Hi! Ya está aquí el siguiente capítulo! Alice1420 y 00Monty00 si es muy feo no darte cuenta de la gente que está así de loca y que está a tu alrededor, lo digo por experiencia, de hecho todo este fic está basado en algo que yo viví, no llegó a todo lo que pasa aquí, pero si tenía un loco a mi lado (que de seguro ya me está stalkeando, y seguramente está leyendo esto y a quien le digo: "Si! el villano lleva tu nombre!" ) y gracias a todos los dioses me libré de él antes de que algo pasara. Fue después de que me separé de él que descubrí lo loco que estaba. Así que sin más les dejo el nuevo capítulo!.
No soy rubia, no soy inglesa, no me llamo Rowling y no soy dueña de nada más que de la historia, producto de mi imaginación.
CAPÍTULO 27 SOLO ÉL
-Tengo que limpiarme las manos, no puedo mancharla de su inmunda sangre- Era lo que pensaba Daniel mientras se lavaba las manos manchadas de la sangre de Pansy, sus nudillos se habían abierto de los golpes que le propinó a la chica.
-Esa maldita cualquiera cree que me la voy a coger y traicionar a mi hermosa pequeña- se restregó con fuerza las manos bajo el agua que caía de la llave -Esa maldita huele como ella- se repetía una y otra vez -Ella no me va a separar de mi Hermione, nunca la traicionaré, no seré como mi padre-
Se secó las manos y rememoró las últimas interacciones con la chica pelinegra. Había bajado a llevar el vestido que usaría como madrina en su boda, era del color que su madre adoraba y estaba seguro que Hermione estaría de acuerdo para honrar la memoria de ella, si, ella entendería eso.
Y fue entonces que lo olió, ese olor que ella siempre tenía durante su último tiempo de vida, cuando se negaba a usar los pañales que le sugirió el doctor. Siempre se orinaba en la cama, porque se negaba a moverse si él no estaba para ayudarla, siempre olía a orines la habitación. Pero ella se negaba a que alguien más la atendiera, solo a él lo dejaba. Él tenía que bañarla, cambiarla, limpiarla, vestirla, alimentarla, medicarla, besarla, amarla, tocarla, follarla… solo él. Siempre había sido así, solo él podía ayudarla a atender todas sus necesidades. Solo él.
Había pasado 10 años en la misma rutina, 10 años en que él tenía que hacer todo por ella, mover su voluminoso cuerpo para llevarla a cualquier lado, ya que su madre odiaba moverse. Después de su fractura nunca volvió a caminar sola, y no porque no pudiese, sino porque prefirió que él la atendiera. Y con ello convirtió sus vidas en un infierno. Todos huyeron menos él. Su padre se había ido con otra mujer, sus hermanos se habían casado y lo dejaron a él solo con su madre. Solo él.
Y ahora llegaba esta furcia y lo trataba de seducir, no, no lo iba a permitir. El era de Hermione, no la traicionaría, no, no podía. Aunque su cuerpo se excitó con la otra mujer, su mente y corazón era de Hermione. Si, solo de ella. Tenía que sacar de su vida a la otra chica, no podía tener a ambas… ¿o sí?
-Tal vez…- dijo en voz baja mientras subía las escaleras hacia la habitación de su pequeña, el plan que estaba surgiendo en su cabeza le agradaba cada vez más. Nunca nadie descubrió sus juegos con su madre, ahora… Hermione no tenía que saberlo, solo era cosa de ser cuidadoso y nunca descuidarse. Si la pelinegra tenía tantas ganas de seducirlo, tal vez él podría ceder un poco, ella olía como los recuerdos que tenía, esos recuerdos de él tomándola y penetrándola, recordaba sus gritos, sus órdenes y su desesperación por tenerlo dentro. Si, su pene lo recordaba, ya estaba erecto de solo recordar. Tal vez… tal vez la siguiente vez aceptara las atenciones de la amiga de Hermione. Al final, solo él lo sabría.
