Storks no me pertenece.
Disculpen los errores ortográficos.
La pequeña miraba la pizarra frente suyo.
El ave (¿era un ave? no volaba) señalaba con un palo la palabra escrita, haciendo un ruido distinto por cada sílaba de la misma. A pesar de que el animal no se comunicaba al igual que ella, no era impedimento para enseñarle. Obtuvo un balbuceo de parte suya.
El ave golpeó varias veces la pizarra, haciendo énfasis en cada sílaba.
La chiquilla, observó decidida a su maestro. Habló lentamente, arrastrando de vez en cuando alguna letra. El ave oscura la imitaba, alentándola a seguir.
Cuando finalmente la dijo, su maestro hizo un sonido que mostraba su felicidad por su logro. Estando aun así, miró el libro que dejo abierto sobre una silla, al leer la siguiente palabra hizo un sonido de exasperación. Cabizbajo, borró la palabra anterior y escribió resignado la nueva, la cual era más larga, tenía más sílabas que la anterior. Era mayor la dificultad. Apenas abrió el pico cuando la puerta del cuarto fue abierta estrepitosamente. El instructor se molesto y se dirigió hacia quienes entraron pero lo golpearon con un palo, siendo lanzado por una ventana que estaba abierta.
-¡Tómala!
La niña fue alzada por su padre, que si era un ave que volaba. Quizás podría pedirle que ayudara a su maestro para que aprendiera a hacerlo.
Sus padres comenzaron a correr por el pasillo, cosa que las otras aves le habían prohibido hacer, mientras era cargada por su papá.
-¡Rápido, Tulip!
-¡Vienen detrás de nosotros!
Salieron abriendo de par en par la puerta principal del edificio. La llevaron hasta la nave que construyó su madre, quien movía cosas mientras la cigüeña la colocaba en su asiento especial y le abrochó el cinturón rápidamente.
-¡Enciende esta cosa!-exclamó Junior.
-¡En eso estoy!-contestó Tulip.
Le tomó unos segundos, tiempo que se sintió eterno para los adultos, hasta que la nave comenzó a elevarse en el aire y procedieron a alejarse del sitio.
-¿Te hiciste cargo del helicóptero?-preguntó la pelirroja al ave.
-Bueno,-se frotó la parte trasera de la cabeza-logré quitarle unas cosas, ¿crees que sirva?
A lo lejos se escucharon gritos frustrados de los pingüinos.
-Sí, funcionó-respondió Tulip satisfecha con el resultado-ya que la recuperamos, checa si puedes enseñarle la palabra.
-Cierto-hablo Junior, sacó un libro de quien sabe donde y lo abrió. Le mostró la página a la menor y le señaló una en particular.-¿Puedes decir esto?
La niña la dijo fácil y rápido.
-Probablemente se la enseñaron-comentó la adulta.
Junior refunfuño.
-Está bien, no importa.-Molesto, hojeó el libro-Aun puedo enseñarle otra.-Sonrió al leer algo, se la mostró a la de ojos azules-¿Crees que puedas decir esta palabra?
-Junior,-dijo preocupada Tulip-creo que aterrizaremos antes de lo planeado.-Observaba como humo salía de algunas partes, perdían altura poco a poco.
-Me lleva-se quejó el ave.
La nave se sacudió un poco antes de aterrizar en un área apartada del pueblo.
-¿Están todos bien?-preguntó Tulip.
-¿Qué fue eso?-espetó la cigüeña, saliendo de la nave y sacando a la pequeña de su lugar-¿No habías resuelto lo del motor?
-Si lo hice-explicó la mujer que también salió del transporte-alguien debió sabotearla cuando fuimos por Dulce Dulcínea.
-¿Eso no significa que...?-cuestionó Junior preocupado.
-¡Hemos venido por la cosita!
Tulip tomó a la pequeña en sus brazos en auto reflejo.
El lobo alfa apareció de atrás de un árbol. Fueron rodeados por más lobos, uno dejando caer una llave inglesa al acercarse.
-Si,- dijeron sin estar sorprendidos el ave y la humana-fueron ellos.
Los dos se preguntaron si acaso era su castigo por hacerle lo mismo a los pingüinos.
-Entreguen a la cosita-exigió el líder de los lobos.
-¡Sobre mi cadáver!-Junior se puso enfrente de ambas, tratando de protegerlas.
-Si tú lo dices-se burlo el lobo, se sentó sobre sus patas traseras y apuntó hacia ellos-¡Lobos, al ataque!
Junior y Tulip gritaron antes de ser alzados del suelo. Por suerte ella sostenía muy bien a la pequeña.
-¡Justo a tiempo!
-¡Jasper!-gritó Tulip mirando al mayor, aun asustada por la repentina ausencia de suelo.
-¿Donde has estado?-preguntó Junior a la otra ave-¡Desapareciste hace horas!
-Fui a buscar el libro que querían-respondió simplemente.
-¿Lo encontraste?-preguntó más calmada la mujer.
-No, se agotó.-Respondió- ¿Quién diría que las librerías no tendrían libros para aprender a contar en vacaciones?-De no estar volando se habría encogido de hombros.
-Supongo que serán solo lectura y escritura por un tiempo.-Dijo resignada la pelirroja.
-Con nuestra suerte, los lobos lo consiguieron-murmuró desanimado Junior para luego ver a Tulip viéndolo con una ceja arqueada-¿Qué? Le enseñaron los números, quizás quieran enseñarle a contar.
-Si, no creo que sea buena idea.-Opinó la de rizos, pensando en que probablemente harían eso cantándole algo tenebroso de los lobos.-Será mejor que consigamos otra forma de hacerlo.
-Lo que digas-murmuró Junior-Jasper, ¿nos bajarías? Creo que nos alejamos bastante.
-De acuerdo.
Los cuatro se quedaron descansando bajo un árbol a las afueras del pueblo.
-Dulce Dulcínea está cansada-comentó Tulip al ver a la niña cabeceando.
-¿Quieres ir a recuperar tu nave?-le preguntó Junior.
La joven asintió, se giró a ver a Jasper.
-¿Podrías vigilarla mientras tanto? Debemos hacer algo.
-Cuenten conmigo, estará a salvo-les aseguró el ave.
Los dos se alejaron en dirección al pueblo.
La niña permaneció unos minutos despierta antes de quedarse dormida.
Sentía que la agitaban, al abrir los ojos vio que atardecía y estaba de nuevo en la nave con sus padres pero ahora escapaban de un helicóptero.
-Tulip-llamaba la cigüeña a su compañera-¡se despertó!
-¡Distraela!-casi le ordeno, más concentrada en pilotear el vehículo.
-Ah...-Junior miraba a los lados, hasta que sacó un celular de algún lado y se lo dio-¡Ten! Mira algo.
La pequeña no comprendía del todo lo que pasaba pero se limito a ver un vídeo de un gato, con sus padres gritando de fondo, un helicóptero acercándose y un aullido ocasional a lo lejos.
Hoy era un día común en la vida de Dulce Dulcínea.
Respecto a las palabras que le enseñaban, no se me ocurría nada así que dejo a su imaginación cuales podrían ser. Solo pienso en que la larga podría ser una como "parangaricutirimícuaro".
