Hola de nuevo! Ya está aquí el último capítulo de la semana! Había dicho que subirí por semana pero de verdad que me hicieron tan feliz que esta fue una semana de 5 capítulos! De verdad que saben como motivar a un escritor! Gracias por sus follow y favorite! El lunes vuelvo con otro capítulo! Y mientras tanto recuerden que los personajes le pertenecen a la reina J.K.!

CAPÍTULO 18 5 MINUTOS

Duele… fue el primer pensamiento de Hermione al recuperar la consciencia. Le costó mucho abrir los ojos, la cabeza le dolía mucho y la boca la sentía pastosa.

Pasaron varios minutos para lograr tener pleno uso de sus sentidos y lo que descubrió la puso en alerta máxima. Ahí estaba ella acostada en una cama king size que tenía un suave edredón de color beige, estaba amarrada de pies y manos pero sólo vestía ropa interior. El resto de su ropa estaba desaparecido. La habitación estaba tapizada de fotos y dibujos de ella, fotos que nunca había visto, fotos en las que ella no posaba… fotos que cubrían cada milímetro de las paredes. Algunas eran de mucho tiempo atrás, cuando era solo una niña, las fotos daban clara muestra de la forma en que había crecido. Se podía ver su evolución hasta la fecha.

-¡Dulce Morgana!- pensó. Y tuvo miedo, supo que aunque no había sido un mago el que la secuestró, estaba en verdadero peligro. Había escuchado muchas historias de gente así, había visto películas y series de personas obsesionadas con otra persona y sabía que pocas veces la historia tenía un buen final.

-¡Pansy!- Exclamó al recordar a su amiga, temió por su seguridad, no sabía que había pasado con ella. ¿Le habría hecho algo o estaría en libertad?.

Trató de soltar sus amarres pero fue inútil. Dentro de sí maldijo por nunca haber aprendido los amarres que su padre quiso enseñarle, tal vez hubiera sido bueno haber aprendido eso para desamarrarse. Sintió una punzada en su corazón al pensar en sus padres.

Volvió a revisar con su mirada la habitación, esta estaba iluminada por una lámpara que proyectaba luz cálida, pero aún así le parecía una habitación fría y lúgubre. No había más mobiliario que la cama en la que estaba, el techo era blanco y el piso estaba cubierto por una duela de madera oscura, no era muy grande… le recordó el tamaño de su propia habitación. Al no encontrar nada que le diera algún indicio de donde se encontraba empezó a analizar las fotos que la rodeaban.

Era extraño verse a sí misma de esa forma. Extraño y desesperante, tantos años y nunca se había dado cuenta que un H.D.P. la estaba siguiendo, que la observaba y vigilaba… ¡Que tonta había sido!

Y ahí estaba hoy: atrapada, semidesnuda y amarrada por el desgraciado pervertido que la estuvo siguiendo tantos años. Le dió mucha rabia haber sido tan estúpida y haber arrastrado a su amiga a esta situación.

Después de maldecirse a sí misma lo suficiente, empezó a idear la forma de salir de ahí. Ahora no había un Dobby que la rescatara, ni tenía su varita, ni Harry sabía dónde estaba. -Se van a volver locos Draco y Harry- se dijo y su voz sonó tan cansada a sus oídos. No iba a dejar llevarse por la desesperación, no, tenía que sacar su valentía Gryffindor y salir de esta situación de una u otra manera, salvar a Pansy, patear el trasero del que la amarró y volver con Draco, si, ese iba a ser su plan a seguir… o lo será después de 5 minutos de llanto histérico para sacar el miedo y desesperación que sentía.