Hola, lamento la tardanza, debí subir este capítulo más temprano, pero la vida muggle me absorbió. Y contestando a sus comentarios del capítulo anterior: : si, tal vez debió mandarlo por más cosas, pero cuando estás golpeada a veces no piensas bien, aunque sea Hermione todos tenemos un momento de que no damos para más. IVICAB93: En un capítulo anterior Hermione se lamentó no haber aprendido a usar la magia sin varita, por lo que no podía usar un ACCIO para llamar a su varita, lo mismo sucede con Pansy, tampoco es buena con la magia sin varita. ANNYKZHENN: no se quedaron sentadas hablando, tal vez no me expliqué bien, mientras Pansy cortaba la soga hablaban, no es que estuvieran sin hacer nada.

Agradezco sus review muchísimo! Son la gasolina de cualquier escritor de fics. Mil gracias a todos por ellos. Y ahora los dejo con este capítulo, recordando entre lágrimas que no soy Rowling.

CAPÍTULO 31 ZAFARRANCHO

Harry corría como loco por el pasillo vacío, sabía por Ron que los sábados había solo algunos entrenamientos para los novatos y una guardia de aurores, por lo que no era raro que no hubiera gente en los pasillo. Aún así no dejaba de agarrar firmemente la varita robada en su mano.

Se sentía mal por haber golpeado al joven auror que engañó pero no podía hacer otra cosa. Lo había dejado atado en uno de los baños al que había pedido ir. Supo muy bien jugar su carta de chico atormentado por la realidad luego de liberarse del maleficio de los malvados mortífagos. El auror cayó redondito y confió en él.

Ahora tenía que localizar a Malfoy y los demás. Sabía que las salas de interrogatorios estaban en el siguiente pasillo. Abrió una puerta y estaba vacía, otras dos más y lo mismo, en la cuarta se encontró con un auror golpeando a un indefenso Blaise, Draco y Theo estaban prácticamente inconscientes en sus sillas.

El auror no supo ni quien lo atacó, pronto estaba tirado en el piso totalmente noqueado.

-¡Por Merlín! ¿Qué rayos les hicieron?- Estaba desatando a Theo, incrédulo del estado en que estaban los tres.

-La maldita comadreja fue- Le dijo un Draco que apenas podía abrir los ojos.

Harry no era un gran medimago, pero sabía algunos hechizos luego de que Hermione le obligó a aprenderlos mientras estaban buscando los Horrocruxes, por lo que pudo bajar la hinchazón de algunos golpes que tenían y curar algunas de las cortadas en el rostro. La varita tampoco ayudaba mucho.

Pronto los tres estaban en posibilidad de caminar, aunque con mucho dolor.

-Tenemos que salir pronto de aquí, no vayan a llegar más aurores- Pasó el brazo de Theo por su hombro y comenzaron a avanzar, luego de aplicarse a sí mismos un hechizo desilusionador, al menos ahora tenían otra varita que sujetaba ahora Malfoy.

Ya iban a llegar al vestíbulo del Ministerio, habían tenido suerte de no toparse con mucha gente cuando sonó una señal de alarma y un auror llegó corriendo para avisar que se habían fugado. Pronto, Harry sintió como si estuviera pasando bajo el torrente de la perdición del Ladrón en Gringotts y para su horror el hechizo desilusionador estaba desapareciendo. Pronto los cuatro quedaron a la vista de los aurores.

-¡Liberen a Potter y Rindanse!- Gritó uno de los que los se acercaban varita en mano.

-Creo que no haz entendido que YO estoy rescatando a mis amigos- Contestó Harry levantando la varita -Así que déjanos pasar o sabrán cómo derroté a Voldemort en carne propia-

-Entienda sr. Potter que está bajo un hechizo, ellos lo tienen así, debe dejarnos ayudarlo-

-Entiende que eso es solo una mentira de Ronald Weasley, yo estoy con ellos por mi propia voluntad y solo queremos irnos para rescatar a Hermione- Iba caminando de espaldas, tratando de idear un plan.

-¿Harry?-

Harry dirigió su vista hacia donde había escuchado su nombre, para su sorpresa era Susan Bones junto con Dean Thomas y pudo ver que más atrás venían otros ex miembros del ED.

-¿Estas bien?- Susan intentó acercarse pero fue un auror se interpuso.

-No pueden pasar, aléjense de aquí, puede ser peligroso- el auror se plantó frente a ella y le apuntó con su varita.

-Será más peligroso para ti si no nos dejas ver a mi amigo Harry- Susan de igual forma lo apuntó con su varita, con Dean imitándola y todos los del ED hicieron lo mismo. Un asustado auror novato fue el primero en lanzar un hechizo.

Pronto, aquello se volvió se convirtió en un zafarrancho, los aurores se vieron en la necesidad de llamar a refuerzos, cada vez llegaban más "amigos de Harry" a preguntar por él y muchos se unían a la defensa de él, quien se encontraba refugiado tras un pedazo de estatua que había caído, cubriendo a Theo y Blaise que estaban desarmados, Draco cuidaba la retaguardia.

Cuando llegaron los profesores de Hogwarts fue el final para los aurores. McGonagall fue implacable al animar todo lo que estuviera a su alcance y atacarlos. Neville y Flitwick diezmaron pronto a los aurores y todos los del ED ayudaron mucho a esa misión. Minerva y varios más se encargaban de atar a los aurores caídos, y otros de vigilar que no llegaran más refuerzos.

Finalmente, luego de varios minutos más de combate, Madam Pomfrey tenía en sus manos a los chicos y los estaba atendiendo, se habían negado ir a San Mungo, tenían que buscar a Luna, estaban desesperados por salir del ministerio, ni siquiera les importaba no tener algunos dientes aún, luego tomarían el crecehuesos, querían encontrar a Luna.

De pronto frente a ellos apareció de nuevo una liebre plateada: -Theo, las he localizado-