Hello! Estoy de vuelta por tercera vez esta semana! Estoy muy feliz por sus comentarios, en especial a Alice1420 y a 00Monty00, muchas gracias!

De nuevo: HP no es mío, no soy la reina J.K.

CAPÍTULO 16 EN ALGÚN LUGAR DE CALIFORNIA

Draco estaba desesperado, su castaña había desaparecido junto con su mejor amiga, y él estaba muy lejos, del otro lado del mundo para ser exactos, estaba desesperado y aún no tenía forma de volver, maldijo nuevamente la hora en que a su padre se le ocurrió ser un seguidor del maldito mestizo, su influencia en el mundo mágico ya no existía.

-¿Ya buscaste por medios muggles llegar a Gran Bretaña?-

-Sí madre, pero no hay boletos, o eso me dijeron en el aeropuerto, me pusieron en lista de espera- Draco se pasó la manos por su rubio cabello desordenandolo más de lo que ya estaba.

Su madre estaba recluida en un centro de desintoxicación muggle, después de la guerra la Narcissa que conocía desapareció, luego de que Lucius fuera condenado al velo. Narcissa Malfoy se volvió una adicta a las pociones de paz y el whisky, lo cual era una mezcla explosiva, al principio pudo ocultarlo, después fue demasiado evidente para su hijo, y luego de que casi fuera descubierta por un reportero pidió finalmente ayuda.

La noticia de sus adicciones hubiera sido la comidilla de todo el mundo mágico y Draco sabía que ella no lo soportaría, al menos no en ese estado. Hermione le recomendó que fuera internada en un lugar muggle que atendía a personas adictas, era un lugar muy exclusivo y prestigioso, pero estaba en California, Estados Unidos.

Ahí llevaba ya 5 meses internada y estaba por primera vez recibiendo visitas, por eso Draco había volado para verla. El centro estaba en un lugar apartado de la civilización, por lo que no era fácil el trasladarse a la ciudad más cercana si no se contaba con un vehículo propio, Draco había rentado uno para poder moverse libremente. Porque, aunque se salvó de ir a Azkaban, tenía muchas limitantes aún a la hora de hacer magia, si se aparecía en ese país, o hacía magia, estaba seguro de que no volvería a ver el sol en un largo tiempo.

-Estoy pensando en los mortífagos que quisieran vengarse de nosotros, pero… ya no quedan muchos de los que conocí y los que hay, son muy cobardes o de muy bajo nivel como para aspirar a secuestrar a Hermione y Pansy-

-No se quien haya sido, pero creeme que deseará no haber nacido- sus puños estaban tan apretados que los nudillos estaban blancos, estaba deseando matar al que se había atrevido a tocar a su chica.

Una joven enfermera entró de repente a dejar la bandeja con medicamentos para Narcissa y se sorprendió de ver a Draco ahí nuevamente.

-Te hacía ya volando rumbo a tu país chico, parecías muy decidido a irte- le dijo mientras observaba a Narcissa tragar las pastillas.

-No había vuelos- fue todo lo que contestó malhumorado, la enfermera le había caído bien cuando la conoció, pero no estaba de humor.

-Y con tanto dinero que parece que tienen ¿no puedes alquilar un avión privado?- le dijo con algo de burla, ya estaba acostumbrada a recibir en ese lugar a gente con mucho dinero, famosos y políticos, que buscaban privacidad.

Draco se volvió rápidamente a verla, lo mismo que su madre -¿Se pueden alquilar aviones?-

La enfermera soltó un bufido y rodó los ojos -¿De verdad? Tu madre ya me había dejado sorprendida de todo lo que no sabe del mundo y ahora tú estás igual, pues ¿en qué mundo han vivido todo este tiempo? ¿en un pueblo perdido en las montañas? Claro que se pueden alquilar los aviones, si tienes el suficiente dinero para hacerlo-

-El dinero no es problema para un Malfoy- los ojos de Draco brillaron de emoción, tenía ya una forma de viajar, y se prometió que en un futuro iba a poner más atención en aprender más del mundo muggle.