Capítulo 47: Fuera las dudas ¡Yo siempre pelearé!

Los rayos de sol se colaron por el hueco de la ventana cayendo en sus ojos. Sylvia soltó un gruñido al despertarse de aquella forma mientras daba una vuelta y se cubría con la sábana. Por fin tenía un fin de semana tranquilo sin miles de artículos que revisar para el periódico, ni entrenamientos del equipo de natación, y había acabado los exámenes hacía poco. Su graduación estaba a la vuelta de la esquina, y aunque tenía muchas ganas de empezar una nueva etapa no podía evitar temer un poco lo que significaba terminar el instituto. Clara y ella ya no asistirían a la misma clase, ni tampoco iría al mismo instituto que Elyon y Keyla. Probablemente también tendría menos tiempo de ver a Bibiana mientras preparaba su ingreso a la universidad. Volvió a dar otra vuelta en la cama un tanto inquieta. Sabía que los cambios no siempre eran malos y que al fin y al cabo las cosas tenían que avanzar, pero una parte de ella no paraba de pensar en como le gustaría que las cosas se quedasen así para siempre.

Y eso le hacía sentirse terriblemente culpable porque sabía perfectamente a lo que podía llevar esa clase de pensamientos. Últimamente hasta su misión como Pretty Cure la llenaba de dudas. Porque aunque sabía que siempre contaría con sus amigas, la historia de Cure Cosmos y como Universe y Galaxy acabaron marchándose de su lado le daba más vueltas en la cabeza de lo que esperaba. Temía que con esta nueva villana ocurriese algo parecido. Con Reflecta al menos sabían quién era y sus objetivos. Pero con Skade todo era un misterio. Zana les había dicho que quería la Llave de los Astros para influenciar todos los mundos, pero ¿qué era exactamente lo que quería conseguir? ¿Es que aquello no iba a parar nunca?

Quizás todas aquellas preocupaciones se debían a ese extraño presentimiento que sentía. Algo le decía que aquel día no iba a ser normal. Había algo esperando. Sin poder conciliar el sueño de nuevo, Sylvia se levantó para hacerse el desayuno y ducharse mientras pensaba en qué hacer. Vio varios mensajes de sus amigas pero no tenía mucho humor para hablar con ellas ahora. Habían estado muy preocupadas por ella y si ahora les decía lo del presentimiento solo haría que se preocupasen más. Pero quizás había alguien con quien sí podría hablar. Jack no tardó mucho en aparecer en su casa después de haberlo llamado.

- ¿Quién ha llamado a un príncipe en brillante armadu- ¡Ey, espera, no cierres!

- Pasa y cállate de una vez.

Jack soltó una carcajada acostumbrado a la actitud de Sylvia. Los dos se acomodaron en el salón donde Sylvia ya había preparado algo de té para tomar. Le preguntó que tal le habían salido los exámenes y estuvieron un rato hablando de nimiedades hasta que finalmente Jack dejó su vaso en la mesa.

- Bueno, ¿qué te preocupa?

- ¿Tan obvio es?

- Un poco –sonrió el chico–. Te conozco demasiado bien.

- Desde esta mañana siento una especie de aura extraña.

- ¿Aura extraña?

- Sí, como si algo estuviese esperándome. No sé cómo explicarlo mejor.

- ¿Crees que tiene que ver con Demi?

Los dos se quedaron en silencio durante un momento. Cuando Jack había descubierto que Demi era Gemini se lo había tomado un tanto mal. Había confiado en él y hasta le había ayudado en momento difíciles, así que le costó un poco comprender cómo les había podido traicionar así. Sylvia comprendía muy bien como se sentía porque para ella era similar. El chico se había convertido de forma rápida en un amigo en el que creían poder confiar para luego demostrar sus verdaderas intenciones. Pero incluso entonces Sylvia dudaba que aquello fuera todo. Si Demi de verdad era una parte de Gemini, le costaba mucho pensar que el chico pudiese estar de acuerdo con un plan que dañase a alguien. Demi era demasiado amable como para lastimar a nadie, e incluso Gemi no había parecido violento cuando habían peleado. Manipulador, sin duda. Pero era de los únicos que nunca había atacado a un civil. Y no podía evitar pensar que había un mensaje detrás de todo eso.

- Sé que es nuestro enemigo… pero también creo que hay algo que no sabemos.

- Estoy de acuerdo –coincidió Jack.

- ¿Lo estás?

- Claro –le sonrió–. No me imagino a Demi colaborando en un plan super malvado. Hay algo que se nos está escapando.

- Quiero salvarlo –pensó en todos los villanos que se habían enfrentado hasta ahora–. Hay algo muy extraño en la forma en la que se comportan, como si de verdad creyesen que lo que están haciendo es bueno.

- Según dijo Shai el poder de las constelaciones está para aquellos planetas que no pueden contar con la protección de las Pretty Cure –le recordó Jack–. Quizás esto esté relacionado.

- Gemini mencionó algo de no poder protegerlos a todos…

- Sea lo que sea estoy seguro de que encontraremos una solución.

Sylvia le sonrió agradeciendo el apoyo que le estaba dando. Fue en ese momento que la idea le surgió en la cabeza. Pero sabía que Jack lo más probable era que tratase de detenerla. Mientras Jack la ayudaba a limpiar los vasos, mandó un mensaje rápido desde su móvil y esperó a la repuesta. Cuando esta llegó, estuvo a punto de inventar una excusa, pero finalmente acabó enseñándole lo que estaba pensado. Jack frunció el ceño, probablemente listo para decir algo, pero al ver su decisión decidió dejarlo.

- Prométeme que tendrás cuidado –le hizo prometer.

- No te preocupes –le dio un beso en la mejilla–. Si ves que tardo mucho llama a las chicas.

Jack asintió mientras Sylvia salía por la puerta. Sabía que era lo suficientemente fuerte como para superar lo que fuera, pero temía que aquella vez el precio a pagar fuese demasiado alto. Por su parte, a Sylvia no le extrañó cuando su mensaje al antiguo teléfono de Demi fue respondido tan rápido. Igual que tampoco le sorprendió el hecho de que la citase en la misma nave donde se habían enfrentado la última vez. Tal y como esperaba, Gemi y Demi la estaban esperando, los dos mirándola con los mismos ojos.

- Me alegra que hayas venido, Cure Moon –dijo Gemi.

- Aunque sabíamos que tarde o temprano te pondrías en contacto con nosotros –sonrió Demi.

- Si ya lo sabes entonces también sabrás lo que vengo a proponerte.

- Me temo que no podemos aceptar el rendirnos así sin más –le explicó Demi.

- Sin embargo, nuestra oferta de que seas una con nosotros sigue en pie –recordó Gemi.

- No estoy interesada –rechazó Sylvia con una mirada dura.

- Una verdadera pena –Gemi flexionó las piernas poniéndose en posición de ataque.

- Queríamos evitar la confrontación –Demi imitó a su hermano.

- No tenemos por qué enfrentarnos –intentó de nuevo Sylvia–. Sé que no buscáis la destrucción del mundo.

- Tú jamás comprenderías…

- … las verdaderas intenciones de la señorita Skade.

- Muy bien, entonces solo queda una opción.

"¡Pretty Cure, Power of the Moon! ¡Change it!"

"¡El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon!"

Nada más acabar de presentarse, Gemi y Demi se abalanzaron contra ella transformados en Sun y Star con una patada doble. Moon los bloqueó con sus antebrazos un tanto molesta de que decidieran usar la forma de sus compañeras contra ella. Los gemelos se echaron hacia atrás y juntaron las manos para lanzar un potente rayo contra ella. Moon corrió hacia el lado mientras el rayo la perseguía y saltó hacia la pared para impulsarse. Este le llevó hacia los gemelos y casi consiguió golpear a la falsa Star, pero esta retrocedió a tiempo. La falsa Sun se adelantó entonces intentando golpearla con un puño. Moon fue capaz de esquivarlo a tiempo pero no de evitar el golpe que la falsa Star le propinó entonces en las costillas al aparecer detrás suya. Su cuerpo fue propulsado contra la pared de la nave que se rompió en mil pedazos. Con una queja, Moon se levantó a tiempo de ver como se acercaban a ella.

Pensando rápido, golpeó el suelo para elevar los escombros y entonces empezó a lanzarlos contra ellos. Varios golpearon a la falsa Star, que perdió su apariencia para volver a ser Gemi. Moon aprovechó entonces para acercarse a la falsa Sun y golpearle con la rodilla en la barbilla, haciendo que volviese a ser Demi. Los gemelos saltaron hacia atrás.

- Nada mal, Cure Moon –sonrió Gemi sin duda emocionado con la pelea.

- Pero no creas que eso será suficiente.

Demi cambió entonces para ser Planet y Gemi cambió a la que Moon reconoció como Galaxy. Mientras que por los patrones sabía que Planet intentaría un ataque por arriba, no se esperó encontrar de repente a Galaxy a su lado golpeándola con un puño en la cara. Al igual que tampoco se esperaba que Planet estuviese esperando al otro lado para estamparla contra el suelo. A pesar del dolor, Moon consiguió rodar a tiempo para evitar un potente golpe que rompió parte del suelo de la nave. Aquello la ponía en mucha desventaja porque quien hacía de Planet no estaba usando los patrones de ataque a los que estaba acostumbrada, y nunca había conocido a Galaxy así que estaba vez era completamente imposible saber cómo iba a atacar. Necesitaba una mejor estrategia para lidiar con ellos.

- Es obvio que nosotros somos superiores –dijo la falsa Galaxy mientras bloqueaba otro de sus combos y la golpeaba.

- Será mejor que te rindas –Planet apareció en el lateral lanzándola hacia el otro lado de la nave.

- C-cómo si fuese a rendirme –tosió Moon al levantarse.

- ¿Acaso no decías que querías dejar de luchar?

- Nosotros hemos estado dentro de ti. Sabemos que tienes miedo a que esto jamás acaba. Villano, tras villano, encerrado en misiones que interceptan con la vida que deberías tener.

- ¿Y qué?

Su respuesta puso de repente a los hermanos en tensión. No se habían esperado una respuesta tan directa de parte de Cure Moon. Pensaban que si comentaban su punto de confusión la guerrera volvería a tener dudas y entonces sería su oportunidad para vencerla. Pero Moon los miraba ahora con una extraña seriedad en su cara.

- Tenías razón, he estado dudando –dijo la guerrera–. Ser una guerrera no es algo fácil. Siempre pienso que voy a fastidiarla en algún momento, y cuando alguna de mis compañeras ve su vida afectada por esto… me siento mal, como si no hubiese hecho suficiente.

- Si te unes a nosotros esas preocupaciones serán borradas de tu mente.

- Podrás disfrutar de la paz que tanto deseas.

- Pero eso no es verdad –dijo entonces Cure Moon–. Vosotros seguís sufriendo. No sé lo que ocurrió, pero hoy en día, vuestro corazón sigue lleno de pena.

Gemi y Demi la miraron sorprendidos ya que no habían esperado que se diera cuenta de eso. Una repentina furia empezó a crecer en su cuerpo mientras se miraban con decisión el uno al otro. Daba igual lo que la guerrera estaba diciendo, ellos sabían que aquel era el único camino para conseguir lo que querían. Y si ella se iba a interponer en su camino entonces iban a enseñarle de que eran capaz. Dándose las manos, los dos gemelos se unieron finalmente en Gemini en una explosión de poder. Este se abalanzó contra Cure Moon con una rapidez increíble que la guerrera no pudo prever. Salió disparada de la nave aterrizando con fuerza en el suelo del puerto.

- Tus ojos están cerrados a la verdad –dijo Gemini–. El mal nunca acabará, estarás condenada a luchar hasta el final de tu existencia. ¿Y para qué? Nadie te ayudará.

- Mis amigas…

- ¡Tus amigas están condenadas al mismo destino! –gritó Gemini–. La derrota es lo único certero en vuestro futuro. Vendrá antes o después, pero llegará.

- ¡Me da igual! –Moon se levantó a pesar de las heridas–. El futuro, el pasado, lo que pueda pasar… ¡Todo eso me da igual! ¡Porque yo siempre pelearé!

"Poder de la luna… El espejo de la luna me muestra el camino… con la fuerza de mi valor… ¡Pretty Cure Moon Mirror!"

El potente rayo golpeó a Gemini que levantó una barrera para contenerlo. Los dos ataques empezaron a forcejear pero pronto el de Cure Moon comenzó a abrir brechas en el escudo.

- Así que siempre pelear. Me hubiese gustado saber eso entonces –susurró Gemini viendo como su escudo caía–. Muy bien, Cure Moon, tú ganas. La victoria es tuya.

Dejó caer los brazos para que el ataque le diera de lleno. Este impactó de lleno contra Gemini purificándolo y borrando su existencia, dejando solo un medallón atrás. Moon se destransformó agotada mientras caía de rodillas con una pequeña lágrima cayendo de su rostro. A lo lejos pudo escuchar como las chicas la llamaban, probablemente alertadas por Jack. Pero sus ojos solo se fijaban en el pequeño medallón que Gemini había dejado, y la pena que inundaba su corazón.

Próximo mes: Capítulo 48: El final de una etapa ¡La graduación de Sylvia y Clara!