Saludos.
Uffs…. Si que tarde en publicar este capitulo. La verdad es que tenia falta de inspiración, aun así me forzaba a mi mismo para escribirlo, lo cual me hizo perder mucho tiempo. Pero como dijo Umi, la inspiración llega por si sola, y afortunadamente me llego en el momento mas oportuno.
Con este capitulo término de presentar a los tamers. El próximo capitulo sucederá un evento de mucha importancia para toda la historia (de hecho estoy muy emocionado de poder escribir el próximo capitulo) que marcara la pauta para los oscuros sucesos que están por suceder. Les pido estén atentos los detalles de toda la historia.
Como siempre agradezco a todos los que con sus comentarios me motivan a continuar escribiendo.
Capitulo 14:
Zenaku reaparece
調教師を返します
Dark Area
En un suceso poco habitual, la Dark Area se veía envuelta por una tormenta eléctrica ocasionada por los vestigios de los campos oscuros que "el traidor digital" había traído consigo y que ya estaban a unos cuantos instantes de desaparecer tras su derrota. En plena tormenta un oscuro jinete dirigía el paso de la enorme bestia que se deslizaba por los aires a una velocidad realmente impresionante.
Al pasar cerca de al mar, DeathXDoruGhoramon creaba una estela de agua oscura. Las olas, producto de los campos oscuros, no eran obstáculos para potente dragón, quien las podía partir por la mitad con sus garras. Al subir a los cielos, no solo rompía los aires, sino que los rayos y la tempestad eran solo cosquillas para él.
Zenaku entonces detecto algo, que le causo mucha curiosidad. Con un ademán de su brazo, DeathXDoruGhoramon se detuvo.
–Baja – ordeno su tamer.
En efecto el Dragón bajo. Allí en el mar, estaba NeoDevimon sentado, celebrando su venganza final*1. Al sentir la brisa, subió la cabeza y se sorprendió al ver a este digimon pútrido, que nunca antes había sido visto en este Mundo Digital. También pudo sentir la oscuridad –vasta oscuridad– que corroía el alma de Zenaku.
– De donde vienes, elegido, y cual es ese digimon que nunca he visto y con el cual te apareces ante mí. – El digimon maligno analiza los adentros del tamer. Muy sorprendido, nuevamente siente la antigua y malévola fuerza que rodeaba el alma del joven. – ¿Acaso has vendido tu alma? pues la oscuridad de tu corazón, no me hace pensar otra cosa.
– ¿Elegido? ¿Así se llaman los Tamers de este lugar? –Respondió el joven, sin poner mucha atención a las palabras del demonio sintético.
–De hecho, el traidor*2 me ha dicho que los domadores y los elegidos son distintos.
–Entiendo… –la mueca de Zenaku parecía una sonrisa–. ¿Pero, por que eres tan familiar conmigo? ¿Acaso no sabes que pienso matarte?
–Nadie puede, aunque quisiera… sin embargo, es la primera vez que veo a un humano que sigue el sendero de la oscuridad, tal vez tu si puedas…
Zenaku si apenas murmuro algo, que solo Dokuro pudo entender. Luego, NeoDevimon lo envistió.
"Stun Claw", la poderosa garra del ángel sintético choco contra la garra del dragón. Este lo tomo, apretándolo fuertemente.
– ¿Este es el fin? –pregunto NeoDevimon.
–No… tú formaras parte de mi digimon, quien se volverá más fuerte al devorarte.
– ¿Y si trato de controlar su mente?
–Nadie podría controlar al "Espíritu Dragón", mucho menos un muerto…
DeathXDoruGhoramon devoro la primera parte del cuerpo de NeoDevimon… y soltó el resto. Ya había absorbido el digicore.
Fue entonces cuando Zenaku recordó su encuentro con Koushiro.
"Los elegidos realmente son muy débiles… sin embargo."
Justo en el momento en que Zenaku estaba apunto de quitarle la vida al muchacho, apareció ese Zudomon de la nada, azotando su martillo contra el poderoso dragón, y haciendo que callera muerto una vez más. Si los elegidos eran tan débiles, ¿Cómo es que uno de sus digimons de segunda le habían hecho eso a Dokuro? ¿O es que hay algo mas detrás de esos elegidos? ¿Sera el poder divino lo que les dio esa fuerza?
"Vamos a averiguarlo"
Y luego movió su brazo derecho, creando un portal warp*3, dentro del cual desapareció el junto con su dragón.
Odaiba, 11: 00 AM
El ambiente del cementerio, lejos de ser deprimente, irradiaba aquello que en sus interiores todo ser humano desearía tener… paz y tranquilidad.
"Probablemente eso sea lo mas difícil de obtener" decía Ken en sus adentros mientras veía con nostalgia la tumba de su hermano, experimentando por unos instantes el dolor de la herida que alguna vez le causo su recuerdo, y que ya había cicatrizado hace mucho. Ahora lo único que le daba esa cicatriz, eran fuerzas para seguir adelante.
"Ozamu, el deseo de ser aceptado por nuestros padres me hizo seguir tu sombra, y la genialidad que obtuve fue aprovechada por el enemigo para llevar acabo sus planes."
Impulsivamente, Ken toco su nuca.
"La semilla del mal que aun conservo no fue la única responsable, por eso me aferre a enmendar mi error. Pero mis amigos me enseñaron a no aferrarme a mi pasado y a luchar por un mejor futuro."
Los pensamientos de Ken son interrumpidos cuando siente en su hombro izquierdo la mano de su padre. El niño voltea hacia el, ambos se sonríen y regresan su mirada hacia la tumba del difunto. A su lado, su madre la observaba también, apretando con fuerza un ramo de flores blancas.
"Esta vez, presiento que la prueba será aun mas difícil. Quiero que me des fuerzas para poder afrontarla"
Ken levanta con suavidad del digi-tama que albergaba a su digimon, ya muy próximo a nacer, y lo mira con anhelo.
– Ken…
Le llamaba suavemente la voz de su padre. El chico voltea a verlo, este con su mirada señala a la chica que se escondía tímidamente detrás de un árbol. Ken la reconoce de inmediato.
– Miyako.
La niña se esconde por completo una vez que se percata de que la han visto. Ken sonríe un poco tras el acto.
– ¿Qué esperas? … Ve con ella.
Ken asiente.
En el hospital, Koushiro observa hipnotizado el techo de su habitación, adentrado profundamente en sus pensamientos, el muchacho imagina a gran detalle su última conversación con Ryo, el tamer legendario. Sus tristes palabras se escuchan claramente en la mente de Koushiro, como si el tamer las estuviera repitiendo justo en esos instantes.
"Por un momento pensé, que si detenía a esa tamer, quizá evitaría ese destino de muerte con nos espera."
Por ultimo, sintió remordimiento el estar unos cuantos pisos debajo de Iori, y no poder visitarlo dado el desprecio de su madre. La culpa le asecha cuando piensa en ser el principal responsable de la ceguera del niño. En un segundo se vio a si mismo, ofreciéndole el digi-metal al temeroso niño. Era fácil para el pedírselo, el no sentiría como si lo quemaran por dentro, el no tendría que enfrentar a alguien que fue un gran aleado, el solo se preocupaba por que las cosas salieran según lo calculado.
El sonido de su laptop lo interrumpe. El chico voltea para tomar su computadora, rápidamente se acomoda y abre la pantalla para descubrir un urgente mensaje de parte de Andromon.
"Llego el momento de accionar" pensó el muchacho tras leer el mensaje. Ya había pasado mucho tiempo lamentándose. A partir de esos momentos utilizaría hasta la última gota de sus energías para enfrentar la guerra que se avecinaba.
Koushiro se levanta con prisa, y comienza a reunir su ropa. El llamado de la puerta lo interrumpe.
– Pase…
Koushiro observa a Taichi entrar a su habitación, luego comienza a vestirse sin ninguna vergüenza, a lo que el castaño observa un poco extrañado.
– ¿Qué no te darían de alta hasta mañana?
– Ya estoy bien. No podemos perder más el tiempo aquí. – le respondía mientras se terminaba de abotonar una camisa blanca. – ¿Sabes si Daisuke y los demás chicos se reunirán hoy?
– Si. En una hora. Pero no se si todos vayan a estar presentes. – Taichi hace una breve pausa antes de seguir hablando. –… Miyako tiene problemas con su familia, y Ken iba a visitar hoy la tumba de su hermano.
Koushiro guarda su laptop en una mochila negra y luego procede a colocarse un saco café.
– Con que estén presente Daisuke es suficiente.
– ¿Porqué lo dices?
El pelirrojo se hecha la mochila a la espalda y se dirige a la puerta con rapidez.
– Algo importante ha ocurrido. Te explicare en el camino.
Taichi suspira, luego comienza a seguir a su amigo. Ambos salen a toda prisa de la habitación.
Sorpresivamente, Koushiro se detiene de golpe. Taichi casi choca contra el.
– Que rayos…
La boca de Taichi se paraliza cuando descubre la figura de la madre de Iori justo enfrente de ellos. Koushiro no es capaz de mirarla a los ojos, por lo cual baja la mirada con gran tristeza, mientras la culpa se acumulaba en su pecho.
La madre no hace más que observarlos a ambos con desdén. Luego, con gran dificultad, forzó una frías palabras.
– ¿Te escapaste de casa? – Preguntaba Ken a la aturdida muchacha. Miyako se acomoda los anteojos, y comienza a responderlo con la voz cortada.
– Ya no soportaba más. La indiferencia de mis padres y mis hermanos me estaba matando. Además… – Miyako mira con preocupación al triste Upamon, con su expresión de tristeza recorriendo todo su rostro, incapaz de decir una sola palabra. – Ya no puedo encargarme mas de el. No solo por lo difícil que es tenerlo en mi casa con todos observándolo, si no también por que se debilita cada momento que pasa sin Iori…
Pensativo, Ken fija su mirada en el cielo, y observa como las nubes se desplazaban lentamente hasta cubrir el sol.
– …pero, mientras su madre no nos permita llevárselo. – continuaba tristemente la chica.
– No te preocupes. Iori ya debió de hacer algo al respecto. – contestaba lanzando una sonrisa, sin apartar la mirada de las nubes.
– ¿Por qué estas tan seguro? – cuestionaba Miyako.
La vista de Ken se perdió en lo más profundo del cielo. La chica percibió como sus palabras salían desde lo más profundo de sus adentros.
– Primero, por que al igual que todos nosotros, tiene un vínculo con su digimon que nadie puede romper… y segundo, por que sabe que esta pelea esta comenzando, y no puede permitir que nadie lo aparte de nuestro destino, ni siquiera su ser mas querido.
Aunque la angustia invadía el corazón en esos momentos, en su interior ella percibía la veracidad de esas palabras. Ken seguía viendo pensativo el movimiento de las nubes, Miyako voltea a verlo y se enfoca en sus ojos azules. La sangre se concentra en sus mejillas. Inmediatamente siente vergüenza y aparta su mirada del chico. Manteniendo su triste mirada en el suelo, las imágenes de la muerte de Ken en la zona Karnell le azotaban dolorosamente.
Entonces, recordó porque fue en busca de Ken. Bien podía haber ido en busca de alguien más, alguien que no estuviera ocupado como lo estaba Ken en ese día, alguien que no estuviera en un momento tan importante como es honrar a un familiar difunto. A la chica no le importo. Solo quería desesperadamente estar a su lado, sentir su esencia, verlo fijamente y convencerse una vez mas de que estaba vivo, convencerse de que la experiencia cercana que tuvieron con la muerte fue eso y nada mas. Era ese recuerdo el que le motivaba a Miyako, algún día, a revelarle sus sentimientos.
Las nubes terminan descubriendo al sol, Ken voltea lentamente hacia su amiga.
– No perdamos más tiempo, vayamos con los demás.
Con las ganas frustradas invadiéndole su pecho, Miyako asiente sin más.
Las doce del día. La gente se moviliza por toda la ciudad para llevar acabo sus actividades habituales. En cada instante, la muchedumbre se reunía en los extremos de las calles para aguardar a que el semáforo les diera paso, luego cruzaban el pavimento mientras se concentraban en lo más profundo de sus pensamientos.
"Cada mente es un universo" Se decía a si mismo Takeru tras pensar en todo eso.
De casualidad, el último autobús se detuvo cercano a su vista. En este, la figura de un chico baja con dificultad. Llamaba la atención el vendaje que inmovilizaba su extremidad superior derecha y el digi-tama que sostenía con su brazo libre. Takeru inmediatamente reconoce al niño de goggles.
– ¡Daisuke! – le llamaba Takeru mientras se le acercaba lentamente.
El niño le devuelve el saludo.
– ¿Cómo sigue tu hombro?
– Aun me duele un poco. – le respondía mientras su camarada notaba como se esforzaba en sostener su digi-tama con dificultad.
– ¿Quieres que te ayude? – le preguntaba señalando la mochila que tenia en su espalda.
Daisuke lo mira seriamente, luego suspira y ofrece su digi-tama. Takeru lo sujeta con cuidado.
– ¿Tienes el tuyo ahí adentro?
– Si… no te preocupes, los acomodare con cuidado.
Hecho lo ultimo, los dos niños comenzaron a caminar juntos por las calles de Odaiba, muy callados, sin dirigirse casi la palabra. Takeru voltea a ver con preocupación a su amigo, quien se encontraba respirando agitadamente, con el color de su piel más pálida, intentando disimular su fatiga.
– Daisuke…
– Ya lo se, me veo cansando. – Interrumpía a su amigo.
Takeru calla. Daisuke voltea a verlo por unos instantes. Las imágenes de la muerte de Takeru en la zona Karnell pasan rápidamente por su mente. Luego se sentir la cruda nostalgia, Daisuke baja la mirada.
Los eventos de la zona Karnell le atormentaron la noche anterior, justo cuando Hikari estaba teniendo el sueño profético, razón por la cual, no había podido descansar adecuadamente.
A lo lejos. Ambos niños logran reconocer la figura de Hikari. Mas que sentada, entumida en una de las castas del mar.
– Si yo luzco mal, ella luce aun peor.
Takeru asiente. La chica se veía totalmente agobiada. Su cara pálida y sus ojos hinchados hicieron que Takeru olvidara por completo el aspecto de Daisuke. Preocupados, ambos chicos corren hacia su amiga.
Ocho horas. Ya habían pasado mas de ocho horas desde Hikari tuvo el sueño profético y se encontró frente a frente con el maligno que la tentaba a regresar al oscuro mar.
"¿Por qué yo?" se preguntaba a si misma la chica, luego de meditar todo ese tiempo observando las débiles olas del mar que apenas y lograban alcanzar sus extremos, entumida en la costa de la playa.
Estas preguntas eran las que la atormentaban desde que termino su sueño. ¿Por qué razón ese maligno la atormentaba solo a ella? ¿Serán ciertas sospechas? Que todo tiene que ver con los ángeles caídos. Además, el hablo sobre dos personas que también podía tentar, estaba claro para Hikari que uno de ellos podría ser Takeru, la pregunta es ¿Quién es el otro?
La chica nuevamente se encierra en miedo, las palabras del maligno se repetían una y otra vez en su cabeza. Hikari no puede evitarlo, y tras pensar en que tiene que acceder a su petición, comienza a llorar.
"No quiero" se decía a si misma "no quiero que me lleves… no quiero sumergirme en la oscuridad de nuevo"
– Pues no tienes opción.
Hikari sintió un gran escalofrió al escuchar esa débil voz que respondía a sus pensamientos. Su corazón latía al máximo, su sangre comenzó a concentrarse en su frente, el terror que se acumulaba en su pecho casi le desgarraba el corazón. Lentamente voltea, y descubre la figura del Tailmon negro.
– Tienes hasta mañana al anochecer.
…
– Hikari. – le llamaba Takeru.
La chica reacciona de inmediato lanzando una débil mirada a sus amigos. Instintivamente, voltea hacia el maligno, pero este había desaparecido.
Antes de que Daisuke abriera la boca, la chica se abalanza contra los dos y los abraza. Sorprendidos, los niños tardan un poco en reaccionar, lentamente la imitan. Ambos niños logran percibir la angustia que invadía a la niña. Takeru se estremece mas cuando siente las lágrimas de la chica humedecer su hombro.
– ¿Qué pasa? ¿Porque lloras? – preguntaba el rubio.
Daisuke supone la razón.
– Deja que se desahogue. – le decía Daisuke a Takeru con una voz suave.
Hikari poco a poco se aparta de sus amigos. Y después de secarse las lagrimas mira a ambos niños con preocupación.
Una terrible explosión los interrumpe en su reunión. Los tres levantan la mirada al cielo y observan sorprendidos como un helicóptero caía encendido en llamas.
– ¡¡Chicos!! – llamaba la voz de Kido Jyou. Los tres niños lo ven atentos. – ¡¡No hay tiempo que perder!! ¡¡Vengan rápido!!
Los elegidos tardan un poco en reaccionar. Cuando al fin sucede, Hikari se seca rápidamente sus lágrimas y sigue a sus amigos.
– ¿Por qué no llegan? – se preguntaba Koushiro ansioso, mientras esperaba impaciente a que Daisuke y los demás llegaran. Taichi y Yamato se encontraban con el. No muy lejos de ahí, Agumon y Gabumon se mantenían escondidos entre las ramas de uno de los arboles del parque. Miyako y Ken acababan de llegar.
– Tranquilo… apenas han pasado unos cuantos minutos después de la hora acordada. – lo animaba Taichi.
– Es que… son tantas las cosas de las que tengo que ponerlos al tanto.
El sonido de la laptop de Koushiro los sorprende. Este no tarda en equiparla para enterarse del nuevo mensaje, todos se acercan para observar el monitor.
– Una portal warp se esta abriendo. Al parecer un digimon esta por materializarse en nuestro mundo.
Miyako traga saliva.
– ¿Sera un ángel caído? – preguntaba preocupada.
– No. – respondía Izumi con seguridad. – Tiene que ser otra clase de digimon, creo que puedo detectarlo con en analizador, solo esperen.
La boca Koushiro se seco al ver la imagen del enorme dragón no muerto. En un momento impactante, los dedos de Koushiro se paralizaron por unos instantes, y su boca comenzo a tartamudear antes de poder decir el nombre del digimon.
– ¡DeathXDoruGhoramon! – dijo al fin. – ¡Ese tamer debe de estar aquí!
Una extraña neblina opaca la vista del helicóptero que volaba en los cielos de Odaiba. Sin esperar hacerlo, el piloto enciende el radar al notar que era muy densa. En medio de esta, una enorme figura aparece de la nada.
"¡¡Que demonios!!" fue lo único que alcanzo a decir el piloto de aquel helicóptero. Dokuro lo volvió añicos, cuando se materializo en este mundo. La explosión llamo la atención de la gente que estaba en las calles.
Sorprendidos, Koushiro y los demás ven al enorme digimon volar a lo lejos. Mientras en el cielo, Zenaku los miraba a todos lados. La emoción que sentía en un principio, se convirtió en una ira asesina. Dokuro hizo un pequeño y leve gruñido. Zenaku miro su scanner.
– ¡Gabumon! ¡Agumon! –gruño–. ¡Esto es lo único que pueden ofrecerme!
Dokuro rugió. Luego, como leyendo los pensamientos de su Tamer, acumulo poder en sus fauces.
– Doru Diin
La poderosa bola de energía plasmática fue a dar directamente contra unos edificios, volviéndolos fragmentos de polvo, mientras una poderosa explosión y la subsiguiente onda de choque hacían temblar la ciudad.
– ¡Maldito! – gruño Yamato al ver los destrozos ocasionados por el enorme digimon.
Koushiro se apresuro a hablar.
– ¡Ese es el tamer que me ataco! ¡Debemos de apartar a los menores de el! ¡Va tras el último poder y no hay forma de que ellos se defiendan! ¡Sus digimons aun no han nacido!
Sus palabras estremecieron a todos. El grito de Jyou lo interrumpe. El pelirrojo siente un poco de alivio cuando que Daisuke, Takeru y Hikari estaban con el. Los elegidos al fin estaban reunidos.
– Pongámoslos a salvo en el Mundo Digital. – decía brillantemente mientras se acomodaba los anteojos, agitado por tanto correr.
– Buena idea. – apoyaba Taichi. – Mientras Yamato y yo le daremos su merecido a esa cosa.
Agumon y Gabumon salieron de su escondite, pidiendo a gritos que los hicieran digi-evolucionar.
No había tiempo para más explicaciones, ni tampoco para las objeciones de los menores, Koushiro se apresura a abrir su computadora e invita a los niños a que abran la puerta al Mundo Digital. Ken se acerca con el D-3 en mano, la puerta se abrió al instante.
– Se los encargamos.
Dicho esto, los elegidos para portar el ultimo poder se adentraron al mundo de los digimons. Koushiro y Jyou los siguieron, dejando a Taichi y a Yamato con la gran responsabilidad de defender la ciudad. Rápidamente, Yamato cierra la computadora y la esconde entre los arbustos.
La fuerza de la evolución se hace sentir. Dokuro olfatea como 2 Digicores son forzados a evolucionar a un nivel superior… el nivel definitivo.
¡¡Agumon, Warp Shinka!! ¡¡WarGreymon!!
¡¡Gabumon Warp Shinka!! ¡¡MetalGarurumon!!
Ambos Mega Digimon vuelan ante su enemigo, quien les hace frente. El choque de 3 Megas causa una onda destructiva que acaba con los edificios de los alrededores. Zenaku salta, y cae en el suelo de rodillas, luego de hacer unas piruetas. Taichi y Yamato corren hacia el, y se sorprenden de ver un chico tan parecido a las descripciones del que ataco a Koushiro.
– ¿Tu eres… –pregunto Yamato, algo sorprendido–. Zenaku?
–Je –dijo el tamer, levantando la mirada hacia los 2 elegidos. –Creo que también aquí me conocen… Ustedes deben ser los Elegidos… Díganme… ¿como esta su amigo, el tal Koushiro?
–Maldito… –gruño Taichi–. ¿Por que atacaste a Koushiro?
–El muy idiota no hablo –dijo el frió Zenaku, con su típica pasividad–. Si me hubiera dado el poder divino, no lo hubiera hecho.
– ¡¡Ese poder no te pertenece!! –grito Taichi.
–Y a ustedes tampoco… ¿Como podría pertenecerle el Poder Divino a unos seres tan patéticos como ustedes, que se rebajan a forzar a evolucionar a sus Digimon, por que no pueden criar a uno fuerte?
WarGreymon y MetalGarurumon se abalanzaron contra DeathXDoruGhoramon, justo en el momento que Zenaku salto. DeathXDoruGhoramon golpeo a ambos con sus garras, y la onda de choque que causo destruyo los edificios circundantes. Ambos Megas cayeron al suelo, y luego WarGreymon se levanto, mientras observaba al cielo:
–Que poder… –dijo–, no creo que podamos vencerlo tan fácil…
–Hay que intentarlo –replico MetalGarurumon, quien también se había levantado–, o terminara por destruir la ciudad…
El digimon de Yamato se acercaba a su enemigo y lanza uno de sus ataques especiales.
"Garuru Tomahawk"
Una lluvia de misiles congelantes atacó a Dokuro, quien se cubrió con sus alas, aun en el aire. Luego las extendió, rompiendo la capa de hielo. WarGreymon se acerco por el cielo.
"Gaia Force"
La bola de fuego exploto en la cara del Dragón. La sorpresa de los Digimon elegidos fue mucha, al ver como los datos de Dokuro se regeneraban. Dokuro emitió un sonido, muy parecido a una risa burlona, y luego los embistió. WarGreymon lo ataco con sus garras, pero el daño causado volvió a regenerarse, mientras que Dokuro lo golpeo fuertemente, clavándolo contra el suelo. MetalGarurumon salto para atacarle, pero Dokuro contraataco rápidamente, golpeándolo con la pesada bola que tiene en la cola. El Lobo androide cayo al suelo, gravemente herido.
– ¿De que hablas? –pregunto el indignado Yamato.
–Que no lo ven… –respondió Zenaku, frió como siempre–. Nosotros, los Tamers, somos 3… no, 10 veces mejores que ustedes, los que fueron elegidos. Dependen de esos emblemas para poder volver fuertes a sus Digimon… pero el poder de esos emblemas, no se compara al poder adquirido por la experiencia en el "Mundo de las Batallas". No puedo creer que los Soberanos los hayan escogido a ustedes, patéticos seres inferiores, para ser sus heraldos.
–La experiencia de la que hablas… ¿que acaso no crees en el poder del corazón? –pregunta Taichi, algo agitado–. ¿Que hace que alguien bueno se vuelva malo? ¿Por que sigues el sendero del mal?
– ¿Bien? ¿Mal? –. Esos son conceptos relativos. – responde irónico, como lo haría cualquier tamer experimentado. – Para mi ustedes son los malos, yo soy el bueno, y el es la Muerte. –dijo indicando con el dedo el lugar donde DeathXDorughoramon, WarGreymon y MetalGarurumon estaban luchando.
– Esto… –dijo Yamato, crujiendo los dientes.
– No puede ser… 2 Megas… –Taichi estaba sorprendido, y cayo de rodillas–, y el los vence como si se tratara de 2 muñecos…
Mundo Digital, Sabaku Chitai
Los elegidos que habían escapado del tamer se encontraban caminando hacia las ruinas del Sabaku Chitai, mientras Koushiro les contaba sobre las profecías que hablaban de 4 tamers y las cuatro armas de los abismos, no sin antes contarles de su encuentro con el tamer Zenaku.
– Zenaku… –dijo Ken tono de preocupación–. Según lo que nos cuentas, ese tamer si que es peligroso.
– Si…– suspiro Miyako–. Nadie hubiera podido sobrevivir a esa catástrofe.
–Oigan, chicos… –dijo Jyou con una sonrisa nerviosa –, me están haciendo sentir como un asesino.
–Hiciste lo que debías… –agrego Takeru–. Pero dinos Koushiro, ¿Por que él sabia del poder divino?
– No lo se… –respondió débilmente–. Lo que sospecho es que haya estudiado las murallas de R'lyeh. En ellas no solo se encuentra la profecía de la llegada de Tamers de otras dimensiones y las cuatro armas de los abismos, si no que también explica acerca de los ángeles caídos y del Poder Divino. Entre muchas otras cosas.
Koushiro suspira antes de seguir hablando.
– Lo que también me sorprende, es el digimon que lo acompaña. El Digimon Analizer lo identifico como "DORU"*3.
— ¿DORU? –pregunto Miyako, al ver lo desconcertado que estaba el chico.
—Si… se que son siglas… pero no se de que…
–El "Digimon Ilusorio"… nacido de la imaginación del Digicore… –dice Zenaku, casi automáticamente–, El espíritu Dragón, corrupto por el deseo de vivir… El poder de DeathXDoruGhoramon esta más allá de lo que sus pequeñas mentes pueden comprender.
–DeathXDoruGhoramon… –murmura Taichi suavemente, al mismo tiempo que hecha sus rodillas al suelo.
–Lo he comprendido… yo obedezco solo a mi propio designio… a mi voluntad –Zenaku aun parecía retraído en si mismo –. No puedo estar de parte de basuras que no pueden criar digimons fuertes.
Entonces, el tamer siente el llamado de su digivaice. Rápidamente lo toma y lee muy interesado el mensaje, apartándose por completo de su patética batalla. En la pantalla estaba un mensaje que solo el entendía.
"Dagomon fhtagn, Dagomon fhtagn"
–Y la descripción que das de su digivaice… –medito Ken –. ¿Es un modelo nuevo?
– Andromon nos hablo de la existencia de un nuevo digivaice. – dijó Daisuke. – Uno capaz de controlar el Poder Divino. ¿Crees que…?
–No… –interrumpió Koushiro–. El digivaice de ese chico es oscuro… Era un digivaice maligno. No es el nuevo digivaice.
Koushiro entonces, cierra los ojos. A su mente llegan los recuerdos de la batalla. Pero en sus recuerdos, lo que mas lo aterra, son los ojos de Zenaku. Las palabras, eran tan nítidas, que por un momento, Koushiro creyó estar en el Dark Area, enfrente de Aquel cuyo Corazón es habitado por Hiryu *4:
"–Ahh, eso... –responde Zenaku, indiferente–. Debido a la oscuridad que contamina mi alma , he perdido mi vista física... pero eso no importa, por que he desarrollado la Segunda Visión, que me permite ver cosas que no podía ver con mis ojos físicos. Puedo verte ahora, de una manera distinta a la que tu vez.... Dame el poder Divino, y te dejare vivir..."
Koushiro aparta de su mente esas imágenes, y se enfoca en algo aun más importante.
Sorpresivamente, el pelirrojo se detiene de repente y observa seriamente a Daisuke.
– El nuevo digivaice ya se ha manifestado… Daisuke, y tú eres el único que puede retirarlo.
Todos voltean a ver a Daisuke, lo cual fue tan sorpresivo para chico que no evita mostrar nerviosismos.
– ¿Yo? – preguntaba señalándose a si mismo con el pulgar.
– Si… el digivaice fue diseñado para aquel que libero el Poder Divino.
Zenaku sintió la llamada nuevamente. Dokuro también lo sintió. "Dagomon fhtagn, Dagomon fhtagn". La llamada se hacia mas y mas fuerte…. Zenaku volvió a la realidad…
–Debemos irnos…
Dokuro, fiel a su amo, dejo de atacar a WarGreymon y a MetalGarurumon, quienes estaban tan débiles, que volvieron a ser digimon de nivel novato.
Zenaku se impulso, y a gran velocidad, subió corriendo una de las paredes que habían quedado intactas del ataque del Dragón Bestia, luego salto, y cayo en las manos de Dokuro.
– Estas son las coordenadas… –dijo, y luego creo un portal con su D-Gauntlet–. ¡Adiós, perdedores! – grito –. La próxima vez no seré tan condescendiente con ustedes.
Y así, Dokuro desapareció por el portal. Taichi y Yamato, sintiéndose muy mal por la humillante derrota, recogen a Agumon y a Gabumon, y se van presurosos tras notar que las autoridades comienzan a llegar al lugar del siniestro.
Mar Dagon
– Tenías razón. – le reconocía Devilot a Dagomon. – El siguió tu llamado de inmediato.
– Lo que le interesa mas a ese muchacho es el Uno, era una oferta que no podía rechazar. – Contestaba la gruesa voz del rey del mar de las tinieblas.
El Beelzebumon sonrío.
– Me pregunto si traerá el arma a tiempo. El amo dijo que solo teníamos hasta mañana al anochecer antes de que las cosas se pongan interesantes. – Decía con una gran emoción escondida en sus adentros.
– Solo espera. El Dai Taisen*5 Zenaku la traerá a tiempo.
Ambos ríen mientras observan el mar tenebroso, en cuyas oscuras aguas se observaban la imagen de Zenaku, dirigiéndose a un nuevo destino.
Sabaku Chitai
El aire seco del desierto azota contra el rostro de los elegidos. La angustia invade el corazón de Koushiro al ver tal imagen tan atroz. Gomamon aparece ante ellos para explicar el terrible incidente. Los menores observan a Koushiro confundidos mientras que ha este no le queda mas que maldecir.
Las antiguas murallas fueron atacadas por un poderoso tamer, quien además fue capaz de retirar el nuevo digivaice.
CONTINUARA…
Notas de Autor:
*1 Obviamente, este es el NeoDevimon que derroto a Takeru.
*2 Gennai, quien traiciono a los Soberanos y a los Erabareshi Komodo.
*3 Eso es debido a que el propósito de Yggdrasil —el actual Dios de los Digimon—, al crear a las Series DORU, era la Death-X-Evolución.
*4 Hiryu: Según la mitología de Record of Lodoss War, es el espíritu de la Ira.
*5 Dai Taisen: Gran General.
Prereading:
Un manto de oscuridad asecha a la niña, cansada de ser atormentada, esta apunto de ceder ante su tentador. El tiempo para la chica se acaba, sus dos amigos la apoyan y la mantienen lejos de las sombras mientras Koushiro busca desesperado el significado de las marcas. El maligno la acorrala y esta apunto de envolverla en la oscuridad. Una enorme luz resurge en su adepta y el maligno se encuentra frente a frente con el Dios de los digimons. Yggdrasil hace su aparición.
PROXIMO CAPITULO: "La adepta de la luz"
– No tengo opción… los cuatro tamers tendrán que reunirse. – dice el maligno, indignado.
