HI! Estoy de vuelta! Y este capítulo se lo quiero dedicar a la hermosisima Alice1420 que me ha hecho el gran honor de recomendar mi historia. Mil gracias! Y mil gracias a todos los que me han hecho el honor de dar follow y favorite a este fic, de verdad que me hacen muy feliz. Así que sin más los dejo leer y recuerden que no soy inglesa, ni rubia, ni me llamo J.K. Rowling, solo juego con sus personajes.

CAPÍTULO 17 TU FAVORITO

Se despertó con un fuerte dolor de cabeza y en varias partes del cuerpo, los ojos le pesaban y no podía ver bien, tal vez no debió tomar tanto se decía, hasta que recordó que no había ido a una fiesta y eso le ayudó a despejarse y ser consciente de su situación. Estaba atada de pies y manos (y no había sido Potter para su desgracia), recostada en una cama que no era la suya ni la de Potter (otra vez para su desgracia) y Hermione no estaba con ella.

Trató de incorporarse pero el mareo que sintió la volvió a tumbar, al hacerlo sintió un dolor en el costado que le hizo soltar un gemido, ahí estaba segura tendría un moretón enorme. Recorrió el lugar con la mirada, parecía ser un sótano, ya que no había ventanas, en una esquina estaba un estante con lo que parecían tubos de pintura al óleo, carbones, lápices y otros instrumentos para pintar.

Pero junto al estante había varios lienzos, no le hubiera prestado mayor atención de no ser porque reconoció a la persona que estaba representado en uno de ellos, era Hermione, una imagen de Hermione desnuda para ser más exactos.

-¡Oh por Merlín!- Fue lo que exclamó al darse cuenta de que estaba atrapada por el loco que había entrado a su casa. El loco que la había estado viendo dormir. Se giró como pudo para tener una vista mejor del lugar y ver si de casualidad Hermione estaba en otra parte de la habitación. Pero fue infructuosa su búsqueda, estaba sola en ese lugar, solo había cajas y más cajas, la luz que le permitía ver algo venía de unas escaleras que subían a algún lugar.

Buscó entre la ropa pero no había rastro de su varita, ni de su chaqueta en la cual la había dejado, maldijo por lo bajo, la había dejado en el bolso de la chaqueta para tenerla a mano y ahora no tenía ni lo uno, ni lo otro y hacía frío en ese lugar.

Empezó a moverse, tenía que buscar la forma de soltar sus amarres, los cuales estaban bastante apretados. Intentó con los dientes durante un largo rato, pero no se cortaban ni un milímetro. -Maldito plástico de buena calidad- bufó mientras temblaba un poco por el frío.

No sabía cuánto tiempo había pasado dormida, ni el tiempo que llevaba tratando de liberarse, pero tenía que darse prisa y salir de ahí. Su estómago gruñó, eso le indicó que al menos la comida y la cena ya los había perdido -Cuando ponga mis manos encima del infeliz que me secuestró sabrá quien es Pansy Parkinson- se decía mientras seguía mordiendo los amarres -No sobreviví a Bellatrix, mi madre y el maldito loco con aires de grandeza para terminar secuestrada así, no les daré el gusto-. Siguió un rato más hasta que de repente la puerta se abrió.

-Veo que ya despertaste- el hombre era el mismo subdirector al que habían ido a buscar, solo que ahora vestía lo que parecía una camiseta de trabajo, ya que estaba llena de pintura, y unos jeans. Llevaba en una de las manos una bandeja con lo que parecía ser comida.

-¿Quien jodidos eres tu? ¿DÓNDE ESTÁ HERMIONE?- Le gritó, le irritaba la sonrisa que parecía congelada en la cara del hombre.

-Mione está descansando en nuestro cuarto, pero me ha pedido que esté al pendiente de ti- se sentó en la cama aunque un poco alejado de ella. -Te traje uno de tus sandwiches favoritos-

Eso le extrañó a Pansy ¿como que Hermione se lo había pedido? Y en efecto, en la bandeja estaba un sándwich aún envuelto en el papel de su tienda favorita. Pasó su mirada de la bandeja al rostro del hombre que seguía sonriendo, tendría que jugar bien sus cartas para saber qué estaba pasando, era una Slytherin y debía comportarse como tal, ya le estaba afectando convivir tanto con la leona y Harry, no debía volver a perder la calma.

-¿Como sabes que es mi favorito? ¿Te conozco?- preguntó sin gritar y que no pareciera agresiva, lo cual era un verdadero logro.

-Luna siempre te lo compra de camino a casa, el de pavo es el favorito de Hermione, el de BBQ de Luna y el tuyo es el vegetariano- le contestó como si fuera lo más normal del mundo mientras dejaba la bandeja en la cama -Tengo que volver arriba, Mione debe estar desesperada con los preparativos de la boda, y claro que me conoces después de tantos años junto a Mione, por algo eres nuestra dama de honor- le guiñó un ojo antes de dirigirse a la escalera -Al rato paso por la charola y te traeré tu vestido para que lo puedas probar-

Lo que le dijo él la dejó en shock, sabía él lo que les gustaba, quien lo compraba camino a casa, ¿cuanto tiempo llevaba vigilandolas?… ¿quién era él? Solo tenía en claro que estaba verdaderamente loco, en su vida lo había visto y por supuesto que Hermione nunca se casaría con alguien como él.

Su estómago volvió a gruñir, tomó la comida como pudo con las manos atadas, si bien estaba secuestrada, no iba a dejar de comer, necesitaba fuerza para escapar de ahí. -Al menos es mi sandwich favorito- pensó mientras lo comía.