos hacia Marla, Planet se lanzó la primera contra ella tratando de golpearla con una patada que Leo detuvo con facilidad con sus antebrazos. Flexionando sus rodillas, se impulsó para lanzar a Planet contra el techo. Planet aprovechó para girar y propulsarse en el techo para ir hacia ella. Leo se apartó esquivando el puñetazo de Planet. Esta retrocedió también cuando Leo se acercó con su vara para golpearla. Usó sus antebrazos para esquivar los golpes de la villana pero estos eran cada vez más fuertes. Leo giró entonces de repente asestando una patada en su hombro que la empujó hacia la pared. Moviendo su vara la cargó con un ataque que lanzó hacia Marla. Planet se movió con rapidez para interponerse contra el ataque y lanzó los Planet Pebbles para absorber la carga, pero entonces Leo apareció detrás de ella y lanzó otro ataque justo en su espalda. La potencia la lanzó por los aires y Leo aprovechó para golpearla varias veces antes de que cayese al suelo.
- Agradezco que estés aquí para entretenerme –comentó Leo–. Pero ando con un poco de prisa, si no te importa vengo a por el Ofiuco.
- No pienso dejar que lo consigas.
- Ni yo pienso dejar que me detengas.
Leo cargó contra ella, pero Planet invocó el Cosmic Sceptre para defenderse y detuvo su vara al mismo tiempo. Ambas se cargaron de energía y comenzaron a chocar golpe tras golpe provocando temblores aquí y allá. Ninguna se rendía en sus avances, pero Planet notaba como Leo tenía mucha más energía que ella. Un golpe fatal la mandó rodando por el suelo y Planet consiguió parar el golpe en el último momento con su cetro.
- Eres una mujer lista –comentó Leo cuando chocó de nuevo su vara con su cetro–. Sabes que no tienes forma de ganar.
- Y tú también eres lista, sabes que no voy a rendirme.
- ¿De qué vale la pena ser tan cauta si no puedes resolver nada? He oído sobre ti –comentó Leo–. Intentas recuperar los errores del pasado pero ni siquiera puedes conmigo.
- Ahí es donde te equivocas –dijo de repente–. La razón de mi cautela no es el pasado… ¡es el futuro! –ella empezó a levantarse–. Mis amigas, mi vida, no pienso dejar que te interpongas en ninguna de ellas. Aunque el pasado jamás se marche, mi vista está ahora en el futuro. Por eso yo ¡siempre estaré alerta!
"Poder de los planetas… La espada de los planetas juzgará tus acciones y mi experiencia será la juez… ¡Pretty Cure Planet Judgement!"
El ataque golpeó a Leo de lleno pero la villana consiguió resistirse un poco. Sin embargo, pronto empezó a notar como la energía iba en aumento a la vez que el Castillo Celestial resonaba junto con el poder de Cure Planet. Maldiciendo por lo bajo, se marchó antes de que pudiese hacerse daño. En el momento en el que Leo desapareció, la barrera cayó y Moon, Sun y Star aparecieron alarmadas tras haber sido avisadas por Shai.
- ¿Qué ha pasado aquí? –se extrañó Star.
- La verdadera pregunta es, ¿por qué has venido aquí sin nosotras? –refunfuñó Moon.
- Lo siento, chicas. Sé que a veces soy un poco exagerada, pero gracias por todo vuestro apoyo –sonrió Planet.
- Nos has pegado un buen susto –la reprendió Sun–. La próxima vez, habla con nosotras.
- Lo haré –Planet las miró con cariño mientras los destellos del ataque caían sobre ellas. Quizás algo malo estuviese acercándose, pero si estaban juntas lograrían resolverlo.
Próximo mes: Capítulo 47: Fuera las dudas ¡Yo siempre pelearé!
