Disculpen la tardanza, pero es que me quise tomar mi tiempo para leer otros fics, y escribir el mío con calma.

Como alguien dijo en los Reviews, el fanfiction esta siendo re-editado, y eso es algo que jamás me hubiera atrevido a hacer de no haber visto la respuesta de varios lectores.

El capitulo 7, junto con el capitulo 12, son los capítulos mas largos, así que les pido paciencia para leerlo, les prometo que valdrá la pena.

Espero ver más Reveiws, y si alguno de ustedes sospecha cual es la identidad del segundo ángel caído, dígalo con confianza.

No tardare mucho en subir los siguientes capítulos.

Saludos.

Capitulo 7:

La caída de los elegidos

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Parte 1:
La amenaza del ángel

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Dado que los seres del Mundo Digital respondían a las emociones humanas, hubo la necesidad de sellar estas fuerzas mediante objetos y otros dispositivos digitales, para de esa forma mantener el equilibrio. Los elegidos son jóvenes humanos provenientes de otra dimensión, capaces de activar la digi-evolución al expresar al máximo sus emociones, poder que es controlado por los objetos que sellamos. Ellos aparecieron en este mundo para equilibrar la presencia de ambos mundos y evitar que entraran en colapso el uno con el otro, proceso que se llevo acabo mediante distintas amenazas. Esa era la misión original de los elegidos.

El último poder, esencia que da vida y luz a nuestro mundo, fue liberado y dado a los elegidos. Los campos oscuros pudieron aparecer debido a la falta de aquel divino poder, y ahora, el mundo digital esta desapareciendo. Si no le regresamos esta esencia cuanto antes, nuestro mundo perecerá. La muerte yo le daré a todos los elegidos regresara al último al uno y de esa forma nuestro mundo se salvara.

¿Por qué siguen aquí entonces?

¿No ya se les había librado de su misión original?

¿No es ahora su presencia la que favorece que el mundo digital entre en colapso?

Ya no cumplen los requisitos de un elegido digital, dicho de otra forma, ya no son elegidos.

De alguna forma proteger al mundo digital era su destino. Era su destino olvidarse de su simplicidad humana para venir aquí y arriesgar sus vidas al proteger a un mundo del que ni siquiera pertenece, siguen siendo destinados, y su destino es morir para salvar a este mundo,

No me mal interpreten, mi misión es acabar con el mundo digital utilizando los campos oscuros… pero, quizás haya una oportunidad de equilibrar las cosas, después de que los mate y el uno haya regresado, quizás, en un futuro el mundo digital tenga otra oportunidad, aunque es imposible asegurarlo.

Entren… entren a la zona oscura, y mueran… mueran como debía de haber sido desde el primer momento en que pisaron nuestro mundo… mueran en vano por el mundo digital, mueran por que es su destino…

Ya han recuperado la reliquia… el tiempo se les agota… vengan a mi… destinados… intenten defender al Mundo Digital…

Daisuke termina de leer el mensaje.

Con un nudo en la garganta, forja una sonrisa en sus labios para evitar llamar la atención de sus amigos. No podía enseñarles ese mensaje, no ahora que todos están de de por si tan preocupados.

"Te equivocas, monstruo. Te equivocas."

Decía en su mente el líder de los elegidos.

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1ro de Agosto del 2004, 6:00 PM. Odaiba

Odaiba, Japón

— A todos nuestros hijos les a pasado lo mismo — decía la madre de Takeru a las madres de los amigos de su hijo — nos hablan de que tienen una misión, que son elegidos para salvar aquel mundo...

— Si, ya tengo conocimiento sobre ello — decía la madre de Iori bajando la cabeza — pero si eso implica que Iori va a tener que andar arriesgando su vida todo el tiempo entonces preferiría que esos digimons jamás se le acercaran.

— Yo también me he sentido igual — replicaba la medre de Daisuke — pero están creciendo y han tomado sus propias decisiones, no los podemos obligar a nada

— Ya se han salvado de muchas, créanme, sus digimons los cuidaran bien, confió en que Hikari regresara sana y salva junto con todos sus amigos — decía la madre de Taichi con una leve sonrisa en labios, mientras las madres de Ken, Miyako bajaban la cabeza junto con las demás…

— No se… — decía la madre de Ken — esta vez, tengo un mal presentimiento…

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— Esto les será de mucha ayuda — decía Wallace a Taichi, mientras terminaba algunas reparaciones a dos pequeñas antenas, auxiliándose de las herramientas que sus dos digimons le daban…

Taichi apenas y escuchaba las palabras de Wallace, miraba por la ventana los destrozos hechos por la batalla contra Abaddonmon, luego desvía sus miradas hacia los encabezados de los periódicos: "El Apocalipsis a llegado: En la foto la imagen de un monstruoso caballo saliendo de los cielos" y que decir del escándalo que habían armado la televisoras por todo el mundo. — Bonito 1ro de Agosto que estamos pasando — se dijo en su mente…

— Bueno — dijo Wallace que dio un salto al levantarse… — Rockmon, Terriermon y yo hemos terminado — Taichi volteo con sumo interés… — será mejor que se los entreguemos de inmediato…

— Pero ¿Cómo lo haremos?, las puertas al Mundo Digital están cerradas — replico Taichi

Wallace sonrió…

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Biyomon y los demás digimons se desplazaban por todo Odaiba en busca de niños elegidos recién liberados… A lo lejos, Sora los vigilaba. La melodía de su celular le indico que le llamaban…

— ¿Si?...

Yamato: Sora, ¿haz visto a Jyou?

Sora: No, para nada, ¿que no estaba con Mimi?

Yamato: Ahora mismo estoy con ella, y no saben donde esta…por alguna razón no cumplió con parte.

Sora: ¿Crees que le haya pasado algo?

Yamato: Eso es lo que me preocupa…

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Mundo Digital, Zona Sabaku Chitai, Ruinas Proféticas…

Horas para que el Mundo Digital sea destruido: 15

Los elegidos y sus digimons descansaban en las ruinas, mientras comían y bebían los alimentos que Digitamamon fue a ofrecerles. Como siempre, no importaba cual mal estuvieran las cosas, siempre que la gente se reunía para comer algo delicioso todos se ponían de buenas, y mas cuando tenían el privilegio de probar los platillos del mejor chef del mundo digital. Era un momento agradable

Satisfecho, Daisuke se levanta para estirarse. Al ver el enorme portón al que pronto deberían de entrar utilizando la reliquia del mal, se acerca para verla detenidamente, el grueso mármol del que estaba hecho, estaba también tallado que reflejaba las imágenes como un espejo. Daisuke da un salto de alegría.

— No puede ser… — decía sorprendido…

— ¿Qué sucede Daisuke? — le cuestionaba Miyako.

— ¿desde cuando tengo puestos los goggles de Taichi?

Todos hicieron un gesto de indiferencia, luego sonrieron.

— ¿Cómo es posible que no te hayas dado cuenta? — le reclamaba Takeru…

— Mi hermano te los puso esta mañana antes de que te enviaran al hospital. — le explicaba Hikari.

Un sentimiento de culpa y vergüenza invade a Daisuke mientras el doloroso recuerdo le llega a la mente:

Flash back…

"Daisuke… tal vez Koushiro tenga razón…" decía la voz de Taichi "Hay cosas solamente los digimon deben de hacer… nosotros no debemos de interferir"

"¿Piensas abandonarlos?... Después de todo lo que hicieron por nosotros"

"No podemos hacer nada, las entradas al Mundo Digital están bloqueadas, esto solo puede significar que no podemos interferir mas en el Mundo Digital"

Daisuke se acerca a Taichi… se saca los goggles que siempre lleva consigo y los azota en el suelo…

"Estas equivocado…"

Y este salió enfadado mientras Taichi recogía sus goggles con tristeza…

***

Taichi — pensó — nuevamente confías en mí…

Daisuke aparta de si esos pensamientos, ya no importaba mas, lo que importaba es que nuevamente era líder de aquel grupo, nuevamente el influiría importantemente en la decisiones el grupo. Su responsabilidad era alimentar más los motivos que justifican la estancia de los elegidos, pero también, como líder, es evitar que alguno llegase a morir,

Inseguro por lo que estaba apunto de hacer, y muy nervioso, Daisuke saca su D-Terminal…

— Miren…— decía Daisuke, despacio, mientras todos se acercaban a leer la amenaza de muerte que el segundo ángel caído les había enviado…

"Entren, entren a la zona oscura, y mueran… mueran como debía de haber sido desde el primer momento en que pisaron nuestro mundo… mueran en vano por el mundo digital, mueran por que es su destino…"

Nadie hablaba, ni siquiera Daisuke sabía que decir en esos momentos.

Los digimons se miran los unos a los otros, como si se estuvieran poniendo de acuerdo para decir algo que habían planeado desde el principio, y por último, asiente con la cabeza.

V-mon es el primero en hablar.

— Daisuke… queremos ser francos con ustedes. Si hay algo que no toleraríamos es que les pasara algo a ustedes…

— ¿Qué dices V-mon?

—…Es verdad. — continuaba Patamon. — No me imagino a un digimon asesinando a los niños elegidos, nunca nos lo perdonaríamos…

— Por eso, queremos ver la posibilidad de que solamente nosotros entremos a pelear. — los decía con franqueza Hawkmon.

Wormon fue el siguiente.

— Nosotros digi-evolucionaremos y entraremos al mundo oscuro para enfrentar al tercer ángel, ustedes no tienen por que entrar ahí…

Todos se sorprendieron al escuchar las palabras de los digimons, hubo un silencio atormentador y antes de que Takeru estuviera apunto de de hablar…

Tailmon que estaba apartado de ellos, se acerca lentamente y sin darles la mirada, deja salir una fría palabra.

— Tontos…

— ¡¿Qué dijiste?! — decía V-mon furioso…

— ¿Cuánto tiempo creen aguantar con la digi-evolución si sus camaradas no están cerca?... no sean estúpidos

— ¿Qué no te importa lo que pueda pasarles, a ellos y a Hikari? — le reclamaba Armadimon.

— Son los niños elegidos… es su obligación… — decía Tailmon mientras se volteaba a verlos a todos y seguía hablando… —… los humanos dieron origen al Mundo Digital, los humanos hicieron que surgieran digimons de las tinieblas, es su obligación enfrentarlos… por eso están aquí… — inmediatamente todos pusieron una expresión de confusión… aquello que había dicho Tailmon era nuevo para todos… inmediatamente V-mon estallo en furia…

— ¡Aunque lo que acabas de decir sea cierto tu como digimon camarada debes de proteger a los niños elegidos aun a costa de tu vida! — furiosos, V-mon, Hawkmon, Armadimon y Wormon se ponen enfrente de Tailmon de una manera amenazadora, todos excepto Patamon, quien al parecer había comprendido lo que Tailmon decía…

— Que… ¿Quieren pelear?

— ¡Basta ya Tailmon! — gritaba Hikari con furia… mientras Tailmon bajaba su cabeza…

Todos mostraban enojo, aquella situación los había irritado demasiado…

— ¡Ustedes también V-mon, no hay razón para que peleen entre ustedes…!

Todos los digimons inmediatamente bajaron la guardia, pero seguían mirando con desprecio a Tailmon… Patamon inmediatamente se acerco junto a Tailmon sin que nadie lo notara…

Ken: ¿Desde cuando nuestros digimons son tan egoístas?

Iori: Es verdad… ¿Qué no piensan en como nos sentimos nosotros cuando los escuchamos decir que querían ir solos al mundo oscuro?

En un abrir y serrar de ojos, los niños comenzaron a sacar lagrimas, con su mirada y su voz llena de tristeza se acercaron y cada uno tomo a sus digimons y los abrazaron con todas su fuerzas…

— Si ustedes se sienten así por que vamos a arriesgar nuestras vidas, nosotros nos sentimos igual cuando pelean contra un digimon peligroso… — decía Takeru entre lagrimas tras abrazar a Patamon…

Miyako: Si arriesgan su vida peleando, nosotros también lo haremos…

Avergonzados, los digimons se disculpan con su camarada y prometen no volver a pelear más…

De repente, unos rayos finos y delgados de luz que provenían de los símbolos de las ruinas dieron origen a la imagen del rostro de Taichi… quien inmediatamente al verlos abrazados, murmuro — ¿Me he perdido de algo?

— ¡Taichi! — gritaba sorprendido Daisuke, admirado por el rostro que salían de los símbolos de las ruinas…

Taichi hace un extraño gesto como diciendo que estaba esperando la respuesta a su pregunta…

— No… bueno, la verdad es que acabábamos de tener una riña. — le respuesta Takeru.

Ya veo…

Hikari se acerca.

— Hermano, ¿cómo es que lograste comunicarte con nosotros de esa manera?

Estamos usando un programa que Koushiro diseño hace mucho tiempo, como sabrán yo jamás seria capaz de saber utilizarlo, y como no sabemos nada de Koushiro le pedí a un viejo amigo de ustedes que me ayudara… Wallace

Daisuke sonrió… — ¡Wallace!... ¿Enserio esta contigo?

Si, pero no me comunique con ustedes nada mas para contarles eso... no tengo mucho tiempo, a si que les pido que escuchen con atención…

Taichi suspiro antes de seguir hablando.

—… ya estamos informados sobre el desastre que esta aconteciendo al Mundo Digital, y también sobre lo obligados que están a enfrentar al segundo ángel caído en sus peores condiciones, por suerte contamos con la ayuda de Wallace… logro investigar muchas cosas sobre la zona oscura del Mundo Digital, todo indica que la digi-evolución ahí es imposible…

— ¡¡¡Que!!! — gritaban todos sorprendidos…

— ¿Cómo podremos derrotarlo en estas circunstancias?, ¡¡¡Dios!!! Debe de haber una forma… — decía Daisuke frustrado…

—… no se preocupen…— de pronto, atrás de ellos aparece la antena que Wallace había diseñado, todos se voltean para admirarla…

— Taichi… ¿Qué es eso? — le preguntaba el líder.

—… Wallace dice que esa antena lanzara un programa a las redes de los datos del mundo oscuro que les permitirá digi-evolucionar. Wallace se esforzó mucho haciéndolo, así que no lo vallan a romper.

Takeru se acerco, las antenas eran tan pequeñas que cabían en el bolsillo

— Perfecto… esto nos servirá…

En aquel lugar hay tres habitaciones, la cuarta es el punto central donde se encontraran con el segundo ángel caído… Estamos consientes de lo poderoso que es uno, así que cuando lleguen ante el veremos invocaremos a Saint-Urielmon…

— ¿Cómo haremos eso?

Escucha bien, Daisuke,… inmediatamente después de haber entrado colocaran el satélite junto a la puerta, este se activara cuando aprieten el botón rojo… se liberara un satélite mas pequeño, que solo funcionara si lo colocan en el en el centro de la zona oscura…, se abrirá una puerta por un lapso máximo de 20 segundos, Yamato y yo entraremos listos para invocar a hace ángel.

"Para que el ángel caído no nos interrumpa en el proceso, sus digimons deberán hacer todo lo posible para distraerlo… ¿Les quedo claro?

— ¡Si! — contestaban todos un poco desanimados.

Hubo un momento de silencio… Taichi noto como todos los chicos mostraban un rostro de tristeza y miedo, mas sin embargo, ellos no lo querían aparentar y forzaban una sonrisa en sus labios…

Vamos, anímense… tenga confianza en que todo saldrá bien…

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— Esperare el mensaje de Daisuke indicándome el momento en que decidan entrar a la zona oscura despido… nos veremos pronto… — terminaba de decir Taichi, quien después de despedirse, desactivo el programa y apago la computadora…

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Silencio nuevamente. Daisuke voltea a ver los tristes rostros de sus amigos. Aunque las palabras de Taichi los habían animado un poco, no dejaban de pensar en las amenazas que el segundo ángel caído le había enviado. El era el líder, ¿Qué se supone que deba de hacer ahora? ¿Qué puede hacer para animar a su grupo? Ellos no tardarían hablar, era lógico que no pudieran quedarse todos callados por mucho tiempo, era de esperar que alguien comenzara a dudar de sus convicciones tras escuchar las ideas de aquel maligno, ideas que contradecían su estancia en este mundo.

La única esperanza que Daisuke tenia, era explicarles la sensación que el logro percibir cuando fue iluminado por el nuevo poder. ¿De que manera podría hacerlo? Después de todo, ni siquiera tenía claro exactamente que era aquel poder.

"Tranquilízate" se decía Daisuke "encontraras la forma"

— Ustedes creen… — decía Miyako, despacio. —… que en verdad sea nuestra presencia es la que provoca que el Mundo Digital este en estas condiciones.

— El dijo que cuando nos matara, habría cierto equilibrio, y que tal vez el Mundo Digital tendría una nueva oportunidad de salvarse cuando eso pase… — continuaba Iori.

Todos escuchaban en silencio. Takeru se acerca a ambos.

— Después de todo, el segundo ángel caído también es un digimon, y al igual que todo ser viviente el desea lo mejor para su especie, aunque es contradictorio si nos ponemos a pensar que el mismo nos afirmo que va a destruir a este mundo.

— Debe de haber otra razón. — les exponía Tailmon. — Yo les aseguro hay seres que buscan hacer el mal por naturaleza propia, y los cuatro ángeles caídos son de esos. Debe de haber otra razón para que nos haya planteado las cosas de esta forma.

Un leve gemido sale del débil pecho de Iori. Daisuke lo nota, recuerda lo que le ocurrió cuando estaban perdidos en aquellas ruinas. Estaba apunto de preguntarle si sentía bien, pero desvió su atención cuando Tailmon siguió hablando.

— La profecía dice que si el nuevo poder era liberado, el mal reuniría todas sus fuerzas para atacar a aquellos para quien fue destinado. No lo entiendo con exactitud, pero quizás el utilizo los campos oscuros para invadir al Mundo Digital y así llegar a todos nosotros, antes de que el nuevo poder se nos manifieste por completo — Tailmon se interrumpió a si mismo para bajar la mirada al suelo y continuar hablando de manera temerosa. Todos continuaran en silencio para escucharlo. — Respondiendo a lo que se preguntaba Miyako. Quizá si sea culpa suya el hecho de que hayan aparecido lo campos oscuros, pero no de manera directa…

—… pero entonces. — le interrumpía Miyako. — lo que dice el es verdad, al ya no cumplir ese requisito, ya no somos elegidos.

— Solo esta jugando con ustedes… — se apresuraba a decir Patamon. — para hacerles perder voluntad y ganarles, no se dejen asustar.

Nadie más hablan, todos callan y ponen sus miradas en el suelo. Daisuke piensa en que demonios estarán pensando. Observa las miradas de sus amigos uno a uno, y piensa en cual de todos se atrevería a desistir.

Las miradas de Ken, Takeru y Hikari se veían distintas, quizás ellos aun confiaban en sus ideas, aunque no podía asegurarlo; pero Iori y Miyako parecían ser los mas confundidos ¿Qué podía hacer?

Cuando el nuevo poder se manifestó en V-mon y en mi, jamás me imagine exactamente que era lo que se había posesionado de mi… no me puse a pensar en que aquella esencia era tan sagrada para los digimons… solo sentía el sufrimiento físico, pero al mismo tiempo alivio por que en mi interior sabia que la victoria estaba asegurada, y que con eso podría defenderlos a todos… y también, cuando Saint-Urielmon salió victorioso… sentía algo mas… como si mi espíritu fuera libre, como si ya no hubiera nada mas me apegara a este mundo… ¿Cómo explicarlo? Quisiera sentirlo otra vez para poder decírselos… ya no me importa en dolor físico…

Daisuke saco sus digivaice y lo apretó con fuerza…

No se como rayos funcione… pero permitan que se manifieste una vez mas… solo por un momento… mis amigos necesitan verlo… por favor, yo que estas en mi interior… solo, manifiéstate un poco…

El D-3 de Daisuke comenzó a brillar. Una débil lágrima se deslizo por el rostro del líder, y en cuanto esta toco el suelo el suelo, una luz comenzó a llenar a Daisuke, y de inmediato, la misma energía que lo quemaba desde dentro.

Todos lo observan sorprendidos. Daisuke hecha sus rodillas al suelo, y con dificultad, levanta la mirada a su digimon.

Parecía estar dormido, pero algo desconocido lo mantenía flotando en el aire. Todos se sorprendieron cuando una trasparente pero brillante imagen broto de el. Era el ángel protector de Daisuke, Saint-Urielmon.

El Arcángel digital irradio un calor reconfortante, al verlo, todo los demás, elegidos y digimons, lograron percibir esa sensación de bondad que el ángel despedía.

Si el poder divino se estaba manifestando otra vez, ¿Por qué V-mon no ha digi-evolucionado? …En su interior, todos sabían la respuesta, necesitaba mas datos para lograrlo, tal y como ocurrió en aquella ocasión, cuando los digi-metal y los digimons de Taichi y Yamato se volvieron energía para fusionarse con el.

— Todos escúchenme… — les hablaba Daisuke con dificultad. — No se exactamente que sea esta fuerza, ni tampoco podría explicarles con exactitud que es lo que siento cuando estoy en estas condiciones. Lo que si les puedo asegurar es que hemos sido elegidos para portar esta fuerza y que se nos ha asignado para vencer esta nueva crisis, así que al demonio con los conceptos que ese monstruo tenga de nosotros. Lo derrotaremos para de esa forma salvar a Mundo Digital.

Todos asienten casi al mismo tiempo. Aliviado al ver eso, Daisuke suspira mientras la esencia que le quemaba iba desvaneciendo poco a poco al mismo tiempo que la imagen del ángel. Una vez que esta desapareció, Daisuke aun en el suelo y con la mirada abajo, deja salir otras débiles palabras.

— Prométanme todos, que no seremos nosotros los que mueran en la zona oscura.

Todos lo observan callados por unos segundos. Hikari y Tailmon son los primeros en accionar. Ambos ser acercan al líder y lo ayudan a ponerse pie. Inmediatamente juntan sus manos y le lanzan una mirada de determinación.

— Lo prometemos.

El siguiente fue V-mon, seguidos por Ken y Wormon. Y de inmediato los otros elegidos. Todos y cado uno cumplir la promesa impuesta por su líder. Una vez todos con las manos juntas, se sonrieron mutuamente. Al final, todos voltean hacia el enorme portón y le lanzan una mirada de determinación.

— Bien… pues entremos entonces. — decía Takeru convencido.

— No, aun no. — les pedía Daisuke con autoridad. Todos voltean a verlo. — Tenemos tiempo, si vamos a enfrentar a ese ángel, necesitaremos estar al 100%, así que descansaremos 6 horas.

Elegidos y digimons se lo quedan observando. Por un momento, a Ken se le detiene el tiempo, mira pensativo a su amigo Daisuke, en verdad ha cambiado, ya no es el mismo de antes, había madurado.

Daisuke frunce el ceño, mientras se rasca la cabeza con un dedo y mira a sus amigos confundido.

— ¿Qué pasa? ¿Dije algo ofensivo?

Todos le sonríen.

— No, por supuesto que no, Daisuke. — le contestaba Miyako.

Y de inmediato todos miran a sus alrededores y comienzan a buscar la manera mas adecuada para descansar. Daisuke los mira seriamente, en su interior percibe lo que pasaba, sin darse cuenta había estado actuando de manera distinta a lo habitual.

Rápidamente saca su D-terminal para informarle a Taichi de su decisión y poco después, se une a sus amigos.

Parte 2:

Misterios
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La cueva los albergaba del frio de la noche, pero su suelo era demasiado duro para dormir, los elegidos y su digimons apenas y lograron acomodarse simulando colchonetas con telas que Centarumon les había obsequiado.

Ken y Wormon son los últimos en acostarse, y cuando ambos estaban apunto de conciliar el sueño, son interrumpidos al ver como Daisuke y V-mon se levantan.

Daisuke mira a sus compañeros, nota que todos parecían estar durmiendo, excepto Ken y su digimon.

Ken se levanta lentamente y se dirige a su amigo.

— ¿Donde vas?

— Alguien tiene que vigilar mientras todos duermen.

— Entonces, déjame ir a mí, tú mereces descansar.

— Déjalo así Ichijouji, esto es más difícil para ustedes que para mí. — decía Daisuke con franqueza.

Ken no piensa en insistir más. El asiente, y lentamente se vuelve a acomodar para dormir.

Daisuke y V-mon salen de la cueva para observar la oscura noche.

*******

Takeru estaba acostado boca arriba, observando el techo de la cueva, le llamaba la atención los extraños caracteres que estaban escritos en las paredes. Ahora que lo recordaba, había visto por todas partes esos mismos símbolos (en su antiguo digivaice, en la tablilla que Vamdemon uso para entrar al mundo real, y en la espada de Omegamon.*1

— Takeru, ¿Aun sigues despierto? — Le llamaba Miyako, despacio.

— Si, la verdad es que con todo lo que esta pasando, es muy difícil dormir.

— Pero Daisuke parece feliz al vernos descansar.

Takeru sonríe.

— Si, por eso mismo quise hacerle caso.

Ambos callan por un momento. Miyako se voltea a ver a Takeru, quien continuaba mirando el techo y sonriendo.

Miyako traga saliva antes de hablar.

— No me gusto ser la que puso en duda nuestra posición como elegidos…

Takeru deja de sonreír.

—… la verdad es que ni yo misma quería creer en mis propias palabras, pero es que…

El chico al fin voltea a ver a su amiga. Con tristeza, observa como los ojos de la chica se estaban llenando de lágrimas.

—… no me gustaría ver a nadie de mis amigos morir… en especial a…

Miyako se interrumpe a si misma para voltear a ver a Ken quien dormía profundamente, luego comienza a llorar en silencio.

Takeru la mira con tristeza, recuerda la personalidad de su amiga Miyako, un poco impulsiva, un poco terca, pero sobre todo muy sensible, de esa clase de personas a la que le cuesta mucho trabajo expresar sus sentimientos. Por eso, Takeru comprende lo difícil fue para ella decir esas palabras. Al mimo tiempo, recuerda la atracción que Miyako sentía por Ken desde hace tiempo.

Suavemente la toma de la mano y lo mira a fijamente a los ojos.

— No seremos nosotros los que muramos haya dentro, fue la promesa que le hicimos a Daisuke… No lo olvides.

***

Hikari (narrando): Esa noche, sucedió otra vez… una terrible ansiedad invadía mi sueño,

Al despertar, nerviosa y bañada en sudor,… descubrí un agujero de bajo de mi,… era el mar de las tinieblas, nuevamente me estaba llamando… lentamente me comenzaba hundir en las oscuras olas.

me tranquilice, — No permitas que te lleve otra vez… — me dije a mi misma… recordé los buenos momentos en que me sentía muy feliz, con mi hermano, Tailmon, con Miyako, Takeru y todos mis demás amigos,… y poco a poco, ante mis ojos, mar de las tinieblas se desvanecía, dejándome tranquila…

Nuevamente me encontraba en las ruinas donde todos dormían, estaba un poco agitada y sudorosa, pensé que cada vez me costaba mas trabajo librarme del mar de las tinieblas…

Ven…

— ¡¿Quién dijo eso?! — pregunte nerviosa volteando a todos lados sin encontrar de donde venia esa extraña voz

Ven… si no vienes a mí, yo tendré que ir por ti…

Y en las sombras… vi la figura de Tailmon.

¿Hikari?

Hikari lanza un leve grito cuando se voltea para ver a Tailmon, pálida y asustada, respirando agitadamente…

— ¡¿Desde cuando?! Hikari... ¡¿Desde cuando el mar de las tinieblas te esta llamando otra vez?!... — preguntaba Tailmon…

— Poco después de que ustedes se abandonaran el mundo real.

Tailmon la mira con preocupación.

—…Yo, no tengo más que decirte. le decía Hikari con dificultad.

El digimon se acerca a su camarada.

— Nos estamos enfrentando a auténticos seres de la de la oscuridad… era de esperarse que el mar de las tinieblas tuviera algo que ver en todo esto. decía mientras se sentaba al lado de su compañera.

Hikari baja la mirada, le causaba escalofrió el hecho de que los ángeles caídos tuvieran algo que ver con el mar de las tinieblas.

— De cualquier forma, no puedo preocupar más a mis amigos. decía Hikari, despacio. por eso, lo mejor será que no les mencionemos nada.

— Pero… ¿Por cuánto tiempo?

Hikari calla…

***

Desde que ese resplandor toco la frente de Iori, repentinos momentos de ansiedad de le llegaban a cada momento, inmediatamente una lluvia de imágenes pasaban por su mente, y cuando al fin cesan, la jaqueca residual que debilitaba aun mas al chico.

Era de esperarse que ninguno de sus amigos (ni siquiera Armadimon) lo notaran, pues últimamente, debido a los últimos acontecimientos, cada quien estaba sumergido en sus propios pensamientos. De cualquier forma, aunque intentara explicarles lo que le sucedía, no le seria fácil, pues las imágenes que ve no son del todo claras para el —son como un sueño mal recordado. se las describió de esa forma así mismo en una ocasión.

Pero esa noche que dormía junto a sus amigos en las ruinas proféticas, las imágenes se tornaron mas claras. Esta vez el estaba flotando en el aire, mirando los acontecimientos que en un principio su mente no pudo asimilar. Un sujeto vestido de negro con un oscuro gorro que le tapaba el rostro, estaba frente a un enorme monitor, hablando con alguien a quien era imposible distinguir. La voz de aquel primer sujeto se le hacia conocida, pero la otra voz era nueva para el, esta ultima parecía como la de un niño burlón.

Dentro del ejército rebelde, existió un ángel capaz de evadir la omnipotencia del supremo. —decía la infantil voz. "el que engaña"

El contestable permaneció callado. Iori mira detenidamente a aquel encapuchado, y sin darse cuanta, el cayo hipnotizado por su apariencia.

Todo comenzó a dar vueltas alrededor de ambos, las voces que conversaban era imposible de distinguir ya que su sonido llegaba distorsionado a los oídos de Iori.

De repente, algo libra a Iori de su trance. Otra voz conocida le hablaba por detrás. Cuando el chico voltea para ver quien le llamaba, ve la débil imagen de Koushiro. Iori lo observo detenidamente, parecía que le intentara decir algo muy importante. Koushiro movía sus labios muy rápido y parecía gritar de la desesperación al ver como Iori no lo escuchaba. Pero en su interior, Iori escuchaba, entendía y asimilaba todo lo que le intentaba decir Koushiro.

Un sonido como trueno se escucho tan fuerte que Iori cerró los ojos y se tapo los oídos;…

Cuando volvió a levantar la mirada, ve asustado como una enorme garra destroza la imagen de Koushiro.

— ¡No! —gritaba aterrado.

Su terror aumento cuando se dio cuenta que esa garra también lo había traspasado a el. La mano que le había atravesado las entrañas emanaba pequeños truenos azules que chillaban como pequeños toques eléctricos, además estaba llena de sangre (su sangre). El dolor era suave, pero el miedo recorría cada rincón de su cuerpo.

Lentamente Iori voltea para por quien ha sido asesinado. El rostro del encapuchado al fin se le revelo…

***

— ¡No! ¡No!. —gritaba enloquecido Iori.

Ken rápidamente se acerca a el con preocupación y lo toma de los hombros.

¡Iori, que te sucede!

¡No puede ser el! ¡No puede ser el!

— Tranquilízate…

Iori reacciona, después de lo que había visto, no podía llamar mas la atención.

— Dime… ¿Qué fue lo que te paso? ¿De quien estabas hablando? — le preguntaba Ken, despacio.

— No es nada… solo una terrible pesadilla.

Iori no puedo evitar desviar su mirada de los ojos de Ken. Era obvio para ambos que estaba mintiendo.

Ken lo mira con preocupación.

— Esta bien Iori, no tienes que decirme nada si no quieres.

Iori mira sorprendido a su amigo…

— Ken…

— Aun tenemos una hora más. Descansa, Iori.

Ken se levanta y voltea a ver a los digimons, quienes se encontraban en un profundo sueño, algunos de ellos roncaban. Hikari y Miyako también parecía estar muy dormidas. Era raro, que ninguno de ellos, fueran despertados por el grito de Iori. Takeru no se encontraba, al parecer ya se había levantado.

Iori lentamente se recuesta, mientras ve como Ken sale de la cueva. Una vez que ve a su amigo lejos, Iori no puede evitar llorar.

***

— ¿Por qué no quisiste ir a dormir? — Le preguntaba enfadado Takeru a Daisuke. — Si querías que alguien vigilara, nos lo hubieras pedido.

Daisuke calla.

— No hace mucho manifestaste el último poder, y la vez que lo hiciste para acabar con Abaddonmon terminaste inconsciente en el hospital.

— Ya, ya… — decía lanzándole una sonrisa. — te pareces a mi mamá, además… de todos yo era el que menos necesitaba descansar, ¿verdad, Ichijouji?

Ken sale lentamente de la cueva.

— Bueno, es que tú habías dicho que todos debíamos estar al 100% para la batalla. — le respondía Ken.

— Ya,…no se enojen por eso, mejor acérquense, hay algo que quiero comentarles.

Ken y Takeru se miran entre ambos, luego se acercan a Daisuke.

— Hace un rato, cuando andábamos discutiendo, pude notar que tanto Hikari como ustedes dos no parecían haber dudado ante el mensaje del segundo ángel caído. Pero Iori y Miyako parecen estar muy preocupados.

— Si, eso es cierto. — le afirmaba Takeru.

Ambos chicos recuerdan las últimas situaciones que habían tenido con ellos, respectivamente.

— En el momento de la batalla, es importante que nos cuidemos los unos a los otros, pero sobre todo, hay que cuidar más a ellos dos. — Daisuke mira fijamente a sus dos amigos. — Cuento con ustedes dos, ¿verdad?

Takeru y Ken asienten con determinación al mismo tiempo.

Parte 3:
La caída de los elegidos
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2 de Agosto del 2004, horas para que el digimon sea destruido: 9

Había llegado el momento… todos nos reunimos en la puerta del mundo de las tinieblas, íbamos muy serios, y mirábamos la puerta de roca color azul llenos miedo, pero con la esperanza de que todo iba a salir bien, nos dispusimos a entrar…

— Adelante Daisuke… — decía Takeru que cargaba la antena en sus brazos…

Si… lo haré…

Daisuke se acerca a la puerta y se pone frente a ella, quedándose mirándola por un corto tiempo, después se voltea para dirigirse a sus compañeros…

— Amigos… — decía mientras extendía su brazo al frente de ellos —…No olviden nuestro promesa… todos saldremos vivos de esta.

— No lo olvidaremos… — decía Takeru mientras ponía su mano en la de Daisuke mientras todos se acercaba para hacer lo mismo…

Daisuke miro una vez mas a Miyako y a Iori, ambos hacían notar mucha mas preocupación que el resto del grupo. Daisuke le lanza una mirada a Takeru y a Ken, y ambos vuelven a afirmar con la cabeza.

No importa que peligro enfrentemos…

—…Pase lo que pase, todos debemos de salir vivos de aquel mundo. — continuaba Ken.

— No morirán... — decía V-mon mientras se acercaba junto a los otros digimons. —…de eso nos encargaremos nosotros.

Una vez reafirmada la promesa, Daisuke saca de su bolsillo la reliquia en forma de medalla, respirando muy hondo, se acerca para colocarla, Daisuke coloco la reliquia en el orificio del centro, y dándole un leve golpe la penetra por completo. Un fuerte zumbido se escucho, como si se estuvieran quitando unos fuertes y pesados candados, salió un extraño humo de la puerta, esta se empieza abrir lentamente, dentro de ella, había una capa negra que cubría toda la entrada, y en el centro, un pequeño remolino plateado que giraba rápidamente hacia la derecha y que permanecía plasmado en la capa…

— Bien… pues andando… — decía Daisuke mientras veía la capa oscura con indiferencia y se acercaba…

— Tengan mucho cuidado, niños elegidos — decía Centarumon que los había estado vigilando…

— Lo tendremos…

Armándose de valor, todos corren hacia la puerta y entran…

***

— ¿qué….Qué demonios es esto? — se preguntaba Takeru, confundido

— Siento la misma sensación que cuando fui al mar de las tinieblas… ¿Tu también lo sientes, Miyako? — preguntaba Hikari.

Si… también lo siento…

Se encontraban un extraño abismo, parecía el espacio interestelar donde claramente se veían las miles de extrañas estrellas quemándose, mas adelante, en las altura se alcanzaba a ver una luz luminosa que tomaba la forma de un enorme árbol… los niños y sus digimons miraban al suelo, y no había mas que el espacio interestelar, parresia como si un piso invisible los estuviera sosteniendo, miraban al frente suyo, y reconocían 6 puertas de roca… atrás de ellos, se encontraba la puerta por donde entraron…

— ¿Creen que debamos de tomar una de esas puertas?

— No — decía Daisuke dirigiéndose a todos — ¿Recuerdan lo que nos dijo Taichi?, lo que debemos de hacer ahora es activar inmediatamente el satélite…Adelante Takeru.

— Si… — decía mientras se acercaba a la puerta para poner la antena cuidadosamente.

Rápidamente aprieta el botón rojo de al lado…

Un leve temblor saboteo todo el lugar en cuanto Takeru activo la antena… — ¡¿Qué esta pasando?! — gritaba Miyako, al ver como el universo en donde estaba se colapsaba entre si, una luz cegadora comenzó a invadir todo el lugar, los niños y sus digimons, se taparon los ojos…

Cuando al fin pudieron abrirlos, ya no estaban en aquel espacio interestelar, la puerta y la antena habían desaparecido y se encontraban en una extraña construcción de roca alumbrado por antorchas de fuego color azul…

***

Tras encontrarse en medio de los muros de roca, los niños permanecieron inmóviles, mientras los digimons observaban cada rincón para verificar que no haya ningún peligro…

— ¿Qué lugar es este? — preguntaba Hikari, pero antes de que alguien le pudiera contestar, un sonido de la D-Terminal de Daisuke anunciaba un nuevo mensaje...

— ¿Qué es esto? — preguntaba Daisuke, era el mensaje mas raro que había recibido, la pantalla de la D-Terminal corrían delgadas líneas verdes, atrás de estas, extraños dibujos, y en uno de ellos un punto que parpadeaba al mismo tiempo que un sonido característico…

— Parece un radar…, nos lo debió de haber enviado Taichi, nos indica el lugar a donde debemos de ir — decía Ken al verlo detenidamente

— Si, tienes razón Ichijouji… — decía Daisuke, al fin le había tomado forma a los dibujos… — Bien, todo indica que antes de llegar con el tercer ángel hay tres habitaciones que debemos cruzar… así que andando…

Y así, todos comenzaron a caminar por entre los gigantescos muros.

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Hikari (narrando): … Algo nos estaba observando, algo nos estaba siguiendo, creí haber visto una sombra atrás de nosotros, asustada, me quede observando mientras Daisuke y los chicos seguían el caminando…

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— ¡Hikari, no te separes de nosotros! — gritaba Daisuke mientras todos se detenían para esperarla…

Sin decir nada, Hikari se acerca hacia ellos, y nuevamente caminan por la cueva…

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El mismo sujeto encapuchado, que Iori había visto en su sueño, golpea el enorme monitor con enojo. En este se vía las imagen de los elegidos explorando las ruinas que los llevarían al núcleo de la zona Kernell.

Malditos, ¿Qué demonios le han hecho a la zona oscura?

"Pensaba hacerlos sufrir antes del gran final, pero ahora no tengo otra opción mas que matarlos, antes de que lleguen ante mi…

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— ¿Qué es eso?... ¿Lo escuchan? — Decía V-mon…

— Suena como, una cascada… — decía Hawkmon mientras cerraba los ojos…

— ¿Una cascada? — Preguntaba Daisuke,

Elegidos y digimons cierran los ojos para agudizar el oído

— Tienes razón, suena como una cascada…

Todos apresuran el paso. En menos de un minuto llegan a una enorme habitación de roca con tallados de símbolos digitales, enormes antorchas azules lo alumbraban, en el fondo se veía la salida de dicha enorme habitación, pero lo que llama la atención es que a ambos lados de la salida, se encontraban dos enormes cascadas que salían rápidamente hasta unos enormes yacimientos de agua.

Un poco dudosos, los elegidos y sus digimons comenzaron a caminar por un grueso camino de roca que se dirigía hacia la salida, era lo suficiente ancho como para evitar que alguien se cayera a los yacimientos…

Iban a la mitad del camino cuando de pronto… — Hay algo que no me gusta de esto — decía Hikari después detenerse… —…Tengo un mal presentimiento…

Hikari cambio la expresión de su rostro cuando comenzó ha escucharse como si miles de edificios se estuvieran cayendo…

De repente, un terrible temblor comenzó a sacudir todo el lugar, la habitación hecha de roca se estaba derrumbando, las rocas que lo conformaban se caían del techo...

— ¡Hikari, tengan cuidado! — gritaba Tailmon a su camarada, los digimons protegían a los chicos de las rocas que comenzaron a caer, mientras estos se echaban al suelo en lo que el terremoto disminuía…

Las cosas empeoraron, cuando el camino se comenzaba derrumbar…

— ¡¡¡Corran!!! — gritaba Daisuke.

Todos se echaron a correr hacia la salida. Habiendo terminado el camino, que quedo completamente destruido, a excepción de unos cuantos metros, llegan hacia el último pasillo que cubría todo lo ancho de la habitación, a pocos metros se encontraba la salida, con el temblor aun asechándoles, todos se echan a correr para por fin salir de ahí…

Cuando al fin salieron, hacia otra cueva que se perdía en la oscuridad, se dan cuenta que les hace falta alguien… — ¿Dónde esta Iori? — preguntaba Takeru desconcertado…

Una risa malvada se escucho como eco, rebotando por las gruesas hechas de roca. Todos voltean, Iori estaba justo enfrente de un hombre de negras vestimentas, su rostro estaba cubierto por un enorme gorro, y de su cuerpo parecían salir pequeñas chipas que chillaban como toques eléctricos.

En el suelo se encontraba Armadimon, aplastado contra el piso por los pies de aquel sujeto.

— ¡Iori, alélate de el!

Pero el niño estaba paralizado por el rostro de aquel hombre, pues era el mismo que había visto en sus visiones.

— En verdad… tú eres…

El sujeto toma a Iori del cuello y lo levanta mientras se disponía a asfixiarlo. Un nuevo temblor sacudió a la enorme habitación. Con su mano libre, el encapuchado lanza un resplandor purpura al techo. Decenas de rocas azotan contra el suelo para obstruirles el paso a los elegidos y a sus digimons.

— ¡Maldición! — gritaba Daisuke, desesperado. Inmediatamente este comenzó a retirar las rocas junto con V-mon, pronto todos los demás niños y sus digimons le comenzaron a ayudar

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Ahora Iori se encontraba solo con aquel sujeto.

El niño comenzó a perder el conocimiento poco a poco, pero justo cuando estaba apunto de hacerlo…

— ¡Spiking Strike!

El aguijón de Stingmon ataco al encapuchado, quien de inmediato soltó a Iori y lo dejo caer al suelo. Ken corre a socorrer al niño.

— ¿Te encuentras bien, Iori?

Iori no le responde al chico, pues estaba mirando con preocupación la mancha de sangre que Ken tenía en su brazo.

— En el último momento, logre saltar antes de que las rocas me obstruyeren el paso, pero una de ellas alcanzo a golpearme el brazo.

— Es mi culpa. — le decía el niño, apenado. — Lo siento.

El encapuchado quedo volando en el aire, fácilmente logro esquivar el segundo ataque de Stingmon. Inmediatamente, alzo su brazo, y dejo salir un resplandor purpura que callo hacia el yacimiento de agua, y luego, desaparece en un abrir y cerrar de ojos.

De las profundidades, emerge un enorme MarinDevimon, sus enormes tentáculos, su enorme boca, sus ojos rojos y su cabeza puntiaguda hicieron pegar a Iori un grito.

— ¡Pronto Iori, Digi-evolución! — gritaba Armadimon, pero antes de que Iori sacara su D-3, el monstruo le dio un fuerte azote a Armadimon con sus tentáculos mandándolo a volar…

Iori, retrocede lentamente, antes de que MarinDevimon lo golpeara, Ken salta sobre el y juntos esquivan el golpe. Furioso, MarinDevimon levanta sus tentáculos y destruye lo que quedaba del camino, echando a Iori y a Ken al yacimiento de agua, que ahora parecía un lago enorme y profundo.

Stingmon inmediatamente se dispuso a atacar a MarinDevimon, quien estaba apunto de ir tras ambos niños…

— Iori… — le llamaba con dificultad Ken, quien noto que su amigo estaba desmayado.

Ken tenia un poco de sangre en la frente, se había dado un mal golpe en la cabeza, y además, su brazo izquierdo le dolía mucho.

Haciendo gran esfuerzo, nada hasta donde esta su amigo, y a pesar del dolor que sentía en el brazo, logra sujetarlo para después nadar con todas sus fuerzas hacia la orilla.

MarinDevimon al ver que Ken estaba salvando a Iori, golpea a Stingmon y se dirige hacia ellos, no paso menos de 5 segundos cuando Stingmon lo sujetaba por detrás y lo golpea con todas sus fuerzas.

¡Spiking Strike!gritaba al enterrar su aguijón en MarinDevimon, pero esto no le hace el menor daño.

De la boca de la enorme bestia, sale un resplandor verde que hiere gravemente a Stingmon. Tal fue la fuerza del ataque, que cuando su cuerpo azoto contra la pared de roca, había quedado plasmado en el.

Ken mira hacia atrás solo para darse cuenta que MarinDevimon estaba tras el de nuevo, mira hacia el frente y nota como sus amigos están apunto de derribar las rocas, con mucha esperanza, continua nadando hacia la orilla…

Stingmon nota como del muro en que estaba atrapado salía agua. Con todas sus fuerzas sale del muro, y lo golpea retirándose inmediatamente. Un chorro de agua a gran potencia se dirige hacia MarinDevimon, una roca que iba junto con este chorro lo golpea en el rostro, mandándolo a volar hacia el otro extremo de la habitación.

Inmediatamente, Stingmon se acerca a al monstruo para aplicarle nuevamente su técnica especial — ¡Spiking Strike! —… esta vez lo golpeo directamente a su frente.

Retorciéndose, y gritando de dolor, el monstruo se comienza a hundir en el agua sacando una especie de gas blanco…

Muy débil, y gravemente herido, Stingmon se dispone ayudar a su camarada…

Justo cuando Ken esta apunto de llegar a la orilla, siente como si algo le jalara el pie, hundiéndose por un rato, hace un esfuerzo sobre humano para acercarse a la orilla.

Pero aquella cosa lo estaba jalando con más fuerza.

Uno de los tentáculos de MarinDevimon sale repentinamente del lago, y se azota contra la espalda de Ken quien lanza un grito de dolor. El demonio no se iba a morir solo.

— ¡Ken! — gritaba Stingmon que apenas y podía volar.

Stingmon intentaba se acercaba lo mas rápido que podía para socorrer a su amigo, pero ya era demasiado tarde…

Ken, levanta a Iori con todas sus fuerzas, y lo deja en la orilla, esperando que los demás le salvaran la vida al pequeño,…

— Estarás bien… Iori,… tú estarás bienle decía la voz débil de Ken. Con su última fuerza, avienta su D-3 hacia la orilla, y se deja llevar por el tentáculo de MarinDevimon

— ¡¡¡Ken!!! — gritaba Stingmon…

En esos momentos, Daisuke y los demás derriban las rocas, y la imagen que vieron, fue la de Stingmon acercándose para salvarle la vida a su camarada, pero de pronto, este también muere, sus datos se desintegraron justo cuando su camarada dejo de respirar, la mano de Ken se hundía en el profundo lago…

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Ha caído el primero…

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— ¡¡Ken!! — gritaba Miyako, corriendo con todas su fuerzas, hacia el enorme lago.

La chica estaba apunto de saltar hacia este, pero es detenida por Daisuke… las rocas seguían cayéndose del techo, parecía como si el lugar estuviera apunto de derrumbarse… — ¡¿Qué haces?! ¡Suéltame!

— Es peligroso que vallas, correrías un gran riesgo… — decía Hawkmon mientras todos los demás miraban a Miyako con tristeza…

— Pero… Ken…

De pronto, Miyako, deja de hablar, había visto algo tirado en el suelo, era el digivaice de Ken, se acerca rápidamente para tomarlo, en su pantalla, parecía como si se estuviera viendo la estática de la televisión, con su sonido característico…

— No puede ser, Ken esta… ¡Ken esta muerto!

— ¿Entonces Stingmon también esta…? — decía Hawkmon, con miedo de terminar de hablar.

Llenos de tristeza, los niños comienzan a llorar, confundidos y sin saber que hacer, son presionados por sus digimons para abandonar el lugar antes de que se derrumbe…

— ¡Miren, es Iori! — decía Takeru con la cara llena de lagrimas…

Todos con excepción de Miyako, que permanecía llorando en silencio echada en el suelo, se acercaron a ver a Iori, estaba pálido y empapado.

El lugar seguía derrumbándose poco a poco.

— Armadimon también esta aquí — decía Tailmon al encontrar a Armadimon inconsciente a unos metros de Iori, inmediatamente lo levanta, lo carga echándoselo en su espalda y se acerca a los demás…

— No esta respirando, si no hacemos algo el también podría morir.

Al oír eso, Miyako abre sus ojos bruscamente, se levanta, se seca sus lágrimas y se dirige con sus amigos…

— Aun lado, creo saber que hacer… — decía. Todos vieron como se sentó en cuclillas, puso sus manos extendidas en el pecho de Iori, y presionando fuertemente logra hacer que el niño reaccionara. Este escupe toda el agua que tenia, comenzó a toser por varios segundos…

— Ken… ¿Dónde esta Ken? — decía débilmente Iori, quien inmediatamente después, se queda dormido, Takeru lo carga echándoselo en la espalda…

— No tenemos mucho tiempo…

— De prisa, salgamos de aquí, antes de que este lugar se derrumbe…

Muy tristes y aun con lagrimas en los ojos, los niños son obligados por sus digimons a salir de aquel lugar, Mientras corre, Daisuke voltea por unos segundos a ver por ultima vez ese lago… — adiós Ken — decía en su mente…

Takeru mira con tristeza a Miyako, quien en sus ojos no podía evitar mostrar la terrible tristeza por la muerte de su amado.

***

En cuanto entraron, a la nueva cueva, una inmensa oscuridad invadió su entrada, pareciera como si la habitación en donde habían estado se hubiera sido consumida por la oscuridad. Sintiéndose peor que nunca, con el escalofrió de siempre, los elegidos caminan lentamente por la cueva alumbrada, mientras los digimons miraban a todas partes y vigilaban cada paso de su camarada…

Se encontraban en un abismo, solo se podía distinguir el enorme camino que parecía interminable, y arriba de ellos, una inmensa oscuridad…

— Alguien mas esta aquí — decía Tailmon mientras seguía caminando —… tengan mucho cuidado, por ningún motivo se separen…

Caminaron durante poco menos de 5 minutos, cuando de pronto, Tailmon, extiende su brazo para indicar que se detuvieran. Inmediatamente después, una risa malévola se escucha por toda la zona…

— Esa risa, creo haberla escucharla antes… — decía Takeru temeroso…

— ¡¿Quién eres?! — gritaba Daisuke, mirando a todos lados, la risa, se escucho una vez mas, todos permanecieron en silencio por algunos segundos…

De pronto, un agujero negro apareció debajo de Miyako, esta cae en el…

— ¡Miyako! — gritaba Takeru, quien inmediatamente soltó a Iori, y se agacho para agarrar a su amiga antes de que se cayera…

Todos fueron inmediatamente a su auxilio… Takeru miro fijamente el agujero. Hipnotizado por tanta oscuridad, reacciono cuando se encontró frente a frente con su peor adversario,

— Tu…

Allí estaba, Devimon salió lentamente de aquel agujero…

Los recuerdos llegan rápidamente como truenos en la mente de Takeru. Una vieja cicatriz fue nuevamente abierta el más profundo de su corazón. La muerte de su compañero digimon había sido un trauma difícil de superar.

El digimon demonio se acerca amenazante a Takeru, quien le lanzaba una mirada de desafío.

Devimon sonrió al ver la mirada desafiante de Takeru.

— Niño elegido, vas a pagar por lo que tú y Angemon me hicieron…

Haciendo un movimiento brusco, hecha una ráfaga de energía oscura, contra Daisuke, Hikari, Iori y sus digimons, quien son lanzados a varios metros…

Haciendo un corte en el aire, Devimon hiere las manos de Takeru, y por un segundo suelta a Miyako, quien pego un grito… inmediatamente, Takeru vuelve a sostenerla…

Hawkmon Shinka... Aquilamon

El ave digimon vuela por el inmenso aire, y se dispone a atacar a Devimon quien no se había apartado de Takeru y Miyako.

— ¡¡Grand Horn!! — gritaba Aquilamon al atacar a Devimon con su cuerno.

Devimon esquiva el ataque, y le aplica un poderoso golpe a Aquilamon, dejándolo caer en el suelo… Takeru miraba fijamente a Devimon, con las manos sangrando,

— Pareces estar muy aferrado a que esa niña no muera. — le decía el digimon demonio, mientras se acercaba su rostro hacia el le mostraba su diabólica sonrisa. Takeru lo único que podía hacer era mirarlo con desprecio.

Repentinamente, Devimon entierra suavemente la punta de sus garras en el brazo de Takeru. El chico lanza un grito de dolor, mientras Miyako sufría al ver a Takeru en esas condiciones. El malvado Digimon parecía estar disfrutando de los gritos de Takeru.

— Vamos, ¿por que no la sueltas? El dolor debe ser insoportable.

Patamon aparece al rescate. El digivaice comienza a brillar…

Patamon Shinka... Angemon

Angemon se acerca de inmediato a Devimon y se prepara para defender a su camarada.

— Devimon, quítale las manos de enzima… — el báculo de Angemon se esfuma en sus manos, y se concentra una energía en su puño — ¡¡Punch of faith!!

Devimon se acerca rápidamente a Angemon, esquivando su resplandor…

— Tú verás como tu camarada sufre sin que puedas hacer nada, y después de eso los matare a ambos.

Furioso, Angemon reaparece su báculo, y comienza a golpear a Devimon con este, quien paraba los golpes con sus enormes brazos.

Devimon lanza una ráfaga de energía oscura a Angemon, quien es azotado en la pared… — ¡Tonto, ya no soy el mismo de antes! — decía Devimon mientras se quedaba flotando en el aire con los brazos cruzados…

— ¿Quién es el? — decía Daisuke con dificultad mientras se levantaba junto con Hikari y los digimons.

Iori, aun permanecía inconsciente junto con Armadimon…

— Es Devimon, el primer enemigo, Angemon lo derroto hace cinco años…

— ¡Takeru! — gritaba Daisuke, al ver como Takeru batallaba para subir a Miyako que estaba muy asustada…

— No te preocupes, ahora mismo vamos a ayudarte. — le avisaba el digimon de Daisuke.

V-mon y Tailmon se adelantaron y se prepararon para digi-evolucionar, pero de pronto, de la nada aparece el mismo extraño hombre de vestimenta negra, que tenia el rostro cubierto por una capucha. Este les lanza un rayo púrpura a los dos digimons, que quedan inconscientes al lado de sus camaradas…

— ¡Otra vez tú!

Hikari recordaba ver ese rayo púrpura antes…

— El fue… el fue quien lanzo ese rayo a las rocas para que no llegáramos a tiempo con Ken…

Aquel hombre, levanta su brazo, y echando una gran cantidad de energía oscura a Devimon, se retira, desapareciendo de la nada…

— ¿Qué fue lo que hizo?

Devimon lanza un fuerte grito, un resplandor maligno lo rodeo, ya no era Devimon, había crecido de tamaño, sus cuernos se volvieron mas chicos, le salió pelo en su cabeza, su cuerpo era completamente negro con músculos bien definidos, sus alas se volvieron mas grandes, y su rostro estaba protegido por una mascara donde salían sus dos ojos rojos… su nombre Neo-Devimon

— ¡Ha digi-evolucionado! — gritaba Hikari.

Neo-Devimon, inmediatamente lanza con su mano una bola de energía roja hacia Daisuke y Hikari, quienes apenas y logran esquivarla.

El digimon maligno permanece justo frente a Angemon, y desde ahí, lanza un resplandor oscuro hacia Takeru. El mismo con el cual ataco a los elegidos hace 5 años, cuando Devimon había reunido fuerzas para crecer de tamaño.

La sombra en la que estaba siendo bañado Takeru lo llena de dolor. De repente hecha un grito cuando su mano comenzó a entumecerse, sin energías para seguir sosteniendo a su amiga… Miyako veía como Takeru sufría por no querer soltarla…

— Te propongo algo. — le decía a Takeru el digimon demonio. — Déjala caer y te dejare vivir.

— Maldito, como te atreves a decirme eso.

— Entonces morirán los dos.

— ¡Takeru! — gritaba Daisuke quien ya se había incorporado

— ¡No, Vengan! — Gritaba Takeru furioso… — Neo-Devimon podría atacarlos… — el emblema de Takeru brilla nuevamente… — ¡¡Vallan a la siguiente habitación!!... ¡No le queda mucho tiempo al Mundo Digital!

— No podemos irnos sin ti. — le decía Hikari.

— ¡Vallan!.. Yo me salvare a Miyako y acabare Neo-Devimon…

El emblema de Takeru brillo con todas su esplendor…

Angemon, Shinka.... HolyAngemon

Neo-Devimon deja salir una terrible carcajada e inmediatamente comienza a golpear a HolyAngemon brutalmente. El ángel sagrado no puede hacer nada para defenderse…

— ¡Lo ves, ahora soy mucho mas fuerte que tu, he alcanzado los limites de la misma oscuridad! — decía mientras lo seguía golpeando…

Takeru miraba a Miyako. Su mirada triste llena de angustia a la chica, una mirada que le decía "no quiero que mueras"

Miyako le sonríe.

— Ya no puedes mas… suéltame.

La expresión de Takeru cambia por completo.

— Si no lo haces, terminaran por matarnos a los dos. No quisiera ver como un amigo mas muere.

— ¡Miyako tonta!

La chica deja de sonreír.

— Prefieres morir a seguir luchando, Ken se hubiera decepcionado de ti.

Los ojos de Miyako comienzan a llenarse de lágrimas.

Takeru reúne todas sus fuerzas, y rápidamente le ofrece a su amiga su brazo sano. Miyako se esfuerza para alcanzarlo, una vez que lo hizo, comenzó a subir lentamente.

Hikari (narrando): …el despiadado Neo-Devimon hizo lo que ningún otro digimons había hecho hasta esos momentos….

Agarrando del cuello a Holy Angemon, y preparándose para darle el golpe final, Neo-Devimon se fija nuevamente en Takeru y Miyako. El niño esta apunto de salvarle la vida a su amiga.

Despiadadamente levanta su mano, y lanza un poderoso rayo rojo hacia donde estaba el y Miyako

Al oír ese fuerte estruendo, Daisuke y yo nos detenemos, y miramos hacia atrás…

Miyako se suelta de Takeru y cae al agujero inminentemente, Daisuke y yo nos impresionamos cuando Aquilamon muere desintegrando sus datos. Takeru es lanzado varios metros hacia arriba…

yo vi su rostro, estaba llorando, lagrimas, muchas lágrimas se tornaban en su cara…

En esos momentos, Iori despierta, y ve junto con nosotros, como Takeru caía poco a poco…

— ¡¡¡No, Takeru!!! — gritaba furioso Holy-Angemon, enfurecido mas al ver la sonrisa malévola de Neo-Devimon. En un intento desesperado por salvarlo, Holy-Angemon saca su espada, esta comienza a brillar como el sol…

— ¡¡Excalibur!! — Gritaba, mientras atacaba directamente a Neo-Devimon quien lo soltó, dándole una patada, de inmediato, se prepara para hacer su técnica especial…

— ¡¡La puerta del destinito!! — abre la puerta circular, y empuja a Neo-Devimon a esta, derrotándolo así una vez mas…

El cuerpo sin vida de Takeru cae al suelo.

Los datos Holy-Angemon comenzaron a desintegrar poco a poco. Varias plumas de ángel caían alrededor de su camarada.

Y así, Takeru, Miyako y sus digimons, abandonaron este mundo.

***

— Takeru y Miyako están…

Impactados se quedan unos segundos viendo el rostro sin vida de su amigo Takeru, el estaba volteando hacia donde estaban.

Bruscamente, Iori y Hikari corren hacia el Takeru.

— ¡Deténganse! — Decía Daisuke mientras se interponía en su camino con los brazos extendidos de ambos lados…

— No vayan,… no… no servirá de nada… — decía Daisuke mientras bajaba la cabeza y dejaba salir una lagrimas sin que ellos lo notaran… — es mejor no verlo… tomemos a nuestros digimons y vamos a la ultima habitación…

—… Se acabo, ya no lo soporto más — decía Hikari interrumpiendo a Takeru, de inmediato se dio la media vuelta, con el rostro lleno de lágrimas y comenzó a caminar… Daisuke y Iori se sorprendieron cuando paso junto a Tailmon como si nada…

Daisuke, tomo a V-mon y a Tailmon, mientras Iori se echaba en su espalda a Armadimon, y de inmediato se fueron tras Hikari…

— ¡Hikari… espera, no debemos de separarnos! — gritaba Daisuke, mientras se seguían a Hikari hasta una nueva habitación, en la cual había un enorme grueso y plano puente de roca rojo, no tenia barandal, solo era un enorme camino que conducía hasta una extraña puerta color azul, debajo de este, se encontraba un inmenso abismo oscuro…

— ¡No debimos haber entrado aquí! — decía Hikari mientras se detenía y hablaba de espaldas…

Daisuke e Iori dejan a los digimons en el suelo.

— No teníamos otra opción… si no entrábamos, el Mundo Digital podría…

— ¡Al diablo con el Mundo Digital! — Gritaba, Daisuke y Iori se quedaron sin aliento al escuchar eso… —… las amenazas del segundo ángel caído se están cumpliendo. Ya no somos elegidos, solo seguimos para cumplir nuestro destino y morir para darle otra oportunidad este mundo.

Ambos chicos bajan la mirada.

— ¿Ven lo que ocurrió?... Ken, Takeru y Miyako murieron a causa de esos monstruos…

— Lo siento… — decía Iori con tristeza, sus ojos comenzaron a sacar lagrimas… —… por mi culpa Ken murió, cuando MarinDevimon apareció, el y Stingmon se lanzaron a mi rescate…

— ¡¡¡BASTA YA LOS DOS!!! ¿Cómo se atreven a decir tales cosas? Takeru, Miyako, y Ken dieron su vida para que nosotros continuáramos hasta el final… ¿No, Takeru nos dijo que nos adelantaremos?... Iori, Ken dio su vida por ti, ¿No crees que debamos cumplir con nuestra misión, para que su muerte no sea en vano?

— Yo, no se si pueda… — decía Hikari mientras Daisuke la miraba con tristeza…

En esos momentos, un agujero color rojo apareció por debajo de Hikari… — ¡Hikari!, ¡Cuidado! — gritaba Daisuke, de inmediato, le da un empujón, y mientras esta caía al suelo, unas enormes ramas cafés, muy gruesas, salieron de este agujero. Estas comenzaron a enredarse en Daisuke, quien intentaba liberarse inútilmente. Las ramas comenzaron a crecer varios metros hacia arriba y se llevaban consigo a Daisuke…

— ¡¡Daisuke!! — gritaba Iori, mientras veía a su amigo subir varios metros. Hikari y Iori se sorprendieron, cuando las ramas comenzaron a enredar todo su cuerpo, y lo comenzaron a apretar con gran brutalidad, mientras Daisuke gritaba de dolor…

Una enorme onda oscura apareció de la nada, se expandió por casi toda la habitación, y derribo a Hikari y a Iori, dejándolos lejos de Daisuke… Nuevamente apareció, aquel hombre con vestimenta negra que se cubría su rostro con una capucha — Tu serás el próximo en morir… — decía una aterradora y aguda voz… levantando su mano, apunto a Daisuke con su dedo, por el cual, una energía púrpura se estaba formando…

Antes de que pudiera lanzarlo, Hikari se arma de valor, y acercándose a el le aplica una patada con todas sus fuerzas… — ¡¡Ah!! … chiquilla idiota… — en esos momentos, otra voz se escucha…

— ¡¡Cat's Kick!! — gritaba Tailmon quien pateo a el extraño hombre por detrás…

Armadimon y V-mon también despiertan, y aplican al sujeto sus técnicas especiales…

— ¡V-punch!

— ¡Diamond Shell!

En esos momentos, Iori, armándose de valor, le llega por detrás y lo empuja hacia el inmenso y enorme abismo…

Daisuke, seguía gritando de dolor. Todos ven como del fondo del agujero rojo, sale una rama negra, era puntiaguda como una daga, esta de inmediato se puso en posición para atacar a Daisuke, y antes de que diera el golpe final.

— ¡¡¡NO!!

El emblema de Hikari comienza a brillar, los D-3 de Daisuke y Iori reaccionaron con este… toda la habitación se lleno de luz

La luz invade el cuerpo de todos los elegidos, cuando abrieron sus ojos, aun con la luminosa luz blanca, allí estaban… eran Wormon, Hawkmon y Patamon, flotando en el aire, atrás de ellos se veían la figura de sus respectivos camaradas… Hawkmon se metió en el cuerpo de de Tailmon, Wormon en el de V-mon, y Patamon en el de Armadimon…. La luz creadora de la digi-evolución surgió nuevamente…

Slyphymon, Imperialdramon Figther Mode, Shakoumon, todos ellos aparecieron de la nada.

La luz desapareció, Slyphymon y Shakoumon atacaron las raíces desde abajo mientras Imperialdramon subía a liberar a su camarada…

— ¡¡Static Force!!

— ¡¡Justice Beam!!

Los dos ataques de los digimons acabaron con las raíces cortándolas por completo…

Imperialdramon, destruye aquella rama negra y libera a Daisuke. Las ramas le había rasgado por todas partes, y su hombro derecho estaba sangrando, Imperialdramon baja lentamente, y lo deja en el suelo junto a los otros elegidos…

— Lo ven…— decía con un gran dolor en el hombro, pero con una sonrisa su rostro —esta es la prueba, ellos no nos han abandonado…

Hikari, mira a Daisuke por un momento, mientras su rostro se comienza a llenar de lagrimas… — ¡Daisuke! — decía Hikari, mientras se echaba a llorar a los brazos de Daisuke…

Me sentí, avergonzada de mi misma, por un momento, había dudado de la misión que teníamos como elegidos, de no ser por Daisuke, quien siempre se mantenía optimista hasta en las peores circunstancias, abría hecho una estupidez… Mientras lloraba en sus brazos, desaguaba toda la tristeza que sentía al ver morir a mis amigos…

— Ya, esta bien Hikari, ya paso… — decía Daisuke al intentar consolar a su amiga… pronto deja salir un leve gemido de dolor… Hikari le había lastimado un poco su hombro…

Hikari se quita uno de sus guantes y lo rompe con sus dientes, le pide a Daisuke que se quite su chaqueta, alzándole su manga hasta descubrir el hombro, amarra con la tela de su guante para evitar que sangrara…

— Gracias Hikari… — decía Daisuke, un poco apenado…

Los chicos, parecían como si hubieran superado la muerte de sus amigos, ahora se disponían a acabar con el segundo ángel caído.

— Amigos, vamos a acabar con ese tercer ángel… — decía Iori con firmeza…

— Si, vamos…

Imperialdramon se adelanto hasta la enorme puerta azul y dándole una gran cantidad de golpes comenzó a derribarla, mientras Slyphymon y Shakoumon escoltaban a los niños hacia la puerta…

Imperialdramon logra derribar la puerta, adentro de estaba había unas escaleras que subían hacia otra habitación — Vamos, Daisuke — decía Imperialdramon, de inmediato Daisuke asintió con la cabeza…

***

En cuanto entraron, la puerta la de donde habían subido las escaleras se desvaneció y se convirtió en un muro solidó…

— Esto es…

***

Notas de autor:

El próximo capitulo, "El segundo ángel caído" al fin revelada su identidad. Además, Koushiro enfrenta al terrible tamer, Zenaku