Buen día a todos! ya les traigo otro capítulo... solo que ya empiezan a haber escenas algo más... grotescas, por decir algo, lamento si hiero susceptibilidades. Pero por algo puse que era un Fic clasificación M, soy paranoica y prefiero tener libertad a la hora de escribir. Gracias a los que me dieron follow! Y gracias por sus comentarios! Alice1420 ya empieza a saberse más sobre el acosador a partir de este capítulo. Y recuerden que no me llamo Rowling! Solo juego con sus personajes.
CAPÍTULO 20 PERFECTO
-Al fin eres mía, al fin estás aquí a mi lado, al fin estamos juntos como siempre quisimos- Daniel tenía entre sus brazos a una inmóvil Hermione, depositaba besos por toda su cara sin tomar conciencia de la cara de asco de ella. Porque estaba seguro de que ella también estaba feliz. No importaba que al inicio ella lo confrontó, seguramente no se esperaba la forma en que la llevó a la casa, si, seguro fue su sorpresa. Y eso lo hizo enojar un poco, pero ya había pasado, ahora ella estaba callada ahí a su lado, y él era el hombre más feliz del mundo.
Estaba junto a él en su casa, en su cama y podía disfrutar su olor todo el tiempo, sentir su suave piel, ver sus hermosos ojos al despertar, si, definitivamente era el hombre más feliz.
Ahora solo faltaba terminar de organizar la boda y pronto se podrían ir de luna de miel y tal vez, solo tal vez tuviera la fortuna de que ella quedara embarazada y entonces su felicidad estaría completa, será la familia perfecta que siempre quiso. No será para nada como la que él tuvo, no, no habrá una madre opresiva, porque Hermione no lo es. No habrá un padre ausente, débil y alcohólico, porque él no lo es. Si, sus hijos serán felices y perfectos, tan perfectos como ella.
Ella, que no es una mujer castrante, ella que no es agresiva, ella que no es odiosa y envidiosa… si, ella será la mujer ideal para ser madre. Ella es dulce, ella es tierna y comprensiva, ella es cariñosa y lo ama, si, ella lo ama de verdad, no como su madre, su madre lo oprimía, su madre lo usaba, lo chantajeaba, pero Hermione no es así.
Además Hermione huele delicioso, no como ella que era demasiado dulzón y a veces nauseabundo, no huele como su madre. Hermione tiene una piel suave y tersa, no como ella. No, nunca como ella. Hermione lo toca dulcemente, lo ama con pasión y se preocupa por él. Ella solo lo usaba, solo le importaba su disfrute, solo su placer… Ella solo deseaba su propio orgasmo.
Pero Hermione era perfecta, ella se preocupaba por él, le preguntaba lo que le gustaba, lo que deseaba y disfrutaba verlo tener placer, ¡oh si!, ella era su mujer ideal: pura, inocente, dulce, sensible, inteligente y ¡tan hermosa!.
-¿Te acuerdas como nos conocimos mi pequeña?- le preguntó entre besos. Ella le pidió que le contara la historia, seguramente quería que él le diera su punto de vista, es tan romántica.
-Yo estaba cubriendo a una maestra que había sido incapacitado por un accidente que tuvo en un paseo en barco, estaba cubriendo a mi mamá, ella era la maestra de dibujo en tu escuela- la apretó más a su pecho -Solo se rompió una pierna- suspiró decepcionado - pero hizo que yo fuera a dar sus clases, la directora era su amiga y aceptó, yo no quería, pero doy gracias de haber ido, ahí te conocí- le besó los labios.
-Aún te recuerdo vistiendo ese uniforme, con tu cabello revuelto y tus grandes ojos marrones, eras una pequeña muy hermosa- la volvió a besar -Yo estaba leyendo y te acercaste a mí para preguntar qué libro leía, dijiste que tu ya habías leído todos los de la biblioteca y querías leer algo nuevo- besó su cuello y se detuvo un momento para dejarle una marca -Me preguntaste si era un libro interesante, que si me gustaba leer. Te veías tan adorable hablando con ese tono mandón que tienes y casi sin respirar, yo estaba leyendo El Príncipe de Nicolás Maquiavelo, dijiste que lo habías escuchado nombrar, pero aún no lo leías. Te sentaste a mi lado y me preguntaste sobre los libros que había leído, te amé desde ese momento y sé que tú también a mi ¿Verdad mi pequeña?-
La tenía debajo de él ahora, la cama se había hundido un poco bajo su peso, podía sentir que ella estaba tan excitada como él. Amaba eso, ella siempre estaba dispuesta para él, ella siempre lo aceptaba, ella siempre lo amaría. La escuchó gemir y eso lo enloqueció. Se frotó contra ella, la tocó, la beso con toda su fuerza y ella gemía de placer, ella gemía por el y fue suficiente para que su pasión se desbordara y eyaculó sobre ella, manchó sus hermosos muslos con tu semen y era perfecto.
A ella no le importaba mancharse con su semilla, ella lo disfrutaba, no como su madre, quien siempre le regañaba por ensuciarla, Hermione lo disfrutaba y él era feliz. La abrazó más y se quedó dormido sobre ella. Todo era perfecto al fin.
