Agradezco a todos aquellos que han comenzado a leer mi fanfiction, espero que los próximos capítulos sean de su agrado. Aprovecho para mencionar que he agregado una "Introducción" en el capitulo 1, donde hablo acerca de cómo surgió la idea de este fic.
Aprovecho también para hablarles acerca de las "sides stories" que contiene mi fanfiction. Son una serie de capítulos que hablan acerca de los tamers villanos que enfrentaran a los elegidos en la segunda parte de la historia (la idea de Tamers V.S Elegidos siempre me había emocionado) Estos capitulos, asi como los Tamers, fueron ecreados por otros autores, por eso cada vez que yo los agregue se los mencionare en las notas de autor.
Para evitar confusiones, fui agregándolos apegándome lo mejor posible a la cronología de la historia.
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Capitulo 5:
Amargo regreso al Mundo Digital
Parte1:
Entra Zenaku
El Dark Area... cerca a un pequeño grupo de rocas flotantes, en el mar de Dagon. En uno de los trozos de tierra más grandes, que flotaban en el mar, una brillante esfera de luz comienza a existir. Por un segundo, el poder de un agujero negro juego con la gravedad del Dark Area. De aquella esfera, salieron 2 figuras: un extraño jinete humano, cubierto con una túnica vieja y raída, de color café, cabalgando un Digimon nunca visto. Se trataba de una Bestia Dragón... pero este ya estaba muerto.... o aun mejor, en la condición de No-Muerto.
La bestia dragón voló hasta una de las rocas que flotaban en el cielo, justo encima de oscuro Mar. El jinete miro aquella agua oscura. Se veía fría y tenebrosa... pero el no le tenia miedo. Aquel había sido su origen. El había nacido de las profundidades de aquel oscuro mar... Esa había sido la razón del por que existía Zenaku...
El dragón comenzó a emitir su siniestro graznido (ese era el sonido que parecía emitir de su boca...). Zenaku lo escucho atentamente. Había sido entrenado para entender a los Digimon, aunque estos hablaran en su idioma natural. Lo entendía bien. El dragón había detectado el olor de un Digicore... y tenía hambre. No podía resistirse.
—Tranquilo, DeathXDoruGamon —le dijo fríamente Zenaku a su compañero, dándole unas palmaditas en el lomo—. Podras comerlos muy pronto.
Luego, continuaron volando en dirección ha el olor (cada vez más penetrante) del Digicore. Zenaku observo el Ultimate Emblem. Era una pequeña figura, tan grande como un puño, pero contenía todo el poder del universo —el creador y destructor—. Tenia la forma de un dragón, con 2 potentes pares de alas y la cola en punta de flecha. Por fin, después de tantos esfuerzos, había conseguido reunir todos los pedazos, y repararlo. Y ese había sido el resultado... el Ultimate Emblem los había llevado a ese universo paralelo... muy distante del suyo propio. Lejos de casa, Zenaku solo penso en que debía tratarse de una parte de su destino que debía cumplir, antes de regresar a su hogar.... Guardo el emblema en su bolsillo, y observo en la distancia, el oscuro horizonte.
El Dragón maldito lo llevo lejos, cada vez mas adentro de la oscuridad. Pero Zenaku no tenía miedo. Aquel lugar era tan familiar para el, que podía considerarlo seguro... Entonces vieron el faro. Y aun DeviDramon. El era el causante de la desesperación de DeathXDoruGamon.
—Es todo tuyo —murmuro Zenaku a su oído.
Luego, el oscuro Tamer salto al vacio. Dejándose caer, pudo sentir el frio de aquel lugar —un frio infernal y vacio—. Luego, junto los dedos índice y corazón de su brazo derecho. Eso activaría una de las habilidades de su guante —el misterioso D-Gauntlet, un gran Digivaice, muy avanzado, que cubría casi todo su brazo—. Una pequeña esfera de luz oscura apareció en sus dedos. Zenaku movió rápidamente su brazo derecho, lo cual transformo esa esfera en un latigo de luz oscura. Lo envió contra el faro, y se balanceo en el aire, hasta llegar seguro, a tierra firme.
DeathXDoruGamon enfrento al DeviDramon en el aire. La batalla de dragones oscuros no fue muy interesante. Los poderes de DeathXDoruGamon eran muy superiores. "Metal Cast". Eso fue suficiente para hacer caer al dragón al vacio. Antes de que tocara el agua, DeathXDoruGamon lo atrapo y lo llevo a tierra firme. Luego, con un movimiento bárbaro y sanguinario, le abrió las entrañas, hasta encontrar su Digicore. Devoro los datos con una velocidad feroz, como si nunca antes hubiera comido. Luego, al terminar, soltó el cadáver del DeviDramon, que se desintegro rápidamente.
Zenaku se acerco a DeathXDoruGamon.
—Tal vez aquí este la manera de romper el sello del Ultimate Emblem, y así liberar su verdadero poder —le dijo—. Vamos, acompáñame... debemos investigar bien este mundo.
De repente, DeathXDoruGamon se puso alerta... casi instantáneamente, Zenaku sintió el poder del mal. La energía negativa era tremenda. El Ultimate Emblem comenzó a reaccionar.
—Ese poder... Es tan grande como el poder del universo —se pregunto Zenaku en voz alta—. Pero, ¿por que esta corrompido por las tinieblas?
Era un poder que nunca antes había existido —El Nuevo Poder—. Debía investigar... debía saber....
Montado en la Maldita Bestia Dragón, el Oscuro Jinete sobrevoló el Dark Area, hacia aquellas extrañas nubes de tormenta... hacia aquella esfera oscura —de donde provenía el olor de cientos... no, tal vez ¡miles de Digicores!—. Hacia el poder de una sombra, cuyo pasado era desconocido y su futuro.... aterrador.
— ¡Vamos! —Zenaku dijo esto con su típica frialdad, pero había un extraño brillo en sus ojos... y en su boca, podía verse dibujada una sonrisa. — ¡Veamos quien es la oscuridad... si tu, o el legendario Zenaku!
Parte 2:
Los elegidos nuevamente son amenazados. La profecía de las murallas del Sabaku Chitai
Odaiba, 1° de Agosto del 2004, 7:00 PM
En las profundidades de Odaiba, una sombra se deslizaba por las patrullas y los edificios destruidos… Sin que los oficiales y los detectives se percaten, la sombra pasa por en sima de ellos… en la zona donde se encontraba el agujero negro ahora sola había rocas y escombros… La sombra se acerca sigilosamente… y dentro de los escombros, un arco y una flecha envueltos en sangre se ocultaban…
— Este es el primer paso… — decía mientras sonreía y tomaba el arco y la flecha en sus manos. Cubierto por una capucha… La sombra voltea hacia el edificio donde vivía Taichi, luego sonríe — niños elegidos… lamentaran lo que hicieron…
Y esta, de la nada… desaparece…
El Hospital estaba completamente silencioso, lo único que mantenía despiertos a lo 5 elegidos eran las luces blancas que iluminaban el hospital a pocas horas del amanecer, mientras que sus digimons, cansados y agobiados por la pelea, dormían junto a ellos… Mientras Takeru, Ken, Iori, Miyako y Hikari aguardaban en la sala de espera para recibir noticias de Daisuke… Taichi, Yamato, Mimi, Sora y Jyou fueron de inmediato a investigar algo sobre el paradero de Koushiro…
Ken recordaba la conversación que tuvieron antes de irse… — El, estaba hablando con alguien… no entendí bien lo que decían, pero Koushiro se impresiono mucho cuando este sujeto le dijo quien era… al parecer lo amenazo con asesinar a los elegidos capturados si no entraba al Mundo Digital por su propia voluntad… antes de irse, me dejo escrito una nota donde me dijo la ubicación de los elegidos capturados, luego entro al Mundo Digital…
En esos momentos, alguien entra a la sala de visita… Una voz femenina se hace sonar al mismo tiempo que todos voltean.
— Díganme… ¿Como se encuentra Daisuke?...
Jun… la hermana de Daisuke estaba en frente de ellos… todos bajan la cabeza…
— Los médicos lo están atendiendo no han dado razón de el… — decía Takeru con la voz corta…
Jun baja la mirada… luego se dirige ha ellos con enfado — Sus padres están muy preocupados ¿que han estado haciendo los dos días que desaparecieron?... ¿Tiene que ver con los digimons?... ¿acaso uno de ellos lastimo a Daisuke?
— Si… — decía Takeru con la mirada aun abajo…
Jun mira los asientos, en ellos dormían tranquilamente los digimons, le llamo la atención V-mon, Agumon y Gabumon, que parecían especialmente lastimados… Luego hace una mirada de indiferencia. Sin decirles más… Jun se sienta junto a ellos…
Luego de un momento de silencio Iori es quien rompe el hielo…
— Es verdad… mi madre no sabe de mi desde hace dos días…
— Lo se… los míos también… pero si no nos alejábamos de nuestros hogares los digimons que enviaron para capturarnos les hubieran hecho daño… — decía Ken intentando animar a Iori de la culpa que sentía…
— De todas formas, creo que ya es hora de que me reporte… — entonces este se levanta… — enseguida vuelvo…
— Te acompaño… yo también les quiero hablar… — decía Miyako mientras se levantaba rápidamente…
De inmediato los dos se fueron…
En la sala de urgencias… un extraño incidente se estaba efectuando…
— Doctor… tenemos un incremento de temperatura… — decía la enfermera al revisar los paneles en los que Daisuke estaba conectado…
Doctor: ¿Qué dice?
Enfermera: 80C°… Doctor…
— ¡¡Eso no puede ser!!... es ilógico… las neuronas de este chico deben de estar muertas… no, algo peor… ¡Busquen hemorragias internas!...
— Nada señor… el chico esta completamente normal…
Doctor: ¿Qué significa esto?
Y de repente… algo estaba brillando en el cuerpo de Daisuke… un extraño símbolo en la mano que los médicos no lograban reconocer… el intenso brillo rojizo penetro los techos del edificio…
— Miyako… ¿que te pasa?… — decía Iori asustado al ver a su amiga brillando común color rojizo…
— Iori… tu también… — decía Miyako estupefacta al ver a su amigo en las mismas condiciones…
De repente, los dos desaparecen….
— ¡¿Qué es esto?!... — Decía Jun sorprendida mientras retrocedía de los tres niños…
Takeru, Ken, y Hikari estaba brillando con una luz rojiza… — ¿Qué nos esta pasando? — preguntaba asustada Hikari al ver como sus manos se volvían transparentes…
— No lo se… — decía Takeru igual de asustado…
En esos momentos, los digimons despiertan…
— Ken… — decía Wormon frustrado por ver a su camarada en esas condiciones…
Tailmon: Hikari…
Patamon: Takeru…
Y los tres niños desaparecen…
De repente… una leve explosión ocurre en las sala de urgencias… Los médicos salen disparados al suelo… Jun y los digimons se abren paso entre el humo…
— ¡Daisuke! ¡No esta! — decía Jun asustada…
Tailmon: Fueron convertidos en datos… apuesto a que están en el Mundo Digital…
Hawkmon: Miyako he Iori también…
Armadimon: Están en peligro… puedo sentirlo…
Wormon: Necesitamos ir al Mundo Digital de inmediato…
Agumon: Debemos de avisarle a Taichi y a los demás chicos…
Biyomon: Pero ¿Cómo?
V-mon se acerca a la hermana de su camarada… — Por favor hermana de Davis… ayúdanos a encontrar a Taichi y a los demás…
— Pero… ustedes… — decía Jun confundida…
Gomamon: Tu hermano y los demás están en peligro…
Gabumon: Hay que ayudarlo de inmediato…
Confundida… luego de pensar por unos segundos y ver el rostro de preocupación de los digimons, esta al fin se decide… — ¡¡Síganme!!
Pero antes de que salieran del hospital… Taichi y los demás entraron… — ¿Qué demonios fue ese resplandor rojo? — preguntaba Taichi a los digimons…
Mundo Digital
Lugar, Sabaku Chitai.
— ¿Dónde estamos? — preguntaba Takeru estupefacto, mientras se levantaba lentamente del terreno arenoso…
— El Mundo Digital — decía Hikari al ver la ropa que todos traían puesta…
— Pero… ¿Cómo fue que llegamos? — se preguntaba Miyako, mientras ayudaba a Iori y a Ken a levantarse. — Nuestro Digimons no llegaron con nosotros…
El frió del oscuro desierto asechaba a los 5 elegidos, el viento arrastraba la arena por todos lados… Con todo menos con ánimos, miraron detenidamente a su alrededor…
Iori: ¡¡Pero… ¿Qué rayos es eso?!!
Sorprendido por la enorme energía oscura que se despedía a lo lejos, los 5 elegidos se acercan un poco, para descubrí un enorme campo oscuro que salía como una burbuja a lo lejos del Mundo Digital…
— Dios, pero ¿Qué es lo que le esta pasando al Mundo Digital?...
Y a unos metros, una figura cubierta por la arena se veía, Takeru y los demás no tardaron ni un segundo en reconocerlo…
— ¡¡Daisuke!! — decía Ken al mismo tiempo que todos corrían para ayudarlo…
Y de repente, un trueno se escucha por toda la zona… una destello luminoso cae cerca de Ken, y lo hace caer al suelo, sus amigos de inmediato fueron a su auxilio… decenas de sombras comenzaron a acercarse hacia ellos…
— ¡¿Quiénes son?! — gritaba Takeru mientras estas se acercaban mas y mas…
Y un digimon androide se logra distinguir gracia a la luz de la luna.
— ¡Andromon! — Decía Hikari, sorprendida. — ¿Por qué nos atacaste?
— ¡Cuidado Hikari! — gritaba Miyako mientras empuja a Hikari al suelo antes de que de que el destello eléctrico que iba directo hacia ella la alcanzara…
— ¿Quién a hecho eso? — decía Ken volteando bruscamente…
Y a lo lejos, más digimons se acercaban…
— ¡Elecmon! — decía sorprendido Takeru mientras veía a Elecmon, Meramon y Yukitarumon acercándose… junto a ellos, varios digimons como Gekomon, Koromon, Wardromon, y Digitamamon entre otros, se acercaban, todos enfadados.
Los mismos digimon que alguna vez los ayudaron ahora los miraban con desprecio.
¡Andromon! ¿Qué significa esto? — le replicaba Takeru.
— Luego de dos años, han regresado… — decía el digimon androide. — miren el estado de nuestro mundo ¿Acaso piensan hacer algo al respecto?
Los niños miraron a su alrededor… el mundo digital estaba siendo invadido por esos campos oscuros. Tormentas eléctricas y energía maligna se despedían por los cielos del Mundo Digital.
— Por supuesto que queremos solucionar el problema que actualmente invade al Mundo Digital, pero primero deben decirnos que es lo que les pasa- — explicaba Miyako tranquilamente.
Es por ustedes. — le respondía Elecmon
Estupefactos, los elegidos mostraron un rostro de preocupación. Entonces Digitamamon se les acerco, y comenzó a explicarles.
— El ultimo poder, es la fuerza mas pura que existe en este mundo, es la fuerza que le dio la eternidad a nuestras bestias sagradas, la que termino de por darle vida al Mundo Digital y que nada tiene que ver con los humanos…
— Ahora, los humanos han osado a usarlo para su propia protección, y están son las consecuencias — le interrumpía Meramon. — Lo que significa….
Andromon sonrió, y lanzando una mirada amenazante, se acerco a Daisuke que yacía en el suelo. Ante la admiración de los elegidos, apunto la espada que salía de su brazo hacia el.
— Daisuke esta en peligro… puedo sentirlo… — decía V-mon preocupado. — Tenemos que ir al Mundo Digital.
— Esperen… no somos expertos como Koushiro… — explicaba Yamato mientras examinaba la computadora portátil…
— Según esto, todas las puertas al Mundo Digital se están cerrando, solo unas cuantas están abiertas. — decía Sora al ver la pantalla.
— Debe de haber una forma de enviar, tan siquiera a los digimons. — decía Jyou.
Luego de unos segundos… una idea pasa por la cabeza de todos casi instantáneamente.
— ¿Qué le pretendes hacer a Daisuke? — pregunta Iori enfadado a Andromon.
— No hay opción, la leyenda decía que cuando el último poder fuera corrompido por los humanos los campos oscuros aparecerían, el es el portador.
Iori se exalto.
¡¿CORROMPIDO?! ¿Qué quieren decir con "corrompido"?
— Escuchen… nosotros entendemos su posición como seres habitantes del mundo digital, pero créenme, no somos los culpables del desequilibrio de su mundo, esa leyenda debe ser errónea. — explicaba Takeru…
— Es verdad — le apoyaba Hikari. — Un nuevo enemigo apareció y ataco los templos de las bestias sagradas, el debe ser el culpable.
— Es por eso que haremos todo lo posible para descubrirlo… — continuaba Ken apretando su puño con fuerza. —… y con el ultimo poder que nos otorgaron, ¡defenderemos a ambos mundos!
Andromon frunció el seño… luego hablo —Miren como quedo Daisuke por utilizarlo, ¿Qué van a poder hacer en ese estado? Además, ustedes ya acabaron con su misión autentica… ya no son destinados, se supone que los habían librado de esa obligación… la prueba esta en que sus digivaices no están hechos para soportar el ultimo poder, y este se manifiesta en su cuerpo. El incidente que ocurrió en el templo de nuestros dioses solo nos corresponde a nosotros…
— ¿Cómo pueden decir eso? — cuestionaba Takeru ante la arbitrariedad. — ¡Nosotros defenderemos con el nuevo poder que se nos ha otorgado este mundo, estemos destinados o no!
Andromon sonrió, luego, con un chasquido, ordeno que todos apuntaran contra los elegidos.
Takeru y los demás retrocedieron confundidos, no sabían como actuar ante la situación.
En esos instantes, una voz se escucha como un eco.
— ¡¡Esperen!! — gritaba de V-mon.
De repente, de la nada los 6 digimons acompañantes aparecieron justo enfrente de sus camaradas.
— Ustedes… ¿Cómo lograron entrar?... se supone que todas fronteras al mundo real fueron selladas.
Armadimon sonrió
— El sello que mantenía cerrado al portal de la colina de la luz se ha debilitado.
En esos momentos Daisuke da un gran suspiro… y despierta y bruscamente se levanta. — ¿Qué esta pasando? — preguntaba confundido, mirando a sus alrededores.
— ¡¡Ten Cuidado Daisuke!! — le advertía Takeru.
En el mundo real. Jyou había terminado de colocar las cartas en la el programa de computadora. Todos se acercaban poco a poco cuando el portal se cerraba.
Andromon se acerco a Daisuke y le apunto con su mano
— ¿Andromon?... ¿Qué estas haciendo? — preguntaba Daisuke desconcertado.
— ¿Qué le intentas hacer a Daisuke? — preguntaba V-mon con enfado a Andromon.
— Solo estoy intentando salvar a nuestro mundo.
— ¿Y que ganaría nuestro mundo con la muerte de un elegido? — cuestionaba Wormon.
— Desde tiempos ancestrales estaba escrito que los elegidos provenientes de otra dimensión vendrían a salvar nuestro mundo… ¿Por qué están interfiriendo en su misión? — decía Tailmon.
Digitamamon: ¿Misión?... ¿Cual Misión?
Elecmon: La Misión de los elegidos acabo hace mucho tiempo…
Yukitarumon: Lo único que están causando ahora es la destrucción de nuestro mundo…
Andromon: Ustedes también son digimons y deben de estar conscientes de ello…
— Estamos conscientes de que el último poder no debía ser utilizado por los humanos… — explicaba Patamon —… pero la situación con el nuevo villano es crítica. Fue la voluntad de las bestias sagradas el que se les encargaran esta nueva misión.
Y de repente Andromon lanzo un destello contra todos los digimons.
Preocupados por sus camaradas, Daisuke y los demás elegidos corren para ayudarlos, pero el grupo de digimons comandados por Andromon les interfieren el paso.
Andromon se acerca a V-mon y lo sujeta del cuello.
—… V-mon, ustedes también son digimons, ¿por qué son tan fieles a los humanos? ¿No les interesa que el mundo de donde ustedes vienen quedara hecho añicos?
Y este azoto al digimon de Daisuke contra el suelo, luego este se levanta con dificultad junto a con los otros digimons.
— Nosotros más que nadie no queremos que nuestro mundo sea destruido, es solo que compartimos los mismos sueños de nuestras camaradas, y creemos en los milagros que pueden hacer los humanos.
Andromon lanza una sonrisa de burla…
Nuevamente los digimons apuntaron en contra de todos los elegidos. V-mon siguió hablando.
— Si no son capaces de comprenderlo, si no son capaces de aceptar la decisión de las bestias sagradas, entonces… nosotros…
Y los digivaices de todos los elegidos comenzaron a brillar, la luz de la digi-evolución estaba apunto de manifestarse.
Entonces, todos los digimons que los atacaban bajaron la guardia, luego Andromon los miro con tristeza. — Solo intentábamos liberarlos del terrible destino que les aguarda… a ustedes y al que los trajo hasta aquí.
Andromon voltea y luego se dirigió a alguien que estaba a lo lejos.
— ¡¡Centarumon!! Puedes actuar con libertad… no intervendremos mas…
Y todos los digimons se dan la media vuelta y se retiran lentamente.
Confundidos, Takeru y los demás se miran unos a otros.
A lo lejos, Centarumon se acerca hacia ellos.
— Hikari... ¿Quién es el? — le preguntaba Daisuke extrañado.
— Mi hermano me contó que Centarumon era el encargado de vigilar unas ruinas que se encontraban en la isla File... se dicen que estas guardan un gran secreto…
— Síganme. — les pedía Centarumon seriamente.
En un abrir y cerrar de ojos, unas ruinas aparecieron como si fueran un espejismo en el desierto. Centarumon los guía a la entrada de una cueva que estaba alumbrado por antorchas, los muros estaban llenos de números en binario y códigos propios del Mundo Digital.
En la parte central, tres enormes figuras se hacían notar…y al lado de estas, una extraña puerta doble color negro y con perillas doradas se yacía plasmada en los muros.
Centarumon comienza a hablarles, despacio.
— Los tres digimons malignos que han intentado destruir el Mundo Digital: Apocarimon, quien logro pasar la barrera de fuego que borra cualquier dato y cuya simple presencia desequilibraba al Mundo Digital. Milleniumon. otro de los digimons que ocasionarían el fin, sus orígenes me son desconocidos, afortunadamente fue derrotado misteriosamente...
— ¿Milleniumon? — Decía Ken en voz baja sin que ninguno lo escucháramos... de pronto, le pasó una extraña imagen por su mente...
—...Y el ultimo, del cual no sabemos nada. — Centarumon se acerco al la enrome puerta y continuo su monologo—. Estas son las ruinas que fueron ocultadas desde el principio de los tiempos, desafortunadamente no están completas, alguien destruyo la mitad de estas profecías y las desapareció de la faz del universo. Las profecías que ven aquí hablan mas a fondo de la destrucción del Mundo Digital, esa puerta que ven aquí es la entrada al mundo de las tinieblas del Mundo Digital, centro de todo mal en este mundo. La profecía dice que cuando el último poder sea revelado, es por que los campos oscuros aparecerían en todo nuestro mundo, lo que significa que esta finalmente esta siendo invadido por el mundo de las tinieblas.
— Entonces... no es nuestra culpa el que hayan aparecido los campos oscuros, mas bien son originados por el mundo de las tinieblas. — decía Takeru, aliviado.
— Así es, la única forma de acabar con los campos oscuros, es entrar al mundo de las tinieblas y destruir aquello que los origina.
Centarumon... ¿Tú sabes que es lo que lo origina? — preguntaba Hikari
— Un mensajero del mal, cuyos poderes no tienen límite.
— El Segundo ángel caído… — deducía Daisuke.
Centarumon hablo con nerviosismo.
— El es quien los ha traído aquí… quiere que entren y que peleen con el…
— ¿Por qué entraríamos con alguien que nos quiere matar? — decía Ken con la mirada en el suelo.
— Por que si no lo derrotan pronto, los campos oscuros invadirán por completo el Mundo Digital, y será completamente destruido en exactamente 24 horas.
Las palabras de Centarumon sonaron como un relámpago por toda la cueva. El segundo ángel caído los estaba obligando a pelear nuevamente.
Daisuke se hecho al suelo.
— ¿Ya entienden la postura de Andromon y los demás? ¿Por qué ustedes quienes ya habían sido librados de su obligación tienen que arriesgar nuevamente sus vidas? ¿No nos corresponde a partir de ahora defender nuestro mundo? ¿Es acaso justo que entren y mueran en el mundo de las tinieblas?
Daisuke se levanta y camina hacia el enorme portón. Una vez frente a el, lo observa detenidamente.
— Muy bien Centarumon, dinos como podemos entrar al mundo de las tinieblas. — decía Daisuke mientras observa el portón.
— Pero….
— Ya no importa mas eso… — decía Takeru de manera seria…
Miyako: Es verdad… lo que queremos ahora es salvar al Mundo Digital…
Ken: Así estemos arriesgando nuestras vidas…
De pronto Centarumon nos vuelve a mostrar la puerta azul... en medio de esta había un orificio con el símbolo en un caballo encerrado en un circulo... de inmediato... Centarumon se dirige a nosotros... La reliquia del mal...
Iori: ¿La reliquia del mal?
Centarumon: Si... es la llave para entrar al mundo de las tinieblas...
Centarumon se acerca… hacia Daisuke… y toma su mano para descubrir un extraño símbolo… el mismo símbolo…
— Ahora la decisión es de ustedes…
Daisuke, miro a sus 5 amigos, estos asintieron con la cabeza…
— Bien… pues entremos…
Parte 3:
Zenaku recuerda el himno de R'lyeh.
Dokuro no Gami*, avanzaba directamente a los Campos de oscuridad. Sobre el, su oscuro jinete, el cambiante Zenaku, miraba tranquilamente las frías olas, añorando viejas épocas, donde la vida era mucho mas simple. Y así avanzaron por horas, hasta llegar lo más cerca posible a una de ellos.
La tormenta electro-magnética dentro de aquel campo era terrible. Zenaku tuvo que activar su "Digital Shield", el cual los protegería de los rayos. Sin embargo, el verdadero problema eran los vientos. DeathXDoruGamon tuvo que esforzarse para seguir adelante.
—Tal vez si bajamos mas al nivel del mar —dijo su jinete—, tengamos una oportunidad de pasar sin tanto esfuerzo.
Sin embargo, los vientos se hacían más fuertes. Era como si aquella fuerza maligna supiera que ellos iban a por él. El viento se hacia cada vez mas y mas fuerte.... hasta que los vientos formaron un gran huracán y las olas comenzaron a volverse grandes y potentes tsunamis. La tormenta era terrible, aun para el Digimon Dragón Bestia. Un gigantesco Tsunami arremetió contra ellos. Zenaku activo su D-Gauntlet a máxima potencia, pero el Tsunami los arrastro y los mando directamente al Mar de las Tinieblas. Vagos recuerdos llegaron a la mente del joven. Y vio su rostro... el rostro de aquella que lo había matado en vida, por el simple hecho de haber muerto... Y fue dominado por Hiryu, el espíritu de la Ira, el cual le obligo a liberar su Mazoku-ki*. En lo profundo del mar pudo verse un resplandor rojo, y la luz de la evolución corrupta (la X evolución de la muerte), liberando así el poder oculto de Dokuro... DeathXDoruGremon salió del mar, cargando en su yelmo a su tamer, quien aun estaba en el estado de un Berserker.
Cerca, había una pequeña masa de tierra, en donde Dokuro aterrizo, para poder descansar.
—Veo que este sello no era tan fuerte como me dijo ese anciano —musito Zenaku, luego de recobrar su conciencia.
El legendario sello milenario, creado para contener el poder infinito, le había sido otorgado al oscuro Zenaku, para dominar los poderes del belicoso Espíritu Dragón, que eran muy difícil de controlar, aun para un tamer veterano. Ahora que DeathXDoruGremon se había liberado del poder del sello, era solo cuestión de para que el sello se rompiera por completo, liberando al Dragón oscuro.
Zenaku se puso a estudiar el islote con la mirada. Al parecer era muy pequeño, pero a su derecha, se podían ver las ruinas de una ciudadela abandonada.
Dejando a Dokuro en aquel sitio se acerco a las murallas de la ciudadela y entonces pudo oir aquel canto macabro, hablado en una lengua muerta hace ya muchos años, y que para sorpresa del propio Zenaku, podia entender muy bien. Y el cantico decía:
Ph'nglui mglw'nafh Dagomon R'lyeh wgah'nagl fhtagn.*
Y fue aquí cuando Zenaku se entero que Dagomon había muerto, y que ahora el Mal Antiguo había vuelto, tal como lo habían dicho las profecías del "Libro de las Crónicas Oscuras". Pero también recordó estas infames palabras, que había escuchado del mismísimo Dios de los Profundos:
"No está muerto quien puede yacer eternamente,
y en épocas extrañas hasta la muerte puede morir"
Zenaku supo entonces que se encontraba en R'lyeh, la ciudad de los Antiguos, que antaño fue la Metrópolis mas grande que hubiese visto el mundo digital, pero caída en la oscuridad, por que sus habitantes practicaban las artes prohibidas, la utópica ciudad fue condenada a hundirse bajo el oscuro mar....
"Dokuro, ven a mi...", dijo el oscuro, llamando a su Digimon a través de su D-Gauntlet. El Dragón Carmesí se levanto, y rugiendo estruendosamente fue fielmente cerca a su tamer.
Mientras, Zenaku miraba los muros de R'lyeh, con la esperanza de encontrar algún secreto oculto, que lo hiciese mas poderoso. Lo único que encontró una tablilla, hecha de piedra, que narraba las historia de los 4 Ángeles Caídos*
—No todo lo es lo que parece... —musito Zenaku en voz alta—. Así que Abaddonmon ya ha muerto... Entonces, no era la gran cosa... Si esta profecía es cierta, entonces ese nuevo poder debe ser mío...
Un graznido le advirtió de la llegada de Dokuro.
—Vámonos de aquí, mi fiel bestia... —dijo, con su típica frialdad— debemos obtener ese nuevo... no importan los medios....
Y así, La Bestia Dragón Carmesí, y el Jinete Oscuro, continuaron surcando el mar, en busca de los Campos de la Oscuridad.
Notas de Autor:
El personaje "Zenaku" y su historia (en la parte1 y parte3 de este capitulo) son obra de un autor cuyo Nick, en los foros pikaflash, es ErrorAgumon. Notaran fácilmente que su manera de escribir es muy distinta a la mía.
*Dokuro no Gami, Dios de la Muerte
*Mazoku-ki,Ki Demoniaco
*Ph'nglui mglw'nafh Dagomon R'lyeh wgah'nagl fhtagn; En su casa de R'lyeh el fallecido Dagomon espera soñando.
